Carta a los diputados: Pongan el candado para evitar inconstitucionalidades

Estimados legisladores:
Me van a disculpar mis lectores fuera de la Asamblea que hoy voy a tocar un tema que muchos sentirán aburrido. Pero es necesario, porque se espera que este día llegue a plenaria la ratificación de la reforma constitucional para alargar el mandato de diputados, alcaldes y concejos municipales de tres a cinco años.

En general estoy de acuerdo. No para ahorrar dinero, teniendo menos eventos electorales, como muchos alegan a favor de la reforma. Las elecciones son el corazón de la democracia, y no es por ahorrar dinero que podemos tomar la decisión de reducir su frecuencia. Pero hay otros argumentos válidos: Tres años es muy poco tiempo para implementar agendas legislativas y planes de gobierno municipales; y el costo de tener elecciones con tanta frecuencia no se mide en dólares sino en el daño que hace al país que siempre esté en tiempos preelectorales y en campaña proselitista.

Por esto estoy de acuerdo que se alarguen los períodos a cinco años. Siempre cuando de manera consecuente se implementen las reformas electorales y la renovación de los partidos políticos necesarias para tener un parlamento y gobiernos municipales de mayor calidad, transparencia y legitimación democrática. Porque tener una Asamblea y gobiernos municipales como los actuales establecidos por cinco años más bien parece una pesadilla…

Bueno, pero mejorar la calidad de los partidos, de los diputados y de los alcaldes depende, en última instancia, de nosotros, los ciudadanos, la Sociedad Civil, más que de la legislación.

Pero ojo: Ustedes no pueden modificar los períodos legislativos sin al mismo tiempo garantizar que también se modifiquen los períodos por los cuales la Asamblea elige a magistrados de la Corte Suprema, al fiscal general, y a otros titulares de órganos del Estado.

La Sala de lo Constitucional ya sentenció que es inconstitucional que la misma Asamblea elija más de una sola vez los cinco magistrados de la Corte que, según la Constitución, hay que renovar cada 3 años. No puede ser que una Asamblea, con la correlación de fuerzas que tiene, pueda elegir a 10 de los 15 magistrados. Tampoco que una Asamblea elija a un Fiscal General y ella misma lo reelija.

Entonces, sólo pueden modificar los períodos de la Legislatura si también cambian los períodos del mandato de los magistrados y del fiscal general. Si no, alteran de manera peligrosa el orden constitucional y la seguridad jurídica del país.

Lastimosamente, la Asamblea anterior que aprobó la reforma constitucional que ahora les toca a ustedes ratificar, no hizo caso a las voces que señalaron este tema. No incluyeron a la reforma los períodos de magistrados, fiscal general y otros titulares. Típica muestra de negligencia legislativa. O de malas intenciones, quien sabe…

A ustedes ahora les toca reparar este error. Al mismo tiempo que ratifiquen una reforma, tienen que aprobar la otra complementaria, la cual en entonces será ratificada por la Asamblea que elegiremos en 2018. Y en la reforma actual ustedes tienen que incluir una claúsula de transición que garantice que la nueva Asamblea sólo tenga la duración alargada si al no más juramentarse ratifica la reforma la elección de magistrados y del fiscal. Este candado lo tienen que tomar ustedes. Esto no puede depender de la correlación de fuerzas ni de la buena voluntad de la nueva Asamblea.

La reforma que tienen que encaminar es bien simple: el mandato del Fiscal General se alarga de 3 a 5 años; y en vez de que cada 3 años se renueven 5 magistrados, como hoy manda la Constitución, se renovarán 3 magistrados cada 5 años. Cada magistrado sería electo por 15 años, lo que hará más robusta la independencia del máximo tribunal.

En vez de ratificar hoy a la carrera, hagan su tarea bien y aseguren que el orden constitucional no sea alterado.

Saludos,
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Postdata: Espero que en la plenaria de hoy ustedes suspendan la ridícula moción de la Comisión Política de censurar un spot de televisión que tematiza el flanco débil de esta Asamblea: la corrupción mediante la contratación de asesores.