Carta a Juan Valiente: gracias por obligar a todos los partidos a bajarse los pantalones

Estimado “un político menos”:
Cuando vos en tu campaña electoral prometiste transparencia, duela a quien duela, muchos dijeron: este es otro vivo que al llegar a la Asamblea va a ser “un político más”. Se equivocaron.

Vos solito destapaste la práctica de los partidos de llenar la Asamblea con plazas, algunas fantasmas, otras de carácter partidario, todas sin un régimen estricto de transparencia y profesionalismo. Y lo destapaste sabiendo que todos los partidos, incluyendo el tuyo, iban a quedar señalados.

Ahora muchos, incluyendo tu partido ARENA, te critican y atacan. No importa: hiciste un gran favor a la institución de la Asamblea, obligándola a revisar estas prácticas oscuras de repartición de plazas a los partidos. Y en tu partido, aunque ahora muchos te odian por haber roto el manto de silencio y complicidad, pronto se darán cuenta que gente como vos están restableciendo la confianza en la política - y en el partido.

Un partido que llevó a la Asamblea a gente nueva que se niega a poner la ciega disciplina y conveniencia partidaria encima de la ética puede volver a conectar con la ciudadanía y sus aspiraciones. Tiene futuro un partido que, aunque a algunos les cueste mucho, tiene suficiente amplitud, pluralismo y tolerancia para tener entre sus diputados -¿y por qué no entre sus futuros dirigentes?- a hombres y mujeres con independencia de criterio, valor de disentir y fidelidad a principios.

Johnny Wright hizo mucho más por la credibilidad de su partido que todas las “camisetas sudadas” juntas cuando se negó a votar “unánimemente” por el fiscal general pactado con el FMLN y GANA.

Neto Muyshondt pagó un alto costo político, incluso dentro del partido, cuando enfrentó con valentía la acusación de haber buscado un pacto con las pandillas. Pero Neto, defendiendo la posición impopular de que “es legítimo dialogar con pandilleros” cuando se trata de defender la libertad del voto, a la larga aportó mucho más a la credibilidad del partido que todos los hipócritas que prefirieron dejarlo solo y colgado de la brocha - solamente por la presión de la opinión pública.

Y a vos Juan, destapador de los lados oscuros de la Asamblea y de los partidos, aunque ahora te critican, mañana te van a reconocer como la cara nueva -la buena- de tu partido.

Solo te pido que tengas cuidado: el asunto de la corrupción en la Asamblea y en los partidos se presta para manejos peligrosos de corte populista. Hay que saber cómo destapar la corrupción sin abonar a las consignas de la antipolítica: que los partidos ya no sirven; que todos los diputados son corruptos; que la política es mala.

Nunca hemos tenido más urgencia de buena política y buen parlamentarismo. Nunca hemos tenido más urgencia de la renovación de los partidos. No es cierto que no vale la pena invertir en una buena Asamblea, con asesores de calidad profesional, con equipos de análisis económico, social o de seguridad… Lo que hay que erradicar es la arbitrariedad, la repartición partidaria de plazas y la inflación de plazas fantasmas.

Seguí criticando y proponiendo y al rato la ciudadanía y tu partido te van a respaldar.

Saludos, Paolo Lüers

(Mas!/El Diario de Hoy)