viernes, 25 de abril de 2014

Carta de adiós a un ministro

Señor ministro de Justicia y Seguridad Ricardo Perdomo:
Una de las cosas que vamos a celebrar en la noche del 31 de mayo es que usted se va. Este cargo nunca lo hubieran tenido que confiarle a usted. Porque requiere de una persona en la cual todos podamos confiar: el presidente, sus colegas ministros, sus subalternos, su policías, los ciudadanos – todos. Usted no es esta persona.
No sé quién será su sucesor. Lo más probable es que no será alguien con el cual yo tendré amistad o muchas coincidencias políticas-partidarias. Pero esto no me preocupa. Con tal que llegue alguien en quien confiar, alguien que no tenga doble discurso, alguien que hace lo que dice y dice lo que hace, las diferencias partidarias no importan. Nos podremos sentar para dialogar, para buscar coincidencias, y sobre estas coincidencias construir respeto y cooperación.

La mesa de diálogo que usted está armando será, mientras usted la dirige, la típica mesa falsa que montan los políticos para encubrir sus falencias y para mantener protagonismo político donde no han podido ganárselo con trabajo bien hecho.

Usted se aprovecha de la sed que tiene nuestra sociedad de soluciones concertadas. Nadie puede estar en contra de un diálogo para alcanzar seguridad, paz y justicia. Por esto mucha gente honrada, genuinamente preocupada y bien intencionada ha aceptado el llamado al diálogo por la paz, y con sentido patriótico. Sobre todo porque ha sido convocado a nombre de las iglesias y del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo). Pero al solo presentarse esta iniciativa, y resulta que es una iniciativa no autónoma de las sociedad civil, sino de un ministro (ya para más joder de un ministro que va de salida) - ya varios de los que participaron de buena fe se dieron cuenta que están siendo manipulados. Ejemplo: Usted presentó a monseñor Gregorio Rosa Chávez como representante de la Iglesia Católica, por decisión de la Conferencia Episcopal. Presentó esta mesa como el único esfuerzo oficial y autorizado de la Iglesia. Solo que no existe ninguna decisión semejante de la Conferencia. Los obispos ni siquiera han discutió el tema. Claro que monseñor Rosa Chávez tiene derecho de participar – el mismo derecho de monseñor Fabio Colindres de seguir como mediador.

Esta iniciativa de diálogo tiene dos caras: una pública y racional que apela al interés que todos tenemos de trabajar juntos por la paz; y otra oculta e irracional, que corresponde al afán suyo de desacreditar y desmontar los diferentes mecanismos de diálogo que durante los últimos años han surgido. Es perverso que un ministro, para exhibir una mesa nacional de diálogo por la paz y tomar crédito por este trofeo, haga todo lo posible para botar las diferentes mesas de diálogo que ya funcionan: diálogo entre alcaldes y comunidades, incluyendo las pandillas locales; diálogos entre las pandillas que resultaron en una tregua que redujo los homicidios hasta que vino usted para complicar las cosas; y el sistema de mediación de conflictos que ya funciona en muchos municipios y a nivel nacional... Todo esto usted lo quiere destruir, con ayuda de algunos “líderes” religiosos envenados por ambición como padre Antonio y reverendo Carlos Rivas, por una sola razón: que no lo puede controlar, porque son esfuerzos autónomos que no funcionan cuando uno quiere supeditarlos a dirección gubernamental o partidaria.

Esta nueva mesa de diálogo será una mesa falsa, mientras usted la manipule. Por suerte, esto ya se acabará el 1 de junio cuando usted se va. Si todas las personas e instituciones que de buena fe han escuchado el llamado al diálogo, realmente se apoderan de esta magnífica idea y la comienzan a poner en práctica con independencia, como iniciativa de una sociedad civil que se une para lograr la paz, todos los que tenemos años de trabajar en esta dirección nos vamos a incorporar con ganas de mejorar lo ya construido. Y podremos aportar un capital importante que usted y sus operadores no pueden aportar: los mecanismos de mediación entre las diferentes pandillas, entre las pandillas y las comunidades, que a la vez son mecanismos de solución no violenta de conflictos. Estos mecanismos solo funcionan en base de confianza. Y nadie le tiene confianza a usted porque ha operado con mentiras, usando inteligencia falsa para dividir y crear desconfianzas.

Todo depende de la capacidad del nuevo gobierno de abrir espacio a un diálogo verdaderamente constructivo, inclusivo y unificador. Usurpadores como Usted, Ricardo Perdomo, no cabrán en este diálogo honesto. Pero por suerte usted ya no estará para seguir dividiendo.

Adiós, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

jueves, 24 de abril de 2014

Carta a los periodistas del Mas!

Queridos colegas:
El Mas! cumple 16 años. Casi es adulto. Joven aún, con toda la rebeldía e irreverencia de esta edad, pero ya no es el hermanito pequeño de El Diario de Hoy.

Lo que ustedes sacan a la calle día a día es el periódico con más crecimiento en el país, tal vez en la región. Cuando en los diarios "serios" del mundo debate sobre la muerte del periódico en papel, en la era de las redes sociales, ustedes producen un diario que cada día se ve más en los mercados, en los talleres, en las oficinas, en las plazas públicas.

Y yo, con estas mis cartas, tengo el orgullo de ser parte de este éxito. Quiero felicitar a ustedes por el periódico que han logrado poner en la calle, por el impacto que tienen, por el valor de hacer periodismo de calle, con lenguaje de calle, con temas de la calle.
A cada rato me encuentro con colegas o con catedráticos de periodismo que fruncen el cejo cuando menciono que escribo en el Mas! Yo disfruto ver sus caras cuando les explico que, si fuera joven, me encantaría ser reportero metropolitano del Mas!, paracaptar lo que pasa en las calles, lo que se habla, lo que se llora y ríe en las calles de San Salvador, Soyapango y Apopa. Y que las Cartas de Paolo las escribo, tres veces la semana, pensando en los lectores de Mas!


Y es cierto: Las cartas son un producto de Mas!, y cuando fueron exitosas decidimos reproducirlas en El Diario de Hoy. Son lenguaje Mas!, lo que me da la libertad de usar malas palabras, y de expresar lo que en la calle preguntan y dicen.

Me encanta la libertad que ustedes se toman de escoger temas que nadie toca en el periodismo serio. Me hacen reír con sus titulares a veces bayuncos, pero que lanzan luces nuevas a la realidad.
Admiro la capacidad que ustedes han desarrollado de ir al gran San Salvador, contar historias sin tanta paja, en pocas palabras. Pocas veces me gustan las chicas que ponen. No por la falta de ropa, sino simplemente porque no escogen las mujeres que a mi me entusiasman. Ya me van a decir que ofendo a las mujeres. Nada más lejos de mi realidad.
Si yo fuera editor del Mas!, trataría de meter –de contrabando, empacado al estilo irreverente del Mas!, con los titulares del Mas! - diarias dosis de política y de cultura.
Creo que ahora que ya tiene esta edad, el Mas! tiene que aprender a abarcar todo. Ya no es un periódico complementario, para decenas de miles de salvadoreños es el único periódico que leen. Y quieren, al estilo de su periódico de calle, saber de política, aprender de cultura, entrar en debate.
Si me permiten, colegas, estaría encantado de acompañarlos en esta aventura. Con mis cartas y con lo que sea necesario y bienvenido.
Mi respeto y muchas felicitaciones a toda la mara Mas!
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(Más!/EDH)

lunes, 21 de abril de 2014

ABOGANDO POR LA VIDA Y POR LA PAZ

La nueva escalada de violencia nos preocupa a todos. El problema más grande que enfrenta nuestro país es el clima de inseguridad y de muerte que tiene a la base un historial de falta de oportunidades a los más pobres y necesitados de ayuda y superación. Si bien es cierto que nadie, por ser pobre, es condenado a ser delincuente, también es cierto que sin la generación de oportunidades no habrá reinserción a la sociedad, la vida productiva, el régimen de leyes y valores de los que ahora están al margen de la ley.

El momento actual nos exige replantearnos soluciones integrales y estructurales que nos involucren a todos, también a los miembros de pandillas y a sus familiares; este problema no puede solucionarse sin entendernos todos. El proceso de pacificación en curso, que se inició con la llamada “tregua”, pero la trascendió hace mucho, ha demostrado ser una oportunidad valiosa que habría que retomar y fortalecer en orden a encaminar el país hacia un clima de paz, justicia y equidad.
Deseo abogar para que reine un ambiente de cordura y moderación de parte de todos los involucrados en la problemática de la violencia y de los distintos enfoques de su superación. Nadie quiere vivir en guerra, no podemos regresar a la fatal espiral de marginación-violencia-represión-más violencia-más marginación. Ansiamos la paz y la reconciliación que no puede llegar sin un diálogo franco sobre los verdaderos problemas sociales, económicos y culturales en las comunidades donde se produce y sigue reproduciendo la violencia. Necesitamos un cambio de ruta en la manera en que Estado y sector privado definen las prioridades de sus inversiones.
Insto a la entera sociedad civil a apoyar cualquier iniciativa que crea condiciones favorables para el bien común y la paz. Necesitamos un diálogo nacional para buscar acuerdos que faciliten la reducción de la violencia y delincuencia y generación de las oportunidades para los que hoy se encuentran al margen de la ley y buscan su reinserción a la vida productiva.
Este diálogo tiene que ser entre hermanos y patriotas, sin exclusiones, sin egoismos, con la finalidad de complementar, y donde sea necesario corregir, pero no destruir los esfuerzos hasta ahora emprendidos de construir la paz. Estos esfuerzos han dado resultados positivos, pero no han logrado que la concurrencia de toda la sociedad vuelva irreversible el proceso de paz. Esto es el siguiente paso que entre todos tenemos que dar. Ojala que sepamos aprovechar el cambio de gobierno y los diálogos que se darán entre gobierno, oposición, sector privado y sociedad, son una buena ocasión para dar los pasos necesarios hacia la paz.
(El Diario de Hoy)

Carta al ministro de Obras Públicas

Estimado Gerson:
Me encanta que los políticos sigan teniendo esta capacidad de asombrarnos. Y que sean optimistas. Ya demasiadas malas noticias nos tiran. Ayer domingo de resurrección, con los políticos todavía de vacaciones y sin producir noticias, Teleprensa nos tiró un noticiero de A hasta Z lleno de muertos...
Bueno, pero ya ustedes los gobernantes están de regreso y nos dan buenas noticias. Vos como siempre adelante, anunciando en TCS que a mediados de mayo iniciará operaciones el nuevo sistema de transporte urbano SITRAMS, con sus buses articulados conectando Soyapango y San Salvador.

¿Mediados de mayo? Pero esto es en tres semanas. La Juan Pablo y el Boulevard del Ejército, donde tienen que funcionar el nuevo sistema, todavía están hechos un solo desastre. Y las estaciones apenas están comenzando a construirlos. Pero vos decís que en tres semanas todo funcionará.
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Los conductores todavía no han sido entrenados para estos buses novedosos y extra-largos. Y hasta ahora no existen los talleres de mantenimiento para los nuevos buses. Es más, ni siquiera saben adónde construirlas. Pero vos decís que en tres semanas todo funcionará.

 El gobierno todavía no ha negociado las tarifas para el nuevo sistema, ni la manera como el sistema interconecta con las líneas antiguas. Bueno, los concesionarios de las líneas actuales no saben por dónde van a pasar sus unidades, porque por la Juan Pablo ya no se podrá. Pero vos decís que en tres semanas todo funcionará.

Desde Brasil mandan a decir que ni siquiera están firmados los préstamos para los buses. Pero vos decís que en tres semanas todo funcionará.

Pero como a vos ya te conocemos, sabemos que de alguna manera va a funcionar el nuevo sistema de transporte. Será pura improvisación y caos; será sin pasar por las etapas de concertación con los empresarios involucrados, sino más bien a pura imposición... pero lo van a poner a funcionar. Aunque no funcione.

Claro, Funes no se va a ir sin inaugurar este megaproyecto. Como es el único, porque los del puerto de La Unión, neles pasteles. Lo del Chaparral, un impresentable hoy donde desaparecen los millones. El aeropuerto, nada. Perdón, para ser justo, por lo menos se instaló una placa con el nuevo nombre del aeropuerto. Algo tiene que inaugurar Funes antes de irse.

Porque la alternativa sería terminar todas las construcciones, arreglar bien las instalaciones, negociar bien las tarifas y las interconexiones en vez de improvisar e imponer, capacitar a nuevos motoristas (porque no van a poner estos buses nuevos en manos de los cafres que manejan ahora las chatarras...), tener un sistema de mantenimiento para que las nuevas unidades no terminen como las actuales, sin frenos y sin luces... pero entonces, dice Funes, le tocará inaugurar el sistema al profe que todavía no ha hecho nada, y de todos modos le estoy dejando para que inaugure, al final de su gestión, Comapala, perdón Romero, y La Unión, perdón, también Romero...

Bueno, estimado Gerson, ya pasamos 5 años conociendo tu talento de improvisación y de lidiar con el caos vehicular resultante. Vas a salir bien de esta nueva prueba de improvisación. Y luego, dicen que vas a asumir la coordinación de la inversión pública en el nuevo gobierno. Nosotros ya nos armamos de paciencia y resignación.

Saludos, Paolo Lüers 
(Más!/EDH)

sábado, 19 de abril de 2014

Carta a quienes atacaron a una procesión de Vía Crucis

No sé quienes son ustedes que en San Pedro Perulapán atacaron con armas de fuego a dos personas que iban dentro de la procesión de Vía Crucis. Dicen que Marcos Portillo Mejía, de 23 años, recibió un balazo en la cabeza y cayó a los pies del sacerdote.
En caso de ser cierto lo que policía y periodistas dicen que ustedes son pandilleros, no tienen idea del daño que han hecho. Más allá del crimen contra dos ciudadanos, han ofendido a la Iglesia, al pueblo en su mayor fiesta religiosa – y a su propia pandilla, cuyos máximos líderes han empeñado su palabra que este tipo de ataques ya no iban a ocurrir. Si ustedes son pandilleros, han ofendido a su comunidad y a sus propios dirigentes, dejándolos como hombres sin palabra.

Si ustedes que atacaron a balazos uno procesión son pandilleros, hicieron un gran daño al proceso de paz, que todas las pandillas del país firmaron y llevan a cabo. Hace pocos días, uno de sus jefes, en una entrevista telefónica con El Faro, afirmó que a pesar de la nueva escalada de choques violentos entre pandilleros y policías mantienen el compromiso con la tregua. Expliquen ustedes, entonces, qué diablos estaban haciendo en San Pedro Perulapán, atacando una procesión católica un día después de que monseñor Fabio Colindres celebrara una misa en Ilopango, ante cientos de pandilleros, cómo gesto visible que el compromiso con el proceso de paz sigue vigente. Le metieron un cuchillo en la espalda.

Me consta que el mismo día del ataque en San Pedro Perulapán cientos de miembros de pandillas, en todo el país, hicieron alfombras y participaron en las procesiones. A todos ellos, ustedes los ofendieron.

Repito: No me consta que ustedes fueron pandilleros. Es lo que siempre dicen, y a veces es cierto, a veces es mentira. En caso que ustedes que cometieron este estúpido crimen son pandilleros, sus jefes van a tener que actuar, si no quieren quedar como gente sin palabra. Y en caso que ustedes son unos machos sin dueño, que no corresponden a ninguna pandilla, ellos también van a tener que actuar, porque no pueden permitir que donde ellos dejan de cometer ofensas contra la comunidad otros como ustedes llenen el vacío y actúen impunemente.

En ambos casos, sean ustedes pandilleros o no, este crimen no quedará impune. Ofendieron a la comunidad, al pueblo en su fervor religioso, e incluso a las pandillas. Lo mejor que pueden hacer es presentarse a la fiscalía o la PNC, y rezar que el muchacho que balearon no se muera. No sé cual es la pandilla que opera en esta parte de San Pedro Perulapán. A la que sea le digo que no tienen porqué proteger a los que cometieron esta locura. No tienen porqué dejarse arrastrar a una nueva escalada de violencia – ni por las provocaciones de autoridades que no entienden el proceso de paz, ni tampoco por unos pocos entre su propia gente que no quieren entender.

Mando mi solidaridad a la gente de San Pedro Perulapán. Paolo Lüers 
(Más!/EDH)

viernes, 18 de abril de 2014

Presento a los tres prisioneros políticos más emblemáticos de Venezuela

Tres personajes de la oposición venezolana están ahora en Ramo Verde, la prisión militar ubicada en un cerro lejos de las ciudades. Están en la misma cárcel, pero no se pueden juntar, nunca pueden hablar. Serían sumamente interesantes las conversaciones que tendrían estos tres personajes de la historia venezolana, si el régimen no los estuviera aislados: el general Raúl Baduel, de compañero de golpes de estado de Hugo Chávez convertido en su más prominente prisionero político. El otro prisionero, Leopoldo López, el carismático y joven dirigente opositor, es el prisionero más prominente de Nicolás Maduro, el sucesor de Chávez. Está preso desde febrero de este año, porque desencadenó la ola de manifestaciones de estudiantes y opositores que desde el 12 de febrero hasta la fecha tiene al borde del colapso al régimen chavista, bajo la consigna que todo el mundo identifica con Leopoldo López: “La Salida” – hablando de la salida de Maduro y los chavistas del poder y una transición democrática.
El tercer prisionero solitario de Ramo verde es el veterano de los prisioneros políticos de Venezuela: Iván Simonovis. Este ex-comisario de la Policía Metropolitana de Caracas guarda 9 meses de prisión, que le han quebrantado la salud al grado que organizaciones nacionales e internacionales exigen su liberación porque está en peligro su vida. En vez de aplicarle la medida humanitaria que todo el mundo exige, Maduro lo trasladó de la cárcel de la SEBIN, la policía política, a la presión militar Ramo Verde. Simonovis está preso porque en los días caóticos de golpe contragolpe del 2002, salió a organizar la seguridad de los manifestantes civiles y terminó responsabilizado por Chávez de una masacre cometida por francotiradores chavistas.

Para mi como cualquier periodista sería un sueño poder ir a Ramo Verde para entrevistar a estos tres personajes. Misión imposible. Yo tuve el privilegio de entrevistar a cada uno de los tres anteriormente: a Leopoldo varias veces, la primera cuando era alcalde de Chacao; a Simonovis no pude ver, porque no dejaban entrar periodistas a la cárcel de la policía secreta, pero lo entrevisté por escrito con la ayuda de su esposa Bony; y al general Baduel lo entrevisté cuando se declaró opositor a su antigua amigo Chávez, y luego lo visité en Ramo Verde, donde tiene ya 4 años de estar preso.

Como nadie puede entrevistar a los 3 presos políticos más prominentes de Venezuela, pongo aquí a disposición de los interesados tres entrevistas que realicé  con ellos en el año 2010. Agrego la entrevista con Bony, la esposa de Ivan Simonovis.




jueves, 17 de abril de 2014

Columna transversal: Los cabos sueltos

¿Qué pongo en una columna que se publicará el Jueves Santo? No pueden ser los temas usuales de estos días: la renovación de ARENA; la composición gobierno del FMLN en la era post-Funes; la decadencia del régimen chavista; el futuro de la tregua entre las pandillas... Nadie va a leer sobre esto en Semana Santa.
Mejor les cuento lo que voy a hacer hoy. Hoy, Jueves Santo, en el preciso momento que ustedes lean estas líneas, voy a estar en un barrio de estos que han sido escenario de matanzas durante años. No voy a decir adónde, porque los líderes de la comunidad que me invitaron no quieren que la manera especial cómo quieren celebrar Semana Santa se convierta en un show mediático. Quieren dar un paso simbólico, pero irreversible, hacía la reconciliación entre vecinos. Invitaron a monseñor Fabio Colindres a que celebre en su comunidad, el lavatorio de pies - parte de la liturgia del Jueves Santo de la Iglesia Católica: En todo el mundo, los obispos lavan los pies a 12 pobres, como señal de humildad.

El papa Francisco celebró su primer Jueves Santo como pontífice, el año pasado, en una cárcel de la ciudad de Roma: lavó y besó los pies a 12 convictos. Y monseñor Fabio Colindres hizo su suyo el mismo día: fue a Mariona para lavar y besar los pies a 12 convictos que purgan penas en los diferentes cárceles del país, entre ellos varios pandilleros condenados por asesinatos.

Me consta que este gesto, que tuve el privilegio de presenciar a invitación personal de uno de los convictos seleccionados, tuvo un enorme impacto en muchos pandilleros. Entre ellos, el lavatorio de Mariona del Jueves Santo del 2013 se convirtió en leyenda urbana. Caló profundamente la palabra del obispo: Ustedes, condenados por su pecados, siguen siendo hijos de Dios. Ustedes, los más marginados, pueden escoger el bien sobre el mal y tendrán nuestro apoyo...

Caló tanto este mensaje entre la gente de un barrio, que decidieron invitar a Fabio Colindres a celebrar este Jueves Santo el lavatorio con ellos, lavándoles los pies a 12 de ellos, incluyendo pandilleros y familiares de víctimas de la guerra entre pandillas.

Así que este jueves, más allá del turismo religioso de Semana Santa que nos lleva a ver las procesiones en Panchimalco, las cofradías en Izalco, las alfombras en el centro de San Salvador, yo tengo el honor de presenciar, como testigo y cronista, esta ceremonia muy privada, pero genuinamente cristiana. Seré testigo de lo que entiendo como gesto de reconciliación, como expresión de que la gente, que tiene años de vivir con el miedo, ha decidido superarlo y buscar formas de rehacer el tejido social. Todos sabemos que la terrible epidemia de la violencia que estamos viviendo tiene que ver con la destrucción del tejido social: familia, vecindario, escuela, parroquia, comunidad, barrio... Y si lo pensáramos bien -lo que normalmente no hacemos los que no estamos directamente afectados por la desintegración y sus fatales consecuencias- sabríamos que la reparación del tejido social sólo funciona de abajo hacia arriba. El estado, el gobierno, las políticas nacionales, las cúpulas empresariales y eclesiales pueden crear condiciones favorables o desfavorables para la rehabilitación de las familias y las comunidades – pero los cabos sueltos del tejido a reparar están en los municipios, en los barrios. Las pueden captar y volver a atar los líderes comunales, los empresarios locales, los pastores y los padres, los profesores de la escuelita - y los pandilleros que buscan la reinserción de su gente en su comunidad y la inserción en la vida productiva.

Por esto lo que este Jueves Santo está pasando en un barrio remoto de uno de los municipios marginales es tan trascendente. Por esto lo comento en esta columna, en este día de vacación. Vacación es vida playera, conchas y cervezas - me encanta igual que a ustedes, pero también es Semana Santa y nos obliga a reflexionar. Lo que yo estaré presenciando hoy, antes de dedicarme a disfrutar de mis vacaciones, puede llamarse un acto simbólico. Los escépticos pueden decir: ¿Qué cambiará en este país y su clima de inseguridad si un cura le lava los pies a unos pobres diablos?

Bueno, por lo menos en el barrio donde se lleva a cabo esta ceremonia las cosas van a cambiar. Ya cambiaron, para que puedan juntar victimas y victimarios en una ceremonia. Y los cambios reales no provienen de presidentes, por más que ellos hablen del cambio. Provienen de los pobres diablos.
(El Diario de Hoy)


Carta a las comunidades de Apopa y ciudades vecinas

Estimados amigos:
Ustedes que viven en zozobra por los homicidios, la renta, las pandillas, los operativos antipandillas, los tiroteos... si se preguntan si realmente la vida tiene que ser así, los reto a que vayan a darse una vuelta a Valle del Sol, donde el sábado de Semana Santa inauguran su Fiesta Patronal con un bombazo: con la Sonora Dinamita. Y con toda la gente en la calle, de las 5pm hasta bien noche...

Todos están invitados, porque la gente de Valle del Sol quieren que conozcan, de cerca y con sus propios ojos y oídos, un territorio liberado del miedo. Y no estamos hablando de una comunidad escondida en las montañas del norte del país donde las pandillas nunca incursionaron. Estamos hablando de una colonia de Apopa, de unos 18 mil habitantes, donde antes tenían una cuota de sangre de casi 200 asesinatos al año - y donde ahora celebran que tienen 2 años sin un solo asesinato.

Ustedes que viven en colonias vecinas: ¿No quieren entender porqué en Valle del Sol, una colonia igual de miserable que la suya, terminó la matanza y se calmó la extorsión?

No es que en Valle del Sol hayan desparecidos los pandilleros. Ahí están, viven en la colonia, andan en las calles, estarán en la fiesta del sábado – pero tienen dos años de respetar una paz acordada con sus vecinos, con las escuelas e iglesias, con las pocas empresas que hay.

No es resultado de grandes inversiones. El gobierno central, como la alcaldía es una de las que el FMLN perdió a ARENA en el 2012, no ha invertido nada. Y la alcaldía de Apopa, como los dirigentes comunales de Valle del Sol tienen fama de rojos, tampoco no invirtió nada en esta colonia.

Valle del Sol es el ejemplo que el factor decisivo para construir la paz es la voluntad, no el pisto. Claro, si el gobierno hubiera focalizado fondos para reforzar el presupuesto de las escuelas de Valle del Sol, una buena cantidad de menores que andan con la pandilla ya se hubieran vuelto a integrar al sistema educativo. Si la alcaldía hubiera focalizado sus fondos para fomento de microempresas en Valle del Sol, buena parte de los pandilleros ya estarían en vías de su inserción productiva...

Si aprovechan la invitación y se den una vuelta a Valle del Sol y hablan con la gente ahí –con comerciantes, con maestros, con jóvenes, con pandilleros- se darán cuenta que la falta de fondos y de atención del Estado es grave, pero no es un pretexto para no hacer nada. Reconstruyendo las relaciones entre vecinos, convirtiéndose en verdaderos vecinos que dialoguen y cooperen, se puede hacer milagros. Porque lo que pasa en Valle del Sol parece milagro: de una de las colonias más peligrosas, se hizo una de las más tranquilas; de 200 homicidios al año, bajaron a cero en dos años...

¿Cómo lo hicieron? Hablando. Escuchando. Superando resentimientos. Entendiéndose. Llegando a la conclusión que entre todos tenían que cuidar el futuro de sus hijos. Esto se llama rehabilitación de comunidades o reconstrucción del tejido social dañado por guerra, marginación, migración.. Pero en el fondo es una cosa muy simple: ser buenos vecinos, sin exclusión.

Ustedes van a preferir ir a un balneario, a una playa, a un río. Los entiendo. Son vacaciones. Pero tal vez, provocado por esta carta, hay una docena de curiosos y valientes que se acerquen a la fiesta de Valle del Sol, diciendo: A ver si es paja lo que escribe esto viejito, o si hay algo de verdad, algo que vale la pena conocer y entender - y tal vez reproducir donde vivo.

Les aseguro que valdrá la pena. Aunque solo por la Sonora Dinamita.
Felices vacaciones les desea Paolo Lüers

PS: A los que van a un balneario, les recomiendo Apulo. Pregunten a las señoras de los puestos de comida o que venden agua de coco: ¿Es cierto que aquí los pandilleros ya no cobran renta? Y se van a llevar la misma sorpresa: la paz es posible.

(Más!/EDH)

martes, 15 de abril de 2014

Los cinco partidos: 3 anti-chavistas y 2 chavistas- El mejor análisis disponible sobre la realidad venezolana

Cuando hablamos de partidos políticos hay dos posibilidades. O nos referimos a las organizaciones nominales, por muy insignificantes que sean, o a las “partes” en las cuales se encuentra dividido el espectro político. No siempre, ni siquiera en las democracias avanzadas, lo uno coincide con lo otro.

En los EE.UU., por ejemplo, hay demócratas más conservadores que los republicanos; y viceversa. En Alemania hay socialcristianos más sociales que los socialistas; y así sucesivamente. Hay países en que las partes son más que los partidos y otros en los cuales los partidos son más que las partes. En el caso de Venezuela las partes son evidentemente menos que los partidos inscritos. ¿Cuántos partidos-partes hay en Venezuela? Ese es el tema que tratará de dilucidar este texto.

En Venezuela hay aparentemente solo dos partidos-partes: El chavismo y el antichavismo. Partiendo de esa premisa casi todos los comentaristas nos hablan de una sociedad altamente polarizada. Pero, como suele suceder, las apariencias engañan. La verdad es otra: en Venezuela no hay ninguna organización o persona que durante un periodo no electoral esté en condiciones de representar a esas dos supuestas partes. La razón es obvia pero no visible: en ese país hay dos frentes, pero hay más de dos partes políticas.

Alguna vez habrá que llegar a la conclusión de que la política de Venezuela no sólo está dividida, lo que es normal, sino, además, fragmentada, lo que es aún más normal

Los dos partidos “chavistas”. Las partes chavistas aparecen bajo la luz pública más unidas que las no chavistas, lo que no debe extrañar: Están ligadas por un destino común, a saber, el gobierno que comparten. No obstante, las diferencias entre esas partes son cada vez más visibles pues tienen que ver con la propia composición orgánica del chavismo.

El chavismo, hay que comenzar diciendo, nunca fue un todo unitario. Por el contrario, siempre ha sido una hidra de por lo menos dos cabezas representadas en dos partidos-partes a las que llamaremos de modo provisorio la parte militarista tradicional y la parte ideológica-castrista. Sobra decir que cada una de esas partes supone ser depositaria de “el verdadero chavismo”.

Ambos partidos-partes son, por cierto, militaristas. Pero se trata de dos militarismos diferentes: el primero corresponde con ese militarismo latinoamericano formado en el siglo XX (cuartelero, golpista). El segundo es el militarismo de tipo castrista de acuerdo al cual el Ejército se encuentra controlado por una clase (nomenklatura) burocrática e ideológica representada por un partido-Estado, tal como sucede en Cuba y Corea del Norte. O dicho así: una parte supone que el Estado debe estar sometido al Ejército y la otra, que el Ejército debe estar sometido al Estado, siempre y cuando, por supuesto, ese sea el Estado chavista. Y bien, por decisión de Chávez tomada “casualmente” en La Habana poco antes de irse de este mundo, la parte-castrista se hizo del poder representativo a través de Maduro.

Desde el punto de vista constitucional a quien correspondía ejercer transitoriamente las funciones de mandatario era al presidente de la Asamblea Nacional, el militarista-tradicional (y ex-golpista) Diosdado Cabello. Pero, como suele suceder, los chavistas se pasaron la Constitución por el “paltó” (Chávez dixit). La decisión de Chávez era para ellos sagrada y por lo mismo situada por sobre la Constitución y las Leyes.

Ahora bien, Chávez, en tanto militar tradicional y en tanto militar castrista, fungía como eje de integración entre esos dos partidos de su movimiento. Y esa integración, como ocurre en política, solo podía realizarse de modo simbólico, es decir, Chávez, si quería mantener unido a esos dos partidos, debería hacerlo a través de una representación de tipo populista. Y bien, ese tipo de integración se fue con Chávez y no regresó con Maduro. Con Maduro no se acabó el chavismo pero sí el populismo chavista.

Maduro es un genuino representante de la fracción castrista del movimiento chavista pero no lo es de todo el movimiento. Por supuesto, intenta serlo. Por ejemplo, imita el lenguaje de Chávez hasta el absurdo, o usa camisas con botones y jinetas que simulan las charreteras del militar que nunca fue. Pero lo que a ningún buen observador escapa, es que la parte nacional-militarista no se contenta bajo Maduro con el rol subalterno que ocupó durante Chávez e intenta obtener cada vez una mayor cuota de representación. En gran medida ya la ha obtenido a través de la llamada Junta Cívica Militar.

La Junta Cívica Militar es una instancia colegiada –anti-constitucional, por supuesto– destinada a coordinar a los dos partidos chavistas en el poder. O dicho de modo taxativo: En Venezuela existe una “dualidad de poderes”, pero al interior del Estado.

A un lado el poder castrista, cuya cabeza visible es Maduro. Al otro, el poder militar tradicional, cuya cabeza visible es por el momento Diosdado Cabello. Este último, además, ha terminado por militarizar a la propia Asamblea Nacional, donde abusando de una mayoría nominal pero no real, hace y deshace como si él fuera un general y sus diputados un batallón de guerra. Pero ese es solo un signo. El hecho objetivo es que el poder militar-tradicional ha copado a una parte no pequeña del aparato estatal.

Bajo la luz de estos enunciados es posible entender entonces por qué Maduro se refiere siempre al peligro de un golpe de Estado. Si hay un golpe, éste nunca podrá provenir de la oposición porque la oposición es civil. Si hay un golpe, éste solo puede provenir del partido militar tradicional del chavismo. Esa es la razón por la cual Henrique Capriles ha reiterado: “Lo peor que puede suceder en Venezuela es un golpe de Estado”.

¿Cómo ha intentado Maduro conjurar la amenaza de un golpe interno? Hasta el momento del diálogo del 10 de Abril su estrategia fue la de ponerse el mismo a la cabeza de lo que algunos venezolanos llaman “golpe con cuentagotas”, eso es, respondiendo a las protestas estudiantiles con una feroz represión (ya van 41 muertos), enviando a prisión a líderes adversos, insultando sin descanso, destituyendo alcaldes elegidos por mayoría popular y –subordinándose al capitán Cabello– acatando la destitución ilegal de la diputada más votada del país, María Corina Machado.

En el marco de esa errática y –de acuerdo a sus propios intereses– errónea estrategia de Maduro, los grandes ganadores han sido los seguidores del partido militar. Por de pronto militares y para-militares se han adueñado de las calles. Hay estados como el de Táchira que parecen zonas ocupadas por un ejército invasor. De una u otra manera, el capitán Cabello se ha apoderado de espacios considerables del gobierno. Todo ello ha contribuido a la descapitalización política del partido (castrista) de Maduro. El apoyo internacional, a su vez, ya no luce tan sólido como antes. Incluso los aliados de UNASUR han impulsado a Maduro a buscar salidas políticas y no militares.

La disposición de Maduro para aceptar un debate público con una parte de la oposición obedece –en parte y sin duda– a la presión incansable de las demostraciones estudiantiles. Pero también –hay que decirlo– obedece a la presión internacional y probablemente a la de personeros del propio PSUV. Solamente así nos podemos explicar por qué cada vez que Maduro y los suyos han enviado señales a la oposición, ha aparecido de inmediato Cabello con acciones y palabras destinadas a destruir cualquiera posibilidad de diálogo.

Desde el punto de vista de su partido interno, Cabello actúa con suma eficacia. La re-politización del conflicto amenazaría la posibilidad de que la dualidad de poder al interior del Estado se resuelva a favor del partido militar-tradicional. O dicho de otra manera: Cabello solamente puede fortalecer sus posiciones internas en el marco de la más extrema polarización. Como adujo Ismael García: “Diosdado Cabello es nocivo para la paz en Venezuela porque representa lo peor y más violento del gobierno de Maduro”.

Y bien; este es el contexto en el cual deberemos entender la aparentemente insólita ¡y pública! recomendación del ex-presidente brasileño Lula, a Maduro: la de que trabaje para formar una coalición de gobierno con el sector más “moderado” de la oposición. Y como Lula no es un recién llegado a la política, sino uno de los más experimentados políticos de la región y además, buen conocedor de la política venezolana, debemos leer lo que él dijo con atención.

Primero, Lula dijo “trabajar”. Con ello ha señalado que un gobierno de coalición entre Maduro y la oposición no lo ve como alternativa inmediata, sino como salida “centrista” a mediano o largo plazo, esto es, como el resultado objetivo de dos fuerzas que han terminado por agotar sus medios de lucha sin que ninguna pueda declararse vencedora sobre la otra.

Segundo, “trabajar” significa para Lula –al fin, un buen maquiavélico– dividir a la oposición en dos fracciones irreconciliables.

Tercero, y este es el punto más decisivo, “trabajar” significa para el zorro paulista distanciar al gobierno de sus fracciones más extremas, violentas y militaristas, las que en ningún caso aceptarían una coalición con ningún representante de la oposición. En otras palabras, significaría separar a la figura del capitán Cabello de cualquier lugar decisivo de gobierno, algo que por lo demás ya intentó, pero sin éxito, Hugo Chávez. A estas alturas, Lula debe ser para Cabello un enemigo muy peligroso.

Así nos explicamos por qué durante el debate público del 10-4, cuando Capriles hablaba, Cabello se dedicó, como si fuera estudiante travieso, a enviar tweets a los suyos bajo el epíteto “el asesino Capriles”. Evidentemente, Cabello intenta dinamitar, no a Capriles, sino a la posibilidad de la apertura de Maduro hacia un sector de la oposición. Fácil es entender entonces por qué la oposición en su conjunto, comprendiendo el juego que se trae consigo el capitán, ha decidido señalar a Cabello como el principal enemigo de la democracia venezolana. Razones sobran. Un verdadero entendimiento político deberá pasar por la marginación política de Cabello.

Eso probablemente lo sabe Cabello. Y se las va a jugar para que la propuesta de Lula no ocurra jamás. Sus cartas no son tan malas: tiene aliados directos dentro del chavismo castrista e indirectos -minoritarios por cierto, pero los tiene- en la propia oposición. Afirmación que lleva inevitablemente a analizar el campo de la oposición donde, al igual que en el chavista nos encontramos con dos partidos-partes.

Los dos “partidos” de la oposición. Como en el caso del campo chavista, los dos partidos-partes de la oposición serán designados con denominaciones provisorias. A uno lo llamaré, en alusión a la consigna central que dio origen a las movilizaciones de 2014, como “el partido de la salida”. Al otro, de acuerdo al tronco que lo une (MUD) como “el partido de la unidad”.

El “partido de la salida” existía en estado latente al interior de la oposición. Pero desde Febrero de 2014, a partir del llamado convocado por el trío López/Machado/Ledezma, comenzó a existir de modo manifiesto, como rama desprendida del conjunto de la oposición.

Al no ser explicada en su real sentido (la verdad es que todavía nadie la ha explicado) dicha “salida” fue entendida por el gobierno como un llamado directo a la insurrección y, para los sectores “cabellistas”, como oportunidad para sustituir la demarcatoria política por una militar. Además, ese llamado fue realizado sin consultar a la que había sido la conducción de la oposición. Por si fuera poco fue hecho en un momento en que el conjunto de la oposición estaba reponiéndose de una contienda electoral alcaldicia en la cual habiendo alcanzado una alta votación, no había logrado su objetivo estratégico, a saber, una mayoría absoluta de tipo plebiscitaria.

El mismo Capriles se vio sorprendido por el repentino llamado a la “salida” al que al comienzo calificó como una maniobra hecha a sus espaldas. Si así fue, resulta evidente que los “salidistas” no solo intentaban un cambio de orientación, sino también un relevo en el liderazgo de la oposición pasando, por supuesto, por una ruptura con la MUD a la que muchos de ellos consideran un organismo burocrático puramente electoral.

Afortunadamente los estudiantes, más cerca de la realidad que el trío convocatorio originario, entendieron a “la salida” como un “salir” a las calles a protestar por diferentes motivos, los que en Venezuela sobran.

Con el tiempo el sentido de la consigna originaria se fue diluyendo hasta el punto de que hoy casi nadie, ni siquiera “el salidismo”, habla de “la salida”. Las tareas que plantean las protestas en la calle han pasado a ser más reales y concretas: entre otras, disolución de los grupos de choque para-militares, liberación de los presos políticos, independencia de los poderes públicos.

La movilización callejera, a pesar de la virulencia con que ha sido combatida desde el gobierno, ha ido tomando un sentido que –para emplear una terminología clásica– es más reformista que revolucionario. O para decirlo en los términos de Luis Vicente León, para la gran mayoría de los opositores no se trata de un cambio de gobierno sino de un cambio en el gobierno. Eso quiere decir, limar las uñas más agresivas de los dos militarismos que conforman el régimen.

Como es posible observar, el movimiento de protesta venezolano se encuentra bifurcado en las dos líneas que han marcado a todos los grandes movimientos políticos desde que en Francia los jacobinos se impusieron a los girondinos, en Rusia los bolcheviques a los mencheviques  y en Europa occidental los socialdemócratas a los comunistas. El antagonismo entre moderados y radicales, si no es una ley, pareciera ser una constante de la historia. A veces se imponen unos; a veces se imponen otros.

Como suele suceder, el radicalismo de “la salida” sigue una línea más épica que política. Sus dos líderes, Leopoldo López y Corina Machado, han asumido la lucha con una pasión que linda con el heroísmo. En honor a ambos hay que consignar que ninguno ha hecho jamás una apología de la violencia. Por el contrario, los dos han acentuado el carácter pacífico y constitucional del levantamiento al que han convocado.

De la misma manera, ni López ni Machado se han pronunciado en contra de las elecciones. No podrían hacerlo puesto que, aún si hablamos de la “salida” –sea un referendo revocatorio, una asamblea constituyente, o un adelantamiento de comicios- esta tendría que ser electoral. Esa es la razón por la cual, si hemos de creer en las últimas encuestas, aunque la mayoría de las personas consultadas ven en el “reformista” Henrique Capriles el líder indiscutido, también la mayoría considera la prisión de Leopoldo López y la destitución de Corina Machado como injusticias de enormes dimensiones.

A la represión desatada por Cabello/Maduro le han salido casi todos los tiros por la culata. De ahí que Maduro, en contra de Cabello, ha optado por pensar la recomendación de Lula y de sus amigos continentales. En ese sentido el debate-diálogo no es una táctica de Maduro, en ningún caso una concesión ni mucho menos un obsequio. Maduro –hay que decirlo de una vez– ha sido obligado a dialogar. Obligado incluso –sutil paradoja de la historia– por aquellos sectores de la oposición que más se oponen al dialogo.

En peligrosa consonancia con el partido del capitán Cabello, algunos “salidistas” han levantado una política anti-diálogo. Su argumento principal es que se trata de un circo destinado a lavar la cara del gobierno. Pero, aunque fuera así, un lavado de cara significaría un cambio civilizatorio en la política de gobierno, un cambio que solo puede favorecer al conjunto de la oposición.

Henrique Capriles y Henri Falcón, siempre cautelosos, han señalado no ver contradicción entre protesta y diálogo. Tal vez les faltó decir que un verdadero diálogo solo puede resultar de las protestas. Un diálogo sin protestas sería caer en el colaboracionismo. Protestas sin diálogo llevan en cambio a un callejón sin salida. La dialéctica protesta-diálogo es la que mejor se adecua a las circunstancias políticas por las cuales atraviesa Venezuela. Renunciar al diálogo (o debate) significaría renunciar a buscar salidas (sí; escribo salidas) políticas a las protestas.

Capriles y la gente de la MUD, es decir, los miembros del partido unitario, saben con toda seguridad que no dialogan con interlocutores muy democráticos. A pesar de que no obedece a la línea militarista “clásica” de Cabello, el partido de Maduro es castrista, es decir, antidemocrático por definición. Tanto Maduro como la gente que lo rodea imaginan que no están ahí para realizar un buen gobierno, sino para cumplir una misión sagrada asignada por la historia. Están convencidos, además, de que toda la oposición está formada por agentes del imperio. Pero aún así, ha habido ocasiones en la historia en las cuales el instinto de supervivencia ha predominado por sobre cualquiera ideología. Acerca de ese punto vale la pena intentar una breve digresión.

Ha habido dictaduras mucho más sólidas que la del gobierno de Maduro quien se ha visto en la necesidad, no por él buscada, de abrirse y contemporizar con sus enemigos. Vale la pena recordar que aún la dictadura franquista de sus últimos tiempos experimentó grietas que llevarían a la transición.

Adolfo Suárez no nació al día siguiente de la muerte de Franco. Mientras Franco agonizaba, Suárez llevaba a cabo conversaciones (diálogos) con sectores de la oposición. Incluso, fracciones del Opus Dei, partidarias del ingreso de España a la Europa moderna, habían logrado ya neutralizar a la eminencia gris de Franco, el terrible Carrero Blanco, antes de que éste fuera ejecutado por la ETA.

Del mismo modo, una de las dictaduras más terribles que ha asolado Latinoamérica, me refiero a la de Pinochet en Chile, se vio obligada a bajar sus niveles de represión cuando aparecieron síntomas de desgaste. A la hora del plebiscito la gran mayoría de la clase política exiliada había regresado al país. Una parte de la prensa abría sus páginas a la oposición. Todavía se recuerda al “dedo” televisivo, acusatorio y valiente de Ricardo Lagos. Tenían lugar demostraciones públicas y reuniones cerradas de partidos. El laureado filme NO, lo evidenció muy bien.

En ninguno de ambos casos, ni en el franquista ni en el pinochetista, la apertura fue un regalo de las dictaduras. Todo lo contrario, las dictaduras fueron obligadas a abrirse, de modo que ya no son pocos quienes opinan que en ambos casos, la transición –aunque parezca paradoja– comenzó antes de la transición.

Un caso contrario es el de Cuba, donde las aperturas económicas no han sido acompañadas con aperturas políticas significantes. Pero también hay que decir que mientras la política del “mazo dando” llevó en Cuba al aniquilamiento de la oposición, la oposición de Venezuela, con más tradición, capacidad de lucha y sentido unitario, ha sabido resistir, hasta el punto de obligar al régimen a que la reconozca, no solo en elecciones, sino al nivel del debate público. ¿Imagina alguien un debate público en el cual Yoani Sánchez pudiera decir “cuatro verdades” a Raúl Castro? ¿No sería esa una gran conquista de la oposición cubana?

La MUD, con todas sus deficiencias –entre otras no haber sabido reconocer a tiempo el momento de las protestas callejeras– es una obra de arte en materia de política unitaria. Además, está mejor posicionada socialmente que el partido “salidista”, el cual entusiasma mucho a los suyos pero suma poco entre los no suyos. No por casualidad el propio Leopoldo López, poco antes de ser encarcelado, intentó asumir una postura socialdemócrata; y esa es la de la MUD.

Capriles, a diferencia de los líderes del “salidismo”, tiene mejores posibilidades que Machado o López para acceder a sectores no privilegiados y clientes del “chavismo social”. Además, por su carácter esencialmente dialógico, es tal vez el único político que tiene posibilidades de penetrar el campo hasta ahora inexpugnable de los “ni-ni”. Puede incluso que alguna vez aparezca una salida. Pero esta aparecerá como producto de la suma y no de la resta de fuerzas; de la unidad y nunca de la división.

El partido número 5. Si estamos utilizando el concepto de partido para nombrar a las partes políticas que dividen a la realidad venezolana, hemos de referirnos al movimiento estudiantil. Porque son los estudiantes quienes están cargando el peso de las protestas sobre sus espaldas. Sin los estudiantes no habría habido protestas. Sin los estudiantes no habría habido debate ni diálogo. Sin los estudiantes no habrá democracia.

A diferencia de los partidos tradicionales, el partido-estudiantil no aspira a hacerse del gobierno ni lucha por obtener posiciones de poder en el Estado. Por cierto, algunos de los jóvenes que hoy actúan serán mañana políticos de profesión, pero lo serán como representantes de otros partidos y no de los estudiantes.

La lucha de los estudiantes está desprovista de estrategias pre-concebidas y por lo mismo no está sometida a cálculos precisos. Por eso mismo no puede ser una lucha muy ordenada. Los estudiantes no son militantes ni militares que obedecen a un comando único. Eso no significa que la estudiantil es una lucha no racional. Significa solamente que esa racionalidad no es la misma que la de las organizaciones políticas, tradicionales o no.

Los partidos y sus ideologías están presentes entre los estudiantes y atraviesan a todo el movimiento, pues ningún estudiante vive en una isla. Pero a la vez, el conjunto del movimiento sigue líneas autónomas que no coinciden con las de los otros “partidos”. La razón es la siguiente: las luchas estudiantiles representan el principio de la rebelión, y toda rebelión es antes que nada negación de un determinado orden establecido.

No obstante, la lucha estudiantil no es absolutamente desinteresada. Los estudiantes luchan antes que nada por su universidad. Y como la universidad es un centro del saber y no un centro del poder, los estudiantes luchan por el derecho a saber, es decir, por el derecho a conocer, a pensar, a discutir, en breve: por el derecho a ser.

No quieren los estudiantes ser pensados por ninguna ideología, ni sometidos a ningún otro poder que no sea el que ellos mismos se dan. En ese sentido la lucha de los estudiantes es predominantemente ética y por lo mismo coincidente con todas las que surgen en defensa de la autonomía ciudadana. En breve, las estudiantiles son luchas a favor de la sociedad civil. A través de los estudiantes, la sociedad civil se defiende a sí misma.

Las rebeliones venezolanas son un eslabón más en la ya larga cadena conformada por la defensa estudiantil de la democracia. Ya sea contra Gómez, contra Pérez Jiménez, contra Chávez o contra Cabello/Maduro, han sido los estudiantes, si no los actores principales, los actores iniciales. Son ellos los que aún en los momentos de mayor derrota volverán a comenzar. Las luchas de los estudiantes no tienen final, siempre regresan.

La de los estudiantes venezolanos no es una lucha aislada ni dentro ni fuera del país. Mucho menos en este siglo XXl en el cual los estudiantes elevan sus protestas en diversos lugares del mundo, siempre allí donde la Universidad, y con ello, la sociedad civil, se encuentra amenazada.

En el Irán de 2009 fueron los estudiantes quienes se levantaron en contra de una teocracia que quería convertir a las universidades en templos de la ignorancia. En Túnez, en Egipto y en Siria de 2011, fueron los estudiantes quienes se levantaron en contra de las dictaduras de la región. También en el Chile de 2011 los estudiantes se levantaron en contra de proyectos destinados a convertir a las universidades en apéndices de las empresas.

En la Venezuela de 2014, continuando las jornadas del 2007, los estudiantes se levantan en contra del proyecto castro-chavista destinado a someter a la sociedad civil al dictado de los cuarteles. En todos estos países han sido los estudiantes quienes han representado el principio de la libertad. La misma libertad por la cual no pocos ya han perdido el don mas valioso que nos ha sido dado: la vida.

lunes, 14 de abril de 2014

Carta a ENEL, nuestro socio italiano

Cari amici:
Aquí en El Salvador, como en otras partes, hay gente que escucha “transnacional” y automáticamente piensa en “imperialismo”; escucha “transnacional italiana” e inmediatamente entiende “mafia”; escucha “explotación de la energía geotérmica” y escucha “robo de nuestros patrimonio”...
Estos tipo trasnochados los pueden encontrar en todas partes del mundo, no sólo aquí. La diferencia es: aquí llegan a gobernar. Como Mauricio Funes y Alex Segovia. Y se asocian con otros mucho más vivos que usan estos prejuicios ideológicos como cortinas de humo para esconder negocios oscuros y esquemas de corrupción. Trágicamente, a estos vivos les entregaron el control del sector energético: CEL, INE, LaGeo con sus negocios relacionados: seguros, abastecimiento, construcción de plantas, etc.

Bueno, todo esto ustedes ya lo saben mejor que nadie: Esta mezcla de ideólogos y vivos los tienen a ustedes, los socios internacionales en energía geotérmica, durante 10 años en incertidumbre, con litigios internacionales – y ahora con el intento de embargarlos por casi 2 mil millones de dólares.

Benvenuti in El Salvador! Somos el país de la sonrisa falsa...

Pagamos carísima la energía eléctrica, porque la más barata, la geotérmica, no la estamos explotando, porque algunos tienen la creencia casi religiosa que “explotar” es una maña imperialista, y que es mejor no aprovechar la energía en nuestro subsuelo que permitir que unos italianos, que a lo mejor son mafiosos, ganen de su explotación.

Todos nosotros pagamos el precio, cada mes con las facturas de CAESS o SUR, porque detrás de los tontos hay vivos que ganan millones con esta crisis energética. Ellos, lejos de ser italianos, sí son mafia...

A ustedes, que son una de las más grandes transnacionales de energía, este pleito no los va a quebrar. A nosotros sí. Y ahora resulta que esta nuestra alianza de tontos y vivos, a lo mejor sin saberlo, les está haciendo a ustedes un regalo millonario: Dentro de sus confabulaciones y estrategias para mantener el control sin transparencia sobre el complejo energético CEL-INE y la empresa más rentable del país (LaGEO), el gobierno Funes ha manipulado el valúo de la GEO de una manera exagerada, sólo para poner en la cifra astronómica de 2,100 millones de dólares el supuesto daño que el convenio de la CEL con ustedes como socio internacional ha significado para el país.

¿Por qué esto es un regalo millonario a ustedes y un enorme daño al interés nacional salvadoreño? Porque de esta manera el gobierno de El Salvador voluntariamente está inflando el valor de las acciones que ustedes tienen en LaGeo. En el litigio internacional, ustedes como ENEL ya solo tienen decir: Bueno, el mismo gobierno salvadoreño puso un valor de más de 2 mil millones a mis inversiones en El Salvador - ¡gracias, páguenmelo!

Parece que siempre, en una alianza de tontos con vivos, al final se impone la estupidez. Y nosotros seguimos pagando.

Arrividerci! Nos vemos en el arbitraje internacional. Paolo Lüers  
(Más!/EDH)

sábado, 12 de abril de 2014

Carta a los diputados que Funes quiere enjuiciar

Estimada Ana Vilma de Escobar, estimado Roberto D’Aubuisson:
Ustedes deberían renunciar voluntariamente al fuero que les da inmunidad – siempre cuando sean acusados de delitos que nada tienen que ver con su función de diputados. Si a usted, Ana Vilma, la agarran tirando balazos a un policía, renuncie a su fuero, sin discusión. Si a usted, Roberto, lo acusan de golpear a mujeres, despójese inmediatamente de la inmunidad. Por que esta protección es para que puedan ejercer su mandato popular con toda libertad, sin presiones, sin persecuciones, sin limitaciones impuestas por parte de ningún poder que no sea su conciencia.

Ningún diputado acusado de robos, actos violentos, delitos sexuales debería poder escudarse detrás de su fuero parlamentario. Pero todos tenemos que defender a cualquier diputado en el caso inconcebible que el presidente de la República lo quiera despojar de su fuero por haberlo criticado. Lastimosamente, no es un caso hipotético, sino muy real: Funes pidió a la Asamblea retirarles a ustedes dos de su fuero para poderlos enjuiciar por el crimen de Lesa majestad. Según él, ustedes han cometido el terrible delito de ofender a Su Majestad el Presidente, usando su nombre en vano – o sea, en relación a un Ferrari sin conductor chocado a horas de la madrugada...

Pero, supuestamente ya no tenemos majestades...

Lo que Funes intenta hacer contra ustedes, en contubernio con otro presidente majestuoso (el de la Asamblea), es un ataque al principio de la República, que va directamente al corazón de la función del diputado como representante del pueblo. La esencia republicana del parlamentarismo es la absoluta independencia del diputado electo por el pueblo frente al poder ejecutivo; y su irrestricta libertad de expresar crítica al ejecutivo, y a cualquier otro poder, constitucional o de facto. Y esto incluye al señor que habita en la casona en la Avenida Masferrerari Norte.

El hecho que este señor quiera despojar a ustedes dos de su fuero parlamentario para poderlos enjuiciar por opiniones y preguntas dirigidas a Su Majestad, es más que un capricho de estos que estábamos acostumbrados. Es un atentado a la institución del diputado, a la esencia del parlamentarismo. No podemos permitir un antecedente de que diputados sean despojados de su fuero por acciones dentro del ejercicio de la función para la cual fueron elegidos: controlar, criticar, cuestionar y limitar el poder ejecutivo. Defender a ustedes dos, Ana Vilma y Roberto, no es tomar partido entre derecha e izquierda, sino entre República o Autocracia. Lo que pasa a ustedes hoy, pasado mañana puede pasar a un diputado del FMLN, cuando gobierne la derecha.

El sólo hecho que algunos de sus colegas están apoyando este atentado de Mauricio Funes contra la institución del diputado es un escándalo. El presidente electo debería entrar en un serio debate con los diputados del FMLN, para convencerlos que desistan del intento de atacar a adversarios políticos, minando sus propios derechos. Si no, quedaría la sospecha que quieren continuar con la práctica de Funes de conspirar, desde Casa Presidencial, contra la institucionalidad del país.

Tal vez no fue lo más prudente lo que ustedes dijeron sobre el caso Ferrari. Pero usted, Roberto, sólo ha hecho preguntas irreverentes. Y usted, Ana Vilma, dijo lo que millones de salvadoreños han dicho en cafetines, oficinas, fábricas... Nada de esto puede dar pauta a despojarlos del fuero que protege el derecho de formularle al presidente preguntas u opiniones incómodas.

Les recomiendo que saquen de lo malo lo positivo: promuevan, desde la Asamblea, un debate serio sobre la inmunidad parlamentaria: la escandalosa que protege a pícaros y la indispensable que protege a los valientes.

Saludos, Paolo Lüers

PS: Ojo, censores gubernamentales: No estoy afirmando nada sobre el incidente del Ferrari, porque no me consta. Lo que sí me consta es que no he encontrado a ningún ciudadano que con convicción haya dicho: No pudo haber sido Funes, porque él no es así... 
(Más!/EDH)

jueves, 10 de abril de 2014

Carta al nuevo ministro de Seguridad

Aun no sabemos quien es. Lamentablemente, el presidente electo todavía no ha nombrado al ministro tal vez más importante para el éxito o fracaso de su mandato.
Esto es un poco preocupante, ya que aumenta el peligro que el actual ministro Ricardo Perdomo siga cometiendo errores y disparates antes de entregar el mando. Por ejemplo, publicar “informes de inteligencia” a todas luces inventados, para preparar el terreno para decisiones con consecuencias fatales...

La única manera de prevenir el daño que puede causar es que el equipo de transición del gobierno entrante tome control de la situación mientras se definan los nuevos mandos en el Ministerio de Seguridad y la PNC.

Pero esta carta es para usted, el futuro responsable de la Seguridad Pública (llámese Oscar Ortiz, Jorge Meléndez, José Luis Merino, o Benito Lara, para sólo poner los nombres que yo he escuchado...). Usted tiene la oportunidad histórica de construir seguridad y paz sobre la base de la inversión social focalizada en los territorios conflictivos, la rehabilitación de las comunidades, la generación de oportunidades de reinserción – y de una policía profesional que persiga el delito de manera focalizada, sin redadas masivas ni represión a comunidades enteras, sino con inteligencia, eficiencia y justicia.

Para lograr esto, primero tiene que resistir la tentación de politizar las PNC. A largo plazo a ustedes no les conviene tener una policía al servicio de un proyecto partidario, sino más bien una policía al servicio de toda la sociedad. Sabemos que dentro del FMLN hay cabezas calientes que sueñan con convertir la PNC en un aparato de control político. Pero también hay en el Frente visionarios que sueñan con una policía que provee certidumbre y confianza.

Hay quienes temen que ustedes van a hacer pactos con las pandillas. No lo hagan. No hace falta. La reconciliación es una tarea de la sociedad civil, no del gobierno. Como gobierno, negocien con los alcaldes y los liderazgos comunales. Si ellos tienen capacidad de diseñar caminos de inserción de los
sectores que se encuentran al margen de la ley y de la vida productiva, ustedes como gobierno provéanlos de apoyos y recursos. Como Ministerio de Seguridad, premien a los municipios que desarrollen novedosos planes de reducción de violencia, prevención y reinserción. Así como otros ministerios crean concursos de “Pueblos Vivos” o “Municipios sin Analfabetismo”, usted promueva “Municipios sin Violencia” – pero no con puro discurso, sino con recursos y programas gubernamentales que transformen la realidad de estos lugares.

Hay otros que temen lo contrario: que ustedes van a destruir el proceso construido a partir de la tregua, para iniciar otro proceso que es más fácil de controlar. Sería un grave error. Los procesos de diálogo y mediación necesitan autonomía y sólo serán sostenibles cuando nacen de la sociedad civil. No pueden sustituirse por medidas controladas por el gobierno o un partido. Independientemente de las preferencias políticas de cada uno, todos los que estamos involucrados en el este proceso que inició con la tregua (incluyendo cientos de pandilleros, los mediadores, la Iniciativa Cristina por la Paz, y la Fundación Humanitaria) tenemos la plena disposición de trabajar de la mano con su gobierno si respeta la autonomía de estos esfuerzos. Y si está dispuesto a comprometer recursos para hacer sostenible la paz. Yo, por ejemplo, he apoyado este proceso de paz y felicitado al gobierno por su disposición de facilitarlo, a pesar de mi distancia crítica al gobierno de Funes.

Así que, futuro ministro, esperamos que sea un hombre de palabra, de coraje y de diálogo. Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

martes, 8 de abril de 2014

Agenda de paz: Oposición venezolana ratifica ante UNASUR su disposición al diálogo. Con la carta de la MUD a UNASUR.

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ratificó su intención de diálogo ante los cancilleres de Unasur, que estuvieron de visita en Venezuela este lunes, recordando que la utilidad del esfuerzo de
la organización sudamericana depende, esencialmente, de la buena voluntad del Gobierno nacional.
En el encuentro participaron Ramón Guillermo Aveledo, secretario ejecutivo de la MUD, Henry Ramos Allup (AD), Julio Borges (PJ), Omar Barboza (UNT), Andrés Velásquez (Causa R), Julio César Reyes (Avanzada Progresista), Edwin Luzardo (ABP), Roberto Enriquez (COPEI), Simón Calzadilla (MPV) y Luis Florido (Voluntad Popular).

La coalición de partidos ratificó su disposición "a un diálogo verdadero, con una agenda clara, en igualdad de condiciones y cuyo primer encuentro sea con transmisión en vivo en cadena nacional de radio y televisión". También considera necesario que haya "un tercero de buena fe que garantice,
facilite y de ser necesario medie, además debe ser escogido por ambas partes".

La Unidad valoró como un paso importante que entre la comisión de Unasur se escogieran a cancilleres de Colombia, Brasil y Ecuador, al tiempo que ratificaron la importancia de que también forme parte en una mesa de diálogo un representante del Vaticano.

En cuanto a la primera reunión que se realizó el pasado 25 de marzo, los miembros de la Unidad señalaron que aún no se ha producido un encuentro entre el Gobierno y los representantes estudiantiles, no ha cesado la represión, no ha cesado el tono amenazante del Ejecutivo y se destituyeron de sus cargos a los alcaldes de San Diego (Carabobo) y San Cristóbal (Táchira), así como a la diputada María Corina Machado. Es por ello que hicieron énfasis en que es necesario que el Gobierno haga un gesto de buena voluntad, no solo para contribuir en aliviar la conflictividad, sino también para abrir cambios creíbles de entendimiento. "Por nuestra parte estamos abiertos a escuchar planteamientos en igual sentido. No ha sido posible avanzar en este terreno", insistieron.

Es importante destacar que durante la reunión sostenida con este grupo diplomático los representantes de la Unidad fueron notificados que, contrariamente a las noticias conocidas, no ha sido designada una comisión integrada por tres cancilleres de la Unasur.

Agenda de paz

A pesar de lo expuesto, la MUD está dispuesta a plantear una agenda de paz para facilitar la discusión que concentraron en cuatro puntos. En primer lugar proponen una Ley de Amnistía con la cual se permitirá la libertad de los presos, el sobreseimiento de los encausados y el regreso de los exiliados.

En segundo lugar propone la creación de una Comisión Nacional de la Verdad Independiente, para establecer los hechos con claridad y confiabilidad para todos. Integradas por venezolanos de alto nivel y reconocida honorabilidad y capacidad, amplia y sin predominio de ningún sector.

También es necesario hacer un compromiso de la renovación equilibrada de los Poderes Públicos, recordando que tres de los cinco rectores del Consejo Nacional Electoral y el titular de la Contraloría General de la República están vencidos. En similar situación estarán a final de año las cabezas
del Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo.

Por último la Mesa considera necesario la desmovilización y el desarme internacionalmente verificada de los grupos paramilitares y parapoliciales denominados "colectivos".

Aquí la carta que la MUD entregó a los cancilleros de UNASUR



lunes, 7 de abril de 2014

Carta a Edwin Zamora y David Reyes

Queridos amigos:
Tengo entendido que ustedes dos son parte de la comisión que organiza el Congreso de Renovación de ARENA convocado para el 11 y 12 de abril. Más bien, que ustedes están metidos en esta comisión para garantizar que el evento verdaderamente sea el Congreso de la Renovación.
Yo voté en el 2012 por 3 diputados: ustedes dos y la Pica. Ustedes fueron el gancho, el pretexto, para poder votar por ARENA. O sea, los casi 300 mil votos que ustedes tres recibieron en la primera votación por cara fueron un mandato claro: renovar la política, empezando con el partido.

Por esto ahora les exijo que cumplan: Conviertan el Congreso en el punto de partida de la apertura y de la renovación del partido. Bueno, el punto de partida fue el 9 de marzo: la remontada que lograra ARENA, cosechando un mes de intensa y amplia movilización de sectores independientes y hasta críticos del partido en favor de una oposición renovada, plural y cohesionada en defensa de la libertad.

El Congreso tiene que ratificar e institucionalizar esta nueva dinámica entre partido y sociedad civil. Si ustedes ven este Congreso simplemente como un asunto interno del partido, la cagan. Se trata de convertir el congreso del partido en el Congreso de la oposición, incluyendo a todas las iniciativas ciudadanas que sacaron a ARENA del barranco, en que se había metido el 2 de febrero, luego de una campaña errática, cerrada, sectaria.

El hecho que el partido haya encargado a ustedes, conocidos renovadores, la preparación temática del Congreso, es una muestra que la puerta está abierta y que hay voluntad de renovar liderazgos, ideario y formas de hacer política. Entonces,  aprovechen al máximo esta oportunidad. Tal vez ustedes no representan la mayoría del partido como es actualmente, pero representan la mayoría del partido del futuro que necesitamos como contrapeso al intento del FMLN de transformar el sistema económico y político.

Repito: Lo que discutirá y decidirá este congreso no es asunto interno de ARENA. Dijeron que van a hacer consultas con sectores fuera del partido. ¡Qué bien!, pero esto no es suficiente. En el mismo Congreso deben estar representados y tener voz fuerte los sectores que ARENA tiene que atraer para construir mayoría.

La apertura y la renovación no la van a poder hacer introduciendo de repente la democracia interna al partido como es - y dejar decidir sólo a sus militantes. Primero hay que lograr la apertura, para que la democracia interna tenga sentido. ¿Qué significa esto en concreto? No son sólo las bases del partido actual que tienen que decidir sobre el nuevo COENA y luego sobre las candidaturas para alcaldes y diputados. Tienen que decidir entre todos que tienen que estar a bordo para la gran campaña del 2015: los movimientos de jóvenes dentro y fuera del partido, los 300, las iniciativas de profesionales. Y ustedes, que son los principales interlocutores con todos estos sectores, tienen la responsabilidad histórica de procurar que las puertas se abran aun más, y que representantes de los sectores aliados pueden entrar al partido, al COENA, y a las listas de concejales y diputados.

El Congreso tiene que convertirse en el inicio de una gran concertación entre el partido y el resto de esta amplia oposición social y política que hay que construir. En el Congreso se tienen que tomar las decisiones estratégicas: por ejemplo, acordar mecanismos confiables que garantizan que las listas para diputados sean abiertas, plurales y representativas de toda la oposición, no solo del núcleo militante del partido.

Tamaño paquete que les encargo, amigos. Pero para esto votamos por ustedes, para que cambien al partido y la política.

Un abrazo, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

viernes, 4 de abril de 2014

Carta a un obispo con h... disculpe, monseñor: con coraje

Querido Fabio Colindres:
Nunca me imaginaba tener un obispo católico como amigo. En mi experiencia limitada, o eran santos o eran pomposos – y ambos no se prestan para forjar amistades. A usted lo vine a conocer en las docenas de visitas a las cárceles que hicimos juntos. Ahí es donde se descubre el carácter de un hombre: en situaciones extremas como estas de sumergirse a este submundo, donde se mezclan las leyes de los reos con la cultura y los códigos de los pandilleros, la culpa con la lucha por mantener la dignidad humana, la violencia brutal con la hermandad.


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Que descuiden mis lectores: Este no es otro rollo sobre la tregua, es un ensayo sobre carácter, sobre respeto, y sobre palabra. La manera cómo usted, como sacerdote, sabe mostrar y al mismo tiempo exigir respeto hasta al condenado por múltiples asesinatos,  me obligó a repensar todos mis sentimientos, mis juicios, mis análisis sobre los fenómenos violencia, pandilla, marginación, reconciliación. Nunca me imaginaba que un cura pudiera tener este impacto sobre las personas, mucho menos sobre mi.

Nada de esto que conocemos como “la tregua” hubiera sido posible sin la firmeza ética de usted y su capacidad de comunicarla a los pandilleros sin arrogancia, sin menosprecio, pero de manera extremadamente exigente. Nunca lo vi hacerles promesas ni dando pajas, siempre lo vi sacarles compromisos, gestos de buena voluntad. Usted les facilita reconectarse con la humanidad dentro de ellos y en los demás.

Esta total ausencia de oportunismo que usted muestra en el trato con estos hombres, que no estaban acostumbrados que alguien les hablara con sinceridad y les escuchara con genuino interés, le ganó el incondicional respeto por parte de estos hombres que en su vida no han respetado nada, solo sus leyes internos, marcados por machismo, imposición y violencia.

Me da risa que un personaje como el pobre Padre Antonio Rodríguez tuvo la osadía de ofrecerse a los pandilleros como sustituto de usted, ofreciéndoles sus servicios de intermediario con el gobierno. Este tipo no entiende que en este negocio nada funciona con chanchullos o pactos. O funciona con confianza, con respeto y con palabra – o no funciona. Usted que nunca les ofreció nada, se ganó la confianza de todos los pandilleros del país. Y al padre Antonio, que ofrece favores y privilegios, nadie le hace caso, porque sus posiciones cambian según las ocurrencias de un ministro o la oportunidad de conseguir un financiamiento...

Entiendo porqué usted ha mantenido, en todos estos últimos meses, un perfil tan bajo, casi invisible, sin ir a entrevistas, incluso sin reaccionar a todas las acusaciones que le han hecho. Entiendo que no quiso que su protagonismo provoque celos y divisiones dentro de la iglesia. Pero dentro de las cárceles y dentro de los barrios, su palabra vale oro. Es un capital para el país.

La otra calidad es la distancia que guarda de cualquier pleito político. Luego de dos años de trabajo conjunto no tengo ni idea si usted es de izquierda o derecha. Nunca hablamos de esto.

Hay otros obispos que hablan cada domingo de política, y que cuando hablan del problema de las pandillas, usan palabras grandilocuentes como “el diálogo nacional”, “la reconciliación”. Pero ninguno de ellos se ha sentado con los más odiados, los más jodidos y los que más joden en esta sociedad. Usted sí. Habla con empresarios exactamente igual que con los reos y sus madres.

Yo que siempre me he mantenido a gran distancia de religiones e iglesias, veo que usted como obispo juega un rol que difícilmente lo pueden jugar otros. Yo, ciertamente no. Tampoco ningún político. Tampoco un Mijango, por más crucial que sea su aporte.

Un reo anónimo me lo puso así: “Don Fabio es un hombre de la palabra, igual que nosotros...” Y aunque la palabra del cura y la palabra del pandillero ciertamente son muy distintas, algo tendrán en común. Tal vez la convicción de que la palabra vale y que hay que hacerla valer.

No tengo idea de cómo son sus relaciones con el nuevo gobierno, pero ellos van a necesitar que usted siga haciendo lo que está haciendo.

Saludos, Paolo
(Más!/EDH)

Aunque no me preguntaron, aquí mis respuestas

El Diario de Hoy publicó el jueves las respuestas de 4 analistas a 5 preguntas que les hicieron sobre los desafíos de Seguridad Pública para el nuevo gobierno.
Aunque no me preguntaron, daré mis respuestas, ya que las que obtuvieron no me satisfacen – a pesar de que mis amigos Chico Bertrand, Salvador Samayoa y Rodrigo Ávila aportaron aspectos interesantes. No así Carlos Ponce, el ideólogo anti-tregua. Claro, las mías son un poco más controversiales...

1. Las prioridades a asumir
Primero: la prioridad que NO hay que asumir. Muchos dentro del FMLN dentro y fuera de la PNC han planteado que lo más importante es, esta vez sí, asegurar el control político-ideológico sobre la PNC, y convertirla en un aparato de control territorial y político a disposición del partido. Y para esto hay planes y condiciones ya creadas.
La prioridad en la PNC debería ser: generar eficiencia policial, o sea persecución focalizada del delito, sin continuar con las estrategias de represión masificada que genera más violencia. Por más que el estado golpea a su entorno social, las pandillas no se debilitan sino se fortalecen y se hacen más agresivas.
En materia de política integral de Seguridad la prioridad #1 tiene que ser: crear las condiciones para que programas integrales (del Estado, del sector privado, de ONGs y de la cooperación internacional) de prevención, reinserción e reconversión de los asentamientos precarios puedan desarrollarse en base de entendimientos con las comunidades, incluyendo los grupos al margen de la ley que buscan reinserción. Estas condiciones son: bajar la violencia a niveles que permiten comenzar la rehabilitación del tejido social; consensos nacionales que incluyen el sector privado, iglesias, ONGs, universidades.

2. Los perfiles para los funcionarios del gabinete de seguridad
En la PNC, un equipo de dirección no partidario, sino que combina varias cualidades: profesionalismo policial; un liderazgo que logra captar la confianza y restablecer la moral de todos los efectivos; gran capacidad gerencial para administrar los recursos y la logística; y altura intelectual para inteligencia, investigación y planificación. Estas cualidades no existen en una sola persona, por esto el Director necesita un Estado Mayor. Sugiero al presidente electo que nombre como director de este equipo a Jorge Meléndez, el actual jefe de protección civil. Es hombre de confianza para la dirección del FMLN, pero no actúa con lógica partidaria. Esto es lo que necesita la PNC.
En el ministerio, hay que dividir tres áreas, bajo el liderazgo de un ministro con extraordinarias capacidades académicas y de planificación integral: Seguridad con un profesional con experiencia en seguridad pública. Justicia, con un abogado calificado. Intervención social, dirigido por un experto en políticas sociales, que coordina la política de Seguridad con todas las intervenciones que el Estado hace en cuento a prevención, juventud, reconversión de comunidades, etc.

3. Los errores cometidos que hay que evitar
La politización de la PNC y de las políticas de Seguridad es un error que tanto ARENA como el FMLN cometieron. Hay que preservar el carácter plural y no partidario del cuerpo policial, principal legado de los Acuerdos de Paz. Hay que evitar cualquier refrito de Mano Dura; erradicar el concepto equivocado de medir la eficiencia de la PNC por la envergadura de los operativos y la cantidad de capturas; aprender a perseguir al delito sin reprimir a todo el contorno familiar, social y vecinal del delincuente.

4. Pandillas y tregua
Sería fatal que el FMLN regrese al análisis equivocado que sus funcionarios manejaron cuando controlaron Seguridad entre 2009 y 2012. Este análisis decía que la mayor parte de la violencia no estaba relacionado con pandillas, sino con “crimen organizado”. La tregua mostró lo contrario: si le logra reducir la violencia relacionado con la guerra entre pandillas, se reduce la violencia a niveles que dan respiro a la población. El crimen organizado internacional al estilo mafia o cárteles de droga son los fantasmas que se inventan los ineptos para explicar que no pueden con los problemas caseros y sociales de las pandillas y de la juventud marginada.
La tregua no es una cosa que el nuevo gobierno tiene que decidir mantenerla o no, sino es un hecho consumado entre las diferentes pandillas y un proceso abierto entre pandillas y sociedad civil. El gobierno Funes quiso apropiarse de este proceso, pero sin invertir nada. Quiso ser padre sin pagar alimentos. Esto fue el problema principal de la tregua en tiempos de Funes, agravado aun por la llegada de Ricardo Perdomo que además suspendió la facilitación del gobierno para la mediación de conflictos.
El gobierno sólo tiene que decidir cómo relacionarse con el hecho de la tregua: o crear condiciones para que este proceso se haga integral y irreversible (lo que intentó el gobierno política oficial entre marzo 2012 y mayo 2013, con los resultados positivos conocidos); o diseñar tácticas policiales que sabotean la tregua (como las adoptó el nuevo ministro Perdomo a partir de junio 2013, con los resultados negativos también a la vista).
La experiencia y la lógica indican: sin una sensible reducción de la violencia, por ejemplo vía la tregua o vía los pactos locales que lograron varios alcaldes, todas los demás componentes (prevención, seguridad comunitaria, participación ciudadana, reinserción) no son viables. Son otros millones de dólares botados.
La cuestión fundamental es si el nuevo gobierno está dispuesto a realizar y focalizar las inversiones sociales necesarias para que la reducción de la violencia se convierte en reducción de delincuencia y en reinserción. Para esto hay que redefinir las prioridades del gasto estatal, cosa que la administración Funes nunca hizo: gastó con la regadera.
El gobierno no tiene porque negociar con pandillas, pero sí con los alcaldes y las agentes de la sociedad civil que logren acuerdos (locales, sectoriales o, en algún momento, nacionales) de reinserción. Estos acuerdos, por lógica, tienen que incluir a los grupos que están fuera de la ley y quieren reinsertarse.

5. Ejecutivo y Fiscalía
En todo lo relacionado con la persecución del delito, la fiscalía debe tener el liderazgo. En todo lo relacionado con el orden público, seguridad comunitaria y preventiva, el liderazgo es exclusivo del Ministerio. No tiene que meterse la fiscalía.
La independencia de la FGR en cuanto a investigaciones y judicializaciones tiene que reforzarse, y para esto la FGR necesita más presupuesto y más personal.  
(El Diario de Hoy)