sábado, 25 de abril de 2015

Segunda Carta a Paolo Luers

Estimado Paolo:
He de decirte que me complace mucho tener este intercambio de opiniones. Pocas cosas enriquecen tanto como el manejo civilizado de las diferencias y la salvaguarda del mutuo respeto entre personas que saben privilegiar los argumentos por encima de la cerrazón y el pasionismo.

Por eso quiero reaccionar a tu carta del jueves saludando dos primeras conclusiones a las que, creo, ya hemos arribado en el presente debate: que existen presiones internacionales bastante fuertes para que en nuestro país se apruebe una legislación a favor de los matrimonios entre personas del mismo sexo, y que el tema de la defensa del matrimonio y la familia, a contrapelo de quienes piensan que es una "pendejada", merece discutirse ampliamente y recurriendo a información confiable.

Y no es poco, Paolo, que coincidamos en estos puntos. El primero legitima las razones de cuántos en El Salvador deseamos proteger una institución social y humana de primera importancia, y el segundo nos obliga a ir más allá de la superficie en la discusión pública en torno al matrimonio, superando los clisés y las premisas falsas.

Una de esas falsas premisas se esconde en las siguientes líneas que extraigo de tu última carta: "Precisamente para proteger al matrimonio como la institución básica del tejido social, por nada conviene inventarse mandatos constitucionales que excluyen a sectores de la sociedad que sí quieren formar familias, aunque no de la forma tradicional, pero familias basadas en los mismos fundamentos filosóficos, antropológicos, sociológicos y económicos que tú, con toda razón, citas".

La verdad es que no he citado todavía esos fundamentos, pero sí me queda claro que no los conoces. La naturaleza del matrimonio --definida así desde antes que naciera el Estado o se crearan leyes-- está afincada en la complementación sexual de sus miembros, porque solo esa complementariedad hace posible la regeneración humana y la formación integral de los nuevos individuos de la especie. Excluido ese factor biológico de la ecuación, el matrimonio pierde hasta su sentido etimológico, porque la raíz griega del término deriva de "matriz".

Si aceptamos tu tesis de que el matrimonio es un espacio al que podemos acceder en virtud de nuestro solo deseo, o porque en él encontraremos "seguridad económica y emocional", los bienes derivados de esa unión que nos son socialmente imprescindibles --los futuros ciudadanos, ni más ni menos-- estarían sometidos a esos deseos o búsquedas personales, en lugar de estar subordinados al bien común (objetivo último de todo marco legal).

Eso, estimado amigo, atenta contra el matrimonio, no solo porque le somete a un torbellino de reinvenciones --¿es que existe algo más arbitrario que el deseo humano?--, sino porque le vacía de contenido respecto a su verdad sustancial, origen de todos sus beneficios sociales. Tú y yo entendemos lo que significa un metro porque existe un acuerdo global alrededor de los 100 centímetros que el metro implica desde su concepto. Quitá ese consenso y el metro pierde todo su sentido. Probemos lo que te digo en algo más abstracto: la democracia. Si negamos que hay valores estables que hacen posible la democracia, la defensa misma de la democracia se vuelve problemática, porque ella dependerá de lo que cada uno queramos entender por tal. Solo amplios consensos sociales en torno a las cualidades que incluye la democracia viabilizan el que tú y yo exijamos su respeto y promoción a cualquier gobierno. De lo contrario, lo que un Castro o un Chávez invente sobre el asunto tendrá el mismo valor que tuvo en su día para un Adenauer o un Mandela.

Y me permito hacerte una última precisión sobre la realidad social del país. Es obvio que el matrimonio y la familia ya no son lo que eran para muchos salvadoreños (generalmente, muy a pesar de ellos). Pero la descripción de una realidad no debe llevarnos a adaptar nuestras leyes a esa realidad, del mismo modo que no resultaría aceptable reformar nuestras leyes de tránsito solo porque hay cafres que las violan constantemente. El valor pedagógico de una ley descansa en el ideal que señala, no en su adaptabilidad a los defectos que pretende corregir.

*Escritor y columnista de El Diario de Hoy.
(El Diario de Hoy)

Carta al SITRAMSS

Okay, tuviste tu “fase de prueba”. Varios meses. Suficiente para comprobar que sos un desastre. Todos lo pudimos constatar. No sos la solución para los usuarios del transporte urbano - y para todos los demás sólo has producido caos, colas interminables, pérdida de tiempo y de nervios.
Naciste de una buena idea: Modernizar el transporte urbano. Necesario. Pero en manos de un gobierno incompetente y de empresarios corruptos, la buena idea se convirtió en una pesadilla. El tráfico entre San Salvador y Soyapango está peor que nunca; la terminal y los talleres no están construidos; la tarifa sigue siendo “secreto de Estado”; los carriles del Bulevar del Ejército y de la Juan Pablo II colapsan todos los días, por culpa tuya. Mientras tanto, en los carriles exclusivos para el SITRAMSS sólo pasan un par de buses bonitos, pero que no absorben ni el 10% de los usuarios que diariamente viajan entre San Salvador y la zona industrial de Soyapango/Ilopango/San Martin – y nadie sabe cuándo va a llegar la flota de buses y cómo la van a financiar.

Me imagino que estás bien contento: Todos hablan de la tarifa, como si fuera el mayor de los problemas. Paja. La tarifa la arregla el gobierno como siempre lo ha hecho: con subvenciones. O sea, diciendo a la gente que papa gobierno paga – pero el que paga es el ciudadano con sus impuestos. Lo de la tarifa es una cortina de humo, y detrás de ella ustedes esconden el verdadero problema del SITRAMSS: la segunda fase.

Cuatro meses de prueba, pero nadie quiere hablar del siguiente paso: la construcción del SITRAMSS hasta Santa Tecla. Porque ahora el SITRAMSS lleva a la gente de Soyapango a un punto muerto, allá por el Seguro Social, y ahí termina en la nada. Termina en un punto muerto, donde todos sus usuarios tienen que agarrar cualquier otro bus para llegar a su trabajo. Este es el punto más crítico del tal SITRAMSS: Para que todo este proyecto tenga un mínimo sentido, hay que prolongarlo hasta Santa Tecla, Merliot, Antiguo Cuscatlán. Pero para hacer esto, tienen que paralizar todo el tráfico en la otra mitad de la ciudad. Tienen que pasar, a saber cómo, por el Salvador del Mundo, por la carretera a Santa Tecla. Quiero ni pensarlo.

Llama la atención que tienen a todo el mundo discutiendo del SITRAMSS, pero nunca han dicho por dónde va a pasar la segunda fase. Y tienen razón: Ya a esta altura, con el desmadre creado en el centro y en la salida a Soyapango, la gente está harta. Si el gobierno publica por dónde va a pasar el SITRAMSS para llegar a Santa Tecla, sería como echar leña al fuego. Este año va a comenzar la construcción de los pasos a desnivel en los dos extremos de la Jerusalén: el redondel Masferrari y el redondel de Naciones Unidas frente a Multiplaza. Solo esto va a generar un caos de tráfico. Si además intervienen, para la segunda fase del SITRAMSS, la plaza del Salvador del Mundo y la Panamericana, en todo esta zona ya no se moverá nada.

Quiere decir: El gobierno ya se olvidó de la segunda fase. Ya sabe que no funcionará. Nos vamos a quedar con un SITRAMSS que, además de todos los problemas que ya está creando, se quedará a la mitad. Otra ruina del desarrollo, como el puerto de La Unión. Solo que este mega-puerto abandonado no molesta a nadie, nadie lo ve – pero lo del SITRAMSS nos jode todos los días. Y todo esto para un proyecto que de todos modos se va a quedar a medias. No lo pueden terminar, así que lo van a dejar a medias…

Ya nos jodiste la vida diaria a todos, SITRAMSS. La único solución, aunque parezca absurdo, es suspenderte, deshacerte - y volver a habilitar todos los carriles de la Juan Pablo II y del Bulevar del Ejército. Suena feo, suena a fracaso, pero a la larga nos sale más barato que seguir adelante con un proyecto inviable.

El problema es: ¿Quién tiene el valor de firmar al acta de defunción?
Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)



jueves, 23 de abril de 2015

Este es el regalo que queremos hacer a Monseñor Romero: Nuestro arrepentimiento y solicitud de perdón a la sociedad por todo el daño causado.

(La autenticidad de este comunicado conjunto me fue confirmado por voceros representativos de la MS13 y ambas fracciones del Barrio 18. Fue entregado en horas de la tarde del día 23 de abril 2015. PL)

LOS VOCEROS NACIONALES DE LAS PANDILLAS MS-13, BARRIO 18, MAO-MAO, MIRADA LOCOS 13, PRIVADOS Y PRIVADAS DE LIBERTAD DE ORIGEN COMÚN, AL PUEBLO SALVADOREÑO Y DEMÁS PUEBLOS DEL MUNDO HACEMOS SABER: 

1- El país atraviesa por una situación difícil, como es costumbre ya, es a las maras y pandillas a quienes se nos atribuye la gravedad de toda la situación, con el perverso propósito de encubrir y proteger a otras estructuras o personas  que practican accionar delictivo, quienes ante la sociedad se presentan como personas de bien, ya sea como: funcionarios públicos, empresarios, ministros, fiscales, policías, militares, religiosos, ex-presidentes y tantos otros  que con toda desfachatez dicen ser parte de los “buenos”, y en realidad, cuando son descubiertos y procesados – algo que sucede muy poco – resulta ser que son iguales o más criminales que nosotros, pero eso sí, a la hora de condenar a otros, no vacilan en ser los primeros en lanzar piedras.
2- Las maras y pandillas hemos tenido que recurrir a formas ilícitas para sobrellevar nuestras vidas, al ser nosotros y nuestras familias los históricamente olvidados y marginados por las gestiones gubernamentales, nuestro origen está en las comunidades más empobrecidas, en los hogares desarticulados por la emigración, la violencia y la irresponsabilidad paterna o materna, es a nosotros a quienes se nos niegan oportunidades de educación, salud, trabajo, recreación y lo único que se nos ofrece es represión, cárcel y muerte.
3- El gobierno habla mucho de paz últimamente, pero en las actuaciones lo que se alimenta es la guerra, si el propósito de paz que se pregona es genuino, debería de atacar causas y no solo efectos; la absurda represión y el manodurismo en lugar de resolver agrava la conflictividad. Las maras y pandillas aprendimos con el proceso de paz que se impulsó en 2012, que es dialogando como se es más eficaz para enfrentar la violencia y disminuirla, que es hablando de paz y haciendo gestos de buena voluntad y no de guerra como el conflicto se des escala y dirime con menos costos económicos y sociales.
4- Afortunadamente, en el ambiente de belicosidad que impera en los últimos días, las voces de la sensatez siguen abogando por soluciones racionales al conflicto, hay propuestas de paz que han circulado, no habíamos respondido a ellas porque esperábamos conocer la disposición gubernamental de buscar la paz por esa vía, pero en vista de que en privado se nos dice que sí y en lo público se niega, hemos decidido tomar la iniciativa de forma unilateral.
5- Congruente con lo anterior, hemos tomado la decisión de responder afirmativamente al llamado público que en últimos días ha realizado uno de los luchadores más incansables por la paz en El Salvador: El señor Raúl Mijango,  quien ha presentado al país una propuesta de agenda para la paz que contiene 26 puntos, 13 para ser abordados por nosotros y los otros trece  por el Estado, gobierno y sociedad civil. 
6-  Reiteramos que asumimos todos los puntos que se nos proponen sin condiciones ni enmiendas, incluyendo los de respetar la vida de policías, soldados, militares, custodios, funcionarios públicos, jueces y políticos y por supuesto la vida de los más humildes a quienes afecta la violencia. También, sobre los delitos patrimoniales como el robo, hurto y extorsión. Pedimos al gobierno no obstruir ni sabotear este proceso, por el contrario que facilite condiciones que nos permitan avanzar más rápido en el tiempo y los compromisos que hemos de asumir ante la sociedad, este es el regalo que en su beatificación le queremos hacer a Monseñor Romero: Nuestro arrepentimiento y solicitud de perdón a la sociedad por todo el daño causado.
7- En consecuencia de lo anterior, anunciamos que desde ya estamos girando instrucciones de acuartelamiento a nuestras unidades, de almacenamiento de hierros y pertrechos y que todos, tanto adentro de las prisiones como fuera de ellas, se concentren en el estudio y la discusión de los 13 puntos que se nos han propuesto, afín de lograr consensos que permitan responder satisfactoriamente a lo que la sociedad espera de nosotros: menos homicidios, menos extorsiones; en definitiva: menos violencia. Según sean las condiciones con que contemos para esta reflexión, así iremos anunciando en su momento los compromisos que asumiremos con la sociedad sobre cada punto.
8- Como muestra de compromiso y buena voluntad, cesaremos desde ya todo tipo de ataques, es más, no haremos uso ni del elemental derecho a la defensa.  Solo pedimos que paren los abusos de autoridad y las acciones de exterminio que en su mayor parte están siendo presentadas como riñas entre pandillas, cuando en realidad lo que sucede es que de sus casas sacan a nuestros miembros y luego los asesinan, simulan enfrentamientos y colocan armas a los muertos para justificar las masacres, etc. Muchos han lamentado el deceso de policías, pero han callado o se han alegrado por el exterminio de más de ciento cuarenta miembros de pandillas  solo en el mes de marzo de este año.
9- Para dar confianza al desarrollo del proceso y evitar el que se crea que lo hacemos con propósitos mal sanos, pedimos que el debate privado que desarrollaremos en el interior de los Centros Penitenciarios sea monitoreado por una entidad de gran prestigio y reconocimiento internacional y que ya cuenta con una misión en El Salvador: El Comité Internacional de la Cruz Roja CICR y en la Libre, por los Obispos y Pastores coordinados por la Iniciativa Pastoral por la Vida y Por la Paz, IPAZ. Quienes puede solicitar apoyos técnicos a las instituciones tanto nacionales como internacionales con experiencia en la mediación y resolución de conflictos.
10- Como el problema de la violencia es un problema nacional, para saberla superar hay que sacarla del circulo vicioso y dañino de la confrontación política, en tal sentido proponemos se cree una Instancia Bipartidista, técnica y política en la que estén representados las dos principales fuerzas políticas del país: ARENA y FMLN y que sea en esta instancia que con sentido patriótico y sin intereses electoreros se consensen las acciones y las iniciativas de ley que volverán sostenible e irreversible el proceso de paz que se vaya construyendo.

El Salvador, 20 de abril de 2015.

miércoles, 22 de abril de 2015

Carta a Federico Hernández Aguilar

Estimado Federico:
Una amiga me dijo hoy en la mañana: “Aquí están ustedes, discutiendo pendejadas, mientras el país se desliza hacia una nueva guerra donde todos vamos a perder…” Se refirió a nuestra controversia, plasmada en cartas públicas, sobre la reforma constitucional que busca blindar la institución del matrimonio contra posibles iniciativas futuras de legalizar el matrimonio entre homosexuales.

Aunque yo sostengo que esta reforma es innecesaria y espero que la entrante Asamblea no la ratifique, tampoco pienso que el debate sobre este tema sea una “pendejada’. Por eso, con gusto acepto tu reto de seguir discutiendo. ¿Por qué? Porque coincido contigo que hay que proteger la institución del matrimonio y que, como tu escribís, “la institución matrimonial tiene una robusta defensa filosófica, antropológica, sociológica y económica antes que religiosa.”

Pero ahí está la diferencia de nuestros enfoques, Federico. Precisamente porque la institución matrimonial tiene una sólida y necesaria base filosófica, antropológica, sociológica y económica antes que religiosa”, no conviene amarrarlo, vía mandato constitucional, a un concepto tradicional. Precisamente para proteger al matrimonio como la institución básica del tejido social, por nada conviene inventarse mandatos constitucionales que excluyen a sectores de la sociedad que sí quieren formar familias, aunque no de la forma tradicional, pero familias basados en los mismos fundamentos filosóficos, antropológicos, sociológicos y económicos que tu, con toda razón citas.

Nadie está cuestionando la “familia tradicional”, formada por hombres y mujeres “así nacidos”, como reza el proyecto de la reforma constitucional. La idea de que parejas homosexuales se convierten en familias, con compromisos sólidos, y de esta manera fortalecer el tejido social, no destruye ninguna familia tradicional, y no constituye ni negación ni amenaza al concepto del matrimonio tradicional.

Hay que proteger la familia y el matrimonio como instituciones que aseguran seguridad económica y emocional, y que consolidarlos como núcleos sociales y culturales que expresan compromiso, solidaridad y preservación de valores. Todos los miembros de la sociedad, independientemente de sus conceptos religiosos y su orientación sexual, deben tener derecho y oportunidades de construir esto núcleos y convertirse en los eslabones sólidos de nuestro tejido social.

Pero ojo: El reto prioritario que enfrenta nuestra sociedad en este sentido no son las minorías que por su orientación sexual no caben en el concepto de la familia tradicional, sino la inmensa cantidad (tal vez incluso la mayoría) de familias de madres jefas de hogar, que luchan por sacar adelante a sus hijos sin contar con la figura paterna. En esto tenemos que concentrarnos, si queremos preservar la familia como núcleo que da seguridad económica y emocional a la siguiente generación. Si queremos defender la familia como núcleo de la cohesión social, de nada sirve aferrarse a la defensa cerrada de una forma tradicional de la familia que para amplios sectores de la sociedad ya no es una realidad. No podemos poner candados constitucionales para blindar a la sociedad contra cambios culturales y sociales.

Al fin tu argumentas que el país está bajo presión de “entidades supranacionales, como la ONU y la OEA, quienes promueven desde arriba” propuestas legislativas. De acuerdo: No permitamos que organismos que se arrogan ser policía mundial de lo “políticamente correcto” nos impongan legislaciones que no surjan de un consenso de nuestra sociedad. Ni en el caso del “derecho constitucional al agua y la alimentación”, ni para decirnos cómo vamos a reconstruir el tejido social y proteger la familia y el matrimonio - ni por parte de Naciones Unidas, ni tampoco del Vaticano.

Siempre un gusto polemizar contigo, Federico. Pero mejor sobre temas más urgentes, como seguridad, por ejemplo. O el futuro de la oposición. Saludos, Paolo Lüers

(Mas!/El Diario de Hoy)

Carta de Paolo Luers: Carta a la derecha "unida"
La respuesta de Federico Hernández Aguilar: Carta a Paolo


Carta a Paolo Lüers. De Federico Hernández Aguilar

Estimado Paolo:
No es la primera vez que leo una carta o columna tuya en la que llamas "discriminatoria" o "reaccionaria" a la propuesta de reforma constitucional para proteger el matrimonio tradicional, formado entre "hombre y mujer así nacidos". Tampoco es la primera vez que enfocas tu crítica a los partidos de "derecha" --estas comillas son mías-- que desde hace varias legislaturas impulsan esta reforma en la Asamblea.

Si tu intención al dirigirte a esta supuesta "derecha unida", el pasado sábado, era solo hacer ver que muchos diputados que defienden el matrimonio y la familia lo hacen desde una perspectiva exclusivamente religiosa, tu crítica me parece válida y la comparto. Soy hombre de fe, pero me cuesta aceptar que se haga política aportando únicamente argumentos confesionales. No me burlo de las convicciones de nadie en este plano, por cierto, como sí lo hacen otros liberales incapaces de detectar la gruesa contradicción en la que caen, sobre todo al invocar la "tolerancia"; pero coincido contigo en que resulta fácil descubrir la debilidad de razonamientos que se fundamentan en la Biblia para justificar adhesiones legislativas a la defensa de la vida o la familia.

Ahora bien, si tu propósito al escribir contra esa "derecha" era también insinuar que toda protección del matrimonio tradicional es "ideológica", "reaccionaria", "conservadora", "discriminatoria", "innecesaria", "atentatoria contra la inclusión social" y, en suma, una "locura" --observarás que estoy copiando los epítetos que usaste en tu carta--, en este punto creo que no solo te equivocas, sino que estarías exhibiendo una asombrosa falta de información y una muy limitada capacidad de análisis.
La institución matrimonial, Paolo, tiene una robusta defensa filosófica, antropológica, sociológica y económica antes que religiosa. El que numerosos políticos en El Salvador y el resto de la Latinoamérica sean incapaces de recurrir a estos argumentos --sostenidos por muy buenas razones científicas, además--, no significa que esta argumentación sea inexistente y que esté fuera del alcance de quienes quieran, de buena fe, instruirse. (De hecho, si te interesa continuar con esta controversia a través de nuestras respectivas columnas en El Diario de Hoy, aquí me tienes a tus apreciables órdenes. Sabes cuánto me gusta el debate de altura que privilegia la reflexión profunda sobre las pasiones y el fanatismo. Y a lo mejor hasta podríamos ofrecer interesantes aportes a esas vacías discusiones políticas que tanta vergüenza ajena nos causan a ti y a mí).


Es completamente cierto, para el caso, que en nuestro país "no existe presión social para legalizar matrimonios entre homosexuales". A decir verdad, tampoco hubo mayorías ciudadanas abogando por esta clase de reformas sociales en casi ninguno de los países en los que tales causas terminaron prosperando y cambiando legislaciones, con las consecuencias desagradables que ya se están documentando, principalmente en Europa. Son entidades supranacionales, como la ONU y la OEA, quienes promueven desde arriba estas propuestas. Y presiones así, Paolo, las está sufriendo El Salvador desde hace rato. (Cuando tengas tiempo, será un gusto compartir contigo lo que me tocó vivir cuando fui presidente de Concultura. Te aseguro que vas a sorprenderte).

Tengo muy queridos amigos homosexuales, y varios de ellos están absolutamente en contra de la promoción del matrimonio gay. Sostienen que esas pretensiones les estigmatizan innecesariamente a los ojos de muchos sectores, porque mezcla y confunde a su comunidad (nada beligerante, dicho sea de paso) con el activismo homosexual, habiendo diferencias muy notables entre unos y otros.
Como tú, Paolo, detesto profundamente las discriminaciones, pero también evito ver objetivos discriminatorios donde no existen. Llamar justicia a la igualación, por ley, de ciertos derechos, puede dar origen a nuevas injusticias, en lugar de combatir las segregaciones. Vaciar de contenido el matrimonio en razón de conceptualizarlo como desean minorías de activistas, amigo mío, se encuentra en las antípodas de esa tolerancia que tanto invocas. Y tener principios claros tampoco es igual a ser intolerante.
(Escritor y columnista de El Diario de Hoy)

 La carta de Federico Hernández Aguilar es una respuesta a una columna publicada el sábado 18 de abril 2015: Carta a la derecha "unida"

lunes, 20 de abril de 2015

Carta al ministro de Seguriad

Estimado Benito:
No tengo idea quién toma las decisiones en el gabinete de Seguridad. Sospecho que no sos vos. Pero como ministro sos el responsable de las políticas de seguridad.

Escuchando las declaraciones del presidente, del Comisionado de Seguridad Hato Hasbún, del Secretario Técnico Roberto Lorenzana, y también las tuyas, ustedes han decidido buscar una solución militar al problema de la violencia y de las pandillas. La famosa mano dura de los gobiernos de ARENA se queda corta en comparación de lo que están tramando. De todos modos, como dice mi amigo Salvador Samayoa, ARENA nunca realmente implementó un plan mano dura: Implementó un plan de propaganda.

Comparto el asombro que me han expresado varios militares, tanto de bajo como y de alta, frente al hecho que hoy ustedes, los ex-comandantes guerrilleros, quieren implementar contra las pandillas una réplica de las estrategias que la Fuerza Armada, siguiendo recetas norteamericanas, aplicó a ustedes durante la guerra. Es un viraje irónico de la historia que ustedes, los ex-guerrilleros, hoy quieren buscar una solución militar a un problema que requiere de soluciones políticas y sociales – mientras los militares llegaron a la conclusión que estas estrategias contrainsurgentes fracasaron – entro otras razones porque comprometieron a la Fuerza Armada con un sinfín de violaciones a los Derechos Humanos.

¿No te parece el mundo al revés que hoy en día son los militares que están consientes de los peligros (para el país y para la institución armada) de una estrategia de usar la fuerza militar para desarticular o incluso aniquilar a las pandillas – mientras que ustedes ordenan a la Fuerza Armada revivir y lanzar contra las pandillas los tristemente célebres BIRI, los Batallones de Reacción Inmediata, como el Atlacatl, el Atonal, el Belloso y el Bracamonte?

Los militares saben que cuando uno activa fuerzas especiales, el conflicto se profundiza, se amplía y se militariza. No me digás que ustedes no tienen conciencia de esto.

Los militares saben que cuando al obligar a los pandilleros a enfrentarse a contingentes militares, se verán obligados a entrenarse mejor, a conseguir más y mejores armas, a reclutar a más jóvenes - y a incrementar sus acciones delictivas para financiar todo esto.

El ministro y el secretario presidencial de Seguridad
Hato habla de un “batallón de limpieza”. Él no lo sabe, pero los militares y los ex guerrilleros sabemos que una guerra de este tipo, contra adversarios que tienen profundas raíces en la población civil, no se puede llevar adelante sin volverse fuerza represiva y violadora de Derechos Humanos. Y que en medio de esta escalada del enfrentamiento, todos los esfuerzos de prevención y de transformación de las comunidades, se vuelven inoperantes.

Las pandillas no son una fuerza militar. No tienen ni la experiencia, ni la estructura, ni el armamento para aguantar el enfrentamiento directo con fuerzas especiales de la Fuerza Armada y de la policía. ¿Realmente piensan que las pandillas, ante esta situación de desventaja, se van a rendir o desmantelar? Van a hacer lo mismo que la insurgencia hizo durante buena parte de la guerra: evadir el enfrentamiento directo, recurrir a atentados, asesinatos de policías y soldados individuales, y atacar estructuras no militares del Estado que les declara la guerra. De hecho, esto ya está pasando. Y no es difícil predecir que esto se va a radicalizar y ampliar.

Aunque ahora el FMLN puede recoger el apoyo de una población harta del miedo, de las extorsiones y de la violencia, ¿creen que este apoyo se va a mantener si su estrategia de confrontación al tope no resuelve el problema sino más bien lo agudiza?

Ustedes han mandado de regreso a Zacatraz a todos los cabecillas de las pandillas involucrados en esfuerzos de parar la escalada el conflicto, de reducir la violencia y de abrir espacio a soluciones basadas en el diálogo, la inclusión y la inversión social. Ustedes ya han dado luz verde a sus fuerzas policiales a implementar operaciones de exterminio y ejecuciones extrajudiciales. Con todo esto, no han debilitado las pandillas, los han empujado a más violencia. Antes de dar el siguiente paso y comprometer la Fuerza Armada en esta estrategia de solución militar, reflexionen bien y exploren seriamente otras alternativas.

Nunca es tarde, Benito. Saludos, Paolo Lüers
(mas!/ El Diario de Hoy)

sábado, 18 de abril de 2015

Carta a la derecha "unida"

Estimados dirigentes de los partidos de derecha:
Cuando hay que hacer algo necesario, ustedes son incapaces de ponerse de acuerdo. Y de repente, para hacer algo irrelevante, resurge la vieja alianza conservadora, para no decir reaccionaria. Ayer una coalición sospechosa de ARENA, GANA, PCN y PDC unió 47 votos en la Asamblea para otro intento de reformar la Magna Carta y elevar a rango constitucional la prohibición de matrimonios que no sean entre "hombre y mujer así nacidos".


Lo raro es que esta alianza conservadora, con urgencia, quiere arreglar un problema que en el país no existe. No hay legislación que permite el matrimonio entre homosexuales o de transexuales. Ni existe ninguna iniciativa seria para legalizar este tipo de matrimonios. ¿Por qué? Porque en El Salvador, a diferencia de otros países, no existe presión social para legalizar matrimonios entre homosexuales. Y tampoco existe una mayoría legislativa para este tipo de reforma.

¿Entonces, por qué encaminar una reforma constitucional para arreglar un problema que no existe en el país? "La derecha" no se pudo unir para evitar, luego de los fracasos del primero, y el segundo gobierno del FMLN; no se puede unir para la urgente reforma electoral o para garantizar la independencia de organismos como la Corte Suprema, el Tribunal Electoral, la Corte de Cuentas; no se puede unir para evitar el endeudamiento del país; tampoco dan señales de disposición para ponerse de acuerdo sobre una presidencia de la Asamblea en manos de la oposición, para construir una gobernabilidad con base en el equilibrio en vez de la gobernabilidad que quiere el FMLN: con base en el control de todos los poderes.

Pero de repente esta derecha incapaz de unirse para resolver los problemas urgentes del país se une para una causa con tan poca urgencia y tan alta carga de ideología reaccionaria y discriminatoria. No me cuesta decirlo: Por suerte existe una fuerza que en la próxima Asamblea puede vetar esta locura. Así como es saludable que ARENA tendrá la fuerza para vetar reformas constitucionales peligrosas (introducción del referéndum como instrumento populista de legislación) e innecesarias e ideológicas (como el derecho constitucional al agua y la alimentación), igual es sano que el FMLN tendrá la fuerza para vetar esta reforma discriminatoria e innecesaria.

La Constitución no es un manifiesto ideológico, en la cual la izquierda o la derecha, siempre cuando tengan una mayoría coyuntural, introduzcan sus postulados filosóficos. La Constitución es expresión de los consensos de toda la sociedad para definir las reglas para la convivencia de todos, para la pluralidad, y para administrar las diferencias políticas e ideológicas.

La derecha, si quiere ser opción de poder (y mientras tanto, para el resto del mandato presidencial del FMLN, garante del equilibrio y defensora del sistema republicano), tiene que construir una nueva mayoría alrededor de los problemas y aspiraciones que la izquierda gobernante no puede (o no quiere) atender: seguridad, responsabilidad fiscal, crecimiento, empleo. Esta unión no se construye en batallas artificiales, mucho menos de contenidos reaccionarios y atentatorios contra la inclusión social.

Si tanto quieren defender la institución de la familia, construyan propuestas para asegurar empleos para las madres jefas del hogar y para los jóvenes, obliguen al gobierno a priorizar su inversión social en la creación de guarderías, escuelas de calidad y de tiempo completo. Así se reconstruye el tejido social, en el cual las familias sean protegidas, no con iniciativas ideológicas como la reforma constitucional contra matrimonios gay.

Saludos, 


(Mas!/El Diario de Hoy)

jueves, 16 de abril de 2015

Columna transversal: Recontar los votos, pero todos

La Sala habló: Hay que abrir las urnas y volver a contar los votos – y esta vez todos. No podía sentenciar otra cosa, demasiado evidente fue que el escrutinio final del Tribunal Supremo Electoral no refleja todos los votos. Demasiado evidente fue que en el caos generado por la incapacidad y la arrogancia del TSE fueron violados derechos constitucionales, tanto de ciudadanos/votantes como de candidatos.
Lo más importante de esta sentencia es que sienta jurisprudencia. El Tribunal Supremo Electoral argumentó que no se puede abrir las urnas y recontar los votos, porque el Código Electoral no lo ordena. La Sala de lo Constitucional sentenció que en estos casos no hay que remitirse al Código Electoral (y sus vacíos), sino a la Constitución: la Carta Magna ordena que todos los votos de todos los ciudadanos tienen la misma validez y tienen que tomarse en cuenta.

Aunque los magistrados del TSE todavía se resistan, van a tener que cumplir esta sentencia. El hecho que los magistrados, en vez de inmediatamente organizar el reconteo de los votos, pierdan tiempo discutiendo si van a cumplir o incumplir la sentencia de la Sala, es otra prueba más que estos señores, al salir de este caos que ellos mismos crearon, tienen que ser sustituidos inmediatamente, si no tienen la decencia de renunciar.

Al fin, los magistrados van a cumplir la sentencia, aunque a regañadientes, porque de otra manera, terminarán en la cárcel. Entonces, las urnas se van a abrir, los votos se van a contar, esta vez bien. Lastimosamente, por el momento, sólo en el departamento de San Salvador. Esto no puede ser, porque las mismas irregularidades en las actas que se observan en San Salvador, se cometieron en todo el país. En todos los departamentos hubo actas donde sobran o faltan votos, donde los números no cuadran, donde se contaron mal las marcas de preferencia para los candidatos, donde faltan firmas de integrantes de las Juntas Receptoras de Votos.

Los derechos de los votantes y de los candidatos son iguales en San Salvador y en los 13 departamentos al interior del país – y de igual manera han sido violados. La Sala sentenció para el departamento de San Salvador, porque a esta circunscripción electoral se refirió la demanda que recibieron.

Si los ciudadanos que votaron en los otros departamentos y cuyos votos no se ven reflejados en los escrutinios finales, presentan demandas para reclamar sus derechos ante la Sala, los guardianes de la Constitución tendrán que ordenar lo mismo que ordenaron para el departamento de San Salvador. En varios departamentos hay diputaciones asignados a diferentes partidos y escaños asignados a candidatos específicos que podrían sufrir cambios si se revisan bien las urnas y se toman en cuenta correctamente todos los votos y todas las marcas para candidatos específicos.

Espero que en todos los departamentos existan candidatos y votantes que demanden sus derechos violados en estas elecciones. Espero que la Sala aplique el derecho constitucional parejo para todos. Sólo de esta manera lograríamos reparar el daño a la credibilidad del sistema electoral que la actuación incompetente e irespetuoso a la ley del Tribunal Suprema Electoral ha causado. No se trata de que un partido consiga un diputado más o menos. Se trata de la credibilidad y transparencia de nuestro sistema electoral. No importa que el reconteo de los votos, en todo el país, cause otros retrasos. No importa que ya estamos cerca de la instalación de la nueva Asamblea. No importa que este nuevo escrutinio cueste dinero adicional. Hay que proteger el voto de cada ciudadano y con esto la legitimidad del proceso electoral.

Todos estamos cansados del desmadre que han sido estas elecciones. Todos quisiéramos que el país se concentre en los problemas de desempleo e inseguridad que hay que resolver. Pero más aun estamos cansados que se juegue con la democracia y con la institucionalidad. Si dejamos pasar los chanchullos en esta elección, las siguientes nos van a salir peores. En este sentido, hago un llamado a los candidatos y los votantes en cada departamento del país que sienten violados su derechos: presenten demandas ante la Sala. Si no saben cómo hacerlo, busquen asesoría de las instituciones de la sociedad civil que se dedican a la protección de los derechos ciudadanos y constitucionales.

O hablen ahora, o los callarán para siempre. 
(El Diario de Hoy)






miércoles, 15 de abril de 2015

Carta a Salvador Sánchez Cerén

Estimado señor presidente:
Mi última carta a usted fue medio en broma, sugiriéndole rescatar el espíritu libertario de la izquierda. Sólo pensar que usted iba a dar un discurso criticando a los Gobiernos de Cuba y Venezuela, ya provoca risa…

Pero esta carta va muy en serio.

Cito del sitio oficial de Casa Presidencial: "El presidente Salvador Sánchez Cerén manifestó hoy que el trabajo comunicacional de su Gobierno está orientado a garantizar la libertad de información y expresión, ya que la misma constituye un derecho fundamental para la democracia del país. 'Tenemos que trabajar por hacer valer este derecho, sin él no puede haber democracia, este país debe de estar informado y debe ser la población la que con la información que genere el Gobierno tome sus propias decisiones', dijo el mandatario."


Un momento, señor presidente: Es loable que usted se propone "hacer valer" la libertad de expresión, pero sólo hay que escuchar sus propias declaraciones para ver que usted tiene una gran confusión sobre el concepto de la libertad de expresión y de prensa.

Usted dice: "Este país debe de estar informado y debe ser la población la que con la información que genere el Gobierno tome sus propias decisiones." Esto es una aberración que nos deja dudar si usted entiende el principios de la libertad de prensa. Sería terrible si la población tuviera que tomar sus propias decisiones basándose en "la información que genere el Gobierno". Los ciudadanos tomamos decisiones basándonos en toda la gama de información y opinión que generan los diferentes actores de la sociedad: medios, académicos, partidos, ONG, centro de pensamientos, Iglesias, columnistas - y por supuesto, también el Gobierno.

En Cuba la gente ha pasado décadas dependiendo de la información que genera el Gobierno. Y esto ha sido el mayor obstáculo para la democracia y el desarrollo de este país.

Si usted no entiende esto, su presidencia es un peligro para la democracia.

Voy a citar otras frases de su conferencia de prensa, para ilustrar su concepto de libertad de prensa:
"Lo que yo percibo en algunos medios de comunicación es una campaña de intimidación sobre el tema de la violencia."
"No se vale inducir el pánico con guerra psicológica informativa."
"Ahora se está tratando de generar una guerra sicológica en la población para atemorizarla alrededor del tema de la criminalidad."

Claro, señor presidente: los medios independientes del Gobierno generan información y opiniones que pueden ser incómodas para el Gobierno. Esta es nuestra función. Todos entendemos que en el tema de Seguridad es muy incómodo para ustedes que todos los días se informe sobre el incremento de la violencia y se critiquen las medidas (o la falta de medidas) del Gobierno - y que esta labor los medios la ejercen sin supeditarse a los planes políticos y comunicacionales del Gobierno.

Usted tiene a su plena disposición a todo el aparato comunicacional del Gobierno -y lamentablemente incluso los medios públicos, que no debería ser supeditado a líneas editoriales del Ejecutivo- para difundir su versión de la verdad. El hecho que usted reclama que los medios independientes no se sujetan voluntariamente a las políticas comunicacionales de su Gobierno, es preocupante.

Sobre todo cuando usted, en este mismo contexto, saca las uñas y expresa amenazas, hablando de revisar y otorgar las frecuencias de radio y TV con el propósito de contrarrestar la labor de los medios privados, cuya línea informativa le molesta.

Lo más preocupante es que usted dio todas estas declaraciones en la juramentación de Eugenio Chicas como nuevo secretario de Comunicaciones de su presidencia. Yo pienso que Eugenio es un funcionario capaz y, a diferencia de usted, entiende el concepto de la libertad de prensa. Pero si lo que usted dijo hoy es el mandato para su trabajo, Chicas va fracasar en su nueva tarea.

Saludos, 
(Mas!/El Diario de Hoy)

lunes, 13 de abril de 2015

Correspondencia al presidente: Su discurso no pronunciado en Panamá

Lastimosamente, el verdadero discurso que tuvo que haber pronunciado el presidente Salvador Sánchez Cerén en la Cumbre de las Américas en Panamá, se traspapeló en los maletines de su comitiva, y al fin le dieron otro discurso confuso, mediocre, oportunista, sin audacia. Por tanto, la presencia de El Salvador en esta cumbre pasó desapercibido entre las palabras polémicas y antiimperialistas de Daniel Ortega, Cristina Kirchner, Rafael Correa, Nicolás Maduro y Evo Morales, y las ponencias diplomáticas de Obama y Castro. Reconstruimos aquí el discurso original, que hubiera puesto a El Salvador en el centro del debate continental. Qué lástima que lo único que recordarán de nuestra presencia en Panamá es el presidente que se durmió a la par de Obama…


Estimados presidentes de las Américas:
Vengo de un país pequeño, pero que ha escrito historia en el continente: El Salvador es el país que logró resolver una cruenta guerra civil de 12 años, negociando una reforma política que nos trajo la desmilitarización, la vigencia de los Derechos Humanos, el pluralismo político, la división de poderes y la libertad de expresión.

Como signatario de estos Acuerdos de Paz, me tomo la libertad de decirles a ustedes un par de verdades y darles un par de consejos incómodos, pero necesarios.

SSC en panamaA mis queridos colegas y correligionarios de izquierda, los presidentes de Cuba, Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Bolivia les digo: El socialismo que juntos anhelamos, solo tendrá vigencia si nos comprometemos, sin condicionamiento alguno, con los principios de la libertad de expresión y prensa; con el irrestricto respeto al principio republicano de la división de poderes; y con los plenos derechos de disentir, ejercer la oposición, y buscar la alternancia por la vía de elecciones libres.
Personalmente me llena de felicidad ver aquí al fin al presidente de Cuba. Lo felicito por los pasos que Estados Unidos y Cuba han dado para normalizar sus relaciones. Pero le tengo que decir al compañero Raúl Castro, con el cual me unen décadas de amistad: Los próximos pasos los tienen que dar ustedes en Cuba. No solamente el gobierno de Estados Unidos, no solamente los gobiernos y partidos de derecha del continente esperan que en Cuba sea admitido el derecho de publicar periódicos independientes y críticos, y que se abra espacio para partidos de oposición – es una necesidad imperante de la izquierda latinoamericana que Cuba implemente estas reformas, libere a los presos políticos y deje de fomentar movimientos clandestinos y armados, ya anacónicos en pleno siglo 21. Si vemos estos cambios en Cuba, todos juntos vamos a exigir a Estados Unidos que levante el embargo y quite a Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo.

De la misma manera tengo que decir a mi amigo Nicolás Maduro que mientras su gobierno no cese la persecución de los líderes de la oposición y el asedio a la libertad de prensa, la izquierda latinoamericana no tiene autoridad moral para exigir a Estados Unidos que derogue las sanciones contra Venezuela. Y nuevamente, estoy hablando en representación de un país donde hemos logrado superar una guerra civil conquistando precisamente estos derechos. Es más, nosotros fuimos a la guerra para conquistar las libertades de expresión y de organización sistemáticamente negadas por los gobiernos militares.

Por más que estimo la revolución ciudadana liderada por Rafael Correa, en nombre de la izquierda latinoamericana y de un pueblo que ha sufrido en carne propia las consecuencias de la represión con la libre expresión y la disidencia, tengo que rechazar las declaraciones que en esta cumbre ha dado sobre la libertad de prensa. No pueden ser los gobiernos los que deciden cual es la prensa buena y la prensa mala. No podemos los gobernantes decidir qué es la verdad.

He escuchado con atención el discurso del amigo Daniel Ortega. Tengo que decirle: Hemos luchado juntos contra el imperialismo, cuando intervino en Centroamérica para sostener dictaduras. Pero estas dictaduras han sido derrotadas, en toda América Latina hemos vencido el militarismo y la exclusión política de las izquierdas. Ahora estamos gobernando en muchos países, y es nuestra responsabilidad convertir a los Estados Unidos en socio del desarrollo.

Seguiremos exigiendo a Estados Unidos respeto a la soberanía de nuestros países, pero no podemos seguir con el discurso antiimperialista, solo porque desde Estados Unidos se sigue reclamando lo que nosotros deberíamos ser los primeros de exigirnos mutuamente: el respeto a las libertades, elecciones libres y una institucionalidad democrática basada en la división de poderes y en los derechos de la oposición política.

Disculpen que he hablado de esta manera franca, rompiendo moldes de falsa solidaridad. Pero esto es el aporte que El Salvador puede dar a los pueblos hermanos de las Américas, aplicando las lecciones de nuestra historia. Si lo que aquí les he expuesto se convierte en el consenso del continente, nuestra solidaridad será incondicional, siempre cuando estos principios se violen en nuestra América. Por donde sea y por quien sea.

Gracias, presidentes.

Estimado presidente: P.f. guarde este discurso. Habrá otra oportunidad para pronunciarlo. Atentamente, Paolo Luers
 

Postdata: En enero del 2007, Paolo Luers publicó “la página perdida” del discurso que el entonces presidente de la República, Elías Antonio Saca, dio en el aniversario de los Acuerdos de Paz.

viernes, 10 de abril de 2015

Carta a Lilian Tintori

Lilian y Leopoldo, el día de su captura
Querida Lilian:
La persona más importante, la estrella de la cumbre de Panamá, no es Obama, no es Raúl Castro, y ciertamente no es Nicolás Maduro. La estrella eres tú, Lilian. Te has convertido en la imagen de la Venezuela libre, rebelde, orgullosa.


Maduro, el heredero de Hugo Chávez, ha cometido un gravísimo error, cuando hace ya más de un año echó preso a Leopoldo López, tu esposo. Leopoldo ya era uno de los líderes de la oposición capaz de hacer temblar el régimen chavista. Como preso político, se convirtió en un símbolo que une a una nueva mayoría en Venezuela.

Lo que no supo prever Maduro es que con Leopoldo en régimen de aislamiento en la cárcel militar de Ramo Verde, su voz desafiante no se iba a callar, porque a la par de este hombre hay una mujer que no se rinde, que tomó el micrófono que habían arrebatado a su esposo, y que hace llegar su mensaje a todos los rincones de Venezuela y el mundo.
  
Con tu belleza, tu amor y tu combatividad, tú estás enamorando a los venezolanos de la idea de la libertad. Y ahora, en la cumbre de las Américas de Panamá, nos damos cuenta que no solamente a los venezolanos. Tú los retaste, y 29 ex-presidentes se unieron para exigir la libertad de Leopoldo – y de Venezuela. Incluso Dilma Rousseff, la gobernante de Brasil y amiga de Hugo Chávez, pidió a Maduro que libere a los presos políticos y que garantice elecciones libres en Venezuela.

Lilian en frente de la cárcel militar Ramo Verde
En la primera de muchas entrevistas con Leopoldo, en febrero del 2008, me habló de la belleza de la mujer con la cual recién se había casado - y del futuro de una Venezuela democrática, moderna, productiva y justa. Cada vez que lo vi en los siguientes años, me dijo algo como: “Tienes que conocer a Lilian, ella es la verdadera imagen de Venezuela libre.” Nunca nos conocimos, pero cuando saltaste a la tribuna pública, retomando la bandera de Leopoldo, y cuando vi las fotos tuyas, encabezando manifestaciones o frente a la cárcel de Ramo Verde, tirándole besos desde el otro lado del cerco, porque no te dejaron entrar, entendí que Leopoldo tenía razón. Y entendí que Maduro, al encarcelar a él y dejarte libre a ti, había cometido un error irreversible.

Hoy, te veo en la cumbre de Panamá, robándoles el show a Maduro y a la manada de presidentes oportunistas, incluyendo el nuestro, que no se atreven a defender la democracia venezolana. De repente parece que los verdaderos héroes venezolanos son mujeres como tú, como María Corina Machado, la diputada que no aguantaron; como Bony, la esposa de Iván Simonovis, quien estuvo 9 años en Ramo Verde y aun guarda arresto domiciliario; como las hijas del general Raúl Baduel, preso en Ramo Verde; como Patricia, que conquistó con 73,62% de los votos la alcaldía de San Cristóbal, luego de que Maduro encarceló al alcalde Daniel Ceballos, su esposo; como Laura, que conquistó con 87.68% la alcaldía de San Diego, vacante por el encarcelamiento de sus esposo, Enzo Scarano; como Mitzy, que te acompaña en Panamá, la esposa de Antonio Ledezma, alcalde de Caracas encarcelado en Ramo Verde…

No hay forma que un régimen como el de Maduro resista un movimiento opositor con mujeres líderes como ustedes. Te mando un gran abrazo desde El Salvador, y te pido que se lo des a mi amigo Leopoldo. Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

Mi primera entrevistaa con Leopoldo López (2008):


Otras entrevistas con Leopoldo:



Otros artículos sobre Leopoldo López:

 

miércoles, 8 de abril de 2015

Carta de emergencia al presidente

El hombre que iba a asumir el liderazgo en Seguridad
Señor Presidente:
La ola de violencia se hizo insoportable. Hay que pararla. Pandilleros asesinando a policías; (presuntos) policías ejecutando a pandilleros; grupos de exterminio matando a quienes consideran lacra social; la gente aplaudiéndoles y pidiendo el regreso de la Guardia Nacional; masacres casi a diario; nuevamente desplazados buscando refugio… Y usted ausente.

Aunque es cierto que usted como presidente no puede parar esta locura por decreto, también es cierto que sin las medidas adecuadas del Presidente de la República nadie podrá resolver esta crisis.

El Consejo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, que se formó por iniciativa suya, ya fracasó. ¿Sabe cuándo dejó de ser una opción de solución y una esperanza? El 26 de marzo, día de su marcha blanca. Para ser más preciso: en la madrugada de este día, cuando comandos especiales de la PNC rodearon una finca en Zaragoza -con un claro propósito: aniquilar a un grupo de pandilleros. La orden que llevaba el comando no era capturar, sino ejecutar. El hecho que el mismo día que usted iba a encabezar su marcha blanca los jefes de la PNC decidieran mandar un mensaje tan contundente de guerra, significa que usted no tiene control de su aparato de seguridad. 

El ministro y el secretario de Seguridad del presidente
Usted tiene un discurso, y los que controlan la policía no tienen discurso, están callados, pero hablan el lenguaje de mano dura, pero sin estrategia. Usted habla de paz, y ellos traspasan la línea que separa la acción policial de la acción militar de aniquilamiento. Usted nombra a su comisionado presidencial de Seguridad, pero los que toman las decisiones estratégicas son los jefes de comandos especiales, los jefes de inteligencia, algunos de ellos con trayectorias impresentables de violencia política.

Esto no puede seguir así, presidente. Algunos ilusos ya piden su renuncia. Pero usted no puede renunciar, usted tiene que asumir su responsabilidad. Usted tiene que trazar una política de Seguridad y ponerla en manos de personas que saben ejecutarla.

Ministro de Seguridad de Funes, secretario privado de Sanchez Cerén
Usted tiene la responsabilidad de la seguridad de los ciudadanos, lo que obviamente incluye los policías. Lo primero que tiene que hacer es parar esta locura de "ojo por ojo", porque si seguimos así, nos lleva a la ceguera, como señaló mi colega Álvaro Cruz en El Mundo. Defender la vida de los
policías requiere eficiencia policial, no acciones de venganza. Hay que parar la espiral de venganza. Hay que garantizar que todos los asesinatos a policías sean investigados y castigados ante la ley; pero al mismo tiempo hay que garantizar que ningún policía tome la justicia en sus manos, porque esto solo profundiza el conflicto. Ya la historia ya demostró: a pura sangre y fuego no desaparece la violencia de las pandillas, sino se recrudece.

Edgar Lizama, el hombre del presidente en la OIE
Usted prometió en su campaña que bajo su mando saliéramos del dilema entre "mano dura" y "mano blanda", ejecutando una política de "mano inteligente". Nada de lo que su policía ha hecho hasta la fecha es inteligente. Y nada de lo que su gobierno ha hecho hasta la fecha es inteligente. Inteligente es ser firme en la aplicación de la ley y audaz en el ataque a las causas de la violencia.

Usted habla del diálogo, pero permite que su Consejo sirva para encubrir el vacío de planes y estrategias de seguridad. En este terrible vacío, y detrás de la cortina de humo de marchas blancas y diálogos, se reproducen en la práctica y en el terreno las recetas fracasadas de una policía sin rumbo, un ministerio de Seguridad sin cabeza, de oscuras estructuras de inteligencia sin inteligencia. Los mismos comisionados desgastados aplicando las mismas recetas de mano dura; los mismos políticos (sus secretarios Manuel Melgar y Hato Hasbún), sin capacidad de integrar, en un solo plan, la aplicación firme de la ley con las intervenciones sociales en los barrios y cantones que se desangran.

Reitero: Presidente, primero tiene que cortar en seco y con mano firme la corrupción y las acciones fuera de la ley en la policía y el sistema carcelario. Para esto tiene que sustituir la cúpula policial, empezando con el director, y reformar de raíz los organismos de inteligencia.

Mauricio Landaverde, el hombre del presidente en la PNC
Con esto usted puede parar la espiral de revancha y violencia. Segundo paso: diseñar planes policiales eficientes, basados en inteligencia certera e intervenciones focalizadas, en vez de las fatales "redadas". Tercer paso paralelo: reformar de raíz el sistema carcelario, siguiendo las recomendaciones de la Cruz Roja Internacional, de la OEA y otros organismos. Cuarto paso: apostar por la labor de prevención y transformación social de las alcaldías, dejando a ellas espacio de emplear el diálogo sincero con las comunidades, sin exclusión de las pandillas y sus bases sociales. Pero apostar no significa discurso, como pensó Funes, sino movilización y focalización de recursos.

Los docenas de alcaldes, hombres de iglesia, empresarios e intelectuales, que desde 2012 hemos sostenido el diálogo y la mediación con las pandillas (con e incluso sin facilitación del gobierno), nos comprometemos que pondremos nuestros buenos oficios para que las pandillas hagan lo suyo para desescalar el conflicto con la policía, y para que retomen su compromiso de reducir la violencia que sufre la población. Aun en estos días de locura, hay señales que están dispuestos a esto y a permitir que los programas de inversión social comiencen a atacar de fondo a los problemas de marginación y las condiciones de gueto que reproducen la violencia.

Tome liderazgo, Presidente. Tome las medidas necesarias. Limpie su equipo de trabajo. Se sorprenderá de la energía que podrá movilizar para construir la paz. Saludos, 

(Mas!/El Diario de Hoy)

martes, 7 de abril de 2015

Carta a Mercedes de la Paz

Estimada suegra:
Hacer chistes de la suegra es un deporte universal. Y yo no soy la excepción. Cuántas veces no he hablado con malicia de vos, Mercedes. De la terquedad con la cual vos siempre insistías en principios como sinceridad, humildad, autocrítica, ir al fondo en discusiones sobre cómo actuar frente a problemas de la familia y del país…

No siempre es fácil convivir con mujeres tan fuertes, tan exigentes, tan independientes, tan poco conformistas.

Vos naciste en una familia que a raíz de la represión del 1932 tuvo que dispersarse. Conoció la dureza del exilio desde chiquita. Hay quienes en estas situaciones deciden adaptarse, esconderse en la normalidad y el conformismo. Hay otras, como vos, que desarrollan un sentido de rebeldía. Cuando en los años 70 nació la insurgencia, vos sacrificaste radicalmente todo -la tranquilidad de tu familia, tu carrera de publicista que tanto te había costado impulsar como mujer en esos tiempos- para luchar contra la represión, que años antes había expulsado del país a tu padre y gran parte de tu familia.
Pero también en la noble insurgencia, en la cual muchos se incorporaron como vos, hubo conformismo y represión. Todos aprendimos esto en algún momento. Y nuevamente, muchos se adaptaron. Vos no. Cuando te conocí, a mediados de la década de la guerra, encontré a una mujer que nuevamente se estaba rebelando, esta vez contra el conformismo de los militantes revolucionarios. Vos, miembro de la generación fundadora de las FPL, no pudiste aceptar tan fácilmente regresar a la "normalidad" y a la disciplina partidaria luego del asesinato de Ana María, con la cual habías trabajado durante años de clandestinidad. Y observando que la dirigencia insurgente se negó a ir al fondo del problema y que mejor se dio por satisfecha con el hecho que su máximo líder Marcial asumió la culpa suicidándose, te apartaste.

Así que la "compañera Silvia", nuevamente se convirtió en Mercedes de la Paz - y se entregó a la tarea de volver a unir su familia - tanto la de su generación dispersada por la represión del 32, como la generación de sus hijas e hijos, dispersada por la guerra. Y esto ha sido el trauma que nunca te iba a abandonar, esta pregunta que te torturó: ¿Tuve el derecho de incorporarme a la lucha por mi país al costo de dejar solas a mis dos hijas adolescentes?

La vida respondió esta pregunta de manera contundente: tus dos hijas, Daniela y Paula, se convirtieron en mujeres fuertes, independientes, creativas y exitosas, una como bailarina, la otra como cineasta. Y no a pesar de la rebeldía de su madre, sino precisamente porque vos actuaste frente a la vida y sus problemas como actuaste: consecuente y rebelde, y nunca conformista. De ahí nació la independencia, desde chiquitas, de estas dos mujeres. Y de ahí, durante toda su vida, se alimentó su fuerza y su talante artístico.

Tengo la impresión que al final de tu vida vos has encontrado la paz contigo misma y tu accidentada y rica vida: en la cercanía con tus hijas, y con Andrés y Juan, los dos hijos de la guerra que adoptaste para convertirlos, a ellos también, en hombres de verdad. Y yo, quien en tantas cosas he disentido con vos, soy testigo de esta historia de una gran mujer que nunca se rindió, nunca se conformó, y que se verá reflejada en las obras de sus hijos.

Podés descansar en paz, Mercedes. Tu yerno Paolo Lüers




(Mas!/El Diario de Hoy)

miércoles, 1 de abril de 2015

Columna transversal: Obituario para Cambio Democrático

El Diario de Hoy, jueves 2 abril 2015 


El "photo finish" entre Douglas Avilés y Mauricio Vargas por la diputación #24 de San Salvador no sólo dejó fuera de la próxima Asamblea al secretario general de Cambio Democrático, sino fuera del juego político a su partido. Muchos han expresado que esto es una pérdida para el país: Desaparece la izquierda democrática des espectro partidario.

Pero de nada le hubiera servido al CD, ni a la izquierda democrática, si con la ayuda del FMLN, de GANA y del TSE el diputado Avilés hubiera logrado su reelección en las mesas de escrutinio en la Feria. La salida del CD de la Asamblea, y por tanto su muerte institucional, es sólo la partida de defunción. Cambio Democrático había muerto mucho antes como expresión de la izquierda democrática y como alternativa al monopolio del FMLN de representar la izquierda salvadoreña, en un largo proceso de letargia.

La decisión del CD, en los últimos meses del año 2008, de hacerse parte de la campaña presidencial de Mauricio Funes y su posterior entrada al gobierno Funes-FMLN, ha sido un punto crítico en este proceso de auto-destrucción del CD, tal vez el decisivo, pero el proceso viene incluso de antes. La entrada al gobierno del FMLN, pensando que junto con Funes el CD podía consolidarse como fuerza de izquierda independiente, fue solamente el punto sin retorno. El CD asumió su cuota en el gobierno, pero nunca en el poder, y el proyecto de consolidar, desde el gobierno, una fuerza socialdemócrata, nunca cuajó. Lo que se consolidó fue el FMLN, y se consolidó como fuerza autoritaria, cerrada al debate y la renovación. Resultado: La presidencia de Salvador Sánchez Cerén, con Sigfrido Reyes dirigiendo la Asamblea, Medardo González al partido, y José Luis Merino a los negocios de ALBA. La cuadriga de la ortodoxia, 2 del PC + 2 de las FPL.

El proyecto de consolidar al CD como fuerza que nueva la izquierda no pudo cuajar, porque le faltó el ingrediente más importante: la independencia. En un país, donde un partido autoritario como el FMLN ejerce el monopolio de representar a la izquierda, no hay manera de construir una fuerza de izquierda alternativa haciéndose su socio minoritario.

Pero el fracaso del CD comenzó mucho antes: en el 2002, cuando el Movimiento Renovador se desprendió del FMLN, y en el 2006, cuando otro grupo disidente de corte socialdemócrata salió del FMLN para refundar el Frente Democrático Revolucionario. En estos años decisivos para la izquierda democrática, hubo un sinfín de intentos de unificar esta tendencia, representada por el CDU (antecesor del CD), los Renovadores de Facundo Guardado, los protagonistas del FDR, otros grupos de corte socialdemócrata dentro del FMLN (encabezados por Oscar Ortiz), el Partido Socialdemócrata - y una gran cantidad de personajes e intelectuales independientes de la izquierda. Con Héctor Dada, Rubén Zamora, Facundo Guardado, Salvador Samayoa, Roberto Rubio, Celina Monterrosa, Ileana Rogel, Francisco Jovel, Raúl Mijango, Héctor Silva y Oscar Ortiz, este conglomerado, al unirse, hubiera tenido un liderazgo suficientemente fuerte y representativo para consolidar una tercera fuerza de corte socialdemócrata.

Todas estas negociaciones fracasaron, entre otras razones porque el partido más consolidado, el CDU, bajo el liderazgo de Rubén Zamora, Héctor Silva y Héctor Dada, nunca estuvo dispuesto a disolverse en un movimiento de izquierda más amplio y plural, y para enfrentarse al FMLN. Pasó el momento histórico: Héctor Silva y el CDU entraron en una alianza infeliz con el PDC para disputar la presidencia en el 2004; los disidentes en el FMLN fundaron su propio partidito FDR, el cual fracasó, y la mayoría de sus militantes regresó al FMLN; los Renovadores de Facundo se dispersaron, y los intelectuales se quedaron sin opción partidaria.

El CDU de Héctor Silva fue cancelado como partido político, por su desastroso resultado en las elecciones presidenciales, y en vez de aprovechar su refundación para abrirse y para unir la dispersa izquierda democrática del país, decidió quedarse solo: nació el CD, sin capacidad, fuerza y voluntad de desmarcarse del FMLN.

Todos los intentos de revitalizar al raquítico CD fracasaron: incorporaron a ex dirigentes del PDC de Duarte; a oportunistas como Tomás Chévez, ex candidato del PCN; a corruptos como Juan Pablo Durán y Oscar Kattán, pero nunca abrieron su partido al resto de la izquierda democrática, sabiendo que esto hubiera marcado la ruptura con el FMLN.

En el 2008, cuando el FMLN postuló a Mauricio Funes como candidato a la presidencia, el CD tuvo su última oportunidad de establecer su independencia del FMLN, y decidió no aprovecharla. En vez de establecerse como oposición crítica a cualquiera de los dos polos que ganara en el 2009 (ARENA o FMLN), recogiendo todo el potencial disperso de la centroizquierda en el país, apostó a la ilusión ofrecida por Mauricio Funes de transformar la izquierda desde el poder.

El desgaste que esta decisión ha traído a Cambio Democrático, con el Dr. Dada aguantando años en el gabinete de Funes sin la mínima influencia sobre el rumbo del país, cobra su factura final hoy con la desaparición de Douglas Avilés de la Asamblea y de su partido del mapa político. Con ellos desaparece la ilusión falsa que en El Salvador existe una fuerza de izquierda independiente.

(El Diario de Hoy)