lunes, 14 de julio de 2014

Carta al presidente de la República

"Estimado Profesor Salvador Sánchez Cerén: Hace menos de dos semanas, las cámaras de televisión, la bulla de la radio, la arrogancia periodística y usted entraron en la comunidad Las Palmas.”
Así arranca una carta dirigida a usted, que vecinos de Las Palmas me hicieron llegar. Habla de su programa de radio y TV “Gobernando con el Pueblo”, que inauguró el sábado 5 de julio, precisamente en Las Palmas.

La carta sigue así: “Y como usted prometió un diálogo directo con las comunidades, le pedimos que atienda este clamor colectivo: La noche del martes 8, cerca de las 12 de la noche, un grupo de la PNC encapuchados y fuertemente armados, encontraron enterrados dos fusiles en la comunidad, y salieron a pescar inocentes: en su camino encontraron a Alvin Alexander Carreño Méndez, y según su mamá (testigo de la detención) los policías ‘encendidos’, lo esposaron y golpearon al joven de 21 años. Con la arrogancia del poder y la prepotencia de las armas, los efectivos afirmaron en voz alta ‘tener carnada’ con esta detención. Luego detuvieron a 3 jóvenes más, y se marcharon. Todo lo demás es de conocimiento público: la televisión grabó a los jóvenes y los medios impresos prepararon largas notas con titulares durísimos. Hasta el Twitter de la PNC sirvió como plataforma para criminalizar la colonia y a los pobres.”

Bueno, presidente: Yo también me sorprendí mucho cuando leí esta historia increíble de unos bichos que capturaron en un supuesto entreno militaren en Las Palmas. Imagínese, presidente: ¡en la cancha de la misma colonia donde viven! No puedo creer que alguien sea tan estúpido de armar prácticas militares en frente de su casa. Ambos hemos sido guerrilleros, presidente, y sabemos que quien actúa así de idiota, no sobrevive.

Mandé a preguntar a ‘Morrison’, el jefe de la pandilla 18 que opera en Las Palmas, si estos bichos eran pandilleros. Desde la cárcel de Izalco me respondió: “Son hijos de mamá que nunca han roto un plato. No son pandilleros. Les sembraron los fusiles.”

Bueno, diría usted, ¿por qué confiar en los pandilleros. Pero los vecinos dicen lo mismo: estos bichos lo que estaban entrenado es fútbol, como todos los martes. Es el equipo ‘Roma’. Y en la carta dicen: “¿Tienes que saber quién es Alvin: un joven de 21 años, estudiante de administración de empresas, que con mucho esfuerzo trabaja, estudia y juega al futbol (deporte que le apasiona). Al mismo tiempo forma parte de una iglesia, donde se congrega y comparte la fe. ¿Fusiles? ¿asociación ilícita? ¿ser antena? ¿pandillero? Nada más alejado...”

“Señor presidente, ¿todavía quiere escuchar nuestros dolores, todavía le interesa conocer nuestras denuncias? Pues aquí están: denunciamos la criminalización de la juventud y de la pobreza, denunciamos que el operativo de la noche del martes 8 y madrugada del 9 fue una ‘caza de brujas’.”

De este supuesto caso espectacular de pandilleros que bajo las narices de sus vecinos y a la par del
Estado Mayor de la Fuerza Armada se entrenan con armas de guerra los medios se aprovecharon para repetir lo de siempre cuando mencionan Las Palmas: que desde esta comunidad se asaltan y extorsionan los negocios de La Escalón y San Benito. Hay algo que usted probablemente no sabe, señor presidente: Precisamente los pandilleros del Barrio 18 de Las Palmas, en el contexto de la tregua, implementaron acciones unilaterales para reducir sensiblemente las extorsiones y los asaltos en La Escalón y en la Zona Rosa. Y me consta que su jefe ‘Morrison’ ha sido clave para esto. Los pandilleros, al igual que los vecinos, no quieren que Las Palmas siga siendo sinónimo de peligro y delincuencia.

Todos los vecinos insisten en los mismo. No he encontrado a nadie en Las Palmas que cree en esta historia que armó la PNC y que reprodujeron los medios. Lo niegan las pandilleros y lo niegan enfáticamente los vecinos y sus líderes. Y en su carta concluyen: “Por todo esto, y en nombre de los derechos humanos, pedimos que la fiscalía investigue como corresponde a Alvin y se le conceda la libertad de inmediato; y que la comunidad Las Palmas, como todas las comunidades ‘marginales’, sea un espacio de opción de este gobierno para repensar un desarrollo para todos y todas. No queremos ser una linda vitrina para su programa, sino que queremos seguir siendo una comunidad que con sus Palmas saca adelante día con día a este país. Aquí en la comunidad hay violencia y muchos problemas, pero somos mayoría los que peleamos por un país mejor y ponemos nuestras Palmas al servicio de la vida. Alvin es uno de estos, de los que trabajan por la paz.”

La carta la firman: Olinda Marisol Méndez y Adalberto Carreño Mejía (padres de Alvin), y muchos vecinos de Las Palmas.

Yo también la firmo, presidente.
Paolo Lüers

PS: Si necesita la carta completa, estará reproducida en mi blog www.siguientepagina.blogspot.com

(Mas!/EDH)

La carta completa:
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Carta abierta de la comunidad “Las Palmas” al presidente de la Republica
“Presidente, tenemos Las Palmas limpias”

Estimado Profesor Salvador Sánchez Cerén:

Hace menos de dos semanas, las cámaras de televisión, la bulla de la radio, la arrogancia periodística y usted entraron en la comunidad Las Palmas. Antes que ustedes vinieran, aquí había más de 15 mil palmas que trabajan, cocinan, estudian, juegan, sostienen el mundo... Después de su visita, esas mismas palmas siguen empeñadas en sostener la vida, en medio de muchas necesidades, fragilidades y conflictos.

Y como usted prometió un diálogo directo con las comunidades, le pedimos que atienda este grito, este clamor colectivo: La noche del martes 8, cerca de las 12 de la noche, un grupo de la PCN encapuchados y fuertemente armados, encontraron enterrados dos fusiles en la comunidad, y salieron a pescar inocentes: en su camino encontraron a Alvin Alexander Carreño Méndez, y según su mamá (testigo de la detención) los policías “encendidos”, lo esposaron y golpearon al joven de 21 años. Con la arrogancia del poder y la prepotencia de las armas, los efectivos afirmaron en voz alta “tener carnada” con esta detención. Luego detuvieron a 3 jóvenes más, y se marcharon.

Todo lo demás es de conocimiento público: la televisión grabó a los jóvenes y los medios impresos prepararon largas notas con titulares durísimos. Hasta el Twitter de la PNC sirvió como plataforma para criminalizar la colonia y a los pobres.

¿Por qué decimos esto? Porque tienes que saber quién es Alvin: un joven de

21 años, estudiante de administración de empresas, que con mucho esfuerzo trabaja, estudia y juega al futbol (deporte que le apasiona). Al mismo tiempo forma parte de una iglesia, donde se congrega y comparte la fe.

¿Fusiles? ¿asociación ilícita? ¿ser antena? ¿pandillero? Nada más alejado....

Alvin duerme esta noche en Montserrat por la corrupción de su sistema de seguridad, un joven ve violentada su vida, sus sueños y sus relaciones por la impunidad con los que se manejan los medios masivos de desinformación en este país, una familia entera es violentada una vez más por la pobreza que se equipara adelincuencia. El Diario de Hoy, con una nefasta historia, ha construido una noticia, llena de mentiras, que violenta a esta comunidad y destruye el honor de Alvin y su familia.

Y usted, Señor presidente, ¿todavía quiere escuchar nuestros dolores, todavía le interesa conocer nuestras denuncias? Pues aquí están: denunciamos la criminalización de la juventud y de la pobreza, denunciamos que el operativo de la noche del martes 8 y madrugada del 9 fue una “casa de brujas”, donde se cometió por lo menos un atropello fundamental que fue arrestar a Alvin, un joven completamente inocente.

Por todo esto, y en nombre de los derechos humanos, le pedimos:

- Que la fiscalía investigue como corresponde a Alvin y se le conceda la libertad de inmediato.

- Que nos ayude a que el nombre de Alvin y su familia, que ha sido ensuciado por el actuar de la PNC y de los medios de comunicación, sea reivindicado gracias a su mediación en este caso emblemática de violación de los

derechos humanos.

- Que la comunidad Las Palmas, como todas las comunidades “marginales”, sea un espacio de opción de este gobierno para repensar un desarrollo para todos y todas. No queremos ser una linda vitrina para su programa, sino que queremos seguir siendo una comunidad que con sus Palmas saca adelante día con día a este país...

Por eso le mostramos nuestras Palmas, están limpias. Aquí en la comunidad hay violencia y muchos problemas, pero somos mayoría los que peleamos por un país mejor y ponemos nuestras Palmas al servicio de la vida. Alvin es uno de estos, de los que trabajan por la paz.

Libertad inmediata para Alvin.

Investigación de los responsables del operativo.

Que se retracte la PNC y los medios de comunicación que ensuciaron su nombre.

Más programas de cultura, trabajo y dialogo; Ya basta de arbitrariedades y criminalización de los pobres.

Si Tocan a uno, nos tocan a todos... “Alvin te queremos en casa YA”.

Esperamos sus oficios... porque esto no puede esperar.

Los derechos humanos se exigen, no se mendigan.

Un saludo, fraterno y cercano.



#Alvinnoespandillero
Olinda Marisol Mendez (Madre)
Adalberto Carreño Mejia (Padre)
Francisco Bosch (Vecino)
Y muchos vecinos de Las Palmas (hoy no importa el nombre,
porque la indignación es colectiva
)


sábado, 12 de julio de 2014

El debate sobre el rumbo de la oposición venezolana

Leopoldo López, el dirigente opositor venezolano convertido en oreso poltico por Nicolás Maduro, encabeza la corriente dentro de la oposición que quiere provocar "la salida", o sea una ruptura rápida con el régimen chavista, mediante movilizaciones pacficas pero permanente, y desobedencia civil. Por esto lo echaron preso.

Esta estrategia ha generado un debate fuerte dentro de la oposición y dentro de los analistas que acompañan criticamente al proceso democrático en Venezuela.

En este contexto publicamos en Siguiente Página el debate entre Fernando Mires, un politólogo chileno radicado en Alemania, quien es uno de los más respetados e influyentes comentaristas del proceso venezolano - y Leopoldo López.  El dirigente opositor, desde la cárcel, le dirige una carta al analista, comentando unas críticas que le había publicado. Y Fernando Mires le contesta. Documentos de un debate vivo, abierto, tolerante. Por esto lo queremos documentar.

LEA TAMBIÉN los textos de Mires comentados por Leopoldo López en su carta, que repdoducimos a continuación.

Paolo Luers

Carta de Leopoldo López a Fernando Mires


Cárcel de Ramo Verde, 5 de julio de 2014
Estimado profesor Mires,
Le escribo esta carta desde mi celda en Ramo Verde con la esperanza que le pueda llegar a sus manos; esperanza incierta, ya que una de las violaciones a las que estamos sometidos los presos políticos en Venezuela es a la violación a la correspondencia. No sólo buscan leer todo lo que entra y sale, han llegado al punto de confiscarnos correspondencia en las tantas requisas a las que hemos sido expuestos.
Pero hablarle sobre nuestras condiciones de reclusión no es lo que me motivó a escribirle esta carta. La motivación es darle directamente mi punto de vista sobre lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo en Venezuela. Le escribo a usted por la admiración y respeto que le tengo a su trabajo académico y también como una forma de agradecerle la permanente atención que le presta al complejo proceso venezolano. Armar el rompecabezas de lo que ocurre en nuestro país no es fácil, pero siendo usted un armador paciente y meticuloso de todas las piezas espero pueda contribuir en algo con esta reflexión.
El 22 de marzo, cuando cumplía un mes y unos días en prisión, tuve la oportunidad de leer un artículo suyo titulado “No es el gobierno, es el sistema”. Ese artículo lo leí, lo volví a leer y lo guardé. Le di importancia a ese escrito porque en su título está resumida nuestra lucha. No es Maduro, es el sistema; no es el gobierno, es el sistema. Algo similar a la famosa frase durante la primera campaña de Bill Clinton, “Es la economía, estúpido”. Es el sistema. En Venezuela es el sistema antidemocrático, corrupto, ineficiente y nutrido artificialmente por la bonanza petrolera desde hace ya una década.
Hoy es 5 de Julio, Día de la Independencia en nuestro país. Celebramos el hecho de que un grupo de venezolanos, luego de tres días de deliberación, decidieron declararse independientes y soberanos. No tenían el poder; el territorio y sus instituciones todavía dependían de España, de la España tomada por Bonaparte, pero dependían de otros. Y sin tener el poder ni la fuerza, pero sí el compromiso y el sueño de la libertad y la independencia, decidieron asumir el riesgo de declararse independientes. Había comenzado entonces la lucha que daría muchos años, vidas y dificultades antes de hacerse una realidad. Hoy 5 de Julio volví a leer un artículo suyo en donde afirma que nuestra propuesta de La Salida al desastre, la salida precisamente de la trampa del sistema, fue inoportuna.
Respetuosamente difiero de usted usando sus propios argumentos. Es el sistema, no el gobierno, lo que debemos cambiar. Y ése fue nuestro llamado en enero y febrero de este año, y por ese llamado, por las palabras que dije al llamar a un cambio de sistema, hoy estoy preso. Honrosamente preso, puesto que mantengo en mayúsculas cada una de las palabras que me trajeron hasta Ramo Verde.
Nuestra propuesta siempre ha sido popular, democrática y constitucional. La protesta es un derecho pero no un fin en sí mismo, es un medio para un fin, siendo el fin el cambio del sistema por las vías que ofrece la Constitución venezolana. Lo dijimos siempre: protestemos y hagamos de la indignación con el presente y de la esperanza de un mejor futuro la fuerza necesaria para abrir alguna de las compuertas que contempla la Constitución para un cambio de sistema, un cambio que como usted ha descrito en varias oportunidades es justificado cuando no hay legitimidad del desempeño democrático.
De las opciones que permite la Constitución, hemos optado por proponer la convocatoria de una Asamblea Constituyente que sirva como punto de encuentro para un verdadero encuentro y diálogo nacional que, más allá de tener una nueva Constitución, tengamos un nuevo pacto social que todos estemos dispuestos a promover y defender. En su artículo de hoy, usted dice que no hay la fuerza para una convocatoria de este tipo, punto con el cual también respetuosamente difiero. A diferencia de todas nuestras constituciones previas a la de 1999, la Constitución vigente en Venezuela le da la opción al pueblo a convocar por la vía de la iniciativa popular a un proceso Constituyente. La Constitución no se queda en el enunciado sino que delimita claramente cómo puede ser esta convocatoria, con el 15% de los electores inscritos decididos a firmar tal solicitud el Estado está en la obligación de activar un proceso Constituyente.
Allí está la opción para que sea el pueblo, la ciudadanía de manera directa, tenga la posibilidad de cambiar el sistema. Fácil no es, claro que no, como tampoco fue fácil la conquista de la Independencia en el siglo XIX o la conquista de la democracia en el siglo XX. Pero lo que sí es cierto es que si no comenzamos hoy, nunca llegará el mañana en que podamos efectivamente instalar una democracia vigorosa y fuerte que tenga como principal compromiso y aspiración la conquista de Todos los Derechos para Todas las Personas, una verdadera democracia social entendida desde el derecho de cada venezolano y la obligación del Estado de garantizar que todos seamos dueños de nuestros derechos.
Sé que esta propuesta es idealista y como tal ha entrado en el terreno de la fatalidad del pragmatismo. Pero le pregunto a usted, ¿qué proceso de cambio profundo, de cambio de sistema, no ha estado precedido por el sueño idealista de quienes deciden enfrentar el autoritarismo para cosechar libertad y democracia?
Un proceso Constituyente con el apoyo de millones de Venezolanos que plasman su firma sin miedo es una oportunidad para poner el debate donde tiene que estar, en la búsqueda de un cambio profundo hacia la democracia.
Ante la encrucijada en la que nos encontramos tenemos la obligación de alzar la mirada y soñar con una mejor Venezuela, una Venezuela de paz, bienestar y progreso que hoy está negada para casi la totalidad de los Venezolanos, una negación que fue la mecha que encendió la indignación de los jóvenes que salieron y seguirán saliendo a la calle a protestar por un mejor futuro.
Nos toca asumir riesgos, ya que sin riesgos no habrá victoria y la victoria que proponemos es para todos los Venezolanos, incluyendo a quienes nos adversan y oprimen.
Estimado profesor Mires, me despido de usted con mucho respeto y admiración esperando poder tener respuesta suya ante las inquietudes que aquí expongo.
Un fuerte abrazo.
Fuerza y fe.


Respuesta de Fernando Mires a Leopoldo López

Por Fernando Mires | 12 de Julio, 2014


Muy estimado Leopoldo López
Que usted, eludiendo la censura de la cárcel de Ramo Verde me escriba una carta, es para mí un honor. ¿Quién soy yo al fin? Un profesor jubilado de una universidad del norte de Alemania. Otro chileno, uno de los tantos que una vez buscaron refugio en las lejanías para rehacer vidas alteradas por una vil dictadura y que desde entonces, como otros, decidió pronunciarse en contra de toda dictadura, venga de donde venga. Por eso, recibir esa carta escrita con la mano de un luchador por la democracia, padeciendo injustamente en las cárceles de un régimen arbitrario, me ha hecho pensar en que tal vez yo no he escrito en vano. Permítame entonces, Leopoldo, darle, antes que nada, las gracias.
He seguido y sigo con mucha atención lo que sucede en Venezuela. Como usted dice, un rompecabezas muy difícil de armar. Ya era difícil de armar durante Chávez cuyo gobierno poseía una naturaleza doble. Por un lado era popular -popularidad legitimada en continuas elecciones- y por otro, autocrático y militar. Hoy, bajo el gobierno Maduro, ha cambiado el carácter político del chavismo. Maduro es mucho menos popular y su gobierno es mucho más militar y militarista que el de Chávez.
Esa fue la razón -pese a que no compartía los argumentos que cristalizaron en la, para mí, poco feliz fórmula de “La Salida” (Maduro vete ya)- por la cual saludé su llamado a protestar en las calles del Febrero venezolano. Ese llamado apareció en el momento justo, cuando en el amplio campo de la oposición parecía reinar cierta resignación o apatía.
Como es sabido, en las elecciones municipales de 2013, pese a que la oposición había obtenido una extraordinaria votación, ganando además en los centros más poblados del país, no alcanzó el objetivo que ella misma se había propuesto, a saber, la de convertir las elecciones en un plebiscito que crearía condiciones para una salida política constitucional.
No habiendo sido alcanzado ese objetivo, la tarea del momento debía ser, a mi juicio, otra. La podemos resumir así: sobre la base de la crisis económica provocada por el gobierno, se hacía necesario pasar a la fase de acumulación de fuerzas, lo que no excluye, pero sí incluye, la movilización en las calles. Y bien, esa tarea era y es, si tomamos en cuenta la profundidad de la crisis, perfectamente posible.
En efecto, yo mantengo la opinión de que un salto cualitativo en las luchas democráticas solo es realizable sobre la base de un crecimiento cuantitativo. Eso pasa en Venezuela por atraer a amplios sectores que una vez fueron seguidores del chavismo, como también a quienes no se sienten identificados ni con el gobierno ni con la oposición. Como apuntaba Hannah Arendt, mientras la violencia solo requiere de instrumentos, el poder será siempre el poder de las mayorías. Y ella, que conste, no se refería solo a los países democráticos.
Cuando yo escribí entonces que la lucha encabezada por los estudiantes venezolanos era en contra de un sistema de dominación, jamás sostuve que ese sistema podía ser cambiado en su totalidad. El artículo que usted menciona fue publicado originariamente en Chile (El Mostrador) y estaba destinado a contrarrestar una opinión de la señora Bachelet quien había afirmado, en relación a los acontecimientos venezolanos, que “no se trata de derribar gobiernos legítimamente elegidos”. Yo sostuve que los manifestantes, en su mayoría, no salían a derribar al gobierno, sino a luchar en contra de un sistema de dominación. Debo en ese punto quizás ser un poco más explícito. Cuando los comunistas, es un ejemplo, dicen, nuestra lucha es para deribar el capitalismo, no piensan que el capitalismo va a terminar en un plazo corto. O a la inversa: cuando los demócratas cubanos dicen: nuestro objetivo es liquidar al sistema castrista, saben que ese derribamiento ha estado y estará precedido por un larguísimo proceso. Derribar un sistema, a diferencias de derribar un gobierno, no es cosa de días sino de años. Usted lo puede ver en el mundo árabe. Caen y caen gobiernos, pero los sistemas de dominación se mantienen incólumes.
Más aún, hay elementos del sistema anterior que pueden y deben ser continuados por otros gobiernos. Por ejemplo, durante su campaña presidencial, Capriles planteó, y con razón, que las “misiones” –uno de los pilares del sistema chavista– no serían suprimidas en caso de ser él elegido presidente. En Chile, es otro ejemplo, el gobierno de Bachelet todavía gobierna con la Constitución de Pinochet.
En cualquier caso, un cambio de sistema presupone generalmente un cambio de gobierno o, por lo menos, un cambio en el gobierno. Y para eso, en Febrero de 2014 no había ninguna condición objetiva. Mucho menos si tomamos en cuenta que la oposición es política y socialmente hablando, muy heterogénea. Por eso escribí durante Febrero: “Si los estudiantes se adecuaran al ritmo de la MUD, sería un error. Pero si la MUD se adecuara al ritmo de los estudiantes, sería una locura”. También podríamos decir: “Sin voluntad de cambio nunca va a suceder nada, pero reducir la acción política a los actos de la pura voluntad, se paga muy caro”. Créame, lo último se lo digo por experiencia propia.
Mi escepticismo con respecto a “la salida” es el mismo que hoy mantengo frente a la alternativa que usted en estos momentos defiende, la de una Asamblea Constituyente.
¿Qué es una Asamblea Constituyente? Las palabras lo dicen. Es un acto convocatorio destinado a constituir políticamente a una nación, es decir, se trata de ratificar electoralmente una nueva Constitución. Por eso mismo una Asamblea Constituyente es un acto fundacional, o por lo menos re-fundacional. Eso es y ha sido así desde la Asamblea Constituyente de 1789 en Francia, la que certificó el fin del régimen monárquico.
La Asamblea Constituyente no certifica un cambio de gobierno sino un cambio de régimen. Eso presupone que, previamente a la Asamblea, el régimen anterior ha sido derrotado o derrocado. Quizás me equivoco, pero creo que en la historia moderna no hay ningún caso en el que un régimen haya sido cambiado por una Asamblea Constituyente, pero sí, algunos en los cuales la Asamblea ha surgido para dotar constitucionalmente a un régimen que de hecho había sido cambiado de modo previo a la votación constitucional. De más está decir que en Venezuela el régimen (o sistema) no ha cambiado, nadie ha sido derrocado y nadie desde la oposición ha tomado el poder.
Distinto fue el caso de la Asamblea Constituyente de 1999. El propósito de Chávez en ese momento era trazar una marca histórica que señalara claramente un “antes” y un “después” de Chávez, es decir, el fin de la “cuarta república”. Y evidentemente, ese propósito, por lo menos a nivel simbólico, fue logrado. La Constitución de Venezuela fue una Constitución, en sus orígenes, chavista.
Pero, atención, escribí “en sus orígenes”. Tantas veces ha sido violada esa Constitución por Maduro y su antecesor, que a la oposición en su conjunto no le quedó más alternativa que acogerse bajo su protección. Una de las últimas violaciones constitucionales fue la que llevó a Leopoldo López a la prisión por el delito de haber hecho uso legítimo del derecho a protesta, consagrado por esa misma Constitución.
Todos sabemos, por lo demás, que a Chávez, “su” Constitución (“La Bicha”) le molestaba, hasta el punto que intentó cambiarla por otra más “socialista”. El 2.12-2007 sin embargo, el pueblo venezolano, en magnífico acto de soberanía, negó a Chávez esa posibilidad, infligiendo la primera derrota electoral al chavismo. A partir de ese día la Constitución de origen chavista dejó de ser chavista y pasó a ser de todo el pueblo. Esa fue la razón por la cual la oposición la convirtió en símbolo y escudo. En otras palabras, la oposición adoptó e hizo suya a la Constitución.
Más todavía, en nombre de la defensa de la Constitución han sido obtenidas muchas victorias municipales y parlamentarias. ¿Cuántos candidatos opositores han levantado en alto el pequeño libro azul? No, Leopoldo. El problema principal de Venezuela no es constitucional ni constituyente; es mucho más profundo; es social y es político a la vez.
Una Asamblea Constituyente es, además, un acto electoral. Y ahí ocurre otro problema. El llamado a la Asamblea aparece en un horizonte en el cual ya se dibujan las elecciones parlamentarias que tendrán lugar en el 2015. ¿Está el pueblo venezolano en condiciones de soportar dos elecciones tan existenciales en un breve lapso? ¿O el llamado a las elecciones constituyentes excluye a las parlamentarias? La respuesta está en el aire, y al no aparecer, hay desconcierto, confusión, y sobre todo, división.
De hecho la oposición venezolana está dividida frente al llamado a la Constituyente. Según me informan, no hay más de tres partidos, de los muchos que la conforman, que están de acuerdo con ese llamado. Pero aunque fueran muchos más, el hecho es que ese llamado no suma, solo resta; no multiplica, solo divide. Y con una oposición dividida, la Constituyente, si es que llegara a tener lugar, solo significará una derrota inapelable para toda la oposición. No ocurrirá así con las elecciones parlamentarias.
La unidad que ha alcanzado la oposición es antes que nada una unidad electoral, y elecciones tras elecciones la votación opositora ha ido ascendiendo. Ese es un hecho objetivo. Las elecciones periódicas, han sido, además, la oportunidad que ha tenido el conjunto de la oposición para desplegar su política en calles, barrios y cerros.
A diferencia de una elección constituyente, donde los electores votan por una fría palabra, “si” o “no”, en las parlamentarias votan por personas de carne y hueso. Más allá de los resultados, la oportunidad que tienen los candidatos de entrar en contacto directo con los problemas de la gente, es única. En las campañas electorales, la política entra a la calle. Usando una imagen, podríamos decir que en esas campañas tiene lugar una lucha “cuerpo a cuerpo”.
¿Para qué desperdiciar una oportunidad, quizás la única que se tiene para integrar las luchas sociales con las luchas políticas? Comparando la efervescencia social que produce una elección parlamentaria con un llamado a cambiar la Constitución, yo diría que la primera es más radical y la segunda más conservadora, aunque sea defendida por sectores considerados radicales.
Hace un tiempo escribí un artículo cuyo título es una tesis: “Cómo transformar las elecciones en protesta social sin que dejen de ser elecciones” Justamente de eso se trata. Así lo demostraron las elecciones en San Diego y San Cristóbal.
Como ya he manifestado en otras ocasiones, elecciones sin protesta social están destinadas a perderse; protestas sociales sin elecciones en cambio, están destinadas a estrellarse en contra del aparato militar y para-militar del régimen.
Leopoldo, yo estoy seguro de que si la oposición se une, y las cosas se hacen bien, Venezuela se puede llenar de muchos sandiegos y de muchos sancristóbales. Eso es, para mi al menos, más importante y decisivo que una Asamblea Constituyente, que un Congreso Ciudadano, o que cualquiera otra propuesta u ocurrencia unilateral, por más brillante que esta sea.
La unidad, la unidad es el primer requisito. En aras de la unidad, en momentos como los que vive Venezuela, hay que sacrificarlo todo, incluyendo proyectos personales. Naturalmente la unidad solo puede surgir frente a objetivos comunes. Pero en ese mismo sentido estoy seguro de que lo que une a la oposición es mucho más de lo que la desune.
Hay muchas razones para protestar unidos en Venezuela. La situación económica, sobre todo la de los más pobres, es desesperante. Inflación, escasez, trabajo precario, delincuencia, y sobre todo, violaciones a los derechos humanos, son lacras que nadie puede desconocer. Ese es el saldo del llamado socialismo del Siglo XXl.
Un régimen que ha unido el destino del país con el de la dictadura militar cubana, un régimen militarizado que miente día a día, un régimen que dispara a mansalva a estudiantes desarmados, un régimen que persigue y encarcela a políticos para usarlos como rehenes, mientras un ex ministro declara que el dinero de todos los venezolanos es usado para financiar campañas oficialistas, eso y mucho más, define de por sí a un régimen perverso. Solo la más absoluta unidad podrá derrotarlo.
Leopoldo, no quisiera terminar estas líneas, más allá de cualquiera divergencia, sin manifestar toda mi solidaridad frente a los duros momentos que usted está viviendo. Solidaridad que hago extensiva a su valiente esposa y a toda su familia. Vendrán días mejores; de eso estoy seguro. Que Dios los proteja.

Fernando Mires

Gracias al sitio PRODAVINCI, que doumenta este tipo de dbates importantes


Carta a los adictos al fútbol

-->Amigos:
Fussball ist die schönste Nebensache der Welt. Fútbol es la mas bella cosa secundaria del mundo.

Yo sé que están muriendo niños en la frontera entre México y Estados Unidos, en Siria y en Gaza – y sé que hay quienes nos recuerdan de estos y los demás problemas no resueltos del mundo, para hacernos sentir mal a los que hablamos de fútbol y nos reunimos para vivir los partidos del Mundial. Pero a los niños en Gaza y en Siria no las está matando la FIFA, ni los futbolistas, ni nosotros los aficionados. Y los que andan matando niños, la harán con o sin la copa del mundo y con o sin nosotros viendo fútbol.

Hemos visto la gloria de los ticos, en los cuales nadie creía – y el hundimiento del fútbol de los anfitriones brasileños. Hemos leído cualquier tipo de paja, como por ejemplo “Alemania humilló a Brasil” – pero una derrota en fútbol nunca es una humillación para un país y su gente. Puede ser una
humillación para un equipo mal conducido y demasiado arrogante; puede incluso ser (y creo que es) una derrota sensible para un gobierno que quería comprarse apoyo popular gastando miles de millones en estadios, pero no en el deporte.

Escuchamos otras tonterías como “toda Centroamérica somos Costa Rica”, cuando los ticos andaban ganando – pero nadie dijo semejante cosa cuando Honduras andaba perdiendo.

Y la imagen más tonta de todas: “Argentina va a ganar para dignificar a toda América Latina”. Bueno, yo no me trago la mentira que un triunfo deportivo me va a dignificar. Mi dignidad depende de las libertades y los derechos que tengo, y de mi capacidad de defenderlos.

Otra estupidez: la batalla final entre América y Europa, que muchos invocaron cada vez que un equipo americano se enfrentó a un equipo del viejo continente. Los tengo que decepcionar: la final entre Alemania y Argentina no es entre dos razas, no es entre Sur y Norte, no es entre primer y tercer mundo, no es entre ricos y pobres… Es simplemente entre dos de los mejores equipos del mundo, es entre 11 argentinos y 11 alemanas, que juegan en las mismas ligas y los mismos clubes.

Con mucha alegría he visto a muchos salvadoreños identificándose con los equipos de  Estados Unidos, Holanda, Nigeria, Alemania. Y otros con los argentinos, los brasileños, los colombianos. En el fútbol es como en el amor: No hay ninguna obligación de enamorarse de las mujeres que tengan la misma piel que uno. Unos se enamoran de las más parecidas, otros de las más diferentes. Así es en el fútbol.

Yo me enamoré de la Mannschaft alemana de Thomas Müller, Milo Klose, Tony Kroos y Manu Neuer por una simple razón: es mi equipo, así como la Selecta es la de ustedes. Y claro, el hecho que juegan bien, con ánimo de equipo y mucha creatividad, me hace feliz. Sufro cuando editores despistados hablan de esta selección alemana repitiendo el estúpido lugar común de los tanques alemanes. Estos hombres pueden jugar bailando - y siempre algún idiota habla de los panzer que aplastaron a los brasileños. Pero a los brasileños no lo aplastó una división de tanques - lo aplastó un adversario que les robó su jogo bonito. Si los hubieran aplastado unos teutones salvajes a pura fuerza, los jugadores de Brasil no hubieran estallado en llanto. Lloraron porque los desmontaron jugando como ellos no pudieron.

Este domingo se parará el mundo por unas horas - todos vamos a querer saber quiénes son los mejores: Jogi Löw y su Mannschaft, o Alejandro Sabella y La Albiceleste. Luego de ver a los alemanes desarmar al equipo de Brasil, no me queda ninguna duda que van a ganar el torneo. Me lo dice mi instinto (y por supuesto, mi deseo). No lo puedo explicar ni analizar - para esto tenemos a los profesionales en nuestra sección de deporte.

Ellos, de todos modos, van a decir que yo no entiendo de fútbol, que mejor me quedo cocinando salchichas. No saben que de cocina la única que sabe es mi esposa, y que los que más se equivocan en fútbol son los que piensan que son profesionales. Esto es lo genial del fútbol y del amor: todos somos expertos.


Feliz final les desea Paolo Lüers

(Mas!/EDH)

viernes, 11 de julio de 2014

Columna transversal: Petrocaribe – un proyecto en la oscuridad

No sé cómo el FMLN y su presidente piensan salirse con la suya con la absoluta falta de transparencia en su proyecto estrella: Petrocaribe. Mientras en la campaña estaban anunciando que mediante esta barita mágica el Estado iba a obtener 450 millones de dólares anuales para financiar los programas sociales que prometía, uno podía decir que campaña es campaña. Y como de todos modos no creemos en promesas electorales, nadie realmente examinó bien los números.
Pero ahora los señores Sánchez Cerén, Ortiz y Lorenzana son gobierno. Lo dirigen. Mentir o encubrir la realidad como gobierno es otra cosa mucho más seria que falsas promesas electorales. Al gobierno se exige transparencia. Y todo lo que desde la toma de poder a la fecha ha pasado con Petrocaribe carece de transparencia.

Al solo tomar posesión, el nuevo gobierno solicitó en forma el ingreso de El Salvador a Petrocaribe, el grupo de países que sostiene convenios petroleros con Venezuela. Fue de hecho su primer acto de gobierno. Para este fin, El Salvador fue anfitrión de una cumbre de Petrocaribe, aprovechando la presencia de presidentes y ministros en la toma de poder de Sánchez Cerén. Así que nos desayunamos la noticia que ahora somos parte de Petrocaribe, pero el desayuno no tuvo sustancia:
Nadie nos dijo en qué consistía este paso, qué derechos, privilegios y obligaciones implicaba. Sólo se repetía la consigna de la campaña: Por arte de Petrocaribe (y de las condiciones de pago que implica esta nueva forma en que el país adquirirá su combustible), el gobierno tendrá disponible unos 450 millones de dólares al año. Y con esto pagarán las computadoras para todos los alumnos, y cualquier cantidad de otros programas sociales.

Hubo una serie memorable de entrevistas sobre el tema. Memorables, porque desfilaron los funcionarios que supuestamente saben del tema (o sea, que por su cargo estarían obligados a saber y a informar) sobre Petrocaribe y sus implicaciones. Y en toda estas entrevistas fue imposible enterase de cómo iba a funcionar: Habló la flamante viceministra de Economía, la doctora Luz Estrella Rodríguez. Nadie esperaba que a esta altura que como médico y ex-alcaldesa de Apopa supiera mucho de las tareas que la esperan en su nuevo cargo, pero de este tema específico no puede fingir ignorancia: en los últimos años se desempeñaba como directora de Alba Petróleos, el joint venture entre el FMLN y PDVSA, la estatal compañía petrolera al cargo de administrar Petrocaribe. Tampoco el nuevo ministro de Economía, Tharsis Salomón López, supo explicar nada sobre Petrocaribe – excepto que es bueno y va a dar liquidez al gobierno. Y así Hugo Martínez, el canciller que recientemente había firmado el documento de ingreso de El Salvador a Petrocaribe.

Nadie supo (o quiso) explicar quién va a comprar el combustible a Venezuela. ¿Será el gobierno? Entonces, ¿con qué infraestructura logística? Y sobre todo, ¿el gobierno como tal se va a encargar de vender a los distribuidores? ¿Tiene el gobierno esta capacidad, y cómo va a evitar trabas burocráticas, corrupción, etc.?

¿O será que el importador seguirá siendo la empresa Alba Petróleos, cuyo socio local es el partido FMLN? En este caso, sí tiene la infraestructura logística - pero ¿cuál es la base legal que obligaría a las otras distribuidoras de combustible a comprar a su competidor Alba Petróleos?

Nadie de los funcionarios tuvo una sola respuesta a estas preguntas. Y mucho menos a la interrogante central, que por cierto ninguno de los entrevistadores supo (o quiso) formular: ¿Cómo va a hacer el gobierno para que TODO el combustible que consume El Salvador sea comprado a PDVSA, cuando ahora cada uno de los distribuidores compra a sus contactos en el mercado internacional, Texaco El Salvador a la Texaco Internacional, Alba Petróleo a PDVSA, etc.?

¿Van a nacionalizar la importación de combustible? No, dijo el ministro de Economía, ¿cómo va a pensar, si somos una economía libre? Pero tampoco tuvo idea de qué otra manera mágica se iba a lograr el truco que todos compraran su gasolina a Venezuela.

¿Por qué es tan central esta pregunta?

Bueno, porque sólo si el acuerdo Petrocaribe con Venezuela abarca TODA la cuenta petrolera de nuestro país, las condiciones de pago que ofrece PDVSA redundan en los famosos 450 millones de liquidez adicional que el FMLN promete para asegurar sus gastos sociales. Acuérdense del cuento de hadas (o más bien de las cuentas mágicas) de la campaña electoral: nuestra cuenta petrolera es de X millones al año; pero los venezolanos nos permiten que sólo paguemos Y %; y el resto es préstamo a tantos años a bajo interés, por tanto tendremos 450 millones disponibles al año para financiar el gasto social.

Esta cuenta solamente cuadra bajo dos condiciones que lamentablemente nadie quiere discutir o transparentar: Primero, todos los distribuidores tienen que comprar todo su combustible exclusivamente a PDVSA. Segundo, para que el beneficio de las condiciones de pago (los famosos 450 millones) le quedan al gobierno y no a Alba Petróleo y otros, tiene que ser el Estado la contraparte en el negocio con Venezuela. ¿Cuáles son entonces, los mecanismos legales y comerciales, para que Texaco, Alba Petróleos, Puma, UNO y hasta los distribuidores de bunker se abastezcan exclusivamente de Venezuela, pero que permitan que el único que tendrá los beneficios financieros de este monopolio será el gobierno? Esto quiero que alguien me explique.

Y ahí surge inmediatamente la otra pregunta obligatoria: ¿Está el FMLN, que con Alba Petróleo ha sido el exclusivo beneficiario de los precios y condiciones preferenciales ofrecidos por Venezuela, dispuesto a ceder esta mina de oro al gobierno? No es poca cosa. El FMLN estaría cediendo al Estado la fuente de cientos millones de dólares que lo han convertido en el partido con más fondos propios y que controla toda una red de empresas e inversiones en el consorcio ALBA, abarcando agricultura, ganadería, leche, alimentos, etc.

¿O están tratando de inventar un mecanismo que permita que ambos (gobierno y partido) se puedan beneficiar de esta gran torta que tendrían sobre la mesa si encuentran la forma de monopolizar la importación de combustible? Una parte para el gobierno, otra para Alba Petróleo y el partido..

Esta es mi tesis: Nadie quiere hablar de cómo va a funcionar Petrocaribe, porque están tratando de encontrar mecanismos que sean favorables al gobierno y también al partido y sus empresas. Y estos mecanismos, por supuesto, serían inconfesables.
(El Diario de HOY)

miércoles, 9 de julio de 2014

Carta con preguntas al fiscal general

Estimado señor fiscal:
Usted se hizo famoso con sus palabras “Respeten al fiscal”, y a mi me gusta esta frase. Un fiscal general que se hace respetar - ¿cuántos años no hemos esperado por esto?
 Para mantenerme respetando al fiscal, por favor sáqueme de un par de dudas. Cuando usted presentó el requerimiento contra varios ex-funcionarios en el caso CEL-ENEL, mi amigo Billy Sol Bang (uno de los principales acusados por usted) me dijo: Esto es una aberración, están tratando de penalizar retrospectivamente una política pública. O sea, están acusando de delitos penales a todos los funcionarios que implementaron la política energética vigente de la época de los 90 y la primera década del siglo, respaldada en aquel entonces por consenso mayoritario y por legislación…

Yo puedo entender que un partido que llega al poder, cambia las políticas públicas. Es parte de la alternancia. Pero esto no significa que sea correcto que Mauricio Funes, como presidente, declare ilegal todo lo que anteriormente se ha hecho en materia de la explotación geotérmica. Bueno, todavía se puede entender, aunque no aprobar, que un presidente actúe así en el calor de las batallas políticas y electorales. ¿Pero la Fiscalía General de la República? No way, José…

Ahora el caso CEL-ENEL se le está cayendo, principalmente por dos razones: primero, porque salió a la luz que el caso está sustentado sobre un peritaje mal hecho y que nunca hubiera tenido que ser aceptado por la fiscalía, porque proviene de una parte interesada (de la CEL, y encargada al bufete de un amigo y ministro de Mauricio Funes). Segundo, porque a a la fiscalía le falta el más mínimo indicio que los implicados se hayan enriquecido. Su único y exclusivo pecado es que implementaron una política que los siguientes presidentes (Saca y Funes) ya no compartieron.

Y aquí me entra una terrible duda: ¿La fiscalía no estará haciendo lo mismo, o algo parecido, con su investigación de la tregua? Desde junio del 2013, exactamente cuando el nuevo ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Perdomo, se desmarca de la política de su antecesor David Munguía Payes y se una a usted, el fiscal general, en su férrea oposición a la tregua, la fiscalía comienza una oscura (o sea, una muy poco transparente) investigación de la tregua. Y esta investigación, aunque nunca termina en acusaciones formales, se extiende por más de un año. Comienza con citar al ex-viceministro de Seguridad Douglas Moreno, al ex director general de Centros Penales, Nelson Rauda, a los directores de los penales de Ciudad Barrios y Cojutepeque, y a mi persona, por haber acompañado a dos pandilleros presos a una entrevista en el canal de Toby. Segundo paso: alguien en la fiscalía filtra ilegalmente los audios de varios de los testimonios. Aparecen en internet. De todo esto, no salió ni siquiera la definición de un posible delito. Pero en vez de archivar el “caso”, la fiscalía lo mantiene a fuego lento por un año – para al fin, en junio de 2014, llamar a testificar al general Munguía Payes, y a los dos mediadores, monseñor Fabio Colindres y Raul Mijango.

Ojo, señor fiscal, todos los aquí mencionados fueron citados de testigos, y en cada caso los fiscales se no podían identificar qué tipo de delito están investigando. Esto se llama expedición de pesca: tirar anzuelos, para ver qué cae. También se puede llamar acto arbitrario de la fiscalía.

Y nuevamente el mismo patrón: Usted y el nuevo ministro difieren de una política pública anteriormente vigente y oficial del gobierno, y deciden abrir una investigación para ver si pueden penalizar a los que han actuado en el cumplimiento de esta política. Sobre todo para los que han sido funcionarios, por ejemplo los directores de penales, esto constituye una intolerable injusticia.

Usted sabe mejor que yo que en ambos ejemplos (ENEL y tregua), sus casos no van a proceder jurídicamente. Sostenerlos por razones políticas es un grave error, señor fiscal.

Todavía, a pesar de todo, con un resto de respeto, Paolo Lüers
 (Mas!/EDH)

lunes, 7 de julio de 2014

Carta a los abogados de los acuerdos nacionales

Estimados obispos, rectores, pastores, académicos, filósofos y poetas:
Tienen toda la razón: este país necesita que gobierno y oposición lleguen a entendimientos, pactos, acuerdos… o como quieran llamarlos. La única manera de resolver los graves problemas del país (problema fiscal, falta de crecimiento económico e inseguridad) es que FMLN y ARENA, gobierno y sector privado, conjuntamente asuman el costo de las reformas y los sacrificios necesarios pero impopulares.
Gente como ustedes, pensadores independientes y políticamente correctos, siempre hacen falta para advertirnos de los peligros de la confrontación, para evitar que nos excedamos en nuestras polémicas, y para mantener abiertos canales de comunicación.

Pero todo tiene sus tiempos. Ya he dicho en otras columnas, y lo reitero hoy: este año 2014 entre elección presidencial y elección parlamentaria, no es el año de la concertación. Para poder llegar a entendimientos --y ojala a un pacto fiscal y acuerdos de nación sobre seguridad y crecimiento-- primero hay que establecer el equilibrio de poder.

Lo voy a decir lo más pelado posible: Si como sociedad queremos facilitar acuerdos de nación, en marzo del 2015 tenemos que establecer una oposición suficientemente fuerte para que el partido de gobierno se olvide de sus tentaciones de ganar control total del estado, y de enrumbar al país sin necesidad de ponerse de acuerdo con la oposición.

O dicho de otra manera: Mientras el FMLN puede alcanzar mayorías parlamentarias con GANA y otros votos que están a la venta, no tiene incentivo de concertar de verdad con la oposición. Muestras de esto: la manera como aprobaron los 1300 millones en bonos; la forma cómo desaforaron a Ana Vilma de Escobar; el intento de imponer el paquete tributario de Carlos Cáceres…

Como dicen los gringos: First things first. En este caso: faltan algunas batallas fuertes, antes de que se pueda, realísticamente, apostar al diálogo para llegar a acuerdos de país. Esto no significa que de aquí a las elecciones en marzo 2015 haya que dar riendas sueltas a la confrontación. Hay que cuidarse que las puertas no se cierren. Hay que administrar los conflictos de manera prudente, sabiendo que en el 2015 hay que sentarse a dialogar y ponerse de acuerdo. Pero administrar conflictos no quiere decir evadirlos. Y prudencia no significa cobardía.

Por supuesto el gobierno tiene que ofrecer diálogo, un clima de distensión, sonrisas, y algunos gestos de buena voluntad, a menos que actúe de manera tan irracional como Funes. Es lógico que el nuevo gobierno del FMLN y su presidente hagan todo lo posible para bajar la conflictividad política. Sabiendo que la sociedad quiere concertación, hábilmente están durmiendo a la oposición y la opinión pública con su discurso de diálogo - que en general es correcto, pero en esta situación entra las dos elecciones es una mortal trampa para la oposición.

Quien quiere acuerdos serios en 2015 para enrumbar al país, tiene que enfrentar al gobierno y al FMLN de aquí a las elecciones. ¿Cómo convencer al electorado de darle a la oposición fuerza de veto, si esta no hace todo lo posible para distanciarse del gobierno, para perfilarse con mejores propuestas, para mostrar que las propuestas del FMLN no son soluciones?

Para esto, urge que la oposición tenga candidatos a diputados con capacidad de debate, con planteamientos claros, con voluntad de arriesgarse asumiendo posiciones claras, con potencial de liderazgo. Enfrentar al gobierno sin cerrar puertas, de esta capacidad depende el futuro de la oposición. Si no logra establecer el balance de fuerzas en marzo del 2015, nunca habrá acuerdos ni pactos ni concertaciones. Si GANA no desaparece como facilitadora de mayorías sin principios, ¿para qué el FMLN va a hacer concesiones para buscar entendimientos con la oposición?

Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/EDH)

viernes, 4 de julio de 2014

Carta a Ana Vilma de Escobar

Estimada Pica:
Tu error no es, como algunos puristas han señalado, que hayas expresado que lamentás cualquier agravio que tus declaraciones sobre el caso Ferrari pueden haber causado a Mauricio Funes. Yo no lo lamento, ¡por nada! - pero yo, ¡por suerte!, no soy diputado ni funcionario. Tu error fue confiar en la palabra de Norma Guevara y de Medardo González que te dijeron: Con tal que digás algo que puede entenderse como pedir disculpa, los diputados del Frente no vamos a aprobar el dictamen de la comisión que no encontró causa contra vos…

Yo sé que es jodido hacer política parlamentaria, cuando uno no puede confiar en la palabra de la jefe de la bancada oficialista, ni del secretario general del partido de gobierno. Pero así es. Y partir de la trampa que te pusieron -hacerte pedir disculpas por algo que todo el país sabe que es cierto, y luego joderte de todas formas- por lo menos es manifiesto: el Frente no tiene palabra.

¿Qué significa esto para la gran expectativa que el presidente Salvador Sánchez Cerén ha creado con su llamado al diálogo y la búsqueda de entendimientos con la oposición? Por el momento, hay que entender este discurso constructivo del presidente como lo que es: discurso. O más bien: doble discurso, porque el lenguaje que escuchamos ayer en la Asamblea fue otro: la era Funes, con su permanente confrontación con la oposición, lejos de haber terminado tiene continuidad…

No sé si el doble discurso (y la abierta contradicción entre intenciones declaradas por Sánchez Cerén y Oscar Ortiz y los hechos políticos creados por el partido FMLN) es un juego de policía bueno y de policía malo – o si es expresión de reales contradicciones. Lo vamos a ver pronto, porque el presidente de la República va a tener que explicar qué pasó y cómo piensa avanzar hacia el diálogo. Si no hay una explicación y una propuesta concreta, y sustentada en hechos, la puerta a cualquier entendimiento o acuerdo nacional se cierra.

Respecto a tu futuro político, no me preocupa tanto. Primero, las acusaciones de Funes no van a sustentarse en las Cortes. Ni es desaforo impuesto por el bloque FMLN-Gana en la Asamblea. Así que vos va a estar de regreso. Ojala para las elecciones del 2015, porque nuevamente serás la diputada más votada del país…

De todos modos, hay vida política fuera de la Asamblea. Por ejemplo, en el partido. Estoy seguro que la dirigencia de ARENA no va a dudar en reaccionar al desafía e insulto planteado el jueves por el FMLN. Y la reacción no puede ser  de palabra, tiene que ser de hecho: incorporarte al COENA y nombrarte coordinadora del equipo a cargo de cualquier diálogo negociación con el FMLN y con el gobierno.

Este juicio político que están haciendo a vos y Roberto D’Aubuisson, en vano intento de lavarle la cara a Funes, lejos de terminar su carrera política los va a convertir en personajes claves. Ambos han sido los diputados más votados. Ambos han sido los voceros más claros y valientes de la oposición. Por esto los atacan y los quieren sacar de la jugada. Pero se darán cuenta que ambos son personajes con los cuales el presidente se van a tener que sentar y entender si quiere gobernar bien.

Saludos solidarios, Paolo Lüers
(Mas!/EDH)


miércoles, 2 de julio de 2014

Carta a los menores salvadoreños presos en Estados Unidos

Bichos:
No me lo van a creer: de repente ustedes son héroes aquí. Héroes y víctimas, casi mártires. Antes, estando aquí (en Soyapango, Lourdes o Zacatecoluca), ustedes no importaban a nadie. Es más, siempre los vieron como un peligro latente, como futuros pandilleros, y la policía se encargó de registrarlos cada rato -y de verguarlos de vez en cuando-, para ponerlos quietos.

Ahora que se han ido al carajo, para buscar suerte (o incluso, con suerte, a su mamá, su papá o algún familiar) en el Norte, de repente son “los pobres niños”. Ahora que la migra los agarró, los tiene en campos de concentración, de repente hasta los políticos, los ministros, los diputados están preocupados por ustedes y su bienestar.

Hasta Obama pone cara de papá preocupado, cuando habla de ustedes: apela a los padres de no exponer a sus hijos e hijas al peligro de la migración ilegal, porqué él va a tener que detenerlos, tenerlos presos y al fin deportarlos.

Me imagino que a esta altura será algo difícil de darles paja a ustedes. Aunque menores de edad, ya han vivido demasiado (primero en sus barrios aquí, y luego durante el largo viaje al Norte) para que los traten como inocentes niños. Ya saben que los gringos los van a deportar. Incluso a los que tienen padres viviendo en Estados Unidos. Ustedes van a llegar a su querida patria, y a pesar de toda la paja que se habla ahora y de todas las lágrimas de cocodrilo que se están derramando sobre ustedes, la patria y sus gobernantes los va a recibir con un par de discursos, y luego se van a olvidar de ustedes.

Ustedes aquí en El Salvador y en su pueblo o barrio, se van a encontrar de vuelta con cada una de las razones que los hicieron emprender el viaje, a pesar de todos los riesgos. Quienes de ustedes tienen hermanos mayores pandilleros, los van a encontrartodavía sin perspectiva de salida de la cárcel o de la vida criminal, porque aun no existe una política pública para abrirles puertas a una vida dentro de la sociedad.

Y quienes de ustedes se han ido al carajo porque sus familias o sus vecinos han sido víctimas de la violencia de las pandillas, van a volver al mismo ambiente de miedo. Todos, hayan sido victimas de pandillas o de policías o simplemente de la violencia generalizada, van a regresar a lo mismo. Porque es ilusorio pensar que las grandes noticias sobre su odisea en los desiertos y los territorios de narcos en México, sobre su captura y su sobre su deportación hayan despertado en los gobernantes de su patria El Salvador conciencia de lo que deben a esta generación perdida que llaman “jóvenes en riesgo”.

Así que, bichos, prepárense bien: En el aeropuerto los va a recibir con discursos conmovedores, pero al rato les va a tocar ver cómo sobreviven, cómo terminen la escuela, cómo encuentran un trabajo, y cómo hacen para no volverse pandilleros o víctimas de pandilleros, presos o muertos.

¿Que más les puedo decir? Usen la fuerza que han adquirido, a puro golpe en su travesía. Niéguense a regresar a la misma mierda. Exijan a su patria que cambie de casete y comience a invertir en sus barrios y en su juventud. Hoy que tienen la atención de los gobernantes, los obispos y los medios, exijan a su patria un futuro. 

Si no ustedes, ¿quién? Les saluda Paolo Lüers 
(Mas!/EDH)

lunes, 30 de junio de 2014

Carta al viceministro de Transporte Nelson García

Usualmente no hago esto, pero esta vez voy a publicar una carta de un ciudadano que me solicitó publicar en este espacio. Me lo pide, no porque quiera quedar anónimo (se llama Kenni Bolaños y trabaja en Radio Cadena Mi Gente), sino me lo explica así: “Te suplico que dediques una carta con este contenido al reelecto viceministro de Transporte, quien te juro que jamás se ha subido a un bus ni le importa en lo más mínimo la pesadilla que sufre el pueblo a bordo de los miserables buses. Se dice de izquierda, pero demuestra no tener la mínima conciencia social. Tal vez a vos te escuchen...”
Carta al viceministro de Transporte Nelson García
Nada más triste en el mundo que viajar en los buses  y microbuses salvadoreños.
Cuantas veces los aguantalotodo nos hemos quejado sin que exista un gobierno que nos escuche. Cuantas veces hemos sido víctimas del vejamen por parte de quien se le de la gana, sin que quienes administran el Estado les importe un bledo.
Cada mañana, cada noche a bordo de un bus, el bulevar del ejército, o en cualquier calle del subdesarrollo, uno se da cuenta donde terminan los mil discursos,  y “buenas intenciones” de quienes  deberían asumir con mucho más honor el mandato que se les asigna cuando se les nombra como funcionarios. El trayecto que debo atravesar cada día de ida y regreso es de apenas unos 5 kilómetros, que deberían recorrerse en no más de 20 minutos a una velocidad moderada, pero en la vida real es una hora. Soy de los miles y miles que dependemos del transporte que venden los buses y microbuses urbanos, pero soy de los que no se tragan que esto es irremediable y que nada se puede hacer.
No se ni cómo describir lo que veo y siento en cada viaje. Es una triste historia que comienza desde antes de abordar, pues casi siempre hay que esperar mucho, pues pasan volando, dándose verga entre ellos, o si paran van repletos a más no poder, y no cabe un alma más. Cuando por fin logro subir a uno, debo viajar en la puerta o abrirme camino a la fuerza entre los otros infortunados, que ni siquiera parecen darse cuenta que eso no debería ser normal, tanto, que viajan con las ventanas cerradas, e indiferentes a la martillante estridencia del perreo que escupen las enormes bocinas instaladas en varios puntos del triste tren. Es amargamente triste sentir en la gente la resignación; nadie se da cuenta tampoco del espeso humo que se encierra debido al fatídico embotellamiento permanente, sin que existan un departamento de tránsito ni sistemas viales, o  control semaforización moderno. Nada, no existe el Estado, porque sus funcionarios -que no funciona, como diría Benedetti- viajan en naves polarizadas, con aire acondicionado, y en otras calles, lejanas del pueblo y la pobrería.
Nada más triste que la intoxicante impotencia que uno siente cuando a bordo del desamparo, aguantas tanta arremetida a tu dignidad sin que nadie haga algo, la alta velocidad, los frenazos, las “echadas” de hasta 10 minutos, las ofensas o amenazas por atreverte a reclamar algo, el hacinamiento y maltrato físico;  es tan cotidiano que una rata se suba y te humille apuntándote a la cabeza para quitarte  un maldito teléfono o unos dólares; ahí comprendes que el Estado –enorme tragante de millones y millones de dólares del Pueblo- simplemente no existe, pues no hay prevención, control y castigo de la criminalidad y la arbitrariedad; es aun más triste porque el Pueblo mismo ha aprendido que nada se puede hacer ante estas plagas, alimentadas por la corrupción que nos imponen “las gremiales”, el poder económico gobernante, la ineptitud  y el comodismo de los funcionarios y empleados públicos. Por que lo que pasa en el transporte pasa en todos los otros campos.  Quizá el cambio deberá esperar por mucho más tiempo. Mientras, tendré que seguir tragándome  el humo, sin que nadie escuche mi indignación, y seguir viajando sin sentido en este bus llamado El Salvador.
¿Existe alguna “autoridad” que por alguna vez en la vida tenga el valor de subirse a estos buses y hacer algo porque cambie esta pesadilla?
Saludos, Kenni Bolaños y Paolo Lüers
(Más!/EDH)

domingo, 29 de junio de 2014

Una visita presidencial a Las Palmas. Crónica de Paolo Lüers

Desde que empezó el Mundial 2014, cada rato vemos imágenes de las famosas favelas de Brasil: calles empinadas llenas de niños y pasajes angostas, donde patrullan comandos especiales de policía y del ejército. Bueno, para ver estas imágenes teóricamente podríamos ir a Las Palmas, sin salir de San Salvador, a tres cuadras de la Zona Rosa. 1500 familias, 9700 habitantes, una sola calle, docenas de pasajitos – y el imborrable estigma de violencia, robo, pandillas.

En Rio de Janeiro, las favelas ya son parte de las giras turísticas, aquí nadie visita Las Palmas. La mayoría ni siquiera sabe que existe esta comunidad, convenientemente escondida en un hoyo entre la Feria, el Estado Mayor y la Zona Rosa.

Pero hoy salió a la luz la favela Las Palmas. Se convirtió en escenario de la primera puesta en escena de “Gobernando con el Pueblo”, el programa de televisión y radio del presidente Sánchez Cerén. No se parece en nada al programa “Conversando con el Presidente” de Mauricio Funes. Es más bien una fiel copia del famoso “Aló Presidente” del presidente venezolano, Hugo Chávez. El jefe del Estado, una vez por semana, traslada al gobierno y su aparato de comunicación a diferentes lugares en el país: comunidades, haciendas, cooperativas, fábricas. Se hace acompañar por sus ministros - y los equipos de producción arman, con mucho cuidado, la audiencia y escogen a los que van a hablar a nombre de el pueblo. El presidente conversa con ellos, explica, pregunta y escucha - y hace que sus ministros respondan a preguntas y demandas específicas y que tomen nota de las instrucciones que el señor presidente, en vivo y ante las cámaras, da para solucionar los problemas de el pueblo. Ese es el esquema del programa. Chávez lo llevó al extremo de nombrar y despedir ministros en estos shows populistas.

Para realizar el programa en Las Palmas, primero había que ocupar esta comunidad con comandos militares y policiales. En la mañana de este sábado, Las Palmas amaneció más militarizado que Bagdad. Los jóvenes entre 15 y 25 años, estos objetos tan cotizados de cientos de programas para “jóvenes en riesgo”, apoyados por la AID, ONGs, iglesias y ministerios, estaban visiblemente
Gobierno rodante
ausentes en el Centro Escolar Canadá, donde se había instalado el show rodante. La explicación me la dio a varias cuadras del lugar, un muchacho de unos 18 años, a quien los vecinos llaman “Tiny”: “No podemos ir, porque a todos nos registran, y quien tiene algún tatuaje, le dan riata. De todos modos, a nosotros no nos van a dejar hablar...” Es un miembro del Barrio 18, la pandilla que opera en Las Palmas y cuyas acciones le han dado el estigma de violencia a esta comunidad.

En el centro escolar, Salvador Sánchez Cerén preside el mitin, y a su par tiene sentaditos al ministro de Hacienda Carlos Cáceres, a ministro de Seguridad Benito Lara, al viceministro de Salud Eduardo Espinoza, y al Secretario de Vulnerabilidad Jorge Meléndez. Pero entre el público hay decenas, si no cientos, de otros funcionarios del gobierno, de altos cargos de la Presidencia, como Manuel Melgar y Marcos Rodríguez, hasta enfermeras, doctores, y empleados de Protección Civil.

Comienza el programa con largas exposiciones del presidente y sus ministros. La que más aplauso provoca es la del ministro de Hacienda explicando la reforma fiscal al estilo Robin Hood: “Quitar a los ricos para dar a los pobres.”

Mauricio Castro, presidente comunal 
Luego las participaciones ciudadanas. Preguntas como: “Señor presidente, va a mantener los programas sociales?” Entre la multitud, pero fuera del círculo acordonado enfrente de los ilustres visitantes, encontramos a Mauricio Castro, el presidente de la Junta Directiva de la comunidad. Le pregunto qué planteamientos piensa hacer al presidente y su comitiva. Su respuesta: “Tengo preparado dos puntos principales, pero no voy a tener chance de hablar. Aquí todo está ya cocinado, pero a nosotros de la ADESCO no nos incluyeron.”

Resulta que el equipo de Casa Presidencial que organizó la actividad, no se apoyó en la Junta Directiva de la ADESCO, que es la institución legal para la participación ciudadana en Las Palmas, sino exclusivamente en la directiva local del partido FMLN. La señora Anabel Orellana, quien en el cierre del programa hablará ante las autoridades y las cámaras como representante de la comunidad (una larga lista de felicitaciones, que hasta incluyó a Mauricio Funes), es la representante del partido en Las Palmas. El presidente Sánchez Cerén, visiblemente emocionado por el discurso de la señora, lo menciona como “ejemplo de la participación ciudadana,
sin la cual como gobierno no podemos lograr mucho, y por esto hacemos este programa ‘Gobernando con el Pueblo…” El presidente, de la Junta Directiva de la comunidad, Mauricio Castro, al escuchar estas palabras, dice: “No sé si este señor sabe que todo esto es montado y escogido por la gente del partido, dejando afuera a los representantes legítimos de la comunidad.”

De repente, Mauricio Castro logra hablar con Manuel Melgar, el secretario privado del presidente. Melgar se muestra sorprendido que al presidente de la Junta Directiva de la comunidad no le hayan tomado en cuenta en este ejercicio de participación ciudadana, y promete arreglar al final de la actividad una reunión privada con el presidente.

Mientras están hablando de esto, el presidente de la República está provocando risas nerviosas en el público y entre los funcionarios, cuando dice: “Es extraño, lo que menos hemos escuchado aquí son demandas. Deben tener demandas.”


La dirigente comunal del FMLN, Anabel Orellana
Comentario de Mauricio Castro: “¿Y cómo las va a escuchar, si solo los propios hablan. Nosotros sí tenemos demandas, pero no nos dan el micrófono.” Y me explica las dos demandas que iba a presentar al presidente de la República: Ampliación de la escuela de la comunidad para incluir el bachillerato, porque los jóvenes de Las Palmas son mal recibidos en los bachilleratos donde tienen que asistir fuera de la comunidad, por la estigmatización que tienen por ser de Las Palmas. “En todas partas los tratan como pandilleros. Por esto, muy pocos estudian bachillerato”, comenta Castro. “Lo que no sabe la gente es que aquí en la comunidad tenemos un proceso de paz exitoso. Desde el 9 de marzo del 2012 con la tregua aquí no hemos tenido ningún homicidio.”

Para la ampliación de la escuela, la misma comunidad ofrece al gobierno un terreno, donde hoy funciona una casa comunal. “Esto lo iba a decir al presidente, porque a lo mejor ni lo sabe.”

La otra demanda: “Que la policía deje de hacer redadas a la loca y muy violentas en esta comunidad, la cual se ha pacificado por nuestros propios esfuerzos. Y que dejen de criminalizar a la labor de prevención y reinserción que estamos haciendo. Solo por el hecho de que nosotros nos reunimos con los pandilleros, nos acusan de asociación ilícita. Con esta acusación, a mi me condenaron recientemente a un año, solo que el juez me los deja pagar con trabajo comunitario. Bueno, esto es lo que hago de todos modos…”

En la plática se incorpora un muchacho de unos 12 años que pide a Castro ayudarle para poder entregar al presidente una carta. Resulta que es hijo de un pandillero preso y se ha criado con su
mamá. Cuenta que hace un mes la PNC la capturó y la tiene incomunicada en las bartolinas de Montserrat. Cesar Manuel Renderos Pérez escribe en su carta: “Se llevaron a mi madre Ana Luisa Pérez por una mala investigación policial y me a dejado destrozado porq ella es mi madre y mi padre y mi consejera y quisiera solicitar con el corazón en la mano acelerar el proceso y demostrar su inocencia y poder brindarme la alegría de poder crecer junto a mi madre…”

Dudo que esta carta llegará a manos del presidente, ya que la reunión privada, que Manuel Melgar prometió al directivo Mauricio Castro, nunca se dio. Sin embargo, Salvador Sánchez Cerén se lleva un documento entregado por la vocera local del partido, supuestamente con demandas del pueblo de Las Palmas. Los directivos de la comunidad ni lo conocen. Al final pregunté al secretario de Participación Ciudadana de la Presidencia, Marcos Rodríguez, porqué no tomaron en cuenta a los representantes institucionales de la comunidad. El secretario, igual que su colega Melgar, se mostró sorprendido. Y el frustrado presidente de la comunidad Las Palmas se llevó como premio de consolación la promesa del secretario Rodríguez de reunirse con él y su Junta Directiva la próxima semana, para analizar todas sus demandas y propuestas. No vi muy convencido a don Mauricio Castro.
(El Diario de Hoy)