Don Tony me engañó, don Mauricio...

El 2 de marzo de 2009 escribí una columna que se llamaba: No minas en El Salvador, ¡Gracias señor presidente!. En sus momento creí genuinas las intenciones de Antonio Saca. Porque estaba claramente marcando distancias y sin temor enfrentaba a Pacific Rim, una empresa que durante años tuvo una campaña de mentiras en el país. Lo felicité por la convicción de sus palabras: “Están a punto de entablar una demanda internacional y prefiero pagar los millones a darles un permiso”. Pero la realidad es esta, no resolvió el problema. Lo heredó.


Escribí en ese entonces: “Puede que en el futuro nos recordemos de Tony Saca como el Presidente que libro a El Salvador de las minas. Esperemos entonces que esto no sea un pleito con Pacific Rim, sino que sea parte de una estrategia de desarrollo del país”, pero Tony Saca no será recordado por esto. Más bien parece que las regalías que ofrecía Pacific Rim no eran suficientes y más por eso, que por una estrategia de desarrollo, es que comenzó el pleito.


En esa misma columna le pedía que dedicará los últimos meses de su mandato para promover medidas ambientales, no hizo nada, poco a poco hemos visto llevarse acabo algunas de ellas, por ejemplo la Ley de Ordenamiento y Desarrollo Territorial. En el tema de mimas seguimos igual, el engaño de Don Tony persiste. Todavía no hemos reformado la ley de minas, nuestro actual presidente parece discípulo de Don Tony, un discurso muy firme en contra de las minas, pero en la realidad no vemos acciones al respecto.


Como quisiera ver que el presidente del Cambio, nos traiga una política que sea diferente a Tony Saca. De momento en materia de minas es una continuación de lo mismo. El FMLN parece que nos engaño a mucha gente. Prometió cambio y resulto un nuevo Tony. Como país hemos tenido muy buenas noticias, ganamos el arbitraje con Commerce Group por las minas de La Unión, pero todavía peleamos con Pacific Rim por las minas de Cabañas, ahora con un precedente. Espero que esta batalla la ganemos también.


Lo que no hay que perder de vista, es que sí seguimos peleando estas batallas, eventualmente nos ganaran alguna. Sí nuestra decisión es que no queremos minería metálica en El Salvador, entonces blindemos la posibilidad. Queremos una reforma a la ley de minas, en la que se excluya la posibilidad de hacer minería metálica en El Salvador. No vaya ser que una compañía nos gane la batalla y con la puerta abierta todas las demás nos destruyan el país.


Es urgente Señor Presidente que su discurso se transforme en acción. Necesitamos protegernos no solo de lo que pasa en El Salvador, sino de lo que pasa en Guatemala. Necesitamos que su Canciller y Ministro de Economía, enfrenten a sus similares de Guatemala. No sea que nosotros paguemos el precio de proteger nuestro país de la minería y Guatemala nos construya una mina en la cuenca del Lempa. Como tienen planes de hacer. Señor Presidente, ejerza este liderazgo necesario para solucionar este problema. Por favor comuníquele al Señor Ministro de Medio Ambiente que esta la tiene también que resolver él y no la puede mandar a la Secretaría de Asuntos Estratégicos, donde parece que le solucionan todos sus problemas. No es posible que nuestros funcionarios no platiquen entre ellos, no asuman las responsabilidades de dirigir la nación y sobre todo que se enfrasquen en discusiones teóricas mientras los problemas siguen avanzando.


Estimado Presidente Funes no me engañe, ni engañe a los salvadoreños queremos absoluta y cristalina transparencia. Parece que todos coincidimos en que no queremos minería metálica. Necesitamos que se cierren las puertas completamente a la minería metálica, por tanto hay que promover una reforma a la ley de minas. Sino se quedará en el discurso igual que Tony Saca, quien tampoco se atrevió a promover esa modificación a la ley. Entonces señor Precidente, marque distancias, usted si puede hacer algo distinto, sino seguirá siendo un discípulo de Tony Saca, por lo menos en materia de minas.

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