sábado, 17 de octubre de 2009
Carta a José María Tojeira, rector de la UCA
Usted escribió el guión para el gobierno: ¡pasar a 6 mil hombres de la Fuerza Armada a la PNC – y resolvamos el problema de la inseguridad! Así lo propuso usted en un reciente artículo. Y a partir de ahí, todo el gobierno discute cómo meter al personal del ejército al combate contra la delincuencia.
Alguien tuvo que romper el hielo para tocar un tema tan delicado como volver a dar a los militares misiones de seguridad pública. ¿Y quién mejor que el rector de la UCA, la institución mártir que tanto ha sufrido del militarismo salvadoreño? ¡Imagínese lo hubiera propuesto el diputado Roberto D’Aubuissón
Pero, padre, ¿usted en serio quiere poner la mitad del ejército bajo el mando de este ministro de seguridad y de esta dirección policial?
Sería como tratar de llenar un saco roto. Si el problema de este gabinete de Seguridad es que no tiene ni liderazgo ni tiene plan, ¿cómo vamos a darles adicionalmente el mando sobre la mitad del ejército?
Estoy de acuerdo: Hay que pensar en cómo emplear la Fuerza Armada en el combate a las pandillas y al crimen organizado. Pero en serio. No para aumentar las patrullas conjuntas que no hacen nada. Eso sería más de lo mismo que no sirve.
Si metemos a la Fuerza Armada, metamos a la Fuerza Armada como institución, con su capacidad operacional y de inteligencia, no prestándole soldaditos al ministro de Seguridad.
Pero ojo: Para meter la Fuerza Armada, hay que tener visión – y coraje. Requiere que el presidente tenga la audacia de declarar al país en estado de emergencia y de decretar que la Fuerza Armada temporalmente opere en coordinación con la PNC. El problema: ¿Bajo el mando de quién? No puede ser bajo la inercia del actual gabinete de seguridad...
¿Tiene este valor y esta visión el presidente Funes?
Saludos, Paolo Lüers
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La mirada herida de Herta Müller
Herta Müller dice que en la cara de las personas se puede leer la región de donde proceden. Así empieza la historia de Lola en La bestia del corazón, el libro que publicó en 1994, siete años después de haber salido de la Rumania de Ceaucescu para ir a la República Federal de Alemania. La narradora, su compañera de universidad, puede ver en el rostro de Lola la región pobre del sur del país a la que pertenece.
Lola se pinta las pestañas con rímel barato y se pone medias finas para sus citas en el parque con hombres cansados, incapaces de amar, que salen por la noche de sus trabajos del matadero o de la fábrica de detergentes; recibe, como si fueran regalos, detergentes u órganos de animales muertos. Lola va a la iglesia, estudia los folletos ideológicos, recoge el carné rojo del partido, y sus compañeros de habitación empiezan a evitar hablar delante de ella con libertad. Ella sueña con un hombre con camisa blanca que le acompañe a su pueblo, pero el único amante que ha tenido con camisa y cuello blanco, el profesor de gimnasia, es un canalla que la empuja a suicidarse. Lola deja en el baúl de la narradora su cuaderno donde anota sus pensamientos más íntimos y coge la cuerda con la que se va a ahorcar del armario. A punto de ser una persona de éxito, se convierte en una vergüenza para un país que obliga a las personas a ser optimistas. El cuaderno de Lola desaparece del baúl de la narradora, será la primera señal de la vigilancia constante que ejerce la Securitate.
La historia de Lola es una especie de prólogo que abre las líneas narrativas de este libro en el que algunos lectores reconocerán los episodios dramáticos de la propia vida de Herta Müller. En primer lugar, su familia suaba (los suabos son una comunidad alemana que llegó a Rumania en el siglo XVII o XVIII y que emigraron bajo el régimen de Ceaucescu): su abuelo, un comerciante a quien el régimen comunista expropió sus tierras; su padre, un SS "que ha llegado a la tierra cantando canciones militares y ha dejado cementerios en el mundo", ahoga sus penas en alcohol y muere prematuramente; su madre, una antigua deportada a Rusia que vive atormentada por el hambre y se lanza a comer patatas cuando las ve.
Otra de las líneas narrativas de La bestia del corazón se ocupa de lo que les ocurre a los amigos de la narradora (Edgar, Kurt y Georg), a quienes, al igual que a ella, la Securitate les vigila, les atormenta. "La Securitate no solamente ha influido en mi vida sino que me ha acompañado a cada minuto, en la calle, en el trabajo, en mi vida privada... La convivencia con la Securitate continuó después de que me fuera de Rumania", ha contado Müller.
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Una de las características de la deslumbrante originalidad de sus escritos es la densidad con que da profundidad a cada frase. De una concreción alucinante, tendiendo a veces hacia lo fantástico, con tintes expresionistas, la prosa de Müller no solamente registra la monografía social del Banato sino que explora sin piedad tanto los detalles físicos como los comportamientos sociales. Pero también permite al lector un espacio suficiente para que él mismo pueda construir las historias, la mayoría de ellas trágicas, de las personas que llevan en su cara la región de donde procede Müller.
Windisch, el protagonista de El hombre es un gran faisán en el mundo, cuenta los años y los días que le quedan para conseguir el pasaporte soñado. Ceaucescu ha recibido el dinero que envía Alemania federal para aceptar la emigración de la minoría alemana, sajona o suaba. Pero ese dinero no le ha ahorrado de pagar otros gastos a una administración corrupta y de sufrir múltiples humillaciones antes de salir: lleva sacos de harina y dinero al Ayuntamiento, tiene que aceptar que su hija pequeña se acueste con el policía y con el cura del pueblo. Y, cuando regresa de visita y trae objetos del Oeste como muestra de su éxito social, sobre su mejilla cae una lágrima de cristal. Windisch no es un caso aislado. Casi toda la comunidad alemana de Rumania ha perdido su patria. En la atmósfera crepuscular de la prosa de Müller, los cementerios, los búhos, los ataúdes forman parte de la vida cotidiana que, a menudo, toma un color fantástico si acaso más pesado a causa de las siluetas negras oscuras de los personajes negativos como el odioso capitán de la Securitate, Piele, y su perro que lleva su mismo nombre.
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"Tuve la suerte de irme de allí. Me fui demasiado tarde, cuando ya estaba destruida", dice Müller. Pero no tan destruida como para escribir 20 libros a sus 56 años y haber recibido el mayor galardón literario del mundo. Aunque sí lo bastante herida como para que cada uno de sus libros cuente la experiencia de su vida en la dictadura. Delgada, frágil, de ojos transparentes, la mirada distante se le instaló cuando, en plena adolescencia, tuvo que defenderse de las investigaciones de la Securitate y de las amenazas de muerte. Müller es muy crítica con la situación de la actual Rumania y también con los intelectuales que no han hecho lo suficiente para dar a conocer el verdadero pasado del país sobre todo durante la dictadura del general Antonescu, el movimiento legionario y el antisemitismo. "En Rumania se cree que el pasado se ha desvanecido en el aire. El país entero parece sufrir de amnesia...". "Quizás haya algunas personas en Rumania que les gusten mis libros pero yo, como persona, no les soy simpática. Lo más probable es porque continúo diciendo cosas sobre Rumania que molestan pero hay que decirlas. La corrupción está en todas partes porque la ex nomenclatura se ha apropiado del país. Todo está privatizado pero, de qué modo... Este sistema funciona tan bien que no me puedo imaginar cómo podría cambiar la situación actual... Es tan estable que hasta parece normal". Es cierto, para muchos rumanos, sobre todo para aquellos que no han podido ver a la gente manifestarse y morir en la calle en diciembre de 1989, la idea de la revolución persiste. Pero personalmente creo que, gracias a su actitud, Müller es más respetada y más popular de lo que ella piensa.
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Sin embargo, Müller ha reconocido que cuando escribe comparte la lengua rumana con la alemana. En Nitzkydorf, el pueblo donde nació y de donde salió a los 15 años, no había aprendido la lengua rumana sino que la descubrió más tarde cuando trabajó en una fábrica. Impresionada por la poesía de esta lengua, llena de metáforas y comparaciones, ha insertado algunos poemas populares rumanos en el texto de La bestia del corazón. Entre ellos, uno tradicional a modo de maldición a la traición: "El que no ama y renuncia / Que Dios le dé como castigo / El paso de la cucaracha y de la serpiente / El estremecimiento del viento / El polvo de la tierra". Esta poesía se invoca cuando la narradora cuenta la historia de su amistad con Tereza. Tras salir de Rumania, muy enferma de cáncer, va a visitar a su amiga con el encargo de espiarla recibido por el capitán de la Securitate. La narradora descubre la traición y echa a Tereza de su casa con gran dolor y sabiendo que es la última vez que ve a su amiga. "La muerte de Tereza ha sido muy dolorosa, como si tuviera dos cabezas que se golpearan una contra la otra. En una estaba el amor, abatido, que sentía por ella y en la otra estaba el odio". Este capítulo también ha tenido una inspiración autobiográfica. Müller pudo comprobar que en su expediente en la Securitate, su mejor amigo había hecho informes sobre su vida diaria.
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Con el Nobel y con su libro El hombre es un gran faisán en el mundo Müller parece haber terminado su misión: una obra centrada obsesivamente en su experiencia dramática así como en el sufrimiento y el desarraigo de la colectividad alemana en Rumania. Antes de esperar a ver si surgen otros temas en la obra de esta escritora, los lectores descubrirán en sus libros un universo alucinante enriquecido con la trágica historia del siglo pasado.
(El País/Babelia. Herta Müller, premio Nobel de Literatura 2009, es autora, entre otros libros, de En tierras bajas, El hombre es un gran faisán en el mundo, La piel del zorro y La bestia del corazón. Gabriela Adamesteanu es escritora rumana y acaba de publicar en España Una mañana perdida.)
Comisiones empantanan el Diálogo Guaymuras
El hotel Clarion de Tegucigalpa ha sido testigo de las reuniones que han tenido Vilma Morales, Arturo Corrales y Armando Aguilar Cruz, por parte del presidente Roberto Micheletti, y Víctor Meza, Mayra Mejía y Rodil Rivera Rodil, por parte del depuesto mandatario Manuel Zelaya.
Desde temprano, ambas comisiones salían por el sótano del hotel para evadir a la prensa nacional e internacional que cubre el evento con el objetivo de ir donde Micheletti y donde Zelaya a presentarles las nuevas propuestas.
No obstante, el pacto de secretividad se rompió alrededor de las seis de la tarde cuando la comisión del ex presidente Zelaya brindó una improvisada conferencia de prensa en la que leyó una contrapropuesta al Gobierno interino referente al punto seis del Acuerdo de San José.
“Respetuosamente solicitamos al Congreso Nacional que previo dictamen de las instancias pertinentes, si lo estima necesario, emita la decisión correspondiente a ese punto, que textualmente dice: para lograr la reconciliación y fortalecer la democracia, solicitamos al Congreso Nacional que a efectos de recuperar la integración y legitima conformación de los poderes constituidos al 28 de junio de 2009, en lo procedente retrotraiga la situación del Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo, el Poder Judicial y el Tribunal Supremo Electoral a su estado previo al 28 de junio, por haber sido conformados según los artículos 202, 205 incisos 9 y 11 y 236 de la Constitución de la República de Honduras.
Lo anterior implica el retorno de José Manuel Zelaya Rosales a la Presidencia de la República hasta la conclusión del actual periodo gubernamental, el 27 de enero de 2010”, dice la propuesta zelayista.
Propuesta de Micheletti
Al verse presionados por la comisión de Zelaya que había hecho pública la contrapropuesta, el grupo de Micheletti reveló su propuesta: “Para lograr la reconciliación nacional y fortalecer la democracia, reconocemos la legitimidad de los poderes constituidos al 28 de junio de 2009: el Poder Legislativo, Poder Judicial y el Tribunal Supremo Electoral, por haber sido conformados según los artículos 202, 205, numerales 9 y 11 de la Constitución de la República. En cuanto a la pretensión del ciudadano José Manuel Zelaya Rosales de retornar a la Presidencia de la República, condicionamos nuestro acuerdo al criterio institucional de la Corte Suprema de Justicia, como ente encargado constitucionalmente de la aplicación de la ley.
Lo anterior implica que la opinión del Poder Judicial tendrá carácter vinculante y por consiguiente de obligatorio cumplimiento para las partes intervinientes en este diálogo. Para este propósito respetuosamente formulamos atenta solicitud al Poder Judicial y al efecto se le cursa los términos del presente acuerdo”, dice la propuesta de Micheletti.
En palabras claras, los zelayistas quieren el análisis del Congreso Nacional y los de Micheletti el de la Corte Suprema. Al respecto, la ex presidenta de la Corte, Vilma Morales, mencionó que analizarán la contrapropuesta que hizo la otra comisión, la cual será presentada al presidente interino. Manifestó que las pláticas han sido suspendidas por el fin de semana, pero que estarán en contacto telefónico con los otros miembros e informarán de la reanudación del diálogo que probablemente será el lunes.
Sobre el retorno de poderes antes del 28 de junio, en la propuesta de los zelayistas se incluye a la Corte Suprema de Justicia y el Tribunal Supremo Electoral, elegidos antes de la fecha indicada. Al respecto, el ex ministro de Turismo, Ricardo Martínez, explicó que en la petición se menciona a la Corte y al Tribunal por ser órganos de gran importancia, pero que éstos quedarían como están si se acepta su contrapropuesta.
El papel de la Corte
La comisión de Micheletti pidió a la de Zelaya que la discusión del punto seis del Acuerdo de San José sea analizada por la CSJ, pero Víctor Meza cree que este poder del Estado ya dio su opinión acerca del acuerdo y por eso el Congreso debe intervenir.
“No es necesario que la Corte Suprema sea un árbitro, pero si desean que el Congreso intervenga,también puede hacerse”.
(La Prensa/San Pedro Sula/Honduras)
La democracia bajo condena
En sus 60 años, la Organización de Estados Americanos (OEA) nunca expulsó a uno de sus miembros porque en él se hubiera dado un golpe de Estado, a pesar de que tales golpes fueron acometidos por personajes como Augusto Pinochet, los generales brasileños o los genocidas del Cono Sur.
Violando su propia Carta, la OEA acogió en su seno a los peores dictadores del hemisferio, a Somoza, Pérez Jiménez y Trujillo, el dictador dominicano que protagonizó La fiesta del chivo. La guerra fría y el anticomunismo fueron las primeras excusas, pero después vinieron otras hasta que, al fin, las dictaduras fueron dejadas atrás. De modo que la suspensión de Honduras el 4 de julio por el Consejo Permanente no tuvo precedentes. Si los equívocos y las contradicciones no fueran tantos, podría suponerse que, aunque tarde, la OEA comenzaba a redescubrir su propia Carta.
Al documento fundacional que imaginaba a la OEA como conjunto de Estados democráticos, se le añadió la Carta Democrática Interamericana que algunos Gobiernos, como el de Venezuela, suelen desdeñar con obstinación y buena fortuna.
A raíz de la destitución de Manuel Zelaya como presidente de Honduras, el 28 de junio, fue aplicada la Carta Democrática. Podría suponerse que con buenos fundamentos, pero no ocurrió así. La OEA se precipitó. Tenía que investigar las causas de la crisis. O, mejor, debió preverla, invocando la Carta a tiempo, antes, y no después.
Al pretender llevar a cabo un referéndum ajeno al orden constitucional hondureño, el presidente Zelaya violó la Constitución de su país, y violó asimismo la Carta Democrática. Quiso abrirle espacio a la convocatoria de una Asamblea Constituyente de manera unilateral, con el propósito de hacerse reelegir, siguiendo el manual de los presidentes de la Alianza Bolivariana, Venezuela, Bolivia y Ecuador. ¿Por qué no reaccionó entonces la OEA? Porque había perdido la fe en la Carta, y el mismo secretario general José Miguel Insulza, requerido en cierta ocasión, respondió con total desdén y, como excusa, que "más de siete países la violaban".
El presidente Zelaya no fue destituido por un golpe militar, sino por una decisión unánime de los otros poderes del Estado. Admitiendo los errores cometidos, en particular su expulsión del país, la OEA estaba frente a una situación que exigía ponderación y cautela.
En lugar de la mediación, la organización optó el 4 de julio por la exclusión de Honduras del sistema, por el ultimátum, las retaliaciones económicas, y por último y absolutamente inaceptable, la declaración de ilegitimidad de las elecciones del 29 de noviembre, ya en curso con seis o siete candidatos que representan el espectro político del pequeño país. Obviamente, la única salida constitucional a la crisis, con lo cual se despoja al pueblo hondureño de su soberanía.
¿Quién decide el destino de los hondureños, ellos o la comunidad internacional, la OEA, Unasur, la Unión Europea que nunca miró a estas crisis? Todos a una, y ciegamente, como movidos por extraños compromisos, se unieron contra el Gobierno interino, reclamando la restitución del presidente Zelaya. Hasta el Consejo de Seguridad tomó cartas en el asunto como si el pequeño país amenazara el orden mundial.
Los errores han sido tan grandes que la propia OEA ha querido obviarlos acogiéndose al Acuerdo de San José. El miércoles 7 de octubre se puso de manifiesto el equívoco de suspender del sistema al interlocutor necesario.
Al viajar a Honduras una misión de cancilleres con el secretario general para dialogar, y ahora, sí, mediar, en lo que ya no es una crisis sino un conflicto, la OEA reconoce que "para bailar tango se necesitan dos".
Concentrar el rompecabezas en la suerte de Manuel Zelaya o de Roberto Micheletti es otro error. El tiempo que les quedaría no vale la pena para ninguno de los dos. Ambos estorban. Quizás el presidente Zelaya, "hospedado" desde el 21 de septiembre de manera tan heterodoxa por Brasil, no renuncie a su proyecto de una Asamblea Constituyente que le abra el camino del regreso. De ahí su intransigencia en descalificar las elecciones. Un proyecto obviamente vinculado a la Alianza Bolivariana.
El duelo de los antagonismos está a la vista. A la comunidad internacional, comprometida de manera tan inverosímil, no le será fácil encontrar la salida del laberinto. Conviene, en suma, propiciarle a los hondureños la búsqueda de sus propias soluciones, con el cese de las interferencias, abiertas o secretas.
(El País, Madrid. El autor, editor adjunto de El Nacional en Caracas, socialdemócrata, es ex-canciller de Venezuela y participante de las gestiones de paz en Centroamérica)
jueves, 15 de octubre de 2009
Yoani Sánchez no puede viajar
Yoani Sánchez no puede viajar
Lecciones de biología
Máquinas de bypass que se apagan, llantos de bebé que resuenan. Cuños que caen sobre las hojas para negar y censurar; kilobytes que llevan mi voz por Internet sin necesidad de moverme. Alguien que me mira ceñudo mientras habla por el walkie-talkie del control. Un pájaro llamado Twitter me alza entre sus patas. Oficinas con gente uniformada que confirman “usted no puede viajar por el momento”, si bien ya estoy a miles de kilómetros de aquí, en ese mundo virtual que ellos no pueden comprender ni cercar.
(Yoani Sánchez en su blog Generación Y)
Yoani Sánchez gana el premio María Cabor Moors de periodismo
La Escuela Graduada de Periodismo de la Universidad de Columbia anunció los nombres de los ganadores del Premio María Moors Cabot 2009, otorgado a quienes se han destacado en la cobertura de Latinoamérica y el Caribe. El Premio Cabot honra a periodistas cuyos reportajes y trabajo editorial han propiciado un mejor entendimiento dentro del continente americano.
Los ganadores de la medalla de oro de 2009 son: Anthony DePalma, corresponsal, The New York Times; Christopher M. Hawley, corresponsal en América Latina, USA Today y The Arizona Republic; y Merval Pereira, columnista, O Globo (Brasil). Yoani Sánchez, blogger cubana, recibirá una mención especial por su blog Generación Y.
“Los ganadores de los premios Cabot 2009 ejemplifican la mejor cobertura tradicional de las Américas y el uso más audaz del periodismo digital por superar las barreras que por tanto tiempo han opacado regiones del continente en donde la prensa libre ha luchado por ser reconocida”, expresó Nicholas Lemann, decano de la Escuela Graduada de Periodismo.
El Presidente de la Universidad de Columbia, Lee C. Bollinger, presidirá la entrega de los Premios Cabot en una ceremonia y cena el miércoles 14 de octubre de 2009 en el campus de la universidad. Tres de los homenajeados recibirán una medalla y un reconocimiento de US $5,000 y la Sra. Sánchez recibirá una mención especial. Los medios para los cuales trabajan los ganadores recibirán también una placa conmemorativa de bronce.
A continuación, se esbozan los datos biográficos de los ganadores de los Premios Cabot.
Yoani Sánchez
Blogger, Generación Y
Yoani Sánchez es una ciudadana cubana que aprovecha Internet con un poder extraordinario. En apenas dos años, su blog semanal, Generación Y, ha conectado Cuba —digitalmente—con el resto del mundo. Generación Y no reitera la batalla de palabras que Cuba y los Estados Unidos han fomentado hasta la saciedad por cinco décadas. En cambio, es una mezcla de observaciones personales y un riguroso análisis que pone de manifiesto la vida diaria de los cubanos, llena de frustraciones y esperanzas. Licenciada en filología y de 34 años de edad, Sánchez ejerce su oficio con ingenio, recursos escasos y enorme osadía—pagando por minuto para poder usar una de las pocas computadoras conectadas al Internet disponibles a los cubanos de La Habana, rápidamente bajando y mandando sus comentarios a sus simpatizantes. Cuenta con miles de seguidores fieles alrededor del mundo, quienes hablan más de quince idiomas y traducen sus blogs. Por su audacia, talento y gran éxito en tan poco tiempo, la junta directiva de los premios Cabot se enorgullece en otorgarle a Yoani Sánchez la mención especial por excelencia periodística.
Carta al diputado Guillermo Gallegos
Les felicito a vos y el resto de los 12 diputados “rebeldes” de ARENA ¡Al fin hay diputados “independientes”! ¡Al fin diputados que no corresponden a la cúpula de su partido - sino a la cúpula de otro partido! O más bien a la patria - y la patria ahora la gobiernan otros señores…
Sería demasiado pedir independencia real, mucho menos a un grupo de diputados escogidos para obedecer a Casa Presidencial. Cuando a ustedes los nombraron candidatos de ARENA, juraron fidelidad a Casa Presidencial, no al partido. Entonces, a Casa Presidencial deben fidelidad, no importa que haya cambiado de dueño…
Entonces, ustedes no sólo han mostrado “independencia”, sino también patriotismo y fidelidad. ¡Son verdaderos ejemplos de virtudes civiles!
Sólo falta que donen a una causa noble de caridad la mitad de lo que les paguen por este acto de rebeldía e independencia – y se convierten en verdaderos padres de
la patria. Por lo menos se ganan el apodo que ya les dieron: “los 12 apóstoles”. Bueno, quiten lo último, porque entre los apóstoles no había más que un solo Judas.
Saludos, Paolo Luers
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martes, 13 de octubre de 2009
¿Oposición propositiva u oposición con propuesta propia?
No importa si constructiva, propositiva, positiva, lo que el país necesita es oposición. Un contrapeso al gobierno. Un proyecto alternativo de nación, de desarrollo, de gobernabilidad. Habrá momentos y temas donde el ejercicio de esta oposición tendrá que ser "positivo", y otros donde tendrá que ser tajante.
Habrá momentos y temas donde habrá que decir: "No. ¡Y punto!", y otros donde habrá que decir: "Sí, pero bajo estas condiciones...". También habrá ocasiones excepcionales, cuando la oposición podrá simplemente decir: "Sí, de acuerdo, cuenten con nosotros".
Un partido de oposición no tiene por qué definirse como constructivo o destructivo. Un partido de oposición no tiene por qué pedir permiso para oponerse. No tiene que pedir disculpas y comprensión por haber ejercido oposición. Es su papel en el sistema democrático. Si no lo hace, si no se atreve, y si no lo hace bien, debilita la democracia.
La discusión sobre el carácter propositivo de la oposición es absurda: el papel de un partido opositor es, por definición, propositivo. Un partido opositor, o representa un proyecto político alternativo al gobierno (o sea propone a la Nación un proyecto diferente), o deja de ser oposición.
Por ejemplo, el PCN no es un partido opositor, porque no representa propuesta o proyecto ninguno. El PCN es un partido fuera del gobierno, esperando oportunidades de negociar sus votos.
Entonces, la pregunta a ARENA no es: ¿cuán propositivo sos frente al gobierno?, sino: ¿Cuál es tu proyecto, cuál es tu propuesta a la Nación?
Uno esperaría que a esta altura, habiendo transcurrido siete largos meses desde su derrota electoral, ARENA no convocara a una Convención Extraordinaria sin tener nada que decir en cuanto a programa nuevo, identidad política nueva, propuesta a la Nación nueva. Tristemente, precisamente esto pasó.
Convocaron a la primera Convención Extraordinaria después del cambio de gobierno a oposición, y no ofrecieron contenidos. Ratificaron para dos años al Coena que han puesto de emergencia para amortiguar la crisis y lidiar con el trauma de la derrota. No hubo ni signo de una discusión programática. Nada de debate sobre una nueva identidad política con la cual ARENA podría ir a futuras elecciones y entusiasmar a la juventud.
Veamos las fotos y los videos de la Convención arenera: las mismas caras, el mismo busto del mismo mayor Roberto d'Aubuisson, el mismo himno, la misma maña de los dirigentes de disfrazarse de columna de pinta y pega.
El mensaje es claro: "Aquí no pasó nada. Nos pegaron una gran vergueada (¿a saber por qué?), pero aquí no pasó nada. Por lo menos nada que nos obligue a revisar nuestro proyecto, redefinir nuestro programa y nuestra identidad como partido...".
Para los sectores que no se sienten representados por el FMLN y tampoco por la manera como ARENA ha gobernado, esto significa que no pueden seguir centrando sus expectativas en la renovación de ARENA.
En vez de renovarse, ARENA se enconcha en su pasado. Por esto, en vez del despliegue de liderazgos nuevos, observamos en la Convención el desfile de personajes históricos, incluyendo algunos que no pueden representar la renovación, sino más bien reviven la memoria de viejos abusos y errores...
La convención de ARENA evidencia que aquí se trata de un partido que se atrinchera en sus tradiciones para defender su lugar histórico. Muy bien. Entonces, de una vez por todas hay que dejar de esperar de ARENA que al mismo tiempo llene el espacio desocupado en nuestro mapa político de una centroderecha reformista, progresista y democrática.
ARENA, aunque más por inercia y omisión que de manera proactiva, ha definido el lugar que quiere ocupar. Que lo haga, y ojalá que lo haga bien, de manera coherente. Pero esto deja libres a todos los que insisten en una partido de centroderecha que se defina por su capacidad de reformar al país. Ya no es una cuestión de división, sino de un esfuerzo complementario necesario para el pluralismo del país.
Hay un espacio que, como ARENA ha decidido no ocuparlo, alguien lo tiene que llenar. Si no lo hacen sectores de la oposición, lo harán sectores de la coalición gobernante. En política, como en física, no hay vacío que no se llene.
Posdata: Al terminar esta columna me entero de que 12 diputados de ARENA se han declarados rebeldes y ya no responderán a la dirección del Coena. Eso sí es irónico: a pesar del gran cuidado del Coena actual de no hablar de renovación, para no provocar divisiones en ARENA, el sector más retrógrado se les fue al carajo.
De nada sirvió hacer una Convención sin discutir lo que había que discutir. De nada sirvió tapar las contradicciones entre reacción y renovación. Tal vez ahora, sin el freno del miedo a la división (porque ya se dio de todos modos), ARENA puede avanzar hacia su renovación. O si no, dar paso a otra escisión...
(El Diario de Hoy)
Carta a la niña Zoila que vendía uniformes escolares
Generaciones de alumnos le han encargado a usted sus uniformes escolares. No se ha hecho rica, pero gracias a los uniformes ha sobrevivido. Igual que las costureras que le maquilaron las camisas, loas faldas y los pantalones. Igual que cientos de negocios pequeños y familiares que en todo el país se dedicaron a ofrecer uniformes escolares.
Hasta que llegó un señor Salvador Sánchez Cerén al Ministerio de Educación y decidió que fabricar y distribuir uniformes escolares no es tarea tuya, sino del Estado.
En vez de darles un bono a las familias necesitadas para que le sigan comprando el uniforme a usted, este señor dijo: “Llegó el cambio, vamos a regalar a todos los niños sus uniformes – y vamos a poner a todo el Ministerio de Educación en función de mandar a fabricar y repartir uniformes...”
Con el efecto que alguien -¿quien sabe quien?- va a hacer el negocio de su vida; que usted ya no va a vender uniformes a los hijos de sus vecinos; que un montón de niños, cuyos padres tienen dinero, recibirán uniformes regalados del ministerio; y que todos los niños tendrán que esperar varios meses sus uniformes, porque el Estado, para hacer el trabajo que otra gente sabe hacer mejor, es lento...
Vaya, niña Zoila, mucha gente todavía está esperando el tal cambio que prometieron los señores Funes y Sánchez Cerén. Usted tiene el privilegio que ya le llegó...
Felicidades, Paolo Lüers
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lunes, 12 de octubre de 2009
Heckuva Job, Barack
This was Barack Obama’s chance.
Here was an opportunity to cut himself free, in a stroke, from the baggage that’s weighed his presidency down — the implausible expectations, the utopian dreams, the messianic hoo-ha.
Here was a place to draw a clean line between himself and all the overzealous Obamaphiles, at home and abroad, who poured their post-Christian, post-Marxist yearnings into the vessel of his 2008 campaign.
Here was a chance to establish himself, definitively, as an American president — too self-confident to accept an unearned accolade, and too instinctively democratic to go along with European humbug.
He didn’t take it. Instead, he took the Nobel Peace Prize.
Big mistake.
People have argued that you can’t turn down a Nobel. Please. Of course you can. Obama is a gifted rhetorician with world-class speechwriters. All he would have needed was a simple, graceful statement emphasizing the impossibility of accepting such an honor during his first year in office, with America’s armed forces still deep in two unfinished wars.
Would the world have been offended? Well, to start with, the prize isn’t given out by an imaginary “world community.” It’s voted on and handed out by a committee of five obscure Norwegians. So turning it down would have been a slap in the face, yes, to Thorbjorn Jagland, Kaci Kullmann Five, Sissel Marie Ronbeck, Inger-Marie Ytterhorn and Agot Valle. But it wouldn’t have been a slap in the face to the Europeans or the Africans, to Moscow or Beijing, or to any other population or great power that an American president should fret about offending.
In any case, it will be far more offensive when Obama takes the stage in Oslo this November instead of Morgan Tsvangirai, Zimbabwe’s heroic opposition leader; or Thich Quang Do, the Buddhist monk and critic of Vietnam’s authoritarian regime; or Rebiya Kadeer, exiled from China for her labors on behalf of the oppressed Uighur minority; or anyone who has courted death this year protesting for democracy in the Islamic Republic of Iran.
True, Obama didn’t ask for this. It was obvious, from his halting delivery and slightly shamefaced air last Friday, that he wishes the Nobel committee hadn’t put him in this spot.
But he still wasn’t brave enough to tell it no.
Obama gains nothing from the prize. No domestic constituency will become more favorably disposed to him because five Norwegians think he’s already changed the world — and the Republicans were just handed the punch line for an easy recession-era attack ad. (To quote the Democratic strategist Joe Trippi, anticipating the 30-second spots to come: “He got a Nobel Prize. What did you get? A pink slip.”)
Overseas, there was nobody, from Paris to Peshawar, who woke up Friday more disposed to work with the United States because of the Nobel committee’s decision — and plenty of more seasoned statesman who woke up laughing. (Vladimir Putin probably hasn’t snickered this much since John McCain tried to persuade Americans that “we are all Georgians” during last year’s weeklong war.)
Meanwhile, the prize makes every foreign-policy problem Obama faces seem ever so slightly more burdensome. Now he’s the Nobel laureate who has to choose between escalating a counterinsurgency in Afghanistan or ceding ground to a theocratic mafia. He’s the Nobel laureate who’ll either have to authorize military strikes against Iran or construct an effective, cold-war-style deterrence system for the Middle East. He’s the Nobel laureate who’ll probably fail, like every U.S. president before him, to prod Israelis and Palestinians toward a comprehensive settlement.
At the same time, the prize leaves Obama more open to ridicule. It confirms, as a defining narrative of his presidency, the gap between his supporters’ cloud-cuckoo-land expectations and the inevitable disappointments of reality. It dovetails perfectly with the recent “Saturday Night Live” sketch in which he was depicted boasting about a year’s worth of nonaccomplishments. And it revives and ratifies John McCain’s only successful campaign gambit — his portrayal of Obama as “the world’s biggest celebrity,” famous more for being famous than for any concrete political accomplishment.
Great achievements may still await our Nobel president. If Obama goes from strength to strength, then this travesty will be remembered as a footnote to his administration, rather than a defining moment.
But by accepting the prize, he’s made failure, if and when it comes, that much more embarrassing and difficult to bear. What’s more, he’s etched in stone the phrase with which critics will dismiss his presidency.
Slick Willie. Tricky Dick. Jimmy “Malaise” Carter. Dubya the Incompetent.
(The New York Times)
domingo, 11 de octubre de 2009
Gandhi Wuz Robbed
When he heard the Nobel Peace Prize shocker on Friday, Bill Clinton went into one of his purple rages. He picked up the phone and dialed the one person on earth who would be as steamed as he was.
CLINTON: Hey, man, it’s me. This thing is plumb crazy. Can you believe it?
W: No way, Jose!
CLINTON: First that prig Carter. Then that prig Gore. And now President Paris Hilton. The guy’s in office three days and he gets the peace prize? He should have gotten the Nobel in chemistry, because chemistry’s all he’s got. Talk about a fairy tale. This ... is ... just ... wrong! It’s killing me, man. I feel like my head’s explodin’. First I had the vast right-wing conspiracy, and now I have the vast left-wing conspiracy.
W.: I hear ya, 42. As if his head wasn’t big enough. This cat is all cage, no bird. He doesn’t have a clue.
CLINTON: Heck no.
W.: See, I’m the one who should be mad. Let me tell you, this Norwegia thing has nothing to do with him. It’s just another way for the pinkos of the world to drop a cow patty on my legacy. All that garbage in the prize statement about how special La Bamba is for bringing back wimpy multilateral diplomacy, dialogue and negotiations, the kind my dad and Scowcroft loved. Those Nobel ninnies are so lulu left they make the U.N. look like a Fox jamboree. The rookie already got rewarded once for not being me when he got elected. Gosh, what would he do without me?
CLINTON: Fine, but you never expected to win this prize. You were the quote-unquote war president and proud of it. I had to put up with a gazillion hours of Arafat’s insanity, but I guess that still wasn’t enough for those Oslo ice queens. I guess ending ethnic cleansing in Bosnia wasn’t enough, or bringing peace to Northern Ireland. And I guess my work with the Clinton Global Initiative saving lives in Africa and hanging with Bono and Barbra wasn’t enough.
W.: Calm down, bro. You gotta take care of that ticker.
CLINTON: It was a case of premature adulation.
W.: Heh-heh-heh. Yeah, very pre-emptive, sort of like Cheney’s pre-emptive war policy.
CLINTON: If they weren’t going to give it to me, they should at least have given it to the Chinese human rights movement or the Iranian protesters or AIDS workers in the Congo. Or even Bono.
W.: Yeah, man. Bono.
CLINTON: That would have helped make life better for the good guys and harder for the bad guys. Once again, action loses out to talk, just like with Hillary and Obama in the campaign. Nobel Prize for blah-blah-blah. Heck, I used to be considered a pretty good talker myself.
W.: It’s aggravating, I agree. But look at it this way, 42. Everybody’s laughing at La Bamba. He gets a Nobel for nada. Being loved by Europeans isn’t gonna do him any good here in the U.S. of A. I whupped that Frenchy Kerry, didn’t I?
CLINTON: The only peace Obama has made is bringing together the Taliban, Rush Limbaugh, the Palestinians and the Israelis to agree the guy is undeserving. It just confirms everyone’s suspicion that all this dude knows how to do is dazzle.
W.: He doesn’t want to be a Decider. He wants to be a Transformer. He transformed, all right — from Miss America to Miss Universe. He’s a five-spiral crash, and getting the gold is just a reminder of all he hasn’t done. He’s going to have to look over and see that big medallion hanging up there in the Oval, mocking him as an empty suit, a pretty boy beloved by the Blame-America-First crowd, whenever he has to send more troops to Afghanistan, or the Taliban act up, or Iran fires up for nukes.
CLINTON: Maybe you’re right, George. Some winners think the Nobel’s the kiss of death. Any peace prize that goes to Henry Kissinger but not Gandhi ain’t worth a can of Alpo. Heck, if Gandhi had known he was going to lose out to Henry the K, he could have had more time to eat french fries and chase girls.
W.: And finish getting dressed. Heh-heh-heh.
CLINTON: Barack’s going to give that $1.4 million away to charity. I got a charity. How ’bout he just signs it over to me? Speaking of money, we need to do another of those joint lecture things.
(The New York Times)
sábado, 10 de octubre de 2009
Se equivocanon de estrella pop
Pregunta de un ciudadano del mundo: ¿Cómo consigue el Nobel de Paz alguien que apenas lleva 10 meses dirigiendo un gobierno y antes ha sido un senador con poca participación en asuntos de guerra y paz?
Pregunta de un ciudadano hondureño: ¿Cómo consigue el Nobel de Paz un presidente que, sólo para mostrar que ya no es imperialista sino ahora es yanqui bueno, decreta sanciones económicas fatales a un país pequeño y pobre como Honduras que trata de defender su sistema de democracia representativa?
Pregunta de un ciudadano checo o polaco: ¿Cómo consigue el Nobel de Paz un presidente americano que cancela el proyecto del escudo misilístico, sin consultar a sus aliados que todavía temen el regreso del imperio ruso, y sin negociar ninguna garantía de Moscú para la seguridad de sus vecinos en Europa Oriental?
Respuesta mía: Lo consigue hablando de paz.
Pregunta, entonces: ¿Porqué no le dieron a Barack Obama mejor el Nobel de Literatura, por sus extraordinarios discursos sobre un mundo en paz?
No me entiendan mal: Aunque sí estoy criticando a Obama por su actuación cínica en el caso de Honduras y por su forma ingenua de implementar la decisión (en el fondo correcta) de no seguir con el proyecto de Bush de construir un escudo misilístico en la frontera con Rusia, estoy convencido de que Obama tiene buenas intenciones. Lo más probable es que al final de su turno en la Casa Blanca, Obama habrá hecho un aporte a la paz en el mundo.
Sería equivocado criticar a Obama por el desmadre que Bush armó en Irak y en Afganistán. Me parece loable su intención de retirar sus tropas de Irak y prudente su cuidado de no hacerlo de manera irresponsable, o sea de un día al otro.
Pero igual me parece que Obama no tiene un concepto para el conflicto en Afganistán. Lejos de acercarse a una solución en Afganistán, está ampliando la guerra a Pakistán. Tampoco lo condeno por esto, porque nadie tiene un concepto viable para toda esta región convulsionada.
No concibo que un reconocimiento que tiene un peso moral y político tan elevado como el Nobel de Paz puede ser otorgado a quien habla de la paz, promete cambiar al mundo.
Es muy posible -y muy deseable- que en pocos años Barack Obama haya logrado transformar a Estados Unidos en un agente de paz y justicia en el mundo. Es muy posible que en pocos años Barack Obama sea un candidato a Nobel de Paz.
Hombres como Martin Luther King, Willy Brandt, Lech Walesa, Mijail Gorbachov, Nelson Mandela recibieron el Nobel de Paz, porque efectivamente cambiaron sus países y el mundo.
Nunca entendí porque le dieron el Nobel a Jimmy Carter, Al Gore o Arafat. En el caso de Carter y Al Gore me imagino que también querían premiar, como ahora en el caso de Obama, las buenas intenciones.
Claro, entiendo que no siempre hay personajes como la Madre Teresa o Mandela. Ni tampoco sé quiénes han sido los otros candidatos que compitieron con Obama. Sólo sé que uno de los nombres era Bono de U2, por sus permanentes campañas en favor de un desarrollo sostenible en África.
Si realmente no hubo un personaje que ha sobresalido construyendo paz, me hubiera encantado un rockero como Nobel de Paz. Entre las dos estrellas de pop, escogieron al equivocado. A un artista podemos premiar por su mensaje. A un presidente, exigimos más que discurso geniales sobre la paz, tiene que hacerla.
(El Diario de Hoy/Observador)
Carta a Jorge Velado, vicepresidente de ARENA
En Canal 2 te escuché diciendo que el presidente Funes puso en manos equivocadas la seguridad pública. Correcto. De acuerdo: Hay que cambiar cabezas en el gabinete de Seguridad.
Pero no por las razones equivocadas. No, como vos dijiste, porque que han sido jefes guerrilleros, y porque como tales son indiferentes a las matanzas...
¡Qué barbaridad que a esta altura un dirigente partidario siga hablando como si aun estuviéramos en guerra! ¿Querés decir en serio que todos los miles ex-guerrilleros han sido asesinos y como tales no pueden ejercer funciones de seguridad pública?
¿Será que un dirigente del partido ARENA del año 2009 está queriendo revertir los Acuerdos de Paz, que crearon una policía nueva con 33% de sus agentes y jefes provenientes de las filas guerrilleras?
Es como decir que todos los ex-militares son criminales de guerra y hay que eliminar de la PNC a todos los jefes de la PNC provenientes de la Fuerza Armada. O que todos los miembros de ARENA son escuadroneros y no pueden estar en la PNC...
Espero una disculpa tuya a los miles de ex-guerrilleros que no han sido culpables de ninguna masacre - y sobre todo a los cientos de ex-combatientes guerrilleros que se han convertido en excelentes policías. Y una disculpa pública al comisionado Carlos Ascencio, a quien jamás alguien que lo conoce ha cuestionado su integridad. Si querés criticar al vicepresidente de la República por su papel frente a las masacres de San Vicente, ¡adelante! - pero Carlos Ascensio y Manuel Melgar no tienen nada que ver con eso.
Claro que hay que criticar a los responsables del aparato de Seguridad. Pero no por guerrilleros, sino por falta de liderazgo y por conceptos erróneos.
Saludos, Paolo Lüers
(Mas!)jueves, 8 de octubre de 2009
"Me he quedado muda" - La escritora alemana Herta Müller ha sido galardonada con el Nobel de Literatura 2009
"Estoy sorprendida y todavía no me lo puedo creer. De momento no puedo decir más", ha dicho Müller en una primera reacción difundida por su editorial alemana Hanser. Ya antes, al recibir la noticia a través del secretario permanente de la Academia Sueca, Peter Englund, la escritora había dicho que se había quedado muda pero prometió a su interlocutor que recuperaría el habla para el 10 de diciembre, cuando le sea entregado el premio en Estocolmo. El premio a la escritora alemana de origen rumano ha sido anunciado por primera vez en directo a través de ha retransmitido en directo por YouTube.com.
Müller (nacida en 1953), es poeta y novelista. Su obra narra la vida en Rumania bajo la tirania del dictador Ceaucescu. El galardón, dotado con cerca de un millón de euros, reconoce en Müller su capacidad para describir "el paisaje de los desposeídos". En España están editadas varias de sus obras, entre otras En tierras bajas y El hombre es un gran faisán en el mundo (ambas en Siruela), La bestia del corazón (Mondadori) y La piel del zorro (Plaza&Janés).
La obra de la Premio Nobel de Literatura Herta Müller encarna en buena parte el destino de las minorías alemana en los países del centro de Europa que, tras el fin de la II Guerra Mundial, en muchas ocasiones tuvieron que pagar por partida doble las culpas del nacionalsocialismo. La escritora, que vive en Berlín desde 1987, nació en Nytzkydorf (Rumanía) en 1953 y en una familia de la minoría alemana en ese país -a la que pertenecieron otros escritores emblemáticos alemanes como Paul Celan u Oskar Pastior- y desde muy pronto trató de tender puentes entre las dos culturas a las que pertenecía.
Herta Müller estudió filología germánica y filología rumana simultáneamente, tratando de profundizar los conocimientos de las dos literaturas a las que sentía que pertenecía. Con la Rumanía oficial, regida por el dictador Nicolai Ceacescu, entró en conflicto muy pronto al ser despedida de su primer trabajo, como traductora en una fábrica de máquinas, por negarse a colaborar con la Securitate, el servicio secreto de la Rumanía comunista.
Su primer libro, Niederungen (En tierras bajas), también fue motivo de conflicto. El manuscrito reposó durante cuatro años en la editorial antes de que finalmente pudiese publicarse, en 1982, con recortes impuestos por la censura rumana. Dos años después, la versión original del libro apareció en Alemania, ante lo que las autoridades rumanas reaccionaron imponiéndole a Herta Müller la prohibición de publicar. En Alemania, en cambio, Niederungen le valió un reconocimiento literario inmediato y la novela recibió el premio Aspekte, al mejor debut en lengua alemana del año. En ese libro, compuesto de una larga narración de unas ochenta páginas y de otras narraciones breves, Müller enfoca, con mirada infantil, la vida de un pueblo alemán perdido en Rumanía.
Se trata de un pueblo venido a menos tanto en lo económico como en lo moral. "No soportamos a los demás ni nos soportamos a nosotros mismos y los otros tampoco nos soportan", dice en algún momento la voz de la niña que narra la historia. La historia que cuenta Herta Müller en Niederungen es, en buena parte, una historia de represión permanente y de incomunicación que empieza por la vida familiar y sigue con las relaciones de los individuos con el estado. Las descripciones cotidianas se mezclan con historias tomadas de supersticiones populares y con leyendas lo que hizo que en su momento la forma de hacer literatura recordará al crítico Friedrich Christian Delius los recursos utilizados por el mexicano Juan Rulfo en Pedro Páramo.
Niederungen había acabado con las posibilidades de Herta Müller de hacer carrera literaria en Rumanía pero le abrió, por contra, todas las puertas en Alemania. En 1987 la escritora logró abandonar Rumanía y se instaló en Berlín, donde vive y trabaja desde entonces. La Rumanía de Ceacescu - y el destino de la minoría alemana allí- es el tema de buena parte de sus obras. En Der Mensch ist ein groses Fasan auf der Welt (El ser humano es un gran faisán en el mundo) aborda el destino de una familia alemana que espera con ansiedad la autorización para abandonar Rumanía. En su última novela, Atemschaukel, cuenta la historia de un chico de 17 años que después de la II Guerra Mundial es llevado por los rusos para ayudar en un campo de trabajo a la reconstrucción de la Unión Soviética en un destino que compartieron muchos miembros de la minoría alemana. Los rusos consideraban que con ello los alemanes pagaban sus culpas como cómplices de Hitler, sin importarles que algunos de ellos hubieran sido también víctimas del nazismo.
En Atemschaukel, por ejemplo, hay un personaje, David Lommer, que es judío y que sin embargo termina también en el campo de trabajo con los otros miembros de la minoría alemana. Atemschaukel es el intento de Herta Müller por desentrañar lo que se escondía detrás del silencio de su madre, y de otros muchos rumanos-aleanes de su generación, que no se atrevían a hablar nunca del tiempo que habían pasado en campos de trabajo soviéticos.
Con su madre, Herta Müller nunca pudo hablar sobre el tema pero si lo hizo con el poeta Oskar Pastior que también había estado en un campo de trabajo e incluso los dos escritores llegaron a plantear la posibilidad de escribir juntos un libro sobre el tema. El proyecto fue interrumpido por la súbita muerte de Pastior, en 2006 cuando acababa de recibir el Premio Georg Büchner, ante lo que Müller optó por aprovechar sus conversaciones con el poeta, y con otros que habían tenido la misma experiencia, para abordar el tema en forma de novela.
(El País, Madrid)
“Ustedes nos señalan por detener la corrupción”
El presidente interino Roberto Micheletti sostuvo ayer la posición que ha mantenido en los últimos tres meses: el diálogo debe enmarcarse en la Constitución y la amnistía sólo la puede otorgar el Congreso Nacional. La respuesta fue dirigida a los miembros de la OEA que han venido a observar el diálogo que debe poner fin a la crisis política desatada el 28 de junio, tras la separación del entonces presidente Manuel Zelaya.
Los diplomáticos, encabezados por el secretario de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, fueron recibidos en Casa Presidencial. Horas después visitaron a Zelaya en la sede de la embajada de Brasil, donde está en calidad de “huésped”.
Micheletti aprovechó un espacio de al menos 25 minutos para exponer a la misión algunos puntos sobre la condena que la OEA hizo a Honduras, habló sobre los actos de corrupción cometidos por Zelaya “que el mundo no quiere ver” y de las elecciones del próximo 29 de noviembre, que “nadie puede detener”.
Su exposición fue enérgica y franca, tanto que en repetidas ocasiones los cancilleres se llevaron las manos al rostro.
“Primero quiero agradecerles infinitamente por la buena voluntad que están demostrando (...) pero debemos de hablar algo: la verdad.
Ni ustedes saben toda la verdad ni de repente quieren escucharla. Por qué no iniciamos las investigaciones de lo que pasó desde antes del 28 de junio. Se ha insistido que hay que reconsiderar ciertas cosas y estamos en la mejor disposición y yo creo que estamos en todo el derecho a que se escuche la verdad.
Denuncia corrupción
Prosiguió refiriéndose a las denuncias de actos de corrupción durante el gobierno de Manuel Zelaya.
“Yo hacía un comentario a unos amigos míos que aquí no tenemos miedo a Estados Unidos, ni al Departamento de Estado, ni a Brasil, ni a México, pero le tenemos miedo a Mel Zelaya. Le tenemos pánico a Mel Zelaya.
Otra de las cosas que yo apunto siempre: todos los países del mundo están señalando a los países pequeños como el nuestro ‘corruptos, corruptos, corruptos, corruptos’ .
Estamos debatiendo en cual lugar estamos los países que estamos en situaciones como éstas, y hoy que detenemos los actos de corrupción somos señalados por ustedes. Hoy que estamos demostrando al mundo la clase de gobierno que teníamos aquí nosotros, hoy ustedes están molestos con nosotros.
Hoy que están las pruebas ahí, no es cuestión que estamos diciendo. Están las pruebas ahí. Donde el caballo del señor comía con dinero del Estado, donde le pagaban al señor que le cuidaba los caballos 27 mil lempiras mensuales y 20 mil lempiras del alimento de los caballos.
Donde se sacaron joyas de una joyería privada para el Gobierno. ¿Joyas para qué? No sabemos, pero cargados al Gobierno de la República.
Pero esas cosas no se quieren ver. Yo sólo quisiera que ustedes investigaran o que hicieran una investigación sobre lo que ha pasado con los fondos de Honduras en estos tres meses que hemos estado”, recalcó enérgico.
Defendió la Constitución
“Fuimos acusados y enjuiciados en 20 minutos que duró la sesión que tuvo la OEA en aquel momento donde se suponía que habíamos cometido un golpe de Estado.
En este país, desgraciadamente algunas personas leen la Constitución de la República y dicen que es un adefesio, pero el adefesio ha podido mantener el orden, la tranquilidad y la paz en este país por 29 años. 29 años bajo una hegemonía, bajo un régimen democrático, donde no ha habido nadie antes que se atreviera a intentar romper el orden constitucional llevando a una Constituyente a nuestro país.
De repente mi forma de ser es así. Soy fuerte para expresarme sin la menor intención de herirles sus sentimientos, si sienten así discúlpenme. No tengo la menor intención sino el mayor deseo de que ustedes se den cuenta de que nosotros en Honduras, con esa Constitución, hemos tratado de mantener el orden, la paz y la tranquilidad.
Constitución que le tocó dos años a un grupo de ciudadanos, que yo me incluyo, porque fui constituyente, tratar de hacerla así, protegerla así para que no nos apareciera un extraordinario hombre a quererla reformar, autoprotegerla, para que no hubiera una persona que tuviera la influencia de otros países en su cabeza para poder hacer una cosa de ésta.
Queremos que se sepa la verdad, sólo queremos la verdad. Y además yo dije antes y lo repito hoy, si yo soy obstáculo, aunque mis amigos dicen que no hable de eso. Si yo soy obstáculo me hago a un lado, pero así exijo que se haga a un lado este señor que vino a causar los más grandes desastres en la economía y en la moral del país”, continuó el Presidente.
Habrá elecciones
Micheletti afirmó a los visitantes que el 80 por ciento de la población está atenta a lo que está pasando y su único objetivo al final son las elecciones que se van a protagonizar el 29 de noviembre.
“Se van a protagonizar el 29 de noviembre. Solamente que nos manden un ataque y que nos invadan, es la única forma que lo van a detener. No hay forma que detengan las elecciones generales del 29 de noviembre. Y no porque me encapricho yo y digo que se van a hacer, sino porque estaban programadas.
En el 2008 fuimos a elecciones internas o primarias, se escogieron los candidatos que iban ir a esta elección y ya andan en campaña política. (...)
Yo me pregunto que él (Zelaya) dice que no tenía intenciones de quedarse en el poder. Y por qué no le dio un centavo al Tribunal Supremo Electoral que es quien conduce las elecciones en mi país. Y no las conduce el Presidente ni el Congreso, es el Tribunal Supremo Electoral, electo también hace año y medio.
Por qué no les había dado ni un tan solo centavo, para que empezaran a hacer los programas de las fechas que corresponden a los llamamientos que exige la ley.
Nosotros llegamos, a la semana habíamos entregado ya el dinero al Tribunal Supremo Electoral. En este país creo que es el único en el mundo donde no teníamos presupuesto para gobernar a la nación.
Nueve meses sin presupuesto en este país y dice la señora ministra de Finanzas actual que hay 5,600 millones de lempiras que no se sabe dónde se fueron, que no se sabe cómo se gastaron porque no tenemos documentos para comparar.
Por favor, yo quisiera que escucháramos todos la verdad, lo que pasó o los errores que cometimos los acepto, pero yo quiero que mi propuesta es una demostración más que yo no pelee por estar aquí, yo era presidente del Congreso Nacional de la República y la sucesión así lo ordena al no haber vicepresidente.
“Por favor, les suplico desde lo más profundo de mi corazón: no vayan a ser malos y dejar a nuestro país sin la posibilidad que le reconozcan las elecciones, sin la posibilidad que tenga apertura para que ustedes se den cuenta que éste es un país noble, un país bueno, un país de gente que quiere salir adelante, un país que merece una mejor suerte”.
Antes de finalizar su intervención también dejó claro que: “nuestra Constitución puede tener lo más feo del mundo pero está enmarcada dentro del pensamiento que hombres y mujeres tuvieron para sostener la democracia. Nos gustaría que nos enmarcáramos en cualquier diálogo dentro de nuestra Constitución y de nuestras leyes, del estado de derecho.
Yo nunca más voy a poder volver aspirar a ser Presidente de Honduras porque la ley me lo impide, por mucho liderazgo que pueda tener aquí cualquiera.
Enmarquémonos dentro de la ley, yo les suplico a ustedes que digan que es una decisión de los hondureños que estamos dentro de la Constitución”.
Disertación de los cancilleres
Peter Kent
Canciller de Canadá
“El inicio del diálogo en sí mismo marca uno de los pasos hacia adelante más significativos desde el 28 de junio”, señaló. Pidió a la comunidad internacional dar soporte en cualquier vía posible, incluyendo ayuda a las elecciones, con el fin de encontrar una solución comprensiva a tiempo.
“Es absolutamente esencial que las elecciones de noviembre 29 sean libres, justas y transparentes para que sus resultados sean aceptados por la comunidad internacional”.
En la mañana, dijo que la reinstauración de Zelaya “será un acto simbólico”. “Simplemente quiere concluir el término por el que fue elegido democráticamente”.
Thomas Shannon
Subsecretario EUA
El secretario de Estado para asuntos latinoamericanos, Thomas Shannon, dijo que EUA desea que Honduras pueda realizar sus elecciones de una manera “esperanzadora”, en un marco de compromiso con la democracia. “Nosotros queremos desesperadamente que Honduras regrese a la OEA, y entendemos su deseo de usar las elecciones para ese propósito, pero que sea de una manera que nosotros creemos debe ser respetuosa, a la vez que esperanzadora”.
“Estamos listos para trabajar con usted, con los miembros de su gobierno y con el presidente Zelaya y los que lo apoyan, y con todos los hondureños para alcanzar ese propósito”.
Melitón Arrocha
Vicecanciller de Panamá
Durante su intervención en la Casa Presidencial, el vicecanciller panameño dijo que la visión de la comisión de la Organización de Estados Americanos, OEA, es facilitar una evolución positiva del proceso.
“La República de Panamá será colaborador y observador. Cuenten con los buenos oficios para ser facilitadores de ese proceso y que el diálogo lleve a elecciones democráticas y participativas”, dijo.
Exhortó a que las negociaciones de ambas comisiones transiten a través del Acuerdo de San José, promovido por el presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Óscar Arias.
Haroldo Rodas
Canciller de Guatemala
El canciller de Guatemala abogó por mantener el diálogo.
“Los centroamericanos somos hermanos. La solución a este problema no ocurrirá viendo el pasado, aunque, es importante para no cometer los errores”.
“No puedo referirme a los problemas de Honduras, sólo a los de mi país. Esperamos que aquí se llegue a una solución a la hondureña. Apreciamos el compromiso de respetar el pacto de los hondureños, el tiempo está en contra.
Los chapines les decimos a los catrachos que los queremos mucho y que estamos vinculados a cualquier situación que puedan tomar”.
Hugo Martínez
Canciller salvadoreño
“Si la solución es entre hondureños no tendremos más que respaldarla y que se restablezca la cooperación y los demás beneficios suspendidos.
Algunos piensan que esta solución se resolverá el próximo 29 de noviembre, lo que quisiéramos es que se dé una solución a la crisis y un proceso electoral transparente. Una buena medida es el Acuerdo de San José que puede aportar muchas luces para una solución a la crisis”. Dijo a Micheletti que se estaba privando a Honduras y a la región de un “comercio adecuado y de los beneficios del turismo y la cooperación internacional”. “Reflexionemos sobre el impacto de esto”, dijo.
Bruno Stagno
Canciller de Costa Rica
“Cuando el presidente Óscar Arias entregó la propuesta de San José les dijo que estos puntos no estaban escritos en piedra.
Tienen el ADN cercano a usted señor Micheletti y también de la otra parte. Necesitamos que los hondureños piensen en el bien de Honduras.
Estamos alentados con el inicio de la mesa del diálogo. El presidente Arias manifestó que disfrutó conversar con usted y le alienta para que el diálogo siga adelante. El proceso no se dilata al consultar a otros poderes sino que los miembros de la comisiones tienen la autoridad de quien los nombró”.
(La Prensa, San Pedro Sula/Honduras)
Cartas debajo de la manga
Hay otro documento que se menciona, del cual incluso a veces se sueltan párrafos y números parciales, pero que nadie afuera del gobierno tiene en sus manos para analizarlo: la reforma fiscal. O, como el ministro de Hacienda lo llamó el otro día: la ‘revisión’ fiscal.
Entonces, la cosa es más grave: El gobierna además solicita a la Asamblea a aprobar un presupuesto ordinario (que por ley tiene que ser financiado), reservándose debajo de la manga los mecanismos de cómo realmente financiarlo. Solicitud perversa.
Sólo conociendo, analizando y debatiendo los tres documentos juntos (presupuesto ordinario, presupuesto extraordinario, y la reforma fiscal completa), la Asamblea puede aprobar el presupuesto – y la empresa privada, los inversionistas, los ciudadanos podemos (o no) tener confianza en la política tributaria y fiscal del nuevo gobierno.
Los diputados deberían negarse a debatir el presupuesto hasta que el gobierno no haya puesto sobre la mesa todas las cartas. Todas las cartas: el presupuesto regular, el presupuesto extraordinario, los préstamos, los impuestos, la base tributaria. Donde piensan aumentar el gasto social, pero también donde van a reducirlo.
Sobre la mesa también los paquetazos: Todas las condiciones que imponen los señores del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial, del Banco Interamericano, para seguir prestando.
¿Se recuerdan de los gritos de la izquierda contra los ‘paquetazos’ de Duarte y luego contra los ‘paquetazos neoliberales’ de Cristiani? Hoy que la izquierda es gobierno, ya no los llama ‘paquetazos’, pero siguen siendo lo mismo. Y paquetazos vienen, esté quién esté en el gobierno...
Entonces, queremos sobre la mesa todo el paquete fiscal – lo que afecta a los ricos, lo que afecta a los pobres, todo... No sólo lo que llaman ‘revisión’ y ‘lucha contra la evasión’, sino también el impuesto predial y el impuesto sobre los ahorros. Y también, de una sola vez, los planes que tienen de aumentar en tres puntos el IVA en el 2010. O sea, la revisión y la reforma.
También habrá que discutir los vacíos, lo que no aparece en el paquete. Hablan de ‘ampliar la base tributaria’, pero esto es un término tan técnico que asusta a nadie. Urge hablar abiertamente de cómo cobrar IVA y renta al sector informal, que incluye no sólo negocios precarios de pobres, sino también negocios florecientes que mueven millones de dólares. Pero todas la medidas fiscales que hasta ahora se han mencionado, se concentran en cómo cobrarle más a los negocios que son contribuyentes, y no en los negocios que nunca han pagado. Hay que cobrarle a todos, incluyendo todo el sector informal. A los que venden poco, poco. A los que venden mucho, mucho.
¿O simplemente no quieren decir a los buseros que en vez de cobrar subsidios les tocará pagar impuestos? ¿O a los mayoristas detrás de las ventas callejeras, que ya no podrán hacer competencia desleal al comercio formal que paga impuestos?
Nada de cartas debajo de la manga para sacarlas después, o sea una vez aprobado el presupuesto ordinario. Una vez que todas las cartas –todas las propuestas, todos los impuestos, todas la medidas, todos los planes de ampliación de la base tributaria al sector informal, todos los planes de ahorro- estén sobre la mesa, se puede iniciar un debate nacional y llegar a acuerdos sólidos. Un debate donde todo el mundo sabe qué está en juego y qué viene después.
Eso se llama construir confianza. De todos modos, si en el proceso no se construye confianza entre gobierno, oposición, consumidores, empresarios e inversionistas, de nada sirve un presupuesto ni una ‘revisión’ fiscal. Sin esta confianza, de todos modos no arrancará la economía.
Sólo en los próximos meses, que el gobierno necesita la aprobación del presupuesto ordinario y de los préstamos (incluidos en el presupuesto extraordinario) tiene sentido hacer este debate y esta negociación entre todos. Una vez que los presupuestos están aprobados, ya no hay nada que negociar...
Por el momento, todos estamos confundidos. No porque seamos tontos, sino porque el gobierno juega con cartas debajo de la manga. Si nos dicen claramente lo que viene y qué es lo que todos tendremos que pagar para que el país salga a flote, a lo mejor lo entendemos y le hacemos huevos juntos.
(El Diario de Hoy/Observador)
Columna Transversal: Orgullo nacional, vergüenza nacional
Muchos en El Salvador no saben que el país tiene una Compañía Nacional de Danza de alto nivel artístico y profesional. No lo saben, porque esta compañía, surgida de la Escuela Nacional de Danza, es relativamente nueva y por falta de recursos (o sea de apoyo del Estado) sólo ha podido presentarse al público en pocas ocasiones. Los que han visto bailar a las muchachas y los muchachos de la Compañía se sienten orgullosos de ellos. Hay una sed insaciable de cosas de las cuales sentirnos orgullosos los salvadoreños. Queremos que estas la cosas buenas nuestras se vean en el exterior. Ya no queremos que en el mundo, cuando escuchen el nombre de nuestro país, piensen en la mara Salvatrucha y se acuerden de imágenes de decapitados. Exportemos arte en vez de violencia. Proyectemos al mundo creatividad en vez de nuestra ya probada capacidad de destrucción.
Afortunadamente, en el exterior ya se conoce y reconoce la extraordinaria calidad de la Compañía Nacional de Danza de El Salvador. Tan así que con sus últimas producciones fue invitada a una gira en España, México, Costa Rica, Argentina y Estados Unidos. Esta gira ha sido un éxito tan grande que ahora invitaron a la Compañía al Festival Internacional Cervantino Callejero en México, DF. No es el exclusivo Cervantino de Guanajuato, pero sí es un festival internacional de gran prestigio que se celebra paralelamente.
Resulta que el pasado martes los bailarines salvadoreños y su director, Francisco Centeno, salieron para México para representar a nuestro país, pero sin ningún apoyo de la Secretaría de Cultura, de la cual la Compañía Nacional de Danza depende. No es un grupo privado, es la compañía nacional -o sea estatal- de danza.
La Compañía sigue existiendo a pesar del gobierno. Sigue entrenándose, sigue armando obras, y sigue representando el arte salvadoreño en el exterior por pura terquedad. A las uñas. Ante la indiferencia e ineficacia del gobierno, los bailarines decidieron no suspender su participación en el festival internacional en México. Estarán allí, representando a El Salvador como país creativo, exclusivamente por la entrega y el sacrificio de unos artistas que no se rinden. En El Salvador, son más patriotas los artistas que los que administran la patria. El mundo al revés...
La Secretaría de Cultura de la Presidencia, como heredera de Concultura, debería haberse apropiado de estos nuevos embajadores que pueden cambiar la manera como el mundo ve a los salvadoreños. Parece que no le interesa. No les pagó los boletos – los consiguieron por su parte, porque afortunadamente fuera del gobierno hay quienes reconocen el duro trabajo y el nivel artístico alcanzado por nuestros bailarines. El Estado mandó a la Compañía de Danza del Estado a representarlo, pero sin un cinco de viáticos. Nuestros artistas van a México sin saber cómo mantenerse, cómo financiar sus gastos de producción - decididos a presentarse de cualquier manera. Por suerte, como artistas están acostumbrados a aguantar hambre.
Ya sabemos que los fondos son limitados. Perfecto. Pero la falta total de apoyo a la Compañía no se explica por falta de fondos, se explica por falta de interés. Un gobierno que no tiene fondos, puede invertir su trabajo, sus relaciones, su capacidad de gestión para hacer posible que un proyecto tan exitoso como la Compañía Nacional de Danza pueda desarrollarse, producir y proyectarse al país y al mundo. Y si todo esto no funciona, sus funcionarios por lo menos pueden expresar a los artistas apoyo moral, desearles éxitos, ir a despedirlos antes del viaje. Nada de eso. La frialdad, la indiferencia.
El peligro es que al regreso de México, independientemente del grado de éxito artístico en el festival, la Compañía Nacional de Danza se empiece a desintegrar, por falta de apoyo. A menos que haya un cambio y una clara definición en la política de la Secretaría. Si no, el director de la Compañía y creador de este exitoso proyecto, el coreógrafo costarricense Francisco Centeno, algún día se va a cansar de la indiferencia por parte de las autoridades (in)competentes e irse adónde aprecien y apoyen su trabajo.
(El Diario de Hoy)Carta a Walter Araujo, magistrado electoral
estás proponiendo, para sacar del lodo al camión ARENA, ponerle una yunta de bueyes, pero de tres: René Figueroa, Gerardo Suvillaga y vos.
No sé si hay yuntas de tres, pero asumamos que sí. De todos modos existe la troika, aunque es de caballos y jala un carruaje. A menos que hablemos de la troika soviética, compuesta por tres líderes que llenaron el vacío d poder en la Unión Soviética luego de la muerte de Stalin. Después se eliminaron mutuamente...
Historia aparte, lo que más me sorprende es que vos planteás tu troika como relevo generacional -- como si ustedes todavía fueran los jóvenes del partido que ahora quieren cambiar el rumbo.
No jodás, Walter: este mismo rollo ustedes tres me lo echaron en tiempos del mayor d’Aubuisson y del presidente Duarte, cuando yo les entrevisté en la Asamblea. De hecho, en aquel entonces ustedes eran los tres cachorros, las estrellas nacientes, el futuro del partido. Pero, Walter, este futuro ya pasó. Ya es historia. Ustedes tuvieron su chance. Ganaron y no supieron administrar la victoria y el poder. Lo perdieron. Punto. Out.
Ustedes pueden aportar mucho, pero de otras trincheras y distancias - pero no se hagan los ridículos presentándose como relevo generacional. No es cuestión de edad, es cuestión de actitud. Ustedes son la generación de los que entraron al poder jóvenes. Pero como no produjeron la ruptura, la renovación, ni mucho menos la rebeldía, rapidito se volvieron viejos.
Hoy les tocará a otros. ¡Denles chance, hombre!
Te saluda Paolo Lüers
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miércoles, 7 de octubre de 2009
Micheletti abronca al mundo
Qué bronca. No habían pasado más que unas cuantas horas desde que la multitudinaria misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) había aterrizado en Honduras para impulsar el diálogo. El tiempo justo para llegar al hotel Clarion de Tegucigalpa -tomado por dentro y por fuera por la policía antidisturbios y el Ejército—, saludar a los negociadores designados por el presidente depuesto, Manuel Zelaya, y por el que ocupó su lugar tras el golpe, Roberto Micheletti, y tomar un ligero tentempié. Los representantes de la OEA, que habían llegado al país centroamericano a bordo de cuatro aviones, tenían prisa. La agenda contemplaba visitar en la Casa Presidencial a Micheletti y luego seguir hacia la embajada de Brasil para entrevistarse con Manuel Zelaya. Pero en la primera parada se encontraron con algo que no esperaban. Una bronca. Menuda bronca.
Micheletti los recibió amablemente, con toda la pompa y el boato que le fue posible, flanqueado por sus ministros más cercanos y alrededor de una mesa de madera oscura y noble. El presidente surgido del golpe dejó hablar a sus invitados, liderados por el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y entre los que se encontraban cinco ministros de exteriores de la región -Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México y Guatemala-, además de altos funcionarios de Canadá, Jamaica, Brasil... También estaba presente el secretario español de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia. Micheletti dejó hablar a Insulza, con quien se había reunido unos días antes de forma secreta en una base militar hondureña. El secretario general de la OEA usó un tono comedido para apuntar sólo dos preocupaciones. La situación personal de Zelaya tras 17 días confinado en una legación diplomática sin las condiciones mínimas de habitabilidad, y el recorte de garantías provocado por el estado de sitio decretado días atrás [y revocado después] por el gobierno de facto. Y fue entonces cuando tomó la palabra Micheletti.
Más que tomar la palabra, la agarró, la blandió delante de todos y la arrojó con saña. Lo primero que dijo fue: "Ni ustedes saben toda la verdad, ni quieren escuchar toda la verdad". Así. Como para ir abriendo boca. Luego -subiendo el tono- dijo: "Ustedes tienen que investigar que pasó en este país antes del 28 de junio [el día que un comandó militar secuestró a Zelaya y lo sacó del país]. Porque ustedes nos condenaron sin escucharnos. Hemos hecho esfuerzos incontables por mantener la paz en Honduras. Pero el regreso de Zelaya provocó la comisión de muchos delitos. Y a través de las emisoras que estaban a su favor [y que ahora están clausuradas por una orden de su gobierno] se llamó a la sedición, se señalaron objetivos para que la gente los atacara. Fíjense lo que les digo: en este país no tememos a Estados Unidos, ni a Brasil... A lo único que tememos aquí es a Mel Zelaya. Tenemos pánico de Mel Zelaya. Ese señor que pagaba a los cuidadores y de sus caballos, y hasta sus alimentos, con fondos públicos. Ese señor que retiró de una joyería privada una cantidad de joyas no sabemos para quién..., pero sí sabemos con qué dinero, con el dinero del Estado. Les digo una cosa: aquí se van a celebrar elecciones el próximo 29 de noviembre. Y sólo hay una posibilidad de que no se celebren elecciones ese día: que nos invadan, que nos manden soldados y nos invadan... Así que no sean malos y no nos dejen sin elecciones. Háganme un favor: reflexionen sobre el daño que ustedes le están haciendo a Honduras".
Los periodistas nacionales y extranjeros presentes en la Casa Presidencial, y que sólo pudieron seguir el desarrollo de la reunión a través del canal nacional de televisión, se miraban sin dar crédito. Hasta ese momento, atardecer en Honduras, avanzada ya la madrugada en la península, todas las conversaciones habían girado sobre los puntos de un acuerdo que se consideraba por primera vez posible. Porque quien más y quien menos sospechaba que si Insulza había regresado a Honduras con tamaño séquito era porque todo estaba ya más o menos atado. Que la comunidad internacional, representada por la OEA, venía a apadrinar, a tutelar, a suscribir... un acuerdo, una salida. ¿Un acuerdo? ¿Una salida? La bronca de Micheletti parecía dejar a las claras que la solución al conflicto de Honduras sigue estando más verde y más lejano de lo que se suponía.
Micheletti dejó de hablar. Los delegados de la OEA pusieron cara de póquer. Le tocaba el turno al embajador de Brasil, que hizo un discurso muy claro, diciendo que lo que hiciera Zelaya mientras fue presidente no es competencia de la comunidad internacional: "No nos toca juzgar sus actos. No tenemos jurisdicción sobre eso. Para eso ya están los tribunales hondureños. Pero sí es competencia nuestra denunciar la violación de la Carta Democrática Iberoamericana". La OEA considera que la Carta fue violada de forma flagrante cuando Zelaya fue sacado del país a punta de pistola y en pijama para ser abandonado en Costa Rica, y por eso el primer punto del Acuerdo de San José -auspiciado por el presidente Óscar Arias con la bendición de la comunidad internacional- pretende la restitución de Zelaya en el poder. Pero Micheletti no quiere ni oír hablar de esa posibilidad. Tan es así que, mirando fijamente a Insulza, terminó su bronca acusándolo: "Nosotros creíamos que ustedes venían de buena fe, y que iban a escuchar lo que decidieran los hondureños. Pero no. Los discursos que han hecho son totalmente diferentes. Porque ustedes quieren volver a poner a Zelaya, sin escuchar siquiera lo que digan los negociadores".
Al terminar de embestir, Micheletti pidió a los delegados de la OEA: "No se me molesten. Es mi forma de hablar".
(El País, Madrid)
martes, 6 de octubre de 2009
Carta a monseñor José Luis Escobar Alas, arzobispo de San Salvador
Está bien que un dirigente sepa reconocer públicamente cuando se haya metido la pata. Le da incluso más credibilidad.
Pero tampoco se trata de decir: “No estoy de acuerdo, tampoco en contra, sino todo lo contrario” – porque esto sí le resta credibilidad a la Iglesia.
Hace dos semanas usted pidió a la oposición que sólo le apruebe el presupuesto al gobierno Funes bajo la condición que el FMLN antes diera sus votos para la enmienda constitucional que prohíbe los matrimonios gay. Tremenda metida de pata. Era inadmisible querer condicionar el presupuesto, que es de interés de la nación, a un interés particular de la Iglesia.
Para sacar la pata, usted hubiera tenido que mostrar el valor de decir: “También la Iglesia se equivoca. Lo de los matrimonios gay es un asunto muy importante para nosotros, pero fue un error plantearlo como condición para aprobar el presupuesto de la nación. El presupuesto hay que negociarlo, e incluso condicionarlo, pero solamente a asuntos de interés nacional, no a asuntos de interés de la Iglesia.
Pero usted da marcha atrás y dice todo lo contrario. El domingo 3 de octubre dijo a los diputados que aprueban a tiempo el presupuesto, ‘sin revanchismo, sin ‘tratos indignos...’
¡Así tampoco, monseñor! El error suyo no fue que puso condiciones, sino que puso la condición equivocada. Es el deber de los diputados poner condiciones al presupuesto: todas la condiciones que emanan del interés económico y social del país.
Respetuosamente, Paolo Lüers
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Ilegal e inconstitucional llamado a Constituyente, resuelve juzgado
El Juzgado de Letras de lo Contencioso Administrativo derogó este martes el decreto ejecutivo número PCM-05-2009, que ordenaba la consulta popular de la cuarta urna, aprobado el 23 de marzo por el gobierno de Manuel Zelaya.
Documento PDF: La resolución del Juzgado
La pretensión de Zelaya era la de realizar la consulta popular en todo el territorio nacional para que la ciudadanía hondureña expresara su acuerdo a no con la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, que dictara y aprobara una nueva constitución política que reformara artículos pétreos.
Esta intención, tendiente a la reelección presidencial, costó a Zelaya su titularidad en el Ejecutivo el pasado 28 de junio, y le valió un requerimiento fiscal y dos órdenes de captura.
En la demanda, incoada por los abogados Gelmer Humberto Cruz y Henry Geovanny Salgado Núñez, se alega que "el único autorizado para conocer y discutir las peticiones de realización de un plebiscito o referéndum y consultas de tal naturaleza es el Congreso Nacional de la República, el único legitimado para ello".
"El Presidente de la República en Consejo de Ministros no tiene facultades legales para ordenar la realización de ningún tipo de consulta, menos aún para llamar a convocatoria, a una Asamblea Nacional Constituyente que dicte y apruebe una nueva Constitución Política", dice la resolución.
Además, en el considerando 11 aclara que "El ser los únicos tipos de consultas que permite la Constitución, el Plebiscito y el Referéndum, y que establece qué tipo de consulta será para cada una de ellas, en las cuales en ningún caso son para un llamamiento a una Asamblea Nacional Constituyente que apruebe una nueva Constitución Política".
Zelaya, pese al pronunciamiento del Ministerio Público, que declaró el decreto como fáctico, ilegal e inconstitucional, y al emitido por el Colegio de Abogados de Honduras (CAH), aseguró en su momento que la "la consulta va y nadie la detiene".
Desde la llanura, el ex presidente ha insistido en que la instalación de una Constituyente es un compromiso con el pueblo hondureño. Este martes, uno de los líderes de la denominada resistencia, Carlos Eduardo Reina, aseguró que la Constituyente seguía siendo una meta a futuro.
La resolución emitida este martes por la Corte Suprema de Justicia determina en uno de los considerandos que hasta la insinuación de una Constituyente fuera del marco legal es ilegal e inconstitucional.
"Cualquier llamamiento o instalación de una Asamblea Nacional Constituyente que pretenda reformar o derogar la Constitución de la República, es ilegal e inconstitucional", dice textualmente la resolución en uno de sus párrafos.
(El Heraldo, Tegucigalpa/Honduras)
