Carta a un lector frustrado

Estimado Andrés Alejandro Flores:
Me mandaste una carta en facebook - pero lamentablemente como mensaje privado, no de manera pública. Como el tema que estás tocando merece debate público, voy a publicar tu carta y contestártela de un solo.

Tu carta va directamente al grano, o más bien a la yugular, sin introducciones con falsa cortesía. Este estilo me llega. Veamos la carta:

“ni como filosofo,ni escritor peor aun como periodista tenes convicccion, tu papel como mensajero de los protagonistas del actual y aberrante conflicto social causa desprecio hacia tu personaje que intentas ser, la verdad que para una sociedad en pleno derecho de defender su democracia y libertad un personaje como tu es lo menos que hace falta, estas acostumbrado a enviar tus repugnantes cartitas que no contribuyen ni fomentan cohecion social sino fracmentacion y confrontacion, deja ya que la sociedad resuelva sus problemas y dejate de mierdas con la clase politica a la que tu siempre has atacado, las pendejadas tienen su principio y su fin.”

Reproduzco esta carta porque expresa lo que mucha gente siente: ‘Dejen ya de criticar, estamos hartos de que nos confronten con los problemas, los abusos, la corrupción, los errores, la falta de liderazgo y visiones...’ Expresa también la tendencia de muchos de enojarse con el mensajero, no con el problema señalado.

Mire, Andrés, si tuviéramos “una sociedad en pleno derecho de defender su democracia y libertad” (lo que a veces me permito poner en duda), tuviéramos mucho más crítica, no menos; más debate, no menos; más disidencia, no menos; más polémica, no menos. 

Me gusta tu frase “deja que la sociedad resuelva sus problemas”. 100% de acuerdo.  Pero para hacerlo, la sociedad necesita debate abierto, franco y valiente. No se cuál es tu idea de “cohesión social”, estimado Andrés, pero déjeme decirte: no puede ser una armonía sin confrontación de ideas, sin lucha contra privilegios y corrupción, sin irrestricta libertad de expresión y de crítica...

La sociedad va a resolver sus problemas cuando la mayoría de los ciudadanos pierdan el miedo a la disidencia y la sumisión a ‘la autoridad’, no sólo de los gobernantes sino también de los poderes fácticos. Y para llegar a esto, son indispensables quienes, aunque caigan mal (como yo a vos), molestan la armonía y joden con sus críticas. Por supuesto, con el riesgo de equivocarse. Pero mejor equivocarse que callarse.

La buena noticia es que, así como este ejercicio diario de la crítica y de la independencia causa ataques de rabia en gente como vos, en otros provoca reflexión, y en algunos incluso acción. Son diarias las puteadas que recibe este mensajero por señalar lo que está mal, pero también son diarias las felicitaciones y expresiones de apoyo. Así es la democracia, Y así debe ser.

La cohesión social no es resultado de silencio y cobardía, sino de confrontación y valentía, querido Andrés.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)