Cartas de Alemania (2)

Aquí en Alemania es muy popular Vitali Klitschko, campeón mundial de peso pesado. Vitali es ukraniano, pero tiene muchos años de vivir y entrenarse en Alemania, igual que su hermano Vladimir, también campeón mundial de boxeo. Los alemanes los adoptaron a los dos; y así como siguieron su carrera deportiva, ahora siguen de cerca la carrera política de Vitali, quien en su natal Ucrania fundó un partido llamado GOLPE para desbancar al presidente-dictador Víktor Yanukóvich. ‘Puño de hierro’ lo llaman los ucranianos, y en las recientes elecciones logró con 13% del voto popular poner a su partido opositor y su figura en el mapa político.


En todas las apariciones en la campaña electoral, el campeón siempre lleva un guante de boxeo rojo, y con el tiempo miles de sus seguidores han adquirido un guante igual para alzarlo cuando aparece el carismático boxeador convertido en líder político. La verdad es que los hermanos Klitschko nunca han sido boxeadores típicos. ¿Adónde se han visto boxeadores profesionales, y además casi invictos, que al mismo tiempo de promover su carrera deportiva terminaron carreras universitarios y llevan un doctorado de filosofía? Y como si esto no fuera suficiente, ambos hermanos pasaron años dedicándose al ajedrez - y ahora Vitali se convierte en líder político...

El partido por él fundado y dirigido se concentra en cuatro metas: alcanzar la democracia; integrar a su país a Europa; y vencer la pobreza...


Y un objetivo especial que tal vez llame la atención en nuestro país: romper con la maldita tradición ucraniana de postularse al parlamento para luego vender su mandato y su voto a quien más ofrezca. Menciono esto, porque algunos en nuestro país pueden pensar (unos con orgullo, otros con asco) que esta practica es invento salvadoreño o de un cierto ex-presidente... No es así, esta lacra tiene tradición - y no sólo en El Salvador. En Ucrania, la compraventa de diputados y partidos es practica común – y el que se ha propuesto cambiar esto es el ‘puño de hierro; del guante rojo...

Saludos desde Alemania de Paolo Lüers
(Más!/EDH)