Los 2 años perdidos de ARENA

Paolo Lüers
Me quedó pendiente la otra cara de la evaluación de los dos años que han pasado desde el cambio de gobierno: los dos años perdidos por la oposición.
Suena muy fuerte este juicio. Bueno, ni modo, así de tajante fue el juicio que en este mismo espacio Observador Político hice de los dos años de gobierno de Funes: dos años perdidos.

Cuando el partido ARENA perdió las elecciones presidenciales del 2009, los votantes le encomendaron dos tareas: ejercer la oposición al gobierno del FMLN y de Funes - y en este proceso renovarse, superar los problemas internos que lo llevaron a la derrota, y posicionarse como alternativa democrática para las elecciones del 2012 y del 2014.

Dos años más tarde, hay que constatar que ARENA no hizo su tarea. Precisamente porque falló en su rol de oposición, tampoco pudo avanzar mucho en el segundo campo. Porque tanto para renovarse, como para superar los problemas internos, y sobre todo para construir un proyecto político atractivo, es condición indispensable ejercer de manera integral y creíble el rol de la oposición política y parlamentaria.

No es suficiente oponerse, denunciar y decir 'no'. Para que el ejercicio de la oposición lleve a un partido a renovarse y a construir una alternativa, tiene que ser una oposición que para cada política, cada propuesta, cada proyecto de ley, cada discurso del gobierno y de los partidos gobernantes desarrolle una propuesta mejor. No es una cuestión de oposición constructiva o más moderada versus oposición destructiva o más agresiva, como muchos señalan de manera superficial. La crítica más destructiva que un gobierno puede sufrir no es la simple negación, sino la crítica que reside precisamente en la capacidad de construir y presentar públicamente alternativas creíbles, viables y concretas a cada política oficial.

Esa es la oposición buena, la destructiva para el gobierno y constructiva para el país. Y para el propio proyecto político.

Si un partido desarrolla de manera consecuente, coherente y sostenida (durante dos años) este tipo de oposición, en el mismo proceso resuelve sus problemas internos. Para construir un proyecto político alternativo y convincente, primero tiene que fomentar el debate interno, el análisis crítico, y la capacidad de incluir críticas, propuestas, aportes de la sociedad civil, sobre todo de su público cautivo: los profesionales, los ejecutivos de empresas, la clase media, y los jóvenes. Sólo en un debate abierto y plural con todos estos sectores (y otros), un partido de oposición puede construir el proyecto político que necesita para volver a convertirse en mayoría.

Lo que en ARENA muchos todavía no han entendido es que el proceso de renovación y de posicionamiento como alternativa necesariamente es un proceso democrático. O es democrático, o no funciona. Tiene que crear democracia interna y democracia en la relación entre el partido y la sociedad. Tiene que crear pluralismo, debate, tolerancia. Para desarrollar las nuevas ideas y propuestas, pero sobre todo para poder proyectarlas con fuerza y credibilidad a la opinión pública, el partido tiene que tener voceros que no solamente más capacitados profesionalmente, sino también mucho más creíbles. Para tener credibilidad, tienen que ser voceros que no representan los liderazgos antiguos que llevaron al desgaste y fracaso al partido. Y no sólo tienen que ser caras nuevas, sino personajes fuertes quienes con autoridad pueden proyectar que el partido está cambiando.

Yo desafié a ARENA, en una columna publicada hace dos años, a crear un 'gabinete de sombra', con una mezcla de personajes que combina a los mejores profesionales en cada campo con los mejores políticos del partido. Hasta ahora, no han producido ni la sombra de un gabinete de sombra...

No han podido, porque esto sólo funciona si es parte de un genuino proceso de construcción de pluralidad, democracia interna, inclusión de ideas y relevo generacional. No se trata de una dirección visionaria contratando a los mejores mentes como voceros. Por lo contrario, ¡se trata de una dirección visionaria abriendo espacios a nuevas liderazgos que la van sustituyendo!

Esto no quiere decir que la renovación de ARENA no haya avanzando en nada. Hay tendencias muy positivas, hay pasos en la dirección correcta: la separación del partido del grupo del ex-presidente Saca; la elaboración de nuevos estatutos por parte de un sector renovador; la inclusión de sectores críticos que incluso lograron revertir las decisiones erróneas de la dirección y de la fracción en el caso del decreto 743. Todos son pasos en la dirección correcta. Pero no son suficientes. Si los nuevos estatutos no se aprueban y aplican; si ARENA no se da una dirección plural que representa a los diferentes intereses y tendencias dentro del partido y dentro de la sociedad; si entre los candidatos para el 2012 no surgen nuevos liderazgos (o más bien si los nuevos liderazgos no son tomados en cuenta para el 2012); si no construyen el gabinete de sombra con los hombres y mujeres más capacitados y más combativos para ejercer la oposición al gobierno y en el proceso construir el nuevo proyecto político... la gran oportunidad de la oposición se pierde.

(El Diario de Hoy)

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4 comentarios:

Rodrigo Simàn dijo...

Asi es Paolo... Dos años perdidos... pareciera que la dirigencia actual quiere entregar las elecciones al 2012 de nuevo... cuanta PASIVIDAD.... CUANTO CONFORMISMO.... ARENA tiene que reaccionar... AHORA..YA... NO HAY OPCION... O REACCIONA O MUERE COMO OPOSICION.. Muy buen analisis.!

Anónimo dijo...

No hay duda que ARENA no logró interpretar el mensaje de los votantes cuando perdió las elecciones de 2009 pues luego de dos años de “oposición” aún sigue aferrado a una postura negativa y nada edificante en términos de beneficio del país tanto como del partido.
Los pasos en la dirección correcta que Usted menciona, si es que los ha habido, no han mostrado ningún efecto positivo sobre el bienestar del país, ni menos como la fisonomía de un partido evolucionado con miras a convertirse en una oposición verdadera, pujante, propositiva que es lo que el país necesita. ARENA sigue siendo un partido electorero, sus miras solamente alcanzan hasta las próximas elecciones y de eso ya este pueblo está harto.
Los otros seudopartidos del espectro político salvadoreño son incapaces de montar la verdadera oposición que todo sistema democrático necesita, los unos ya cadáveres y los otros totalmente estériles en términos de materia gris política. No será esto motivo suficiente para que ARENA se reinvente, acepte el reto y relea el mensaje de los votantes del 2009? El Salvador merece una oposición relevante en su vida política.
Su idea y sugerencia de un “gabinete de sombra” creo que es muy buena, pero quizás ARENA no quiere o no puede recoger el guante.
Atentamente
Quijo-t

ARENERO INCONFORME dijo...

Es imperante la unificacion de todo lo que no sea FMLN. Aunque el estribillo del actual COENA sea de que los que no somos sus seguidores somos traidores, miles de areneros tradicionales nos sentimos traicionados por el actual ARENA. Igual es el sentir de los miles que votaron por Funes y ahora estan arrepentidos.
Debemos unirnos todos los que no somos FMLN, de lo contrario seremos Venezuela!!

Anónimo dijo...

Hola Paolo un saludo, buen artículo, pues esa es la situación de un partido que dijo que se dedicaría a ser una oposición vigilante y de eso nada, al contrario parece un partido derrotado, sin ánimos, sis desiciones son error tras error, es el resultado de no abrir las puestas a ideas nuevas a no abrir las puertas a la renovación del partido, ahora vemos los resultados y lo peor para ellos es que estamos a meses de unas elecciones sin embargo parecen nada más una calavera de lo un día fue, su dirigencia está muy gastada, como lo conemté con anterioridad es el resultado de multiples equivocaciones y por no permitir la renovación del partido.