Carta a los presidenciables (o que creen que lo son)

Estimados:

¡Dejen de jugar escondelero! ¡Pongan sus cartas sobre la mesa! De todos modos ya se sabe quienes en el FMLN y en ARENA se mueren por ser los ungidos...

Tener muchos personajes fuertes con hambre al poder puede ser un problema para un partido – o su salvación. Puede llevar a su destrucción, como casi le pasó a ARENA en el 2009. O puede convertirse en el motor necesario para transformar los partidos y para generar las ideas ganadoras.

Depende de cómo el partido defina las reglas. La regla que convierte las ambiciones personales en fuerza del partido se llama transparencia.

Por el bien del país, por el bien de la sana competencia entre partidos, entre ideas, pero también entre los líderes les reto a todos: ¡Sálganse del closet! Dejen de conspirar y hacerse los suizos – digan claramente que quieren ser presidente y qué quieren hacer con el país.

Comiencen una lucha abierta por la candidatura y por las ideas. Si las ideas sirven y ustedes las saben defender bien, su partido no se debilita ni se divide. Por lo contrario.

Imagínense un partido empieza a presentar a tres, cuatro o cinco hombres y mujeres capaces de asumir el liderazgo y la presidencia, con un proyecto político común, pero con estilos y prioridades diferentes.... Este partido gana. Por su apertura, por su transparencia, por su pluralidad, por su capacidad de administrar la diversidad y la competencia...

Así que por el bien de su propia ambición, pero también por el bien de su partido y del país, que necesita la competencia entre ideas, salgan del closet Hugo Martínez, Roberto Lorenzana, Salvador Sánchez Cerén, Sigfrido Reyes, Oscar Ortíz, o quienes más estén conspirando por la candidatura del FMLN. Salgan a la luz del debate público Hugo Barrera, Pancho Laínez, Ana Vilma de Escobar, Edwin Zamora y todos los caballos de sorpresa de ARENA.

Las candidaturas y liderazgos se ganan en el debate público, trabajando de cara a la gente, no conspirando. Tampoco se vale esconderse detrás de candidaturas que sólo sirven para derrotar a los demás contendientes para luego dar paso al candidato real. No vaya ser que las candidaturas de Sánchez Cerén o de Hugo Barrera sólo sirvan para luego sacar del sombrero a los ungidos que no se han enfrentado a las batallas.

Adelante, no tengan miedo. Que haya docenas de líderes y propuestas. El país los necesita.

Saludos a todos, Paolo Lüers

(Más!)

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