lunes, 29 de marzo de 2010

Carta de María Conchita Alonso a Sean Penn

Estimado Sean, POR QUÉ..?

Sabes cuanto respeto tu talento artístico, pero recientemente, te escuché de nuevo por televisión apoyando al gobierno de Chávez, y decidí escribirte esta carta abierta, que no sólo está basada en mis ideologías políticas, sino en hechos reales y comprobables, que obviamente ignoras, porque sino tu posición no sería la misma.

Habiendo nacido en un país como Cuba, sin derecho a la libertad de expresión, veo ahora en Venezuela, el país que me vio crecer, el final de un derecho democrático tan importante para todo ciudadano del mundo.

• Tú dices, por ejemplo, que todas las elecciones en Venezuela que le han dado el triunfo a Chávez fueron transparentes. Me pregunto…

POR QUÉ cuando varias de esas elecciones obtuvieron resultados dudosos, el gobierno no permitió un reconteo manual, una revisión de las computadoras utilizadas y, lo más notorio, que números que daban un resultado contundente en favor de la oposición, amanecían con otro valor, permitiéndole a Chávez continuar en el gobierno? Además, en qué basas tu conclusión? Ya que te puedo recomendar leer el informe del Departamento de Estado de los EE.UU. del 2009 donde hay un reporte sobre 'Las Fraudulentas Elecciones en Venezuela'.

• Vivimos en los Estados Unidos, un país donde los tres poderes gubernamentales: Congreso, Corte Suprema de Justicia y el Ejecutivo funcionan con su propia autonomía, mal que bien, un mayor ejercicio de la democracia

POR QUÉ aceptas entonces que un gobierno como el de Venezuela haya violado poco a poco la Constitución y tenga todos los poderes controlados por un sólo hombre: Chávez. Un hombre cuya única educación es la militar: "Yo ordeno, tú ejecutas, y si no estás de acuerdo, eres un traidor a la patria", y tu voz es coartada, como la libertad de pensamiento. Sabías que además, el 92% de la comunicaciones son controladas también por el gobierno en si?

• Has criticado fuertemente el despilfarro de dinero en los Estados Unidos, porque no va a las manos de la gente que lo necesita.

Entonces POR QUÉ apoyas a un gobierno que teniendo menos dinero que los Estados Unidos, pero con ingresos superiores a los $100 mil millones por concepto de la industria petrolera, tiene 71% de pobreza, porque la fuerte corrupción existente no deja que los más necesitados reciban la ayuda que por derecho les toca. Además, Chávez regala millones de dólares del patrimonio de los venezolanos a otros países para construir una falsa imagen de filantropía, y una decadente revolución comunista, como la de Cuba, que sólo es el resultado de un hombre cuyo ego está cegado por ser idolatrado.

• Vivimos en los Estados Unidos, un país donde tenemos la oportunidad de hacer y decir lo que queramos, respetando a otros que no opinen de la misma manera.

POR QUÉ entonces defiendes a un gobierno donde el precio de opinar tiene el costo de persecución, cierre de medios de comunicación, cárcel… o muerte, como sucede actualmente en Venezuela?

• Tienes la suerte de vivir en un país donde tu propiedad es tuya y tienes el derecho de hacer con ella lo que desees.

POR QUÉ avalas a un gobierno que viola la Constitución expropiando la posibilidad de desarrollo: tierras, industrias, comercios, empresas de comunicaciones, oportunidades de inversiones extranjeras, entidades financieras y la propiedad civil, como sucede actualmente en Venezuela?
POR QUÉ no has leído la prensa venezolana e internacional sobre todos estos casos?

• Creo que por tu sentido común y de respeto por la gente, apoyarías siempre la seguridad de sus ciudadanos, como en el país que vives.

POR QUÉ entonces respaldas a un gobierno que ha convertido a Venezuela en el segundo país más peligroso del mundo, donde la acción del crimen ha llegado a un 90% de impunidad, y los ciudadanos viven en estrés, en zozobra, con miedo a perder la vida? Con la duda de muchos, si esto no será apoyado por el mismo gobierno. Sabías que el fin de semana del 13 de Marzo murieron asesinados 67 venezolanos solamente en la ciudad de Caracas, y los secuestros por dinero se han incrementado en un 50% en comparación con años anteriores. En los primeros cincuenta días del año 2010 se realizaron 140 secuestros por dinero.
En 11 años Sean, 16 mil personas han muerto por la acción del hampa. (Y no estamos en guerra como en el medio oriente).

• En Estados Unidos cuando un caso de estafa o corrupción gubernamental o privada es descubierta, el peso de la ley cae con toda su fuerza.

POR QUÉ defiendes a un político que prometió acabar con la corrupción y lo que ha hecho es apadrinar el enriquecimiento ilícito por parte de sus colaboradores y funcionarios, convirtiendo a Venezuela en el país más corrupto de todo el continente americano, y de la historia política del país? El incremento de la corrupción en de un 68%, y por ende, la inflación se ubicó en el 31% en el 2009. Que coincidencia Sean, la gran mayoría de esos corruptos son miembros del gobierno que tu apoyas.

• Has demostrado en tus acciones admirables la ayuda que le brindas a aquellos, que por desastres naturales o pobreza necesitan de una voz.

POR QUÉ entonces apoyas a un gobierno que ha incrementado notoriamente el porcentaje de pobreza (de 65 a 71%), carencia en el mercado de los alimentos básicos, crisis en los servicios de agua, luz… y también presencia de niños pobres en la calle? Seguramente no los has visto, porque no es por donde te pasean en Venezuela, cuando la visitas. (Te invito a que te pases unas semanas por allá sin la logística que te organiza el gobierno de Chávez, y así sacas tus propias conclusiones).

• Sean, tú has crecido en un país donde tus padres tuvieron la libertad de enseñarte los principios y el respeto por las entidades y seres humanos, donde la educación no ha sido utilizada, ni manipulada por los objetivos políticos de sus gobernadores.

POR QUÉ avalas entonces a un país donde día a día la educación obliga a no tener la posibilidad de escogencia y respeto a lo que la entidad familiar enseña? Sabías Sean, que en Venezuela desde temprana edad, la infancia sufre adoctrinamiento político y lavados cerebrales? Y si los padres no están de acuerdo, pierden a sus hijos, como en la Cuba que tú tanto admiras.

• Vienes de un padre judío.

POR QUÉ apoyas a un gobierno que ha declarado su repudio frontal contra esta respetable comunidad en el mundo y que hasta el Estado de Israel ha denunciado el ataque anti-semita que viven los judíos en Venezuela, y en donde muchos de ellos se han visto en la necesidad de emigrar ante la amenaza que representa un gobierno que obtuvo sus datas cuando sus templos y oficinas fueron atacados en el 2008.

• No creo Sean, que apoyes la violencia como medio de imponer un pensamiento.

POR QUÉ entonces apoyas a un gobierno que tiene relaciones con las FARC, la ETA, el G-2 Cubano, Gobierno de Irán, Al-Quaeda y Hazbollah entre otros, que son los movimientos terroristas más temibles del mundo?

• Has dicho que aplaudes las acciones que Chávez ha instituido para su pueblo.

POR QUÉ lo respaldas, si él mismo reconoció pública y reciéntemente su fracaso ante estas misiones que el mismo creó para la educación, servicios públicos y hospitalarios, donde cada día crece el número de desatendidos por falta de mantenimiento, y un país donde las madres pobres tienen que parir en la calle? Y esto lo puedes comprobar en YouTube en programas de investigación realizados por las televisoras alemanas, suecas, italianas y españolas.

• Sean, te has preocupado en averiguar por tu propia cuenta sobre la existencia de una lista creciente de presos políticos, entre ellos periodistas? Para tu información los departamentos de Estados de Chile, Perú y Costa Rica tienen esos datos. Además, muchos de estos presos son torturados y sus familias perseguidas y amenazadas.

Es eso lo que tú apoyas al decir públicamente que todo aquel que diga que 'Chávez es un dictador vaya preso'?

Sean, tú tienes el derecho de decir lo que quieras, pero que yo sepa, tu declaración fue una contradicción a "La Libertad de Expresión" la misma que estas disfrutando en este país, y por coincidencia, "The First Amendment of the Constitution of the United States….".

No te escribo esta carta para convencerte, sino para sepas lo que verdaderamente está sucediendo en ese hermoso país de gente noble, Venezuela, y para que tú mismo investigues a fondo y sepas realmente a quién apoyas.

Si, Chávez ganó las primeras elecciones, pero como Hitler, traicionó la confianza que el país le dio.

(El Universal/Venezuela)

Para ver el original en inglés: Newsbuster

Foto: María Conchiya Alonso y Sean Penn en Colors

sábado, 27 de marzo de 2010

Carta al presidente Funes

Estimado señor presidente:

Le escuché decir en televisión: “No hay ni una sola decisión de este gobierno que no esté basada en el legado de monseñor Romero.”

Vaya. Es una cosa que el presidente, en su discurso de toma de poder, declare que Monseñor Romero será la “guía espiritual” de su gobierno. Otra cosa diferente es que cada una de las decisiones del gobierno esté tomada siguiendo el ejemplo del maestro.

Esto provoca algunas preguntas: ¿En cuales de los principios que encarnó Oscar Arnulfo Romero usted habrá basado su decisión de nombrar como presidente de la Lotería Nacional a un señor con reputación de abusador de sus colaboradoras?

¿En qué homilía de monseñor Romero se ha inspirado, señor presidente, cuando exigió a su secretaria de Cultura que despidiera a su director de Artes para nombrar a un amigo de su esposa? ¿Y realmente estaba pensando en monseñor cuando, al no acatar ella esta orden, la despidió?

¿Se habrá sentido muy cercano a su ‘guía espiritual’ cuando tomó la decisión de no investigar casos de corrupción del gobierno Saca?

¿Habrá pensado en Oscar Arnulfo Romero su canciller Hugo Martínez cuando no hizo caso a la solicitud del vice cónsul en San Francisco de dejarlo unos meses más en su cargo mientras su hijo se someta a una operación de corazón?

¿El “compromiso preferencial con los pobres” le habrá guiado cuando autorizó varios millones de dólares para la remodelación de la residencia presidencial, de la residencia del vicepresidente y de la casa del lago Coatepeque?

¿Cuál parte del legado ético de monseñor le inspiró a mantener como presidente de la CEL al hijo de Nicolás Salume, quién tan generosamente le había proporcionado una mansión para vivir dignamente... y 3 millones de dólares para su campaña?

Para mi, cometer errores es humano. Sólo el que no hace nada, no comete errores. Lo que le quiero reclamar no son los errores que ha cometido, sino más bien la manera como usted se declara infalible, diciendo cosas como “No tenemos el derecho de errar en el camino” o esta frase más reciente que cada una de las decisiones de su gobierno está basada en el legado de Monseñor Romero.

Oscar Arnulfo Romero no merece este abuso de su nombre.

Paolo Lüers

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jueves, 25 de marzo de 2010

Palabras claras

Diputado Ricardo Vladimir González en la Asamblea Legislativa de El Salvador, el 24 de marzo 2010:


Palabras peligrosas

Las declaraciones que llevaron a la captura del presidente de Globovisión

La captura del presidente de Globovisión

Diversos voceros nacionales e internacionales emitieron este jueves declaraciones en rechazo a la medida de detención dictada contra el presidente de Globovisión, Guillermo Zuloaga, por sus palabras ante la Sociedad Interamericana de Prensa.

El Presidente de la Empresas 1BC, Marcel Granier rechazó la detención del presidente de Globovisión, Guillermo Zuloaga y la calificó como un procedimiento "violatorio de la constitución", pues en ningún momento se le han imputado cargos, lo que evidencia el abuso de los poderes judiciales del Estado.

Expresó que en Venezuela estamos viviendo regímenes como el de Fidel Castro, mencionó como un ejemplo de ello, la estadía en el país del cubano Ramiro Valdez.

Dijo que espera que la Corte Interamericana de los Derechos Humanos se comunique con la Secretaría general de la OEA para que aplique la Carta Democrática Interamericana.

El intelectual peruano Mario Vargas Llosa, dijo sobre la detención del presidente de Globovisión, que es parte de los "gestos desesperados" de un gobierno que "ha fracasado estrepitosamente en lo que se ha propuesto, un gobierno que se siente cada vez más impopular".

El ex presidente de la Comisión de la CIDH, Raúl Arrieta considera que se le han violado los derechos constitucionales al Presidente de Globovisión, Guillermo Zuloaga. Puntualizó que la Carta Magna establece que toda persona tiene derecho a ser juzgada en libertad y a un debido proceso, lo que implica que la persona debe haber participado en todo momento en la investigación y el Fiscal encargado tendría que actuar tomando en cuenta lo que perjudica y favorece.

Reiteró que al no haber una imputación en contra del presidente de Globovisión, se califica su detención como una violación constitucional y convencional de los derechos individuales, sociales, civiles y políticos, además de haber infringido en los pactos internacionales de las Naciones Unidas.

El editor del diario El Nacional, Miguel Henrique Otero, dijo que "el delito de opinión se está convirtiendo en una manera de llevar a la gente que se opone al régimen a la cárcel".

Asdrúbal Aguiar, ex juez de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, aseguró que en Venezuela se persigue a la disidencia política con miras a las elecciones parlamentarias. Con la detención de Guillermo Zuloaga "comienza a desnudarse en su faz represora y dictatorial al gobierno venezolano".

Aguiar señaló que esta acción se suma a la medida contra el ex gobernador Oswaldo Álvarez Paz porque el gobierno está consciente de haber entrado en una suerte de tobogán y de pérdida de la popularidad.

Expresó su seguridad sobre el montaje de una persecución con la asesoría cubana.

El abogado señaló que tiene que producirse una reunión hemisférica y continental y debería haber una reacción inmediata de la secretaría general de la OEA.

Denunció que ya, sin ningún tipo de pudor, se actúa contra la disidencia.

La relatora para la Libertad de Expresión de la CIDH, Catalina Botero, calificó la detención de “extraordinariamente grave". Dijo que en el país "hay un uso desproporcionado del poder del Estado hacia la crítica y la disidencia".

Botero resaltó que, a su juicio, existe una falta de independencia en el Poder Judicial y "ningún juez democrático en ningún país democrático del mundo aplicaría un artículo de esa naturaleza", en referencia al Código Penal venezolano.

"Detrás de esto están los cimientos del Estado democrático. Yo me pongo al servicio de las autoridades de Venezuela”, manifestó.

Por su parte, el alcalde de Baruta, Gerardo Blyde, dijo sentirse "indignado" como venezolano al ver "cómo se utiliza la justicia para criminalizar una forma distinta de pensar".

Precisó que la opinión puede generar acciones por difamación e injuria cuando se calumnia a una persona, pero tiene que ser la persona agraviada la que accione. "Esa utilización de la justicia solamente para quien opine distinto del Gobierno es vergonzoso", dijo.

Desde España, el diplomático e intelectual colombiano, Plinio Apuleyo Mendoza, dijo que en el país, con medidas como la detención del presidente de Globovisión, “comienza a desaparecer el último rasgo del sistema democrático".

"Es una desviación hacia el autoritarismo. Se mantenían pequeñas brechas de libertad de expresión y eso está desapareciendo. Ya no hay la menor duda de que esto tiene una deriva típicamente autoritaria, propia de un régimen dictatorial. El socialismo del siglo XXI es una mezcla de comunismo y fascismo, muy peligrosa en el continente.

El internacionalista Simón Uzcanga dijo que "cuando estamos hablando de detenciones arbitrarias, podemos hablar de miles de casos donde se están violando los derechos humanos a través de las bandas armadas".

Destacó que los estados miembros de la OEA están implicados en la defensa de los derechos humanos. "Espero que estemos a la altura de las circunstancias y sepamos cómo defender los derechos humanos en América Latina", destacó.

El director de la ONG Espacio Público, Carlos Correa, manifestó que es una clara violación la detención del presidente de Globovisión, Guillermo Zuloaga, y añadió que es una muestra de que se está sancionando las voces críticas.

Se sumó a las voces de rechazo a este tipo de acciones y recordó que precisamente este jueves la CIDH emitió un comunicado sobre el uso del poder punitivo del Estado para silenciar.

Correa cree que es a través de la rectificación y la réplica como se puede solventar los problemas, porque la otra vía es la represión del debate.

Por su parte, el ex presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Marco Tulio Bruni Celli, dijo que se trata de una “política sistemática de acallar toda opinión disidente".

"Se intenta amedrentar, callar, crear temor, miedo, imponer censura previa. El Parlamento, en vez de controlar al Ejecutivo, de impedir lo que está ocurriendo, lo que hace es iniciarse contra Álvarez Paz y ahora contra Zuloaga. Esto tiene como antecedente el cierre de RCTV, de las 30 y tantas emisoras. El país tendrá que reaccionar de alguna manera", destacó.

El ex presidente de la CIDH, Carlos Ayala Corao, dijo que es “sumamente grave” que se haya producido esta retención porque no sólo se violan principios básicos del debido proceso, sino porque está implicado el derecho humano de la libertad de expresión.

Reiteró que se trata de un asunto muy delicado que debe prestarse para la consciencia dentro y fuera del país.

El presidente de Comisión de Tortura de la ONU, Claudio Grossman, explicó que la libertad de expresión “implica que uno no puede criminalizar la opinión. El hecho de que se detenga a una persona como Guillermo Zuloaga es una violación flagrante de las obligaciones internacionales libremente consentidas en la región".

El embajador de Panamá ante la OEA, Guillermo Cochez, declaró que este tipo de situaciones dejan muy mal al gobierno de Venezuela y lo que ocurre cree que es lo más aberrante de cuanto ocurre en el país.

El diplomático espera que pronto se pronuncie el secretario general de la OEA e inste a las autoridades venezolanas a liberar a Álvarez Paz y al presidente de Globovisión.

Ignacio Álvarez, relator de la Libertad de Expresión para la Organización de Estados Americanos (OEA), expresó preocupación por la detención del presidente de Globovisión, Guillermo Zuloaga y el dirigente Oswaldo Álvarez Paz.

Calificó las acciones como una "etapa de restricción" del gobierno nacional, que en su consideración es una mala señal para la democracia y libertad de expresión en Venezuela.

José Ángel Ocanto, jefe de redacción del Impulso en Barquisimeto indicó que “poco le importa a este gobierno pisotear la legalidad y que está envuelto en este ejercicio de democracia y libertad que se maneja previo a una campaña electoral”.

Recordó un artículo en la declaración de Chapultepec, que dice “la libertad no debe ser coartada en función de ningún fin, la libertad es una pero a la vez múltiple en sus manifestaciones”. En ese sentido, lo que ocurrió hoy con el presidente de Globovisión, Guillermo Zuloaga, merece la repulsión del país y de la comunidad internacional.

(Globovisión.com)

Columna transversal: Romero, ejemplo de coraje civil

En enero del año 1980 recibí en Berlin, Alemania, la visita de unos salvadoreños que dijeron ser guerrilleros de una cosa que llamaban Ejército Revolucionario del Pueblo. Lo que me contaron era tan grotesco que no les creí la mitad. Me hablaron de sacerdotes asesinados, de sindicalistas torturados, de profesores decapitados. Esta parte me pareció exagerada y dramatizada, pero en el fondo coincidía con lo que uno de izquierdoso se imaginaba que pasaba en este tipo de países salvajes en América Latina. Pero cuando me empezaron a contar de la guerrilla y de las milicias que estaban preparando la insurrección, me sentí defraudado. Otros poetas revolucionarios invocando la ira de las masas.

Los chavos me cayeron súper bien. La pasamos de maravilla en los barrios bohemios de Berlin. Compartimos preferencias en música, cine, literatura, filosofía. Compartimos el menosprecio al autoritarismo de los países comunistas. Nos hicimos amigos, pero no les hice caso. Me pidieron organizar una campaña de solidaridad, y yo les mandé con los grupos católicos enamorados de Ernesto Cardenal. Me retaron como reportero: ¿Por qué no vas a San Salvador y te enseñamos la represión y la revolución? Puedes ser testigo de algo grande.

Algo grande en su imaginación, les dije. Y despaché a San Salvador a un reportero de nuestro periódico que ya estuvo en Managua entrevistando a lindas mujeres comandantes y ministras. "Esté pendiente del 22 de enero", me dijeron en el aeropuerto, cuando nos despedimos. "¡Vamos a hacer temblar la dictadura!"

Una semana después recibí de nuestro corresponsal en Salvador las crónicas y las fotos de la marcha del 22 de enero y su represión. Y la entrevista con un comandante guerrillero, cuya cara ya había visto en Berlin, diciéndome: "Queríamos mandar un mensaje a los incrédulos..."

Me sentí como un idiota. Como un cínico que ya no es capaz de imaginarse otra cosa que fracasos, derrotas y mentiras. Cuando me hablaron mis amigos desde San Salvador, les pregunté: "Y ahora, ¿qué viene? ¿Más marchas? ¿Más muertos?"

"No, más marchas no. Más muertos sí, porque vamos a la guerra. Necesitamos apoyo".

Incrédulo que soy, nuevamente no les creí. Resulta que era cierto lo de las masas. Era cierto lo de la represión. Pero una guerra en un país como El Salvador, esto es un locura... Eso no funciona.

Cuando en marzo supe del asesinato de Romero y vi en televisión las escenas del día del entierro enfrente de Catedral, al fin entendí: Van a la guerra, a pesar de que es una locura. A pesar de que saben que es una locura. Y es más: No les queda otra.

Este día empezamos a organizar la campaña "Armas para El Salvador", que era otra locura en teoría imposible, pero en la práctica un éxito (político y financiero) sin precedentes. En un mes se reunieron más de 3 millones de dólares en una campaña abiertamente para armas. Y este mismo día de la muerte de Romero decidí: Estos locos del ERP tenían razón: Tengo que ir a El Salvador.

No voy a decir que es por Oscar Arnulfo Romero que estoy en El Salvador. No sólo no soy religioso, soy muy crítico del rol de la Iglesia en la política. Detesto que me sermoneen. Además, sospecho del culto a los héroes y aún más del culto a los mártires. Detesto esta parte de la cultura de izquierda.

Vine a El Salvador porque no pude resistir a unos locos que me dijeron: "Nosotros vamos hacer la guerra, aunque no hay condiciones. ¿Por qué no te encargas vos de documentarla, de hacerla visible?"

Me quedé en El Salvador, porque la manera cómo estos locos hicieron la paz me pareció aún más audaz y creativa que la manera excepcional cómo hicieron la guerra.

¿Qué tiene todo esto que ver con Oscar Arnulfo Romero, quien fuera asesinado hace 30 años? Algo tiene que ver, aunque repito, no tengo mucho uso para mártires ni para santos. Sigo amando este país por la enorme capacidad de lucha y la igual capacidad de reconciliación de su gente. Este es el legado de Oscar Arnulfo Romero. Este y una cosa que en alemán llamamos "Zivilcourage": coraje civil. El valor del individuo de actuar obedeciendo a sus valores cívicos; el coraje del ciudadano frente al Estado y la sociedad.

Mientras que algunos, invocando el nombre de San Romero, el mártir, quieren revitalizar las divisiones ideológicas, la mayoría, asumiendo el legado de Romero, el ciudadano con coraje civil, trabajan con ex-correligionarios y ex-enemigos en construir un proyecto común de país y de domocracia.

A estos otros, algunos de izquierda y otros de derecha, se debe que todavía me fascina la política en El Salvador. Así como a uno le fascinan las tareas no concluidas, los retos. Por eso, no solamente no pude dejar El Salvador, sino que tampoco pude dejar la política.

(El Diario de Hoy)

Carta a Don Ramón

Querido Don Ramón:

Un fantasma recorre la capital, primero en Merliot, después en el Mercado Central de San Salvador, en Plaza Mundo en Soyapango, en el centro histórico de Santa Tecla, en las ciclovías, en las universidades finas y menos finas...

El fantasma sos vos, don Ramón. Tu cara de repente aparece en miles de en camisetas, en calcomanías, en murales, en facebook, en youtube... Y nadie sabía a qué viniste.

Luego te transformas. Primero con cara feliz, de repente con cara de encachimbado: “¡Don Ramón está harto!”

¿Harto de qué, Ramón? ¿Y quién diablos está detrás de esto? En Santa Tecla vimos a los activistas de Oscar Ortíz con camisetas tuyas. Ah, ¡es el Frente quien está lanzando una campaña con don Ramón. ¿Estarán harto de Mauricio Funes? ¿O de las tarifas telefónicas?

Pero el mismo día reportan que la gente de Norman andan repartiendo tus camisetas en todos los mercados de San Salvador. Y dicen que Toby jr. también regala camisetas de Don Ramón. Igual que unos bichos que antes hemos visto con camisetas verdes del pescado. Y yo personalmente vi unas patrullas de la PNC con la calcomanía que decía: Don Ramón está harto...

Entonces, ¿qué diablos es la cosa que tiene hartos a todo el mundo, no importando partidos o credos?

¡La violencia! Ya te cachamos, don Ramón, andas en una campaña contra la delincuencia.

¿Pero quién está detrás de esto? Parece que nadie y todos. ¿Será cierto que al final se hacen escuchar los ciudadanos encachimbados?

Yo me uno. ¿Y sabés qué, Ramón? Somos más.

Que sigas jodiendo, viejo, este jueguito ya me empezó a gustar.

Esperando con qué más nos vas a salir, Paolo Lüers

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miércoles, 24 de marzo de 2010

U.N. Group Rejects Shark Protections

PARIS — Delegates to a United Nations conference on endangered species voted down three of four proposals to protect sharks on Tuesday, handing another victory to Japan, China and countries opposed to the involvement of the international authorities in regulation of ocean fish.

The nations gathered in Doha, Qatar, for the Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Flora, rejected proposals that would have required countries to strictly regulate — but not ban — trade in several species of scalloped hammerhead, oceanic whitetip and spiny dogfish sharks.

The hammerhead and whitetip proposals, introduced by the United States and the tiny Micronesian island of Palau, received majority backing. But the treaty behind the conference, abbreviated as Cites, requires that measures be approved by two-thirds of the delegates who are voting.

A proposal from the European Union and Palau to protect porbeagle sharks squeaked by with a vote of 86 to 42, with 8 abstentions — a winning margin of a single vote. All of the votes were by secret ballot.

“We will continue to pursue our efforts to protect sharks from eradication by the decadent and cruel process of shark-finning,” Stuart Beck, Palau’s ambassador to the United Nations, said in a statement. “I am sure that, properly prepared, bald eagle is delicious. But, as civilized people, we simply do not eat it.”

China, by far the world’s largest consumer of the cartilaginous fish, for sharkfin soup, and Japan, which has battled to keep the convention from being extended to any marine species, led the opposition.

“This is not about trade issues, but fisheries enforcement,” Masanori Miyahara, Japan’s top fisheries negotiator, was quoted by The Associated Press as telling delegates. “Poaching is a big problem.”

Juan Carlos Vásquez, a spokesman for the United Nations convention, said that the votes on the hammerhead and the porbeagle — a close relative of the great white shark that is prized for its meat — could be reopened on Thursday and possibly overturned at the final session of the conference because the margin of passage was so narrow.

Most of the other conference votes would be likely to stand without challenge, he said.

Tom Strickland, the head of the United States delegation, said in a statement that Tuesday’s votes were “a major loss for marine conservation.”

On Monday, delegates voted to uphold a 21-year ban on international trade in ivory, rejecting efforts by Tanzania and Zambia to sell part of their stocks. Last week, the conference opposed an outright ban on international trade in bluefin tuna. A proposal to extend trade controls to red and pink corals was also voted down.

http://www.nytimes.com/2010/03/24/science/earth/24shark.html?ref=earth

martes, 23 de marzo de 2010

Carta al Papa Benedicto XVI

Su santidad, estimado paisano Joseph Alois Ratzinger:

Le escribo desde San Salvador. Aunque soy paisano suyo, aquí vivo desde el año 1981.

Entiendo que usted tiene en sus manos decidir sobre la santificación de Oscar Arnulfo Romero. Yo no me quiero meter en asuntos de la Iglesia, mucho menos en asuntos de santos, cosa que no logro entender.

Personalmente no tengo mucho uso para santos, ni para mártires ni para héroes. Así que a mi me da igual si ustedes lo declaran santo a Romero. Es un asunto interno de su Iglesia...

La izquierda radical convirtió a Romero en icono de su revolución. Ponen su silueta a la par de la del Che Guevara, y en El Salvador, su foto a la par de un señor llamado Schafick Handal quien en vida fuera secretario general del Partido Comunista.

Yo a Oscar Arnulfo Romero le hubiera dado un premio Nobel de Paz. Como esto no se dio, sería bueno que usted, como autoridad moral, le diera un reconocimiento público como ciudadano ejemplar, como un hombre con coraje civil ante el poder y ante el miedo.

Después pueden ver con calma lo del santo de la Iglesia y cómo reaccionan ante el hecho que ya otra ‘religión’ lo adaptó como santo de devoción.

A ver cuándo nos visita para ver con sus propios ojos cómo están usando para dividir la imagen de un ciudadano y líder que luchó por la reconciliación.

Respetuosamente, Paolo Lüers

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domingo, 21 de marzo de 2010

Sesenta y siete

En 1933 Osip Mandelstam compuso un poema cuyo referente era Joseph Stalin y los crímenes sanguinarios que se ejecutaban bajo su régimen.

No lo mencionaba, no decía su nombre. Tampoco hacía falta. Mandelstam jamás publicó este poema. Ni siquiera lo tenía escrito. Tan sólo lo recitaba de memoria. Unos meses después, en 1934, la policía soviética allanó la casa de Mandelstam buscando desesperadamente un poema invisible. Por supuesto: jamás lo encontraron. Pero el poeta terminó en la cárcel.

La anécdota detalla puntualmente la vocación del Estado paranoico, del Estado ansioso y aterrado, convertido ya en una compleja industria de persecución, cada vez más asustada y ­por tanto­ cada vez más voraz, implacable.

Con las circunstancias y las diferencias de cada caso, también podría ser un espejo de nuestros días: el Estado que invierte recursos, que gasta funcionarios y publicidad, que inventa programas y leyes, que propone angustias y urgencias, para tratar de cazar gazapos en la red del ciberespacio, mientras, en la red de la calle, en la cotidianidad dura y simple, la violencia social le arrebata la vida a los ciudadanos. Sesenta y siete. Hubo sesenta y siete homicidios en Caracas el fin de semana pasado.

La crónica impactante y conmovedora de la agencia AFP, firmada por Beatriz Lecumberri, rescata del naufragio de dolor de los familiares que esperan a las afueras de la morgue una frase tan desgarradora como amenazante: "Sólo provoca empezar a matar". Eso dice el familiar de una de las víctimas. Es la impotencia trabucada en arma, en peligro. Frente a la nada del Estado, las víctimas comienzan a pensar en convertirse en asesinos. ¿Qué clase de país estamos fundando debajo de las estadísticas de cada fin de semana? La palabra podría ser masacre. Porque la inseguridad social se nos ha ido transformando en un peculiar mecanismo de exterminio. Cada viernes y cada sábado, el homicidio se vuelve un método masivo. Danza en las calles para cumplir con su cuota y mantener una estadística que no entiende qué es la lucha de clases ¿Qué hacen mientras tanto los representantes del pueblo ante estas matanzas? Los representantes del pueblo sólo hacen lo que el Presidente dice. Un día después de un fin de semana con sesenta y siete muertos en la capital, la Asamblea Nacional estaba discutiendo sobre la regulación de informaciones en Internet. Fue lo que pidió el domingo el Presidente.

Deberían, tan siquiera, respetar la tragedia de sus compatriotas. Debería caérseles la cédula de vergüenza. Deberían poner sus cuerdas vocales en remojo. Deberían decretar una jornada especial, en la que todos los diputados permanecieran en silencio, escuchando el nombre de cada víctima, el testimonio de cada madre que ha perdido un hijo a cuenta de la violencia social. Eso sí sería parlamentarismo de calle.

Deberían oír los gritos de la gente y no las instrucciones del poder.

Después de once años, el oficialismo se ha visto orillado a reconocer un problema que ya parece estar fuera de control. Tal vez, sus resistencias a aceptar y a enfrentar esta gran herida de nuestra sociedad tienen que ver con el hecho de que estas estadísticas también develan otra herida, desnudan la gloriosa retórica de "la revolución".

Dentro del discurso del Gobierno, la violencia social es una consecuencia de la desigualdad, del capitalismo. Para no ir demasiado lejos, en su informe anual, el pasado mes de enero, el Presidente señaló que "la violencia es producto de la pobreza y de la falta de educación". Nadie duda de que se trate de un problema complejo, donde las condiciones sociales y la miseria juegan un papel determinante. Pero aceptar ahora esto implica, para el Gobierno, aceptar también que sus otras estadísticas son falsas, que está mintiendo cuando afirma y pregona que estamos superando la pobreza.

"En Venezuela nadie pasa hambre ahorita", dijo el Presidente en su programa 353, el domingo pasado.

Por eso intentan elaborar las fantasías inverosímiles, buscando matizar el problema. Por eso tratan de culpar al paramilitarismo colombiano o llegan a insinuar que nuestros crímenes quizás son parte de una estrategia extranjera, de una nueva conspiración internacional. No sólo es increíble. Es una grosería. Es un puñetazo sobre el duelo de miles de venezolanos. Los sesenta y siete muertos del fin de semana pasado todavía están esperando ser escuchados por el poder.

¿Qué habría qué hacer cada vez que un diputado o algún alto funcionario diga que la inseguridad social en Venezuela es un "invento mediático"? ¿Deberíamos ponerlos presos? ¿Se lo preguntamos a Sean Penn?

(El Nacional/Venezuela)

sábado, 20 de marzo de 2010

¿Un golpe de Estado del Frente y de ARENA contra Funes?

Querer superar el veto presidencial no es un intento de golpe de Estado o de derrocar al gobierno. Tampoco es un atentado contra la estabilidad de la Nación o contra el interés nacional. Es un derecho constitucional. Es un trámite normal en la democracia representativa. Es como funciona la autonomía de los poderes del Estado.

Igual que el Presidente tiene el derecho constitucional de vetar una ley aprobada por la Asamblea, los diputados tienen el derecho de superar este veto si alcanzan la mayoría calificada de 56 votos.

Entonces, ¿por qué algunos partidos, aunque en el fondo siguen estando de acuerdo con el aumento de 7 a 15 años de la pena máxima para delincuentes juveniles, tienen tanto miedo a votar contra el veto presidencial? ¿Por qué diputados normalmente muy sensatos como Rodolfo Parker y Ana Guadalupe Martínez reaccionan como si las fracciones del FMLN y de ARENA, que quieren superar el veto del presidente, estuvieran proponiendo a la Asamblea que invoque el artículo 87 de la Constitución que da al pueblo el derecho a la insurrección?

En todo este debate, la decisión del presidente de vetar un decreto aprobado casi con unanimidad, parece normal, pero la decisión de dos partidos de votar en contra de este veto parece desleal, polarizante, confrontativa y desestabilizadora. No extraña tanto que esta sea la posición de Casa Presidencial. Pero, ¿qué puede motivar a un diputado de tomar esta posición? Sólo se puede especular.

Cada uno tiene derecho de votar como le dicta su conciencia, su cálculo político o su interés. No hay ninguna necesidad de dramatizar la cosa artificialmente. Los diputados van a votar en pro o en contra de una reforma que aumenta las penas máximas para jóvenes de 16 y de 17 años que cometen delitos graves como asesinatos. No van a votar en pro o en contra de la gobernabilidad. A menos que algunos diputados siguen dramatizando de esta manera el conflicto. Por más que ellos hablan de que con este voto está en juego la gobernabilidad y la estabilidad del país, ellos mismos están creando este problema.

Yo podría aceptar y respetar la decisión de un diputado que genuinamente está en contra del aumento de las penas para menores de edad. Pero parece que nadie toma esta posición. Todos parecen estar de acuerdo en el fondo, pero algunos no quieren crearle una derrota política al presidente que presentó un veto mal argumentado.

¿Cuál es el problema de que todos los diputados que están convencidos que hay que aumentar las penas y que esta medida no tiene nada de inconstitucional, voten en favor de su decreto y en contra del veto presidencial? En este caso, no se genera ningún vacío legal ni tampoco una crisis entre los poderes. Nada de eso. En este caso, la Constitución manda que la Cámara de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia decida. Así tiene que ser: que la Corte tenga la última palabra sobre la constitucionalidad de la ley.

Entonces, ¿por qué algunos alertan que proceder así, haciendo uso de los pesos y contrapesos que define nuestra Constitución, atentaría contra el presidente y su capacidad de gobernar? El presidente y el ejecutivo tienen que aprender a gobernar dentro del marco de pesos y contrapesos que define nuestro sistema republicano. Ejercer oposición no es desestabilizar al país. Hacer uso de la independencia de los órganos del Estado, no es un minar la autoridad del ejecutivo. Dejar que la Corte Suprema decida sobre asuntos de constitucionalidad, cuando hay diferentes interpretaciones entre Asamblea y Ejecutivo, no es provocar una crisis constitucional.

Entiendo perfectamente que el presidente quiere hacer valer su criterio. Entiendo también que la banda de los 12 (ahora 13) se presta para ayudar al presidente, tenga o no razón. Tampoco esperaba del PCN que defendiera principios. ¿Pero qué diablos está buscando el PDC en esta coalición de rescate a un veto presidencial mal fundamentado?

(El Diario de Hoy)

Carta a la jueza de menores María Isabel Ponce

Estimada señora:

Usted les puso el dedo a los medios de comunicación que publicaron la foto y el nombre del “niño” de 17 años que mató a cuchillazo a otro joven. ¡Esto sí es pronta justicia! Cero tolerancia con los criminales. Sobre todo los que publican fotos de asesinos sin pedirle permiso a usted. La felicito.

Usted cree que hay que proteger al joven asesino para que no se le vaya generar un trauma o un complejo por el rechazo que le pueden hacer sentir sus vecinos, una vez que conocen su cara y su nombre y lo que ha hecho. Ya ha pasado por mucho, viéndose involucrado en un acto de horrible violencia, teniendo que matar a un alumno del Inframen...

Usted cree que están equivocados los que pensamos que los periódicos tienen la obligación moral de informar y alertar a los ciudadanos. La publicación del reportaje sobre Jonatan, que para usted constituye un delito a perseguir, para nosotros es un servicio a la sociedad.

Quien quiere proteger a los delincuentes, obviamente no quiere ver este tipo de reportajes en los periódico. Quienes queremos proteger a los ciudadanos y a los miles de alumnos que quieren estudiar, no queremos ver a jueces como usted en los tribunales. Le recomiendo que se cambie de profesión y busque trabajo con los grandes proyectos de prevención que dice el gobierno que va a montar en todas partes.

Saludos, Paolo Lüers

(Más!)

jueves, 18 de marzo de 2010

Carta al canciller Hugo Martínez

Estimado Hugo:

¿Cómo te fue en Cuba? Lástima que a Cuba, a diferencia del viaje a Estados Unidos, no llevaron el montón de periodistas. Me hubiera gustado leer un reportaje sobre la fiesta de inauguración de la embajada salvadoreña en La Habana. Sobre tu discurso. l discurso del canciller cubano.

Sobre todo me hubiera encantado leer una crónica bien hecha que relata una reunión de nuestro canciller con los opositores cubanos. Para entender cómo ellos explican las huelgas de hambre.

¡Espérate! No me vas a decir que no aprovechaste tu viaje para reunirte con algunos representantes de la oposición política.

Porque si fuera así, no entiendo para qué sirve la apertura de las relaciones plenas con Cuba que fue la primera decisión del nuevo presidente salvadoreño. Yo siempre apoyé la idea que era necesario abrir las relaciones y romper el aislamiento de Cuba. En Alemania, una política consecuente de apertura y múltiples relaciones con el gobierno comunista de Alemania Oriental al fin consiguió que cayera el muro y el régimen totalitario.

Todos estos en contra del embargo contra Cuba. Todos estamos en favor de normalizar las relaciones con Cuba. Pero normalizar significa hablar con todos, no sólo con el gobierno.

Bueno, se me olvidó que en Washington tampoco hablaron con la oposición, aunque en este caso el State Department con gusto les hubiera hecho los contactos con los republicanos. Yo se que en Cuba es un poco más complicado. Pero, ¿quién te ha dicho que ser canciller no es un reto complicado que, a parte de buenos modales y refinados gustos, a veces requiere huevos?

Saludos, Paolo Lüers

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miércoles, 17 de marzo de 2010

Autogol de Casa Presidencial y diputados vacilantes

Uno no tiene que ser jurista para saber que el decreto de aumentar las penas máximas para delincuentes juveniles no es inconstitucional. Basta tener razón común para ver que el presidente se equivocó con su veto, basándolo en inconstitucionalidad.

El doctor Chico Bertrand Galindo, en su manera magistral de explicar asuntos de derecho, le dio una gran lección al presidente, explicándole en El Diario de Hoy que puede vetar una ley basándose en dos diferentes razones: por inconstitucionalidad o por inconveniencia política. O sea, para vetar no hay que inventar inconstitucionalidad.

Simplemente puede decir: No estoy de acuerdo. Y la Asamblea decidirá si le acepta el argumento de la conveniencia política o, para llamarlo de manera más prepotente, de la razón del Estado.

Funes y sus asesores (¿a saber quiénes le redactan los decretos y las argumentaciones jurídicas?) se equivocaron. Pensando que así estaban dando más peso a su veto, se fueron por la inconstitucionalidad para vetar la reforma a la ley penal juvenil.

El problema que no previeron: Ahora a los diputados, al llegar a la conclusión obvia que no existe inconstitucionalidad, no les queda otra que superar el veto. Incluso los diputados que están dispuestos a tomar en cuenta los argumentos políticos del presidente, no lo pueden hacer, porque el presidente se fue por la vía de la argumentación jurídica, la cual no tiene sustento.

Si el presidente hubiera vetado la reforma argumentando que está en contradicción con las políticas públicas que está implementando el gobierno, les hubiera salido mucho mas fácil a los diputados aceptar el veto.

Se hubiera armado un debate político, donde el presidente hubiera tenido buenas posibilidades de imponer su voluntad, dada la composición actual de la Asamblea y el carácter vacilante de varios partidos.

De hecho, la disposición de los diputados de PCN, PDC, GANA y CD de acatar el veto del presidente, no es basada en dudas en la constitucionalidad del decreto vetado, sino en consideraciones políticas. No quieren minar la posición del presidente. Y quieren ofrecerse a Casa Presidencial como potenciales aliados, o por lo menos como 'oposición constructiva'...

Hoy los diputados vacilantes actúan y argumentan como si el presidente hubiera observado, no vetado, la reforma a la ley penal juvenil. Hoy discuten como 'mejorar' su propio decreto.

Eso es precisamente el problema de los diputados vacilantes: Como el presidente armó berrinche y vetó, en vez de observar, y como el veto se hizo en base de inconstitucionalidad, sólo en base de inconstitucionalidad pueden cambiar su voto original y negarse a apoyar a ARENA y FMLN en su intento de superar el veto.

La votación en la Asamblea no puede ser si hacer caso o no al presidente en su argumentación política. Esto queda descartado desde Casa Presidencial se fue por la ruta equivocada de la inconstitucionalidad. La única votación razonable y basada en principios es sobre la constitucionalidad del decreto en cuestión. Caso perdido. Autogol de Casa Presidencial.

(El Diario de Hoy)

Elogio del periodista

Aunque en la Red ya proliferaban las narraciones del terremoto, y también vídeos falsos como el que las televisiones recogieron de YouTube, el mundo no se hizo una idea precisa de la catástrofe de Haití hasta que los enviados especiales pusieron allí sus pies. Sólo entonces llegamos a tomarle la medida a la tragedia, a aspirar el olor dulzón de la cadaverina, a sentir las manos de los niños perdidos que se aferraban a las de los periodistas. Un sentimiento de orgullo profesional recorrió las redacciones de medio mundo cuando los "nuestros" llegaron a Haití y empezaron a cumplir con el oficio: describir lo que hay, averiguar lo que pasa, palpar el sufrimiento, remover conciencias y responsabilidades, desatar la ola solidaria. "Eh, compañeros, mirad: no estamos acabados, todavía podemos hacer bien las cosas", vino a ser ese mensaje. Orgullo, sí, porque el periodismo anda con la moral alicaída. Muchos lectores, sobre todo jóvenes, no visitan ya otro quiosco que el del gratis total de la Red y sin negocio no hay independencia económica, ni informativa.

El panorama internacional proyecta una sombra inquietante: cierre de medios, reducciones de plantillas, migración de anunciantes a la web, predicciones apocalípticas de que el periodismo escrito tiene sus días contados. "Octubre de 2044", anoten esta fecha porque, según las extrapolaciones del profesor de Periodismo Philip Meyer, los periódicos norteamericanos perderán ese mes de ese año al último de sus lectores. Y, sin embargo, el análisis de las noticias difundidas por 53 canales de información de Baltimore ha mostrado que la prensa generalista, sea en papel o en la web, produce el 48% de las noticias de elaboración propia; los diarios especializados, el 13%; las televisiones locales, el 28% y las radios, el 7%, frente al 4% de los nuevos medios: diarios digitales, blogs, sitios web locales, Twitter...

De acuerdo con este estudio del gabinete de ideas Pew Research Center, los canales de Internet, imbatibles en dar primeros la noticia, se limitan, por lo general, a reciclar las informaciones de los medios convencionales, sin aportar mayor valor añadido. Sería una triste paradoja que la noticia verificada y contextualizada resultara engullida, precisamente, por la avalancha planetaria actual de fuentes emisoras y multiplicadoras de datos y opiniones. ¿Qué noticias (noticias, no comunicaciones de parte, exudaciones del marketing, doctrinas o prédicas) se difundirán en Internet cuando se hayan extinguido estos "dinosaurios"? La eliminación de la prensa escrita, ¿acarreará la desaparición del periodismo y de los periodistas, al menos, como se les ha conocido hasta ahora?

Sobre el papel, el nacimiento de Internet: libre, gratuito, simultáneo, horizontal, ilimitado, sólo podía ser motivo de satisfacción: ha llegado el cambio de paradigma, un nuevo vínculo entre prensa y ciudadanía que permite airear todas las voces, difundir las verdades que los medios callan por las presiones del poder. Se acaba, por fin, el oligopolio informativo que la élite profesional ha venido ejerciendo sobre un público mayoritariamente pasivo. Queda inaugurada la "democracia comunicativa".

A la espera de los ajustes económicos, jurídicos, técnicos y periodísticos, el riesgo, hoy por hoy, consiste en arrojar el agua sucia de la bañera con el niño dentro. ¿Es ésta la incertidumbre propia de las situaciones en las que lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer o, simplemente, la angustia de la adaptación forzosa que ya conoció el periodismo escrito con el surgimiento de la radio y la televisión?

Además del anonimato, algo debe tener Internet para que, en estos albores, atraiga a tanto navegante en la intolerancia que ve en la charla en comandita, no un espacio para debatir y rebatir, sino un terreno de batalla. ¿Por qué pululan ahí gentes inclinadas a denigrar y despellejar, mentes perezosas que no leen lo que descalifican y sueltan lo primero que se les pasa por la cabeza? No son sólo los trolls, internautas especialistas en provocar y crispar, quienes asaltan los foros y arrasan el diálogo racional mesurado. Son, sobre todo, internautas que encuentran sentido a arruinar el crédito y la reputación ajenos, mientras pontifican sobre lo divino y lo humano.

En su librito Internet, el éxtasis inquietante, Alain Finkielkraut ha escrito que los ciudadanos del ciberespacio celebran como victoria de la igualdad la licuefacción del autor reconocido. El filósofo francés cree que el ejercicio irresponsable de ese "derecho a ser autor" que asiste a todo internauta y la posibilidad que da el medio de actuar sin compromiso, conduce a un modelo de "libertad fatal". La escritora Rosa Pereda ha recordado que el escándalo, la burla, el insulto y la murmuración denigratoria son las formas más eficaces de control social. Su impresión es que en la Red se reproduce el tono de la discusión tabernaria. Con la diferencia de que ahora estamos ante una taberna global permanente donde todo lo que se dice se queda.

Según la Asociación de Internautas, al 70% de los españoles que navegan por la Red le cuesta distinguir los bulos de las noticias fiables. Aunque la tesis que niega fundamento a la profesión de periodista está en el ambiente -"¿Por qué no puedo yo entrevistar a Zapatero?", reclamaba el ponente de un debate universitario-, los internautas piensan que las versiones online de la prensa convencional son, pese a todo, las fuentes más fiables.

Y es que el periodismo se consagró, precisamente, como filtro efectivo contra el bulo. Se equivocan quienes creen que el periodismo en la Red puede prescindir de la formación, el código deontológico, el estatuto de redacción, la ética o la vergüenza torera. "Ja, como si los periodistas respetaran sus códigos", dirán quienes predican el fin del periodismo. Pese a todo, puede que los cínicos periodistas retratados con maestría en Primera plana, de B. Wilder, resulten unos tipos entrañables comparados con lo que prolifera por ahí. Mejor estar entre las tres pes (putas, policías, periodistas) que ponerse en manos de grupos sin escrúpulos o de aficionados temerarios atacados por la soberbia.

Quienes creen que pueden suplantar sin problema al periodista podrían hacer el ejercicio simple de elaborar una noticia en el tiempo en que lo hacen los profesionales, para comprender que captar lo significativo, ordenar con criterio los datos, contextualizarlos y redactarlos de forma comprensible y atrayente es una tarea que requiere el saber del oficio. ¿No hemos visto a escritores consagrados naufragar en el género del reportaje y a intelectuales perderse en entrevistas-río sin principio ni fin? Con sus miserias y el pesado lastre de sus otras tres pes domésticas -paro, precariedad y presiones-, el periodismo, donde el éxito es siempre efímero y la reputación profesional discurre al borde del precipicio, cumple una función imprescindible.

Pese a la calidad indudable de algunos espacios y al mérito personal de quienes los animan, nuestro universo digital está muy coloreado por plataformas sectarias, "confidenciales" donde chirría la regla de la verificación, fabuladores informativos que todos los días rearman la teoría de la conspiración del 11-M, tertulias de boca caliente en disputa por ver quién la dice más gorda. Pero la Red no inventó la mentira. La rentable escuela de la invectiva nacional ya funcionaba antes entre nosotros, como funcionaban los carroñeros que hacen espectáculo de lo más sagrado.

Según eso, el problema no estaría entre el nuevo y viejo periodismo, sino entre el bueno y el malo, en la urgencia de restablecer la relación perdida con el público.

"Mientras muchos de nuestros competidores se retiran, nosotros seguimos invirtiendo en más y mejor periodismo, conscientes de que ésa es la fuerza de nuestra marca. Creemos en un periodismo de verificación y valoramos más la precisión que la velocidad o la sensación. Contra lo que pasa en muchas redacciones, alzadas en guerra contra los que dirigen el negocio, en mi periódico nos hemos apañado para sostener un sentimiento de unión objetiva", ha explicado Bill Keller, editor de The New York Times. Él está convencido de que sobrevivirán, "algunos de los mejores periódicos" porque piensa que la sociedad demanda un periodismo serio. "Pese a nuestras desgracias, creo con todo mi corazón que los periódicos, ya lleguen a la puerta de casa, a su portátil, a su iPhone o a un chip implantado en su corteza cerebral, estarán con nosotros durante tiempo", ha dicho.

Así que, asfixiados y desconcertados, pero no acabados, todavía. Se busca información rigurosa y honesta de lo que pasa en la calle; o sea: la receta clásica del periodismo.

(El País/Madrid)

martes, 16 de marzo de 2010

Carta al fotoperiodista que registró un asesinato

Estimado colega:

Tomaste las fotos del asesinato del alumno Francisco Garay. Y ahora nuestro ex-colega y ahora presidente, Mauricio Funes, se atreve a cuestionarte por haber hecho tu trabajo.

La respuesta al presidente es: El país sería mejor y más seguro si cada uno estuviera haciendo su trabajo. Haciéndolo bien. Vos hiciste las fotos, las hiciste bien. Hiciste lo que es tu profesión y con eso, serviste al país que ahora ve estas fotos y discute a más profundidad el problema de la violencia juvenil.

La pregunta al presidente es: ¿Y usted hizo su trabajo? ¿Su ministro de Seguridad hizo bien su trabajo? ¿Su policía?

Así que no te dejés confundir, colega: Vos cumpliste. El presidente, ¿quién sabe? Nadie, mucho menos el presidente de la República, te puede cuestionar porqué hiciste fotos en vez de actuar para evitar el crimen. Actuar para evitar el crimen es el trabajo del presidente y de la policía. El trabajo nuestro es retratar la realidad, en fotos o en palabras, para informar al público y mover su conciencia.

Vos cumpliste con tu trabajo. A cabalidad.

Así se compone el país: cada uno cumpliendo lo que le toca, con responsabilidad, profesionalidad y eficiencia. Hoy hablan mucho de prevención. Pero la prevención no es inventar programas. El ministro que hace bien su trabajo, hace prevención del delito. El fiscal que hace bien su trabajo, hace prevención de violencia. Y así todos: el policía, el maestro, el fotógrafo, el escritor, el empresario, el trabajador social... y el presidente de la República. Si cada uno hace su trabajo con eficiencia, todos estamos previniendo la violencia.

Te felicito, hiciste lo que tuviste que hacer, estamos orgullosos de tu trabajo. Si al presidente, al ver tu fotos, sólo le preocupa si van a afectar su veto contra el aumento de las penas para asesinos juveniles, esto ya no es tu problema. Es un problema serio para el país que el presidente reaccione así...

Tu colega Paolo Lüers

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lunes, 15 de marzo de 2010

Un gobierno común y corriente

Así que el viaje del presidente Funes a Washington fue un éxito. Así lo dicen los prominentes periodistas que lo acompañaron.

Ahora Funes se graduó de “líder regional” -porque así se refirió Obama a su huésped.
Lo que no nos contaron es que la presencia de un nuevo “líder regional” sólo tuvo mención en el saludo protocolario que pronuncio Obama en la Casa Blanca, pero no tuvo ningún impacto en los medios. Ni el New York Times ni el Washington Post ni el Wall Street Journal mencionaron la magna visita. Sólo apareció en Estados Unidos en algunos medios latinos.

Fue una visita de rutina. Fue un éxito, porque se amarró la prolongación del TPS para los inmigrantes salvadoreños y porque sirvió para normalizar las relaciones diplomáticas entre San Salvador y Washington con el nombramiento del embajador salvadoreño en Estados Unidos. Para un gobernante electo por un partido como el FMLN, es un éxito la manera normal y rutinaria que la Casa Blanca ha recibido a Mauricio Funes.

Pero sólo quien está demasiado atraído por la cercanía al poder puede confundirse y pintar la visita en Washington como un evento trascendental y como prueba del liderazgo del presidente Funes. ¿Cuál liderazgo centroamericano? En el asunto hondureño, dicen todos en coro. La verdad es que Funes se ha plegado de manera muy pragmática y prudente a la política norteamericana hacia Honduras, primero cuando Washington decidió acompañar al ALBA en la campaña internacional para aislar a Honduras; y también cuando Washington al fin decidió facilitar el reconocimiento internacional del gobierno Lobo. Esto convierte a Funes en un enlace importante para los hondureños para volver a ingresar al SICA y a la OEA, ¿pero en líder regional? ¿Líder de quiénes? Seguramente no de los hondureños, quienes con todo derecho siguen desconfiando de quienes los abandonaron y les querían imponer la permanencia de Zelaya en el poder. De qué manera Funes se puede haber convertido, de la noche a la mañana y en Washington, en un líder para Honduras, Panamá, Costa Rica y Guatemala, sigue siendo un enigma.

Para realmente convertir su visita a Washington en un evento importante y en un exitoso más allá de la rutina y cortesía diplomática, Funes tendría que haber hecho varios movimientos audaces. Para realmente dar sentido político a sus reuniones con el liderazgo de las dos cámaras del Congreso, Funes tendría que haberse reunido con la oposición republicana. No lo hizo. Se reunió con los dirigentes demócratas. Con los más cercanos. Nuevamente: se puede llamar éxito el hecho que los máximos dirigentes demócratas del Congreso recibieron al presidente salvadoreño. Es un éxito, si antes existía duda de si lo iban a tratar con toda normalidad o como bicho raro. Lo trataron con normalidad. ¿Y qué? ¿Este es le gran éxito?

Un evento político trascendental hubiera sido sentarse y dialogar a calzón quitado con los dirigentes republicanos. Meterse en la cueva del león, de donde provienen los obstáculos para el TPS, para un aumento de la asistencia norteamericana a un gobierno del FMLN, y sobre todo, para la reforma migratoria.

No mencionar en Washington en voz alta la necesidad de una reforma migratoria puede haber correspondido a la compleja coyuntura interna que enfrenta Obama. Pero de ninguna manera al interés de El Salvador y Centroamérica. Tal vez no hubiera sido prudente presionar a Obama en este punto, sabiendo que él ahora tiene otras prioridades que negociar con la oposición republicana. Pero confrontar a los republicanos con la necesidad impostergable de la reforma migratoria para Centroamérica hubiera sido un paso en la dirección correcta. Incluso, quien sabe, en dirección de un liderazgo regional...

La otra importante misión en Washington eran las negociaciones con los organismos monetarios internacionales: Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Fondo Monetario. También esta parte los corresponsales de la Corte presidencial nos la pintan como gran éxito, cuando en verdad es ejemplo triste de falta de sinceridad, estrategia y audacia.

Si de verdad los organismos internacionales, para soltar más créditos adicionales para El Salvador, querían ver a los representantes de los partidos en la mesa de negociación en Washington, es porque exigen como condición que el gobierno entre en una concertación con la oposición, encaminada a un pacto fiscal que no sea impuesto, sino consensuado con oposición y empresariado. Si esto era el reto estratégico que los organismos internacionales pusieron a El Salvador, obviamente salimos reprobados. El hecho de que Casa Presidencial, que no tenía previsto invitar a ningún representante de ningún partido al viaje a Washington, trató de convocar a los dirigentes partidarios a última hora, es sólo la muestra patética de otro problema mucho más serio: no existe proceso de concertación. Lo que a última hora trataron de montar en Washington era un show de algo que no existe. Los famosos “pueblos Potemkin” que el gobernador mostró al Zar, pero que eran puras fachadas...

¿Cómo proyectar en Washington unidad y concertación nacional, si a los partidos los convocan a última hora y sin concertación previa? Y con el resultado de que ni siquiera el jefe de su propio partido aceptó acompañar al presidente en estas condiciones...

Así obviamente no se prepara una visita en Washington, si realmente se quiere más que la normalidad y rutina. O sea, si se quiere más que lo mínimo: que me reconozcan como legítimo gobierno común y corriente.

Si se quiere más que esto y logros tangibles, hay que trabajar en casa y en Washington de otra manera. Hay que concertar antes en casa y conjuntamente llevar el resultado a Washington, a la Casa Blanca, a la oposición republicana y a los organismos internacionales. En este sentido, la visita de Funes a Obama fue una oportunidad no aprovechada.

(El Diario de Hoy)

domingo, 14 de marzo de 2010

La naturaleza del pecado

En algún momento de mi vida quise ser sacerdote. Todavía no sé claramente por qué, pero ninguna vocación es pura y, ahora, supongo que un manojo de razones pudieron llevarme a las puertas del seminario. Ejemplos: era un renacuajo de 18 años y quería salvar al mundo. O también: no tenía ni idea de quién era yo ni de lo que era el mundo. Más: había sido educado en la fe católica, quería irme de mi muy católica casa, en fin... Esa es una de las ventajas de ser joven: lo inexplicable tiene muchos permisos. Equivocarse puede ser una virtud.

Así fue como entré al seminario de los jesuitas. Un mes antes de cumplir los dos años, fecha en que debía hacer los votos, me salí. Estaba furiosamente enamorado de una María que, en muy pocos meses, había derrumbado las ofertas de esa civilización que es la Compañía de Jesús. Recuerdo todavía una broma con la que los pichones de curas solíamos ablandar dudas mayores. Siempre remedábamos la fórmula del compromiso de los votos recitando "pobreza, obediencia y brabrebrá". La última palabra iba siempre apurada, en voz baja. Era un tropiezo incomprensible de consonantes. La última palabra era, o al menos debía ser, "castidad".

Pero todo hay que decirlo: nunca fui tan deseado, cortejado y abordado por las mujeres como en esos años. Corrían los tiempos de la Teología de la Liberación, éramos unos jóvenes de izquierda, andábamos con el pelo largo, en sandalias, en bluyines y franela, pateando el barrio donde vivíamos, organizando comunidades.

Pero éramos, sobre todo, prohibidos. No había una sola muchacha que no quisiera, aunque fuera como juego, tentar o provocar a alguno de los que estaban estudiando para ser curitas. La castidad, ciertamente, era un trabalenguas, un infierno impronunciable.

Con los años y con la vida me fui convirtiendo en un hombre sin dios y sin iglesias. Mi mejor religión es la casualidad. Tengo más fe en mis amigos que en los santos. Es probable que una de las cosas que más me haya alejado del catolicismo sea justamente su relación con el deseo, con el placer, con el cuerpo. Han pregonado tantas veces a un dios castigador, que anda de fisgón, persiguiendo el goce ajeno. Se han dedicado, en demasiadas ocasiones, a promover y a distribuir la culpa. A veces, sólo permanece la sensación de que ­incluso en sus ritos­ hay más tortura interior que alegría. Como muchos, en algún momento, se me cayó la brújula y me reconocí más terrenal y pagano.

Ahora me resulta totalmente absurdo que el lugar donde no hay cuerpo sea un paraíso.

Pero el tema religioso todavía me sigue interesando mucho. Quizás es una forma de mantenerme en diálogo con el pasado. Decía Heinrich Boll, excelente escritor y ferviente católico, que lo único malo de los ateos es que, con demasiada frecuencia, quieren hablar de dios y de la iglesia.

Pienso y escribo todo esto después de leer las declaraciones del padre Federico Lombardi, vocero del Vaticano. Ante la avalancha de denuncias por casos de sacerdotes pederastas, el reverendo Lombardi trata de enfrentar los cuestionamientos diciendo que: "Toda persona objetiva y bien informada sabe que el tema es más amplio y que concentrar las acusaciones sólo en la Iglesia saca a las cosas de perspectiva". Es sorprendente cómo quienes, desde los altares de la moralidad, han pretendido controlar y administrar hasta la vida privada del prójimo, sean de pronto tan benévolos, tan prudentes, tan flexibles, cuando se trata de enjuiciar su propia intimidad. Es más rentable vivir de la debilidad ajena.

Por si fuera poco, celebra y elogia, Lombardi, esta semana y desde el Vaticano, la respuesta "rápida" y "determinada" de la Iglesia ante las denuncias de abusos sexuales contra niños o adolescentes cometidos por sacerdotes.

Estas palabras podrían pasar como una retórica más de cualquier representante de un Estado corrupto si no fuera porque tratan de enfrentar por lo menos 500 denuncias de abusos que han empezado ahora a surgir en Alemania, Irlanda, Austria y Holanda.

Algunos de los casos señalados ocurrieron hace 40 o 50 años. Eso, tal vez, es lo más brutal de todo el proceso: el silencio cómplice, la omisión. La velocidad que tanto aplaude Lombardi, en realidad, quizás sea un delito.

Las pruebas de la fe suelen ser muy exigentes. Ahora resulta que la naturaleza del pecado también puede ser discrecional: ¿qué es peor para un adolescente? ¿Usar preservativos o ceder ante las ansias sexuales del padre espiritual de su colegio? ¿Qué hay que hacer, hoy en día, para no perder el cielo?

(El Nacional/Venezuela)

El discurso de Mojica

El discurso de toma de posesión de José "Pepe" Mujica en Uruguay merece la mayor atención. Es una pieza de singular sabiduría política, tejida por alguien que viene de vuelta de muchas enfermedades del izquierdismo infantil, pero que no deja de ser de izquierda. Es una disertación de alguien que ha metabolizado lo que el maestro Norberto Bobbio estableció como la tríada de fuerzas políticas del siglo XX: el liberalismo, la democracia y el socialismo, de cuya combinatoria se ha nutrido la mayoría de los países ricos y prósperos del planeta, siempre colocando el énfasis en el liberalismo y la democracia.

Aboga por la consolidación de un sistema democrático de partidos, tallado en las mesas de negociación y acuerdos.

Habla de cóncavos y convexos en un país que no puede prescindir de ninguno. Nadie queda fuera. Rema a favor de la concertación y en contra del conflicto, mientras enciende velas en el altar de la unión y le da la espalda a la separación, a la ruptura. Reproduzco, en este sentido, una frase que sólo puede pronunciar un hombre maduro: "Hace rato que aprendimos que las batallas por el todo o nada son el mejor camino para que nada cambie y para que todo se estanque".

Confiesa querer terminar con la indigencia, lograr el pleno empleo, darle seguridad a la gente en su vida cotidiana y ofrecerle a la ciudadanía salud y previsión social, y dice: "Nada de esto se consigue a los gritos.

Basta mirar a los países que están delante en estas materias y se verá que la mayor parte de ellos tienen una vida política serena. Con poca épica, pocos héroes y pocos villanos.

Más bien, tienen políticos que son honrados artesanos de la construcción".

Afirma que desea buscar cambios de verdad, para lo que es necesario llevar una "civilizada convivencia política". Se propone darle "cinco años más de manejo profesional de la economía, para que la gente pueda trabajar tranquila e invertir tranquila". En esto, le rinde homenaje a su antecesor, Tabaré Vásquez, y deja en claro que la parte buena de la historia no comienza con él.

Concluye este pasaje señalando: "Vamos a ser ortodoxos en la macroeconomía". Más adelante, emerge una humildad que sólo puede profesarla un hombre ya librado de fantasmas. Dice: "No vamos a inventar nada, vamos con humildad detrás del ejemplo de otros países pequeños, como Nueva Zelanda o Dinamarca".

Hacia el final de sus palabras sabias, afirma que "sólo el dogmatismo quedó sepultado" y que "en el mundo ya no hay un centro sino varios y que la globalización es un hecho irreversible". Sentencia que "la idea de cerrarse al mundo quedó obsoleta". Les soy franco: leí en diciembre un libro de entrevistas con Mujica; en él advertí que no se trataba de un dinosaurio, que sus ideas no eran tributarias de alguna asfixia ideológica, que no era un tonto aferrado a un submarino.

Con este discurso, advierto que se trata de un hombre de peso, que puede hacerle mucho bien a América Latina.

Viene de la izquierda y sigue en ella, pero ha sido capaz de metabolizar la ristra de errores que se tejen en torno a su petrificación autoritaria. Está dispuesto a pensar más que a profesar. Es práctico, sin sacrificar su esencia. Está dispuesto a ensayar caminos que desde sus cárceles ideológicas antes no se hubiera permitido. Pepe Mujica es otro: sólo los hombres inteligentes cambian.

Sus palabras demuestran que es posible hallar un espacio de encuentro entre distintas maneras de concebir el mundo.

Gritar, tirar la puerta, insultar, humillar será siempre más fácil que construir consensos.

Los venezolanos nos merecemos un presidente así: ya son muchos años trajinando el camino equivocado.

(El Nacional/Venezuela)

Discurso de Pepe Mojica

Mis conocimientos jurídicos, extraordinariamente escasos, me impiden dilucidar cuál es el momento exacto en que dejo de ser presidente electo para transformarme en presidente a secas.

No se si es ahora, o si es dentro de un rato, cuando reciba los símbolos del mando de manos de mi antecesor.

Por mi parte, desearía que el título de "electo" no desapareciera de mi vida de un día para otro. Tiene la virtud de recordarme a cada rato que soy presidente sólo por la voluntad de los electores.

"Electo" me advierte que no me distraiga y recuerde que estoy mandatado para la tarea. No en vano, el otro sobrenombre de los presidentes es "mandatario".

Primer mandatario, si se quiere, pero mandado por otros, no por sí mismo.

(Lea el discurso completo de inauguración de Pepe Mojica en El Pais/Uruguay)