Carta a ARENA: Regresen al pasado donde se sienten más cómodos

Amigos:
Les hago una recomendación: Vuelvan a sacar los famosos spots de TV, donde Norman casi andaba llorando cuando dijo: “Un país libre de maras no es en sueño, es tu derecho. Yo sé lo que hay que hacer – y tú también. Todos sabemos. La obligación más urgente del próximo presidente es hacerlo. Soy el único -el único- de cara al pueblo y mirándote a los ojos, que asume el compromiso.” Vuelvan a hacer esta campaña, cambiando lo del próximo presidente, pero dejando claro que son ustedes los dueños de la mano dura, y los del FMLN los copiones…



Bueno, que cosa más irónica. Este spot, cuyo contenido y esencia ustedes vuelven a abrazar al votar por las medidas especiales del gobierno para profundizar la guerra, le hizo a Norman Quijano perder las elecciones. Y al darse cuenta que este mensaje era perdedor, lo cambiaron para la segunda vuelta y comenzaron a hablar de soluciones integrales, de prevención, de reinserción… y casi ganaron.

Pero hoy viene el colmo de lo irónico que es el bipartidismo: El candidato que ganó, Sánchez Cerén del FMLN, pone en práctica el spot que hizo perder a Norman. Y ahora, que Sánchez Cerén los arrincona con su propuesta de estado de emergencia, los agarro con la manos vacías, por no decir con los pantalones abajo: En febrero del 2014 cambiaron de discurso (y casi ganan la segunda vuelta), pero no elaboraron una estrategia alternativa a la guerra frontal que practica el gobierno del FMLN. Año y medio después, y todos los días viendo el fracaso aparatoso de la política de Seguridad del FMLN, ARENA no dispone de una alternativa. Tiene que ir al baúl del recuerdo…

En esta situación, cuando el gobierno hace su propuesta de profundizar la guerra y para conseguir los préstamos necesarios para mantener a flote no solo esta guerra sino su gobierno entero, ustedes no pueden simplemente decir NO. Entonces, aunque saben que esta política del FMLN va a seguir fracasando y que vamos a seguir pagando esta altísima cuota de sangre por varios años más, ustedes deciden abandonar la oposición y sumarse a la Unidad Nacional contra la Delincuencia - ¡bajo el liderazgo del profesor Salvador Sánchez Cerén!

Lo que hicieron el viernes, significa nada menos que la suspensión de la oposición. Ustedes abandonaron el rol de oposición. Una vez que se unieron al plan de Seguridad, van a tener que aprobar los fondos necesarios para que funcione. Van a tener que aceptar que el gobierno abuse de la libertad de contrataciones libres y de poder actuar en los penales sin supervisión de los jueces de Vigilancia…

No estoy diciendo que una oposición no puede concertar y apoyar al gobierno cuando hay políticas concertadas. Claro que sí. Por supuesto. Pero ARENA no concertó. El rumbo y las líneas principales de la política de Seguridad del FMLN, aunque fracasados, no se modificaron, se complementaron. Ustedes se dejaron chantajear, y como nadie en ARENA ha desarrollado una política alternativa a la política guerrerista del FMLN, pasó lo inevitable: ARENA recayó en sus posiciones tradicionales de mano dura, y por tanto Rodrigo Ávila y Norman Quijano no tuvieron ningún problema de abrazar las propuestas del FMLN. El gobierno, muy sabiamente, incluso les hizo creer que las ideas provienen de ellos…

Qué historia más tragicómica: En el 2009, ARENA postula a la presidencia a Rodrigo Ávila, porque Saca y Figueroa piensan que con la imagen de Rambo se ganaría fácilmente. Pero Rodrigo perdió…
En 2014, ARENA postula a Norman Quijano e invierte millones para vestirlo también de Rambo: “Soy el único de cara al pueblo y mirándote a los ojos, asume el compromiso de liberar al país de los mareros.” Y otra vez, ARENA pierde. Recibe en la primera vuelta una gran cachimbeada.

Ustedes sacaron la única conclusión lógica: Hay que cambiar el discurso. Lo cambiaron, se llama a Ruano y Neto (y hasta a Paolo) a ir donde asustan para explicar el cambio de discurso – y casi ganan.
Pero sólo cambió el discurso, y no la esencia. A la primera que la cosa se pone ruda, ustedes se ahuevan - y muestran su disposición de sacrificar a Neto Muyshondt y Salvador Ruano, sólo por que se habían reunido con pandilleros. Y cuando el FMLN aprovecha la masacre de Opico (donde por cierto hasta la fecha nadie ha encontrado pruebas que fue obra de las pandillas) para ofrecer al frustrado pueblo más represión y más mano dura, ustedes no son capaces de ofrecer alternativas.

Cuando uno no tiene alternativas, no tiene nada para enfrentar al populismo. Por tanto se sube al tren, aunque saben que está condenado a chocar. Y el FMLN ha logrado dos éxitos estratégicos: A partir de ahora, ustedes son corresponsables de todos los fracasos de esta política – y pagarán la mitad del costo político. Y segundo: Se liberaron de la incomodidad de tener que enfrentar oposición.

Así que les recomiendo: Llaman a JJ Rendón y vuelvan a activar la campaña de “Todos sabemos lo que hay que hacer, pero nosotros sabemos hacerlo.” A ver si logran competir con el FMLN en el concurso de quien es el mejor Rambo. Les saldrá difícil, porque ellos tienen las armas y pueden matar, ustedes sólo pueden hablar y aprobarles decretos.

Saludos,
e2b99-firma-paolo 
PS: Háblenme cuando estén listos para constituir una alternativa.

(Mas!/El Diario de Hoy)


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No es que no se le haya advirtido. Aquí la "Carta de Paolo" del 9 de marzo 2016:


Carta a los diputados: Ciudado, trampa cazabobos

Paolo Luers, 9 marzo 2016, EDH

Dirijo esta carta a todos los diputados, ya que ustedes, en los próximos días, tendrán que autorizar o rechazar el plan del gobierno de decretar un régimen de excepción, supuestamente para mejorar su capacidad de combatir a las pandillas. Pero muy en particular esta carta va a aquellos diputados de la oposición, quienes inmediatamente, sin discusión, sin ni siquiera conocer una solicitud del gobierno, ofrecieron sus votos para establecer en El Salvador nuevamente el estado de excepción que tuvimos durante toda la guerra de los 80.

Entre los 84 diputados hay muchos que por su participación en la guerra, de uno y del otro bando, saben perfectamente que incluso durante la guerra, el estado de excepción muy poco sirvió a la Fuerza Armada para vencer a la guerrilla y que, más bien, sirvió para la sistemática represión de los derechos civiles de toda la nación, facilitando prácticas de tortura, censura y represión de organizaciones sindicales, de estudiantes y de campesinos. Sería interesante que en los pasillos de la Asamblea hubieran pláticas bilaterales entre el ex general Mauricio Vargas y el ex comandante “Milton” Medardo González. Siendo honestos, coincidirían con que el permanente Estado de Excepción, prolongado cada rato por la Asamblea, no sirvió para nada bueno.

Aun así, ahora me encuentro con la absurda vuelta de la historia que ambos, Vargas y Medardo, quieren implementar nuevamente un Estado de Excepción, esta vez en una guerra contra las pandillas. Con Rodrigo Ávila, Norman Quijano y otros apoyando a un feliz Guillermo Gallegos, quien tiene años de estar proponiendo cosas como la pena de muerte y un régimen de excepción. Por suerte, y para salvar el honor de su partido, también hubo dirigentes y diputados que inmediatamente dijeron no a la intención del FMLN de implementar un estado de emergencia.

Manuel Hinds comprueba en su columna en esta misma edición que ninguna de las garantías constitucionales que un decreto de régimen de excepción suspendería ha sido obstáculo para reducir la violencia, ni para combatir a las pandillas. Por tanto: Ninguna de las facultades extraordinarias, que el régimen de excepción puede dar al gobierno,  sirve para evitar masacres como la de Opico, donde se supone (pero tampoco comprueba) que los responsables fueron pandilleros. Mucho menos para prevenir masacres como la de San Blas y otras, donde los responsables fueron agentes del Estado.
Sería realmente interesante ver si en la Asamblea hay 43 diputados dispuestos de dar al gobierno el poder de suspender garantías constitucionales, aunque nadie puede explicar en qué va a favorecer a los salvadoreños que quieren que termine la epidemia de violencia. Más aun, sería interesante ver cuántos diputados opositores estarían dispuestos a dar sus votos para que con 63 votos (mayoría de tres cuartos) se apruebe la suspensión por 14 días de todos los derechos que protegen a los detenidos. Como dice Manuel Hinds: Esto abre la puerta al fantasma de la tortura.

El presidente, hasta ahora, no ha hecho una solicitud formal. Solo ha dicho a los presidentes de la Asamblea y la Corte Suprema y al fiscal general que está considerando un decreto de emergencia haciendo uso de los artículos 29-31 de la Constitución.

El FMLN, desde su historia guerrillera, siempre ha sido experto en trampas cazabobos. Y esta le funcionó perfectamente: El FMLN sólo menciona el régimen de excepción como una posibilidad, y sólo se pone a esperar hasta que desde la oposición salgan las voces de quienes piensan que tienen que ganarle al FMLN en los terrenos de populismo y mano dura. Y cabal: Los tres areneros de la Comisión de Seguridad se suman al grito de guerra de Gallegos y exigen al gobierno que decrete el régimen de excepción. Bueno, dirá el presidente, si hasta la oposición me lo pide…

Todavía hay tiempo para analizar y recapacitar. La Asamblea, sobre todo la oposición en ella, tienen la función de defender la institucionalidad y el Estado de Derecho contra cualquier intención autoritaria de limitar nuestras libertades y garantías constitucionales.

La Asamblea no tiene porque avalar un estado de excepción. Si el gobierno realmente lo quiere, tiene derecho de decretarlo en el Consejo de ministros, menos las garantías que los artículos 12 y 13 dan a los detenidos.

Su ineptitud lleva al gobierno a proponer dos medidas de excepcionalidad: expropiar los fondos de pensiones, para salir de su crisis fiscal; y un régimen de excepción para crear la ilusión que están haciendo lo necesario para combatir el crimen. La batalla política es sobre quien va a asumir la responsabilidad y el costo político para estas locuras. El gobierno quiere que entre todos lo asumamos. Aceptarlo sería suicidio político.

Saludos,
e2b99-firma-paolo

“Su ineptitud lleva al gobierno a proponer dos medidas de excepcionalidad: expropiar los fondos de pensiones, para salir de su crisis fiscal; y un régimen de excepción para crear la ilusión que están haciendo lo necesario para combatir el crimen.”