Carta a los usuarios de las telecomunicaciones, o sea a todos


Ciudadanos:
En la última carta escribí: Quieren meternos la mano en el bolsillo – hablando del plan del gobierno de expropiar nuestros ahorros de pensiones. Pero mientras estamos tratando de cuidamos un bolsillo, ya nos caen al otro – hablando del plan de ponernos un impuesto especial de Seguridad.

Este plan fue presentado por el trío fatal: gobierno, FMLN y GANA. El gobierno representado por Carlos Cáceres de Hacienda, Hato Hasbún de Presidencia, y Benito Lara de Inseguridad. El FMLN representado por Lorena Peña, presidenta de la Asamblea Legislativa. Y GANA representado por Guillermo Gallegos, vicepresidente de la Asamblea. Donde estos andan juntos, cuídense sus carteras…

Los periódicos reportan: “Impuesto de seguridad lo pagarían usuarios de telefonía“ (LPG); “Nuevo impuesto de 10% a usuarios de telefonía” (EDH); “Gobierno propone gravar con 10% a uso de teléfono” (El Mundo). Pero esto ni siquiera es la mitad de la triste verdad.

Lean con atención esta frase: El impuesto será aplicado a los usuarios, revendedores de servicios de telecomunicaciones y los adquirientes de cualquier dispositivo tecnológico que permita la utilización de los servicios de telecomunicación.”

Leyendo bien este comunicado del gobierno, nos van a cobrar 10% sobre todo que paguemos, no sólo para telefonía (fija y celular), sino para cualquier tipo de telecomunicaciones: telefonía, Internet, y cable. Y nos van a cobrar 10%, no sólo sobre los servicios (o sea, la factura mensual y cada saldo prepago), sino también por la compra de equipos: “cualquier dispositivo tecnológico que permita la utilización de los servicios de telecomunicación.” Ningún medio lo ha traducido a lenguaje normal. ¿Qué son estos dispositivos? En el caso de telefonía, los teléfonos fijos y los celulares. En el caso de Internet, computadoras, tablets, laptops. En el caso del servicio de cable: televisores, proyectores.

¿Todo esto lo van a gravar con 10%? No sé. Pero esto es lo que dice el comunicado del gobierno. Que tengan por lo menos el valor de decirlo de manera transparente e entendible, en vez de esconderlo en frases burocráticas y confusas…

¿Y para qué es este impuesto? Para la seguridad, dicen. Para financiar el “Plan El Salvador Seguro”, dicen. ¿Pero qué parte del plan? ¿Para el plan de ofensiva policial, que en seis meses de su implementación ha duplicado el número muertos por homicidio? ¿O para el plan de prevención?

¿De este pisto van a comprar más armas y pagar a más policías, o lo van a invertir en mejores escuelas, más profesores y creación de empleos en las comunidades marginadas donde nace la violencia?

Si fuera para lo segundo, o sea para al fin atacar el problema de raíz, muchos con gusto contribuiríamos. Pero no para seguir haciendo lo mismo, o sea para más mano dura, más muertos, más fracasos.


De todos modos: Antes de hablar de nuevos impuestos, el gobierno tiene que rendir cuentas de los miles de millones que ha gastado en seguridad – y de los resultados. Y en caso que de esta manera llegáramos a aceptar la necesidad de pagar más impuestos, tendríamos que preguntar: ¿Y por qué castigar el uso de las comunicaciones, el acceso a Internet? ¿Por qué no ser más honestos, aumentar el IVA los puntos que sea necesario, y dar a la Asamblea y la ciudadanía los instrumentos para controlar el uso de los fondos. El instrumento se llama Ley de Responsabilidad Fiscal, y sin que esta se aprueba y tenga dientes, ni siquiera deberíamos de hablar de impuestos ni de préstamos ni del presupuesto nacional…

Así que, mientras nada de esto esté claro, cuiden sus carteras. Saludos, Paolo Lüers

1 comentario:

SANTANA HERNANDEZ dijo...

Y porque no? Una carta a todos aquellos evasores, que no quieren pagar sus impuesto al gobierno. Tal vez asi, se les pasa la gana de clavarnos con otro impuesto.