Carta a los diputados sensatos

Estimados:
Espero que todavía existan, por lo menos algunos, diputados sensatos. A ustedes me dirijo. Espero que en momentos cruciales ustedes puedan olvidarse de sus intereses electorales y sus pleitos enfermizos, y unirse para darle al pobre país nuestro una oportunidad de salir del estancamiento.

Estoy hablando de la Ley de Asocios Públicos Privados. Era un proyecto de ley para abrir nuevos espacios a la inversión. Y al mismo tiempo resolver problemas de infraestructura y modernización, que sobrepasan la capacidad financiera del Estado. Una ley que deberíamos haber tenido desde hace años, para evitar que tengamos un puerto construido, pero sin funcionar; para evitar que entremos en crisis energética; para evitar que nuestro aeropuerto pierda competitividad; para evitar que nuestro sistema carcelario se convierta en una vergüenza nacional; para evitar que nuestros hospitales y escuelas no den abasto...

Hoy ya tenemos todos estos problemas. Pero nunca es tarde, hay que hacer esta ley y empezar a trabajar. Estado y empresarios juntos.

Pero viene el FMLN y convierte una ley de promoción de la inversión en una ley de candado a la inversión. Esto es lo que está pasando en la Comisión de Hacienda de la Asamblea: Con la amenaza de hacer fracasar la aprobación de la ley que tan urgentemente necesita el país, el Frente extorsiona para que pongan candados por todas partes. Candado para que nunca pueda haber una inversión conjunta con la empresa privada en nada que tenga que ver con salud, educación, seguridad pública, el sistema penitenciario, la rehabilitación de los internos, el agua...

Y parece que ARENA se deja extorsionar. Adiós al sueño que el obsoleto Hospital Rosales sea sustituido, no en 30 años, sino en 5, con co-inversión privada. Adiós al sueño que empresa privada y gobierno se pongan de acuerdo para financiar y construir cárceles modernas y seguras, con talleres, escuelas vocacionales y fabricas incorporadas. Adiós al sueño de un esfuerzo conjunto para impulsar la investigación tecnológica en la UES. Todo esto va a al traste, porque los trasnochados asustan con el petate de la privatización.

Ustedes saben que no se trata de privatización. Por supuesto será el ministerio de Salud que manejaría el nuevo hospital Rosales. Por supuesto que será al ministerio de Seguridad que administraría las nuevas cárceles. Por supuesto la Universidad no pierde su autonomía. Pero sería con inversión privada que estos proyectos urgentes se construyan. Serían asocios públicos privados que en las cárceles y en los barrios crearían puestos de trabajo para facilitar la rehabilitación de jóvenes en riesgo y de privados de libertad...

Con sus candados, el Frente está consiguiendo que la Ley de Asocios Públicos Privados sólo se podrá aplicar a carreteras, puertos, aeropuertos, energía. Si es que luego de la guerra contra la ENEL italiana, que ya es socio en LaGeo, todavía encuentren quien quiera invertir en energía...

Incluso en estas áreas, el FMLN insiste en poner más candados. Quieren poner dos nuevas burocracias: una Dirección de Asocio Público Privado, y otra que se llamaría Organismo Fiscalizador de Asocio Público-Privado... ¡Cómo les encanta poner “direcciones”  y “organismos” y sopas de letras! - en vez de usar la institución ya existente que es PROEZA y darle las facultados de ley que necesita...

Todo esto, parece, ya pasó por la Comisión, con todo y candados. Depende de ustedes, los diputados sensatos de los distintos partidos, que rechacen la Ley de Candados a la Inversión y aprueban una que atraiga inversión.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)