Carta a Salvador Sánchez Cerén

Estimado profesor:
Ya es un hecho: Usted representará al FMLN en las elecciones presidenciales. Lo felicito. Es más, me gusta esta decisión. No sólo porque esto garantiza que su partido entregue el poder en el 2014, estableciéndose en el país la alternancia. Recuérdese que la verdadera prueba de la alternancia democrática no es cuando un partido logra sustituir a otro que ha estado ejerciendo el poder por 20 años, como pasó en el 2009, sino cuando luego vuelve a entregarlo, si el pueblo así lo decide...


Lo que más me gusta de su candidatura presidencial es que constituye un acto de honestidad: Ya nada de esconderse detrás de compañeros de viaje, sino asumir con franqueza lo que realmente es el FMLN. Sobre todo después del desastre con Funes...

Ningún candidato mejor que usted, si el partido quiere levantar su cara propia y dejar de disfrazarse con ideas y figuras que no representan los verdaderos propósitos del partido. Usted es el hombre para esto, y esto es mil veces más transparente y honesto que la maniobra del 2009, cuando el Frente y Funes se usaron mutuamente como trampolín para llegar al poder.

Con usted como candidato, el pueblo tendrá oportunidad de tomar en el 2014 una decisión clara sobre el rumbo del país: ¿Vamos al “socialismo del Siglo 21”, que poco tiene que ver con socialismo y mucho con capitalismo de Estado-partido – o vamos a construir un modelo político republicano de división de poder e independencia de poderes que se controlan mutuamente, asociado con un modelo la economía social del mercado? ¿O vamos a apoyar a una llamada “tercera vía” que dice salvarnos del socialismo bolivariano, pero de hecho le abre las puertas y le ayuda a desmontar la división de poderes?

Así que yo celebro que usted sea el candidato. También le felicito por haber renunciado al ministerio de Educación. Lo que asusta es su anuncio de dedicarse plenamente a su cargo de vice-presidente. Sabemos que a esto no puede renunciar. Pero la decencia le obliga a no aprovecharse de este cargo para hacer campaña. Usted debería reducir al mínimo necesario sus apariciones como gobernante y presentarse al pueblo como lo que ahora es: un candidato partidario en plena campaña. Nada de entregar regalos gubernamentales, nada de inaugurar obras, nada de viajar por el país con fondos del Estado. Si durante tres años usted ha sido invisible como vice, mejor manténgase así...

Le deseo que logre explicar bien el proyecto político del Frente, para que hasta el último salvadoreño lo entienda y pueda tomar sus decisión electoral...

Saludos, Paolo Lüers

(Más!/EDH)

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