Carta a Pedro Alberto Salazar

Estimado señor:


espero que todavía esté vivo cuando salga esta carta. El domingo de ramos le pegaron 3 balazos, uno de ellos en la cabeza. Y desde entonces está en el Hospital Nacional de Santa Ana esperando que terminen las vacaciones, a ver si hay un neurocirujano que le pueda sacar el plomo que hoy tiene 6 días de estar su cabeza.

A me parece imposible creer que el sistema de salud entero esté de vacaciones y que no exista en el país ni un cirujano capaz de operar en Semana Santa a un ciudadano salvadoreño que tuvo la mala suerte de estar en el lugar equivocado en el momento cuando unos maleantes se liaron a tiros.

Momento equivocado además porque le pasó en Semana Santa, cuando todos están de vacaciones, incluyendo los médicos especialistas. Por lo menos esto es lo que dijeron a sus incrédulos familiares en el Hospital Nacional de Santa Ana.

Puedo imaginarme que tuvo razón aquel médico en Santa Ana que dijo a sus familiares que era imposible trasladarlo a otro hospital. Traslados pueden ser mortales. ¿Pero por qué no trasladaron a los médicos especialistas a Santa Ana? Tiene que haber algún neurocirujano que no esté de vacaciones o que se pueda llamar aunque esté en la playa. ¿Por qué no se hizo esto?

Ojala que usted sobreviva para hacer estas preguntas personalmente al director del Hospital cuando regrese de sus vacaciones, o a la ministra de Salud. Me encantaría escuchar las respuestas.

Mientras tanto, Pedro Alberto, te deseo que sobrevivas los dos atentados contra tu vida: el de los delincuentes que te pegaron los balazos, y el otro de la negligencia del Estado que te niega asistencia porque está de vacaciones. Los culpables del primer atentado tal vez nunca las puedes identificar y demandar. Los culpables del segundo atentado contra tu vida, en cambio, no se pueden esconder.

Ojala tengas la fuerza de sobrevivir.

Paolo Lüers

Ojala que mi información sea incompleta o desfasada y que ya le hayan operado. Y que esté bien.
(Más!/EDH)

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