Dos años del nuevo Ministerio de Medio Ambiente

Todo mundo tiene críticas y yo tengo algunas cosas buenas que decir. La labor del ministerio de Medio Ambiente (MARN) en gestión ambiental para la reducción de riesgo ha sido buena. Han cambiado el papel del MARN y ahora lo que hacen parecen hacerlo bien. Yo se que muchos se preguntarán que es lo que hacen. Voy a tratar de repasar un poco de los aciertos del MARN.

El programa nacional de la reducción del riesgo, es un esfuerzo interesante, están fortaleciendo el Sistema de Alerta Temprana (SAT), les recomiendo la página de SNET y los nuevos radares. De esta manera pueden dar información casi instantánea del desarrollo de tormentas, cosa tan importante por las inundaciones que sufre cada época lluviosa El Salvador. También están desarrollando una red de observadores locales en zonas de alto riesgo, digamos que esta parte ya está un poco más discutible, pero veremos que logran.

El programa nacional para el manejo integral de los desechos sólidos. Construirán 6 rellenos sanitarios más, 42 plantas de compostaje y reciclaje. Además de un programa educativo de las 3R’s. De momento me consta la construcción del relleno/planta de transferencia de Chalatenango. Espero que los otros seis también se encuentren en elaboración.

El manejo de la declaratoria de emergencia ambiental de Sitio del Niño, ha sido buena. Han mantenido informada a la gente y con transparencia de todas los implicaciones y riesgos a la salud de vivir en estos sitios. Están realizando unas Evaluaciones Ambientales Estratégicas (EAE), no las primeras como dicen ellos, porque ya se realizó una para la construcción de la Longitudinal del Norte, pero si las segundas y terceras. Para evaluar la Política Energética y la Política de Transporte colectivo. Un poco más confusa y más a puerta cerrada se están realizando la EAE del sector minero. Vamos se está utilizando un buen instrumento que antes no se utilizaba.

En resumen, bien por los radares, los rellenos, la declaratoria de sitio del niño y los EAE. Pero eso no es lo que el MARN tiene que estar haciendo. El ministro ha convertido en una institución esquiva, que se oculta con otras instituciones, que no da la cara y que no es el líder en materia ambiental de El Salvador. Yo que trabajo en el sector y con mucho esfuerzo me entero en lo que trabajar el MARN, pero para la mayoría de personas es totalmente inexistente. Tanto así que el ministro de Medio Ambiente, es el ministro más desconocido de todo el gobierno según la encuesta de Jabes publicada en El Diario de Hoy.

Lo escribí hace dos años, el cambio en el MARN tenía que ser hacia el liderazgo y la presencia que tenía que tener para poder cambiar el rumbo ambiental del país. Y ahora lo que pasa, el Plan Nacional de Cambio Climático, lo discute CEL, ANDA y los ministerios de agricultura, obras públicas y salud; pero al público y el liderazgo del MARN en la materia, no se ve. La gestión del riesgo y la independencia de SNET ahora está ausente y sumergida dentro de la Dirección General de Observatorio Ambiental.

El tema de MIDES y la calle de acceso, el MARN institución que otorga el permiso de funcionamiento a la institución, se lava las manos diciendo que eso lo resolverá al Secretaría de Asuntos Estratégicos; el Chaparral: de eso hablará CEL; Minas: Economía; Cárcavas: MOP; en fin cada uno de los temas más importantes ambientales de El Salvador, los ve otra institución, porque el MARN ahora es institución académica, un observador, hacen análisis, pero no hacen obra. Y esa función puede ser una buena opción para él país. Pero siempre y cuando tengan liderazgo.

Como mínimo el MARN tiene una sección de comunicaciones muy mala, como máximo el Ministro pasa de nosotros y piensa que no tiene porque explicar lo que hace. Entre esos dos extremos se esconde una gran realidad, el MARN hace cosas buenas pero no son las que debe hacer.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Durante los 2 años de gobierno el ministro del ambiente se ha dedicado a tener un perfil bajo y a no asumir liderazgos a fin de evitar asumir los costos que eso podria implicar, eso se llama cubrirse las espaldas para conservar el puesto: ¿para qué? para objetivos personales, pues si fuera para la misión que como funcionario público debería asumir, entonces tomaría los riesgos que implica la gestión de un ministerio, en la cual se deben tomar decisiones todos los días, las cuales traen consecuencias pero sobre todo, concretizan las políticas. El ministro debe aplicar la ley de medio ambiente, la cual estipula su mandato y la naturaleza y alcance de sus funciones y de la institución a la cual se debe. La ley estipula con claridad todo lo que el MARN debe ejecutar, y dice claramente los temas y procesos que debe concebir, liderar, coordinar, supervisar, dirigir y evaluar, entre otros. Es obvio que el ministro se escuda y esconde tras el estilo colegiado o el abordaje interinstitucional; pero en el fondo trabaja solitariamente, ya que su lema es "la indefinición permanente", "lo difuso e indefinido", a fin de poder cambiarlo cuando se le ocurra, según los vientos que soplen. El ministro es un funcionario inseguro, temeroso de asumir su mandato y sobre todo, temeroso de aplicar la ley que lo mandata y de conocer la realidad ambiental y socio económica de su país, ya que no recibe a los vulnerables, solo a las agencias y funcionarios que al igual que él, viven de los procesos empantanados y de las crisis, pues son espectadores y nunca protagonistas de la historia.

Alberto dijo...

Rodrigo, hace falta mencionar que según la ley de Medio Ambiente, le compete al ministerio el sector hídrico. Lo malo es que ni este gobierno ni el anterior han abordado este tema de tanta importancia nacional. Lo bueno es que el 31 de marzo se conformó una Comisión Interinstitucional para el Fortalecimiento de la Gestión de los Recursos Hídricos con el objeto de iniciar un proceso que involucre a los sectores relacionados y como resultado se crea un consejo consultivo para el sector hídrico. Ojalá el fruto de esta iniciativa sea una ley nacional de aguas consensuada. Saludos, Alberto

Anónimo dijo...

Estimado Rodrigo,

Tenés mucha razón en tus señalamientos y preocupaciones, ya que la situación socioambiental nacional y mundial es crítica, y demanda de líderes fuertes con conocimiento, conciencia y compromiso por asumir los retos, como es el cambio climático, la contaminación de los océanos, la pérdida de biodiversidad, la deforestación, en fin, las sociedades humanas están en camino al colapso por la pérdida de los sistemas naturales en que se sustentan; y ante semejante desafío, los salvadoreños no podemos ni debemos permitir que nos impongan funcionarios como los actuales titulares de Medio Ambiente, cuya incapacidad profesional y gerencial es evidente, ya que no han definido un rumbo y no asumen su mandato en virtud de la ley de Medio Ambiente y las convenciones multilaterales socioambientales, y ni siquiera su propia Visión, la cual nunca oficializaron ni publicaron ni concretizaron. Para ambos su trabajo pareciera que fuera un juego en el cual han apostado a que no dan un mal paso para que sus jefes ni se acuerden de ellos, y poder asi mantenerse en sus puestos para aprovechar los espacios de poder y acceso a influencias y recursos potenciales para aprovecharlos mañana, cuando ya su presencia sea insostenible. Pero titulares tan mediocres y temerosos solo pueden persistir gracias a la mediocridad, descuido, desinterés, abandono, ignorancia o complicidad de la sociedad, la cual no les pide rendición de cuentas ni les vigila o exige posiciones o decisiones en los temas urgentes que en virtud de la ley ellos deberían asumir y resolver de manera transparente y de cara a las necesidades y prioridades de la sociedad, y sobre todo, en función de las poblaciones más pobres y vulnerables, a las cuales se deben, y a las cuales dan la espalda e ignoran, con su derroche de recursos, ya que ni saben en qué "gastarlos". Los titulares del ambiente, deben rebuscarse para encontrar formas de gastar los préstamos o fondos GOES a fin de mostrar ejecución presupuestaria, a tal punto que la titular inventa compras de equipos sofisticados que no son sostenibles pues ni siquiera se tiene el personal técnico especializado para su mantenimiento, reparación o uso óptimo; o la compra de vehículos de campo para uso de los gerentes o directores en la capital; o la compra de trailers o "trensitos ambulantes" por $1 millón" para ejecutar rápidamente los presupuestos no ejecutados, a fin de evitar la comisión por saldo no ejecutado que la banca aplica; o la remodelación de las oficinas y su equipamiento con equipos informáticos de última generación, para fines de mostrar ejecución fácil; o la subcontratación de consultores europeos o norteamericanos para que diseñen las estrategias y políticas ambientales nacionales, menospreciando las capacidades y enfoques nacionales, y mostrando un malinchismo y amiguismo con consultores extranjeros que nada saben de nuestra realidad ni de nuestras prioridades, aplicando modelos y conceptos de cajón, inaplicables a nuestra realidad. En fin: ¿Cómo es que el presidente Funes no realizó cambios en la cartera del ambiente para al menos rescatar y comenzar de nuevo a acumular institucionalmente, después del desgaste y desmantelamiento realizado por los titulares actuales durante a penas 2 años? el MARN está acabado, el ministro lo desarticuló en todas sus dimensiones y el déficit actual demandará de líderes futuros que asuman con conocimiento, sensibilidad, entrega, legalidad y visión de futuro en función de la salvaguarda de la dinámica natural que sustenta las dimensiones social y económica. Si un ministerio ameritaba cambios radicales, ese era el MARN.