San Salvador reclama acción efectiva

Esta nota pretende abrir un intercambio que profundice en lo que hay que hacer por SS.

Día a día las calles de la ciudad nos dicen a gritos cuales son los principales problemas que se deben atender para mejorar San Salvador y su área metropolitana.

La población capitalina coincide rápido en lo que San Salvador nos grita. Son problemas evidentes que padecemos año tras año y la gestión pública local no parece dar respuesta a las prioridades que son estratégicas para transformar la ciudad capital; por lo que salta la pregunta: ¿Por qué no se ha hecho? ¿Qué ha impedido hacerlo? ¿Cuáles son los obstáculos?

Si bien los principales problemas de la capital no son responsabilidad exclusiva de la alcaldía de San Salvador, para algunos el problema de la gestión pública local está a la hora de planificar y actuar concertadamente en lo estratégico.

Sin duda que la comuna tiene avances en algunas líneas de acción (pequeños proyectos de infraestructura en comunidades, la entrega de partidas, mejora de unos parques y espacios recreativos, algunas proyecciones para centro histórico), pero no para solucionar pronto los problemas prioritarios. ¿O será que la actual administración municipal no ha informado de su estrategia ni de los pasos dados para resolver estos problemas? ¿O será que falta liderazgo? ¿O que falla la implementación? Algo debe estar pasando!

Sin embargo, no todo se le puede achacar a la alcaldía capitalina. Es obvio que un obstáculo son los recursos limitados y la descoordinación con que gobierno central y municipal enfrentan los problemas de la capital; pareciera que hay más interés o conveniencia política en confrontar que en buscar acuerdo (en anteriores notas se ha planteado cómo habría que superar este problema).

Por esto es lamentable que ambas partes dediquen esfuerzos y recursos para tratar de convencer a la población que la culpa es solo del otro. Es grave su error en creer que toda la gente de la capital se traga sus argumentos o que tiene la misma inmadurez política que muestran ambas fuerzas confrontadas.

Menos entusiasmo y creatividad dedican a proponer, coordinar y concretar soluciones. Uno se pregunta por la propuesta estratégica de la gestión ¿dónde está la ruta trazada por estas fuerzas para encaminar las soluciones a cada problema?

La ruta que transforme la capital debe considerar lo que quiere la gente de San Salvador: un municipio limpio, seguro y ordenado.

1) Municipio Limpio.

No es suficiente con garantizar la recolección eficiente y la disposición final de los desechos sólidos. La meta es tener calles, casas y entornos limpios en toda la ciudad; es la población capitalina metida y comprometida en tener limpios los espacios donde vive, trabaja, transita o se divierte, con el apoyo de su municipalidad, instituciones y empresas.

Pasar de la cultura basurero al municipio limpio implica educación de la población y comunicación constante con ella, pero también fuerte sanción a quien ensucia y contamina; implica también generar menos basura, clasificar y reciclar los desechos en la casa, la colonia o barrio, en los lugares de trabajo, en los espacios públicos y lugares de esparcimiento y recreación.

Hay que poner paro a la contaminación de las aguas. Tratamiento y control de los vertidos en quebradas y ríos en la capital que desembocan en el Lempa.

Necesario controlar la contaminación del ambiente, del aire que respiramos, del ruido; necesario despejar el espacio peatonal y visual. Hay demasiados postes con enredadas trenzas de cables y cualquier cantidad y tipo de rótulos que afean la ciudad.

2) Municipio seguro, donde se pueda vivir en paz.

-SEGURIDAD. Retomar el control de las calles para garantizar la seguridad de la población; actualmente controladas por “maras”, ladrones y mafiosos. Reglas claras, fuerza para cumplirlas y sanción para quienes las irrespetan. Más coordinación efectiva CAM-PNC y apoyo puntual del Ejército cuando sea necesario. Combate inteligente y total contra el hampa y estructuras criminales. Mantener vigilancia efectiva permanente.

-Prevención y Recreación: Arte, Cultura y Deporte en gran escala para el desarrollo de niñez y adolescencia. Crear condiciones para que la juventud ocupe sana y constructivamente su tiempo libre. Escuelas deportivas e integrales de jóvenes, música, teatro, pintura, en todo San Salvador. Espacios limpios y seguros para jóvenes dispuestos a mantenerlos.

-Espacios verdes, recreación y esparcimiento. Más y mejores parques donde disfrutar de otro ambiente, mostrar arte, cultura y hacer deporte. Espacios peatonales agradables dentro de la ciudad. Menos cacareo y a poner el huevo del Parque Metropolitano El Espino, en coordinación con otras municipalidades, instituciones, empresas y gobierno central.

3) Municipio Ordenado, sin el caos actual.

-Proceso para ordenar el caos del transporte público urbano: Ordenar la Capital pasa por ordenar el transporte. Ordenar el transporte pasa por coordinar con el gobierno central. Hay que enterrar el esquema actual. Se requiere un nuevo sistema de transporte masivo metropolitano, con ejes viales definidos que atraviesen y conecten la ciudad (Norte-Sur, Oriente-Poniente y otros ejes), que articule espacios públicos en su trayecto. Clave definir puntos donde ubicar estaciones principales del transporte que desconcentren la aglomeración en el centro; que incorporen oficinas de algunos distritos y oficinas públicas y privadas de servicios; con espacios para las ventas, techados pero abiertos; con edificios habitacionales en estos puntos articulados por el transporte. En instalaciones construidas con inversión y en coordinación con sector privado, garantizando recuperación de parte de la inversión con el alquiler municipal de estas instalaciones a largo plazo. Igual esquema de estaciones integrales de este sistema de transporte deberá haber en puntos periféricos en municipios circunvecinos.

-Proceso para ordenar las ventas callejeras, comercio informal y formal del centro: Solo ordenando el transporte se podrá ordenar el caos de las calles convertidas en mercados. Pero es necesario concertar con todo el comercio y distintos sectores un plan con ventajas para la ciudad, sus habitantes y las personas que se ganan la vida vendiendo en la ciudad. Es fundamental coordinar con la informalidad, pero sin tolerar la ilegalidad, la circulación de mercadería robada o de contrabando y el lavado de furgones robados. ¡Cero mafias en el centro!

-Proceso de mejoramiento de barrios y puntos generadores de desorden: Gestión conjunta con municipios circunvecinos del AMSS para contribuir al ordenamiento y mejoras de las zonas de vivienda marginales; para reubicar algunos mercados (mayoreo), que permitiría desarrollar estos terrenos con un proyecto integrador de vivienda, comercio y servicios, articulado a una importante estación del nuevo sistema de transporte.

Este planteamiento recoge elementos de un par de conversaciones con algunos dirigentes de Cambio Democrático e intercambios de opinión por correo electrónico con personas ciudadanas que no están en partidos sino que están enteramente preocupadas por la Capital y por construir un mejor país. También he escuchado opiniones de dirigentes de otras fuerzas.

Impulsar este planteamiento exige organizar una gestión diferente, más dinámica, incluyente, participativa y concertadora, que dé confianza y arranque e impulse con fuerza en dirección a solventar lo prioritario estratégico, en coordinación y comunicación constante con todos los actores locales y con el gobierno central. Pero sin recursos será difícil transformar la ciudad, habrá que pensar en un sistema que permita contar con fondos suficientes; pendiente queda este punto para tratarlo en futuras notas.

Si deseamos ver cambios, quienes habitamos en San Salvador debemos asumir nuestros derechos y deberes como ciudadanos y tomar parte activa en hacer que la gestión municipal y nacional responda a los intereses de nuestra capital.

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