jueves, 30 de septiembre de 2010

Carta a los magistrados de la Sala Constitucional

Estimados amigos:

casi les declaré mi amor por las sentencias valientes que sacaron: sobre las candidaturas a diputados; y la otra, cerrándole a Casa Presidencial el chorro de fondos ‘discrecionales’, o sea pisto que gastaban sin control de nadie.

Este gran amor declarado en público tampoco lo voy a declarar nulo, solo porque ahora sacaron una tercera sentencia que no me gusta tanto. Prefiero mil veces tener una Corte independiente y valiente, aunque no siempre me gusten sus fallos, y no una Corte dócil y mediocre.

Dicho esto, les tengo que decir que su sentencia sobre la penalización del ejercicio ‘abusivo’ de las libertades de expresión e información tiene dos fallas que, ya en manos de fiscales y jueces mal intencionados, pueden hacernos la vida difícil a quienes nos dedicamos a esta profesión de la crítica y la información.

Uno, es incorrecta (y muy peligrosa) la interpretación tajante que ustedes hacen de la Constitución. Según ustedes, el artículo 6 obliga a perseguir penalmente las violaciones al honor de otros. Falso.

La Constitución dice: “Toda persona puede expresar y difundir libremente sus pensamientos siempre que no subvierta el orden público, ni lesione la moral, el honor, ni la vida privada de los demás. El ejercicio de este derecho no estará sujeto a previo examen, censura ni caución; pero los que haciendo uso de él, infrinjan las leyes, responderán por el delito que cometan.”

Pero es falso (y sumamente peligroso) decir que cualquier infracción de una ley constituye un delito. Igualmente es falso que cualquier delito (si es que exista) tiene que sancionarse penalmente, mandando a alguien a la cárcel. Este es el meollo del asunto, y ahí se equivocaron ustedes en su sentencia. Y con esto ustedes complican todo - incluso una futura (y necesaria) reforma al código penal que reformule los delitos punibles contra el honor.

El otro error en su sentencia puede traernos consecuencias fatales: aunque primero dicen que el delito lo tiene que comprobar el que se declare ofendido, al final dicen ustedes lo contrario. De repente me le imponen al acusado la carga de la prueba de que lo afirmado en su crítica es veraz y por tanto exento de responsabilidad penal.

Ay, papitos magistrados, ahí ustedes abrieron una puerta ancha a joder a los críticos indeseables e incómodos. Ojala que la Asamblea se disponga a cerrar esta puerta.

Su amigo Paolo Lüers

(Más!)

Dos errores, dos peligros

Esto es un asunto donde, antes de opinar y criticar, hay que hacer algunas aclaraciones preventivas, para que nadie pueda malentender o instrumentalizar los argumentos y juicios críticos.

Normalmente detesto hacer esto, pero en esto caso quiero evitar que alguien me agarre de testigo en su campaña contra la Sala de lo Constitucional.

Entonces, aclaremos: 1) No sirvo de testigo contra esta Sala, a la cual reitero mi respeto por su independencia y valentía. Lo que no significa que sean infalibles. Prefiero mil veces una Sala independiente y valiente, aunque no siempre me gusten ni convienen sus fallos, y no una Sala dócil y mediocre.

2) Hay partes de la sentencia sobre la inconstitucionalidad del artículo 191 del Código Penal que demuestran que los magistrados tienen la intención de proteger nuestras libertades de expresión e información, incluyendo nuestro inalienable derecho a la crítica de instituciones, gobernantes, funcionarios, empresarios y particulares. En su sentencia, aportan criterios e interpretaciones legales que nos servirán para defender las libertades en cuestión.

3) Que la reforma del artículo 191, hecha en el 2004 para proteger a los periodistas y medios contra demandas frívolas (como la del mismo empresario que ahora solicitó y consiguió la inconstitucionalidad de esta reforma), estaba hecha con las patas y no pudo resistir un examen de constitucionalidad. Creaba la excepción de un grupo determinado (periodistas, editores, dueños de medios) de la responsabilidad penal, en vez de erradicar esta penalización para todo ciudadano (lo que debería hacer la Asamblea ahora).

Habiendo dicho todo esto, hay que señalar que la sentencia de la Sala de lo Constitucional sobre la penalización del ejercicio “abusivo” de las libertades de expresión e información tiene dos fallas graves. Y estas fallas, ya en manos de fiscales y jueces mal intencionados, pueden hacernos la vida difícil a quienes nos dedicamos a esta profesión de la crítica y la información. Y a cualquier ciudadano, quien corre los mismos riesgos que sus “juicios desfavorables” (emitidos en facebook o en una llamada a una radio) sean señalados como ofensas al honor de un ministro o de una compañía de servicios públicos, por ejemplo. Ya que partir de esta sentencia todos estamos durmiendo en el piso, ya no hay camas ni colchones de inmunidad. Lo que es, hay que señalar, justo. Así que cuidado, ciudadano, en su próxima llamada a un canal de televisión no diga: “Aquí todas las telefonías, igual que ANDA y CAESS, son bandas de ladrones”.

Primera falla grave en la sentencia: Es incorrecta (y muy peligrosa) la interpretación tajante que los magistrados de la Sala hacen de la Constitución. Según la sentencia, el artículo 6 obliga a perseguir penalmente las violaciones al honor de otros. Falso.

La Constitución dice: “Toda persona puede expresar y difundir libremente sus pensamientos siempre que no subvierta el orden público, ni lesione la moral, el honor, ni la vida privada de los demás. El ejercicio de este derecho no estará sujeto a previo examen, censura ni caución; pero los que haciendo uso de él, infrinjan las leyes, responderán por el delito que cometan”.

No soy jurista. Pero tuve la suerte de poder asesorarme, aquí en Venezuela, con juristas de amplia experiencia en derecho constitucional y su aplicación en las cortes internacionales. Coinciden con mi criterio de sentido común (que es muy importante en la interpretación de las Constituciones) que es falso (y sumamente peligroso) decir que cualquier infracción de una ley constituye un delito. Igualmente es falso que cualquier delito (si es que exista) tiene que sancionarse penalmente, mandando a alguien a la cárcel. Este es el meollo del asunto, y ahí se equivocaron ustedes en su sentencia. Y con esto ustedes complican todo, incluso una futura (y necesaria) reforma al Código Penal que reformule los delitos punibles contra el honor.

Existe en derecho moderno y una regla que se llama “derecho penal mínimo”: hay que aplicar la penalización como último recurso, y sólo cuando no hay otros, como por ejemplo la responsabilidad civil por un daño creado al margen de la ley.

El otro error en la sentencia de la Sala de lo Constitucional puede traernos consecuencias fatales en manos de fiscales o jueces mal intencionados, comprados o profesionalmente mal formados: tiene que ver con la carga de la prueba. En derecho penal (y ahí la sentencia vuelve a llevar los casos donde hay conflicto entre libertad de expresión y el derecho a la inviolabilidad del honor), por principio la tiene el acusador. El acusado goza de la asunción de la inocencia hasta que le comprueban lo contrario.

¿Cómo queda esta problemática en la sentencia de la Sala? Aunque primero los magistrados dicen que el delito lo tiene que comprobar el que se declare ofendido, al final dicen exactamente lo contrario. De repente imponen al acusado la carga de la prueba: Tiene que probar que lo afirmado en su crítica es veraz y por tanto exento de responsabilidad penal. Eso es insólito.

Regresemos al ejemplo tan popular que citamos arriba que alguien dice en público: “Aquí todas las telefonías, igual que ANDA y CAESS, son bandas de ladrones”. Por más que la sentencia de la Sala incursione hasta en la filosofía para distinguir entre opiniones (protegidos por la libertad de expresión) y afirmaciones factuales (protegidos, pero un poco menos, por la libertad de información), en esta frase tan popular se cruzan los dos. ¿Cómo voy a comprobar que estas compañías de servicio público son bandas de ladrones? O sea, ¿si no tengo la capacidad (los recursos) para comprobarlo, no tengo el derecho de decirlo?

La Sala puede decir: Si se trata de opinión desfavorable, no hay responsabilidad penal, siga durmiendo bien. Pero cualquier abogado acusador particular, fiscal o juez puede decir: Es una afirmación que necesita respaldo de pruebas.

¿Queremos realmente una sociedad donde un ciudadano, periodista o no, va a la cárcel por decir y poder (comprobar en corte) frases tan comunes como: “Una vez llegan al poder, los políticos se vuelven corruptos” o “ANDA me robó 200 dólares”?

Los magistrados, me imagino que sin querer, abrieron una puerta ancha para joder a los críticos indeseables e incómodos. Ojalá que la Asamblea se disponga a cerrar esta puerta. Esta vez con una reforma al Código Penal hecha con inteligencia y prudencia, no con las patas como la del 2004.

(El Diario de Hoy)

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Serie de reportajes: Elecciones en Venezuela

Venezuela tendrá una cita histórica el 26 de septiembre cuando celebren los comicios legislativos que marcan el regreso de la oposición al escenario institucional.

Hugo Chávez, a través del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), busca mantener la hegemonía y allanar el camino para las presidenciales de 2012.

El Diario de Hoy está presente y contará con los artículos del destacado periodista alemán-salvadoreño Paolo Lüers, quien con su particular estilo analizará estos sufragios que marcarán el destino del país sudamericano y su camino hacia la democracia.


  • 23-09-2010
    La pregunta clave en Venezuela: ¿Es secreto el voto?

    Los venezolanos no temen un fraude clásico que favorezca al partido oficial, sino que se haga público por quién votaron y eso les cueste el empleo, el crédito, subsidios u otros beneficios. Les preocupa que se repitan experiencias pasadas.

  • 23-09-2010
    Elecciones clave

    La oposición ha afirmado que no existe vinculación entre la base de datos de nombres y huellas con la de los votos emitidos.

    • 24-09-2010
      "La llave de Chávez"

      Hugo Chávez se ha convertido en el centro de los comicios legislativos del próximo domingo 26 de septiembre. Es el jefe de campaña y ha echado mano de ministerios y empresas estatales..



      24-09-2010
      La caravana roja-rojita

      Los chavistas cerraron una campaña en la que su líder se ocupó de ser el protagonista. Desde las 9:00 de la mañana, miles de militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), empleados públicos y trabajadores de empresas...


      • 25-09-2010
        Multicolor versus unicolor

        Mientras Hugo Chávez, en su cierre de campaña, dijo que en 2012 hará picadillo al rival presidencial, la oposición cerró su campaña con un mensaje de unidad que muestra otra cultura política en Venezuela.


        • 26-09-2010
          Reality shows Estudio Miraflores

          Hugo Chávez no respeta la jornada de reflexión previa a las elecciones de hoy, en la cuales, al fin, los ciudadanos tendrán voz y voto.


          26-09-2010
          "Nos vemos en el 2012"

          Los centros de votación esperan a más de 17 millones de venezolanos en sus comicios legislativos.



          27-09-2010
          Venezuela votó

          Los venezolanos despertaron con petardos en unos comicios que se realizaron con normalidad...


          27-09-2010
          Opocición le quita la mayoria de votaciones a Hugo Chávez

          Hacia la 1:00 de la mañana, hora de El Salvador, el CNE emitió los primeros resultados que denotaban una victoria del PSUV, pero no alcanzaría los 110 diputados que esperaba Chávez para continuar el proyecto socialista

        • 28-09-2010
          El dilema post-electoral

          El PSUV, de Hugo Chávez, perdió la mayoría en el voto popular, pero ganó la mayoría en la nueva Asamblea Legislativa...


        • 29-09-2010
          No hay mayoría, está por construirse

          La oposición venezolana, para poder crear una mayoría política, tendrá que mantenerse unida y alejarse de divisiones dentro de los pequeños partidos que conformaron la Mesa de Unidad Democrática (MUD)


        • 29-09-2010
          La pregunta del Millón

          Una reportera joven y hasta ahora desconocida se convirtió en heroína en Venezuela. Andreína Flores, quien trabaja para las radios Francia Internacional y RCN de Colombia, tuvo el valor de hacerle al presidente Hugo Chávez la pregunta que millones de venezolanos se hacen.


martes, 28 de septiembre de 2010

Carta al alcalde pistolero (usuario de armas de fuego) de San Francisco Menéndez

Así hubiera tenido que corregir (auto-censurar) la carta que publiqué el jueves pasado, si ya hubiera conocido la sentencia de la Sala de los Constitucional sobre penalización de la crítica periodística...

Estimado Chicho:

Una pregunta: ¿Y de verdad todavía eres alcalde? En las noticias dicen: “Ordenan recapturar al alcalde Chicho”, pero me cuesta creer que no te hayan desbancado como alcalde. Tampoco he leído que te hayan expulsado del PDC...

Ya en una carta anterior te dije: “Era algo folklórico que un municipio fronterizo tuviera de alcalde a un coyote (empresario de turismo)... Pero un alcalde pistolero (usuario de armas de fuego) que anda en negocios con traficantes de droga y armas (con empresarios que comercializan farmacéuticos y equipos deportivos), esto es otra cosa...”

Bueno, hoy te escribo para preguntarte otra cosa: ¿No quieres contar la historia del desmadre que te enfrentó con el misterioso señor ‘Crespín’ a quien mandaste a descansar en paz (venciste en una competencia deportiva de tiro al blanco)? Imaginate qué tronco de historia: Un coyote (empresario) convertido en alcalde llamado “Chicho”, además hacendado, empresario de transporte y apostador de caballos; un guardaespaldas con el nombre “El Tigre”; unos mafiosos (empresarios) que en El Salvador llevan el apellido Crespin y en su natal Honduras se llaman Peña González; unos traficantes (empresarios) relacionados a las FARC (consorcios) de Colombia...

Es materia prima para telenovela, donde además de los personajes exóticos aparece un carro de lujo marca Jaguar, caballos de carrera, fusiles AKA (equipos deportivos), furgones que transportan dudosa carga entre Panamá y México...

Entonces, Chicho, ¿cuándo me vas a contar toda esta historia, con todos su detalles perversos (interesantes), para que yo la convierta en la primera telenovela norteña hecha en El Salvador?

Saludos, Paolo Lüers

¿Tiene sentido esta carta? No.

No habrá comunismo

La mayoría del pueblo de Venezuela dijo que no al presidente Chávez y a su proyecto de radicalización. Él convirtió la elección en un plebiscito, fue la imagen de la campaña, usó todo su poder y perdió. Venezuela lo derrotó.

Tuvimos el 52% de los votos nacionales, la mayoría popular votó por candidatos contrarios al proyecto comunista. El PSUV se convirtió en un partido rural, perdiendo Aragua, Anzoátegui, el municipio Libertador y otros bastiones. La manipulación de los circuitos electorales que sirvieron para mantener la mayoría de los diputados, aun teniendo minoría de votos en el país, no puede alterar el curso de una elección presidencial directa, tal como está establecida en la Constitución.

En las presidenciales no hay circuitos, por eso Chávez está de salida, salvo que logre modificar el sistema de elección presidencial. Lo va a intentar. Las parafernalias del "Estado Comunal" y del "Poder Popular", no son sino engaños para acabar con las elecciones directas y reeditar lo ocurrido el pasado domingo. El detalle es que no podrán modificar leyes orgánicas porque no tienen los dos tercios de la AN, tampoco pueden reformar o enmendar la Constitución porque no tienen la mayoría para ganar un referendo popular. Entonces, solo tienen dos caminos: (1) utilizar a estos diputados salientes para aprobar a última hora las modificaciones necesarias y (2) llamar a una Constituyente, cuyas bases comiciales permitan la manipulación de los circuitos, por parte del CNE. Alguno de estos caminos tomarán.

Pero ahora tenemos la mayoría, varias gobernaciones, más de 60 diputados y una fuerza moral indetenible. Se van a chocar con la pared de nuestra libertad en la calle. No habrá comunismo en Venezuela, no continuará la violencia, no podrán pisar a la mayoría del pueblo soberano expresada en votos populares. Si intenta desconocernos se derrumbará como Pérez Jiménez. La pelea no está ganada pero estamos cerca, no hay tiempo de descanso.

(El universal/Venezuela; Elautor fue uno de los líderes del movimiento estudiantil del 2008)

La guerra que viene

Es paradójico que mientras Colombia está empezando a terminar su guerra, Venezuela esté comenzando a armarse la propia. Durante el periodo de gobierno de Chávez se han realizado las inversiones sociales más grandes de la historia de Venezuela para combatir la pobreza. Sin embargo, en ese mismo periodo, más de 120.000 venezolanos, en su inmensa mayoría pobres, han muerto asesinados y Venezuela está viviendo la peor crisis de seguridad que ha conocido. ¿Cómo explicarse que a pesar de los ingresos sin precedentes provenientes del petróleo y de los esfuerzos redistributivos de Chávez, la rica Venezuela esté ahora compitiendo por el primer lugar en homicidios con la pobre Honduras? Que la concentración de la riqueza provoque inseguridad puede resultar lógico, pero que esta se multiplique cuando se está distribuyendo la riqueza acaba con uno de los grandes mitos que relacionan pobreza con inseguridad.

India tiene más pobres que Estados Unidos. Sin embargo, hay más homicidios por habitante en EE UU. La pobreza no genera mecánicamente inseguridad, lo que sí genera inseguridad son el empobrecimiento moral, el debilitamiento institucional, la cultura de corrupción y la polarización político-social. Un largo período de inestabilidad política, de división del país y de distorsión o extinción de los valores cívicos pueden tener un efecto mucho más negativo en la seguridad que una severa inequidad. Lo anterior describe lo que ha vivido Venezuela por más de una década. Con el supuesto de que las instituciones favorezcan a los pobres, estas fueron puestas bajo control de Chávez. Establecida la democracia, quienes más necesitan de la neutralidad de las leyes y las instituciones son los más pobres. Chávez ha hecho lo contrario.

La polarización ideológica entre pobres y ricos, promovida por el Gobierno, permitió que la relación mecánica entre pobreza y delito terminara convertida en tolerancia a los delincuentes. La consecuencia de no hacer nada ha sido el crecimiento de la delincuencia y la violencia. La seguridad es el principal derecho humano, ya que cuando no se garantiza, ningún otro derecho funciona. La pobreza con inseguridad en las calles es el peor de los infiernos para los más pobres, y a ese infierno los está condenando Chávez.

El caos institucional ha convertido Venezuela en la principal plataforma de tráfico de drogas hacia EE UU y Europa. Centenares de miles de armas han pasado a manos de civiles y diversidad de ejércitos conviven en el territorio en un equilibrio muy frágil. Los espacios entregados a las FARC colombianas; el surgimiento de múltiples grupos armados de izquierda dominando barrios urbanos; la formación de milicias partidarias y la generación de grupos del crimen organizado han hecho perder soberanía y poder al Estado venezolano.

Las instituciones policiales y las Fuerzas Armadas se han debilitado seriamente en el control de la seguridad interna, y estas últimas son vistas por Chávez como amigas y enemigas al mismo tiempo. Las milicias han sido creadas para enfrentar al Ejército en caso de un golpe de Estado. Un reportaje transmitido recientemente por varias cadenas de televisión muestra a un oficial del Ejército venezolano que, descamisado, da declaraciones sobre los lugares en que permanecen las FARC. Las Fuerzas Armadas han perdido disciplina y se reconocen a sí mismas solo como uno más de los poderes armados que existen en el país.

El resultado de esto no será una guerra civil. Los venezolanos han mostrado un rechazo consistente a la violencia política, pese a la profunda división del país en los últimos 12 años. Tampoco habrá un conflicto armado entre Colombia y Venezuela, porque en ambas sociedades hay igualmente un enorme rechazo a esta posibilidad. Lo que en realidad puede desarrollarse es un conflicto interno que enfrente a un Estado debilitado con los diversos grupos armados que terminarán convertidos en crimen organizado. El debilitamiento del Estado y la multiplicidad de poderes armados informales, junto a la rentabilidad geográfica para el tráfico de drogas, abren la posibilidad a un nuevo tipo de conflicto en el que se mezclarían bandidos con militares, policías y rebeldes corrompidos.

Guatemala cayó en manos del narcotráfico cuando la debilidad de su Ejército dejó espacios vacíos que ocuparon criminales. El Gobierno de Chávez, por estar jugando a "luchar contra el imperialismo y la oligarquía", le abrió las puertas al crimen organizado. Dejar asentarse a las descabezadas y derrotadas FARC en territorio venezolano equivale a haberse llevado alacranes a la cama porque esos desmoralizados combatientes terminarán convertidos en bandidos. Chávez es pasajero y en el corto o mediano plazo saldrá del Gobierno. El Estado venezolano tendrá entonces que reconstruir sus instituciones de seguridad, recuperar el monopolio de la fuerza y restablecer la seguridad interna. Quizás los militares venezolanos lo estén pasando bien ahora, con millonarias compras de armamento inútil y una gran corrupción. Sin embargo, cuando Chávez salga, tendrán que enfrentar a los poderes armados que hoy están creciendo. Es tristemente previsible que muchos militares, policías y civiles venezolanos morirán en esa guerra que viene.

Andreina versus Chávez

Andreina Flores, periodista venezolana que trabaja para Radio Francia Internacional, da una lección de coraje cívico al gremio y al presidente Chávez.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Editorial de un preso político

Carta a los reporteros que persiguen al presidente

Estimados colegas:

¡No sean tan sangrones, por favor! Ustedes tratan al pobre presidente como si fuera un ciudadano. Además, ya lo conocen. Ya todos sabemos que se pone de mal humor cuando le hacen preguntas sobre las intimidades de sus amores y desamores con el Frente.

Por ejemplo, el pasado 15 de noviembre. Después del discurso en Plaza Libertad, ¿no se dieron cuenta que el pobre presidente estaba sudando a chorros, y ustedes interrogándolo sobre el viaje a Cuba, sus declaraciones sobre el socialismo del siglo 21, las declaraciones de Frente.

No jodan. No es culpa del presidente que siempre llega tarde y entonces a todos les agarra el sol de mediodía. Tengan más consideraciones. Tiene derecho de evadir preguntas como cualquier otro, así que no lo estén jodiendo con más preguntas y repreguntas.

Tampoco es culpa del señor presidente que don Medardo haya ido a Cuba y ahora anda jode que jode que ya arregló con Fidel...

No se dan cuenta que sólo pensar en el viaje a Cuba le causa dolor de... estómago al presidente. Tiene muchas cosas que pesan sobre él: ¿Me llevo a empresarios a un país donde no hay empresarios, o mejor no? ¿Llevo a la oposición a un país donde no permiten oposición, o mejor no? ¿Me reúno con Fidel y aguanto que me esté sermoneando sobre la guerra nuclear, cuando nosotros estamos en una guerra contra pandilleros armados de cuchillos y pistolas?

El hecho que el hombre haya sido colega nuestro no es razón para pensar que él entienda cómo funciona el juego entre el poder y los medios. No es razón para tratarlo como si fuera cualquiera que no tiene el peso de ‘el cambio’ encima.

¡No sean así, colegas!

Paolo Lüers

Columna transversal: Desmontando a Fidel

Resucitó Fidel. Dando entrevistas y discursos; filosofando sobre la guerra y paz, el mundo y la humanidad.

No importa qué uno piensa de él, Fidel ha sido uno de los importantes líderes del siglo pasado; uno de los políticos privilegiados que han hecho historia; no de los pocos que han inspirado a generaciones de jóvenes.

Incluso quienes pensamos que Fidel abandonó la idea de la revolución democrática en favor de una dictadura corrupta, sentimos tristeza al observar cómo este icono está siendo desmontado y reducido a una caricatura.

Basta ver las últimas entrevistas y discursos de Fidel para darse cuenta que estamos presenciando un acto de autodestrucción, pero con el pleno consentimiento, si no la complicidad, de sus herederos, incluyendo su propio hermano. La kilométrica entrevista en Telesur, hecha por cuatro periodistas venezolanos emisarios de Hugo Chávez, prsenta a un anciano simpático pero incoherente. Es un espectáculo singular ver cómo cuatros comunicadores (entre ellos el presidente de Telesur y ex-ministro de comunicación de Chávez, Richard Izarra) tratan de mostrar buena cara y el debido respeto ante las muestras de demencia senil de su entrevistado.

Luego la famosa entrevista con Atlantic, en la cual Fidel afirmó que “el sistema cubano ya no sirve ni para nosotros”, para luego mejor hablar de delfines. Esto es como si el papa confesara que Dios no existe y luego te invita a ver el zoológico de Roma. Luego dijo que quería decir lo contrario, pero incluso esta retractación le salió tan enredada que al final la única conclusión posible es: El pobre no sabe lo que está diciendo.

Los revolucionarios mueren (política u moralmente), cuando se convierten en obstáculos para la historia. Normalmente pasa, porque no saben soltar el poder, y no saben confiar en la siguiente generación. Esto es la diferencia entre Fidel y Mandela. El líder de la revolución surafricana quedó intacto como el símbolo que da coherencia a una revolución y a una nación, porque se retiró a tiempo. Y sus herederos, a diferencia de los herederos de Fidel, lo cuidan. No permiten que nadie lo desgaste.

En Cuba pasa lo contrario. La aparición en Telesur no es simplemente una ocurrencia de Fidel. Es orquestada y planificada, como todo en la isla. Los gobernantes de Cuba fríamente aprovechándose de la debilidad de su ‘líder máximo’: su obsesión de volver a ser tomado en cuenta, su resistencia a una existencia en el museo de la revolución. Y de paso se aprovechan de la debilidad de otro gran narcisista, Hugo Chávez: su obsesión con Fidel lo lleva a prestar Telesur para el espectáculo denigrante del desmontaje del comandante.

Todavía, a pesar de todos sus pecados, Fidel hubiera podido preservar su estatus como icono. Su enfermedad lo estaba salvando. Lo hico entregar el poder, aunque involuntariamente. Lo entregó, aunque no a una nueva generación y mucho menos al pueblo, sino a... su hermano. Si Fidel, al resucitar de la muerte, se hubiera quedado en el trasfondo, en el retiro, encima de las políticas diarias, hubiera salvado su imagen de leyenda revolucionaria. Se hubiera transformado en sabio, en la conciencia revolucionaria.

Pero no, Fidel tuvo que regresar a la arena política. En vez de convertirse en sabio, ofrece el triste espectáculo de su desmontaje. El espectáculo feo de alguien que no logra (y no lo dejan) aceptar su senilidad, ni mucho menos el hecho que la historia ya no lo necesita.

El Fidel que exhiben todos los días en universidades, en congresos, en largas entrevistas, da lástima. Y como todo lo que pasa en regimenes autoritarios, no es coincidencia. Es un espectáculo puesto en escena por su propio hermano, por su propio partido. Como Fidel ya no puede hacer y tampoco deja hacer, deciden mejor desmontarlo. Sea que sea lo que Raúl Castro y su burocracia político-militar pretenden hacer con Cuba, Fidel será un obstáculo. Sigue siendo el secretario general del partido. Y como no se muere ni acepta su retiro, hay que aprovechar su inmenso narcisismo para exhibirlo como el anciano senil e incoherente que es, y así desdibujar la leyenda.

Unos meses más de dar entrevistas y sermones absurdos... y Fidel habrá definitivamente perdido la capacidad de veto. Un líder leyendario que ante las cámaras del mundo muestra demencia senil, puede ganar simpatía, pero pierde la capacidad de veto. Por esto le abren todos los canales de exhibición y expresión, dejándole pensar a él que está recuperando su liderazgo.

Una tragedia griega en pleno desarrollo, visible para todo el mundo gracias a YouTube. Pobre Fidel. Hubiera merecido, de su propio hermano y partido, más respeto.

De paso sea dicho: ¡Feliz viaje, presidente Funes!

(El Diario de Hoy)

jueves, 23 de septiembre de 2010

Carta al alcalde pistolero de San Francisco Menéndez

Estimado Chicho:

Una pregunta: ¿Y de verdad todavía eres alcalde? En las noticias dicen: “Ordenan recapturar al alcalde Chicho”, pero me cuesta creer que no te hayan desbancado como alcalde. Tampoco he leído que te hayan expulsado del PDC...

Ya en una carta anterior te dije: “Era algo folklórico que un municipio fronterizo tuviera de alcalde a un coyote... Pero un alcalde pistolero que anda en negocios con traficantes de droga y armas, esto es otra cosa...”

Bueno, hoy te escribo para preguntarte otra cosa: ¿No quieres contar la historia del desmadre que te enfrentó con el misterioso señor ‘Crespín’ a quien mandaste a descansar en paz? Imaginate qué tronco de historia: Un coyote convertido en alcalde llamado “Chicho, además hacendado, empresario de transporte y apostador de caballos; un guardaespaldas con el nombre “El Tigre”; unos mafiosos que en El Salvador llevan el apellido Crespin y en su natal Honduras se llaman Peña González; unos traficantes relacionados a las FARC de Colombia...

Es materia prima para telenovela, donde además de los personajes exóticos aparece un carro de lujo marca Jaguar, caballos de carrera, fusiles AKA, furgones que transportan dudosa carga entre Panamá y México...

Entonces, Chicho, ¿cuándo me vas a contar toda esta historia, con todos su detalles perversos, para que yo la convierta en la primera telenovela norteña hecha en El Salvador?

Saludos, Paolo Lüers

(Más!)

El zoológico después de Manyula

Se murió Manyula, la elefanta asiática del Zoológico Nacional. Me decía una amiga: "esto es como cuando se murió Copito de Nieve del Zoológico de Barcelona". Pues sí, era el gran símbolo del zoológico y era la mayor atracción. Nunca nadie podía ir al zoológico sin pasar a ver a Manyula. La elefanta era temperamental. Más de alguno se acuerda de un pedazo de sandía o de un chorro de agua que les tiró. Ya tenía 60 años de vida y 55 de estar en el zoológico nacional, o sea que aunque traída de Alemania era tan guanaca como las pupusas. Ayer 21 de septiembre se murió. Hoy todos los medios, las redes sociales y la blogosfera nos inundan con declaraciones de amor a la elefanta.

Pues la verdad, a pesar del gran amor que San Salvador le tenía a su elefanta, esto da pie para pensar en el futuro del Zoológico Nacional. No faltarán las voces que comiencen a pedir una nueva elefanta: "Manyula 2". Pasó lo mismo cuando murió Alfredito (el hipopótamo del zoológico). Se muere un león y traen un tigre (bizco por cierto). Lo que pasa es que este nuestro zoológico no está para tener colecciones de animales africanos o asiáticos. Algunos tendrán suerte y podrán vivir 55 años como la Manyula, otros como el tigre bizco no.

Los zoológicos deberían cumplir dos funciones: Educar y enseñar a nuestra gente los animales que de otra manera no podrían ver; y conservar las especies animales que están en sus recintos. No creo que sea prioridad de este gobierno, de ningún gobierno de El Salvador, establecer un plan de conservación en cautiverio de animales asiáticos y africanos. Así que la única razón para tener animales exóticos es porque vamos a exhibir animales que son interesantes para que el público pague su entrada. Porque tampoco es que exista un gran proceso de educación ambiental dentro del Zoológico. Además, ¿no deberíamos enseñar mejor la fauna local, o es que los monos araña, los pumas y las nutrias no son lo suficientemente espectaculares? Por cierto, de estas especies que están en serio peligro de extinción en El Salvador sí deberíamos pensar en tener planes de reproducción en cautiverio.

Otro tema importante donde debería participar el zoológico nacional, es en la aplicación del CITES, el convenio sobre el tráfico de especies silvestres. Vemos en las noticias las capturas de la PNC de innumerable cantidad de pericos o monos. Luego tiene el MARN o el MAG el lío de no saber qué hacer con estos. Terminan apoyándose en FUNZEL para que les resuelva el problema. El gobierno tiene que tener sus propios centros de rescate y tiene que tener recintos adecuados para que la fauna que ya no se puede liberar se mantenga en cautiverio, mientras que ahora se limita a paliar el problema a través de privados como FUNZEL o de coleccionistas particulares. Esto es insostenible. La solución es que el zoológico nacional sirva para la conservación de la fauna nacional. ¿Qué pasa cuando aparece un león marino y no sabemos qué hacer con él? Teniendo recintos adecuados y funcionales, el zoológico nacional debería de ser la solución.

Pues hoy que llore El Salvador la pérdida de su elefanta asiática, pero mañana no lloremos porque nuestros bosques ya no tienen pericos o monos. Que no nos pase como tantos países que han sufrido la extinción de sus especies y luego han tenido que comenzar procesos carísimos y muy elaborados de reintroducción de ejemplares. Además de su función de entretenimiento y educación, nosotros podemos comenzar a ocupar nuestro zoológico para algo aún más importante: la conservación de nuestra fauna.

(El Diario de Hoy)

martes, 21 de septiembre de 2010

Carta a Mauricio Gutiérrez Castro, ex-presidente de la Corte Suprema

Estimado doctor:

¿Quién dice que nunca hay noticias buenas? Sí las hay, incluso donde uno menos las espera: en política partidaria.

Hace un par de días leí en un periódico nacional una nota que los editores pusieron como negativa: “Areneros difieren por decisiones de la cúpula”. Púchica, uno pensaba, otra vez están peleando...

Pero leyendo la noticia, no era negativa, sino sumamente positiva: “Mauricio Gutiérrez Castro, miembro del consejo asesor de ARENA, dijo que ya no se consideraba parte de los asesores del COENA porque sus asesorías —en el tema de las candidaturas independientes— no son tomadas en cuenta.”

No sé porque porqué a esta nota le ponen un título negativo, cuando de verdad contiene dos noticias sumamente positivas. La primera buena noticia es que en ARENA no toman en cuenta los consejos de un hombre como usted, quien quería que ARENA llamara al desacato de la Sala de lo Constitucional y pidiera la cabeza de los magistrados. Por suerte, ARENA hizo todo lo contrario y exigió una reforma electoral consecuente con el fallo de la Corte.

Y la segunda buena noticia es que usted se retira de ARENA. Ya era tiempo. Suficiente daño ha hecho al país como presidente de la Corte Suprema. Ya ningún partido debería tener en sus órganos de dirección a los dinosaurios que todavía sienten nostalgia por la guerra fría. Desafortunadamente todavía las hay en todos los partidos. Por eso es tan buena noticia siempre cuando uno se va, sobre todo cuando se va encachimbado porque ya no le hacen caso...

Le deseo un feliz retiro. La guerra terminó, relájese y descanse.

Saludos, Paolo Lüers

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lunes, 20 de septiembre de 2010

Extreme Heat Puts Coral Reefs at Risk, Forecasts Say

This year’s extreme heat is putting the world’s coral reefs under such severe stress that scientists fear widespread die-offs, endangering not only the richest ecosystems in the ocean but also fisheries that feed millions of people.

From Thailand to Texas, corals are reacting to the heat stress by bleaching, or shedding their color and going into survival mode. Many have already died, and more are expected to do so in coming months. Computer forecasts of water temperature suggest that corals in the Caribbean may undergo drastic bleaching in the next few weeks.

What is unfolding this year is only the second known global bleaching of coral reefs. Scientists are holding out hope that this year will not be as bad, over all, as 1998, the hottest year in the historical record, when an estimated 16 percent of the world’s shallow-water reefs died. But in some places, including Thailand, the situation is looking worse than in 1998.

Sigue en: http://www.nytimes.com/2010/09/21/science/earth/21coral.html?_r=1&hp

sábado, 18 de septiembre de 2010

Congressional Hispanic Caucus Institute's 33rd Annual Award Gala

Carta al comisionado Howard Cotto, subdirector de investigaciones de la PNC

Estimado Howard:

Primero que todo te felicito por la nueva super estructura de investigación que te encargaron a construir y dirigir. Un gran reto, papá...

Pero lo que realmente quiero en esta carta es hacerte la pregunta del millón que todos los salvadoreños nos estamos haciendo: ¿De quién diablos es el pisto de los barriles?

Me extraña que sólo manejan una sola hipótesis: la de los narcodólares. Como si aquí los narcos fueran los únicos que manejan dinero chuco.

¿Están seguros que no es de algún partido político? ¿O de alguien que lo guarda para financiar alguna campaña electoral venidera?

¿Pueden descartar de antemano que no puede ser dinero que andan buscando en alguna cartera del Estado?

Yo no estoy insinuando que sea ni así ni asá. Porque ni una ni otra cosa me consta.

Para descartar la posibilidad de que sea dinero político o de corrupción, ustedes tendrían que decirnos de quién es, con nombre y apellido.

Si son narcodólares, no son de aquí. Aquí el mercado no da para tanto. Pero tengo entendido que los narcos, a nivel internacional, tienen cómo lavar el pisto. No tienden a enterrarlo, mucho menos a abandonarlo. Los narcos saben mover rápido su pisto, para despistar.

No así los partidos políticos o los que roban al estado. No tienen conexiones internacionales para lavar dinero. Es más probable que lo guarden en barriles. Pienso yo...

Ustedes obviamente tienen una fuente interna, algún soplón que les dijo adónde escarbar. Entonces, ¿cómo es que no hay capturas ni órdenes de captura? ¿Puede haber soplones que saben adónde estaba el pisto escondido, pero no saben de quién es?

Bueno, Howard, vos sos el que investiga. Además sabes aparecer en la tele cada rato. Entonces, amigo, si no quieres chambres sobre los barriles, ¡investigue e informe!

Saludos, Paolo Lüers

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jueves, 16 de septiembre de 2010

Carta a los próceres de la patria

Estimados caballeros:

Nuevamente, como cada año, celebramos nuestra independencia, de la cual ustedes fueron los arquitectos.

Aunque hoy tenemos un partido en el gobierno que habla de “la verdadera independencia” que, según ellos, la vamos a conquistar cuando lleguemos al socialismo. Hablan de la “verdadera patria, la patria grande de América Latina”. La misma de la cual habla el coronel teniente Hugo Chávez, quien sueña con intronizarse como el comandante en jefe de esta nueva superpotencia antiimperialista.

Ustedes lucharon contra los intentos de sustituir el dominio colonial por la anección a un nuevo imperio,en aquel entonces el mexicano. Hoy hay fuerzas políticas, en toda América Latina y también en El Salvador, que quieren redefinir la independencia que ustedes conquistaron, en favor de una “Alianza Bolivariana de Los Pueblos”, por supuesto conducida por Venezuela. Este sería empeñar la independencia.

Este año, los actos conmemorativos de la indpendencia ueron presididos por un gobernmante que dice no estar de acuerdo con los sueños imperiales de Hugo Chávez, pero que también habla de “la patria grande” y que también quiere redefinir el concepto de la independencia. Lo que hasta ahora era un contrato social entre todos sobre el carácter republicano del país y las libertades que esto significa defender, este presidente y su partido de gobierno lo quieren llenar con sus contenidos partidarios, hablando de su agenda del cambio y transformaciones sociales.

Cada uno, inluyendo el ciudadano presidente, tiene el derecho de promover los cambios y revoluciones que quiera. Lo que no tiene derecho el presidente es confundir su agenda personal y política con el concepto unificador de la independencia y de la república. El cambio de nuestro modelo económico y social es el proyecto político del presidente Funes y su partido. Con esta bandera ganaron las elecciones y comenzaron a gobernar.

Pero la independencia y la república no son conceptos no de un partido, ni de un gobierno, ni siquiera del Estado, sino de la nación. Es el legado de ustedes que da coherencia a la nación, a pesar y encima de todas la diferencias políticas. Ningún presidente puede arrogarse el derecho de redefinir este pacto y actuar como si “la verdadera” independencia comienza con su llegada al poder.

Nos comprometemos antes ustedes de no permitirlo.

Con todo respeo, Paolo Lüers

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miércoles, 15 de septiembre de 2010

El grito de México

Pareciera que cada 100 años México tiene una cita con la violencia. Si bien el denominador común de nuestra historia nacional ha sido la convivencia social, étnica y religiosa, la construcción pacífica de ciudades, pueblos, comunidades y la creación de un rico mosaico cultural, la memoria colectiva se ha concentrado en dos fechas míticas: 1810 y 1910. En ambas, estallaron las revoluciones que forman parte central de nuestra identidad histórica. Los mexicanos veneran a sus grandes protagonistas justicieros, todos muertos violentamente: Hidalgo, Morelos, Guerrero, Madero, Zapata, Villa, Carranza. Pero, por otra parte, ambas guerras dejaron una estela profunda de destrucción, tardaron 10 años en amainar, y el país esperó muchos años más para reestablecer los niveles anteriores de paz y progreso.

En 2010, México no confronta una nueva revolución ni una insurgencia guerrillera como la colombiana. Tampoco la geografía de la violencia abarca el espacio de aquellas guerras ni los niveles que ha alcanzado se acercan, en lo absoluto, a los de 1810 o 1910. Pero la violencia que padecemos, a pesar de ser predominantemente intestina entre las bandas criminales, es inocultable y opresiva. Se trata, hay que subrayar, de una violencia muy distinta de la de 1810 y 1910: aquellas fueron violencias de ideas e ideales; esta es la violencia más innoble y ciega, la violencia criminal por el dinero.

Tras la primera revolución (que costó quizá 300.000 vidas, de un total aproximado de seis millones), las rentas públicas, la producción agrícola, industrial y minera y, sobre todo, el capital, no recobraron los niveles anteriores a 1810, sino hasta la década de 1880. A la desolación material siguieron casi cinco décadas de inseguridad en los caminos, inestabilidad política, onerosísimas guerras civiles e internacionales, tras las cuales el país separó la Iglesia del Estado y encontró finalmente una forma política estable (méritos ambos de Benito Juárez y su generación liberal) y alcanzó, bajo el largo régimen autoritario de Porfirio Díaz, un notable progreso material.

La segunda revolución resultó aún más devastadora: por muerte violenta, hambre o enfermedad desaparecieron cerca de 700.000 personas (de un total de 15 millones); otras 300.000 emigraron a Estados Unidos; se destruyó buena parte de la infraestructura, cayó verticalmente la minería, el comercio y la industria, se arrasaron ranchos, haciendas y ciudades, y en el Estado ganadero de Chihuahua desaparecieron todas las reses.

Por si fuera poco, entre 1926 y 1929 sobrevino la guerra de los campesinos "Cristeros", que costó 70.000 vidas. Pero desde 1929 el país volvió a encontrar una forma política estable aunque, de nuevo, no democrática (la hegemonía del PRI) que llevó a cabo una vasta reforma agraria, mejoró sustancialmente la condición de los obreros, estableció instituciones públicas de bienestar social que aún funcionan y propició décadas de crecimiento y estabilidad.

Ambas revoluciones -y esto es lo esencial- presentaron a la historia buenas cartas de legitimidad. En 1810, un sector de la población no tuvo más remedio que recurrir a la violencia para conquistar la independencia. Su recurso a las armas no se inspiró en Rousseau ni en la Revolución Francesa. Tres agravios (la invasión napoleónica a España que había dejado el reino sin cabeza, el antiguo resentimiento de los criollos contra la dominación de los "peninsulares" y la excesiva dependencia de la Corona con respecto a la plata novohispana para financiar sus guerras finiseculares) parecían cumplir las doctrinas de "soberanía popular" elaboradas por una brillante constelación de teólogos neoescolásticos del siglo XVI como el jesuita Francisco Suárez. A juicio de sus líderes, la rebelión era lícita.

Además, era inevitable, porque la corona española -a diferencia de la de Portugal- desatendió los consejos y oportunidades de desanudar sin romper sus lazos con los dominios de ultramar enviando, como ocurrió con Brasil en 1822, un vástago de la casa real para gobernarlos.

En 1910, un amplio sector de la población, agraviado por la permanencia de 36 años en el poder del dictador Porfirio Díaz, consideró que no tenía más opción que la de recurrir a la legítima violencia para destronarlo. Al lograr su propósito, esta breve revolución puramente democrática dio paso a un gobierno legalmente electo que al poco tiempo fue derribado por un golpe militar con el apoyo de la embajada americana. Este nuevo agravio se aunó a muchos otros acumulados (de campesinos, de obreros y clases medias nacionalistas) que desembocaron propiamente en la primera revolución social del siglo XX. Las grandes reformas sociales que se hicieron posteriormente han justificado a los ojos de la mayoría de historiadores la década de violencia revolucionaria que, sin embargo, vista a la distancia, parece haber sido menos inevitable que la de 1810.

En 2010, un puñado de poderosos grupos criminales ha desatado una violencia sangrienta, ilegal y, por supuesto, ilegítima contra la sociedad y el gobierno. Esta guerra ha desembocado, en algunos municipios y Estados del país, en una situación verdaderamente hobbesiana frente a la cual el Estado no tiene más opción que actuar para recobrar el monopolio de la violencia legítima que es característica esencial de todo Estado de derecho.

El clima de inseguridad de 2010 ha ensombrecido la celebración del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución. Desde hace casi 200 años, en la medianoche del 15 de septiembre los mexicanos se han reunido en las plazas del país, hasta en los pueblos más remotos y pequeños, para dar el Grito, una réplica simbólica del llamamiento a las armas que dio el "Padre de la Patria", el sacerdote Miguel Hidalgo y Costilla, la madrugada del 16 de septiembre de 1810. En unos cuantos días, una inmensa cauda indígena armada de ondas, piedras y palos lo siguió por varias capitales del reino y estuvo a punto de tomar la capital. A su aprehensión y muerte en 1811 siguió una etapa más estructurada y lúcida de la guerra a cargo de otro sacerdote, José María Morelos. La Independencia se conquistó finalmente en septiembre de 1821.

Han pasado exactamente 200 años desde aquel Grito. Hoy, México ha encontrado en la democracia su forma política definitiva. El drama consiste en que la reciente transición a la democracia tuvo un efecto centrífugo en el poder que favoreció los poderes locales y, en particular, el poder de los carteles y grupos criminales. Ya no hay (ni habrá, como en tiempos de Porfirio Díaz o del PRI) un poder central absoluto que pueda negociar con los bandoleros. Habrá que ganar esa guerra (y reanudar el crecimiento económico) dentro de las reglas de la democracia, con avances diversos, fragmentarios, difíciles. Costará más dolor y llevará tiempo.

El ánimo general es sombrío, porque a despecho de sus violentas mitologías, el mexicano es un pueblo suave, pacífico y trabajador. Muchos quisieran creer que vivimos una pesadilla de la que despertaremos mañana, aliviados. No es así. Pero se trata de una realidad generada, en gran medida, por el mercado de drogas y armas en Estados Unidos y tolerada por muchos norteamericanos que rehúsan a ver su responsabilidad en la tragedia y se alzan los hombros con exasperante hipocresía.

Esa es nuestra solitaria realidad. Y, sin embargo, la noche de hoy las plazas en todo el país se llenarán de luz, música y color. La gente verá los fuegos artificiales y los desfiles, escuchará al presidente tañir la vieja campana del cura Miguel Hidalgo, y gritará con júbilo "¡Viva México!".

(El País/Madrid)

martes, 14 de septiembre de 2010

Tres puntos de divergencia con el presidente

En una reciente entrevista en el periódico español El País (Entrevista: Mauricio Funes Presidente de El Salvador" La gente seguirá yéndose a EE UU pese a masacres como la de México"), el presidente Funes hace tres afirmaciones reveladoras que requieren de un análisis crítico.

I. “Los grupos pudientes siguen sin caer en la cuenta de que, si no apuestan por este Gobierno, está en juego su propia sobrevivencia como clase empresarial.”

¿Cómo interpretar esta amenaza? La empresa privada, o me apoya, o se hunde. Si no se hunde en la crisis que se desata porque no apoyan a mi gobierno, el FMLN se encargará de hundir al país con su visión socialista. De la cual, en esta misma entrevista, tomo distancia. La última línea de defensa contra el socialismo del FMLN soy yo, Mauricio Funes.

Pero la verdad es que sin Mauricio Funes el FMLN no estaría ni cerca del poder.

Esta clase de ‘protección’ huele a extorsión: tú me das una ayudadita y yo me encargo que nadie te haga daño... O te arreglás conmigo, que soy bien educado, o tendrás que vértelas con los rufianes...

Una oferta de un gobierno abierto a buscar consensos no suena así. Un diálogo no parte de la exigencia de “apostar a este gobierno”, sino de la convicción de que en una sociedad abierta cada uno defiende sus intereses, unos desde el gobierno, otros desde la oposición, y muchos desde la autonomía de su sector.

Si queremos concertación y estabilidad, hay que abandonar actitudes como la que el presidente expresó en esta entrevista, o la que manifiesta su secretario técnico cuando dice: Les invito a que negociemos un pacto fiscal, pero si no lo tenemos en enero, lo hacemos por decreto. Si decreto quieren, que lo hagan y paguen solos el costo político del aumento del IVA y otros impuestos. Si quieren un pacto y que otros les ayuden a asumir el costo político, que se dejen de imposiciones y chantajes.

II. “Lo que se construye en las sociedades no es lo que se desea sino lo que es posible. El FMLN sigue empecinado en construir el socialismo del siglo XXI, que podrá funcionar -si es que ha funcionado- en Venezuela, pero no necesariamente tiene que funcionar en El Salvador.”

Una cosa es no impulsar políticas de transformación socialista porque uno piensa que no es posible. Otra cosa es no desear el socialismo. La diferencia que el presidente tiene con el FMLN es si es posible el socialismo. Funes dice que no, y en el Frente hay muchos que dicen que sí. O dicen: Hoy tal vez no, pero creamos las condiciones para que mañana sí. Pero la diferencia que la mayoría de los salvadoreños tenemos con el Frente (y con Funes) es si es o no deseable el socialismo. Para desmarcarse de Chávez y de Castro no es suficiente decir que lo que ellos hacen con sus países no es posible en El Salvador. Porque esto abra la posibilidad de decir: tal vez en otro momento. Lo que queremos escuchar del presidente es: Aunque fuera posible, no es deseable. Punto.

III.“Yo no he visto al partido ARENA -la derecha que ha mandado durante 20 años en El Salvador- pronunciándose en contra del paro o de la violencia. Las pandillas se han convertido en unidades de tarea, en sicarios al servicio del crimen organizado pero también de intereses políticos. Y la derecha se ve beneficiada desde el punto de vista electoral. Yo no estoy diciendo que ARENA financie a las pandillas, pero sí que hay una coincidencia de propósitos.”

Si el presidente no ha escuchado lo que dijo en voz alta la oposición es porque no estuvo en el país y no interrumpió su campaña de imagen en Los Ángeles cuando aquí, como dicen en el Norte, “the shit hit the fan”.

Ya estamos aburridos que el presidente de la República interpreta a cualquier acto contra la sociedad como resultado de una conspiración desestabilizadora contra él y su gobierno. Así fue su primera reacción cuando los pandilleros quemaron el bus de Mejicanos, y así es su reacción ahora que los mismos pandilleros paran al transporte y buena parte del comercio con amenazas de muerte. Los pandilleros son enemigos de la sociedad y del estado, y así hay que enfrentarlos. Que sus acciones tienen un efecto desestabilizador, es obvio. Así como lo tiene la incapacidad (o falta de voluntad) del gobierno de enfrentarlos y dar confianza a la ciudadanía.

Pero el presidente entiende que cualquier crítica y cualquier oposición también es parte de una estrategia de desestabilización. En vez de obligar a todas las partes de su gobierno a dar respuestas contundentes, con mensajes claros y acciones inmediatas, el presidente se dedica a viajar primero a Los Ángeles, luego a México, ahora a Miami y pronto a Cuba. Y en sus escalas en San Salvador se dedica a regañar a los medios, a la empresa privada y a la oposición, en vez de poner orden en su aparato de seguridad pública.

Así no, presidente. Tres intentos fallidos.

(Para los que quieren leer la entrevista entera: http://www.elpais.com/articulo/internacional/gente/seguira/yendose/EE/UU/pese/masacres/Mexico/elpepiint/20100912elpepiint_6/Tes)

(El Diario de Hoy)

Carta al director de centros penales

Estimado Douglas Moreno:

Así como uno critica a los funcionarios, cuando hacen mal su trabajo, también hay que saber respaldarlos cuando lo hacen bien. Yo hasta renuncia te he pedido en una de mis cartas públicas, por blandengue con los pandilleros que desde las cárceles siguen organizando extorsiones y asesinatos.

Hoy te escuché en una entrevista anunciando que vas a poner orden en las cárceles y quitarles a los pandilleros los privilegios y la libertad de seguir delinquiendo. Te hablé por teléfono para felicitarte y lo repito en público: ¡Así se habla! Si vos tenés el valor de enfrentarte a las pandilleros y ponerlos en su lugar, puedes contar con el apoyo mío y de muchos que te hemos criticado. Porque lo que anunciaste no es cosa fácil: ya no dejar entrar este montón de gente en concepto de visita familiar o íntima; ya no dejar entrar las tanatadas de comida que sirven para contrabandear droga, pisto, chips de celular, armas, y cartas...

Los pandilleros van a reaccionar. Pero no sólo ellos: Te va a tocar enfrentar las críticas, denuncias y campañas de los que dicen defender los derechos humanos. Esto tal vez será tu reto más yuca, y vas a necesitar todo el apoyo posible.

Los pandilleros van a seguir jodiendo en las calles, con sus amenazas y sus bidones de gasolina. Pero los otros van te van a estar jodiendo desde adentro del mismo gobierno, de la Asamblea, del partido, de algunas iglesias.

Ojala que no des tu brazo a torcer. Pero si realmente hacés lo que anunciaste y ponés orden en las cárceles, tampoco vas a estar solo.

Saludos, Paolo Lüers

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