miércoles, 20 de mayo de 2020

Carta a los empresarios: pecados y juegos infantiles. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 21 mayo 2020


Muchos han criticado a los empresarios que fueron a Casa Presidencial a hablar con el presidente sobre la necesidad de la reactivación económica. Algunos los criticaron con exceso de fanatismo.
Pero no puede ser que hablar con el presidente en situaciones críticas para el país de por sí sea un pecado. Pecado hubiera sido si hubieran avalado los abusos autoritarios, las acciones inconstitucionales y los ataques a Javier Simán y ANEP.
Nada de esto hicieron los empresarios. Por lo contrario, exigieron al presidente que sus medidas contra la epidemia no violen el marco de la constitución y de los derechos humanos. 
Era de esperar que el presidente y su maquinaria propagandística interpretaran esta reunión de otra manera, como aval a las políticas del gobierno y como desautorización de Simán como vocero del empresariado.
Los empresarios visitantes en Casa Presidencial no son los primeros ni serán los últimos que paguen este costo por intentar mantener abierto un canal de diálogo con un gobernante que no cree en el diálogo.
La reunión de los empresarios prominentes en CAPRES no significa una división del empresariado salvadoreño, aunque indudablemente el presidente lo interprete así.
Cuando Bukele anunció que no reconoce a Javier Simán como interlocutor, este nunca cayó en actitudes de berrinche, sino que dijo que entonces les tocará a otros hablar con el presidente.
Si los empresarios, al recibir la invitación a Casa Presidencial, la hubieran rechazado en solidaridad con Javier Simán, hubieran caído en los juegos infantiles de Nayib Bukele.
El mismo presidente de ANEP, a pesar de los ataques personales a él y sus familiares, sigue diciendo a Bukele que está dispuesto a sentarse con él para buscar soluciones a los problemas del país.
Alguien tenía que hacer el intento de convencer al presidente de que no podía seguir negando la necesidad de hacer un plan de reactivación económica con fechas y reglamentos confiables. Gracias a esta gestión, existe ahorita la fecha del 6 de junio para el supuesto inicio de la apertura de la actividad productiva y comercial. Obviamente, conociendo a Nayib Bukele, no hay ninguna garantía de que va a cumplir con ese compromiso.
Pero esto daría pauta para que se constituya una alianza más amplia y combativa para ejercer oposición a un gobierno, cuyas políticas están llevando al país al colapso económico, financiero, social e incluso de salud. Sin la economía funcionando no habrá dinero, y sin dinero no habrá servicios de salud, ni mitigación del hambre.
Toda esta historia, lejos de debilitar a ANEP y al liderazgo de Javier Simán, los ha fortalecido. No así al liderazgo del presidente. Solo hay que comparar la conferencia de prensa del presidente, con sus ataques de rabia, sus insultos y ataques, su incapacidad de enfrentar de manera racional las preguntas de los periodistas, con la entrevista de Nacho Castillo a Javier Simán.
Vimos a un hombre relajado, seguro, claro y racional. Una vez más se comprueba la sabiduría del dicho popular, “quien se enoja pierde”.
Lo único que pido a los empresarios es que todas sus gestiones frente al Gobierno, la Asamblea o los partidos sean transparentes. 
Saludos, 


lunes, 18 de mayo de 2020

Carta a los ciudadanos: ¿Se dejarán hipnotizar por el presidente? De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 19 mayo 2020


Ahora el presidente nos quiso someter a una hipnosis colectiva. Vía televisión, en su cadena nacional. Lo que no sabe es que la hipnosis solo funciona cuando el paciente es relajado, nunca cuando lo ponen en pánico. Esto trató de hacer el presidente, pidiéndonos que cerráramos los ojos y nos imagináramos a nuestro ser más querido agonizando y ahogándose en la calle afuera de un hospital ya rebalsado de pacientes de la epidemia...

Esto obviamente no le funcionó, ni como ensayo de hipnosis colectiva, ni como discurso para recuperar la confianza de la gente en su actuación frente a la crisis de la epidemia. Cualquier sicólogo le puede explicar que la gente solo se deja hipnotizar por alguien de plena confianza. Estos juegos sicológicos pueden haber tenido éxito con los seguidores ciegos del presidente, pero no con el resto de la sociedad. 

Ante una crisis angustiante, la gente necesita que sus gobernantes les transmitan confianza y seguridad. Confianza basada en planes, argumentos sólidos, alianzas construidas. Esta confianza no se puede sustituir por la fe. Para los creyentes, la fe siempre ayuda, pero nunca sustituye la confianza que los ciudadanos saben que pueden depositar en sus gobernantes en tiempos de crisis, basada en planes coherentes y estricta transparencia. 

Esto es precisamente el gran vacío en el discurso y las medidas del gobierno Bukele. Y esta cadena nacional, presentada luego de una alargada ausencia del presidente (que incluso nuevamente dio pauta a sospechas de que se encontraba fuera del país), no aportó nada para llenar este vacío y esta opacidad. Si uno filtra la gran verborrea de más de media hora, con docenas de datos (muchos de estos dudosos), con imágenes que provocan terror, con ataques electoreros a los opositores, queda un mensaje central: “No hay plan para la gradual reactivación de la economía, tampoco para una flexibilización de la cuarentena domiciliar, por una simple razón: El presidente ha decidido que no habrá ni reactivación ni flexibilización mientras no estén disponibles medicamentos que curen la enfermedad provocada por el Covid19 o una vacuna. Y con la fe en Dios esperamos que esto sea pronto. Mientras tanto: Estado de emergencia, ley de cuarentena obligada, encierro, paralización del transporte y de la vida productiva y comercial. Punto. Y quien se opone a esto, es enemigo del pueblo...”

Lastimosamente, el desarrollo de medicamentos y vacunas no depende de nuestra fe en Dios, sino del trabajo de los científicos, de las pruebas y de las aprobaciones. No hay científico serio que no haya dicho que con mucha suerte puede haber resultados confiables y aprobados en el 2021.

Vaya, cierren los ojos e imagínense que la situación actual de encierro de la gente y cierre de empresas dure hasta el fin del año. Es una pesadilla. No es viable. Diga lo que diga Bukele, debe haber una política integral que combata al virus, pero también al desempleo y el hambre. Uno tras otro, los gobiernos han llegado a esta conclusión y diseñaron a tiempo planes de cómo gradualmente reactivar la economía.

Este tipo de plan nos debe el gobierno, no discursos que nos dan miedo en vez de confianza. Es lo mínimo que tenemos que exigir. 

Saludos, 


viernes, 15 de mayo de 2020

Carta a los empresarios: frente al ‘divide et impera’, únanse. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 16 mayo 2020


Así como el caudillo en Casa Presidencial puede hacer favores a algunos de ustedes, ha mostrado que puede escoger a otros para castigarlos. Se rehúsa de hablar con sus gremiales, y prefiere individualizar, escogiendo a quiénes premiar y de quiénes vengarse. “ Divide et impera” (divide y vencerás) es la consigna de los autócratas.
Hoy le toco a la familia Simán. Dolido por la renuncia de ANEP, FUSADES, Cámara de Comercio y las dos universidades UCA y ESEN del comité de supervisión de los fondos de emergencia, Bukele la agarró contra Javier Simán, el recién electo presidente de ANEP. En un ataque de furia hizo algo absurdo: desconoció a Javier Simán como interlocutor con la empresa privada.
Pero esto no satisfizo su sed de venganza. En la noche del pasado jueves, mandó unidades militares y policiales a cerrar la fabrica de textil INTRADESA, propiedad de Félix Simán. Es otra característica de los gobernantes autocráticos: aplican lo que los alemanes llaman “Sippenhaft”, que es el castigo colectivo a toda la familia de un adversario. Así como gobierna como clan, así Bukele concibe a sus adversarios. El pretexto del cierre de la fábrica (que da empleo a 6,000 salvadoreños) es que hay supuestas denuncias de que no se estaba cumpliendo con las reglas sanitarias contra la epidemia. Qué casualidad…
Si el presidente piensa que con esto está debilitando a Javier Simán y su liderazgo en el empresariado, está muy equivocado. Gracias a los errores del presidente, Javier Simán goza hoy, a pocos días de haber sido nombrado presidente de ANEP, de un prestigio y un liderazgo que incluso trasciende la gremial empresarial.
Para el Gobierno y el país, el uso arbitrario del poder para favorecer a unos y castigar a otros empresarios tendrá un costo muy alto. Un gobierno que necesita miles de millones de dólares de financiamiento para seguir funcionando y para reactivar la economía no se puede dar el lujo de esos caprichos. En los últimos días, los troles al servicio de Casa Presidencial comenzaron a difundir que varias de las principales familias del empresariado salvadoreño iban a cerrar operaciones en El Salvador y trasladarlas a países vecinos. Lo que comienza como mentira, las actuaciones arbitrarias del presidente lo pueden convertir en una triste realidad.
Si el presidente quiere dividirlos, ustedes los empresarios tienen que unirse. Si el presidente quiere hacer tratos por separado, premiando a unos y castigando a otros, su respuesta tiene que ser fortalecer sus gremios como interlocutores válidos con el gobierno, la Asamblea y los partidos políticos. 
Si no me creen, pregunten a sus colegas en Nicaragua…
Saludos, 


miércoles, 13 de mayo de 2020

Carta a los inconformes: ¡Hagan bulla! De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 14 mayo 2020


¿Cómo organizar un movimiento cívico de protesta en tiempos de cuarentena, cuando todos están encerrados y aislados en sus casas? No se puede hacer reuniones y mucho menos marchas. En esa situación, solemos usar las redes sociales como válvula de escape para nuestras frustraciones. Hasta que de repente alguien tira una idea provocativa de cómo se puede actuar y expresarse conjuntamente.
Muchas veces, esas ideas no tienen eco, pero a veces provocan una acción espontanea que sorprende a todos.Esto es lo que pasó la noche del pasado martes, cuando a las 8 de la noche comenzó a escucharse una gran bulla que rompió el extraño silencio de la cuarentena: pitazos de carros, cacerolazos, vuvuzelas y pitos…
Al revisar las redes sociales, uno inmediatamente se dio cuenta de qué se trataba: el ensayo de una protesta ciudadana. Unos expresaban su rabia contra las medidas arbitrarias tomadas por el presidente y aplicadas por las fuerzas de seguridad; otros por la desastrosa aplicación del concepto de los centros de contención; otros contra el caos creado por la paralización del transporte público; otros por el abandono del gobierno de los 5,000 salvadoreños varados en el exterior; y muchos por el desempleo y el hambre que ha provocado la manera inflexible e improvisada del gobierno de paralizar la actividad económica.
A saber de quién era la idea de romper el silencio cada noche a las 8, pero luego de este primer ensayo y de su impacto en las redes sociales no tengo duda de que la bulla en las próximas noches va a ser ensordecedora y que muchos sectores, que jamás han participado en protestas cívicas, se van a unir y expresar su rabia de esta manera.
Igualmente, la acción de los pobladores de Altavista de poner en sus casas y pasajes banderas blancas para decir al Gobierno que ya no aguantan una cuarentena sin trabajo, sin ingresos y sin comida se va a multiplicar en muchas comunidades del país. Las dos formas de protesta, la bulla y las banderas blancas se combinan perfectamente.
El Gobierno sí escucho el mensaje e inmediatamente puso a su aparato de propaganda a reaccionar y a descalificar a estas nuevas formas de protesta. No saben que con esto solamente le dan más volumen a la bulla de los ciudadanos. Resulta que el aparato de propaganda del gobierno y de Nuevas Ideas ha perdido el control y dominio en las redes sociales…
Romper el silencio puede ser un factor unificador de la dispersa oposición a un Gobierno que utiliza la epidemia para establecer un régimen autoritario. Hagamos bulla cada noche a las 8 p.m.
Saludos, 


lunes, 11 de mayo de 2020

Carta a los críticos del Gobierno: tomemos la iniciativa. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 12 mayo 2020

Muchos han criticado la manera en que el Gobierno enfrenta la epidemia. Ha habido por parte de médicos y otros expertos severas críticas a las medidas sanitarias; economistas han señalado que el gobierno no tiene un plan de reactivación económica; y constitucionalistas expresaron su preocupación por las prácticas autoritarias del presidente. Pero no han sido solamente críticas, sino que ha habido muchas propuestas, ofertas de apoyo y señalamientos constructivos.
Voy a tratar de resumir lo que la sociedad civil, la oposición, los empresarios y los expertos han propuesto, en un intento de sintetizar lo que podría ser una plataforma de exigencia al gobierno.
  1. Después del vencimiento de las actuales leyes y decretos temporales, ninguna prorroga más al régimen de encierro. Tampoco el paro al transporte puede prolongarse.
  2. Desde ya el Gobierno debe convocar mesas multidisciplinarias de expertos, una para diseñar la estrategia sanitaria, la otra para elaborar el plan maestro de reactivación económica.
  3. Dentro de la estrategia sanitaria hay que revisar la función de los centros de cuarentena. El Gobierno tiene que estar dispuesto de liberar a todos los ciudadanos que se encuentran en esos centros por castigo a supuesta desobediencia a las reglas de la cuarentena domiciliar. Solo hay que diseñar un mecanismo adecuado de cuarentena para tres grupos: gente que ha estado en contacto directo con contagiados; salvadoreños deportados de Estados Unidos y México; y ciudadanos varados en el exterior, una ves que sean repatriados. En ningún caso esta cuarentena debe extenderse a más de 15 días.
  4. Soluciones más expeditas para los varados. Es inaceptable que el Gobierno plantee que el operativo de repatriación le va a tomar 12 semanas.
  5. El Gobierno tiene que renunciar al plan que anunció de mantener el tráfico aéreo comercial cerrado hasta finales de agosto. Si el aeropuerto se abre antes, mucho de los varados pueden regresar sin depender del apoyo logístico del Gobierno.
  6. La mesa encargada de la estrategia sanitaria tiene que establecer un mecanismo de monitoreo independiente del Gobierno para verificar la estadística del COVID-19. Sin transparencia no habrá confianza en las medidas que tome el Gobierno.
  7. También esta mesa tiene que revisar con urgencia el plan de los hospitales adicionales, de la reparación y ampliación de los hospitales existentes, y de la asignación de los casos de COVID 19 a los distintos hospitales. En este tema, el Gobierno tiene que estar dispuesto de suspender la construcción del “súper hospital” si los expertos así lo recomiendan. Lo más probable es que los 70 millones de dólares serían mejor invertidos en otras necesidades del sistema de salud y en algunos hospitales de campaña.
  8. De nada sirve tener camas y unidades de cuidado intensivo adicionales si no hay médicos y enfermeras especializados. Hace falta un plan amplio de capacitación intensiva.
  9. Casi da pena decirlo, pero hay que exigir al Gobierno, de manera insistente, respetar incondicionalmente las sentencias de la Sala de lo Constitucional, así como la independencia de la Asamblea Legislativa.
Esta lista, lejos de ser completa, es para abrir una discusión, que al final producirá una amplia coincidencia en la sociedad sobre lo que hay que exigir al Gobierno.
Saludos, 



sábado, 9 de mayo de 2020

Confianza y responsabilidad cívica en vez de imposición y represión. Columna Transversal de Paolo Luers

Publicado en DIARIO DE HOY, Domingo 10 de mayo 2020


A muchos les ha llamado la atención que varios de los países que mejor supieron manejar la crisis del coronavirus están siendo gobernados por mujeres. El ejemplo más citado es Alemania, gobernada por Angela Merkel, pero no menos éxito han tenido Jacinda Ardern en Nueva Zelanda, Sanna Marin en Finlandia, Erna Sulberg en Noruega, y Mette Frederiksen, de Dinamarca. Los mejores resultados en el enfrentamiento a la epidemia los han tenido Islandia, cuya primera ministra se llama Katrin Jakobsdóttir, y Taiwán con su jefa del gobierno Tsai Ing-wen. Todos estos países no solamente han logrado cifras de contagio y muerte por el COVID-19 muy debajo de sus países vecinos, sino también han ahorrado a sus países buena parte de los costos económicos y sociales que el resto del mundo esta pagando.
¿Estaremos ante la prueba de que las mujeres son mejores gobernantes? Muchos han comentado este fenómeno de las jefas de gobierno exitosas de esta manera un poco simplista. Yo considero más bien que la cosa es al revés: hay países que han logrado democracias más maduras, con cohesión social solida y una cultura avanzada de debate, respeto al disenso y construcción de consenso. Estos son los países que mejor han sabido responder a la epidemia, porque cuentan con una ciudadanía que no necesita ni imposiciones, ni paternalismo, ni populismo, ni mucho menos represión para actuar responsablemente en tiempo de crisis. Y son estas mismas cualidades cívicas de la población de estos países las que explican que mujeres han podido llegar a conducirlos.
Si es así, se explica también que Costa Rica, que ya tuvo una mujer en Casa Presidencial, supo enfrentarse a la epidemia sin divisiones políticas, sin ruptura de la constitucionalidad, sin que el gobierno tuviera que recurrir a imposiciones y represiones. Aunque políticamente Costa Rica está bastante fracturada, en esta crisis existe una relación de confianza entre el gobierno, el pueblo y todas las fuerzas políticas.
En cambio, en El Salvador la epidemia, lejos de unirnos, ha provocado políticas y comportamientos del gobierno altamente polarizantes y a recurrir a métodos represivos con violaciones a DDHH para imponer sus medidas sanitarias. No tenemos conocimiento de ningún país, ni siquiera de autocracias como Rusia, Turquía, Hungría donde el gobierno haya creado centros de cuarentena para internar a ciudadanos que no cumplen con las medidas sanitarios. Si en El Salvador con sus 6 millones de habitantes el gobierno tiene necesidad de privar de libertad a 5 mil ciudadanos para imponer su política de cuarentena domiciliar obligatoria, esas políticas obviamente son erróneas.
Para ver la dimensión de este problema proyectemos estas cifras de detenciones a otros países. Para tener el mismo grado de represión, un país como Taiwán con 23 millones de habitantes tendría que tener campos de concentración para retener 18 mil habitantes. Sin embargo, ni Taiwán, ni Costa Rica, ni Alemania, ni los países nórdicos recurren a estos métodos represivos.
Si arriba dije que todo depende del grado de madurez cívica y democrática de un pueblo, esto no debe servir de excusa para las prácticas antidemocráticas y autoritarias de un gobierno. Es chocante el discurso del presidente Bukele justificando sus medidas represivas con la falta de compresión de disciplina de la población. En cada sociedad existen tendencias democráticas y emancipativas a la par de otras que buscan acomodarse al paternalismo del Estado y supeditarse a gobernantes autoritarios. Las dos tendencias pueden existir incluso dentro de una sola persona. Depende de los gobernantes a cuál tendencia quiere apostar. Depende también de la voluntad de los gobernantes de respetar las instituciones democráticas y sus diferentes roles en una República.
No conozco bien los sistemas institucionales y los sistemas políticos en todos los países que he citado como ejemplos positivos, pero si puedo hablar de Alemania. La Sra. Merkel, como jefa de gobierno federal, no podría tomar decisiones unilaterales sobre cómo enfrentar la epidemia, dictar decretos, ordenar cierres de fabricas, etc. No solo tiene que ponerse de acuerdo con su socio en la coalición gobernante, los Social Demócratas, sino también con los primeros ministros de los 16 Estados que componen la República Federal de Alemania. Cualquier actitud autocrática y abuso de poder de ella la haría fracasar; está condenada a construir consensos, y su comprobada habilidad en ese campo es la receta de su éxito.
Además, en países como Alemania y sus vecinos nórdicos (y me imagino que también en Taiwán, Corea del Sur o Nueva Zelandia), los profesionales, los científicos y los institutos de investigación tienen un prestigio tan grande que ningún gobierno puede darse el lujo de no tomarlos en cuenta a la hora de enfrentar situaciones de crisis, tanto de salud como económicas.
Cualquiera haga las comparaciones con El Salvador y saque sus conclusiones.



viernes, 8 de mayo de 2020

Carta a opositores u otros que quieren negociar con el gobierno. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 9 mayo 2020


El presidente Bukele les tomó el pelo a ARENA y ANEP, con las últimas medidas, según él contra la epidemia, pero en realidad contra nuestras libertades. Para conseguir el apoyo para su ley de regulación para la cuarentena y su solicitud de autorizar otros mil millones de prestamos, les mandó a decir con sus emisarios dos mentiras: una, que no iba a implementar medidas más restrictivas a la población y la economía; segundo, que al terminar las dos semanas adicionales de cuarentena total se iba a abrir gradualmente la vida prodructiva, comercial y social del país.
La primera promesa la incumplió el día siguiente, emitiendo su decreto #22, que con el paro total al transporte público y el cierre de otra lista larga de rubros económicos terminó de paralizar al país. La segunda promesa, la reactivación de la economía, ya en su última cadena nacional apareció como una posibilidad, pero solo si sus medidas drásticas logran parar el ascenso de contagios en el país. Como esto no va a pasar, tampoco habrá reactivación de la vida productiva. Y no va a pasar, porque las cuarentenas no tienen un impacto curativo, tampoco erradican al virus, sino solamente, en el mejor de los casos, pueden retrasar un poco el avance de la epidemia.
Hoy tanto ARENA como ANEP denuncian este nuevo abuso por parte del presidente y exigen que se derogue el tal decreto 22, y sobre todo la paralización del transporte público. Es obvio que el presidente no les va hacer este favor, y dudo que en la Asamblea Legislativa exista la voluntad y coherencia para derogar la ley que por engaño acaba de aprobar.
Hay algunas lecciones que hay que sacar inmediatamente de este desastre. Quienes tengan la noble disposición de olvidarse, ante la crisis del país, de las diferencias políticas y dialogar con el gobierno sobre maneras de apoyarlo, que exijan que el presidente personalmente se siente con ellos, y que cualquier acuerdo o compromiso se ponga por escrito y que sea conjuntamente transmitido a la nación.
Está claro que no son confiables promesas hechas por algún hermano del presidente, ni tampoco por alguien de sus cheros convertidos en secretarios de la Presidencia. Hemos visto la facilidad con la cual el presidente se hace el maje y desautoriza estos acuerdos.
Los que se dejaron engañar tienen que tener el valor de decirlo con toda claridad y en público. No fueron malentendidos, sino malas intenciones por parte del presidente, y la gente tiene derecho de saber que no pueden confiar en la palabra del presidente.
A partir de ahorita todos -oposición, empresarios y ciudadanos- tenemos que concentrarnos en una sola exigencia: al solo terminar esta “cuarentena especial”, comenzar a trabajar para reactivar la economía del país antes de que su declive sea irreparable. Ni una prorroga más al encierro.
Saludos, 



jueves, 7 de mayo de 2020

Carta al Presidente: Los temas que obvió en la cadena. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 7 mayo 2020


Todo el mundo habla de las barbaridades que Usted dijo el martes por la noche en cadena nacional. Si no, revise la prensa de Costa Rica. Nunca he visto que en un país los medios y los políticos de todos los colores coincidan tanto en burlarse del jefe de Estado de un país vecino de la manera como hoy opinan sobre Usted y sus declaraciones infortunadas sobre el manejo de la epidemia en Costa Rica.
Yo voy a hablarle de los temas y problemas que Usted ni siquiera mencionó en su mensaje. A veces lo que no se dijo resulta mas significativo que lo dicho.
Ni una palabra sobre el problema de los ciudadanos varados en otros países por el cierre de fronteras y aeropuertos: 5,000 compatriotas, que tienen mes y medio de no pueden regresar, merecen una respuesta del presidente, y no solo las declaraciones evasivas de sus funcionarios.
Tampoco Usted consideró necesario dirigirles una sola palabra a los miles de ciudadanos retenidos en los llamados centros de contención. Todos hemos visto las escenas dramáticas de desesperación de los recluidos, muchos de ellos en instalaciones inadecuadas, y todos sin tener respuesta de las autoridades sobre su condición. No dirigirse a ellos y ofrecerle soluciones expresa una indiferencia intolerable. Es más, su gobierno debería tener listo un plan de disolver estos centros de contagio y humillación.
Yo hubiera esperado de Usted unas palabras de disculpa y empatía para la familia del Ing. Óscar Méndez, quien murió en uno de esos centros de confinamiento, obviamente por negligencia de las autoridades, que tienen la tutela sobre la gente que privan de su libertad. Es el colmo de cinismo que Usted sí mencionó el caso, pero tratando de evadir la responsabilidad de su gobierno. Ya su ministro de Salud mostró su insensibilidad, mandando condolencias a la familia, pero mostrando que ni siquiera estaba bien enterado de las circunstancias del fallecido. Por lo menos el ministro luego se disculpó, mientras que Usted, en su discurso, asumió la pose de un presidente que personalmente estaba pendiente de este caso especifico durante varios días.
El vacío más grande que dejó en sus declaraciones coincide con el tema que cada día más preocupa a los ciudadanos: ¿Cómo vamos a pagar los 4,000 millones de nueva deuda, si nadie trabaja, produce o comercia? Por una parte, Usted se comprometió con los empresarios y su gremial ANEP a que en 15 días comienza la apertura gradual de la producción y del comercio. En vez de reafirmar este compromiso en su mensaje al pueblo, dijo que tal vez, si se lograra “aplanar la curva” del desarrollo de la epidemia, se podrá pensar en la apertura. En otras palabras, no existe un compromiso firme por parte suya de que la cuarentena obligatoria y las restricciones al derecho al trabajo terminen al terminar la vigencia del decreto de excepción aprobado en el madrugón del lunes pasado.
Con todas esas evasiones, indefiniciones y faltas a la transparencia, será imposible crear confianza en la manera como su gobierno enfrenta las dos crisis, la de salud y la económica.
Saludos, 



lunes, 4 de mayo de 2020

Carta a los diputados: Sin presiones. De Paolo Luers


Publicado en MAS y DIARIO DE HOY, martes 5 de mayo 2020


Estimados amigos:
A veces el calendario y el horario político ponen en aprietos a los comentaristas. Escribo esta carta habiendo visto la conferencia de prensa que Javier Simán, como presidente de ANEP, dio junto a miembros del gabinete de gobierno. Pero no se qué va a decidir la Asamblea Legislativa que, al solo terminar la conferencia de ANEP, fue convocada para este día lunes en la tarde. Solo sabemos cuales son los dos proyectos de decreto legislativo, que presento Casa Presidencial: la autorización de otros mil millones de dólares, supuestamente para la reactivación económica; y una “ley de regulación para el aislamiento, cuarentena, observación y vigilancia por Covid 19”. Esta última no es otra cosa que el decreto ejecutivo respectivo convertido en ley de la República.

La otra incógnita es: ¿qué va a decir en su conferencia de prensa el presidente Bukele? Originalmente estaba programada para la noche del lunes, pero el presidente la postergó por un día “para que los diputados puedan deliberar con tiempo y sin presiones”. Me imagino que “sin presiones” significa sin amenazar la Asamblea con una nueva invasión militar...

Aunque hayan sido convocados a una plenaria para la tarde de lunes, yo asumo que es para iniciar el debate sobre los dos proyectos - y no para aprobarlos en un madrugón, sin las debidas discusiones y consultas. Si el mismo presidente dice que trabajen sin presión, tómenle la palabra. También Javier Simán les dijo en su conferencia que analizaran detenidamente los proyectos de CAPRES. No les pidió que los aprobaran así como están.

Entonces, hablemos de la conferencia de ANEP. Javier Simán hizo algo que muchos que lo observan con escepticismo no han entendido: Asumió como un hecho que la cuarentena domiciliar general y obligatoria terminará el 15 de mayo, y que el 16 comenzará la gradual reapertura de las actividades productivas, comerciales y sociales del país. No lo puso como una posibilidad, tampoco como una petición, sino como un hecho que habrá que preparar desde ya. Las caras de los miembros del gabinete de Bukele no mostraban precisamente felicidad al escuchar esas palabras tan determinantes, pero tampoco las contradijeron.

Habrá que esperar qué dirá el presidente sobre esto en su conferencia de prensa. Puede contradecirle a Simán; puede confirmar que este es el acuerdo; o puede hacerse el maje y hablar de otra cosa. Pero de todas formas hay de repente en la arena nacional un jugador nuevo, quien desafía al presidente a tomar posiciones. 

Tampoco los ministros pusieron caras felices cuando Simán dijo que cualquier medida que se tome tiene que estar acorde con la sentencias de la Sala de lo Constitucional y los Derechos Humanos.

Las oportunidades que se abren con la intervención del nuevo liderazgo empresarial se echarían al traste si Ustedes precipitadamente aprueban las leyes que solicita Casa Presidencial. Acuérdense, sin presiones...

Saludes, 

viernes, 1 de mayo de 2020

Carta a mis contemporáneos: No nos dejemos encerrar. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 2 mayo 2020

Los días de las cuarentenas generales, impuestas en la mayoría de los países al inicio de la pandemia Coronavirus se han agotado. Más bien, se han agotado las economías (de los países y de las familias) y la paciencia de los ciudadanos. En algún momento de mayo, todos los países van a flexibilizar o suspender las cuarentenas obligatorias, porque necesitan que la gente vuelva a trabajar y producir.
En muchas de las discusiones sobre cómo reactivar las economías gradual y sectorialmente, surge la idea de dejar en cuarentena por lo menos a los viejitos y a los ciudadanos con enfermedades crónicas. Que vayan a trabajar los papás para reactivar la producción y el comercio; que regresen a la escuela los niños, para que los papás puedan trabajar; que se queden encerrados los abuelos, quienes ya no tienen importancia productiva y quienes además, todo el mundo lo sabe, constituyen el grupo más vulnerable para la epidemia.
Aquí un amigo, representante de la generación más productiva, publicó una propuesta, que por lo menos en Twitter recibió mucho apoyo: 
Medida para abrir la economía de inmediato basado en sistema de puntos. 
- Mayores de 60 años: 3 puntos 
- Condiciones de hipertensión, cardíacos, respiratorios, embarazadas, obesos: 1 pto 
- 40-60 años: 2 ptos 
-18-40 años 1 pto 
- 0-18 años: 2 ptos.

3 ptos: puede salir a pasear domingos 
4+ ptos: no puede salir 
2 ptos o menos: puede salir, con distanciamiento social.”
Tengo que confesar que esta propuesta me encachimbó, me hizo reflexionar, y me provocó escribir esta carta. Mi respuesta inmediata en Twitter fue: “Si la idea es proteger a los viejitos encerrándolos, ¡no gracias!” 
Hasta ahorita, lo que todos los días hemos escuchado (tanto de expertos médicos como de políticos) era que a los viejitos hay que cuidarnos, para que no nos contagien los niños y familiares. Nunca se habló de que a los viejitos hay que aislarlos para que no contagien a los demás. Por esa razón en todo el mundo han decretado aislamiento total a los asilos, no permitiendo que los viejos reciban visitas de sus hijos y nietos. Entonces, está claro que los viejos no constituyen un peligro para los demás, sino al revés son el sector que hay que proteger.
Estamos agradecidos los mayores por que la sociedad nos quiera proteger. Pero como lo dije en el tuit, si la manera de protegernos es el encierro prolongado y el aislamiento, mientras que el resto de la sociedad recupera sus libertades, rechazamos la oferta.
No son el Estado y su gobierno que nos puede imponer la manera de protegernos. Yo tengo el derecho de decidir cómo protegerme y crear un equilibrio entre protección y calidad de vida. El gobierno puede imponer medidas para proteger a los demás, pero no dictarme qué parte de la calidad de vida debo de sacrificar para protegerme de un potencial peligro para mí mismo.
Tampoco hay que permitir que el Estado provoque en nuestras familias y en la sociedad un conflicto artificial de generaciones.
Saludos, 


miércoles, 29 de abril de 2020

Carta a los usuarios de las redes sociales: nos quieren lavar el coco. De Paolo Luers


Publicado en MAS y DIARIO DE HOY, jueves 30 de abril 2020

En estos días, las redes sociales están siendo inundadas por dos tipos de imágenes, que parecen contradictorias, aunque provengan de las mismas fuentes oficiales del gobierno. Unas corresponden a una campaña llamada #QuéBonitaDictadura, dirigida por Porfirio Chica, expropagandista de René Figueroa y Tony Saca, hoy asesor comunicacional de Nayib Bukele. La campaña es bien simple: mandar a los fotógrafos oficiales a poner en escena imágenes de soldados y policías fuertemente armados, ayudando a viejitas, acariciando chuchos, cargando bultos. Cualquiera con carnet de Casa Presidencial puede orquestar ese tipo de situaciones.


Pero al mismo tiempo que sale esta campaña, que quiere vender la imagen de una dictadura amable, sale otra: docenas de fotos al estilo de campos de concentración, con unos “héroes robocop” humillando a cientos de pandilleros presos, medio chulones, rapados, sometidos y hacinados. Es la cara opuesta: la dictadura dura e inclemente con los criminales.
Cuando comenzaron a salir estas fotos de los penales en cuentas oficiales del gobierno, uno se preguntaba: ¿Y no saben el costo político que pagarán por exhibir de manera tan desafiante sus propias violaciones a los derechos humanos?
Y cabal, periódicos de todo el mundo, miembros del Congreso de Estados Unidos y organizaciones internacionales de derechos humanos ya comenzaron a reclamar a Bukele esas practicas y su exhibición excesiva. Entonces, ¿por qué lo hacen?
Lo hacen para construir la narrativa de una dictadura que solo reprime a los malos, mientras que defiende, protege y apoya a los pobres. Así que ningún ciudadano honesto tiene que tener miedo a esa dictadura.
El efecto común entre las dos caras de la doble campaña es irnos acostumbrando, medio en broma y bien en serio, a la idea de una nueva dictadura en El Salvador. Hace solo un año, esta idea era descabellada y nadie la introdujo en el debate político serio. Hoy a menos de un año de gobierno de Nayib Bukele y a raíz de sus propias campañas propagandísticas, el concepto de una nueva dictadura aparece en todas las conversaciones.
No extraña que los opositores y críticos a este gobierno comencemos a preguntarnos cuándo un gobierno que con tanta facilidad viola leyes y protecciones constitucionales aplicará esas practicas contra sus opositores. Con esas campañas, el gobierno prepara en la mente de los ciudadanos el terreno para dar el siguiente paso. 
Saludos,



lunes, 27 de abril de 2020

Carta a los nuevos “mismos de siempre”. De Paolo Luers





Publicado en MAS y Diario de Hoy, martes 28 de abril 2020


Después de meses de calma surge nuevamente una ola de asesinatos. Las respuestas inmediatas del presidente Bukele son dos órdenes: La primera a Centros Penales a decretar el encierro total a todos los pandilleros privados de libertad.
Con esta medida, los penales se convierten en bombas de tiempo, porque con el actual hacinamiento el encierro total en sus celdas hace imposible prevenir la propagación de la epidemia del coronavirus.
La segunda orden presidencial, siempre emitida por Twitter, autoriza a los policías y soldados a matar. Además, les promete defensa legal en caso de hacer uso de esa autorización, que más bien se entiende como sugerencia.
¡Cómo se repite la historia! La respuesta de Bukele es idéntica a la que dió en el 2016 el gobierno del FMLN. En una carta de noviembre de ese año yo escribí: “El vicepresidente Óscar Ortiz dijo que los 30 trasladados a Zacatecoluca, acusados de haber ordenado el ataque a un oficial de la PNC en Quezaltepeque, ‘no tienen derecho a ver el sol ni la sombra’.
El ministro de Seguridad, comisionado Mauricio Landaverde, no se quedó atrás: ‘A partir de este día quedan sometidos al aislamiento total y no tendrán derecho a la hora de sol’. Y Rodil Hernández, entonces director general de Centros Penales, dijo que los acusados ‘no merecen ningún tipo de atención del sistema’.”
Este último comentario fue la respuesta oficial de Centros Penales a las preocupaciones de autoridades de Salud y de la Cruz Roja internacional sobre los brotes ya existentes de tuberculosis, que obviamente no se podían combatir en condiciones de encierro y privación de luz. Hoy la preocupación es la epidemia coronavirus…
Además, igual que Bukele en el 2020, el gobierno del FMLN autorizó en el 2016 la fuerza letal y prometió protección jurídica.
Hay otra coincidencia interesante: Benito Lara, el primer ministro de Seguridad de Sánchez Cerén, afirmó en el 2014: “Los homicidios aumentan, porque políticos de oposición quieren desestabilizar al gobierno”.
Y la versión de lo mismo del presidente Bukele: “Instamos a la oposición que se pongan del lado de la gente honrada, y a las instituciones que controlan a dejar de proteger a quienes asesinan a nuestro pueblo.” Obviamente se refiere a la Sala de lo Constitucional y la Procuraduría de Defensa de los Derechos Humanos…
Si la concepción de guerra contra las pandillas y “medidas extraordinarias” fueron la prolongación de la política de Mano Dura de ARENA, Bukele está dando continuidad a las “medidas extraordinarias” del Frente. Entonces, ¿cuáles son las nuevas ideas? Más bien, el gabinete de Seguridad de Bukele es la encarnación de “los mismos de siempre”. 
Saludos,

Posdata: ¿Y nadie toma en cuenta la explicación más probable del nuevo auge de violencia: un llamado de atención de las pandillas por expectativas no cumplidas por parte del gobierno?