sábado, 6 de enero de 2018

Carta a la diputada que quieren linchar

Estimada Cristina López:
Parece un deporte nacional querer lincharte. Desde que llegaste a la Asamblea surgieron voces cuestionando con qué derecho una corredora ocupara una diputación. Cuando tuviste un conflicto con uno de tus asesores, te atacaron con insinuaciones de carácter sexual. Cuando en diciembre 2016 no lograron aprobar el presupuesto para el 2017, por que vos no diste el voto número 43 que necesitaban, te colocaste en el ojo del huracán. O más bien te colocaron, aunque tuviste no solo el derecho, sino toda la razón de negar tu voto a un presupuesto que luego fue declarado inconstitucional por la Sala de lo Constitucional.

Siempre asumí que todo como reflejo de la actitud sexista, pero también clasista, que sigue dominando nuestro clima político. Todo regresa al punto inicial: ¿Qué hace en la Asamblea una mujer sin apellido de familia pudiente, una deportista sin formación académica?

Pero lo que pasa ahora es aun más grave. Te acusan, sin prueba ninguna, de haberte vendido a Enrique Rais, el empresario prófugo acusado de tráfico de influencias. Dicen que te dejaste sobornar por Rais o sus defensores para que pidieras a la Asamblea una interpretación auténtica de la Ley Especial para Intervención de las Comunicaciones – y que esta interpretación, que de hecho fue aprobada por la Asamblea en diciembre del año pasado, puede hacer caer el caso contra Rais.

Entonces, sos cómplice de una mafia. Así de fácil.



A nadie se le ocurre considerar que la ley que regula las intervenciones telefónicas de la fiscalía tiene unos artículos que protegen a la ciudadanía de abusos. Las escuchas telefónicas solo pueden ser autorizadas por un juez. Y el juez solo las puede autorizar en un caso específico, dando oportunidad a la fiscalía a recabar pruebas para sustentar una sospecha concreta y presentar su acusación ante la justicia. La fiscalía no puede usar los datos recabados en la escucha telefónica para otros fines o en otros casos. Tampoco puede acumularlas para ver si en el futuro les sirven. Si no presenta en seis meses la acusación en el caso específico, para el cual fue autorizada la intervención telefónica, la fiscalía está obligada a destruir las grabaciones y sus transcripciones.

Esto dice la ley, y esto vino a reafirmar la interpretación auténtica que solicitaste. ¿Entonces, cuál es el pecado? ¿Cómo puede ser un pecado insistir en una regla necesaria para proteger a la ciudadanía de posibles abusos?

El supuesto pecado es que con esta interpretación se le puede caer a la fiscalía el caso contra Rais. Momento, ¿cómo es esto? Si el caso contra Rais está sustentado en unas grabaciones, a pesar de que el plazo de 6 meses estaba vencido, y si por esto se cae el caso, la culpa es exclusivamente de la fiscalía.

Todos consideramos al señor Rais culpable de manejos mafiosos. Pero no podemos defender una práctica incorrecta de la fiscalía para facilitar su condena. Legitimando esta práctica en este caso, le damos a la fiscalía un arma que puede usar contra cualquier ciudadano. Por eso era correcto que la Asamblea emitiera su interpretación auténtica, marcando a la fiscalía el límite legal de sus actuación.

No te dejés ahuevar, diputada, hiciste lo correcto.
Saludos,

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(MAS! / El Diario de Hoy)

jueves, 4 de enero de 2018

Carta al presidente de la República: Usted es el responsable

Presidente:
Nuestra policía está enferma. Su unidad élite, el GRP, está tan enferma que el director general tuvo que ordenar la suspensión total de sus operaciones. Lo que pasó en el GRP en la noche vieja es insólito: Hubo un crimen grave, cometido por un miembro del GRP contra una agente policial: lesión con arma de fuego, secuestro, probablemente violación y asesinato – y nadie dentro del GRP actuó apegado a la ley. TODOS actuaron apegados a un mal entendido código de honor: cubrirse mutuamente las espaldas. Hubo alteración de la escena del crimen, incumplimiento de deberes, asistencia a la fuga, posiblemente asistencia a asesinato y secuestro.

Además hay suicidios de agentes, agentes asesinados por agentes, agentes cometiendo delitos; hay agentes acusados de ejecuciones extralegales y detenciones arbitrarias.

Son tantos “incidentes” que ya no se explican como fallas personales y excepcionales. Es una falla estructural. Es el monstruo que ustedes han creado. Ustedes han militarizado la PNC, sobre todo las unidades élite, como el GRP. Las han convertido en maquinarias para matar. Primero a pandilleros, pero luego ¿cómo y por qué parar? El costo: la erosión gradual de la moral, la perversión del espíritu del cuerpo. Los resultados se expresan en los hechos que hemos visto en estos días.

Urge revertir este proceso. ¿Quién puede revertir esto? Requiere de un esfuerzo coordinado de los jefes policiales, de sicólogos, de la Sociedad Civil. Pero nadie puede hacer nada, si usted, como presidente, no toma en sus manos el problema y su solución.

La Constitución es clara: Usted es el responsable de “organizar, conducir y mantener la Policía Nacional Civil”. Usted es responsable que la PNC actúe “con estricto apego a los Derechos Humanos y bajo la dirección de autoridades civiles.”

Mientras usted delega la dirección de la seguridad pública a los mismos policías, y no a autoridades civiles como manda la Constitución, nada va a cambiar.

Mientras usted obliga a la PNC a desarrollar una guerra, en la cual solo puede sobrevivir (ni siquiera ganar) haciendo del lado los derechos humanos y los procedimientos de una policía democrática, nada va a cambiar.

Mientras usted no aplique una política de seguridad, dentro de la cual la PNC puede lograr eficiencia en su función de protección y de investigación sin recurrir a abusos y sin causar daños colaterales a sectores enteros de la población, tampoco el deterioro interno dentro de la PNC no va a parar, mucho menos sanarse.

Aparte de un cambio del concepto del plan de seguridad, la PNC requiere de una reingeniería que tiene que empezar en su estructura de mando. Y de un ministerio que recupere su carácter civil y su capacidad de supervisar a la PNC. Todo esto depende de una sola persona: usted, señor presidente.

Saludos, 

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(MAS! / El Diario de Hoy)


martes, 2 de enero de 2018

Carta a los ciudadanos: Lo que necesitamos lograr en el 2018

Amigos:
No voy a poner simplemente lo deseable, sino solamente lo que a la vez es realista. Lo realista no es necesariamente lo probable, sino lo factible, siempre y cuando todos asumamos nuestras responsabilidades.
  1. Una Asamblea Legislativa, donde el partido del gobierno pierda la llave para bloquear decisiones que necesitan mayoría calificada. O para decirlo de manera positiva: que todos los partidos que no están en el gobierno, si es que logren ponerse de acuerdo, puedan elegir magistrados de la Corte Suprema y del Tribunal Electoral, y al nuevo fiscal general. Esto significa que el FMLN no debería tener más de 28 diputados. Digo esto como una regla sana, no solo para hoy que el FMLN está en el gobierno. Es el principio del balance del poder.

  2. Una Asamblea Legislativa lo más renovada posible. Los votantes deben eliminar de la Asamblea a las figuras corruptas y las que frenan la renovación de la política. En todas las fracciones. No necesariamente las caras nuevas serán mejores, pero lo importante es el mensaje: La ciudadanía puede castigar a los malos diputados.

  3. Que la nueva Asamblea elija, en un proceso transparente y no contaminado por intereses partidarios, a 5 magistrados de Corte Suprema idóneos, 4 de ellos para la Sala de lo Constitucional; y a un fiscal general capaz y dispuesto de convertir a la Fiscalía General en una institución eficiente y en garante del Estado de Derecho.

  4. Que los partidos elijan a sus candidatos presidenciales en elecciones primarias transparentes, basadas en debates de calidad y competencia de ideas. Solo así, electo por una ciudadanía informada y consciente de las diferentes opciones y sus implicaciones, tendremos en 2019 un presidente vestido de la legitimidad y autoridad requerida para componer al país.
Todas estas metas son difíciles, pero son factibles de alcanzar, si la sociedad civil, organizada o no; los medios de comunicación; los generadores de opinión; y los liderazgos académicos, culturales y sociales asuman activamente su papel. Ninguna de esta metas será alcanzada si los partidos no sienten la presión y vigilancia de la ciudadanía y de la opinión pública.

En el año 2018 se trata de volver a introducir a la política y al servicio público, y antes al debate público, los tres imperativos que estamos al punto de perder: racionalidad, ética y empatía. Y cuando hablo de empatía, me refiero a la empatía con los ciudadanos, y en especial con los sectores marginados y más afectados por las malas políticas de las últimas décadas.
No necesitamos líderes que se quieren perfilar apostando a la anti política. Necesitamos ciudadanos y liderazgos que apuestan a mejorar la política. 

Feliz Año Nuevo,


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(MAS! / El Diario de Hoy)

sábado, 30 de diciembre de 2017

En vez de carta: Lo bueno, lo malo y lo feo del 2017

Los personajes negativos del 2017 (en orden alfabético):
  1. Nayib Bukele. Aprovecha las frustraciones de la gente con la política para su plataforma personal de anti política.
  2. Sherman Calvo: Boicoteó que en ARENA se establezca la juventud como motor de la renovación. Trata de imponer a su partido su agenda conservadora.
  3. Guillermo Gallegos. Insiste en la pena de muerte, y como no hay mayoría que lo apruebe, promueve la campaña de exterminio.
  4. Milagro Navas. Quiere asumir por doceava vez la alcaldía de Antigua Cuscatlán. Es el mayor obstáculo para el releve en ARENA.
  5. Mauricio Ramírez Landaverde. Promovió la militarización de la PNC.
  6. Salvador Sánchez Cerén: Su falta de liderazgo hace imposible que el gobierno enfrente las crisis de seguridad y la fiscal.
Los personajes positivos del 2017 (en orden alfabético):
  1. Alfredo Atanacio Cader. Se convirtió en el embajador del emprendedurismo.
  2. Rodrigo Bolaños. Construye en League El Salvador un modelo empresarial que apuesta a conciliar la productividad con inclusión y educación.
  3. Ron Brenneman. Construye en Perquín/Morazán un modelo educativo innova TiVo que el Estado no es capaz de generar.
  4. Javier Simán. Convierte las elecciones internas de un trámite para cumplir con un requisito legal en un ejercicio real de democracia interna.
  5. Johnny Wright Sol. Asume el reto de enfrentar las frustraciones de la gente con la política para detener la tendencia a la anti-política.
  6. Juan Valiente. Demostró que un político puede poner la ética encima del interés personal de reelección.
Los fracasos del 2017:
  1. La gestión de Douglas Meléndez al frente de la Fiscalía General. Lleva casos emblemáticos al terreno mediático a costa de la sostenibilidad de las acusaciones.
  2. La elección de la Corte de Cuentas. La Asamblea se negó a adoptar un método profesional y transparente para elegir magistrados.
  3. El Ministerio de Justicia y Seguridad. Fracasó con su plan de Seguridad; abandonó el principio de la supervisión civil de la policía; eliminó los últimos restos del Ministerio de Justicia.
  4. La política energética de CEL. Hizo mega inversiones sin aumentar la capacidad de generación de energía.
  5. El presupuesto para el 2018. Aunque al final de las negociación interpartidaria saldrá un presupuesto equilibrado, otra vez el país no tendrá un presupuesto que redefine las prioridades de la inversión social.
Los éxitos del 2017:
  1. El Centro de Estudios Jurídicos. Logró provocar un debate serio sobre las fallas en el sistema de elección de magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
  2. La reforma de pensiones. No es ideal, no es completa. Pero alivió la crisis fiscal, cerró la puerta a la confiscación de los fondos de los cotizantes, y aseguró el pago de pensiones que toca el Estado.
  3. El involucramiento directo del Fondo Monetario Internacional en las negociaciones sobre un acuerdo fiscal no ha producido acuerdos, pero ha abierto por primera vez un esquema técnico y una agenda para llegar a resultados.
  4. El Teatro Luis Poma bajo dirección de Robby Salomón. Consolidó un teatro profesional, apoyando a producciones independientes y llenando el vacío que deja la política cultural del Estado.
  5. Sobrevivimos.
Saludos,
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(MAS! / El Diario de Hoy)



 

viernes, 29 de diciembre de 2017

Columna Transversal: “Las masas se refugian en la ficción“: Entrevista ficticia con Hannah Arendt.

Hannah Arendt, la gran dama de la teoría política del Siglo XX, alemana de origen judío, publicó en 1951 el libro que la hizo famosa: Los Orígenes del Totalitarismo. Parece ser un análisis muy actual de fenómenos como el ascenso al poder de Trump, la nueva derecha francesa, el populismo de izquierda de Podemos en España, o el éxito de izquierdas autoritarias en América Latina.
Un colega alemán, Constantin Wißmann, cometió un plagio genial: Construyó con textos publicados por Hannah Arendt hace 66 años sobre el totalitarismo una entrevista sobre los peligros de hoy. Yo cometo, entonces, un doble plagio: adapto el plagio de Wißmann a temas criollos.




¿Cómo explicarnos que en un país democrático alguien como Trump pudo llegar a la presidencia?
Movimientos totalitarios pueden surgir, cuando existen masas que de repente demandan representación política – masas que no tienen la cohesión de intereses comunes, ni conciencia de clase, demasiado indiferentes a los asuntos públicos para tener cabida en partidos, ni sindicatos, ni gremios. Estas masas incluso pueden constituir la mayoría, pero en tiempos normales se mantienen políticamente neutrales. Votan en elecciones, pero no se afilian a partidos. Pero de repente, en tiempos de crisis, pueden aparecer movimientos de vocación totalitaria que logran movilizar estas masas.

Hoy los llamamos movimientos populistas o de anti-polí
tica. ¿Por qué los partidos tradicionales no logran absorberlos?
(De acuerdo, voy a usar estos términos del Siglo XXI). El sistema parlamentario de partidos se encuentra en declive desde finales del Siglo 19. El fenómeno que cualquier grupo que nazca fuera del parlamentarismo y con un programa más allá de intereses de clases y partidos tiene posibilidades de hacerse popular, tiene más de 100 años. Dicen representar el bien común y estar capacitados de administrar al Estado mejor que el sistema partidario, pero es una ilusión. Dicen querer superar los intereses múltiples y contradictorias que operan en una sociedad de clases, pero buscan imponer su interés particular: el poder, el control dictatorial del aparato del Estado.

¿Y los partidos no saben enfrentar esta situación?
Los movimientos populistas, sean de derecha o de izquierda, reclutan a sus seguidores de aquella masa compuesta por sectores aparentemente no interesados en la política, los cuales son descartados por los partidos como demasiado estúpidos y apáticos. El éxito masivo de estos movimientos desarma dos ilusiones esenciales de las democracias. La primera es que todos los habitantes de un país son ciudadanos con un interés activo en los asuntos públicos, y se sienten representados, incluso si nunca votan. Estas masas políticamente indiferentes pueden constituirse incluso como mayoría en una democracia.

La segunda ilusión es que estas masas siempre se mantendrán neutrales y pasivos. Las profundas sacudidas que movimientos populistas provocan demuestran que las democracias partidarias requieren de la tolerancia silenciosa de todos los inactivos. Dependen del consentimiento inarticulado de las masas, igual que dependen del carácter articulado de sus instituciones.

¿Por qué razones se rompe este consentimiento?
Con el rompimiento de la estructura de clases, las mayorías apáticas que antes dieron respaldo pasivo a los partidos, se convierten en una masa no estructurada de individuos llenos de resentimientos y odio, unidos solamente por la percepción de que los políticos, que antes representaban la sociedad y fueron respetados como líderes, en realidad son bufones al servicio de los poderes fácticos. Estas masas resentidas crecieron en Alemania luego de la Primera Guerra Mundial, en una situación de desempleo masivo e inflación. Fueron recogidas y movilizadas por los comunistas y los nazis.

¿Usted dice que lo que moviliza estas masas es el odio a las élites?
La propaganda de los populistas, descifrando bien este ánimo de las masas, pone en el centro de su agitación los temas que la opinión pública y que los partidos tradicionales tratan de silenciar. Las masas engañadas, en su inocente ignorancia, creen fervientemente que hay verdades que el sistema partidario y los gobiernos esconden.

¿Por qué estas masas apoyan movimientos que también tratan de seducirlas con promesas? ¿Por qué no desconfían de ellos igual que de los partidos tradicionales?
Son personas que nunca antes estaban en el escenario político. Esto facilita la introducción de un método nuevo de propaganda política: cubrir con silencio los argumentos de sus adversarios. Estos movimientos reclutan a sus seguidores entre quienes nunca han sido parte de este sistema. No tienen que preocuparse de convencer, porque convencer presume que antes existían opiniones diferentes. Parten de la premisa que sus seguidores no tienen nada en común con los demás ciudadanos, e interpretan todas las diferencias de opinión con el establishment como diferencias inamovibles de carácter social, étnico o sicológico, más allá de la racionalidad y las opiniones individuales.


Lo único que perciben estas masas del mundo real son sus puntos ciegos, o sea los temas que el sistema quiere callar, y los rumores que no enfrenta públicamente, porque sabe que tocan, aunque en forma pervertida, puntos reales y vulnerables. De estos puntos extrae la propaganda populista aquel mínimo de verdad que necesario para construir puentes de la realidad hacia la ficción. Por donde sea que encuentran puntos que el sistema trata de esconder, la propaganda gana la apariencia de realidad. Escándalos en la alta sociedad, corrupción política, y todo lo que aporta la prensa amarillista proveen a la propaganda populista armas.

A partir de Donald Trump surgieron en el debate político los términos “post truth” y “realidad alternativa”…
Para sostener una realidad ficticia, se requiere de un sistema de engaño más “coherente”. Los movimientos populistas dan consistencia a la mentira, volviéndola gradualmente parte estructural de su organización.

¿Cuál es el papel del líder en esta construcción de la realidad alternativa?
El arte del líder consiste en identificar, dentro de la realidad, los elementos idóneos para su ficción, y en usarlos de manera que quedan aislados de cualquier experiencia comprobable, hasta que ya no sean sujetos a racionamiento. Surge una experiencia independiente del sentido común y libre de su contexto original. Con esto se construye una coherencia, con la cual la realidad no puede competir.

Por ejemplo, la fábula de la “conspiración mundial judía” se convirtió en la ficción más eficiente de los nazis en su camino hacia la toma del poder. Solo fue posible, porque todos los partidos establecidos se negaron a tematizar “el problema judío”.

¿El sentido común no logra desarmar las realidades alternativas?
Los populistas logran evocar una realidad alternativa que sirve mejor a las necesidades anímicas de las masas que la realidad que viven; un mundo, en el cual las masas pueden sentirse mejor, y en la cual evaden los terremotos que la vida real les genera. Este refugio en la ficción les da la apariencia de autoestima y dignidad que la vida real les niega. La obsesionada ceguera corresponde a la alienación en un mundo marcado por caos y desastres que la gente no quiere enfrentar. La rebelión de las masas contra el realismo del sentido común es resultado de una atomización que hizo perder a la gente su estatus dentro de la sociedad. Solo donde el sentido común ha perdido su vigencia, el populismo puede triunfar.

¿La gente querrá que le mientan? ¿O cómo podemos explicar que populistas como Trump, Pablo Iglesias, Marine Le Pen o Nayib Bukele tienen tantos seguidores?




La mezcla fatal de ingenua credulidad y cinismo surge donde la gente, en un mundo cambiante que no logra entender, se las arregla a creer todo y nada, convencida que todo es posible y nada es verdad. El populismo constituye exitosamente un público masivo dispuesto a aceptar todo, por más improbable que sea, pero al mismo tiempo no se sentirá defraudado cuando se comprueba el engaño, porque ya llegó a la conclusión que en última instancia cualquier afirmación es mentira.

Pero entonces, ¿cómo hacen los líderes populistas que las masas les creen a ellos?
No necesitan que les crean. Lo único que necesitan es que las masas ya no crean a ninguna de las instancias del poder establecido.
Esta entrevista es también ficción. Hannah Arendt, nacida 1906 en Alemania, murió 1975 en New York. Todas sus respuestas son tomadas de su libro “Los orígenes del totalitarismo”, publicado en 1951, con algunas pequeñas ediciones para facilitar el flujo de la conversación. No todas las citas corresponden a las que escogió Constantin Wißmann, a quien estoy plagiando el plagio de Hannah Arendt. El único cambio atrevido que he hecho es sustituir la palabra “totalitario” por “populista”.
Paolo Luers
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jueves, 28 de diciembre de 2017

Carta al director general de la PNC: No se vale.

Estimado Howard:
No quería tocar hoy, entre Navidad y Año Nuevo, un tema tan duro como las “medidas extraordinarias”. Pero como decidiste en esta fecha amargarnos las vacaciones anunciando que el gobierno busca transformar las “medidas extraordinarias temporales” en ley ordinaria y permanente, ni modo, hay que entrarle al tema.

Vale la pena recordar qué significan las ¿medidas extraordinarias”, que ustedes solicitaron hace 2 años a la Asamblea y luego consiguieron que se prorrogaran. Significa un Estado de Excepción parcial, vigente en los 6 penales donde guardan prisión pandilleros: Zacatecoluca, Ciudad Barrios, Gotera, Chalatenango, Quezaltepeque, e Izalco. La característica de un Estado de Excepción es que, ante una emergencia que de otra manera el gobierno no puede atender, se suspendan temporalmente derechos y garantías otorgados por la Constitución y las leyes. La única justificación jurídica y ética de un Estado de Excepción es que sea temporal, y que durante su vigencia se resuelva la emergencia. Ustedes no la han resuelto, y en vez de cambiar sus políticas, piden un Estado de Excepción permanente.

Luego de 2 años de vigencia temporal, viene usted y revela que el gobierno quiere que la Asamblea convierta este Estado de Excepción en permanente y ordinario. Esto, señor director, rompe el orden constitucional. No soy el único que lo señala, lo sentenció con toda claridad el Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Dos años de aplicación de las “medidas extraordinarias” han tenido como resultado un dramático
deterioro de salud en la población de los 6 penales afectados. Hay epidemias de tuberculosis, porque ustedes suspendieron el derecho a la salud: el hacinamiento de más de 300% se agravó con el encierro total, la negación absoluta de acceso a aire y sol. Igualmente está suspendido, de manera absoluta y ya por 2 años, el derecho a preservar los vínculos familiares, y seriamente limitado el derecho a la defensa. Están suspendidos los derechos a información, acceso a libros, cursos educativos y ejercicio religioso. Lo más grave: Entre los 14,000 internos afectados, 5,000 (o sea 35%) son detenidos provisionales sin condena. Someter a 5,000 personas no vencidas en juicio a medidas que suspenden sus derechos fundamentales, es doblemente inconstitucional.

Al existir una emergencia nacional, se puede suspender derechos temporalmente y bajo estricta vigilancia de jueces – pero solo cuando el gobierno hace todo lo necesario para superar la emergencia que hizo necesario el Estado de Excepción. Ustedes no cumplieron esta segunda parte. Por esto piden lo inadmisible: convertir el Estado de Emergencia en nueva norma constitucional.

De paso: Que esta iniciativa la tome el director de la policía, a quien no le toca diseñar políticas de justicia y seguridad, es una aberración. O más bien la aberración es que no tenemos un ministerio civil encima de la PNC. Es como si el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Armada, y no el ministro o el presidente, declarara la guerra. Adonde esto nos lleva, ya lo sabemos…

Saludos,

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(MAS! / El Diario de Hoy)


martes, 26 de diciembre de 2017

Carta a los que quieren ser diputados: Denme una razón para elegirlos

Estimados candidatos:
Ya pasó navidad. Todos hablaron de amor, paz y alegría, unos más cursi que otros. Les queda una semana de vacaciones. Espero que las estén aprovechando para reflexionar qué quieren aportar al país – y cómo nos van a convencer. El 3 de febrero comienza oficialmente la campaña: dos meses para darnos alguna razón de votar por ustedes.

Los que tienen trayectoria o nombres conocidos, y por tanto fueron colocados en “posiciones seguras” en las listas, dirán: “La mayoría votará por bandera, o sea por mi partido, de todas formas entro…”

No estén tan confiados.
Cada vez crece el porcentaje de ciudadanos que votan selectivos, por cara. Y ser más conocidos conlleva un riesgo: Les conocemos sus mañas, mentiras, viajes, y votaciones oportunistas – y los podemos castigar. Y los otros, los desconocidos y puestos de relleno en las listas, ¿cómo piensan sustituir a los actuales diputados, si hasta ahora no nos han dado ninguna razón de pensar que harán las cosas de manera diferente?

Yo voy a votar por cara, no haciendo caso a las listas de los partidos. Además concentraré mi voto en los pocos que realmente me convencen. Si la votación fuera mañana, marcaría solo a las caras de 3 candidatos: uno de los no partidarios, y dos partidarios. Todos los demás, de los 249 candidatos de San Salvador, o los descarto porque los conozco, o me son desconocidos.

No creo que soy la gran excepción. La mayoría de la gente con la cual hablo no tiene idea por quiénes votar. Y tampoco votan por partidos.

Pero para esto tienen dos meses de campaña. Todavía hay tiempo para convencernos.

Hay quienes dicen que nadie se convence mediante propuestas, y que la decisión electoral es más bien emocional. Y hay otros que queremos escuchar argumentos y propuestas. Sea como sea, estamos pendientes que nos den razones emocionales o racionales para darles o negarles el voto. Y no nos vengan con generalidades como “voy a ser transparente”, o “tenemos que cambiar el rumbo”, o “tengo una visión”. Tienen que ofrecernos algo más para evaluar sus conocimientos, su capacidad, y su carácter. Tampoco se resuelve con las fotos navideños que han puesto en Facebook, o con que siempre aparezcan a la par de su candidato presidencial preferido.
Los observaremos por 2 meses. Y si no los vemos,
o si lo que vemos no nos satisface, olvídense de su curul. 
Saludos,

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(MAS! / El Diario de Hoy)

sábado, 23 de diciembre de 2017

Carta a Santa Claus y los presidenciables de todos los colores

Estimados precandidatos:
No les pido regalos, les pido debate. Mi deseo para esta navidad es que este Año Nuevo se discutan de fondo los problemas del país y las opciones de solución. Y que los partidos no definan sus candidatos sin antes haber debatido sus posturas concretas.

Solicito a cada uno de ustedes que me conceda una entrevista, y les adelanto los temas:


Seguridad

  • ¿Cuáles serían sus prioridades en Seguridad Pública?
  • ¿Va a mantener el Consejo de Seguridad dirigido por Casa Presidencial, o convocara un Consejo de Seguridad autónomo que asesore al presidente y construya acuerdos de la Sociedad Civil?
  • ¿Cómo piensa reestructurar la PNC? ¿Qué hará con los comisionados que en los últimos años han militarizado la Seguridad Pública?
  • ¿Cómo piensa hacer más eficiente la investigación del delito? ¿Está a favor de crear un Instituto de Ciencias Forenses y Criminología, y en qué marco institucional debería operar?
  • ¿Pondrá al cargo del Ministerio de Seguridad a un oficial policial o a un civil?
  • ¿Está dispuesto a nombrar, por primera vez, un civil como ministro de Defensa?
  • ¿Creará un Ministerio de Justicia, o va a mantener el Ministerio de Justicia y Seguridad?
    ¿Mantendrá el despliegue casi total de la Fuerza Armada en tareas de Seguridad Pública?
  • ¿Seguirá implementando las “medidas extraordinarias transitorias” vigentes desde el 2015?
  • ¿Cómo piensa redefinir el concepto de prevención?

 Casa Presidencial

  • ¿Mantendrá dentro del CAPRES el super gobierno creado en las dos últimas administraciones, o apostará a un Consejo de Ministros fuerte?
  • ¿Mantendrá las Secretarías Presidenciales de Inclusión Social, Transparencia y Participación Ciudadana, Asuntos de Vulnerabilidad, y de Gobernabilidad?
  • ¿Creará un Ministerio de Cultura o una institución autónoma de Cultura, o mantendrá la Secretaría de Cultura de la Presidencia?
  • ¿Creará en Casa Presidencial un equipo académico encargado de investigaciones, elaboración de propuestas, y asesoría a la presidencia?
  • ¿Limitará el presupuesto de comunicaciones/publicidad de Casa Presidencial y de los ministerios, erradicando toda publicidad gubernamental de carácter político-ideológico?

Inversión Social

  • ¿De qué forma piensa redefinir las prioridades de la inversión social?
  • ¿En qué plazos piensa llegar al 6% para Educación?
  • ¿Tiene un proyecto de reformar la formación del profesorado?
  • ¿Tiene una propuesta para fortalecer la red de hospitales?
  • ¿Tiene un proyecto de transformación de las asentamientos precarios, mediante inversiones en las escuelas que dan servicio a estas poblaciones; obras de infraestructura; servicios de salud?
  • ¿De qué forma piensa focalizar las subvenciones?

Crecimiento y productividad

  • ¿Tiene un proyecto de crear un sistema de formación vocacional?
  • ¿Cómo piensa fomentar la investigación científica-tecnológica en las universidades y en la industria?
  • ¿Está dispuesto a delegar obras de infraestructura (carreteras, sistema ferroviario, aeropuertos, puertos, generación de energía) a Asocios Público-Privados?

Descentralización del Estado

  • ¿Está dispuesto a promover la transformación de las alcaldías en gobiernos municipales con competencias en materia de seguridad, transporte, salud, y educación que ahora dependen del gobierno central?
  • ¿Está de acuerdo de que esto requiere una reforma territorial, reduciendo la cantidad de municipios?
  • ¿Está a favor de crear un gobierno del área Metropolitano o Gran San Salvador?
  • ¿Está a favor de que los municipios (o asocios de municipios) crean empresas de servicios para transporte público, agua, desechos sólidos etc.; y que estas empresas pueden ser de carácter público, privado y Asocios Público-Privados?
No es completa esta lista temática, pero sería un buen comienzo. Les deseo una feliz navidad y un Año Nuevo marcado por debates serios.

Saludos,

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(MAS! / El Diario de Hoy)

jueves, 21 de diciembre de 2017

Carta desde un país normal: ¡Qué aburrido! Pero, ¡qué alivio!

Igual que El Salvador, Costa Rica va en la recta final de elecciones. A pesar de que los ticos deciden en febrero 2018 sobre su parlamento y al mismo tiempo sobre la presidencia, el país está tranquilo. No se siente la ansiedad, ni la incertidumbre, ni la conflictividad que vive El Salvador cada vez que se acercan elecciones. Se ven las vallas de los candidatos, pero los ticos hablan de cualquier cosa, menos de ellos. No escucho debates que indiquen que esté en juego “el rumbo del país”. No he encontrado a nadie que, dependiendo del resultado electoral, piense abandonar su país.

En Costa Rica no se confirma el análisis, tan de moda en todo el mundo, que desde hace años diagnostica la muerte de los partidos y la ruptura del bipartidismo. El partido PAC, que en las últimas elecciones supuestamente rompió el bipartidismo y llevó a la presidencia a Luis Guillermo Solís, en 4 años se ha desinflado al grado que ahora nadie le para bola. Surgió otro partido espuma, llamado Integración Nacional, que disputa a los dos partidos tradicionales la entrada a la segunda vuelta. Pero uno de los dos, o Liberación Nacional, de historia socialdemócrata, o los socialcristianos del PUSC, ambos declarados muertos debido a la corrupción y gobiernos de cheros, pondrá al próximo presidente. Nadie parece entusiasmado con estos dos partidos tradicionales – pero tampoco con sus competidores.

Pero esto no les causa angustia a los ticos. Es normal. Es política, y no les causa ni optimismo ni pesimismo. “Los presidentes van y vienen, pero el Estado, con todos sus defectos y aciertos, sigue funcionando”, me dice un amigo tico, de los que hablan de política…

¿Cuál es la diferencia entre Costa Rica y El Salvador, que explica que nosotros vivimos cada elección con angustia y los ticos no? La frase que cité arriba lo explica: Costa Rica ha definido su rumbo hace casi 70 años, luego de su guerra civil, y construyó un Estado que funciona, gobierne quien gobierne, con prioridades que en el fondo nadie discute: educación, salud, y una administración pública profesional. Los diferentes partidos llegan al gobierno prometiendo, cada uno según su orientación ideológico, ciertas reformas para perfeccionar el sistema y enfrentar sus fallas: burocracia, estatismo, corrupción.

Esto no es muy sexy, más bien es aburrido. Es política en una sociedad normal, en un país que ha resuelto sus necesidades básicas. Tiene paz, tiene un excelente sistema educativo y un decente sistema de salud, no adolece de la violencia que caracteriza al triángulo norte, y las libertades y derechos ciudadanos no están en peligro, ni la seguridad jurídica de ciudadanos o inversionistas. Con razón nadie arma debates sobre escenarios desastrosos, ni tampoco promete revoluciones. ¡Qué aburrido! Pero, ¡qué alivio!

Fui al “Festival de la Luz” en San José. Todo el mundo en la calle, toda la ciudad iluminada. Ningún alcalde o ministro aparece tomando crédito para este show. Es normal, es de todos, es parte de la cultura popular. Nada que ver con política o elecciones. Otra vez: ¡Qué aburrido! Pero, ¡qué alivio!

Saludos desde San José,


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(MAS! / El Diario de Hoy)


martes, 19 de diciembre de 2017

Carta a Josselyn Alabi: El lado positivo

Campeona:
Disculpá que te saco en una carta pública. Casi no nos conocemos. Pero sos persona pública: campeona de surf y embajadora de “marca país”. Pero sobre todo me atrevo por la manera como nos conocimos. Estuve con unos amigos almorzando en el Sunzal, igual que vos con unas amigas, en otra mesa. Me llamó la atención tu sonrisa, cuando se cruzaron nuestras miradas. Así es la vida en la playa. En el stress de la ciudad todos somos extraños, pero en la playa los extraños se pueden regalar sonrisas.

Comenté esto con mis amigos extranjero. Les hablé de la violencia con la cual convivimos, del fatal impacto que tiene sobre el tejido social, pero también de la facilidad con la cual se hace contacto entre salvadoreños, en cuanto nos olvidamos de nuestras angustias. Por ejemplo, en la playa…

Miren la alegría que irradia esta chava, les dije, cuando volviste a dirigir tu sonrisa a nuestra mesa. Fui a saludarte. Resulta que vos me habías reconocido: el señor de las cartas. Y me di cuenta que sos campeona y embajadora. Nos despedimos tomándonos fotos juntos… los dos famosos. Me fui con una sensación de…You made my day!

Luego me saliste en Facebook, y me causó la misma sensación. Es contagioso el optimismo que estás transmitiendo con tus fotos y posts: sobre tu deporte, tu carrera de economista, tu país. De repente entiendo el concepto de los embajadores de marca país, que siempre vi con escepticismo. Entiendo porqué mi amigo Alfredo Atanacio, a pesar de sus diferencias con el gobierno, aceptó este cargo. Tiene sentido que gente con esta fuerza de optimismo y entusiasmo sean la cara del país.

Parecido impacto me hizo otro encuentro fugaz, en el evento extraordinario de los libros humanos. Habíamos como 60 gente invitados a leer cada uno tres libros humanos, o sea sentarnos en una mesita para hablar con personas que representan grupos sociales o culturales con los cuales normalmente no nos comunicamos: ex pandillero, ex combatiente guerrillero, transexual, empresaria exitosa, joven de barrio marginal…

Cada uno escogía tres libros que representaban algo desconocido. Uno estaba anunciado como mujer evangélica – y como nunca había hablado en serio con alguien evangélico, escogí este. Me encontré con S., una mujer que ya conocí socialmente, sin tener idea sobre su religiosidad. Fueron 20 minutos increíblemente interesantes, que me causaron la misma sensación de felicidad que describí arriba. Es la felicidad que te invade cuando de repente se rompe la anonimidad, y conectás sin reserva, sin miedo con una persona. Conectar con una buena persona, aunque sea por un momento fugaz, puede enderezar tu manera de ver nuestra vida, o el país, o el futuro. Recuperás el optimismo que estabas a punto de perder…

Disculpen, Josselyn y S., que comparto esto con los lectores. Pero estoy seguro que sienten lo mismo.

Saludos,
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(MAS! / El Diario de Hoy)