Carta a las bichas: Cómo nace la rebeldía

Querida Isa, querida Victoria:
Hay situaciones en la vida que cambian las relaciones entre la gente. Cuando son pruebas realmente difíciles que uno comparte con otros, las pláticas comienzan a trascender la jodedera común y se vuelven más profundas.

Como ustedes son hijas de un gran amigo, Camilo, las conozco desde chiquitas y siempre hemos estado cerca. Pero cuando un día de estos echaron preso a su papá, con acusaciones ridículas pero serias, me preguntaron cómo había conocido a Camilo – y por qué cada uno de los dos nos habíamos metido en la guerra y otros bonches -. Siempre habíamos hablado de la guerra, de Morazán, de los compañeros, pero ahora ustedes me obligaron a salir de lo anecdótico y entrar en el porqué. Y lógicamente surgió la pregunta: ¿Y vos, que viviste tranquilo en Alemania, cómo te hiciste guerrillero? ¿Por qué?

Les di un montón de explicaciones políticas e históricas – pero lo que ustedes querían saber no era teoría, sino algo mucho más personal. Nuestros hijos tienen todo el derecho de hacer estas preguntas y no conformarse con rollos políticos. Necesitan entender porque sus padres llegaron a arriesgar su libertad e incluso su vida. Con un padre preso, ustedes sus hijas merecen respuestas.

Les mando una carta que publiqué hace 7 años en MAS! Lo que cuento ahí, nada tiene que ver con el caso de su papá, pero sí con el tipo de eventos que nos formaron. En el caso de Camilo y de Raúl habrán sido otras experiencias que los convirtieron en rebeldes, pero no tan diferentes. Por eso estuvimos juntos, en la guerra… y hasta ahora.

Carta al policía Karl Heinz Kurras
Señor Kurras:
Cuando usted – en una manifestación de protesta en Berlín el 2 de junio de 1967 – sacó su pistola y mató al estudiante Benno Ohnesorg, cambió la vida de miles de jóvenes. También la mía. A mí no me contaron, yo estuve a la par de Benno cuando usted le pegó el balazo.

Éramos unos bichos mocosos protestando contra la guerra en Vietnam y la dictadura en Persia, y en un segundo usted nos transformó en rebeldes contra nuestro propio Estado.
Usted, el policía que disparó a un hombre que ya estaba en el suelo recibiendo tremenda vergueada de un pelotón de uniformados, hizo más para impulsar el movimiento radical del 68 que cualquiera de nuestros dirigentes. Usted se convirtió en la cara fea de un Estado que descubrimos como inhumano y represivo.

Ahora se descubrió que usted fue agente de la temible ‘Stasi’, la Seguridad de Estado de nuestros vecinos del otro lado del muro, en la parte comunista de Alemania.

Revisando los archivos de la ‘Stasi’, investigadores encontraron su expediente: miembro del Partido Comunista desde el año 1955, agente encubierto de la ‘Stasi’, secretamente infiltrado en la policía en Berlin Occidental.

Así que a pocos días del 52 aniversario de su muerte, nos damos cuenta que nuestro compañero Benno no fue víctima de la represión derechista, sino de una conspiración comunista.

Vaya ironía de la historia…

Le deseo que su miserable vida sea larga, para que sufra la vergüenza de haber sido descubierto como soplón y matón.

Sin nada más que decirle, Paolo Luers
(23 mayo 2009 / MAS!)

Lo que pasó el 2 de junio del 1967, enfrente de la ópera de Berlin, me empujó a un camino que, pasando por varios desvíos, me llevó hasta El Salvador. Me llevó a la guerra, y me empujó a trabajar para construir la paz, tanto en los años noventa como 20 años después cuando me metí, junto a su papá, en lo de la tregua…

Lo que ahora ustedes están viviendo, luchando por la integridad de su familia y la libertad, y el honor de su papá, las va a marcar para toda su vida. Ya las cambió, y me orgullece el espíritu con el cual están asumiendo esta prueba.

Un fuerte abrazo, su tío
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(MAS!/El Diario de Hoy)