Carta a los estrategas de cafetín

Estimados amigos:
Ya todos hemos hecho cualquier tipo de chistes sobre los aviones de chatarra que estamos comprando a Chile; hemos usado facebook para ofrecer al ministro de Defensa nuestro Datsun del año de la cuca; hemos comparado los A37 con la ministra de Salud. Siempre es relajante reírse a costa del gobierno. Yo también me divertí...

Pero ya estuvo. Pongámonos serio, aunque sea por un momento. ¿Qué es lo que queremos? ¿Y cuál es precisamente nuestra crítica? ¿Estamos haciéndoles pedazo por haber comprado chatarra? Vaya, entonces, ¿hubiéramos querido que compren aviones nuevos? ¿Y estaríamos dispuestos a pagarlos?

Bueno, podría ser una opción. Ya la tuvimos sobre la mesa hace un par de años, cuando Funes quiso comprar los Super Tucanes a sus amigos en Brasil – nuevecitos, un orgullo para cualquier Fuerza Aérea. Sólo que costaban 100 millones, o sea 10 veces más que los A 37 generación Vietnam que ahora compraron en Chile...

Si bien me recuerdo, lo mandamos muy al carajo al señor presidente. Nadie estaba dispuesto a pagar tanto pisto sólo para que la Fuerza Aérea tenga nuevos juguetes. Ahí se murió la compra a Brasil, con todo y la comisión que viene con estos negocios. Que bueno, digo yo.

Entonces, ahora nos hicieron caso y buscaron aviones usados. Una ganga. 10 millones del presupuesto regular de Defensa. Pero ahora todos brincamos, porque nos parece una ofensa al orgullo nacional que vamos a comprar chatarra...

Hago la pregunta: ¿Y qué es lo que realmente queremos? Si yo tuviera que tomar la decisión, no dudaría en decir: Cerremos la Fuerza Aérea. Los helicópteros los pueden manejar entre Protección Civil, la PNC y lo que queda de la Fuerza Armada. Yo feliz. Corresponde a mi ideología: Por menos que gastemos en armamento, mejor. Guerras ya no las vamos a tener, porque hoy en día cualquiera que ataque a otro país por la fuerza militar, se enfrentará a toda la comunidad internacional.

Okay, este es mi opinión, desde que terminamos la guerra. ¿Pero esto será la opinión de todos que en el 2010 no permitieron que El Salvador comprara aviones nuevos y que ahora estamos encachimbados porque compra aviones viejos? ¿Quieren, en serio, deshacer se la Fuerza Aérea? Lo dudo. Pero entonces, mientras no la disolvemos, hay que mantenerla y equiparla. Algo le tenemos que dar a la Fuerza Aérea para que vuela. Podrían ser helicópteros, que me parecen mucho más útil que aviones (viejos o nuevos, Tucanes o Dragonfly).

Pero otra pregunta a todos ustedes: Si el gobierno recapacita y plantea comprar por 10 millones de dólares helicópteros, en vez de aviones, ¿estaríamos de acuerdo – o haríamos el mismo berrinche? Porque el argumento que por 10 millones se puede comprar mejor medicina, construir escuelas o pagar mejor a los policías sigue vigente...

Seamos sinceros: Si queremos una Fuerza Armada y una Fuerza Aérea, entonces hay que mantenerlas y equiparlas. O queremos dejar de invertir en gastos militares y de armamento, en favor de otras prioridades civiles. Entonces, digamos esto, entremos en esta discusión y este proceso. Cuenten conmigo, yo sería activista en esta causa...

Pero dejémonos de pajas: ¿Tenemos el valor de decir que ya no queremos mantener al aparato militar? Sólo con chistes y sarcasmo no vamos a resolver este problema.

Saludos, Paolo Lüers

PS: Si los candidatos presidenciales se sienten aludidos, sería bueno que hablen del problema, pero con claridad y responsabilidad.
(Más!/EDH)