Carta al expresidente Francisco Flores

Estimado Paco:
El presidente de la República te está acusando de haberte robado 10 millones de dólares provenientes de una donación del gobierno de Taiwán.

Es obvio que Funes (quien ha asumido la parte sucia de la campaña del FMLN, para que su candidato Sánchez Cerén puede seguir perfilándose como abuelito buena gente) lanza esta acusación en el contexto de la fase decisiva de la carrera electoral. Este me hace dudar de la validez de la acusación.

Funes dijo que los documentos del Departamento de Tesoro de Estados Unidos sobre el recorrido de estos 10 millones por diferentes bancos (documentos que él mostró en público y luego filtró a varios medios digitales para su publicación) le fueron entregados por la Fiscalía General salvadoreña. Pero el fiscal general dijo enfáticamente que esto no es cierto. Otra razón para dudar.

El hecho que Funes lanza esta nueva acusación en el momento en que se le comienza a caer al suelo el caso CEL, tampoco le da mucha credibilidad. La jueza puso en duda todo este edificio de acusaciones, que todo el mundo sabe que, más allá de la fiscalía, provienen de Casa Presidencial. Otra razón para dudar de la nueva acusación...

Pero la razón más fuerte de desconfiar de la credibilidad de Funes en su rol de investigador, acusador y juez de la corrupción es el hecho que lanza esta nueva acusación en el momento en que él se encuentra irremediablemente enredado en sus mentiras sobre los 3 millones de dólares que recibió de Nicolás Salume: Antes dijo que era un préstamo que él personalmente iba a repagar al empresario; luego declaró que fue una donación de Salume a él como candidato; al fin dijo que no los recibió él sino el FMLN, como préstamo, pero que luego fue condonado. Con el agravante que, una vez investido de presidente, nombro al hijo del donante presidente de la CEL, y luego al donante mismo primer designado a la presidencia. Hay quienes sostienen que el hijo sacó de la CEL y negocios relacionados mucho más que los 3 millones que su papá prestó-donó-condonó a Funes.

Claro que un presidente, enredado en sus propias explicaciones, mejor pone a la nación a hablar de otros cheques, que involucran a otro presidente, de otro partido.

Vaya, pero a pesar de todas estas dudas que provoca la actuación de Funes, vos no puedes hacerte el maje y confiar que nadie le va a creer. Por muy dañada que esté la credibilidad de Funes, así será la tuya también, si no salís pronto al encuentro de la acusación y aclarás el destino de los 10 millones de dólares de Taiwán.

Billy Sol Bang, con sus 86 años, dio el ejemplo que ahora todos esperamos que sigás: Poner la cara, explicar lo que pasó. Billy lo pudo hacer porque es inocente.

Aquí hay dos posibilidades, Paco: O el destino que diste a los 10 millones fue legal - entonces lo único que hay que hacer es explicarlo bien. O no fue tan legal - y en este caso el responsable tiene que hacerse cargo y enfrentar la justicia, antes de que este problema se lleve de encuentro a tu candidato, tu partido y tu país.

Si vos no das pronto una explicación pública y clara (o probando tu inocencia, o asumiendo la responsabilidad), este caso puede acabar de hundir la candidatura de Norman Quijano y el futuro de tu partido.

Esperando tus palabras, Paolo Lüers
(Más!/EDH)