martes, 8 de marzo de 2022

Carta a Eugenio Chicas: Enhorabuena. De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 8 marzo 2022

Estimado Eugenio:

Te felicito por tus declaraciones en la entrevista con Ernesto López. Por primera vez, ¡al fin!, un dirigente del FMLN habla claro sobre los errores de su partido en el gobierno y en la oposición contra el régimen autocrático de Bukele. Dos frases tuyas me llamaron la atención, y espero que los militantes del Frente pongan atención.

– “El FMLN debe de reconocer con humildad ante la población que nos equivocamos en nuestra gestión de gobierno”. Dicho por el hombre que estaba a cargo del aparato de propaganda de este gobierno, es un acontecimiento político y una autocrítica fuerte en un partido que siempre celebró la autocrítica como ritual, pero pocas veces como método de corrección. Tienes razón, Eugenio: Luego de sus debacles electorales en el 2018, 2020 y 2021, la renovación del FMLN fue bloqueada por la incapacidad del partido de reconocer sus errores, incluyendo la corrupción.

– “En el FMLN hay una división. El grupo vinculado a ALBA no ha querido impulsar cambios en el partido. ¿Alguien se acuerda que Ramiro (José Luis Merino, el jefe de ALBA) haya hecho una crítica al gobierno de Bukele?” Esto es una crítica fuerte. En un partido con la historia del FMLN, es una declaración de guerra al poder de Ramiro. Quien rompe con las malas tradiciones del FMLN para enfrentar a los enemigos internos que están del lado de Bukele, sabe que sin hacerlo no habrá futuro para el Frente.

Diciendo que “el partido carece de conducción estratégica que permita jugar un verdadero rol de oposición” y que “la recuperación del FMLN depende de manos limpias de quienes se pongan al frente del partido”, incluso trazaste el camino: que liderazgos nuevos tienen que tomar el control del partido y convertirlo en la fuerza de izquierda que enfrente al gobierno reaccionario (militarista, autoritario, antidemocrático) de Nayib Bukele.

Qué bueno que contigo uno de los líderes históricos del Frente haya roto el silencio y dicho las cosas como son. Nosotros dos hemos tenido muchas diferencias en el pasado, pero en esto estamos de acuerdo: hay que enfrentar al autoritarismo, y para poder hacerlo, se necesita que tanto el Frente como Arena se distancien de sus viejas mañas y sus malos dirigentes. En tu rol de propagandista del gobierno me atacaste con acusaciones mentirosas, lo que constituyó un serio abuso de poder, pero asumo que esto queda saldado con tus palabras sobre los errores de los gobiernos del Frente.

Me alegra que ahora haya una voz fuerte y clara en el Frente que reconozca que “en el país hay varias izquierdas y muchas de ellas no están en el FMLN”. Igual los que ya no dimos ni cinco por el Frente aprendimos que tenemos que apoyar la renovación de este partido, porque el país va a necesitar una izquierda fuerte para superar la crisis de credibilidad en el sistema político que explica el éxito del proyecto de la antipolítica demagógica de los Bukele.

Ojalá que en ARENA también tomen la palabra y la iniciativa quienes están dispuestos a iniciar una renovación auténtica de la derecha.

Y nosotros, los comentaristas y ciudadanos, en vez de predicar la muerte de los partidos y así abonar a la antipolítica que se puso de moda, deberíamos apoyar a los valientes que asuman la tarea impopular pero necesaria de devolverle credibilidad al sistema partidario.

Saludos, Paolo Luers






sábado, 5 de marzo de 2022

Carta a un hombre de principios. De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 5 marzo 2022

Fuiste a la guerra como voluntario, porque según el lavado de cerebro de los nazis tenías el deber de defender la patria y al Führer Aldolf Hitler. Tenías 17 años.

Regresaste de la guerra, todavía tan convencido de lo que en la escuela y la HJ (Hitlerjugend, Juventud Hitleriana) te habían adoctrinado que no querías hablar con tu hermano porque este, según tu doctrina, era traidor a la patria. Tu hermano fue reclutado, junto con todos sus compañeros del aula, con 16 años. Luego de unas semanas de entrenamiento los mandaron a morir defendiendo Praga contra el Ejército Rojo. De sus compañeros murieron todos, menos dos, porque tuvieron la valentía de desertar. Tu hermano fue uno de ellos, y cuando luego de la capitulación de Alemania se volvieron a encontrar, le dijiste: Por cobardes como vos perdimos la guerra…

Tu salida de este laberinto de mentiras y engaños fue la fe cristiana. Te hiciste creyente, con tendencia de misionero y toda tu familia te hizo burla. Pero te mantuviste firme.

Estudiaste, por tu propia cuenta, porque la familia no tuvo recursos para becarte. Trabajando duro, te graduaste, comenzaste a trabajar como arquitecto paisajista, creaste una firma exitosa que creció rápido. Te casaste, construiste una casa hermosa, tuviste tu primer hijo, y te convertiste en el benefactor de tu iglesia local.

Regresaste a la casa de tus padres como hombre exitoso. Tu padre se enorgulleció de ti. Tus hermanos también, aunque siguieron burlándose tu la manera de como viviste tu fe, la cual te había llevado a unirte a un movimiento internacional llamado ‘Rearmamento Moral’, el cual se hizo muy fuerte en Estados Unidos. Sus iniciadores y seguidores querían convertirse en un contrapeso contra la amoralidad tanto del capitalismo como del comunismo. Para tus hermanos, fue una secta, y ninguno de ellos hizo caso a tus intentos de reclutarlos. Al menor de tus hermanos lo llevaste a un castillo encima del Lago de Ginebra, que fue la sede de esta secta. Los hermanos tuvieron largas discusiones, en las cuales el bicho de 16 años te dijo: “Admiro tu idealismo, pero esa secta es reaccionaria, y yo soy de izquierda”.

Unos años después, chocaste con toda tu familia con un anuncio, que a todos agarró por sorpresa. Habías decidido abandonar tu exitosa empresa, dejarla a tu socio, y unirte a una organización humanitaria que construía sistemas de agua potable en pueblos y barrios pobres de la India. Nadie entendió esta decisión tan radical. Tu hermano menor, ya en la universidad e inmerso en el movimiento estudiantil antiautoritario del 68, por lo menos trató de entenderte. En largas discusiones, le explicaste que él estaba harto de los discursos morales de la secta que no llevaban a nada. Por eso había decidido abandonarla y dedicarse a cambiar la vida de la gente en lugares donde sufría. A tu hermano menor le impresionó profundamente la consecuencia radical de esta decisión, aunque estaba escéptico de que un enfoque humanista y tan poco político podía ser la alternativa.

Te quedaste en la India durante años, con toda tu familia. Ahí nacieron tus otros hijos. Terminó el proyecto original y te uniste a otro: una fundación vinculada a la Iglesia Luterana de Alemania, que construía en la India docenas de hogares-escuelas para niños huérfanos o de extrema pobreza. Para financiar esta operación, se reclutaba en Europa a familias que adoptaran simbólicamente a estos niños.

Cuando regresaste a Alemania, trajiste contigo unos hermosos hijos, que comenzaron a hacer su vida y aplicar las convicciones que les inculcaste. Comenzaste a trabajar en la sede central de la organización de Ayuda para Niños en Emergencia y terminaste como su director…

Tu hermano menor nunca compartió tu fe cristiana, pero sí tu manera de ser consecuente con tus principios. Cuando luego de graduarse anunció a la familia que en vez de iniciar la carrera escogida iba a ir a trabajar en una fábrica y desde la base promover la renovación del movimiento sindical, el único que entendió esta decisión fuiste tú. Le dijiste: “Uno tiene siempre que hacer lo que la convicción le dicta. Si esto requiere dar un viraje a tu vida, no dudes en hacerlo”.

Años después, este mismo hermano anunció a la familia su decisión de unirse a los insurgentes que en El Salvador se estaban rebelando contra una dictadura militar y la intervención norteamericana. Tú entendiste esta decisión, aunque nunca compartiste su contenido izquierdista. Repetiste la misma frase: “Uno tiene que poner en práctica sus convicciones”.

Este hombre fue mi hermano Lüder Lüers, quien esta semana murió a los 95 años en Ratingen, Alemania.

Mach’s gut, Alter. Dein Bruder Paolo Luers





jueves, 3 de marzo de 2022

Carta a Donato Vaquerano: Al fin. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 3 marzo 2022

Estimado diputado:

Que le vaya bien, Donato. Pero hágase un favor: Quédese fuera de la política. A un dirigente que abandona a su partido en el momento de crisis, ya nadie le va a confiar. Un dirigente puede abandonar a su partido cuando esté bien, sólido y fuerte, dando espacio a otra generación. Pero nunca cuando está en peligro. Esto lo aprendí de un viejo mentor de mis días como sindicalista. Nosotros, los rebeldes contra la dirección de nuestro sindicato en manos del Partido Socialdemócrata, queríamos convencerlo de que renunciara a su militancia y a ayudarnos a recuperar la autonomía de nuestra organización. Se negó, con el argumento arriba citado. Renunció al partido y se dedicó a renovar el movimiento sindical autónomo años después, una vez que Willy Brandt había recuperado la credibilidad y la fuerza de la Socialdemocracia.

Aunque tuve bastante críticas al FMLN, nunca se me ocurrió abandonarlo durante la guerra. Me hice independiente para volver al periodismo luego de que lográramos la paz.

No sé en cuántas ocasiones yo he usado mis cartas y columnas en este periódico para señalar a ustedes, los caciques de ARENA, que soltaran el control de su partido, si querían sacarlo de la crisis en la cual lo había dejado Tony Saca. Nadie les pidió a ustedes, los llamados dinosaurios, abandonar el partido, sino renunciar al control del partido para que se pudiera renovar. No lo hicieron. Bloquearon el relevo generacional y la renovación política y ética de su partido.

¡Y ahora ustedes vienen a quejarse que ARENA ya no tiene credibilidad y apoyo popular! Primero Carlos Reyes, luego de haberse atornillado por años en la silla de jefe de fracción, y ahora usted. Ahora, cuando por culpa de la generación de líderes-caciques como ustedes su partido se jodió, ustedes se van, dando patadas a lo que queda de ARENA. Muy poco ético. Poco valiente, también. No sé hasta qué punto sea cierto que los operadores ocultos de Casa Presidencial y Nuevas Ideas están orquestando la salida de alcaldes, concejales y diputadas de ARENA, pero que esto les favorece no puede estar oculto a unos zorros politiqueros como usted y Carlos Reyes.

Si ustedes se hubieran ido al lado oscuro de la política, cuando Herbert Saca estaba armando GANA, ARENA hubiera tenido menos obstáculos para renovarse y levantarse. Ustedes fueron los que frenaron los intentos de Alfredo Cristiani y Jorge Velado de limpiar la casa luego de la debacle del 2009, cuando areneros corruptos se juntaron con José Luis “Ramiro” Merino de ALBA para llevar al poder a Mauricio Funes. Ustedes se aferraron no sólo al control del partido, sino a las viejas prácticas conspirativas, corruptas y autoritarias que habían metido en crisis a ARENA.

Qué bueno que se fueron ahora, cuando su partido está en la más profunda crisis y por tanto requiere con urgencia renovación, casi una refundación, si quiere sobrevivir. Así como se ha visto que el abandono de ARENA es por goteo, unos cuantos cada semana, se puede suponer que seguirán otros. Si fueran honestos, se irían todos de un solo, sin dar a Nuevas Ideas y su presidente tanta munición para seguir atacando a ARENA. Existe la sospecha de que ustedes son ya cómplices de la estrategia de destruir a la oposición, deslegitimando y luego eliminando a los partidos con más trayectoria.

Es el colmo de la hipocresía que alguien como usted diga ahora en su carta de renuncia que “los nuevos tiempos exigen transformaciones” y que “las nuevas generaciones esperan institutos creíbles”. Usted y otros dinosaurios han sido los principales responsables de que en ARENA no hubiera una transformación consecuente y que haya perdido su credibilidad.

Y la frase con la cual cierra su carta es muy elocuente y revela la verdadera intención: “…en la espera de nuevas decisiones políticas…” Así que no va a ir a su finca a descansar y dejar en paz la política, sino espera “nuevas decisiones”. ¿Nuevas decisiones de quién? ¿De Herbert Saca? ¿De Casa Presidencial?

Lo bueno es que cualquier nuevo (o viejo) proyecto político en el cual se metan estará condenado a fracasar, por la mala reputación de ustedes.

Tiene razón René Portillo Cuadra en decirle a usted que “cada quien tiene derecho de tomar sus decisiones”. Yo lo diría con un poco menos cortesía: “Cada uno es libre de escoger la soga para ahorcarse”.

Saludos, Paolo Luers





martes, 1 de marzo de 2022

Carta a los espectadores: No se dejen engañar, este juicio será un show. De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 1 marzo 2022

Ahora quieren dar el último empujón para invalidar los Acuerdos de Paz. Piensan que al acusar al presidente que negoció y firmó la paz y lograr la foto de Alfredo Cristiani esposado, podrán terminar borrando, de una vez por todas, el espíritu de la paz. Necesitan borrar del ideario nacional la validez de la transición democrática y de la sociedad plural y desmilitarizada que construimos conjuntamente quienes antes nos enfrentamos en guerra.

Por eso Nayib Bukele ordenó a su fiscal general Rodolfo Delgado incluir a Alfredo Cristiani en el nuevo caso de la masacre en la UCA, cometida por militares en noviembre de 1989. Como abogado, Delgado sabe que la acusación a Cristiani como autor intelectual de este crimen no tiene fundamentos. Sabe que nunca lo podrá comprobar ante una justicia imparcial. Pero como fiel servidor de su presidente, cumple lo ordenado por Casa Presidencial. Porque sabe también que en El Salvador ya no existe la justicia imparcial e independiente, en gran parte gracias a él mismo…

Lo que no saben el presidente y su fiscal es que la historia no se puede reescribir al gusto del gobernante de turno. Se puede poner a fiscales y jueces sumisos en función del intento, acompañados por la maquinaria de propaganda del gobierno, pero la memoria que la nación y el mundo tienen del proceso de transición es otra. Alfredo Cristiani habrá cometido errores e injusticias, como cualquier presidente, y han sido señalados por sus opositores y por analistas y comentaristas. Pero el reconocimiento como Presidente de la Paz sólo se le han negado los que, en ambos bandos de la guerra, se opusieron a la salida negociada. Son los que no aceptaban una paz sin perdedores y ganadores y sin venganzas.

Si regresamos al 1989, el año de la ofensiva guerrillera y del asesinato de los Jesuitas, es obvio que hubo una situación muy peligrosa para el incipiente proceso de diálogo por la paz. Muchos pensaron que no sobreviviría el noviembre de 1989, y hubo quienes hicieron todo a su alcance para que así fuera. Pero, afortunadamente, también hubo quienes tenían la convicción, la visión y el valor de enfrentarse a los intentos de sabotear las negociaciones y a los escépticos que perdieron la fe en una salida negociada a la guerra. Uno de ellos fue Alfredo Cristiani, y otro fue Ignacio Ellacuría. Es absurdo pensar que el primero haya sido cómplice del asesinato del segundo, cometido por militares que querían mantener la guerra. Cristiani, para lograr la paz, necesitaba a Ellacuría como interlocutor.

Este legado de Ellacuría, Cristiani y de muchos otros ya es parte de la historia, y Nayib Bukele no es quien pueda reeditarla. El problema es que en el intento seguiría causando mucho daño al país. Forzar el sistema de justicia a poner en escena una farsa jurídica de este tamaño profundizaría aún más la erosión de la legitimidad de las instituciones judiciales. Si para el presidente que arriesgó todo su capital político para apostar a la paz no hay seguridad jurídica, ¿entonces para quién?

El país ya está cansado de los espectáculos de pan y circo que pone en escena Nayib Bukele. Lo que menos necesita El Salvador es un ‘show trial’ de carácter político, partidario, y propagandístico para reescribir nuestra historia. A esto debemos oponernos todos que hemos sido parte de esta historia de guerra-negociación-paz-transición democrática. Todos significa: los que hemos estado en los dos bandos del conflicto, así como las fuerzas sociales que nos exigieron la paz: iglesias, sindicatos, académicos, desplazados, familiares de asesinados, desaparecidos y caídos en la guerra.

Todos nosotros tenemos que defender el concepto de la paz sin venganzas que adoptamos luego de los horrores de noviembre 1989. No se trata de defender a la persona Alfredo Cristiani, sino de defender el proceso de transición democrática que quieren deslegitimar condenando al presidente que negoció la paz. De paso se quieren llevar a la Comisión de la Verdad, que certeramente acusó de la masacre en la UCA a los militares, pero no a Cristiani.

No permitamos que este engaño pase. No existe un caso Cristiani. No demos legitimidad al espectáculo que están queriendo armar. 

Saludos, Paolo Luers





sábado, 26 de febrero de 2022

CARTA A PUTIN. De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 26 febrero 2022 



jueves, 24 de febrero de 2022

Carta a los residentes y empresarios de la Escalón: La Pedrera es parte de su colonia. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 24 febrero 2022

Estimados (ex) vecinos:

Me dio gran tristeza y bastante rabia ver las escenas del desalojo de las familias de las comunidades La Pedrera y Nueva Esperanza en la Escalón. Nadie debería perder su casita para hacer espacio a un mercado que nadie necesita. Estoy hablando de las 2 comunidades que están medio escondidas entre las canchas de la Fesfut, la Nunciatura Apostólica y Plaza Futura.

Muchos de ustedes ni las conocen, porque todavía las más de 10 comunidades que comparten terreno con la Escalón no están plenamente integradas y aceptadas como partes de esta colonia pujante.

En el tiempo de La Ventana, en Plaza Palestina, a dos cuadras de la Pedrera, nos hicimos buenos vecinos con los habitantes de esta comunidad. Vecinos que logran ponerse de acuerdo cuando surgen problemas de convivencia. Luego participamos en la fundación de la Asociación Escalón, junto con otras empresas de la colonia, con un objetivo principal: la inclusión de las comunidades al desarrollo económico, social y cultural de la colonia Escalón.

Surgieron proyectos muy exitosos para crear lazos laborales y comerciales entre comunidades y las empresas de la zona. Fundamos una bolsa de trabajo para fomentar que las empresas de La Escalón pudieran contratar a residentes de las comunidades. Con el apoyo de la US-AID, la Fundación Rafael Meza Ayau, el Grupo Agrisal y otras empresas se desarrolló un programa de crear en las comunidades una variedad de mini-empresas familiares, con el propósito que dieran servicios a las empresas, oficinas y residentes de la colonia. Así se construye inclusión social y una cultura de buenos vecinos.

Otro proyecto de la Asociación fue convertir un gran predio baldío a la par de las canchas de fútbol en un centro comunitario, principalmente para las comunidades colindantes. Se consensuó con la alcaldía de Norman Quijano un plan de desarrollo para la zona, dentro de la cual en este terreno se construiría, con apoyo de la Asociación Escalón y sus patrocinadores, una oficina de atención ciudadana, un centro comunal, un puesto policial, una cancha y un parquecito.

Obviamente, la idea de este proyecto nunca fue desalojar a ninguna familia en las comunidades, sino todo lo contrario: incorporarlos al bienestar social de La Escalón.

Pero luego vino Bukele, a la alcaldía y todo se complicó. Bukele inventó la necesidad de usar el terreno para construir un mercado. Se cortó la relación de cooperación entre alcaldía y la organización de los residentes y las empresas. El plan de construir una mercado jamás fue sujeto de una consulta con la colonia, y tampoco fue transparente el proceso de diseño, financiamiento y funcionamiento.

Neto Muyshondt, en vez de abandonar estos planes y regresar a un proyecto conjunto con la colonia, sus organizaciones y comunidades, adoptó el proyecto del mercado Bukele, a pesar de serias dudas sobre su viabilidad y sostenibilidad.

El resultado ahora, ya con el alcalde Durán, quien se ve como heredero de Bukele: el proyecto del mercado no sólo se come el centro de atención ciudadana, la casa comunal y el parquecito, sino una parte de las comunidades colindantes. En vez de incluidas, son desplazadas. Es injusto, arbitrario y asocial.

Para el modelo de la participación, en el cual organizaciones de los ciudadanos, las comunidades y los empresarios de la zona concertan con la alcaldía los proyectos propicios para el desarrollo compartido, el proyecto del marcado y el desalojo de las familias de la Pedrera y la Nueva Esperanza constituyen un retroceso muy lamentable.

Es de esperar que ustedes, los residentes, comercios y empresas de La Escalón, junto con las comunidades, retomen el plan de desarrollo e inclusión social de la colonia y lo defiendan ante un gobierno municipal autoritario y sus intereses mezquinos.

Ya no tengo negocio en La Escalón, pero me siento parte de esta colonia y su gente, tanto de las áreas de oficinas y residencias, como de las comunidades.

Saludos, Paolo Luers





martes, 22 de febrero de 2022

Carta a los que quieren rescatar la cultura política: No más iluminados. De Paolo Luers

 


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY,  martes 22 febrero 2022

Estimados amigos:

“Hay que desconfiar de quienes proclaman, con esta certeza que solo exhiben los iluminados, que vivimos un peligro como ningún otro, que damos fin a una era e iniciamos otra, que el cambio -de cualquier nombre- es inminente y de él dependerán las generaciones futuras.

Vivimos en una era de exageraciones, acaso para eludir la insipidez de lo cotidiano, nos fascina imaginarnos en la vorágine de la historia, como si tal cosa existiera. No hay duda que (…) ha sido el propio presidente quien más se ha esforzado en transformar la hipérbola en una de las bellas artes. Ha construido su propia epopeya personal que se sobrepone, desde su llegada al poder, con la del país en su conjunto. Venciendo a todos sus adversarios y triunfando en un sinfín de pruebas, tiene la responsabilidad de vengarse de sus enemigos, reales e imaginarios. 

Necesita un enemigo a quien adjudicarle sus tropiezos y fracasos: todos sus críticos, tanto los que se suman entusiásticamente a su hipérbola, como quienes intentan simplemente analizar sus yerros. Es una desgracia autoritaria que el Presidente use todo su poder para desacreditar a sus detractores. En este ambiente putrefacto y corrosivo, no necesitamos más iluminados, sino periodistas y críticos serenos que, basándose en la pura contextualización y análisis puntuales de los hechos, nos revelen las infinitas contradicciones, tropelías, delitos y conflictos de intereses tanto de gobernantes como de opositores y críticos”.

***

El que escribió todos los párrafos anteriores es el escritor mexicano Jorge Volpi, y fueron publicadas en su columna reciente en el periódico mexicano Reforma. Me tomé la libertad de tomar prestadas estas líneas de Jorge Volpi – pidiéndole disculpas-, porque me pareció insólito que un escritor mexicano, quien probablemente nunca ha estado en El Salvador, describa tan fielmente nuestros dilemas.

No puedo opinar sobre la realidad mexicana. No la conozco. Pienso que hay diferencias claras con El Salvador. La principal es que el presidente mexicano sí tiene un proyecto político, que le puede gustar a unos y disgustar a otros, pero es un proyecto que, con un poco de disciplina intelectual, se puede discutir políticamente. Esto es lo que Volpi reclama a sus paisanos. En cambio, Bukele sólo tiene un proyecto de poder, que en el fondo no se puede discutir. En El Salvador, la antipolítica ha roto la cultura política y suspendido el debate. ¿Cómo salir de esta situación?

Volpi señala una gran verdad: “No necesitamos más iluminados”. Y es una advertencia principalmente a los liderazgos opositores. Me viene a la mente una frase que describe de otra manera esta situación: “Los gobernantes que tienen visiones necesitan ver a su médico”. No sé si Angela Merkel, la gran dama de la política alemana, inventó esta frase o de dónde la sacó, pero así describió ella su forma de gobernar: administrar con gran arte las contradicciones, de manera pragmática. Estos son los líderes que necesitamos para salir del dilema que Jorge Volpi describe, no a otros locos que creen que pueden salvar al mundo o cambiar la historia. No otro que desecha todo lo que se ha hecho antes de su llegada al poder. La historia no hay que reescribirla, mucho menos desde los tronos del poder, sino que hay que continuarla.

Me salió una carta extraña, que ni siquiera sé a quién va dirigida. Pero leyendo la columna de Jorge Volpi me di cuenta que necesitamos rescatar una cultura política y de debate de altura, y no aceptar la cancha contaminada que el autoritarismo nos marcó.

Por esto, esta carta va para los que quieren recapacitar y rescatar la política.

Saludos, Paolo





sábado, 19 de febrero de 2022

Carta a Daniel Baldwin: Bienvenido al futuro paraíso fiscal. De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 19 febrero 2022

Hi, Mr. Baldwin:

Bienvenido a El Salvador, el futuro paraíso fiscal, capital de los bitcoiners, y por decreto de su CEO Bukele, “the land of the free”.

No lo entienda mal. Nuestro presidente no está hablando de libertad de expresión o de la garantía de debido proceso, sino de “libertad económica” para los bitcoiners del mundo.

Desde que los invitó a llegar a El Salvador, donde se les dará la nacionalidad y la libertad de operar sus negocios sin tener que pagar impuestos, hay un desfile de personajes extravagantes por nuestro país ¡y por Casa Presidencial! Sus fotos salen en todas partes, incluyendo los medios del gobierno, normalmente en shortcitos y camisas multicolores al estilo Hawái. A algunos de ellos, los supuestos magnates de las criptomonedas que prometieron conseguirle a Bukele miles de millones de dólares en Bitcoin con los famosos “bonos volcánicos’, los llevan en helicópteros y con escoltas armadas por todo el país.

Y ahora vino usted, con un anuncio maravilloso, que de inmediato le ha abierto las puertas de Casa Presidencial: Actor y director Baldwin de Hollywood va a trabajar con Nayib Bukele para crear en El Salvador la industria cinematográfica más grande de América Latina…

Con "Milena tu amiga", embajadora salvadoreña
ante la farándula

Parece que “Milena tu amiga” le ha asesorado muy bien: para llamar la atención del “presidente más cool del mundo” hay que pensar, hablar y prometer en grande, en grandísimo. Para que un proyecto le interese, tiene que ser el más grande de América Latina, mínimo. Entonces, con los $300 millones de dólares (para empezar, y en Bitcoin, por supuesto) que usted dice que va a movilizar para invertir en la creación de la industria cinematográfica salvadoreña, y que va a ser más grande que la de paisitos como Brasil, México o Colombia, usted ya es amigo del presidente y tendrá escoltas, camionetas, helicópteros y la promesa de nunca pagar impuestos.

Aparentemente “Milena tu amiga”, nuestra embajadora ante la farándula gringa y los evangelistas de la salvación del mundo mediante el Bitcoin y la “libertad económica”, no le ha explicado a su jefe Bukele que usted no es el famoso y rico Baldwin (Alec), sino el hermano drogo de los Baldwin (Daniel): un actor mediocre, cuya carrera está estancada, fracasado como director, y que en Estados Unidos no es famoso por sus películas sino por sus apariciones en reality shows y por sus escándalos. En New York fue arrestado cuando corrió drogado y desnudo por los pasillos del Hotel Plaza. Otra vez fue arrestado por un aparatoso accidente de tráfico: nuevamente bajo el efecto de drogas. Esto le hizo famoso – y en estos círculos de la farándula le encontró Milena Mayorga, la encargada especial de Bukele de traer al país a ricos y famosos suficientemente locos para ver en Nayib Bukele un líder mundial.

Si nuestro presidente se deja convencer que con su llegada y su liderazgo se abrirá la puerta a la creación milagrosa de una poderosa industria cinematográfica, será otro de sus cohetes soplados, con gran efecto propagandístico por unos días y nada de sustancia.

De paso sea dicho: Tengo años diciendo que hay que crear una industria cinematográfica en El Salvador. Hay talentos, tanto de escritores como de actores, y hay historias que contar. Pero esto se hace invirtiendo en estos talentos, formando cuadros artísticos y técnicos, fomentando el teatro, dando becas para escuelas de cine. Es un trabajo de abajo para arriba, no se puede organizar desde Casa Presidencial, ni tampoco trayendo a directores fracasados que buscan reciclarse – a lo mejor con incentivos estatales y fiscales.

Así que Daniel, no le creo sus fantasías. No le creo que tenga el prestigio para atraer a los cineastas e inversionistas serios, ni el talento de construir algo auténtico y duradero. Disfrutre esta visita como una vacación exótica, con cena presidencial y escoltas militares.

Saludos a su amigo Chris, quien según usted prometió $300 millones para El Salvador. Dígale que es bienvenido a invertir este pisto en energía solar o en financiar una sucursal del MIT o del Tecnológico de Monterrey. Saludos también a su hermano Alec, quien se consagró como ‘el maestro’ en la película “El Jurado’ y luego haciendo de Trump en el Saturday Night Live. Pregúntele si puede hacer un Nayib.

Atentamente, Paolo Luers





jueves, 17 de febrero de 2022

Bukele, en el lado oscuro de la política internacional. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 17 febrero 2022


En el momento de máxima tensión entre Rusia y Ucrania, las naciones democráticas del mundo cierran filas para defender el derecho de Ucrania a la autodeterminación. Incluso algunos países con democracias débiles y tendencias autoritarias se unen a esta coalición, como Polonia, Hungría y Turquía, porque temen el expansionismo de su vecina Rusia.

El presidente de El Salvador hace lo contrario. Burlándose del peligro de una invasión rusa a Ucrania y de las consecuencias graves para la paz de toda Europa, dijo en sus acostumbrados tuits locos de medianoche: “La verdadera guerra no está en Ucrania, sino en Canadá, Australia, Francia, Bruselas, Inglaterra, Alemania e Italia. Solo quieren que miremos hacia otro lado”. Hace una alusión absurda a los conflictos que tienen en estos países con minorías radicales que se niegan a aceptar las medidas sanitarias de prevención al covid-19, incluyendo la vacunación. Para Bukele, las respuestas firmes de los gobiernos de Canadá, Estados Unidos, Francia y Bélgica a los convoyes de camioneros que tratan de paralizar las ciudades capitales y las fronteras, son la verdadera amenaza a la paz, mientras que las advertencias sobre una invasión rusa en Ucrania para él son intentos de distraer de estos conflictos internos.

De paso sea dicho: En todos los países mencionados, detrás de las movilizaciones anti-vacuna están los grupos populistas de carácter nacionalista, que a su vez son apoyados con financiamiento y campañas propagandísticas por el gobierno de Putin. Precisamente en momentos de grave peligro para la paz en Europa, estos movimientos tratan de desestabilizar a los gobiernos, mientras estos están inmersos en esfuerzos diplomáticos para evitar la invasión rusa en Ucrania y preparando sanciones y respuestas militares en caso que esta invasión se dé.

Es grave el hecho de que en esta situación compleja y peligrosa, Bukele coloca a nuestro país al lado de Rusia. Es aún más grave que apoye a Rusia, precisamente cuando Putin está extorsionando al mundo con una gigantesca concentración de tropas y tanques rodeando a su vecina Ucrania.

Uno se pregunta: ¿Por qué toma una posición tan absurda y peligrosa para nuestro país? Para seguir con su campaña de provocar y desafiar a los Estados Unidos. Y al mismo tiempo, con la expectativa ilusoria de que Rusia lo va a apoyar en su aventura autoritaria y fiscal. Es una locura: invada Ucrania o no, Rusia va a tener que enfrentar situaciones muy críticas en lo económico y financiero, debido al inmenso costo económico de sus movilizaciones militares y a las sanciones que les van a aplicar Estados Unidos y la Unión Europea. Tiene que estar drogado Bukele para pensar que en esta situación su supuesto amigo Putin lo podrá sacar de la crisis fiscal que va a enfrentar El Salvador debido a las aventuras de sus políticas fiscales, incluyendo la “nueva idea” con el Bitcoin.

Aparte de irresponsable y peligroso, es profundamente inmoral esta decisión de Bukele de meterse en conflictos geopolíticos que no entiende y donde nadie lo ha invitado. Ponerse al lado de un país autoritario que amenaza a un país vecino que se encamina a la democracia y la integración europea es repugnante. Aparte de los regímenes más nefastos del mundo, todos los países van a resentir esta actitud y tomar sus medidas. El país perderá mucho más por las sanciones de los países amigos que las migajas que puede ganar con sus nuevos amigos autoritarios en Rusia, China y algunos emiratos árabes.

Regresando a Rusia y Ucrania, Putin posiblemente nunca pensó en realmente hacer realidad sus amenazas militares, por muy drástico que haya sido su cerco militar a Ucrania. Su verdadero objetivo no es la anexión de Ucrania, sino obligar no sólo a Ucrania, sino a todos los países que antes eran parte del imperio soviético a aceptar vivir en una zona de influencia de Rusia y obligar a la Unión Europea y la OTAN a respetar el dominio ruso sobre esta región. Ucrania y Georgia, que ya están en pláticas para su integración a la Unión Europea y la OTAN, perderían su derecho de autodeterminación.

Bukele no es el único que toma el lado equivocado de la historia. Lo hacen los republicanos que quieren que regrese al poder Trump. Lo hacen los movimientos populistas, sean de derecha o de izquierda. Ni siquiera en El Salvador está solo Bukele en su defensa de Putin. Le acompaña un columnista de La Prensa Gráfica, que tiene años de defender a los herederos de la Unión Soviética, hagan lo que hagan. “Ucrania es una joven república con lazos de sangre y territorio con Rusia y a mediano plazo es seguro que terminará entendiéndose con sus hermanos eslavos antes que con Occidente”, escribió David Hernández, repitiendo fielmente el argumento de Vladimir Putin. Este reclama el derecho de Rusia de unir bajo su dominio a todas las naciones eslavas y este nuevo imperialismo es precisamente el peligro para la paz mundial.



lunes, 14 de febrero de 2022

Carta a un guerrillero ejemplar, De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 14 febrero 2022
 

Estimados familiares de Hugo Torres, estimados presos políticos en Nicaragua:

A todos los que amamos a Nicaragua y admiramos a sus luchadores contra las dictaduras nos golpeó fuerte la muerte de Hugo Torres. Siempre que muere un preso político, no solo duele, sino que da rabia. Y morir a manos de quienes han sido sus compañeros de lucha, pero luego se convirtieron en los nuevos dictadores, es la muerte más absurda.


El caso de Hugo Torres es el colmo del absurdo. Hugo fue uno de los hombres que en 1974, con una acción guerrillera audaz (la toma de la casa en la cual hubo altos funcionarios del gobierno celebrando una fiesta), lograron la libertad de Daniel Ortega y otros presos políticos. Es más, cuatro años más tarde, Hugo fue el “Comandante 1” en el asalto al Palacio Nacional, con el cual nuevamente se logró la liberación de decenas de presos políticos. Y más de 40 años después, cuando este hombre ya tenía 73 años, Ortega lo echó preso por su rol de opositor y lo dejó morir sin la debida atención médica. Nada puede mostrar mejor la absurda historia de una revolución traicionada y la miseria humana del ex líder insurgente Daniel Ortega.

Conocí a Hugo Torres a finales de los años 80, cuando era general de brigada del ejército de Nicaragua y el FSLN todavía lo celebraba como héroe. Lo encontré en la casa de unos amigos comunes y aproveché a pedirle una entrevista sobre su rol en estas dos espectaculares acciones insurgentes. “Estas son cosas del pasado. Ya no vale la pena hablar de esto, solo cumplimos el deber con los compañeros presos políticos”, me dijo.

En mis andares en Centroamérica he conocido y entrevistado a muchos que tenían fama de “héroes de la Revolución”, pero no he visto a ninguno tan modesto como Hugo Torres. ¿Qué odio debe sentir su excompañero Daniel Ortega para convertir en preso político y dejar morir al hombre que arriesgó su vida para sacarlo de la cárcel? Tiene que ser el odio que nace de la mala conciencia de quien ha traicionado a sus ideales y a sus compañeros, y que no aguanta que hay otros que siguen fieles a la causa que una vez los unió.

De izquierda a derecha: Hugo Torres,
Sergio Ramírez y Daniel Ortega. 1987.

“La revolución se come a sus hijos” fue el título de un libro famoso sobre el estalinismo, y describe precisamente este fenómeno de los revolucionarios convertidos en dictadores que persiguen con odio mortal a sus excamaradas, quienes les recuerdan de sus ideales traicionados. Stalin los mandó a matar a casi todos, menos a los que le rindieron pleitesía incondicional.

Hugo Torres no fue hombre dado a rendir pleitesía a nadie. Igual que Dora María Téllez, quien lo acompañó como “Comandante 2” en el asalto al Palacio Nacional, lo acompañó para formar un grupo disidente dentro del FSLN para oponerse al camino autoritario de Daniel Ortega, y lo acompañó cuando a los verdaderos revolucionarios nicaragüenses les tocó ir la cárcel para que Daniel Ortega pudiera reelegirse una vez más en el 2021.

No puedo rendir honor a los presos políticos de Ortega sin decir que Nicaragua está más cerca de El Salvador de lo que muchos piensan. Y no sólo en el sentido geográfico, sino comparando los dos modelos de autocracia, la de Ortega y la de Bukele. Aunque muchos lo niegan, aquí también hay presos políticos, también sufren enfermedades serias sin recibir la atención médica necesaria, también están aislados de sus familiares e incluso de sus abogados defensores.

El vicepresidente Félix Ulloa dijo en Twitter: “La vicepresidencia de la República desea expresar su más sincera condolencia por el fallecimiento del señor Hugo Torres, luchador por la democracia en Nicaragua”. Pero hay que decir a Félix, otro exluchador por la democracia convertido en parte de un nuevo régimen autoritario, con toda claridad: Mientras no mencione que Hugo Torres murió oponiéndose a una nueva dictadura; mientras no mencione al culpable de su muerte, Daniel Ortega; y mientras no mueva un dedo por los presos políticos en El Salvador, es falso su compromiso con los “luchadores por la democracia”.

Honremos a héroes modestos pero consecuentes, como Hugo Torres, y no demos tregua a los presidentes que mantienen presos a sus críticos.

Saludos, Paolo Luers