lunes, 19 de abril de 2021

Carta a Annalena Baerbock: Visionaria pragmática. De Paolo Luers

Annalena Baerbock. 40 años. Madre de dos hijas.
Master en  Derecho Internacional Público.

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 20 abril 2021

Estimada candidata:

Este lunes fuiste nombrada como la apuesta de los Verdes para gobernar Alemania. Es la primera vez en la historia de 40 años que este partido ecologista reclama el derecho de encabezar el gobierno. Me encanta la manera como asumiste este reto: con una sonrisa y la determinación de aprovechar el momento histórico y la oportunidad de tomar el poder. Eso es extraordinario para los Verdes, que durante 40 años estaban más cómodos en la oposición, en lo políticamente correcto. Con una excepción, en 1998, cuando los Verdes entraron como socio minoritario en una coalición con el socialdemócrata Gerhard Schröder y el verde Joschka Fischer asumió el Ministerio de Relaciones Exteriores y el rol de vice-jefe del gobierno. Ni el partido socialdemócrata ni los Verdes estaban preparados para el pragmatismo extremo y el manejo del poder de la pareja Schröder-Fischer. La izquierda nunca perdonó a Schröder sus reformas restrictivas al Estado del Bienestar, y los Verdes nunca perdonaron a Joschka Fischer que los obligó a tragarse la participación del ejército alemán en las misiones militares de la OTAN en la ex Yugoslavía. Cuando en 2005 perdieron las elecciones, ambos partidos entraron en profundas crisis internas. 

Ahora, con la candidatura tuya, los Verdes regresan a un pragmatismo nuevo. No es la versión cínica de Joschka Fischer: parece que al fin han encontrado cómo conciliar su programa ecológico, que por naturaleza es radical, con realismo político, con el abandono de la soberbia de los que se sienten los salvadores del mundo y de la humanidad. Detrás de esta conciliación entre realismo y visión está el hecho de que encontraron cómo conciliar ecología y economía. Mientras estaban predicando el principio del sacrificio necesario para salvar al mundo, nunca llegaron cerca del poder. Hoy que presentan la visión de un crecimiento económico basado en tecnología ecológicamente sostenible, de repente están en serio compitiendo por el poder. 

Hay quienes piensan que te pusieron de candidata por consideraciones de género y paridad. Están equivocados. Tu candidatura surge del hecho que al final los Verdes tienen una estrategia del poder. Los Verdes apostaron a la persona con más determinación y fuerza de voluntad, pero al mismo tiempo con más claridad y autocontrol para resistir las tentaciones del poder, del oportunismo y de la soberbia.

Te escucho hablar de un “comienzo nuevo” bajo tu liderazgo, y no me suenan las campanas que me ponen en alerta siempre cuando escucho la retórica de los populistas de izquierda y derecha, que manifiestan que quieren “refundar la República” o “abrir nuevos capítulos de la historia”. Hemos escuchado este lenguaje de los caudillos de Podemos en España, de Trump, de López Obrador hablando de “la cuarta transformación” y de Nuevas Ideas, el trampolín al poder de Nayib Bukele en mi país El Salvador. Todos siempre combinan su mesianismo con incesantes ataques a “los mismos de siempre” y con un desprecio profundo a los procesos de transición democrática en sus respectivos países. Ya desarrollamos un fino detector de populismo barato y mentiroso. Por eso es tan refrescante escucharte hablar de la necesidad de “un comienzo nuevo”, pero sin ningún discurso de odio y desprecio a los demás partidos y corrientes de pensamiento, sino como una invitación y una oferta. 

Esto te permite mantener todas las puertas abiertas para construir coaliciones con todo el espectro político, menos la nueva derecha con sus tendencias racistas y xenofóbicas. Tu podrías conducir una coalición de centro izquierda, con los socialdemócratas y el partido ‘Die Linke’ (La Izquierda), pero igual una colación centro-derecha con los liberales o con los conservadores de la democracia cristiana. Siempre cuando estén dispuestos a aceptar que Alemania necesita políticas medioambientales serias y tecnologías limpias. Ni la derecha ni la izquierda son enemigos declarados tuyos, porque sabes que necesitas construir consensos nacionales para los cambios que tu país necesita.

Puedes ganar estas elecciones y convertirte en la verdadera heredera de Angela Merkel. Así se consolidaría la nueva forma de gobernar practicada exitosamente por Jacinda Ardem en Nueva Zelandia, por Sanna Marin en Finlandia, por Antonio Costa en Portugal, más el intento de Joe Biden de regresar a una política basada en empatía y racionalidad.  

Te deseo éxito. Despertaste en muchos un nuevo optimismo realista. Si todavía fuera alemán, tuvieras mi voto. 

Saludos, 






viernes, 16 de abril de 2021

Carta a los amantes de las buenas series: Como romper tabúes con irreverencia. De Paolo Luers

 


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 17 abril 2021 

Antes las llamaron “telenovelas”, pero este nombre cayó en desprecio y desuso por las infumables producciones de Televisa que inundaron nuestros canales de televisión con todas sus historias y figuras cursi. Para distanciarnos de esta mala tradición, hoy hablamos de “series”...

 

Como prometí que una vez a la semana, los sábados, iba a permitirles descansar de los tensos temas políticos, y como tampoco les voy a dar de choto un preview de todo mi libro, voy a iniciar una serie de cartas sabatinas hablando de las buenas series que hay en Netflix. Para mi, Netflix ya es parte de mi vida, desplazando los canales de televisión por cable, que hace unos años eran la liberación de la pésima programación de los canales nacionales. Pasamos viendo cine domiciliar casi todas las noches, escogiendo en Netflix las mejores series. 

 

¿Por qué series y no películas? Bueno, también vemos películas. Pero resulta tedioso siempre encontrar buenas películas. Y además, tengo que confesar que he encontrado el sabor a la sensación de sumergirme en el mundo de una serie, acompañar a los mismos personajes en diferentes capítulos, identificarme con unos, detestar a otros, reírme de algunos... Es un vicio, yo sé, pero ya me quitaron el cigarro, por el pinche Covid hemos dejado de salir a bares o restaurantes, no puedo tomar muchas copas por las medicinas que tomo. Entonces, mejor me dejo seducir por las series...

 

Suficiente introducción. Aquí las primeras dos series que hoy quiero presentar.

 

1. The Kominsky Method (El método Kominsky)

Una comedia extraordinaria con Michael Douglas y Alan Arkin, sobre como envejecer, con momentos muy tristes y otros irresistiblemente cómicos. Vive de los diálogos sarcásticos y de la actuación llena de auto ironía de los dos actores principales, de 74 y 84 años, respectivamente, cuando rodaron la serie.  

 

2. Grace and Frankie

El equivalente femenino de The Kominsky Method, con Jane Fonda y Luli Tomlin, 78 y 76 años cuando la serie se inició. Las primeras temporadas son genialmente cómicas, también viviendo de la actuación de las protagonistas y del sarcasmo y la autoironía de los diálogos. Las últimos episodios pierden la originalidad. La trama general da para mucho: Dos mujeres de tercera edad, diametralmente diferentes, son unidos por el mismo golpe sufrido por ambas: sus maridos las abandonan para vivir juntos en un matrimonio gay. Aunque ahí está la trampa, nunca caen en ella, nunca hay el más mínimo tono de homofobia.

 

Las dos series, aunque muy distintas en sus tramas y estilos cinematográficos, tienen algo en común: se mueven con mucha elegancia y seguridad en el campo minado que son los temas de la vejez y el amor, de vejez y soledad. ¿Cómo envejecer sin renunciar a la sexualidad y sin sentirse inútil? ya es un desafío bastante complicado. Pero el verdadero reto es: ¿Cómo tratar estos temas en una comedia, cómo hacer que la gente se ría de las situaciones que este dilema genera, pero sin burlarse de nadie, sin caer en un estilo burlesco de slap stick? La única solución es la irreverencia. O es irreverencia o es cursi. Los creadores de estas series (Chuck Lorre de Kominski, Marta Kauffman y Howard J. Morris de Grace&Frankie), juntos con sus actores, juegan magistralmente con los riesgos de sus tramas y del tema, casi tabú, de la vejez. 

 

Decía en la introducción que el gran atractivo, que puede convertir una serie en un vicio, es cuando te hace parte de una familia, de una específica situación social, y de una historia. Es imposible ver a Michael Douglas, Alan Arkin, Jane Fonda y Lili Tomlin sin enamorarse de ellos, tomar partido en sus conflictos, sentirse en familia con ellos. 

 

En el caso de Grace&Frankie, dejé de ver la serie desde el principio de la última temporada, porque sentí que el tema estaba agotado. En el caso del Método Kominsky, estoy esperando ansiosamente la tercera temporada, anunciada para el 28 de mayo de este año.

 

Mientras tanto, vi la película Our Souls at Night con Jane Fonda y Robert Redford. Dos personajes que se conocieron toda la vida, y cuando llegaron cerca de los 80 años, se enamoraron. Otro ataque irreverente y poético al tabú sex & age. También está en Netflix.

 

Posdata: Las dos series que pienso presentar el siguiente sábado: Marseille (Francia, con Gérard Depardieu) y Borgen (Dinamarca, con la revelación Sidse Babett Knudsen), que son dos cursos intensivos en política y ética. Cada episodio una lección...

 

Saludos, Paolo





miércoles, 14 de abril de 2021

Carta al presidente: Controle su obsesión con el mega control. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 15 abril 2021

Ciudadano presidente:

Para evitar malentendidos (o sea, malas interpretaciones), voy a comenzar esta carta con un par de aclaraciones:

    1. Es una buena decisión apostar a una intensa campaña de vacunación contra el Covid-19, con el fin de inmunizar la población adulta lo más antes posible.

    2. Para lograr esto, ha sido una decisión correcta hacer acuerdos con India y China para poder comprar las vacunas que fabrican. Puede ser que en Estados Unidos y la Unión Europea existen vacunas más eficientes, pero no están disponibles en las cantidades y los plazos necesarios. Esperar cuesta vidas.

Habiendo dicho esto, queda bastante que hablar de la manera como organizaron esta campaña de vacunación. Otra vez usted apuesta a la centralización y no a la descentralización. Así como su Secretaría de Prensa ha documentado ampliamente (aunque con propósitos perversos, como es la naturaleza de esta institución), yo recibí la vacuna en una Unidad Comunitaria de Salud. Soy testigo que en esta unidad (y me confirmaron que también en otras), se está dando un excelente servicio. Y esto a pesar de la exagerada burocracia, que el Ministerio de Salud está empleando. Ponen a médicos (!) a llenar formularios con los mismos datos ya acumulados en la base de datos que administra las citas. Observé que por lo menos 4 médicos no hicieron otra cosa que ayudar a las personas a llenar un formulario y luego comprobar en su tablet que los datos coinciden con lo que ya habíamos llenado en el sitio Web para pedir la cita. 

Pero a pesar de esta burocracia innecesaria (que obviamente no es culpa del personal de Salud desplegado en los centros de vacunación), el proceso en las unidades de salud fue fluido, con un trato amable y profesional. Quitando la excesiva burocracia, la atención en los centros de Salud podría ser doblemente expedito. Los médicos, en vez de llenar y revisar formularios obsoletos, podrían aplicar vacunas y fácilmente duplicar el número de ciudadanos atendidos por hora.


El único lugar que ha dado problemas serios es el megacentro de vacunación que armaron en lo que usted llama Hospital El Salvador. En vez de acarrear gente de Soyapango y Apopa a este lugar, con todos los problemas logísticos y de bioseguridad que implica, ustedes podrían haber habilitado en cada uno de las ciudades periféricas a San Salvador locales de vacunación DESCENTRALIZADOS en las unidades de Salud, escuelas, alcaldías y, ¿por qué no?, en farmacias, consultorios médicos, hospitales privados o incluso centros comerciales – así como lo están haciendo en Estados Unidos.


Usted tiene una obsesión con una excesiva centralización, porque quiere centralizar el control. Lo mismo se refleja en su anuncio de querer centralizar en una nueva entidad del gobierno central, las obras municipales de todo el país. En vez de una parte de los impuestos recaudados (el famoso FODES), los municipios recibirán obras hechas por el gobierno central. Adiós a la autonomía municipal, y adiós a décadas de una gradual descentralización del gobierno. Y las puertas abiertas a una corrupción centralizada...


La improvisación irresponsable que presenciamos en su esfuerzo de vacunar 10 mil personas al día en un solo megacentro, concentrando a los ciudadanos de tercera edad primero en los parqueos de centros comerciales para que esperen buses que los llevaran a este megacentro (y luego de regreso), es resultado de la obsesión que tiene usted con los megaproyectos. En realidad es la obsesión suya por el control total – y esto le impide a descentralizar, delegar la responsabilidad a otros, involucrar a alcaldías, farmacias, hospitales privados y los miles de consultorios de médicos.


Estoy seguro que ustedes, metiendo más recursos, pueden superar la improvisación con la cual arrancó su megacentro de vacunación y su sistema de acarrear a la gente. Pero nunca tendrá la eficiencia de un sistema que funciona sin centralización, control obsesivo y burocracia no necesaria.


Joe Biden no dijo a sus compatriotas: YO voy a vacunar a todos. Tampoco dijo: MI gobierno vacunará a todos. Dijo: Entre todos vamos a vacunar a todos, el gobierno sólo proporciona la materia prima, ustedes vacunen. Es de esta forma totalmente descentralizada que logran administrar 2 millones de dosis al día, sin aglomeraciones, sin burocracia, sin que los ciudadanos pierdan mucho tiempo. Y sin que la vacuna sea proyectada por un aparato de propaganda gubernamental en un regalo del presidente, incluso a sus adversarios políticos...


Pero me temo que usted no está listo para un debate sobre descentralización versus control. 

Saludos, 






lunes, 12 de abril de 2021

Carta a no sé quiénes mandan en Washington. De Paolo Luers

Migrantes hondureños choca con efectivos militares guatemaltecas, en Vado Hondo, Guatemala, el 17 de enero de 2021.
Foto: Johan Ordóñez / AFP.

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 13 abril 2021

Dear friends:

Estamos confundidos. Hemos recibido mensajes de diferentes funcionarios, supuestamente encargados de las relaciones con nuestra región, sobre las nuevas prioridades definidas por la administración Biden. Luego de 4 años con Trump dando manos libres y cheques en blancos a los gobiernos de nuestra región para profundizar la militarización y pisotear los derechos humanos, con tal que detengan los flujos migratorios, toda la nueva política iba a ser subordinada al respeto a los Derechos Humanos y la democracia. 

Lo escuchamos de Juan González, el director del Consejo Nacional de Seguridad para el Hemisferio Occidental en la Casa Blanca; de Roberta Jacobson, coordinadora para la frontera sur en la Casa Blanca; y recientemente, en su visita a Guatemala y El Salvador, de Ricardo Zúñiga, el enviado especial para el Triángulo Norte. Incluso del secretario de estado Antony Blinken, de la vicepresidenta Kamala Harris y del mismo presidente Joe Biden escuchamos frases que nos llenaron de esperanza que la política de Estados Unidos hacia Centroamérica ya no iba a seguir subordinada a intereses de seguridad nacional, sino a una visión de desarrollo y democracia. 

Pero pocos días después de la visita de Zúñiga aparece en Twitter una advertencia de José Miguel Vivanco, director ejecutivo de Human Rights Watch para las Américas. Denunció que Joe Biden y su homólogo mexicano Andrés Manuel López Obrador han acordado desplegar 10 mil soldados mexicanos en la frontera con Guatemala, para detener el flujo de migrantes ‘ilegales’. Vivanco siempre está muy bien informado, pero me costó creer esta noticia. Cuando la confirmé, resultó incluso peor: el plan incluye también el despliegue de 7,000 soldados guatemaltecos y 1,500 soldados hondureños en la frontera entre los dos países.

Vivanco tiene razón en señalar que “los soldados son entrenados para la guerra, no para hacer cumplir leyes migratorias” y que usarlos para estos fines pone en peligro los derechos humanos y la democracia.

Yo les pregunto: ¿Y qué pasó con las palabras tan alentadoras que escuchamos desde Washington que hay que detener el proceso de militarización en la región? En México la militarización de la seguridad pública se ha convertido en un peligro serio para la democracia, igual en Honduras y recientemente en El Salvador.

Otra pregunta: ¿Será que unos voceros diplomáticos de la administración Biden nos dan paja, mientras otros en Washington, relacionados con Seguridad Nacional, toman otras decisiones? ¿O cómo explicar la abierta contradicción del discurso que escuchamos de Ricardo Zúñiga con la noticia sobre el regreso a la política de otorgar a los ejércitos de nuestra región la función de border patrol de Estados Unidos?

Tengo más preguntas: ¿Qué concesiones han tenido que dar al presidente Juan Orlando Hernández para que acepte este trato sobre el uso de sus tropas para bloquear la frontera con Guatemala? ¿Y qué libertades de seguir actuando contra el mandato constitucional del carácter civil de la seguridad pública piensan dar a Nayib Bukele, para que se una a este acuerdo regional de militarizar la política migratoria? ¿Y qué otras libertades para seguir actuando contra la separación de poderes y la libertad de prensa?

¿Realmente necesitan caudillos militares al sur de su frontera para protegerla?

Aquí estábamos optimistas luego de escuchar a Ricardo Zúñiga hablar de democracia y lucha contra la impunidad y corrupción. Pero nada de esto va a materializarse, si Washington avala o incluso promueve y dirige la militarización en nuestros países. 

Sáquennos de la duda, por favor. Saludos, 






viernes, 9 de abril de 2021

Carta de sábado: La llegada a La Guacamaya. De Paolo Luers





Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 10 abril 2021

(1981. Mi primera entrada al frente de guerra en Morazán. Gran expectativa. Pero hay un problema: se ha colado el padre Maryknoll Roy Bourgeois, a quien en San Salvador lo han dado por desaparecido o incluso secuestrado. Ya estamos en el campamento en el cerro Cacahuatique. Yo me opongo a llevar a Roy a La Guacamaya, a la Venceremos. El fotógrafo de TIME, Harry Mattison, a quien invité a acompañarme, ha ofrecido resolver el problema para evitar un mayor escándalo…)

* * *

Transmitimos esta opción a la comandancia: Harry regresa a San Salvador con el padre Roy Bourgeois, a quien en San Salvador tienen como desaparecido o incluso secuestrado, y lo sacaría del país. No sé si lo van a decidir en Morazán o en Managua. Esperamos. Los compas me dicen: “Paciencia, chele. Esperar es la actividad más importante del guerrillero”. Tercera lección guerrillera. La primera fue: Dormir donde caigas. La segunda: Comer cuando haya. 

Luego de varias horas, la primera respuesta de la comandancia: quédense donde están. Preparen la declaración de Roy para la Venceremos. Luego les avisaremos lo demás. En mi equipo grabamos varias versiones con Roy, en inglés y en español. 

El día siguiente viene la orden definitiva: Que Jimmy regrese con Harry y Roy a Río Seco, que ahí los van a recoger y llevar a San Miguel. Y que manden a Roger y Paolo a la Venceremos, con las grabaciones. Luego se decidirá si la transmiten o no. Roy está frustrado, quiso llegar a la Venceremos, como si fuera su destino, quiere hablar con los comandantes y hablar por la radio. El jefe de la zona de Cacahuatique me explica: cualquiera que expresa ansiedad de llegar a la radio, despierta sospechas…

Me despido de Harry, me va a hacer mucha falta. El hombre lo toma con filosofía sarcástica. “Voy a regresar con preciosas fotos del Cacahuatique. Las voy a ofrecer a National Geographic, ya que para mi revista no tengo nada…”

La escuadra de Jimmy desaparece en la luz del atardecer y con ella, mi amigo y mentor, así como este ‘pain-in-the-a..-priest’, como lo bautizó Harry. Caminarán hasta Río Seco, los recogerán en carro, y tomarán el bus para San Salvador. Llegando a la capital, Harry llevará a Roy directamente a la embajada, les contará una historia del intento de hacer junto con Roy un reportaje, investigando masacres de la Fuerza Armada, cosa que “lastimosamente fracasó…” Nadie les creerá, pero el día siguiente, con protección de la embajada, Harry y Roy saldrán al aeropuerto y agarrarán un vuelo a New York. Ya sentados en el avión, habrá un último intento de la policía de bajarlos. Al fin saldrán, me imagino que por intervención de la embajada. No necesitan otro ‘caso Maryknoll’…  

En los medios circulan cualquier tipo de rumores sobre esta aventura, pero al fin la noticia es que hubo un ‘happy end’: No hubo secuestro, falsa alarma. Y la buena noticia: nadie echa la culpa al ERP. A la Iglesia, y sobre todo a la orden Maryknoll, le quedará un muy mal sabor de este incidente. 

Mariposa, Santiago y Maravilla, 
transmitiendo desde en La Guacamaya.
Foto: Paolo Luers
El día que Harry y Roy salen del país, yo al fin llego a La Guacamaya, sede de Radio Venceremos. Todas las casas muestran huellas de la guerra. Algunas quemadas, otras con los techos destrozados, pero llenas de niños y mujeres. Compas armados caminan por todas partes. El campamento de la Venceremos está debajo de una enorme pared de roca que sobresale y está creando un techo que protege contra sol, lluvia y, como pronto aprenderé, contra bombardeos aéreos y morteros.

A uno de los primeros que veo es a Maravilla. “Enano, llegaste, ¡qué maravilla! ¿Me trajiste el ron que me prometiste?” 

* * *

Este es último adelanto del libro que estoy escribiendo. Pero voy a tratar de seguir escribiendo los sábados sobre temas no relacionados con la actualidad política.