miércoles, 17 de junio de 2020

Carta al ministro de Salud: Solo preguntando. De Paolo Luers

Presidente Bukele juramenta a Francisco Alabi como ministro de Salud

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 18 junio 2020


Estimado Dr. Alabi:
¿Cuántas unidades de cuidados intensivos (UCI) hay en cada uno de los hospitales? ¿Cuántas de estas se han instalado bajo su administración? ¿Cuántas camas UCI están ocupadas por pacientes de COVID-19? 
¿Por qué todavía no se ha inaugurado el Hospital CIFCO 1? ¿Ya se han comprado e instalado todos los equipos para las UCI en el CIFCO I? ¿Qué día va estar listo este hospital para recibir pacientes críticos de COVID-19 y descongestionar los hospitales generales del Ministerio de Salud y del Seguro Social que no tienen las condiciones adecuadas para atender la emergencia? 
¿Por qué no se ha priorizado la instalación de los hospitales CIFCO I y II, para poder atender la emergencia actual, en vez de gastar millones en la construcción de un nuevo hospital en el parqueo del CIFCO? 
¿Cuántos médicos, enfermeras y otros trabajadores de salud han sido contagiados, y cuántos de ellos están hospitalizados? ¿Cuántos miembros del personal de salud pública y del Seguro Social han fallecido por la epidemia? 
¿Cómo explica usted que médicos y enfermeras de hospitales públicos reciben una mascarilla cada dos semanas cuando el instructivo dice que no puede ser usada por más de 8 horas?
¿Cuántos casos activos de COVID-19 hay entre los efectivos de la PNC y la Fuerza Armada, entre los custodios del sistema penitenciario, en las bartolinas y en los penales? ¿Cuáles son los protocolos de distanciamiento social que aplican en las delegaciones policiales, cuarteles y penales? ¿Cuántos fallecidos hay en las instituciones mencionadas? 
¿Cuántos contagios hubo en los Centros de Contención, y cuántos fallecimientos hubo a causa de ellos?
¿Está el Ministerio de Salud investigando las causas del contagio masivo en el Asilo Sara Zaldivar? ¿Cuáles son los resultados y los responsables? ¿Cuáles son las medidas que han tomado en los otros asilos de ancianos, así como en orfanatos y otras instituciones parecidas? 
¿Con qué criterios están actualmente seleccionando a quienes hacer la prueba de COVID-19? ¿Cuál es la capacidad máxima de cada uno de los laboratorios que realizan las pruebas? ¿Tienen sus laboratorios la capacidad de procesar 2474 pruebas diarias? 
En la negociación con la Asamblea Legislativa usted dijo que iba a elaborar, junto a los hospitales privados, los protocolos necesarios para que ellos puedan atender a pacientes COVID-19. ¿Cuándo va a emitir las correspondientes autorizaciones? ¿Por qué todavía ningún laboratorio privado está autorizado a realizar pruebas de COVID-19? 
¿Cuándo va a cumplir con la promesa del presidente y autorizar que los periodistas puedan constatar el estado de la construcción de los 3 hospitales CIFCO? ¿Cuándo va autorizar que la prensa pueda conocer el funcionamiento de los hospitales nuevos instalados específicamente para la epidemia (La Ceiba, Jiquilisco, ISSS San Miguel, etc.)? ¿Cuándo va a autorizar que la prensa pueda examinar los datos que usted ha dado sobre inversiones, construcciones y remodelaciones en todos los hospitales del sistema nacional y del Seguro Social? 
¿Tiene usted claro que por firmar decretos como el #31, contraviniendo la sentencia de la Sala, puede ser sancionado por desacato? 
—
Luego de un tiempo prudencial para recabar estos datos, usted debería de convocar a una conferencia de prensa para contestar todas esas preguntas. Pero en esa conferencia, que hablen las autoridades de salud y que no se delegue esta responsabilidad a la Comisionada Carolina Recinos.

Saludos,


martes, 16 de junio de 2020

Carta a Paolo Luers: El unico pacto que tiene Bukele es con la democracia. De Lester Toledo

Lester Toledo con Nayib Bukele
El pasado sábado 13 de junio publiqué una carta al dirigente opositor venezolano Leopoldo Lopez sobre los 15 militantes de su partido Voluntad Popular que trabajan para el gobierno y el partido de Bukele. Pregunté a Leopoldo si detrás de su presencia hay un acuerdo político de él, Juan Guaidó o Voluntad Popular con Nayib Bukele.
El que me contestó fue uno de los asesores venezolanos, Lester Toledo.
Reproducimos aquí la carta entera de Toledo.

Paolo Luers








Aquí el tuit de Lester Toledo

Lea la Carta de Paolo Luers a Leopoldo López

lunes, 15 de junio de 2020

Carta a los bien intencionados: Cuidado, en CAPRES tienden trampas cazabobos. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 16 junio 2020


Qué bueno que los hombres del presidente tratan de imitar a su jefe. Son bocones y no cuidan sus palabras. Como Conan Castro, el secretario jurídico, quien escribió el domingo pasado en Twitter: “Al haber aceptado la Sala de lo Constitucional la reunión en CAPRES con el presidente de la República y los demás actores, han perdido toda legitimidad en sus actuaciones; ya no se les puede creer (que) sus resoluciones son imparciales”.
El escritor y periodista Jorge Ávalos le contestó: “¿Tan malo es reunirse con el presidente, que al hacerlo se pierde legitimidad?”
Y yo contesté a Ávalos: “Mejor dicho, tan malo es el presidente que al reunirse con él uno pierde credibilidad y legitimidad…”
Pero bromas aparte, la “confesión” de Conan Castro revela una estrategia de Casa Presidencial: aprovechar la buena voluntad que todavía muchos tienen de entrar en diálogo con el presidente y sus operadores (hermanos, secretarios, etc.) para ver si se puede llegar a acuerdos por el bien del país y luego quemarlos. Usan Casa Presidencial y las audiencias con el presidente para tender emboscadas o trampas de cazabobos.
Con esto no estoy diciendo que los que aceptaron invitaciones a Casa Presidencial sean bobos. Estoy diciendo que son personas bien intencionadas que creen en el diálogo y en la palabra del presidente de la República. Por ejemplo, los empresarios que aceptaron reunirse con Nayib Bukele en Casa Presidencial para discutir la necesidad de reactivar la economía del país.
Estamos hablando de empresarios exitosos que son cualquier cosa menos bobos.  Pero cayeron en la trampa. Les tomaron fotos y gustosamente las publicaron los operadores de propaganda de Casa Presidencial, con comentarios que indicaron que las cúpulas empresariales estaban apoyando al presidente en su afán de conseguir que la Asamblea le aprobara un decreto de emergencia con medidas inconstitucionales y otros 1,000 millones de dólares…
Y para matar dos pájaros con un tiro, utilizaron la reunión de los representantes del gran capital con el presidente para debilitar a Javier Simán en el justo momento de asumir la presidencia de ANEP. “No hablamos con Simán, ni con ANEP, hablamos directamente con los dueños del circo”, este fue el mensaje que querían transmitir.
Obviamente, nada de esto era la intención de los empresarios. Fueron con las mejores intenciones, pero con un análisis equivocado de las intenciones de Nayib Bukele.
Y lo mismo les pasó -varios decretos, leyes y vetos más tarde- a los magistrados de la Sala de lo Constitucional y al fiscal general. Viendo la profundidad de la crisis institucional, en medio de los desastres de la epidemia, aceptaron una invitación a Casa Presidencial, donde además del presidente y del embajador (de Estados Unidos, Ronald) Johnson encontraron a representantes de ARENA y a Luis Cardenal, el presidente saliente de ANEP.
Los magistrados y el fiscal general son funcionarios que por la característica de sus cargos no pueden negociar o pactar con la Presidencia, pero que por mandato de la Constitución están obligados a fomentar la cooperación y armonía entre los diferentes órganos del Estado. Aceptaron la invitación para hacer otro intento más de explicar al presidente que no puede hacer el combate a la epidemia con medidas inconstitucionales que afectan los derechos de los ciudadanos.
Otra vez: Buenas intenciones, pero un análisis equivocado de la intenciones del presidente.
Este tuvo la sinvergüenzada de revelar en su última cadena nacional la reunión con los magistrados y el fiscal general, pero dando su versión: Los magistrados avalaron su propuesta de la cuarentena, incluso se involucraron en su redacción y luego la declararon inconstitucional.
Dada la eficiencia del aparato masivo de propaganda de Casa Presidencial, Conan Castro tal vez tiene razón en decir que luego de esta emboscada los magistrados han perdido credibilidad. De esto se trataba al diseñar la trampa.
Sin embargo, Castro no tiene razón en celebrar que lograron restarles legitimidad. Esto está fuera del alcance de Casa Presidencial, por más trampas que inventen. La legitimidad de la Sala está basada en la Constitución y en el hecho que la ciudadanía crítica la está defendiendo.
La moraleja de esa historia: No acepten invitaciones a Casa Presidencial. Son trampas. Han caído ya empresarios, magistrados, diputados (ahí realmente los más bobos), alcaldes…
Saludos,



sábado, 13 de junio de 2020

Éxodo. Columna Transversal de Paolo Luers


Publicado en EL DIARIO DE HOY, 14 junio 2020


Siempre hemos tenido una migración masiva de gente que ya no aguantó la inseguridad, el desempleo o ambos males combinados. Está artificialmente suspendida por los efectos de la pandemia y las restricciones que todos los países han puesto a la libre circulación. Pero es obvio que después de los estragos sociales, que los meses de paralización de la economía causado, vamos a ver nuevas caravanas de desesperados buscando llegar a Estados Unidos.

Pero hoy no quiero hablar de esta migración clásica, que siempre se seguirá dando mientras existan la pobreza, el desempleo y la inseguridad en nuestra región. Hay otra migración, también clásica, pero que ahora se ha incrementado: la “fuga de cerebros”, y no principalmente por razones sociales o económicas, sino porque muchos de nuestras mentes más prometedoras han dejado de creer en el país.

Lo veo en mi propia familia y entre mis amigos más cercanos. De mis 4 hijos, 3 han ido al exterior, porque no han visto cómo perseguir aquí su sueño de alcanzar excelencia profesional, bienestar social y calidad de vida. Y no van a regresar. Solo en mi familia el país ha perdido, por siempre, a tres profesionales valiosos: una doctora, una arquitecta y un chef de cocina. ¿Y saben por qué no van a regresar? No solo por los mejores salarios, sino porque en los países donde trabajan hay demanda para lo que ellos ofrecen. Mi hijo se siente realizado en Alemania, porque en el hotel donde trabaja lo necesitan. Igual que mi hija, que es médico en España, y la otra que se ha vuelto experta en construcciones de adobe en Estados Unidos. Aunque sienten nostalgia por El Salvador, han perdido la expectativa que este país los necesita y los aprecia.

En el entorno de nuestros amigos más cercanos hay una familia que enteramente ha decidido empezar una nueva vida en Canadá, en vez de buscar recomponer su vida aquí. Sienten que en este país para ellos ya no hay nada que componer. Dos de ellos ya se fueron: el padre renunció a la PNC —y el país pierde uno de los mejores investigadores policiales. Pierde uno de los pocos oficiales fieles a los orígenes de una fuerza civil. Ya no ve que en la PNC actual hay espacio para él. Se fue y no va a regresar. Su hija menor, egresada de arquitectura, se fue a Canadá, para buscar entrar a la universidad y estudiar una maestría, pero ya con la decisión de no regresar, sino de satisfacer su sed de excelencia creativa en un país donde esta sed está siendo apreciada. La otra hija solo espera terminar su año social y graduarse de médico, para seguir a su hermana y su padre. La madre solo espera que logre vender las casas y terrenos productos de su trabajo incansable. Con esta familia, el país pierde a uno de sus mejores policías, a una arquitecta extremadamente creativa, a una doctora con vocación y a una comerciante que podría ser el modelo de lo que una mujer de orígenes humildes puede lograr trabajando con dedicación. El problema es que ella siente que este modelo ya no está siendo apreciado en nuestro país. Estoy seguro que esta familia va a prosperar a donde vaya, con solo haya recuperado su espíritu emprendedor.

El hijo de otros amigos cercanos, recién graduado de medicina, decidió inscribirse a unos cursos intensivos de alemán, en vez de buscar una plaza de residente. No ve perspectiva ninguna para él en El Salvador. Sabe que en Alemania ofrecen óptimas condiciones de inserción a jóvenes médicos, porque los necesitan. Se hará cirujano en Alemania y no regresará a su país.

Uno podría preguntarse qué es lo nuevo en estas historias. Siempre los jóvenes, y a veces los mejores, han ido a buscar suerte en otros países. Correcto. Pero ahora tiene otra calidad este éxodo. Hoy es una fuga de un país que ya no les promete ni exige nada. Hoy se van con la decisión de no retornar. Yo siempre he tratado de ir contra esta tendencia y de convencer a los jóvenes, empezando por mis hijos, que hay mucho que hacer aquí en El Salvador, y que vale la pena. Pero ya no trato de convencer a nadie de que no se vaya. En todos los casos que he descrito, los que han tomado la decisión de irse y no retornar lo hicieron por buenas razones. ¿Cómo voy a cuestionar a mi amigo que siga aguantando las presiones dentro de una PNC politizada y militarizada? ¿Cómo cuestionar que los jóvenes médicos o arquitectos que abandonen o reduzcan su ambición de excelencia académica y profesional?

Y encima de las buenas razones de cada uno hay razones generales que hay que entender, aunque duela. Son razones anímicas, pero ya no individuales sino colectivas, que nacen de la experiencia cultural, política y social de nuestra sociedad. Una de estas brillantes mentes, que han salido de nuestras facultades de Derecho, muy metida en el debate sobre los peligros que actualmente sufre nuestra institucionalidad democrática, me dijo: “¿Qué incentivo le da a los recién egresados de derecho cuando ven a los abogados más mediocres e incluso patanes actuando como secretarios o asesores de Casa Presidencial? Uno se pregunta, ¿hay que ser como Conan Castro o El Burro Castro para tener éxito en este país? En Capres deberían estar los mejores abogados…”

La misma pregunta se pueden hacer los jóvenes ingenieros viendo a los actuales jefes del MOP, de ANDA, de CEPA, de la CEL y de La Geo. Lo que perciben es un profundo menosprecio al estudio, a la excelencia académica y profesional, y no quieren ser parte de esta mediocridad. No quieren verse obligados a bajar su estándar ético y profesional para abrirse camino. No quieren verse obligados a buscar conexiones oscuras para conseguir plazas. Y no quieren plazas donde tienen que adaptarse a la corrupción y el nepotismo. Yo los entiendo y les deseo suerte en otras latitudes. Aunque el país pierde mucho.


viernes, 12 de junio de 2020

Carta a Leopoldo López: ¿Existe o no un pacto con Bukele? De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 13 junio 2020


Estimado Leopoldo: 
Me da mucho gusto saludarte después de tantos años. Llegué 5 veces a Venezuela como corresponsal para El Diario de Hoy de El Salvador, hasta que en el 2012 me negaron la visa definitivamente. Y en cada viaje tuve el gusto de visitarte e intercambiar análisis políticos contigo. Aprendí mucho. Luego ya no te pude entrevistar, pero seguí escribiendo frecuentemente sobre Venezuela y también sobre tu lucha desde la cárcel.
Aquí en El Salvador hemos conocido que existe un grupo de venezolanos vinculados a tu partido, Voluntad Popular, unos ubicados en Casa Presidencial, asesorando a Nayib Bukele, otros trabajando en la campaña de su partido Nuevas Ideas. Dos de ellos, Lester Toledo y Miguel Sabal, han estado trabajando de cerca con Juan Guaidó. Otra integrante de ese grupo, Sara Hanna, parece haber trabajado de cerca contigo y tu esposa Lilian.
El papel de ellos está siendo fuertemente cuestionado en El Salvador, por su involucramiento en la manipulación de datos sobre la epidemia de COVID-19 y en el operativo de distribución de víveres en las comunidades pobres, que está siendo manejado de la manera más populista y sin transparencia. La opinión pública crítica al gobierno de Nayib Bukele ve con sorpresa e indignación que militantes de una organización antidictatorial venezolana estén trabajando aquí para un gobierno autoritario, antidemocrático y populista. Yo comparto plenamente esta indignación. Por eso te pregunto: ¿Está ese grupo de asesores trabajando en El Salvador con conocimiento y aval tuyo, de Juan Guaidó y Voluntad Popular? O sea, la interrogante es si existe un acuerdo político entre tú y Nayib Bukele, o entre Guaidó y Nayib Bukele, o entre el gobierno de Estados Unidos, Guaidó y Nayib Bukele. Sobre todo esto se especula aquí, y me duele…
Al ser así, sería muy grave y en plena contradicción con el prestigio de defensores de la institucionalidad democrática que tú, Guaidó y Voluntad Popular se han ganado en años de lucha.
Yo preferiría pensar que simplemente se trata de la triste realidad de unos exiliados políticos que necesitaban trabajo. Sin embargo, tu correligionario Lester Toledo, en su Facebook, se está deshaciendo en adulación para su nuevo jefe: “El cambio que se siente con la llegada del presidente Bukele, no tengan duda que se sentirá en algún momento cercano en Venezuela”.
Yo no sé qué te han contado de la situación en El Salvador y del proyecto político de Nayib Bukele. Déjame asegurarte que este proyecto es contrario a los anhelos de los venezolanos de tener un gobierno racional, democrático, transparente y eficiente.
Creo que hay una persona cercana a ti que te podría confirmar esto. Se trata de Juan Carlos Gutiérrez, abogado defensor tuyo, que vino a El Salvador como asesor jurídico de Nayib Bukele. Juan Carlos tuvo la prudencia y decencia de apartarse después de que Casa Presidencial tomara militarmente la Asamblea Legislativa del 9 de febrero, dejando de manifiesto el carácter autoritario de Bukele. (*1)
Lo que te pedimos quienes siempre hemos apoyado la lucha democrática en Venezuela es que nos aclares en qué condición estos militantes de tu partido están trabajando para un aprendiz de dictador en El Salvador. Lo más sano sería que tanto tú como Juan Guaidó declaren públicamente que no existe acuerdo político con Bukele. Como repito, cada uno tiene derecho de escoger para quién quiere trabajar, pero no es admisible crear la impresión de que la oposición democrática venezolana esté pactando con un gobierno al cual a nosotros nos toca enfrentar para defender la democracia. 
El Leopoldo López que yo conocí en Caracas me convenció, porque dentro de la oposición venezolana combatió las tendencias oportunistas y la corrupción. Por eso no me cabe en la cabeza la idea de que tengas un pacto político con Nayib Bukele.
Sigo admirando y apoyando tu valiente lucha contra la dictadura chavista, y espero que pronto dé los frutos deseados. Un saludo solidario.
(*1) En una primera edición de esta carta, publicada en print en El Diario de Hoy, se decía que Juan Carlos Gutiérrez renunció a su cargo de asesor jurídico en marzo 2020. Este dato se corrigió. Gutiérrez estuvo en Casa Presidencial hasta abril 2020.




miércoles, 10 de junio de 2020

Carta de la Sala al presidente: Por qué sus decretos son inconstitucionales. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 11 junio 2020


Estimado ciudadano presidente:
Parece necesario explicarle algunos conceptos constitucionales básicos. Suponiendo que no va a leer nuestra última sentencia, que declara inconstitucional la manera como se han emitido decretos ejecutivos y legislativos en el contexto de la epidemia del COVID-19, y que tampoco sus asesores jurídicos sabrán explicársela, aprovechamos para presentarle los principales argumentos de dicha sentencia.
En la República manda lo establecido en la Constitución y las leyes, y no la discreción o arbitrariedad del gobernante.
Estado de Emergencia
De admitir que el Presidente pueda declarar el estado de emergencia por la sola razón de que la Asamblea Legislativa no esté materialmente reunida, se estaría aceptando que se habilite a sí mismo para realizar los cursos de acción que permite dicho estado (pág. 22).
El Presidente de la República no está habilitado para declarar un estado de emergencia por el solo hecho de que aquella (la Asamblea) no esté sesionando (pág. 21). Solo es admisible constitucionalmente cuando a la Asamblea Legislativa real y materialmente le resulte imposible reunirse (pág. 23).
El órgano ejecutivo no puede limitar sustancialmente derechos fundamentales mediante la vía del decreto ejecutivo (pág. 25).
Constituye fraude a la Constitución que, por medio de la emergencia, se afecten el núcleo esencial de los derechos fundamentales de los habitantes, pues ello no puede hacerse ni por la ley que regule la emergencia, muchos menos por los decretos ejecutivos que la desarrollen por vía de remisión (pág. 25).
La situación de emergencia no supone la inobservancia de las autoridades para cumplir con la eficacia del acceso a la información pública (pág. 26).
Es imprescindible que un estado o régimen de excepción no conduzca a la supresión de la democracia, el Estado de Derecho y la forma y sistema de gobierno republicano, porque se adopta con la finalidad de protegerlos, no de distorsionarlos ni destruirlos (pág. 30).
Libertad de expresión e información
Carece de sentido suspender la libertad de expresión o información durante una epidemia o pandemia, en tanto que en esas situaciones el acceso a la información y el flujo de datos objetivos y opiniones es deseable y beneficioso (pág. 31).
Los órganos estatales y sus funcionarios deben acomodar su actuación oficial y la que realizan a título personal de forma tal que no cree un ambiente o percepción pública de conflicto, pues el descrédito o desdén hacia uno de ellos produce efectos perniciosos para el Estado, la sociedad y la democracia (pág. 49).
El decreto 29
El Órgano Ejecutivo en el ramo de salud carece de competencia para emitir normativas con contenidos como el del Decreto Ejecutivo n° 29 (pág. 75).
La limitación, suspensión o pérdida de derechos fundamentales o de los servicios públicos que sean esenciales para su ejercicio es materia reservada al legislador (pág. 74).
Es preocupante para el estado de derecho y la democracia para el país, la insistencia en desconocer por parte del órgano ejecutivo las limitaciones que la Constitución les establece y que han sido señaladas por esta sala en diferentes resoluciones (pág. 76).
No se puede detener o retener a las personas por el mero incumplimiento de una cuarentena domiciliar. El Código de Salud no puede ser interpretado bajo ningún supuesto en clave de poder punitivo en manos del Estado (pág. 78).
Respecto del Decreto Ejecutivo n° 29 se declara su inconstitucionalidad, debido a que fue emitido por el Ministro de Salud, quien no tiene competencia para suspender los derechos fundamentales de las personas mediante la imposición de cuarentena domiciliar obligatoria sobre la base del Código de Salud (pág. 81).
Difiérense los efectos de la declaratoria de inconstitucionalidad del Decreto Ejecutivo número 29 por el plazo de 4 días. Existe una pandemia en el país, que debe ser afrontada responsablemente, pero en el marco del respeto a la Constitución, al Derecho Internacional de los Derechos Humanos y la jurisprudencia constitucional (pág. 83).
Advertencia:
(Usted) queda inhabilitado para replicar los aspectos señalados como inconstitucionales en esta decisión, en las leyes, decretos o cualquier disposición futura sobre la materia (pág. 82).
***
Le saludan atentamente y sin resentimientos por los insultos recibidos, los magistrados de la Sala de lo Constitucional.
(Postdata: Todas las partes en cursivo son citas textuales de la sentencia. El resto es invento libre de Paolo Lüers)


lunes, 8 de junio de 2020

Carta a los que sueñan con regresar a la normalidad: La primavera salvadoreña. De Paolo Luers

Paris, junio 2020

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 9 junio 2020


En los países del norte (Estados Unidos, Canadá y Europa), la estación más bella del año es la primavera. Es cuando luego de un largo, frío y oscuro invierno comienzan a regresar los colores de las flores, los días de sol que invitan a salir a la calle, la libertad de caminar en parques y reunirse en cafés al aire libre. Es cuando la felicidad y las ganas de vivir y convivir sustituyen las depresiones y el pesimismo del invierno.
Este año, la real primavera vino tarde a los países de Europa y de América del Norte. Aunque el sol y el verde ya había regresado como todos los años en abril, el efecto de liberación de primavera solo pudo darse ahora, cuando un país tras otro levanta las restricciones impuestas para contener la epidemia del COVID-19. Es hasta ahora que realmente hay primavera. Porque primavera significa libertad…Hablé con amigos en Alemania, Italia, Francia, Nueva York y Costa Rica, y todo lo que me contaron son típicos relatos de primavera. Son relatos de optimismo luego de meses de encierro, incertidumbre y depresiones.
Mis amigos en Roma cuentan que luego de la pesadilla de la epidemia los italianos, liberados del encierro y del miedo, vuelven a ser el pueblo alegre y festivo de siempre. “Volver a caminar en las calles y plazas, volver a encontrar los amigos en los cafés, y volver a trabajar… es revivir”.
En Alemania, aparte de las escuelas, ya todo está comenzando a funcionar. Mi hijo me cuenta con orgullo que el hotel donde trabaja de chef ya volvió a llenarse de huéspedes y comensales, quienes gozan de la primavera en los Alpes. “Siento una buena vibra entre todos, el personal del hotel y los huéspedes todos felices de disfrutar la primavera”.
Cuando vi un vídeo de la vida desenfadada de París, con miles sentados en los cafés y bares al aire libre, no pude creer que esas escenas sean de los primeros días después de drástico confinamiento que vivieron los franceses desde marzo. Hablé a un amigo en París y me di cuenta que estaba sumamente emocionado y lleno de optimismo. “Pasamos el fin de semana celebrando el fin de la cuarentena. Fue tan impactante que hoy vuelvo a creer que nos vamos a levantar de esta tragedia”.
Nuestros amigos ticos comparten plenamente este optimismo. Han regresado a trabajar y también a hacer vida social. Las imágenes del centro de San José se parecen bastante a las de Roma y París, por la cantidad de gente en la calle. “Hemos recuperado la normalidad. Y en estos tiempos lo normal significa un triunfo que hay que celebrar”, dicen.
Nueva York, la ciudad más afectada en el mundo por la epidemia, inició este lunes 8 de junio su regreso gradual a la normalidad. Ahí todavía no han abierto los restaurantes, bares y cafés, pero se puso fin a la prohibición de salir de las casas, se abrieron los cientos de miles de tiendas y talleres, los buses y los trenes del subway volvieron a funcionar con normalidad, y las calles se llenaron con gente ansiosa de retomar sus labores. Un amigo en Nueva York me dice: “Para mí, el poder regresar al trabajo es la felicidad más grande. Y poder caminar las calles de Manhattan y sus parques es un extra, que de un día a otro cambia nuestras vidas”.
En El Salvador no conocemos las sensaciones de la primavera. Pero si conocemos la felicidad que sentimos cuando después de ocho días de lluvia nos caen los primeros rayos del sol. Si esta felicidad se combina con poder regresar al trabajo y volver a encontrar a nuestros amigos, generaría una esperanza y un entusiasmo que serán capaces de sacar al país del hoyo. Será nuestra primavera.
Saludos, 


viernes, 5 de junio de 2020

Carta al presidente: Qué bueno que lo podemos hacer recular De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 6 junio 2020



Señor presidente: 
Cuando usted mandó a sus equipos de seguridad y de propaganda a preparar el escenario para la llegada de su excelencia al lugar en Santo Tomás, donde cuadrillas de bomberos, soldados y voluntarios estaban tratando de salvar la vida de una familia soterrada en toneladas de lodo, nunca se imaginó que la gente, en vez de agradecérselo, se lo iba a reclamar. Usted es de la gente que no tiene un sentido para la línea divisoria entre lo decente y lo indecente, entre empatía y manipulación emocional.
Pero sí tiene un sentido de mercadeo, y cuando se da cuenta que alguna de sus nuevas ideas no se vende, sino por lo contrario le causa daño a su imagen, la abandona. En este sentido, la indignación que inmediatamente se expresó en las redes sobre las fotos del podio presidencial en frente del lugar de la tragedia, usted inmediatamente se reculó y mandó a suspender su espectáculo. Hasta ahí usted andaba bien en cuanto al control de daños. Cometió un error y lo corrigió. Pero inmediatamente su carácter le hizo cometer otro error tal vez más patético: Usted no solo canceló su discurso frente a los soterrados, sino negó que en algún momento tuvo la intención de darlo. Y a El Faro, uno de sus enemigos preferidos, lo regañó por haber publicado la foto del podio que ya estaba corriendo por el mundo: “Queda claro que panfletos como El Faro, financiados por personas oscuras, con el único interés de hacerle daño al país, no les importa utilizar el dolor de una familia.” Esto sí es hipocresía, pero de esa que no se vende, señor presidente…
Qué sorpresa cuando el mismo día, en su cadena nacional, usted salió transformado, tratando de personificar a un presidente tranquilo, que nunca levanta la voz, reunido con sus ministros, analizando la situación del país en sus diferentes emergencias. El show le salió mal, sumamente aburrido, y poco creíble. Pero bueno, la múltiple crítica a sus anteriores cadenas, donde se presentó como alguien sacado de quicio, irracional, gritando e insultando lo hizo buscar otra forma de comunicarse. Recular, pues…
Es un hecho consumado que la gente, sobre todo en las zonas más golpeadas por la crisis social y el hambre provocada por su obsesión con el concepto del confinamiento como instrumento principal para enfrentar la epidemia, cada día le hace menos caso. ¿Cómo va usted a reaccionar ante esta realidad? ¿Será otro recule, ante la decisión de la gente de desarmar de facto la cuarentena domiciliar? 
En la Alemania dividida por el muro, en algún momento la gente en la parte dominada por los soviéticos ya no aguantaba el encierro y se ingeniaba para ver cómo escaparse al occidente, pasando por Checoslovaquia, Hungría, Rumania. Como el régimen les negaba elecciones libres, optaron por lo que popularmente se llamó“la elección con las patas”. Y de paso sea dicho: poco después cayó el muro y el régimen totalitario en Alemania Oriental. 
Le guste o no, aquí ya tenemos una “elección con las patas”. La gente decidió a salir de sus casas, montar sus ventas, buscar sus alimentos, porque ya no aguanta el encierro. Y ojo: muchos que tomaron esta decisión son sus propios electores y quienes en encuestas le expresan su apoyo. Es lo que Manuel Hinds llamó la verdadera encuesta.  
Y ojo, presidente: Todo el aparato de control y represión que usted montó, con la PNC y la Fuerza Armada imponiendo la cuarentena domiciliar, se vuelve inútil ante la decisión masiva de la gente de regresar a sus labores. Es otro punto, y mucho más importante, en el cual no le queda otra cosa que recular. 
La realidad se impone a la necedad de un gobernante. 
Saludos, 


miércoles, 3 de junio de 2020

Carta a quienes piensan que la crisis es solo de lluvia y virus. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 5 junio 2020


¿Por qué el presidente, en medio de la crisis del coronavirus, la cuarentena, el cierre de empresas y el desempleo, decidió echar gasolina al fuego con su anuncio que el país necesita una reforma del Estado y su Constitución y que él la va a conducir?
¿Por qué lanza este anuncio tan conflictivo? Lo lanza simplemente porque piensa que puede. Porque está en su naturaleza prepotente y megalómana. Él mismo da la explicación complementaria: Puedo crear un Nuevo Estado, porque tengo el apoyo del 97% de la población.
Aunque es bastante cuestionable la cifra del 97% (ni su socio Mitofsky ya se atreve a sostenerla, solo La Prensa Gráfica), sí es cierto que Bukele todavía tiene apoyo mayoritario en una población angustiada por la epidemia y cautiva de las consignas antipolíticas y populistas del presidente y sus seguidores.
El hecho de que su apoyo popular se mantiene incondicionalmente incluso en la crisis actual, le hace creer al presidente Bukele que tiene la legitimidad y la oportunidad de oro para transformar al Estado a su gusto.
Pero ahí hay un grave error de cálculo político: la gente apoya a Bukele por sus promesas populistas, por su discurso anticorrupción y porque ansiosamente busca cualquier liderazgo en tiempos de crisis. No hay ningún indicio que la gente lo apoya en sus diseños antidemocráticos de querer desarmar el Estado republicano con sus contrapesos al poder presidencial.
Manuel Hinds, en su columna publicada el día de ayer, titulada “El método detrás del caos”, concluyó de la siguiente forma: “Hay gente que puede creer, o pretende creer, que es pura coincidencia que el proceso que está llevando al país a la crisis más grande de su historia está alineado con ese otro proceso paralelo que lleva a la destrucción de la oposición y las instituciones democráticas. Y creen, o pretenden creer, que esos dos procesos no van directamente orientados a instalar una tiranía”.
Este es un señalamiento muy fuerte. Asume que detrás de lo que percibimos como improvisaciones e incapacidad del gobierno y como exabruptos de un gobernante con problemas psicológicos, opera un método sistemático de erosionar el Estado de derecho.
No vale la pena especular si realmente existe un plan estratégico y quién lo está diseñando y conduciendo. Lo que es obvio es que el resultado de todo este actuar del gobierno, sobre todo de su presidente, de facto está teniendo el resultado señalado por Manuel Hinds: un serio peligro para nuestra democracia, nuestras libertades y nuestros derechos.
Exista o no un “masterplan” y un “mastermind” detrás de todo esto, nosotros debemos desde ya organizar la defensa contra el intento de crear el tal Nuevo Estado. 
Saludos, 





lunes, 1 de junio de 2020

Carta a los defensores de la democracia: ¿Cuál unión? De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 2 JUNIO 2020


Estimados amigos:
Hay verdades que nos cuesta asumir, porque al asumirlas nos requiere mucho coraje cívico. Me alegra mucho ver en el editorial que El Faro dedica al primer aniversario del gobierno de Bukele la siguiente frase clave: “Este gobierno no cambiará su estilo confrontativo y antidemocrático. Es su naturaleza”. 
Yo formulé esa conclusión varias veces en los últimos meses, y muchos de ustedes me han criticado por radical e intransigente. Me alegra que el comportamiento del presidente Bukele y su gabinete en el contexto de la epidemia del COVID-19 ha quitado a muchos la ilusión de que con este presidente se pueda a llegar a entendimientos entre demócratas.
La conclusión de todo esto es que es cierto que hay que buscar la unión para sacar al país de esa múltiple crisis de salud, de desempleo, de hambre y fiscal. Pero la unión que hay que construir no es con un gobierno que sistemáticamente viola las reglas de la democracia y sabotea los canales de diálogo y concertación. La unión que hay que construir es entre los que independientemente de su origen ideológico y sus intereses particulares están dispuestos a ponerle límite y contrapeso a este gobierno autoritario.
Los intentos de apelar a la racionalidad y la vocación democrática del presidente y sus funcionarios solo les hacen burlarse de nuestra ingenuidad. Otra cosa es fortalecer las instituciones democráticas (Asamblea, Corte Suprema, Procuraduría de Derechos Humanos, Corte de Cuentas y Fiscalía) para que, junto a una ciudadanía activa, pongan límite a los abusos de poder que sistemáticamente comete el gobierno. Sigue siendo válida la sabiduría popular que dice: “Los gobiernos autoritarios no conocen límites, menos el que le pongamos los ciudadanos”.
Si asumimos todas esas conclusiones, nuestra vida va ser menos cómoda, porque una ciudadanía activa requiere que salgamos de nuestra zona de confort. Sin embargo, mucho más incómodo sería vivir en un país donde el poder del gobierno no tenga límites.
Todas estas consideraciones no son abstractas, sino que tienen implicaciones bien concretas para el poco tiempo que queda de aquí a las elecciones legislativas. En febrero del 2021 se definirá si El Salvador sigue siendo un país democrático y pluralista o se desliza a una dictadura.
Todo el mundo está haciendo balance del primer año de gobierno. Hay una gran coincidencia sobre el carácter de este gobierno: tendencias autoritarias, resistencia a la rendición de cuentas, improvisación en vez de planificación, concentración de poder de decisión en Casa Presidencial.
Un embajador amigo tenía que mandar a su gobierno un informe sobre la situación del país al cumplir un año el gobierno de Bukele. Me pidió que le aportara algunos elementos para describir los logros del gobierno. Tenía ya completo el capítulo sobre los desaciertos y peligros, pero le costó redactar los logros. Hice un esfuerzo serio para describirle los principales éxitos de este gobierno: la reducción drástica de homicidios y la reacción ágil y decisiva del presidente al inicio de la epidemia.
Pero precisamente en estos dos campos también surgen las más serias dudas y cuestionamientos, debido a la falta de transparencia en estos dos asuntos de importancia esencial para el país. La reducción de homicidios evidentemente no es resultado del plan de control territorial, sino de algún tipo de entendimiento con las pandillas, que nadie sabe en qué consiste. Y la correcta decisión de cerrar el país en marzo ha llevado al gobierno a una obsesión irracional con el concepto de confinamiento, lo que ha llevado al país al borde del colapso económico social y a una crisis institucional.
Reitero el concepto con el cual inicié esta carta: Hay que ponerle límite a la sed de poder de este gobierno, construyendo la unidad de los demócratas para defender el sistema republicano y pluralista.
Saludos, 

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