Carta a la Corte Suprema

Estimados magistrados:
Todo indica que la próxima intentona de golpe contra la Constitución no provendrá de los sospechosos de siempre, como Sigfrido Reyes y Guillermo Gallegos; mucho menos provendrá de los militares quienes, a pesar de las dudas que recientemente expresó un alto funcionario del sector justicia, ya no se dedican a estas maniobras. Esta vez la amenaza para la independencia de la Sala de lo Constitucional es más peligrosa, porque surge adentro de la misma Corte Suprema de Justicia.

La Sala de lo Contencioso aceptó una demanda contra la elección de magistrados del 2009, y amenaza con destituir de sus cargos a los 4 integrantes de la Sala de lo Constitucional cuya actuación independiente tanto ha molestado no solamente al bloque FMLN-Unidad, a Sigfrido Reyes y a Casa Presidencial, sino también a muchos de ustedes, sus colegas magistrados, empezando con los dos personeros entre ustedes que el FMLN colocó en la Corte. Los del cerrajero, ¿se recuerdan? Pero también queda al vivo rojo el resentimiento de los magistrados electos en el 2006 cuya elección fue cuestionada por los “cuatro magníficos” de la Sala.

Luego de que fracasaron todos los intentos dirigidos por Sigfrido Reyes y su bloque FMLN-GANA-PDC-PCN de deshacer esta Sala demasiado independiente, ahora lo van a intentar ustedes, los supuestos guardianes de la justicia. Claro, se sienten angustiados, porque la Sala aceptó dos demandas constitucionales contra la elección de un cuadro del FMLN como presidente de la Corte Suprema. El magistrado en cuestión, Salomón Padilla, como no logra ejercer influencia en la Sala de lo Constitucional que teóricamente preside, se dedica a hacer y deshacer, a despedir y contratar, rediseñando todo el aparato administrativo y académico de la Corte.

Para decirlo de manera más directa: Padilla, como presidente de la Corte, está ejecutando los acuerdos entre FMLN, UNIDAD y un grupo de magistrados de cómo repartir el pastel en el órgano judicial. El hecho que la Sala de lo Constitucional esté examinando si este poder casi absoluto debería estar en manos de un militante partidario, toca directamente los intereses de varios de ustedes, los magistrados. Por esto el intento de la Sala de lo Contencioso de deshacer la Sala de lo Constitucional, por esto el aval de la mayoría en Corte Plena a este nuevo intento de golpe contra la Constitución.

Si van adelante con este plan, meten al país en una nueva crisis institucional, de la cual al final van a salir golpeados todos, pero sobre todo los magistrados que se prestan a este juego. Y los candidatos de los partidos que está detrás. Aunque aprovechan las vacaciones de agosto para dar el golpe, la ciudadanía se va a movilizar, aunque sea en traje de baño. Ténganlo por seguro: La Sala de lo Constitucional no estará sola en la defensa de la institucionalidad democrática.

Midan bien sus pasos, magistrados.

Felices vacaciones les desea Paolo Lüers
((Más!/EDH)