Carta al candidato presidencial de la oposicion

Estimado Norman:
¡Sorprendénos, por favor! Ahora que dentro de la oposición se agotó la discusión sobre tu candidatura y todos comienzan a apoyarte, incluyendo los que tenían objeciones, dudas u otras preferencias, todo depende de tu valor de sorprendernos con propuestas que nadie espera de tu candidatura y tu partido.
Los que estaban reticentes de abrazar tu candidatura, temían que serás 'más de lo mismo'. O sea, la misma ARENA reciclada. Bueno, con una cuantas decisiones y propuestas audaces puedes desarmar este escepticismo. No muchas, pero tan valientes que sorprenden a todo el mundo.

No creás que esto se resuelve con la elección de tu vice. Ya mostró el Frente que esto es paja: Óscar Ortiz no elevó el techo de votos posibles para Sánchez Cerén, pero ni un milímetro. Le ayudó a llegar más rápido a su techo - pero ahí topan y no avanzan, con o sin Oscar.


En el caso tuyo: Ni que tu vice fuera la mezcla entre madre Teresa y un icono de la sociedad civil como Martin Luther King, no te va a elevar tu techo de potenciales votantes, mientras no cambiás de manera radical las percepciones ya creadas que la gente tiene de tu persona. La gente piensa que sos hombre de la partidocracia, y para quitarte este sello no es suficiente eliminar los colores partidarios de tus anuncios y tu camisa. Requiere de decisiones políticas audaces: anunciar propuestas que ARENA nunca se atrevió a hacer. Como por ejemplo: que El Salvador entre a Petrocaribe, para que el Estado asegure la entrada de gasolina a precios más bajos, en vez de dejar que el FMLN se siga enriqueciendo con las condiciones preferenciales que da Venezuela.

Algunos ejemplos: Audaz sería anunciar que vas a proponerle un pacto al presidente de Guatemala: Yo apoyo tu propuesta de descriminalizar la distribución de drogas - y Guatemala se une a nuestra política exitosa de reinserción de los pandilleros y sus familiares al estado de derecho y la vida productiva. En un liderazgo conjunto enfrentaremos las causas de la violencia en Centroamérica. Ya no pondremos los muertos en ninguna guerra perdida de los gringos...

Audaz sería presentar, junto a tu vice (que obviamente tiene que ser un representante de los movimientos sociales que han luchado por la defensa de la institucionalidad democrática) una media docena de profesionales intachables: "Con estas personas voy a gobernar." Gente que nadie se imaginaba que iban a aparecer al lado tuyo: algunos porque no tienen ningún tufo a camiseta partidaria, otros porque en el proceso de selección de candidato nunca te han apoyado.

Audaz y sorprendente sería escuchar de vos que vas a restaurar dos instancias que mucho han servido al país, pero que han sido desmanteladas por Saca y Funes: la Comisión Nacional de Desarrollo y el Consejo Nacional de Seguridad Pública, pero con autonomía, autoridad y recursos propios.

Audaz sería anunciar que vas a reducir el presupuesto de la presidencia a la mitad y disolver el gobierno paralelo instalado en Casa Presidencial por Mauricio Funes, Vanda Pignato, Alex Segovia y Hato Hasbún.

Audaz sería no sólo hablar de la prioridad que vas a dar a la educación, sino establecer un porcentaje mínimo del presupuesto dedicado a Educación que permita hacer una revolución educativa.

Sólo son ejemplos. No hay liderazgo sin proponer con fuerza y pasión algunas ideas. Pueden ser otras, pero tienen que sorprender y romper la imagen que la gente tiene de Norman Quijano y de ARENA.

Saludos,

(Más!/EDH)