Carta a la clase política

Estimados, dirigentes partidarios, firmantes de la paz, gobernantes:


No se vale el silencio. No se vale esperar qué pasa. No se vale meter la cabeza en la arena y esperar que la crisis de resuelva por arte de magia... Hace falta tomar posición.

¿De qué crisis estoy hablando? De la incertidumbre si El Salvador va a ejecutar las ordenes de captura emitidas por un juez español contra militares salvadoreños. De la crisis creada por los que quieren utilizar este caso para echar al traste la amnistía decretada para que todos los involucrados en la guerra civil –y en las violaciones de derechos humanos que la acompañara- podían incorporarse a la vida civil y a la tarea conjunta de la reconstrucción económica y moral del país, sin temores, sin persecuciones, sin revanchismos.

Hay que terminar con esta incertidumbre. Necesitamos escuchar al presidente de la República diciendo qué instrucciones va a dar a la PNC: acatar la orden de un juez español, o aplicar la protección que la Ley de Amnistía da a militares y guerrilleros. Necesitamos escuchar al vicepresidente y a los dirigentes del FMLN si ellos quieren ver humillados a los que negociaron con ellos el cese de fuego, la separación de fuerzas, las acciones conjuntas de desminado.

Pregunto al presidente Cristiani, a Joaquín Villalobos y todos los firmantes de los Acuerdos de Paz si ellos van a permitir que el revanchismo prevalezca sobre la cordura, el perdón y el espíritu de responsabilidad compartida que ustedes han logrado liderar, de forma conjunta, en la transición de la guerra a la paz.

Hago la misma pregunta a los partidos y los diputados. ¿Cómo puede la Asamblea no pronunciarse en esta cuestión que afecta cómo nos definimos como nación y como democracia en construcción? ¿A quienes vamos a permitir que se excluyan de amnistía y de la tarea de la reconciliación? ¿Hoy a los militares acusados en España, mañana a los ex-jefes guerrilleros?

No es cierto que es un asunto técnico legal que podemos delegar al encargado de Interpol o a un juez. Es un asunto vital de la nación.

No importa cuál es la posición de cada uno de ustedes. En pro o en contra de la extradición. Tenemos derecho de conocer la posición de nuestros líderes. Nadie tiene derecho de esconderse y esperar que alguna corte nos quite encima este dilema.

Saludos, Paolo Lüers

4 comentarios:

Anónimo dijo...

http://www.elconfidencial.com/ocioytelevision/documental-christian-poveda-20090903.html

Adonde esta el juez Español en este caso?? o es que no quieren que les extraditemos a miembros de las maras??

http://www.lapagina.com.sv/nacionales/48707/Participacion-de-Melgar-en-asesinato-de-marines--sigue-pesando-en-relaciones-entre-EEUU-y-El-Salvador

Y este otro caso adonde quedo ??

Como dice Paolo, adonde esta el Sr. Presidente, y nuestro flamante gobierno??

Hasta cuando hablaran??

Gracias Paolo.

M.M.M.

Marianne Moss dijo...

Paolo:

Creo es hora que en lugar de cantar y escuchar letras de himnos partiditaristas COMENCEMOS A ESCUCHAR Y A ENTENDER LA LETRA DE NUESTRO GLORISO HIMNO NACIONAL, AHI LO DICE TODO!!


CORO DEL HIMNO

Saludemos la Patria orgullosos de hijos suyos podernos llamar; y juremos la vida animosos sin descanso a su bien consagrar.

PRIMERA ESTROFA

De la paz en la dicha suprema, siempre noble soño El Salvador; fue obtenerla su eterno problema, conservarla es su gloria mayor.

Y con fe inquebrantable el camino del progreso se afana en seguir, por llenar su grandioso destino conquistarse un feliz porvenir.

Le protege una férrea barrera contra el choque de ruin deslealtad, desde el día en que su alta bandera con su sangre escribió:¡LIBERTAD!

SEGUNDA ESTROFA

Libertad es su dogma, es su guía que mil veces logró defender; y otras tantas, de audaz tiranía rechazar el odioso poder.

Dolorosa y sangrienta es su historia, pero excelsa y brillante a la vez; manantial de legítima gloria, gran lección de espartana altivez.

No desmaya en su innata bravura, en cada hombre hay un héroe inmortal que sabrá mantenerse a la altura de su antiguo valor proverbial.

TERCERA ESTROFA

Todos son abnegados, y fieles al prestigio del bélico ardor con que siempre segaron laureles dee la patria salvando el honor.

Respetar los derechos extraños y apoyarse en la recta razón es para ella, sin torpes amaños, su invariable, mas firme ambición.

Y en seguir esta línea se aferra dedicando su esfuerzo tenaz, en hacer cruda guerra a la guerra: su ventura se encuentra en la paz.

westcaballero dijo...

Como usted dice, nuestra posición respecto a la extradición no es la que importa, y por tanto he de reservármela.

El problema de que nadie se pronuncie al respecto radica en que precisamente ni unos ni otros quieren ponerse la soga en el cuello. El pueblo salvadoreño tiene opiniones variadas al respecto, la mayoría de ellas politizadas; pero el salvadoreño promedio, ese que no es politiquero, ni delincuente, ni conoce a nadie en puestos importantes, le dirá que se los lleven y que se haga justicia. ¿Esa opinión importa? Por supuesto que no.

A estas alturas, después de los Acuerdos de Paz, y en una época donde paz tenemos muy poca, es fundamental que los líderes políticos hagan un acuerdo de paz con el pueblo, un compromiso real de trabajar por la gente y no movidos por confrontaciones ideológicas (politiqueras), escuchar a la gente, hacer valer la etimología de la palabra democracia que tanto repiten en los medios y, definitivamente, asumir la responsabilidad de sus roles como funcionarios públicos. ¿Este acuerdo ocurrirá en un futuro cercano? Por supuesto que no.

Anónimo dijo...

Saludos Paolo, pues habré de decirte que la clase política salvadoreña debe de pensar muy bien lo que hacen, primero ya hay que dejarse de ese revanchismo ideológico, los políticos deben moderarse y pensar en el país, la moderación nos ayudaría muchoa a todos, en el caso de los miliatres pues lo único que tenemos que hacer es darle valor a uno d elos principales pilares de los Acuerdos de Paz que es la ley de amnistía.
Atte. Tu lector.