Carta al director general de la PNC

{Por lo grave de la situación de la crisis moral en nuestro país, cedo hoy el espacio de mi carta a la Primera Dama de la República, quien lucha por erradicar del país las prácticas culturales que denigran a la mujer y erosionan la moral. Dio el primer paso para erradicar la prostitución de nuestras escuelas públicas, prohibiendo las cachiporristas. Ahora declara la guerra a la prostitución dentro de la policía. ¡Bravo, señora Vanda! Tiene seguro el apoyo de todos los fariseos y hipócritas del país.

Paolo Lüers}

Estimado comisionado Carlos Ascencio:

En mi calidad de Secretaria de Intrusión, le comunico que este gobierno ya no tolerará las practicas sexistas dentro de la PNC.

Para que le quede claro, comisionado, le voy a citar del comunicado oficial de la Secretaría de la Cultura, que por cierto yo lo mandé a hacer: “La no denigración a través de estereotipos anclados en percepciones sexuales debe primar sobre cualquier método o forma expresiva.” Le ordeno entonces que tome medidas para erradicar de la PNC las aberrantes elecciones y desfiles de reinas de la PNC.

Ponga atención a otro párrafo del comunicado: “...fomentar actividades extracurriculares en los centros de estudio, específicamente desfiles, en donde se marcan estereotípicamente roles de género, es contraproducente para los valores de equidad, inclusión y respeto.”

Si este criterio lo vamos a imponer en nuestras escuelas, ¿cómo no en la PNC?

Con indignación he visto que en el reciente desfile de correo organizado por el inmoral alcalde Quijano, no sólo participaron cachiporristas semidesnudas, sino hasta agentes policiales en shorts, provocando las fantasías sexuales de toda la población homosexual.

Espero a la brevedad su reporte sobre la erradicación de estas prácticas que además abren la puerta a la prostitución dentro de la PNC.

Vanda Pignato, Primera Dama y Secretaria de Intrusión Social

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2 comentarios:

Jan Pahl dijo...

un antiguo truco, asociar un hecho real (el sexismo), mezclarlo con algo ligeramente relacionado (en este caso las porristas), y aprovechar la emocionalidad para desviar la atención de temas más importantes aún no cumplidos de una agenda política.

Esta misma situación ocurre con el caso de la destrucción sistemática de los partidos políticos, base imposible de eludir de la democracia representativa... se habla de democracia participativa, se ignora el hecho de que estas democracias solamente funcionan a nivel cantonal, se exalta su pureza, y esto sirve de ''símbolo'' para justificar lo injustificable, personalismos mesiánicos y estructuras estatales verticales disfrazadas de horizontalidad.

Uno puede redundar en ejemplos y ejemplos del abuso de los objetos símbolos (por ejemplo el caso de los toros y la crueldad animal), pero todos comparten un mismo transfondo psicológico que da sentido a la virtualidad sociocultural, se mezclan varios problemas reales difícilmente relacionables entre si excepto precariamente dentro de un objeto-símbolo, por asociación esto justifica la asociación precaria, y de ahí se opera para crear realidades alternas en lo que en el fondo no pasa de ser realidad virtual.

Jan Pahl dijo...

un antiguo truco, asociar un hecho real (el sexismo), mezclarlo con algo ligeramente relacionado (en este caso las porristas), y aprovechar la emocionalidad para desviar la atención de temas más importantes aún no cumplidos de una agenda política.

Esta misma situación ocurre con el caso de la destrucción sistemática de los partidos políticos, base imposible de eludir de la democracia representativa... se habla de democracia participativa, se ignora el hecho de que estas democracias solamente funcionan a nivel cantonal, se exalta su pureza, y esto sirve de ''símbolo'' para justificar lo injustificable, personalismos mesiánicos y estructuras estatales verticales disfrazadas de horizontalidad.

Uno puede redundar en ejemplos y ejemplos del abuso de los objetos símbolos (por ejemplo el caso de los toros y la crueldad animal), pero todos comparten un mismo transfondo psicológico que da sentido a la virtualidad sociocultural, se mezclan varios problemas reales difícilmente relacionables entre si excepto precariamente dentro de un objeto-símbolo, por asociación esto justifica la asociación precaria, y de ahí se opera para crear realidades alternas en lo que en el fondo no pasa de ser realidad virtual.