VOTO EN BLANCO

Para todos es claro que la carrera electoral ha iniciado desde hace varias semanas atrás, cada uno de los partidos políticos en contienda están comenzando a ejecutar distintas tácticas para la consecución de su estrategia.

Para el partido en el gobierno, el objetivo es seguir controlando el ejecutivo y tener mayoría en La Asamblea Legislativa. Para tal fin, apoyó la resolución del TSE de realizar las elecciones separadas, con lo cual se dejaba entrever una alianza con los partidos de “derecha” (PCN y PDC). La semana pasada el llamado ha sido público, se ha instado hacer un solo bloque contra el FMLN y CD.

La alianza ARENA-PCN o la triple alianza ARENA-PCN-PDC no han sido establecidas, pero tampoco se han descartado, aunque es claro que ARENA y PCN estarán, de alguna forma, juntos en las presidenciales.

Por su parte, el FMLN quiere llegar por primera vez al ejecutivo y ganar el control en La Asamblea. Para esto, desde hace mucho ha lanzado su táctica de oponerse a cualquier cosa que provenga de ARENA, y otra un poco mas razonable, atacar al gobierno de manera constante en tres áreas clave: corrupción, eficiencia y seguridad. Tal como lo cree la gente de la derecha, soy de la idea que el FMLN hará una alianza con el CD. Al FMLN le beneficiaría esta alianza para vender la idea de una izquierda democrática, al CD le ayudaría a sobrevivir electoralmente.

El PCN está siendo ambicioso en su estrategia, tratando de conseguir hasta la vicepresidencia, aparte de los puestos a los que ya estamos acostumbrados (Corte de Cuentas; presidencia de la Asamblea). Además siempre es un buen negocio el cheque de la deuda política.

El PDC busca convertirse en la tercera fuerza nacional, más allá de sobrevivir electoralmente, pero aun no sabe muy bien como hacerlo, no sabe si casarse con Will Salgado como candidato del PDC; si aliarse con ARENA; si hacerlo solo; si hacer un trío con Salgado y el FDR; si convertirse en parte de una alianza centrista entre PDC, FDR, CD y otros. Si Rodolfo Parker logra cohesionar nuevamente a todos los demócratas cristianos es muy probable que opten por irse solos.

Por ultimo nos queda el FDR, que no son ni chicha ni limonada, su objetivo declarado es convertirse en tercera fuerza política, pero en realidad andan buscando la superviviencia electoral, y la opción que se les ha planteado es el alcalde de San Miguel. Como se plantea el panorama, no es nada descabellado pensar que Will Salgado será el candidato del FDR. La justificación: definir a Will Salgado como el líder de una “derecha popular”. Cosa que no existe fuera de los movimientos fascistas. ¿O será más bien “derecha populista”?

A dos años de las elecciones este es el panorama: tres y a lo mucho cuatro candidatos a la presidencia. Tres nombres ya están sobre la mesa: Will Salgado, Mauricio Funes y René Figueroa. Para mi criterio, ninguno de los tres corresponde a las necesidades y potenciales del país. Ninguna tiene interés o capacidad de superar el esquema de polarización y mutuo bloqueo. Gane quien gane, mucho puede cambiar, pero este esquema seguiría intacto, igual o invertido. Y dudo que el PDC produzca una alternativa para resolver este problema.

Esto nos deja sin opciones a la hora de ir a votar en las presidenciales. Con esto no estoy sugiriendo el no votar, más bien es cuando todos los que estamos hartos de esta partidocracia debemos ir a las urnas y -¿porque no?- dejar el voto en blanco, emulando lo descrito por Saramago en su novela: Ensayo sobre la lucidez, en donde se dan unas elecciones en las cuales un alto porcentaje de la población deja la papeleta en blanco.

Para mucha gente dejar el voto en blanco es seguir el refrán que dice: el que calla otorga, pero creo que si hubiera un alto porcentaje de voto en blanco, como en la novela, los salvadoreños estaríamos mostrando el interés por el país, estaríamos diciendo que no estamos de acuerdo con esta partidocracia, en suma, que estamos hartos con la manera en que se hace política en el país.

Pero también creo que, aún cuando se de este resultado electoral, las conclusiones serán las mismas de la novela: la “lucidez” de nuestros políticos será la misma que describe Saramago, tildarán el voto masivo en blanco como un atentado a la democracia del país, y se lanzará una cacería de brujas, buscando tapar el sol con un dedo. Pero aún con este escenario creo que el voto en blanco es una manera viable y democrática de decir ESTAMOS HARTOS con el rumbo que tanto unos y otros le están dando al país.

Sería una manera clara de la mayoría para decir que no nos dejaremos gobernar por una minoría que no nos representa. Es cierto, es una ilusión, pero como bien decía Goethe: vivir en la idea significa hacer que lo imposible sea posible.

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