sábado, 17 de marzo de 2012

Carta a los ciudadanos miembros del Frente

Estimados amigos:

Estas elecciones no las perdió el Frente. Mucho menos ‘la izquierda’. Las perdieron los ortodoxos del Partido Comunista, de la Comisión Política, y de la departamental de San Salvador.

A esta derrota los condujeron los que pusieron de candidato al hijo de Schafik, a pesar de su obvia falta de liderazgo; los que se negaron a cambiar a alcaldes desgastados e incapaces como El Diablito en Soyapango, Blandino Nerio en Mejicanos, o Blanca Flor en Ayutuxtepeque. Los mismos que han impuesto en Apopa e Ilopango a candidatos que nadie quería...

Dicen Medardo y Sigfrido que van a hacer una evaluación ‘autocrítica’... Como si todos ustedes fueron responsables. Más bien es tiempo que ustedes hagan una evaluación crítica de todas las imposiciones, negligencias, y decisiones erróneas de sus dirigentes.

Por ejemplo: ¿Quiénes han insistido hasta el final en esta locura del voto por la bandera, aislándose así de las exigencias de la sociedad civil, de la juventud, e incluso de la mayoría de las organizaciones sociales de la izquierda? Se van a dar cuenta que son los mismos que hace 4 años decidieron llevar a la presidencia a Mauricio Funes. Ustedes se compraron con entusiasmo a este candidato maravilla, pero sus dirigentes  sí conocían a Mauricio Funes, su prepotencia, su amor por la buena vida, y su incapacidad de conformar y dirigir un gabinete de gobierno...

¿Y quiénes han promovido sistemáticamente esta mezcolanza entre negocios, partido y administración pública, que ha llevado a mucha gente a hablar de FMLN S.A. de C.V.? ¿No son los mismos que mantuvieron aislados de la dirección del partido a compañeros capaces y honestos como Gerson Martínez y Oscar Ortíz? ¿Y que al mismo tiempo promovieron a incapaces como Jorge Schafick Handal jr. y figuras tan poco transparentes como Steven Kawas y Nayib Bukele, además del pacto con Herbert Saca y Gana?


Lo mínimo que ustedes tienen que exigir es que pongan a la disposición sus cargos Benito Lara, el arquitecto de la derrota en el Gran San Salvador; Medardo, el responsable de haber mantenido al partido sin análisis, sin debate interno, sin libertad de expresión; Roberto Lorenzana, el jefe de una campaña errónea: y José Luis Merino, el dirigente del FMLN S.A. de C.V.

Pero no será suficiente cambiar caras. Hace falta abrir el debate, la pluralidad, y la libertad de expresión dentro del partido. Hace falta discutir en serio qué tipo de izquierda necesita El Salvador en esta década en que se van a morir Fidel y Chávez y se van a transformar Cuba y Venezuela... Hace falta el valor de imaginarse una izquierda democrática que no solo acepta sino abraza el pluralismo y las libertades personales.
Todos estos cambios son mucho más importantes -para la izquierda y para el país- que quedarse gobernando después de que todos nosotros hayamos sobrevivido este gobierno. Lo que menos les conviene a ustedes es gobernar otro período más con esta dirigencia ortodoxa y reaccionaria que tienen.

Saludos fraternales, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

jueves, 15 de marzo de 2012

Carta a ARENA

Estimados diputados y alcaldes electos:

Ganaron. Felicidades. Su triunfo fue más grande de lo esperado. Mi respeto. Rompieron otra regla de la política salvadoreña que decía: “Una vez derrotado, un partido nunca se recupera. Vean lo que pasó al PCN, luego al PDC. Ahora pasará a ARENA...” Pues, no pasó.

Los escépticos dicen que el éxito de ustedes únicamente se debe al desgaste del adversario: un gobierno incapaz y un partido oficial que quiere gobernar sin dejar de ser oposición...

Pero no es solamente por esto que ustedes ganaron. Es también porque han trabajado bien en estos 3 años luego de perder el poder y caer en la peor crisis interna de su historia. Han sabido abrir el partido hacía la juventud y sus exigencias; y a la clase media y sus angustias. Han agarrado banderas nuevas como la lucha por la transparencia, por la reforma electoral, por la división de poderes.

Así que no tienen razón los escépticos que dicen que ARENA no hizo nada para merecer este triunfo. Pero tampoco tienen razón quienes piensan: “Ven, ya resolvimos la crisis, ya dejen de joder pidiendo renovación del partido y de su ideario.”

Entre estas dos posiciones, más les conviene quedarse con el escepticismo y trabajar aun más por la renovación de su partido. Lo más dañino sería pensar: “Ya derrotamos al Frente, ya tenemos candidato ganador, ¿para qué perder más tiempo en democratizar al partido?, cunado en el 2014 sólo hay que ir a recoger...”

Esto sería la receta segura para perder la oportunidad que ahora tienen en sus manos.

Ustedes han recuperado ciudades importantes y en la Asamblea la llave de oro para evitar que endeuden más al país o que atenten contra la independencia del órgano judicial. Bien ganado.

Paro para ganarse la presidencia les falta mucho. Tienen que ganarse la confianza de la mayoría. Hoy el 40% votó por ustedes, que es un gran éxito, pero no es suficiente. Tienen que seguir construyendo y creciendo para nunca más tener que depender de alianzas chucas. Ya se escuchan sirenas que cantan: sólo hay que sumar los 10% de Gana... Matemática falsa: Hay cosas que si las quieres sumar, terminan restando.

El camino está trazado, ¡pero falta abrirlo y caminarlo! Estas elecciones ratificaron en qué rumbo avanzar: la democratización del partido; el compromiso sincero con la lucha contra la corrupción; la apertura hacía la sociedad civil y su exigencia de una reforma política que fortalezca la participación, la transparencia, la rendición de cuentas...

Si ahora se equivocan y abandonan este camino, no llegan al 2014 con la credibilidad y fuerza necesarias para ganar sin hacer pactos con el diablo. Y no estoy hablando del alcalde de Soyapango...

Felicidades y cuidado con cada paso que den,

Paolo Lüers
PS: La siguiente carta será para el FMLN
(Más!/EDH)

martes, 13 de marzo de 2012

Los Verdes en El Salvador

La ideología verde es más que la suma de pensamientos ambientalistas, es una combinación de valores sociales y derechos individuales. Los partidos verdes alrededor del mundo tienen varias posiciones al respecto, desde los más cerrados y doctrinarios hasta pensamientos cuasi-libertarios como el del partido Libertario-Verde de los Estados Unidos.  En general coinciden en distintas definiciones de la ecología social como el punto de partida de su pensamiento.

En El Salvador es necesario que comencemos a reflexionar sobre la ideología verde, para tratar de experimentar y ver si desde esta visión del mundo podemos encontrar las soluciones que necesita nuestro país.

La ecología social como la entiende Murray Bookchin se basa en la convicción de que casi todos nuestros problemas ecológicos actuales se originan en profundos problemas sociales. De ello se deduce, a partir de este punto de vista, que estos problemas ecológicos no se puede entender, y mucho menos resolverse, sin una cuidadosa comprensión de nuestra sociedad actual y las irracionalidades que la dominan. Para hacer este punto más concreto: los conflictos económicos, étnicos, culturales y de género, entre muchos otros, se encuentran en el núcleo de los trastornos ecológicos más graves que enfrentamos hoy-aparte, por supuesto, de las que son producidas por catástrofes naturales.

Un partido Verde en El Salvador debería de partir de esta definición de ecología social. Un partido verde no es un grupo de ambientalista que quieren imponer una agenda “verde” en el país, es un grupo de personas con distintas ideologías que parte de un principio común “la ecología social”.

El "eco" en la economía y la ecología es el mismo. Es la tierra, oikos, o una parte de la misma, que nos identifican como una economía o un ecosistema. Mientras que la economía tiene que ver con la parte humana, cómo la gente usa y conservar los recursos en las formas más eficientes y productivas, ecología tiene que ver con la comprensión de los sistemas naturales enteros y cómo evoluciona y responden a fuerzas o insumos. Cuando entendemos esta relación podemos partir para entender mejor las relaciones hombre-naturaleza.
Los Verdes abogamos por diez valores principales: la sabiduría ecológica, la democracia de base, la justicia social, la no violencia, la descentralización, la economía basados ​​en la comunidad, los valores post-patriarcales, el respeto a la diversidad, la responsabilidad personal y global;  y enfoque en el futuro sostenible como una guía para el gobierno así como por su propia organización del partido.

La “ideología verde” no es incompatible con los ideales liberales y por supuesto que no es contraria a la empresa privada. Se basa en valores que combinados con los derechos de las personas a controlar sus propias vidas, se limita solamente por la prohibición de la interferencia con los derechos de los demás. Estos derechos incluyen el derecho a los frutos de su trabajo, el derecho a asociarse voluntariamente y constituir contratos. Es fácil encontrar la forma en que la ideología verde aboque por la limitación del gobierno para la protección de esos derechos básicos. Es claro que el gobierno y el uso perverso de incentivos es el responsable de una gran parte de los problemas ambientales actuales.

Estos valores y derechos; constituyen una base sólida que puede ser el punto de partida para plantearnos alternativas a problemas reales que afronta nuestro país: la inseguridad, la pobreza, la desigualdad, el desarrollo económico y la inoperancia del gobierno. Estos problemas se pueden resolver desde una óptica verde. La visión holística de los problemas de esta aproximación es la que puede ayudarnos a desenmarañar el tan complejo problema en que se ha convertido El Salvador. 

“Chávez es pasado, yo estoy del lado del futuro” - Enrevista a Henrique Capriles

Caracas.- Estuve solamente setenta y dos horas en Caracas y es imposible no percibir los vientos de cambio que azotan a este país, después de catorce años de la llamada “revolución bolivariana”. Lo primero que salta a la vista es el clima de nerviosismo que predomina en el chavismo, causado por la incertidumbre que ha desatado el deterioro de la salud del presidente Hugo Chávez, quien se encuentra en Cuba convaleciendo después de una segunda operación de cáncer. Ante la falta de información confiable, prácticamente todos los venezolanos se han convertido en oncólogos aficionados, hacen pronósticos, rezan, discuten apasionadamente sobre el “tumor”, mientras en las filas del oficialismo hay un debate soterrado sobre una eventual sucesión, que se transmite con reverberaciones de intolerancia hacia el resto de la sociedad.
La economía depende exclusivamente de la millonaria renta petrolera y casi todo lo que se consume es importado. “Compré carne nicaragüense a precios subsidiados”, me dice el taxista que me traslada al hotel, advirtiéndome sobre la enorme diferencia cambiaria de la moneda que hay en el mercado paralelo. Inflación, asfixia económica provocada por un estado ineficiente, y corrupción galopante, son algunos de los síntomas de esta enfermedad, que se combina con una grave crisis de criminalidad y falta de seguridad ciudadana.
Pero también se percibe un cambio dramático en el clima político. Un cambio esperanzador para muchos, derivado de la consolidación de una oposición democrática, que por primera vez se proyecta como una fuerza con capacidad de poder derrotar a Chávez en las elecciones del 7 de octubre. El rostro más visible de esta alternativa que reúne a varios millones de votantes, es Henrique Capriles Radonsky, el joven y carismático gobernador del estado de Miranda y ahora candidato único de la oposición. El parto electoral, el mismo Capriles lo admite, no será fácil, hay temores fundados de que desde el gobierno se desate la violencia, y de llegar a ganar, gobernar le será aún más difícil.
El pasado 12 de febrero, Capriles ganó la nominación presidencial con más del 60% de los votos, en una primaria abierta en la que votaron más de 3 millones de venezolanos. Un precedente histórico, que le movió al piso al gobierno y desde entonces no ha cesado de atacar a Capriles. El propio Chávez lo llamó ‘majunche”, “cochino”, y lo retó a confrontarse con él. Siguiendo con disciplina el guión dictado por sus estrategas de campaña, Capriles no se inmutó, pero los partidarios de Chávez lanzaron ya un primer ataque violento, con balacera incluida, contra una caminata electoral que encabezaba el candidato opositor en Cotiza, una barriada de Caracas, hace una semana.
En la sede del Comando Tricolor, en Colinas de Bello Monte en Caracas, asistí con el colega Daniel Santoro, de Clarín (Argentina), a conversar con el hombre que se propone derrotar a Chávez y cambiar el rumbo de Venezuela. En medio del lema “Hay un camino” estampado en todas las paredes, una pizarra acrílica en su “cuarto de guerra’, recuerda que faltan 216 días para el día D. Esto fue lo que nos dijo el candidato opositor:
Las lecciones de la oposición
¿Cómo logró la oposición venezolana superar su crisis al punto que ahora tienen una estrategia política común y lo seleccionaron a usted en unas elecciones primarias? ¿cuál fue la clave de este proceso de unidad?
Esto ha sido un proceso de aprendizaje durante estos años, de aciertos y desaciertos. Nosotros venimos de errores como no participar en las elecciones parlamentarias (2005), la abstención, toda la situación del paro, huelgas indefinidas en su momento, el golpe de estado (2002). Ha habido una cantidad de hechos que nos quitaron dirección para construir esa alternativa.
¿Esta es una nueva oposición?
Yo si creo que es una visión distinta, con un nuevo liderazgo. No olvidemos lo que ha pasado en los últimos años, el cambio constitucional, intento de reformar la constitución,  leyes para generar expropiaciones, confiscaciones.
Entonces el proceso de aprendizaje, nos llevó hasta acá, hasta entender cuál es el camino que tenemos que construir. Los venezolanos queremos resolver nuestras diferencias por vía de los votos, de la democracia. Es necesario sumar esfuerzos, el encuentro de todas las fuerzas políticas, pero también los que no son partidos políticos, y llegamos hasta este punto.
¿Este resultado nace a partir de una visión programática o de que hay un nuevo liderazgo?
Es un conjunto de cosas, antes nuestra agenda la determinaba el gobierno. El gobierno decía “A” y por otro lado se decía “B”. Hoy tenemos nuestras propias propuestas, nuestra propia agenda para el país, para que Venezuela salga adelante, y después con un liderazgo. Entonces, vamos hacia una “tormenta perfecta”, la agenda la determinamos nosotros, nuestro proceso electoral de primarias batió records en el mundo, en términos de participación.
¿Esos tres millones que participaron en las primarias, representan un piso o un techo electoral?
Generalmente los que analizan estos procesos dicen que a un proceso de primarias que asiste determinado número de personas cuando van a una elección general eso se multiplica por tres. Entonces imaginemos la fuerza de lo que se está construyendo, porque también hay un voto oculto en el país. Tú tienes un gobierno central promoviendo anarquía, división, conflictos, sembrando miedo, generando intimidación. Y por otro lado, donde yo estoy a la cabeza, tenemos un proyecto que promueve la paz, el progreso, el encuentro de los venezolanos, que quiere que Venezuela salga adelante. ¿Qué ha pasado? A mí hoy el gobierno me recuerda a la oposición hace diez años.
Proyecciones electorales y la salud de Chávez
Sin embargo, el presidente Chávez sigue teniendo un apoyo muy fuerte, cuanta con todos los recursos del estado para seguir haciendo campaña. Una encuesta que leí hoy recientemente le da 52% de respaldo contra 34% para usted. ¿Cómo se puede remontar esa desventaja?
No hay encuestas en este momento, después del proceso electoral del 12 de febrero. Y previo al proceso de primarias la última encuesta a la que yo tuve acceso, hablábamos de una elección pareja. El gobierno tiene un piso importante, pero viene de perder unas elecciones (legislativas del 2010), las gana en número de diputados por el cambio en los circuitos electorales. Cuando se totaliza el gobierno viene de tener 48% en ese proceso electoral. Vamos hacia un proceso electoral, donde vamos a tener un colchón (de votos) lo suficientemente significativo para que no existan aventuras en términos de reconocimiento de los resultados electorales.
La incertidumbre que está planteada a raíz de la situación de salud del presidente Chávez ¿De qué manera puede incidir en este proceso electoral?
Yo no me meto en el tema de la salud de nadie y como buen cristiano que soy le deseo salud y larga vida a cualquier persona que pueda tener una enfermedad; en eso soy respetuoso, sea el jefe de estado, sea cualquier persona.
Le deseo al candidato del gobierno central que se recupere rápido, larga vida. Soy el primer interesado. Primero, creo que este ciclo lo debe cerrar la persona que lo inició, y segundo, yo quisiera que pudiera ver todos los cambios que vamos a construir en Venezuela, que vea que si puede haber un país donde podamos superar la pobreza, reducir la desigualdad, un país que lo logra con otro modelo, no con este que tenemos que no nos permite progresar.
La bandera social y la educación
¿Cuál es el cambio fundamental de modelo que usted propone? En su gestión y su discurso se percibe que está intentando arrebatarle a Chávez la bandera social, pero sus adversarios dicen que esa es una estrategia “camaleónica”. ¿Cuál es su propuesta de fondo?
El gobierno lo único que hace es descalificar. Después que ganamos la primarias hasta ahora no he visto nada que no sea insulto, cuando una persona va a ese terreno, y tú lo sabes, es porque se le agotaron la ideas. Cuando una persona promueve violencia es porque le tiene un profundo temor a las ideas del otro.
Nuestra propuesta es clara, lo social no le pertenece a un partido o a un gobierno, lo social es de todos. Si tú estás en un gobierno en Venezuela, ¿cómo vas a pensar en un proyecto de gobierno que no vea el tema de la pobreza? ¿Qué le reconozco yo a este gobierno? Haberle dado la primera línea. Lo he dicho y no tengo esos complejos, pero no es suficiente reconocer el problema. Yo tengo una bandera como Gobernador y que aspiro a que sea una de nuestras grandes banderas en nuestra Presidencia, la educación. La educación permite que un país progrese, donde hay educación no hay distinción de clases.
¿Qué porcentaje de su presupuesto invierte en educación?
60% del presupuesto, quizás debo ser uno de los territorios que más invierte en educación en el mundo, porque creo que la educación es el escudo contra la pobreza, creo que en la medida que nosotros desarrollemos las capacidades de nuestro pueblo, el país se dispara hacia arriba. La educación reduce la violencia, acaba con la violencia. Ahí está, esto no es un discurso y ahí acaba la diferencia, yo no soy una persona de largos discursos, soy una persona de hablar menos y hacer las cosas, porque de discurso no se vive.
Usted ha dicho que se inspira en el modelo brasileño de Lula ¿eso significa que quiere proponer un socialismo democrático para Venezuela?
Yo no pongo etiquetas, ahí hay una gran diferencia, no porque no tenga una ideología. El gobierno trata de convertir esto en un conflicto ideológico. Vamos juntos a un barrio, a cualquier barrio de Venezuela y tú pregúntale ¿si es de izquierda o de derecha? O pregúntale al que está viviendo en una casa de cartón ¿si es capitalista o socialista?,  y te va a decir: mire como tengo yo mi vivienda, es de cartón, no tengo empleo, de mis hijos no estudia ninguno en la escuela, ¡Ayúdeme!
¿Cómo visualizo yo la superación de la pobreza? No dándote yo un recurso, simplemente. Con el programa “Hambre Cero” yo garantizo la alimentación un año, en paralelo voy mejorando las condiciones de tu vivienda. Tus hijos y la familia vamos al sistema de salud y después voy al tema más importante, tú puedes ser una persona productiva, déjame capacitarte para un empleo. ¿Sabes cuál es el grave problema? Que no hay empleo porque el gobierno confiscó, expropió las empresas, ahuyentó la inversión nacional, no hay inversión extranjera. Vivimos del petróleo hoy más que nunca, más del 70% de los alimentos que comemos los venezolanos vienen de otros países.
¿Eso implicaría desmontar el sistema de las Misiones de Chávez?
No está planteado eliminar ningún programa social, yo soy especialista en mejorar las cosas no en deteriorarlas ni en eliminarlas, sino en mejorarlas.
Una oferta de paz y progreso
¿Qué está en juego en esta elección? El chavismo dice que se trata de la continuidad de la revolución.
Para mi esto es pasado vs. futuro,  yo estoy del lado del futuro
El país está polarizado…
El país no está polarizado, el gobierno quiere la polarización. Porque cuando le preguntas a los venezolanos en las calles ¿usted quiere un país de progreso y paz? te dicen sí. El país tiene dos posiciones políticas, unos que quieren permanecer en el poder, defender a toda costa el ejercicio del poder y otros que creemos que nos podemos encontrar todos, que ya basta de confrontación y división. Entonces yo no voy a una batalla porque no creo en la batallas, la época de las batallas independentistas y las luchas armadas eso es parte de nuestra historia y le debemos a nuestros próceres la independencia. Hoy el mundo, en el que yo creo no son fusiles, son computadoras, son libros, son escuelas, son universidades.
Pero hay un segmento de la población venezolana mayoritariamente pobre que tiene una conexión emocional en su corazón con Chávez ¿Qué les ofrece usted?
Eso es legítimo porque la democracia es que tú puedas pensar como quieras, creer en quien quieras, no que te diga el gobierno como debes pensar, sino pensar por ti mismo. ¿Qué le ofrezco yo a los venezolanos? un país  donde todos nos encontremos y donde nadie se quede atrás, un país de progreso.
El modelo brasilero es un ejemplo. ¿Cómo logró Brasil en los últimos diez años reducir la pobreza y generar empleos de calidad?, ¿el gobierno se fue acabando con todo lo que tenía en frente? No, el gobierno entendió que debe tener un papel muy importante en el desarrollo del país, en la regulación que sea necesaria para permitirle al más pobre poder salir de esa situación de pobreza, pero también entendieron que el sector privado era necesario, que el esfuerzo privado tiene que ser un generador de oportunidades de progreso.
El ALBA y Nicaragua
El gobierno de Chávez ha desarrollado dos iniciativas de cooperación que han tenido mucho impacto en Centroamérica en el Caribe, una es Petrocaribe y otra es el ALBA que tiene un componente económico pero que también es fundamentalmente política. ¿Qué visión tiene Ud. Sobre esas políticas, que haría de llegar a la Presidencia?
Lo primero, yo lo he dicho es que yo no quiero ser líder del mundo, yo quiero ser líder de Venezuela. Esto no es un proyecto para yo llegar a otro país y ser el ídolo de otro país, porque el petróleo para mí tiene que ser la base, el motor para el desarrollo de los venezolanos. En el intercambio con otros países que podamos vender el petróleo y dentro de ese intercambio comercial los venezolanos podamos ganar económicamente, bienvenido sea.
¿Qué hay detrás del Petrocaribe?  ¿en cuanto se beneficia Venezuela de Petrocaribe? Busquemos relaciones equilibradas, porque al final el gobierno (de Chávez) todos estos acuerdos ¿qué es lo que busca? apoyo político para su proyecto. ¿Cuál es su proyecto?, ya todos lo sabemos. Yo quiero tener relaciones con Centroamérica con el Caribe, con toda nuestra América Latina que a los venezolanos nos deje algo, porque si no serían relaciones que es como si en Venezuela no tuviéramos problemas, no sobran los recursos. A mi me parece que aquí, el gobierno (de Chávez) tiene su agenda política, porque hay una persona que quiere ser líder de mundo, regala casas en otros países cuando aquí hay personas que no solo están esperando la casa, sino que están en refugios porque perdieron la casa.
¿Esa cooperación que actualmente existe, se suprimiría o se modificaría?
Hay que ser  muy cuidadoso en decir, yo voy a quitar esto, yo voy a quitar aquello. Esa es la propaganda oficial. La propaganda que el gobierno vende para generar incomodidades en términos de una relación futura con otros países en nuestra América Latina, por las relaciones que pueda haber entre jefes de estado. Yo pongo a un lado la amistad que pueda tener con jefes de estado, a las relaciones entre pueblos y entre países, que son relaciones que trascienden la relación de un momento entre dos jefes de estado.
En el caso de Nicaragua la cooperación venezolana ha sido muy generosa y cuantiosa, pero ha sido privatizada por el gobierno de Ortega, se maneja discrecionalmente fuera del presupuesto
Sí, estamos informados de eso. Pero ¿qué es lo que hay detrás de eso? Apoyo a proyectos políticos. Porque aquí hay un proyecto político de tratar de ser líder del mundo, ego, vanidad, ansias de poder. No es mi caso, yo quiero tener la mejor relación con todos los países de América Latina, creo profundamente en la integración de nuestros países, que las relaciones sean de tú a tú, que nos beneficien para que sea una buena relación binacional.
¿Una relación de estado a estado?
No creando paralelismo para apoyar proyectos en otros países, porque, repito, aquí hay una persona que quiere ser líder del mundo, yo no quiero ser líder del mundo, yo quiero ser líder Venezuela.
La cooperación ha generado una deuda de Nicaragua con Venezuela, y hay una polémica sobre si es una deuda pública una deuda privada
Aquí no tenemos los detalles. Quienes no estamos en el gobierno central no tenemos los detalles, porque es una información poco transparente. No se conocen los detalles de muchos acuerdos, muchos intercambios, que no pasan por la Asamblea Nacional.
La sombra de la violencia
¿Es confiable el sistema electoral venezolano, existen reglas del juego para una elección verdaderamente, libre, transparente?
Sin duda alguna es una lucha desigual en términos de manejo de recursos, árbitro electoral, de ponerle límites a quien está en el gobierno central en términos del uso de los recursos del estado para un proyecto político. Yo siempre les digo a las personas cuando me hacen esa pregunta: el proceso electoral depende de que usted cuide su voto, nosotros tenemos mesas de votación donde no hemos tenido ni un voto, cuando vamos averiguar que pasó ahí, no tenía ni un miembro de mesa, ni un testigo, no hay nadie que supervisara el proceso. ¿Qué hacen entonces? agarran el cuaderno de votación, ¿cuántos electores aquí hay? 500, dale a la maquinita. 500 a 0.
Nos estamos preparando a siete meses del proceso electoral (para) que ningún centro de votación del país, no tenga un comando de campaña. Esa es la garantía del proceso, más exigirle al Consejo Nacional Electoral el cumplimiento de todas las condiciones de un proceso de auditoría confiable, de ver las actas, las papeletas, todo. Esperemos que el gobierno no trate de generar un muro en la observación internacional del proceso.
¿Pero  no se ha invitado hasta ahora a la observación internacional?
Se está pidiendo, se está haciendo toda la gestión para que empiece. Todavía no tenemos el cronograma oficial pero sí se va a pedir la observación internacional. Y creo que el gobierno va estar en una encrucijada, negar la posibilidad que venga la observación internacional a un proceso tan importante como este, levantaría mucha suspicacia. A nadie le debería interesar un proceso que genere dudas, y me refiero a los países de nuestra América Latina, porque yo si confío en la observación de otros países de América latina donde hay claramente una visión de lo que es la separación de poderes, las instituciones y la democracia.
¿Los ataques y la violencia que se desató la semana pasada contra usted y su campaña es un augurio que será esta una campaña electoral violenta?
El gobierno dice que somos tres gatos, ¿si somos tres gatos, por qué les preocupa tanto? ¿qué buscan con eso? Intimidar. Es un hecho sumamente grave. Yo estuve alrededor de una hora sometido durante el trayecto a tiros al aire, ¿pero qué pasa si alguien de repente deja de disparar al aire y dispara? ¿qué tendríamos? una desgracia ¿para qué? quieren intimidar, generar caos, hacer sentir que un cambio en el país va a traer caos. Caos es lo que tenemos en este momento en Venezuela, el año pasado hubo más de cinco mil protestas en el país. ¿Sabes por qué el clima hoy, hay cierta calma en la calle a pesar de las protestas que se escenifican todos los días? Porque hay elecciones, los venezolanos estamos esperando las elecciones.
¿El presidente Chávez aceptaría una derrota en las urnas?
No tengo ninguna duda, eso no es un capricho, si pierde perdió, ahí no lo salva nadie.
¿Y usted por qué quiere ser presidente de Venezuela?
Porque quiero que Venezuela progrese, quiero que los venezolanos progresen, quiero ver a nuestro país progresar, y si Dios me puso aquí, asumo la responsabilidad.
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Capriles y  el resurgimiento de la oposición
El abogado tributarista Henrique Capriles Radonsky, proveniente de una familia con raíces empresariales y de inmigrantes polacos judíos, empezó su carrera política a los 25 años, cuando fue electo diputado al congreso en 1998. Un año después fue nombrado por consenso presidente de la Cámara de Diputados, y se convirtió en el último y el más joven vicepresidente del Congreso Bicameral, antes de que éste fuera sustituido por una Asamblea Constituyente. A partir del año 2000, Capriles fue electo durante dos períodos consecutivos como alcalde de Baruta, una región del distrito metropolitano de Caracas. Estaba en el ejercicio de su cargo como alcalde, en el 2002, cuando fue encarcelado por cuatro meses a raíz de los incidentes que se produjeron en la embajada de Cuba durante el golpe de Estado contra Chávez. Lo acusaron de instigar actos de violencia contra la sede diplomática y luego fue absuelto de cargos.
En el 2008, Capriles fue electo Gobernador del estado de Miranda, derrotando a Diosdado cabello, una de las figuras más prominentes del chavismo. Y desde la gubernatura de Miranda, ha impulsado una gestión de gobierno con énfasis en los programas sociales y en la inversión en educación.  “Populista democrático” para unos, “disfraz camaleónico” para otros, lo cierto es que el estilo desenfadado y directo de Capriles y su facilidad para conectar con la gente más pobre, se convirtió en una novedad política en la oposición y motivo de alarma para el chavismo. Corredor aficionado de maratón, Capriles se mueve con la misma naturalidad en una motocicleta en las calles de Caracas que en un avión ejecutivo. “Ha logrado entrar en barrios que antes estaban vedados para la oposición”, me explica un periodista que ha observado su carrera con escepticismo, y no deja de señalar que, por su origen social, “Capriles siempre será vulnerable a los ataques del chavismo”.
Detrás de Capriles, hay una incipiente maquinaria política y un eficiente staff que se ha nutrido de los consejos de afamados consultores políticos brasileños, aunque sus asesores insisten en que toda la estrategia es “hecha en casa”..
Paradójicamente, el resurgimiento de la oposición venezolana empezó hace seis años con una derrota electoral, cuando por primera vez concurrieron a las urnas bajo una  candidatura unitaria. “Ese fue el punto de partida”, sostiene Alfredo Briquet, jefe de campana de Capriles, refiriéndose al acuerdo que promovieron en el 2006 Teodoro Petkoff (director del periódico Tal Cual) Julio Borges (partido Primero Justicia) y Manuel Rosales (partido Un Nuevo Tiempo, entonces gobernador del estado de Zulia), para apoyar a un candidato unitario. El escogido fue Manuel Rosales y obtuvo el 36.9% de los votos frente al 62% de Chávez.
Pero a partir de ese momento se rompió el ciclo golpista y abstencionista de la oposición. El No de la oposición derrotó a Chávez en el referéndum constitucional del 2007 y se desató un proceso que desembocó en la formación de una alianza en torno a la Mesa de Unidad Democrática (MUD), que reúne a 17 partidos y organizaciones políticas, incluidas varias que han defeccionado del chavismo. En las elecciones legislativas del 2010, los candidatos de la MUD, por primera vez lograron superar en votos al chavismo, aunque obtuvieron menos diputados.
Ahora Capriles Radonsky es el candidato de la Mesa de Unidad Democrática, en unas elecciones en las que el presidente Chávez, aquejado por la enfermedad, busca la reelección por tercera ocasión.

Carta a los 11 diputados electos de Gana


Señores y señoras:

Les felicito. Lograron mucho más votos y diputaciones que yo pensaba posible. Predije que 6 diputados eran muchos para ustedes. Me equivoqué. Hice mal el análisis. No tomé en cuenta dos cosas: el poder del dinero – y la profundidad de la crisis del FMLN.

Hay que reconocerlo: Ustedes lograron romper la regla que hasta ahora ha sido inamovible en la política salvadoreña – que los partidos nuevos nacidos de divisiones de los partidos grandes no sobreviven las primeras elecciones. Así le pasó al Partido Demócrata de Joaquín Villalobos, al Partido Renovador de Facundo Guardado y al FDR, que fue el último grupo que salió del FMLN.

Pero ninguno de estos partidos ha tenido patrocinadores dispuestos a invertir millones de dólares en poner sus partidos en el mapa. Y ninguno ha tenido el apoyo de una Casa Presidencial dispuesta a sacrificar incluso a su propio partido para promover al nuevo. 


En Casa Presidencial y en el Frente habrán pensado que apoyar a ustedes debilitan a ARENA y la oposición. Así nació Gana. Nació cuando Funes y el FMLN se dieron cuenta que el votante les había dado el gobierno, pero les había negado el control de la Asamblea. Nació para destruir la oposición y crearle mayoría legislativa al gobierno. Funcionó bien esta estrategia durante casi 3 años.

Y así lo habrán pensado nuevamente en casa Presidencial y el FMLN cuando se acercaban las elecciones del 2012 y vieron el grave riesgo de perderlas. Invirtieron en Gana para detener a ARENA. Pero esta vez la estrategia no les funcionó, y el tiro se les fue por la culata: En vez de quitarle votos a ARENA, Gana quitó votos al FMLN. Muchos que habían votado por Funes en el 2009 y salieron desilusionados del gobierno, se pasaron del FMLN a Gana.

Los estrategas no habían tomado en cuenta lo profundo del desgaste del Frente luego de 3 años de gobernar y no poder resolver los problemas del país. Al fin, Gana les sirvió como cuchumbo para no perder del todo los votos perdidos por el Frente. Con esto, definitivamente ustedes se convirtieron en apéndice de la izquierda. Una especie de PCN del FMLN, que sirvió para no seguir perdiendo, pero no para sumar y ganar.

Ustedes ahora tienen que seguir jugando su rol asignado: aparentar ser de oposición, para asegurar mayoría al gobierno. Fingir ser de derecha, para darle oxígeno al FMLN.

Jueguen bien su papelón, porque todos los están viendo, esperando que se enreden.

Paolo Lüers
(más!/EDH)

sábado, 10 de marzo de 2012

Carta a los votantes


Carta a los votantes

Estimados amigos:

Antes de ir a votar mañana, hagamos una última reflexión sobre lo que está en juego. Vamos a elegir alcaldes y sus concejos municipales. A algunos alcaldes los vamos a reelegir porque han hecho buen trabajo. A otros alcaldes los vamos a castigar porque nos han defraudado.

Igual los diputados. Haciendo uso de nuestro nuevo derecho de votar por personas, vamos a confirmar a algunos diputados, a otros los vamos a mandar a su casa. Por primera vez podemos intervenir en la correlación de fuerzas internas del partido. No todos los capos, jefes de bancada y miembros de la directiva de la Asamblea serán reelegidos. Y algunas caras nuevas, con el apoya nuestro en las urnas, se convertirán en los líderes partidarios de mañana.

Más allá de elegir alcaldes y diputados, mañana vamos a decidir varias grandes cuestiones importantes para el rumbo del país.

1) Estas elecciones serán un referéndum sobre la reforma electoral: si la mayoría hace uso del nuevo derecho de voto por persona, la reforma electoral se consolida y podrá seguir avanzando. Si la mayoría sigue votando sólo por bandera, los enemigos de la reforma electoral la van a revertir. Ya lo anunciaron.

2) Estas elecciones también serán un referéndum sobre el rumbo del país. Es la típica elección de medio tiempo del gobierno, donde vamos a expresar si queremos seguir por el rumbo trazado por el gobierno Funes-FMLN, o si queremos otro rumbo. Es ‘darle más fuerza al cambio’ versus ‘cambiemos al cambio’.

3) Además estas elecciones serán un referéndum sobre las alteraciones en la matemática legislativa, que no han salido en las urnas, sino mediante la compra-venta de voluntades y votos en la Asamblea. Si en estas elecciones al partido anaranjado, que ha surgido de esta compra-venta, le damos el mismo poder que tiene ahora, ratificaríamos la traición y el engaño cometidos. Si GANA sale reducido a una minoría insignificante de 6 diputados, el votante los castigó y defendió la institucionalidad.

Por más que algunos sueñan con mayorías y aplanadoras, en esta elecciones no se trata de construir nuevas mayorías. Se trata de volver a establecer el equilibrio, los contrapesos y la legitimidad de la Asamblea.

Usen bien su voto.

Paolo Lüers
(Más!/EDH)

viernes, 9 de marzo de 2012

Observador electoral: Cómo hacer valer mi voto


Demasiadas mentiras y demasiados malentendidos se han publicado diariamente sobre cómo votar. Incluso en artículos de este mismo diario. Entonces, antes de que votemos me tomo el derecho y el espacio para las aclaraciones necesarias.

Básicamente hay dos tipos de votantes: los fieles a su partido, su programa, su trayectoria, que siempre van a votar por este partido, no importando los candidatos específicos que postulan. Y los que apuestan a personas, sus cualidades y su trayectoria profesional, no importando mucho qué partido los postuló.

En ambos grupos hay matices. Muchos del primer grupo (voto duro) también dan importancia a los candidatos y sus características personales. Y muchos del segundo grupo (que vota por persona) también toman en cuenta, como un criterio entre otros igualmente importantes, la militancia política de un candidato. Es una cuestión de prioridades: en un sector, lo ideológico y partidario prevalece sobre las cualidades personales; y en el otro es al revés. También hay radicales que están convencidos que todos los candidatos de su partido, sólo por el hecho de ser militantes, automáticamente son mejores (“el partido nunca se equivoca”).

Son dos posturas diferentes, que implican diferentes formas de tomar una decisión y de votar. El año pasado la Sala de lo Constitucional declaró inconstitucional la legislación que sólo tomaba en cuenta la primera postura y obligó a todo el mundo a votar por bandera y por una lista, en la cual tenían preferencia los candidatos puestos por la dirección en los primeros puestos.

Hoy, por primera vez, tenemos dos opciones de votar, que corresponden a dos lógicas diferentes. Una lógica es: buscar entre el total de los candidatos propuestos por todos los partidos más los candidatos no partidarios, al candidato más idóneo. Al candidato que yo quiero que sea mi diputado. Una vez marcada la foto de este candidato, puedo decidir si dentro de la misma columna (del mismo partido) hay más candidatos que quiero que entren a la Asamblea. Entonces, marco también las fotos de ellos. Ojo: La ley no nos permite marcar a candidatos de diferentes partidos.

La otra lógica, la del ‘voto duro’, es: primero tomar la decisión: ¿Por cuál partido, ideología y bandera votar? Más bien, muchos tienen esta decisión ya tomada, algunos de por vida. Entonces, a la hora de votar buscan la columna de su partido, que tiene arriba la bandera y debajo de ella todos los candidatos de su partido, cada uno con su foto y nombre y (absurdamente) nuevamente la bandera del partido. En Morazán es una columna de tres fotos, en San Salvador de 24.

Ahora, el votante militante tiene varias opciones: puede marcar la foto de un candidato de su partido, si es que exista uno en particular a quien quiere apoyar; puede marcar a varios que le parecen buenos. También puede haber votantes militantes sin ninguna preferencia por ningún candidato, pero con uno o varios candidatos que quieren castigar: entonces pueden votar por todos los candidatos de su partido, sólo dejando afuera a quien le caiga mal. Es como votar en contra de alguien – y no es mala idea...

Y en caso que no tenga ninguna preferencia ni en favor ni en contra de nadie, el votante militante puede simplemente votar por la bandera. En todos los casos mencionados el votante apoya a su partido, pero en la última opción (marcando sólo la bandera) el votante simplemente no interfiere en la decisión de quienes de los candidatos de SU partido van a entrar a la Asamblea. Sólo influye en la decisión de cuántas diputaciones le tocan al partido, pero no en quienes las ocupan.

Aquí hay que hacer una aclaración importante: Votar por la bandera no significa dejar en manos del partido la decisión de quienes de los candidatos entran. No significa que entonces prevalece el orden establecido por el partido en la lista. Muchos piensan esto, y muchos (incluyendo en este mismo diario) han repetido este error), simplemente porque así siempre ha sido en el sistema anterior: Se marcaba la bandera y entraban los que el partido decidió poner en los primeros puestos.

¡Esto ya no funciona así! El orden de las planillas ya no tiene ninguna importancia. Si por ejemplo en San Salvador al FMLN le tocan 10 diputaciones, no van a entrar los primeros diez de la lista. Va a entrar los candidatos cuyas fotos han sido marcados por más votantes.

Es totalmente falso que el votante militante (el votante fiel, que quiere que entren los candidatos avalados por la Comisión Política), tiene que votar por bandera. Si un votante del Frente quiere que los miembros de su Comisión Política salgan electos, necesariamente tiene que votar por ellos personalmente, marcando sus fotos. Si sólo marca la bandera, simplemente deja esta decisión a los demás que votaron por fotos. Irónicamente dejaría esta decisión a los votantes más independientes que votan con criterio propio – y no necesariamente por los miembros de la Comisión Política...

Si usan su cerebro, todos van a terminar votando por personas. Unos fielmente marcando las fotos de los favoritos de la dirección partidaria, otros libremente escogiendo a sus propios favoritos.

El voto por la bandera no tiene ningún sentido.

No da ningún beneficio extra al partido. Porque para medir la fuerza del partido, se toman en cuenta todos los votos realizados en la columna de este partido, no importando si se ha marcado la bandera o al candidato. En este primer conteo un voto por bandera vale exactamente lo mismo que una marca sobre la casilla # 10 ó #1 ó #24. Todos cuentan como voto en favor del partido, y de este total depende al fin el número de diputaciones que tocan a cada partido.

En cambio, en el segundo conteo que definirá quiénes de los candidatos de cada partido salgan electos, solamente entran quienes han marcado una o varias fotos. Quien votó sólo por la bandera, no participa en este conteo.

Si quieres que tú voto realmente decida, tienes que votar por personas.
Y si quieres apoyar tu partido, da igual marcar a cualquier candidato de tu partido que marcar la bandera. De manera que no hay ninguna razón para voto por bandera, y mucha razón de votar por persona.
(El Diario de Hoy)

jueves, 8 de marzo de 2012

Carta al coronel César Reyes Dheming


Carta al coronel César Reyes Dheming

Estimado diputado:

Usted dijo que “un voto por GANA es un voto por el FMLN”. Muchos lo han criticado por este juicio. Yo me uno al coro de sus críticos, diputado: Lo que usted dijo es muy irresponsable. Un voto por GANA no es como un voto por el FMLN. Es peor.

Los que tenían demandarlo a usted por difamación no son los de GANA, sino los del Frente. Para ellos es un insulto.

Un voto por el FMLN es un voto por una fuerza política legítima, que en los 20 años desde los Acuerdos de Paz se ha convertido en uno de los pilares de nuestra sistema político. Uno vota por el FMLN y sabe por quién está votando. Como dicen los gringos: “WYSIWYG = What You See Is What You Get. "Lo que ves es lo que obtienes". Nada de engaño. El contenido corresponde a la etiqueta.

El Frente promete un Estado más grande, más regulación de la economía, restricción de la libertad de expresión – y esto es lo que conseguimos si votamos por ellos. El Frente no se disfraza, y cuando llega al poder, no nos sorprende haciendo lo otra cosa que no haya anunciado. Sólo hay que leer el programa del partido.

En cambio, GANA es puro fraude de etiqueta. Habla de libertades económicas, pero apoya leyes que las reducen. Se pone etiqueta de derecha, pero vota con la izquierda. Se pone etiqueta de ‘oposición’, pero recibe ordenes y plata de Casa Presidencial...

Quien quiere que las cosas siguen en el rumbo que el actual gobierno ha trazado en sus ataques a la empresa privada, que vote por el FMLN. Es una decisión clara y legítima. Y quien quiere no está de acuerdo con este rumbo que vote por ARENA que es el único partido que ha asumido posiciones claras de oposición. Ni para quienes quieren ir al socialismo ni para quienes quieren defender el sistema de mercado libre tiene sentido alguno votar por GANA.

Está equivocado, coronel Reyes Dheming: Votar por GANA no es votar por el FMLN. Es votar por la compra-venta de voluntades, por el engaño, por el fraude de etiquetas, por la corrupción como mecanismo de construir gobernabilidad.

Por esto el resultado más importante de estas elecciones será el fracaso de GANA. No me importa si el Frente al final le lleve unos diputados a ARENA o al revés. Lo importante es que GANA pierda en las urnas el poder de manipulación y perversión de la política que adquirió sin mandato popular.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

Columna transversal: Más escenarios para Venezuela

Demasiado respeto tenemos por los "nombres grandes", sólo porque cobran caro por la reproducción de sus análisis. Uno de estos nombres es Andrés Oppenheimer, visto como experto en todo asunto latinoamericano.
Hace pocos días, decenas de los principales periódicos del Continente reprodujeron su columna "Tres escenarios para Venezuela". Sólo había que leer el primer párrafo para darse cuenta de lo superficial de este "análisis":
"La admisión del presidente venezolano Hugo Chávez de que tendrá que `repensar su agenda` tras haber sido diagnosticado con una nueva ´lesión`, que podría ser cancerosa, plantea dudas sobre el futuro de su modelo narcisista-leninista. Muchos de los que pensábamos que Chávez terminaría ganando las elecciones del 7 de octubre (...), deberemos repensar nuestros pronósticos. Chávez aún puede ganar, pero ya no es algo tan seguro (...). De repente, Chávez parece vulnerable."
La verdad es que Chávez es vulnerable desde hace ratos, mucho antes de que se le detectara el cáncer. Sólo que Oppenheimer no se dio cuenta. Para Chávez como persona seguramente el cáncer es su principal problema, pero para Chávez presidente su principal problema es político. Surgió en algún momento entre el referéndum sobre la nueva Constitución que perdió en 2007, las elecciones de alcaldes y gobernadores en 2008 y las elecciones legislativas de 2010. En este lapso el chavismo no sólo perdió tres elecciones, sino pasó algo que cambió el mapa político venezolano: paulatinamente la oposición se convirtió en la fuerza que simbolizaba estabilidad y futuro, mientras que el chavismo comenzó a simbolizar para los venezolanos inestabilidad, caos, violencia, y estancamiento. Durante 10 años, el chavismo fue sinónimo de progreso y rumbo y la oposición sinónimo de reacción y pasado. En sólo 2 ó 3 años esta relación se invirtió y de repente el chavismo, con su corrupción, inflexibilidad, intolerancia, autoritarismo y violencia era el polo que generaba incertidumbre, y la nueva oposición representada por opositores rebeldes de repente convertidos en alcaldes, gobernadores, diputados y dirigentes nacionales, comenzó a generar certidumbre y esperanza.
De esta manera (y no por su enfermedad), el teniente coronel Hugo Chávez empezó a verse como representante del pasado a la par de los jóvenes dirigentes opositores como Henrique Capriles, Leopoldo López, Pablo Pérez y María Corina Machado. Lo que hizo vulnerable a Chávez no fue su salud, sino la desilusión de los venezolanos con su "revolución" y su "comandante líder".
Para Oppenheimer, el análisis se reduce al impacto de sus problemas de salud. Como no entiende el carácter de la crisis del chavismo, tampoco logra visualizar las posibles salidas. Necesariamente su diagnóstico es erróneo:
"Hay tres grandes escenarios de lo que puede ocurrir en Venezuela durante los próximos meses: Escenario 1: Nada cambia. Chávez reduce su ritmo de actividades, pero sigue en carrera para las elecciones presidenciales de octubre". Según Oppenheimer, en este escenario, lo más probable es que Chávez gane las elecciones.
"Escenario 2: Chávez designa a un sucesor. Su salud se deteriora y el presidente venezolano designa a un sustituto para que compita en las elecciones de octubre (...)".
Pero sin la presencia constante de Chávez en los medios, su sucesor podría perder las elecciones.
"Escenario 3: Una intervención militar, o 'el escenario egipcio'. Chávez queda incapacitado o muere durante los próximos meses, y los militares venezolanos toman el poder con la excusa de impedir una ola de violencia".
Pero estos tres escenarios no son los únicos, ni siquiera los más probables. Hay que tomar en cuenta otros:
4) Que el candidato unitario de la oposición, el gobernador de Miranda Henrique Capriles Radonski, le gana a Chávez (o su sustituto) en octubre del 2012, y que hay transición pacífica.
5) Que Chávez (o su sustituto) intenta un fraude electoral. En este caso, todo depende de la Fuerza Armada: Un fraude grande sólo funciona si hay capacidad y voluntad de reprimir las protestas que genera. En este sentido, este escenario tiene mucho en común con el siguiente:
6) El chavismo ve que está perdiendo e intenta un golpe de Estado, el cual puede fracasar o prosperar. Todo depende de la contundencia de la voluntad popular que se exprese en las elecciones en favor del cambio. Si la derrota es muy profunda, ni fraude con represión ni un golpe militar pueden asegurar la supervivencia del régimen chavista.
En estos dos escenarios sí hace gran diferencia si el proceso sigue bajo dirección de Hugo Chávez o no. Sin Chávez, es imposible que se consolide un golpe de Estado. Con Chávez, es posible a corto plazo.
Así que la cosa en Venezuela es mucho más compleja que la que pinta Oppenheimer, sobre todo para Hugo Chávez. Y el mayor problema de su régimen no es el cáncer.
(El Diario de Hoy)

miércoles, 7 de marzo de 2012

Yo no votaré por GANA.

Tengo muchas razones para no votar por GANA: no comparto su populismo, me da miedo e incertidumbre su financiación, pero sobre todo no votaré por ellos porque su origen es una ofensa a la voluntad popular y reafirmarlos como diputados es refirmar esa ofensa.

Toda mi vida he peleado con los populistas de izquierda. Tal vez por eso es que me gusta la antigua versión de Daniel Ortega y aborrezco la segunda. La manipulación de la izquierda me ha parecido fatal, quienes tienen una opción preferencial por los pobres, deberían de partir de una relación distinta, no manipulada.

La derecha también ha tenido sus vicios populistas, pensar que la caridad es sustituta de un buen programa social, por ejemplo. Pensar y actual tratando de vender especifico, infundir temores o vender falsas esperanzas de cambios; han sido herramientas típicas de la derecha popular. Tanto izquierda como derechas populistas erran en el método. No se trata de darle pan al pueblo se trata de enseñar a sembrar trigo.

El populismo cuando viene acompañado de financiación no transparente da lugar a los mayores temores que tiene una sociedad. Ninguno de nuestros partidos es transparente, todos podemos tener sospechas de dineros de proveniencias extrañas de sus fondos. Al no saber solo queda especular. Pero resaltan los que se dicen populares.

Con todo esto parecer que diera igual votar por ARENA o el Frente; o hasta cualquiera de los chiquitos. Solo hay una diferencia fundamental, hay un partido distinto, GANA. Este es el realmente peligroso, por su origen. Ha sido una bancada legislativa que nadie voto por ella. Se creó y se financió sin tener un voto. Cuando se votó en las elecciones anteriores no había voto por personas, todos votamos por partidos, por ARENA o por el PDC o por cualquier otro de donde tomaron diputados.

En España cuando esto pasó en la comunidad de Madrid se repitieron las elecciones. En El Salvador en sismas anteriores fue el propio partido (FMLN) que expulso a la mitad de su bancada (Renovadores). Nunca habíamos visto surgir un partido de la nada, rompiendo con la voluntad de los electores y poniendo en riesgo la democracia.

Ahora cada voto por GANA sería validar esta truculenta manera de actuar, sería traicionar los valores democráticos  y los principios de la República. Yo no hablo de ilegalidades en ese partido, sino de valores que no se deberían de permitir en democracia. Los tránsfugas es la forma más explícita como un representan del pueblo puede traicionar a sus electores. Yo por eso digo, voten por el FMLN, por ARENA, por cualquier otro partido pero no por GANA. Porque por lo menos en este país queda algo de honor y moral.

Aunque cada uno de los políticos nos haga pensar que no vale la pena votar, siempre hay peores que se quieren aprovechar. Vote por cualquiera, hasta anule su voto, pero no lo haga por GANA, El Salvador se lo agradecerá.

Mi voto razonado


Mi voto razonado

Si viviera en Morazán, mi voto por diputación sería para Florencia Portillo. Es la tercera de tres en la lista de candidatos del Frente para este departamento. Quiere decir, es la candidata por la cual el partido no quiere que voten, es la cara bonita de relleno. Pero los miles de ex-combatientes guerrilleros de Morazán merecen una representación legislativa mejor que el diputado Darío Chicas, quien durante años ha calentado una silla en la Asamblea sin aportar nada. Por esto muchos van a votar de abajo para arriba en la lista del Frente, como muchos en todo el país que quieren producir un cambio en este partido. Yo no creo en este cambio, pero si fuera ciudadano de Morazán, votaría por Florencia, porque la conozco como mujer de principios y que escucha a la gente.

Si votara en San Miguel, yo votaría por Mario Salamanca del Partido de la Esperanza como diputado. Mario Salamanca ha mostrado su sentido de independencia y profesionalidad en el Tribunal Supremo Electoral, y además es tal vez el único que puede evitar que San Miguel elija dos diputados de GANA.

Si fuera de Sonsonate, votaría por Ana Guadalupe Martínez para diputada. Ana Guadalupe ha sido mi jefa durante años de guerra y conozco de cerca su sentido de justicia y humanidad. Nunca me convenció su idea de convertir la Democracia Cristiana en un partido decente de reforma, pero sí el entusiasmo y la entrega con que se propuso este reto. Ana es el mejor ejemplo para ilustrar cómo la reforma electoral y el voto por persona han cambiado radicalmente el uso racional que podemos hacer del voto. Si la elección fuera por bandera y lista bloqueada, como antes, una excelente diputada como Ana Guadalupe nunca hubiera recibido mi voto, por que hay banderas por las cuales no puedo votar. La verde es una. Ahora, votando por personas, no me importa su bandera...

Sin embargo, no voy a votar ni por Florencia, ni por Ana Guadalupe, ni por Mario. Vivo en San Salvador y aquí me toca votar. Y en este departamento hay un problema serio: hay que escoger entre 192 candidatos de 8 partidos, más 2 candidatos no partidarios.

Yo voy a hacer caso omiso a la propaganda del Tribunal Suprema Electoral que nos dice que primero hay que escoger el partido favorito y luego decidir si votamos por la bandera o por un candidato. Haré lo contrario: voy a escoger, entre los 194 candidatos a diputado en San Salvador, a mi candidato favorito, a la persona que más confío, a quien quiero que me represente a mi en la Asamblea. A quién voy a reclamar, criticar y exigir una vez que es legislador. En esta decisión, su militancia partidaria es un factor entre varios, pero no el determinante. Cuentan las cualidades personales.

Luego de escoger a mi candidato favorito, decidiré si además quiero apoyar a otros candidatos - siempre del mismo partido, porque votar por candidatos de diferentes partidos no permite la ley. Para tanta democracia todavía no nos consideran aptos...

Entonces, la lógica es al revés de lo que dice el TSE: Escoge a tu candidato favorito y luego vea si dentro del partido que lo postuló hay otros candidatos más que quieres apoyar.

El candidato de mi confianza es Edwin Zamora - y ha sido postulado por ARENA.  ¿Por qué Edwin? Porque admiro su decencia, su apego a principios, pero a la vez tiene una gran apertura a ideas nuevas. Además tiene capacidad ejecutiva y liderazgo probado. No sólo habla, también hace, resuelve, empuja. Y sobre todo, porque lo creo capaz de introducir y consensuar nuevas visiones en su propio partido y de transformar y renovarlo. Y para crear una correlación favorable para este proceso de transformación, también marcaría las fotos de Ana Vilma de Escobar y David Reyes. Quiero usar mi voto para fortalecer el liderazgo de estas tres personas.

Para la alcaldía de San Salvador, me picarían las manos de votar por Andrés Espinoza, un hombre independiente quien corre bajo la bandera amarilla de Cambio Democrático. Es un macho sin dueño con ideas nuevas y provocativas. Sin embargo, votaré por Norman Quijano, porque en las alcaldías es importante que se premien las buenas gestiones. Por esta misma razón votaría por Oscar Ortiz si fuera residente de Santa Tecla. Votando por uno de los mejores alcaldes del país, de paso apoyaría al único hombre que tal vez, en algún momento, podría ponerse a la cabeza de un movimiento para democratizar al Frente... Pero en general, en la elección de alcaldes la capacidad del candidato y sus obras prevalecen sobre la militancia partidaria y asuntos ideológicos.

Cada vez más ciudadanos hacen uso racional e inteligente de su voto. Cada vez menos se sienten amarrados a ideologías y lealtades partidarias. 
(El Diario de Hoy)

martes, 6 de marzo de 2012

Carta a Ernesto Rivas Gallont

 
Carta a Ernesto Rivas Gallont

Estimado don Neto:

Usted le tocó los huevos al tigre, y no le gustó. Usted escribió una columna titulada “¿Tony Saca Presidente? ¡Dios Nos Guarde, Dios Nos Libre!” y la publicó en su espacio dominical en La Prensa Gráfica. Obviamente no le gustó por nada al ex-presidente de la República con intenciones de ser el próximo. Comenzó a mover sus hilos para que este sacrilegio no quedara impune.

El primero que reaccionó fue Guillermo Gallegos, quien en las mismas paginas editoriales de la Prensa asumió la defensa de su mentor. Dejaba entrever que Gana, así como había dado sus votos para des-criminalizar la crítica periodística, los podría usar para volver a perseguir a los necios como usted, don Neto, que continuaban usando la crítica para manchar la reputación de gente tan honorable como don Elías Antonio Saca y de partidos tan limpios como Gana...

El segundo en reaccionar fue el tío del ‘ofendido’, quién suspendió el programa que usted dirigía en la radio Club de su propiedad. De un día al otro.

Y el tercero en reaccionar para aliviar y reparar el dolor del ‘ofendido’ fue José Roberto Dutriz, director ejecutivo de La Prensa Gráfica, quién le cerró el espacio de expresarte libremente en las paginas de su periódico. En concreto, se negó a publicar su siguiente columna, en la cual iba a contestar al diputado Gallegos y su defensa a Tony Saca.

Así usted hizo lo correcto, anunciando en su blog: “Dejaré de escribir en LA PRENSA GRÁFICA.” Siempre el caballero, lo hizo de forma muy educada, agradeciendo a la familia Dutriz la amistad mostrada durante años.

Como bien sabe, don Neto, yo no soy tan caballero como usted: Me encanta que haya mandado al carajo a un periódico que está tratando de callarlo - sólo para no quedar mal con un hombre que (¿quien sabe? Mejor curarse en salud) puede volver al poder.

Una razón más para evitar que esto pase, don Neto. Lo felicito. Yo hubiera hecho lo mismo. Los medios que nunca están dispuestos a arriesgar sus buenas relaciones con el poder, sea quien sea quien lo ostente, no son para nosotros, don Neto.

Paolo Lüers
(Más!/EDH)

sábado, 3 de marzo de 2012

Otra carta al Tribunal Suprema Electoral

Otra carta al Tribunal Suprema Electoral

Honorables magistrados:

“Busque en la papeleta la columna de tu partido y no te salgas de ella” - esta es la frase más repetida de estos días. Sale todos los días encabezando los  anuncios de prensa del Tribunal Supremo Electoral, dentro de su campaña ¿Cómo votar este 11 de marzo por diputadas y diputados?” Sale en radios, en televisión, en anuncios los sitios WEB de los medios: “¡Busque la columna de tu partido...!”

Si yo fuera uno de los candidatos no partidarios inscritos para competir por una diputación, ya hubiera demandado a ustedes para que suspendan esta campaña. El problema es que ustedes son el juez...

La Sala de lo Constitucional obligó a la Asamblea Legislativa a decretar una reforma electoral que permita la participación de candidatos independientes o no partidarios.

¿Cómo puede el TSE hacer la campaña para explicar esta novedad bajo el lema: “Busque en la papeleta la columna de tu partido y no te salgas de ella”?

Claro, al final del anuncio, como última de las formas de votar, su anuncio pone: “4. Marca sobre una fotografía de un candidato no partidario.” Pero todo el rollo empezó así: “Busque en la papeleta la columna de tu partido y no te salgas de ella...”

Es como si el Ministerio de Turismo hiciera una campaña publicitaria llamada “¿Adónde comer bien en El Salvador?”, y cada anuncio empezara así: ¡”Entra en tu Centro Comercial favorito y no te salgas de él!” Y al final de toda una lista dijera: “4. También puedes ir a comer en uno de los restaurantes afuera de los Centros Comerciales.”

Esto se llama manipulación. Y lo más grave: No es uno de los jugadores que está manipulando, ¡es el arbitro!

Así que honorables señores magistrados, les solicito que en los últimos días que faltan para las elecciones reparen el daño: Quiero ver entre lunes 5 y domingo 11 de marzo anuncios del TSE que digan:

“Vote por el candidato (o los candidatos) de tu confianza.
Si escoges dentro de la lista presentada por un partido, puedes marcar sobre una o varias fotos, pero sin salir de la misma columna de un partido.
Si escoges a un candidato no partidario, sólo puedes marcar una foto.
Si no quieres influir sobre quiénes de los candidatos salgan electos, no marqués ninguna foto, marque solamente la bandera de tu partido favorito.”

Votar es fácil. A menos que alguien con presupuesto multimillonario se propone a confundir.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

jueves, 1 de marzo de 2012

Carta al Tribunal Supremo Electoral

Carta al Tribunal Supremo Electoral

Estimados magistrados:

Disculpen mi necedad, pero mientras la propaganda confusa y manipuladora del Tribunal Electoral está saliendo cada día en prensa y cada 5 minutos en televisión y radio, yo también voy a repetir las aclaraciones necesarias para que la gente no se confunda.

Uno puede mentir diciendo cosas falsas, pero también miente quien no dice la verdad completa. El Estado no tiene derecho de hacer esto. Ustedes son la máxima autoridad del Estado para las elecciones, y tienen el deber de explicar bien la nueva forma de votar. Es parte de su mandato constitucional.

¿Por qué el Tribunal gasta millones en una campaña que nos trata como idiotas que no saben cómo marcar su papeleta - pero no hablan de lo que de hecho mucha gente no entiende? Es fácil marcar la bandera o marcar una foto, esto no requiere de tanta explicación, pero lo que no explican ustedes es el efecto práctico que tienen el voto por la bandera y el voto por candidato.

Es su deber como autoridad electoral explicar a la gente que quién vota sólo por la bandera no ejerce plenamente su derecho al voto. Es su deber de explicar al votante que quien vota sólo por la bandera no participa en el segundo conteo, del cual depende quienes de los candidatos salgan electos.

Es su deber constitucional explicar al ciudadano que quien no sólo quiere votar, sino también elegir y decidir, tiene que votar por uno o varios candidatos.

Es su deber como máxima autoridad electoral aclarar que es mentira lo que dicen algunos partidos: que para apoyar al partido hay que marcar la bandera. La gente debe escuchar de boca oficial que cualquier voto por un candidato vale igual para el partido que la bandera marcada.

Para que esto sea claro, ustedes tienen que confirmar a la gente que para establecer el total de votos de un partido se toman en cuenta igual los votos por su bandera como los votos por cualquiera de sus candidatos.

No sigan repitiendo hasta el último día el mismo spot que explica técnicamente cómo votar. Esto ya todo el mundo lo sabe. Expliquen mejor cómo podemos hacer valer el pleno peso de nuestro voto. Expliquen que sólo votar por la bandera es un desperdicio del pleno derecho al voto directo que la reforma nos ha dado...

Nuevamente: Mientras ustedes repiten y repiten y repiten la misma campaña incompleta, yo repito la aclaración necesaria...

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

martes, 28 de febrero de 2012

Carta a los votantes



Carta a los votantes

Estimados votantes:

El Tribunal Supremo Electoral tiene una multimillonaria campaña llamada “¿Cómo votar este 11 de marzo por diputadas y diputados?” Pero en esta campaña, el Tribunal sólo explica la mitad, e incluso esta mitad la explica mal.

Veamos: La campaña sólo te explica las diferentes formas de emitir un voto válido para diputados, pero nunca te explica qué efecto tiene cada una de las diferentes formas de marcar la papeleta.

Ejemplo: Es correcto que marcando la bandera de un partido estás emitiendo un voto tan válido como marcando la foto de un candidato. Pero la campaña del TSE no te explica que marcando sólo la bandera, sin marcar ninguna foto de ningún candidato específico, estás emitiendo un voto incompleto. Si votás de esta manera (la que el TSE te propone como primera opción), tu voto sólo participa del primer conteo, en el cual se determina cuántos diputados le corresponden a cada partido en tu departamento. En este primer conteo se suman todos los votos que un partido ha alcanzado, no importa si por bandera o por fotos. En el segundo conteo, donde se determina quiénes entre todos los candidatos al fin serán tus diputados, no participás si sólo votaste por bandera. Porque aquí sólo se cuentan las marcas que han recibido los candidatos en sus fotos. Si no marcaste ninguna voto, te fregaste.

Para ejercer plenamente tu derecho al voto tenés que marcar la foto del candidato que vos querés que entre a la Asamblea (o de varios, siempre que sean del mismo partido).

Ojo: Si votás sólo por bandera (primera opción recomendada por el TSE), de hecho emitís un voto de abstención en cuánto al diputado específico que te va a representar. Dejarías esta decisión a otros que sí hacen uso de su derecho de votar por persona.

Otra cosa que no te explica el TSE es que para apoyar a tu partido no tenés que marcar la bandera. Con tal que votés por uno o varios candidatos de este partido, es un voto por tu partido. Pero en este caso sí estás matando, con una sola marca, dos pájaros: apoyaste a tu partido y escogiste a tu diputado.

Moraleja: No existe ninguna razón de marcar una bandera. Votando por un candidato o varios candidatos votás por tu partido. Marcando la bandera no le da ningún extra a tu partido.

Por tanto, la conclusión es obvia: Hay que marcar en la papeleta de diputados a uno o varios candidatos. Así apoyás el partido y al mismo tiempo decidís qué persona específica te va a representar. Todo lo demás es paja y ganas de confundirte.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)