Carta a los diputados salientes: Ya no se dejen chantajear

Estimados amigos:
Van a entrar en el último mes de esta Asamblea saliente. Muchos de ustedes no van a regresar a sus curules, y los que han sido reelectos, formarán parte de un parlamento con muy distinta correlación de fuerzas. En las recientes elecciones, la ciudadanía les ha corregido la plana – a ustedes igual que al gobierno.

Una de las políticas más desaprobadas ha sido la de Seguridad. Esto obliga a ustedes, los diputados, a reflexionar – y a corregir. Sobre todo cuando ya se mostró que el gobierno, en los cambios que está dispuesto a hacer para responder a su derrota electoral, decidió dejar afuera su fracasada política de Seguridad.

En este contexto, sería un error fatal que la Asamblea saliente, en el último mes que le queda para legislar, condene al país a seguir con políticas fracasadas que en la nueva Asamblea ya no tendrían apoyo mayoritario. Por ejemplo, aprobando las ‘medidas extraordinarias’, para que todo quede igual, a pesar del fracaso, y a pesar del duro revés en las elecciones.

En este mismo diario, hace unos días, Carlos Ponce les hizo un llamado a no prorrogar esta medidas. Ustedes se habrán dado cuenta que pocas veces he coincidido con los planteamientos de este criminólogo. Hemos tenido fuertes controversias en el tema de la tregua. El hecho que ahora coincidimos plenamente en decirles que no aprueben la nueva prórroga de una política penitenciaria fracasada y claramente en conflicto con la Constitución, con convenios internacionales y con la lógica, debería llevarlos a reflexionar también. Durante años ustedes han sido sujeto del chantaje del gobierno del FMLN que les dijo: Si no aprueban las ‘medidas extraordinarias’, ustedes serán culpables de una nueva ola de violencia. Y hasta la oposición les hizo caso, por temor al clamor de la ciudadanía que exigía soluciones al problema de la inseguridad.

Durante dos años ustedes le han dado al gobierno del FMLN y a su gabinete de seguridad un cheque en blanco, aprobándoles un Estado de Excepción que podían aplicar en los penales, suspendiendo a una población carcelaria de 20 mil reos sus derechos constitucionales, rompiendo normas de derecho internacional, aplicando métodos que la comunidad internacional caracteriza como prácticas inhumanas y hasta de tortura – y ahora vemos que la ola de violencia nunca se paró.

Si aprueban una nueva prórroga, ustedes se hacen culpable que estas medidas supuestamente temporales se vuelvan permanentes, a pesar de que ya se comprobó que no han resuelto el problema – por el contrario, lo han agravado.

No acepten más el chantaje. No acepten que esto sea un asunto de blanco y negro, de sí o no. Hagan lo que corresponde a verdaderos legisladores: rechacen el paquete de las medidas, ábranlo, y evalúen una por una cuáles de estas medidas pueden convertirse en ley permanente, cuáles merecen una prórroga temporal, y cuáles hay que abolir, por inconstitucionales y/o por ineficaces.


En ciertos casos, al cojo hay que quitarle las muletas para que vuelva a caminar bien. Es el caso con las ‘medidas extraordinarias’. Son muletas de un gobierno que ya no camina a ningún lado. Quítenselas. Cualquier otra decisión sería abusar de una mayoría dócil al gobierno que la ciudadanía ya desautorizó.


Saludos,




Vea también:
El nuevo diputado que necesita El Salvador. De Carlos Ponce


(MAS! / El Diario de Hoy) 

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