Columna transversal: La caja de Pandora que abrió la Sala


Pandora’s box.1896. John William Waterhouse
Según la mitología griega, los dioses crearon la primera mujer: Pandora. Como prueba le dieron un recipiente, sin decirle que ahí estaban guardados todos los males del mundo – y le advirtieron que bajo ninguna circunstancia lo abriera. Le venció la curiosidad, abrió la caja, y todos los males, pestes y desastres se esparcieron por el mundo. Sólo quedó una cosa en la caja de Pandora: la esperanza. Por esto hasta le fecha decimos: La esperanza es lo último que se pierde…

Este miércoles, abrieron la caja de Pandora, declarando inconstitucional la amnistía. El contenido: toda la violencia de los años de guerra, toda la impunidad y todas las mentiras. Pronto veremos cuales maldiciones saldrán. Y también si al final y a pesar de todo nos quedará la esperanza.

A la hora de redactar esta columna, la Sala de lo Constitucional sólo ha publicado un escueto comunicado. Será hasta estudiar la sentencia que se podrá analizar todas sus consecuencias jurídicas, políticas y culturales. Lo que sí está claro es que la Ley de Amnistía del 1993 fue declarada inconstitucional. Al quedar sin vigencia la Ley de Amnistía del 193, automáticamente recobra vigencia la primera Ley de Amnistía (ley de Reconciliación) de enero 1992. Esta ley contempló que no gozarían de la amnistía “las personas que, según el informe de la Comisión de la Verdad, hubieren participado en graves hechos de violencia ocurridos desde el 1° de enero de 1980, cuya huella sobre la sociedad, reclama con mayor urgencia el conocimiento público de la verdad, independientemente del sector a que pertenecieren en su caso”.

Y las palabras claves de la Sala: “Se establece que los hechos excluidos de la amnistía son los casos contenidos en el Informe de la Comisión de la Verdad, así como aquellos otros de igual o mayor gravedad y trascendencia, que pudieran ser imputados a ambas partes, y que fueran objeto de investigación y enjuiciamiento por las autoridades competentes, todos los cuales, por los efectos de la presente sentencia y por la gravedad de los mismos, no han prescrito.”

Pregunto: ¿Quién es o quiénes son los que tienen que cumplir esta sentencia? ¿Las “autoridades competentes” arriba citados por la Sala? Entonces, en primera línea la Fiscalía General, que es la institución que decide a quién investigar y qué delito perseguir. ¿Pero quién hace el trabajo de investigación, la colección de pruebas? Tendrá que ser la PNC. Pero un momento: ¿la PNC conducida por cuadros del FMLN va a investigar la masacre de Mozote, cometida por la Fuerza Armada, pero también las masacres de San Vicente, cometidas por las FPL comandadas por quien hoy es presidente de la República’; el asesinato de los jesuitas, pero también el de José Antonio Rodríguez Porth; las desapariciones de opositores, pero también los secuestros de empresarios, algunos incluso después de los acuerdos de paz. ¿Todo esto en manos de una policía altamente politizada?

Y la fiscalía general, que no tiene capacidad de investigar los crímenes que se cometen diariamente, mucho menos los no resueltos de los últimos 20 años, ¿ahora va a investigar las docenas de casos que nos heredó la Comisión de la Verdad, más otros que se escaparon a esta instancia internacional? ¿Quién tiene la solvencia e independencia para decidir cuáles delitos investigar y a quién de los comandantes y militares perseguir? ¿El actual fiscal general? Mejor me cuenten uno de Pepito… ¿O simplemente retomamos las recomendaciones de la Comisión de la Verdad, dándole a posteriori facultades constitucionales que nunca tuvo?

Y los tribunales penales que siguen acumulando mora; que tienen a miles de reos sin condenas, ¿ahora van a dejar al lado los casos actuales y dedicarse a buscar justicia y verdad en casos históricos de hace 30 o 40 años?

Un sistema de justicia que en su total (desde la investigación policial hasta el tribunal) permite una cuota de 90% de impunidad en casos de homicidios, ¿ahora va a esclarecer los crímenes de guerra?

A las sentencias de la Sala hay que cumplirlas. Pero esta sentencia, ¿quién diablos la podrá hacer cumplir?

Los principales dirigentes del FMLN tendrán que enfrentar investigaciones penales, igual que los miembros del Alto Mando de la guerra y algunos fundadores de ARENA. Si realmente comienzan a investigar crímenes de guerra y abusos de Derechos Humanos, sería imposible no involucrar al actual presidente. No pueden ir contra ningún militar si van contra los principales comandantes guerrilleros. ¿Habrá un antejuicio para despojar al presidente de su inmunidad y de su cargo?

Vaya, Pandora, ¿qué hiciste al abrir esta caja? ¿Y qué hacemos ahora con los espíritus malos que liberaste? ¿Y al salir todos los males, al final quedará en la caja la esperanza, como en la mitología griega? La Sala tiene la palabra.
(El Diario de Hoy)