Carta a Bessy Ríos: Juntas son demasiado para este gobierno


Bessy frente a CAPRES
BESSY frente a CAPRES
Muy querida Bessy:
Sos la persona más terca que conozco. Necia impulsiva, rebelde, irreverente, y absolutamente daltónica: sos de izquierda, pero no ves colores ideológicas cuando ves corrupción, abusos, represión.

Solo a una loca como vos se te ocurre ir sola, armada de un rótulo hecho a mano, a las 6 de la mañana para pararse frente a Casa Presidencial en protesta contra la decisión del presidente de zamparnos un 13% de aumento a nuestros recibos de luz. Y lo hacés sin perder tiempo: el día después del anuncio de este nuevo abuso de poder. Todos nosotros todavía tratamos de entender qué pasó, tal vez protestamos en Twitter o Facebook, tal vez expresamos nuestro malestar sobre una deliciosa taza de café latté, o tal vez todavía dormimos – pero vos ya estás parada frente a CAPRES, sabiendo que te van a echar encima la UMO. ¡Y te la echaron! Claro que sí, porque hay que cuidar al presidente, hay que garantizar la seguridad de la Casa Presidencial con sus secretarios, subsecretarios, asistentes y asesores ante la embestida de la protesta popular…

Así sos vos, Bessy: Precisamente porque sos de izquierda y tenés cariño y confianza al presidente, no dudás en reclamarle en público. Y si por esto te golpean o arrestan, así sea. Es la única manera que podés conciliar tus convicciones de izquierda con tus principios democráticos y tu compromiso como ciudadana.

Sos el cangrejo en el culo de la izquierda corrupta, acomodada, borrega. Un cangrejo que muerde y no suelta. Chingue que chingue. Así vos solita emprendiste la campaña contra el ministro de Economía, porque no puedes tolerar que tu presidente, a quien respetás tanto, tenga en su gabinete a gente tan incapaz y corrupta. La oposición, ARENA, la empresa privada no atacan a este ministro, porque lo ven como uno de ellos, como el mal menor – porque si lo quitan, tal vez asumiría la cartera de Economía un cuadro del Frente con todo su bagaje anticapitalista…

A vos te vale la teoría del mal menor. Vos ves el mal que tenés en frente y lo enfrentás, sin paciencia, sin táctica, sin medias tintas. Por esto, Bessy, te amo tanto, a pesar de tantas diferencias políticas e ideológicas que tenemos.

El lunes te vi en un Foro sobre las sistemáticas violaciones a los derechos humanos de la población más discriminada en este país: los gays, los transexuales, atacando sin misericordia a la indiferencia del gobierno y del Estado en general. Hiciste sufrir al pobre vicecanciller y al pobre fiscal general.

Y cuando yo, que soy otro necio, estaba en la mira de tus amigos de izquierda por mi defensa de la tregua y mi crítica a la militarización de la seguridad, promovida por tu presidente, vos fuiste la primera en defenderme. Vos sabés, igual que yo, que los necios e irreverentes tenemos que apoyarnos mutuamente.
Fernanda en el Masferrari

Tu mejor calidad: No tenés prejuicios. Sos roja, pero cuando la izquierda comete pecados, no tenés ningún reparo o asco de ir a la calle con gente que piensan diferente, pero que comparten el rechazo a la corrupción y el abuso autoritario. Así derrocamos, con gran protagonismo tuyo, pero igual de gente de la derecha, el fatal decreto 743 y todas las demás intentonas de domesticar o derrocar la Sala de lo Constitucional.

Cuando hace un año mi amiga Fernanda fui solita al redondel Masferrari con un rótulo que decía “Hartos de sobrevivir. ¡Queremos vivir!”, yo le dediqué una carta: “A veces la acción simbólica y desafiante de una sola persona tiene más impacto que una manifestación arreglada, coordinada, masiva y ordenada, con gente acarreada. Lo auténtico y espontáneo de tu acción la convirtió en una bofetada al gobierno.” Ella es de derecha, vos de izquierda. Ambas son admirables. Juntas serán invencibles e insoportables para los gobernantes.

Un abrazo,
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(MAS!/El Diario de Hoy)