Carta a la UCA

Estimados padres jesuitas que dirigen esta Universidad:
Nada menos la Universidad Centroamericana José Simón Cañas, la famosa UCA, me otorgó un crédito que no puedo aceptar, por que no lo merezco.

“Gente como (Raúl) Mijango o (Paolo) Lüers han tomado decisiones claves en el sistema penitenciario, al margen de las autoridades formalmente instauradas. Esto contribuye al debilitamiento de la institucionalidad en el país y es algo que debemos ir abandonando progresivamente”. Según La Prensa Gráfica, palabras de Jeannette Aguilar, directora del Instituto Universitario de Opinión Pública IUDOP de la UCA, en la presentación, el martes pasado, de los resultados de una investigación realizada por este instituto, titulada “La situación de la seguridad y la justicia 2009-2014”.

Que yo sepa, nunca antes he tenido el honor de ser sujeto de una investigación académica, además de una universidad tan prestigiada, considerada casi como guardián de la ética y verdad en este país.

Pero ya que ustedes me conceden esta distinción, permítanme preguntar: ¿Cómo es que el Instituto Universitario de Opinión Pública, ampliamente conocido por sus encuestas (pero no necesariamente por la certeza de sus resultados) llegó  al descubrimiento científico  que yo, quien nunca en la vida me he desempeñado como funcionario de nada, mucho menos (dios guarde!) dentro de las autoridades de seguridad, he “tomado decisiones claves en el sistema penitenciario” del país?

Siempre he visto el simpático búho del logo de la UCA en los combativos comunicados del “grupo Promotor de la Transparencia”. Entonces, son tan amables y transparentes de decirme: ¿Con qué método científico hicieron el descubrimiento que Jeannette Aguilar, sentada a la par del rector de su universidad, Andreu Olivo, comunicó al país? No vaya ser que fue mediante una de sus encuestas, preguntando a la gente en la calle qué tipo de prejuicios tienen sobre la tregua y sobre este periodista que de manera tan amplia y polémica ha escrito sobre ella.

Lo único que me consta es que no han adoptado el método más lógico y tradicional: preguntar directamente a los involucrados. Bueno, a mi nadie de la UCA me ha preguntado qué es lo que he hecho en mis visitas a diferentes penales, en mis pláticas con los directores de estos penales, o en mis dos o tres reuniones con la Dirección General de Centro Penales. Que yo sepa, tampoco han entrevistado a ningún director de ningún penal, ni al anterior ni al actual director general. Y seguramente no han entrevistado a los pandilleros con los cuales me he reunido en los penales.

¿Qué otras fuentes científicamente aceptables pueden haber tenido sus investigadores? Será que la fiscalía generosamente les abrió sus archivos para que puedan consultar las declaraciones que varios hicimos cuando estaban investigando la salida de dos dirigentes pandilleros presos a un evento en el Tabernáculo de Toby? No creo. No sería raro, por que ya me encontré en internet pedazos de audio de las declaraciones de Douglas Moreno y de Nelson Rauda, en aquel entonces funcionarios de Seguridad. Por otra parte, si la UCA tuviera procesado este material, hubieran llegado a otra conclusión: que yo no tuvo nada que ver con la decisión de autorizar esta salida, por una simple razón: Estas decisiones las toman los funcionarios correspondientes.

Yo, padres, nunca me arrogué autoridad estatal. No me corresponde. No la quiero. La influencia que puedo tener es por argumentos y propuestas. Si estas a Jeannette Aguilar y otros en la UCA no les gustan, que lo expongan. Bienvenidos al debate. Pero no metan afirmaciones absurdas en sus investigaciones académicas. De esta manera, pierden credibilidad.

Ultima pregunta: Si necesitaban un ejemplo para sostener su tesis “científica”, ¿por qué no citaron al padre Toño, quien en sus llamadas dijo claramente que actuaba como por encargo del ministro Perdomo, trasladando reos y quitando el bloqueo de celulares? Yo nunca tuve este rol, frente a nadie.

Estaba en duda si dirigir esta carta a la UCA como institución o directamente a la señora Jeannette Aguilar. Pero como Jeannette Aguilar no hizo su presentación a nombre de ella sino a nombre de la universidad y escudándose de su prestigio, el reclamo es con ustedes que dirigen esta institución.

Atentamente, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)