Carta a los alcaldes que firmaron pactos locales con las pandillas

Estimados alcaldes de Ilopango, Santa Tecla, Quezaltepeque, Sonsonate, y Apopa:
Los felicito por su coraje. Tomaron una decisión valiente e independiente en bien de sus municipios. No pidieron permiso a sus cúpulas partidarias ni tampoco a sus candidatos presidenciales. Tomaron una decisión controversial y por muchos no entendida. En vez de consultar encuestas, hablaron con los líderes sociales, empresariales y religiosos de su pueblo, crearon un consenso y empezaron a ponerlo en práctica.

Esto se llama liderazgo, responsabilidad, independencia. Así se gobierna.

Su colega Norman Quijano sí estudió las encuestas. 55% de la población ve con escepticismo la tregua y los pactos locales para la reinserción de los pandilleros y sus familias. Por esto dijo lo que dijo sobre la decisión de ustedes de firmar con los pandilleros un 'Pacto por la vida y la paz': "Yo sí creo que es un error. Esto viene a empoderar a las pandillas." Norman Quijano, más que como alcalde, habló como candidato presidencial. Es una tentación muy común de los candidatos nunca atreverse a decir nada que no esté aprobado de antemano por las encuestas. Pero liderazgo requiere el valor de tomar decisiones impopulares cuando sea necesario. Si sólo pensamos en el rédito electoral de las decisiones políticas, no siempre serán las mejores y las necesarias...


Ustedes como alcaldes tienen una cercanía estrecha con los ciudadanos. Les permite ver con objetividad sus problemas. Y les permite decir: Si sólo 55% están en contra de la tregua, hagámosla funcionar - y en el camino nos encargamos de convencer a los demás... Ustedes que están trabajando en el terreno, leen la misma encuesta y dicen: Con 55% el vaso está ya medio lleno, ¡démosle! El que siempre ve al vaso medio vacío, nunca se atreve a tomar decisiones que no sean populares - o populistas.

Van a enfrentar miles de problemas con sus pactos locales de paz. Muchos no entienden (y algunos se niegan a entender) que la firma del pacto es un punto de partida - y el punto de llegada será la paz. Entonces, cualquier homicidio en sus municipios será pretexto para gritar: ¡Ven, no funciona su pacto!

Como en cualquier proceso de paz, va a seguir corriendo sangre antes de llegar a la meta final. Habrá pandilleros que no se sienten comprometidos con el pacto - y no lo acatarán. Habrá otros que tratarán de llenar el vacío que dejan los pandilleros que sí cumplan con el pacto. Pero hay una gran diferencia y esta ya se ve: Antes cada acto de violencia provocaba una escalada de violencia. Mataron a uno y murieron 2 en el contragolpe, y 4 en el golpe contra el contragolpe. Esta espiral está cortada. Alguien viola la tregua y existen mecanismos de cortar la mecha antes de que haya 10 muertos más. En estos mecanismos colaboran los mediadores, instancias policiales, alcaldes, religiosos - y pandilleros.
Les doy un consejo: Inviten a sus respectivos candidatos presidenciales para que vean, con sus propios ojos, cómo está funcionando su plan municipal de paz y reinserción. Se van a convencer y van a perder el miedo. Soliciten que, si no quieren contribuir, por lo menos no pongan más obstáculos al proceso de paz que ustedes están construyendo desde abajo.

Saludos, 

 
(Más!/EDH)