Carta a los empresarios

Estimados señores:

El señor presidente les ha tirado un ultimátum poco común: o ustedes le dicen hasta finales de Agosto cómo quieren que les cobre lo que su gobierno necesita para su nuevo plan de seguridad – o él va a solicitar a la Asamblea que aprueba el impuesto al patrimonio que desde hace rato amenaza imponer. Y para que no se equivoquen, les dice que gracias a GANA, ya tiene los votos necesarios…
¿Y ustedes, qué van a hacer?
Olvídense por un momento del hecho que hasta los emisarios de Washington le han dicho al presidente que por favor ya no mencione este impuesto, porque jode al ‘Asocio para el Crecimiento’ que quieren armar con El Salvador…
Olvídense también del pequeño detalle que del plan de seguridad sólo le han explicado las necesidades financiera, pero no cómo van a cambiar las políticas de seguridad…
Olvídense incluso que no han visto ningún recorte en los gastos del gobierno, ninguna revisión de sus políticas de subsidios generalizados.
Olvídense de todas estas incongruencias, aunque son suficientes para mandarlo al carajo. Esta vez les ruego que tomen una posición de principios: mándenlo al carajo por principio. Y háganlo, por favorcito, en público, no de manera diplomática luego de fumarse juntos unos habanos y tomarse unos whiskies. El hombre tiene que aprender a asumir los costos de sus actos.
Hace falta que los empresarios del país se le paren a un presidente que no entiende otro lenguaje, y que digan al país: No aceptamos chantaje ni amenazas. Los impuestos los tiene que definir quien las quiere cobrar, no quien las tendrá que pagar. Y si usted tiene las finanzas del país en un estado tan fatal que necesita echar mano a un nuevo impuesto, aunque sea dañino para el crecimiento de la economía, entonces ¡hágalo y asuma los costos!
Hace falta que ustedes, los empresarios, no traten de zafarse de este pleito, sino que lo asumen de manera franca y pública. Si no, se hacen cómplices de este nuevo atentado contra la economía del país. Y esto, como todos lo sabemos, es exactamente lo que el presidente quiere conseguir con este ultimátum y chantaje.
Así que mándenlo al carajo. La gente lo va a entender y agradecer.
Saludos, Paolo Lüers
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5 comentarios:

Anónimo dijo...

ojala y todos fuesemos asi de francos

Anónimo dijo...

Hola Paolo Saludos, Bueno lo que dice el presidente Funes es cierto, los empresarios ratos que se están haciendo los desentendidos con lo dela contribución solo son cortinas de humo, no me extrañaría que mañana salgan con otra cosa, hasta mucho tiempo ha esperado el presidente juto a su gabinete de seguridad para impulsar la contribución, es de entender la urgencia de este tema y los empresarios deberíande moderar sus pensamientos y entender que la medida les trae más beneficios que consecuencias, no lo hacen por pura postura ideológica política es momento que se quiten la venda de los ojos y se den cuanta que desde hace dos años ya no mandan ellos.

Anónimo dijo...

Con todo lo que ha dicho el presidente de este tema, veo que los empresarios tienen una gran oportunidad de acercarse al gobierno... y con lo que usted dice, estimado reportero europeo-salvadoreño mandando a la gente al carajo esque se empiezan las guerras, conflictos armados y hasta peleas entre hermanos, por favor, sea un poco mas responsable, sus palabras llegan a muchas personas

CMG dijo...

Saludos Don Paolo, yo comparto su comentario, ya basta de experimentos absurdos que solo nos llevan al descalabro. Resulta que cuando yo en mi pequeño negocio he tenido que incurrir en gastos extraordinarios que escapan a mi capacidad de pago, lo primero que hago es recortar y ordenar mis gastos para recuperarme, no le ando subiendo el precio a mis productos porque dejo de vender ante mi competencia, ni le bajo sus ingresos a mis empleados, porque bajo mí producción y eficiencia. ¿Porque no puede hacer lo mismo el estado?. Vivimos en un mundo en el que cada país es la competencia del otro, por lo que no podemos quedar en desventaja subiendole el precio a nuestra producción nacional, porque otro país lo venderá más barato, ni podemos restarle sus ingresos a nuestra población porque entonces perdemos interés y bajamos nuestra eficiencia. Primero ordenar la casa y despues hablar de impuestos. Y esto va para cualquier presidente, el de turno y los siguientes.

Héctor dijo...

Si es que ha dicho la verdad, yo no sé porque muchos se ofuscan y se enojan. Comprobadísimo por ellos está que "la contribución", no sólo afectará a los empresarios, sino que a todo el pueblo y para qué, si el "supuesto Plan" ni viable es. Maxime cuando ni si quiera los empresarios saben de que se trata, ya mucho menos nosotros el pueblo. Y creo que Paolo hizo la carta, no como ciudadano, que yo se lo aplaudo, sino como empresario que es y que sabe perfectamente lo que es administrar una empresa. Y para todos los que apoyan a la mal llamada contribución, si tan solo produjeran palitos de fósforos, para saber que es tener a cargo una empresa, dejen de hablar como ignorantes y absurdos.