sábado, 24 de julio de 2021

No sigamos discutiendo sobre ‘sobresueldos’, sino sobre sueldos justos y necesarios. De Paolo Luers



Publicado en EL DIARIO DE HOY, domingo 25 julio 2021

Todo este tema de los “sobresueldos” está mal enfocado. No sólo por los que quieren hacer una cacería de brujas con este asunto, sino lamentablemente también por muchos que critican el uso de la justicia para destruir la oposición política.


Voy a dirigirme a los segundos, porque con los primeros no se puede razonar, porque no actúan con criterios de la racionalidad, que tiene que estar a la base de la justicia, sino con lógica de poder, venganza y mercadeo político. Lastimosamente, este cáncer se ha propagado muy rápido del órganos Ejecutivo a la fiscalía y comienza a carcomer el sistema judicial.


Mal enfoque el tema “sobresueldos” es pelear si las instancias acusadoras (las comisiones inquisidoras de la Asamblea y la Fiscalía General) pueden comprobar o no que a muchos funcionarios del Ejecutivo se les hicieron pagos mensuales complementarios a sus salarios. Por supuesto se pagaron estos “sobresueldos”. Tratar de negarlo es inútil y contraproducente. Por supuesto esta práctica choca con la ética política, porque es arbitraria y no transparente – pero la pregunta relevante es si esta práctica fue ilegal y constituye delito por parte de los funcionarios que recibieron estos pagos.


Lo que la fiscalía tiene que comprobar no es que los ministros, viceministros y otros altos funcionarios del Ejecutivo recibieron “sobresueldos”, esto ya lo sabíamos. Lo que tiene que comprobar la fiscalía es que se cometieron delitos penables. - o sea, en qué circunstancias pagar o recibir “sobresueldos” constituye delitos, y cuáles.


Este es el problema que hay que llevar a un análisis jurídico y una discusión seria. Aunque no soy abogado, la lógica me hace pensar que no existen delitos. Puede ser que los presidentes que pagaron “sobresueldos” de una manera arbitraria y no transparente cometieron delitos – y en este caso habría que ver cuáles son y cómo son sus plazos de prescripción. Pero si un presidente, para convencer a una persona que se haga cargo de un ministerio o cualquier otra institución gubernamental, le ofrece que aparte del salario definido por la ley de presupuesto le va a pagar un complemento mensual, libre de impuestos, la persona puede recibir estos pagos confiando que su patrono, el presidente de la República, se haga cargo de los problemas administrativos, contables, fiscales y legales de este acuerdo.


Claro, si el complemento consiste en una suma frívola, que sobrepasa con creces el “valor de mercado” del profesional en cuestión, entra en la ecuación un elemento diferente: ya estaríamos hablando de una compra de voluntades y de un soborno. Si un presidente a un ministro le paga 20 mil dólares mensuales, adicionales a su salaria asignado, es obvio que está comprando la voluntad de cometer o encubrir actividades ilícitas. Para estos casos tampoco la fiscalía ha aclarado qué tipos de delitos se configuran. Acusar de “lavado de dinero: no resuelve este dilema, porque para acusar a alguien de lavado de dinero, primero hay que comprobar que el origen de los fondos es ilícito...


El tema que realmente hay que discutir, más allá de cacerías de brujas y ganas de destruir a los adversarios, es cómo debe ser el marco de ley que permita a un presidente formar gabinete con los profesionales más capaces, ofreciéndoles los salarios que merecen y que posiblemente ya estaban devengando en el sector privado. Hay que buscar un marco legal que evite que esta necesidad indiscutible se cumpla sin arbitrariedades, nepotismo, compra de voluntades y otras decisiones oscuras, sino que se pueda cumplir de manera transparente, apegado a ley y sin chocar con la ética que necesita un gobierno para ser creíble.


De todas formas necesitamos que al fin, cuando salgamos de esta época de autoritarismo y abusos sistemáticos del poder, se apruebe una Ley de Servicio Público. Dentro de esta ley debe regularse en qué condiciones y bajo qué auditoría el presidente puede libremente negociar salarios competitivos para sus funcionarios con alta responsabilidad. Pagarle a un ministro idóneo de Obras Públicas, Salud, Educación o Hacienda un salario mensual de 15 mil dólares puede ahorrarle a un país millones y hacerle cumplir metas ambiciosas de desarrollo. Con tal que sea transparente, no veo ningún problema que los presidentes tengan esta libertad de negociar contratos. Los ministerios de Educación y Salud, con decenas de miles de empleados infraestructuras amplias y complejas sólo pueden ser administrados por profesionales con la experiencia y capacidad que igualmente exigen las grandes empresas a sus ejecutivos.


Una legislación clara evitaría que alguien reciba 20 mil mensuales, únicamente por ser chero incondicional del presidente. Pero también evitaría que tengamos ministros mediocres, porque la ley sólo permite pagarles $3.500 mensuales.


Si resolvemos este dilema, saldremos de la espiral de desconfianza y deslegitimación que hemos activado no solamentecontra partidos políticos o políticos corruptos, sino contra las instituciones del Estado y “la política” en general. Y en estas aguas de desconfianza generalizada pescan los movimientos populistas y las mafias que los manipulan y dirigen.




 

viernes, 23 de julio de 2021

Carta a los amantes de la serie “Crimen, Justicia y Rehabilitación en El Salvador”. De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 24 julio 2021

Estimados televidentes:
No se preocupen. Aunque arde el ca
ñal político, también este sábado hablaremos de los espectáculos que nos mantienen en suspensión y nos hacen, por lo menos por ratos, olvidar del lamentable estado en que se encuentra nuestro país...

Esta semana comenzó una nueva serie, con un capítulo que nos da ánimo a todos: vemos el éxito que bajo la sabia conducción de un dictador benévolo ha alcanzado un programa penitenciario de rehabilitación, de convertir en personas útiles para la sociedad hasta a los más cínicos criminales..

 

Vemos en el primer episodio (transmitido en el canal de televisión de “La Nueva Asamblea”) a Tony Saca, el que convirtió al gobierno en una operación gigantesca de defalco, como hombre totalmente reformado. Menos gordo, hasta más joven, y para sorpresa de la nación, convertido en pilar de la lucha contra la corrupción. 

 

Si el “capo di capi” de una mafia poderosa que desangró el país pudo ser reformado y transformado en un ciudadano responsable y útil para la sociedad, este nuevo sistema penitenciario, en el marco de una dictadura educativa, puede rehabilitar a cualquiera, incluyendo a los miles de jóvenes que militan en las pandillas. Un mensaje poderoso para un país sediento de esperanza y de confianza en sus gobernadores...

Los productores de este espectáculo usan, con mucha eficiencia, el método del contraste. Nos mostraron primero otro expresidente, que se hace llamar el “presidente de la paz”. Lo mostraron en toda su arrogancia y terquedad, incapaz de aprovechar la oportunidad que le dieron los diputados de “La Nueva Asamblea” a arrepentirse, aceptar sus errores y poner el dedo a sus colaboradores. Y luego en contraste don Tony, el hombre reformado, que acepta sus errores – y sobre todo los errores de todos sus ministros.

 

La diferencia entre los dos: El primero nunca fue condenado, nunca vio por dentro una cárcel, y nunca fue beneficiado por el programa de reeducación penitenciaria. La moraleja de esta historia: A los gobernantes hay que agarrarlos, humillarlos, meterlos presos, y luego reformarlos. O sea, reeducarlos, hasta que acepten el nuevo valor que inculca la dictadura benévola a la sociedad: el valor de denunciar hasta a sus amigos. Valor de oreja.

 

Por lógica narrativa, el episodio 2 de la serie nos cuenta como nuestro dictador benévolo manda a echar preso, a amarrar y a humillar a varios ministros del gobierno que siguió al de don Tony. Y a otros, incluyendo al presidente-abuelo que le precedió, le mandó a decretar orden de captura y a declarar “prófugos de la justicia”. Para que aprendan todos ellos. Para que los pueden someter el este programa de rehabilitación y conversión que fue tan exitoso con don Tony.

 

Claro, este programa, por lógica didáctica, arranca con un comienzo duro. Humillar a los opositores detenidos hasta que toquen fondo, despojarlos de sus derechos y garantías constitucionales, quebrar su moral y dignidad, son pasos indispensable para el posterior éxito de la rehabilitación. Los drogos conocen los beneficios de estos métodos. También los conocieron los que para Mao Zedong y Pol Pot manejaban los campos de reeducación y resocialización... 

 

Ahora estamos pendientes del tercer capítulo. La pregunta que todos nos hacemos: la reeducación quedará con estos casos ejemplarizantes o se hará más amplia y general. ¿Veremos en el tercer capítulo a la doctora María Isabel Rodríguez y al doctor Héctor Dada amarrados y en uniforme de presos, para emitir el mensaje que nunca es tarde para someterse a la reeducación?

 

Otro capítulo que está ya en producción se llamará “Las Casas de Cartón”, que mostrará que los funcionarios de la ex-guerrilla, luego de pasar por el gobierno, no vivieron en las famosos “Casas de Cartón” de la música revolucionaria de Ali Primera. Otra vez la serie empleará el método didáctico del contraste: A la par de las residencias en colonias burguesas de los recn capturados exministros de Mauricio Funes veremos las casas de cristal de los hermanos Bukele y sus aliados y los casas de lámina de sus súbditos...

 

Que bueno que tengamos un gobierno siempre preocupado por nuestra diversión y educación. 

Saludos,






miércoles, 21 de julio de 2021

Carta improvisada a Tony Saca: Gran desquite, poca transparencia. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 22 julio 2021

Estimado Tony:

Me imagino que este es el momento del desquite que ha esperado por muchos años. Usted tuvo su juicio, hizo su “confesión” en el procedimiento abreviado, recibió su condena y pasó a Mariona a cumplirla… Ahora los diputados de la bancada cyan le invitaron a la Asamblea, con el manifiesto interés de hacer un juicio político-mediático a los que ellos llaman “los mismos de siempre”. Como usted no pudo tener conocimiento de los gobiernos del FMLN, posteriores al suyo, su testimonio se reduce a “revelaciones” sobre los gobiernos de ARENA.

Como los que conocemos su habilidad política y retórica podíamos esperar, usted se tomó por asalto esa comisión. Y como también se podía esperar, la comisión no puso ninguna resistencia. Por lo contrario. Lo dejaron hablar libremente, y sin ninguna interrupción – muy diferente al tratamiento que la comisión gemela (la de investigación del financiamiento de las ONG) dio a sus invitadas Lorena Pena y Milena Calderón.

Puedo entender la urgencia suya de desquitarse las humillaciones recibidas por parte del Fiscal General Douglas Martínez y el abandono que sufrió de parte de su propio partido, incluyendo los que habían servido en su gobierno y que después se hicieron los suizos, cuando a usted lo acusaron y enjuiciaron. Fue visible (y para mí perfectamente entendible) su satisfacción que expresó al tirar, como se dice en mi pueblo, estiércol al ventilador (para no usar otra palabra más fuerte).

Pero aparte del desquite, ¿fue un servicio a la verdad y la transparencia? ¿Nunca se ha preguntado cuál es el interés de los integrantes de esta comisión? Usted necesitaba desquitarse las humillaciones (su captura en la boda de su hijo; su exhibición pública como preso amarrado y vestido de uniforme de prisión, la traición hasta de sus amigos y patrocinados…), pero por parte de los diputados no es desquite, ni siquiera sed de venganza (porque nunca han sido víctimas de nada), sino búsqueda de destruir al adversario.



Cuando regrese al sector 9 de Mariona, ¿usted se hará la pregunta si su testimonio sirvió para contestar la única pregunta relevante que ventila esta comisión, si era o no legal o delito por parte de los funcionarios del Ejecutivo recibir de la presidencia de la República pagos adicionales a su salario formal? Esta gente fue contratada por usted bajo ciertas condiciones, que obviamente incluyeron sus salarios, bonos y gastos de representación. Lo que la comisión tiene que contestar es: ¿Cometieron delitos los que pagaron supuestos “sobresueldos”, los que los recibieron - o ambos?

El expresidente Cristiani y su secretario privado Arturo Tona sostuvieron que todos los pagos que durante su mandato hicieron provenientes de los fondos reservados fueron legales y debidamente auditados. Usted sólo recitó, siguiendo el guión de la comisión, la lista de los funcionarios que recibieron pagos de su secretario privado Elmer Charlaix, pero ni siquiera tocó el tema de si estos pagos tenían base legal o no. Y tampoco le hicieron esta pregunta. Los diputados inquisidores estaban más que satisfechos con escuchar los nombres que usted soltó.

No sé en qué van a terminar estas comisiones de la (no tan) santa inquisición, la de las ONGs y la de los “sobresueldos”. Hasta ahora no da señales de que van a aportar a la transparencia, más bien parece que están creando distracciones y cortinas de humo en un show mediático. Que interesante que sólo con usted han tenido éxito y conseguido lo que querían escuchar. El dilema jurídico y moral detrás de los nombres y montos no les interesa.

Conociéndolo, Tony, me da tristeza verlo reducido a un instrumento propagandístico de un gobierno que a todas luces le gana al suyo en corrupción y abuso de poder. Hoy, cuando al final usted pudo hablar en público, no aprovechó la oportunidad de reivindicarse ante el pueblo.

Saludos, 






lunes, 19 de julio de 2021

Carta al expresidente del Banco Central: Hablemos claro. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 20 julio 2021

Estimado Carlos Acevedo:

Excelente la entrevista, que usted dio a El Diario de Hoy y que salió ayer. El título es genial: “Estamos en alitas de cucaracha”. Es importante que un economista reconocido y expresidente del Banco Central explique en qué riesgo está el país a raíz de las políticas irresponsables del gobierno Bukele. 

 

El problema es: ¿Quién lee una entrevista tan larga sobre un tema tan complejo? Muy pocos. Para los “entendidos”, esta entrevista fue sumamente útil. Entendí un montón. Pero, ¿qué hacemos para que la gran mayoría de la ciudadanía entienda que aquí están jugando con el futuro de nuestro país? Y perdiendo. Cuando digo jugando, me refiero literalmente a juegos de azar, a apuestas aventureras, como si las finanzas internacionales fueran un juega de póquer en Las Vegas...


Voy a tratar de traducir su importante análisis a unos cuantos mensajes que cada salvadoreño debe entender.

·      Bukele echó a perder el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Olvidémonos de los 1,300 millones de dólares que el FMI ofreció para estabilizar las finanzas de nuestro país. Este préstamo muy favorable y barato lo perdimos por los berrinches de Bukele con Estados Unidos y por su apuesta al Bitcoin.

 

·      Bitcoin no es alternativa para componer las finanzas del país. Por lo contrario, la Ley Bitcoin es un atentado a la economía familiar y nacional.

 

·      Si realmente insiste en apostar a Bitcoin, en el primer “coletazo” de esta moneda especulativa pierde el apoyo popular. Con la economía de la gente no se juega ni se especula.

 

·      Usted dijo muy educadamente que “Bitcoin es otra de las ideas descabelladas del presidente. Él es un tipo inteligente pero no se informa y no estudia los temas a fondo”. Pero la verdad que hay que decir es: “Quien no se informa ni estudia, no es inteligente. No es apto para gobernar.”

 

·      Usted dijo: “Es increíble el manejo estratégico de la negociación con el FMI y con Estados Unidos, es una torpeza que jamás había visto en el país o en otro país. Es pelearse con la cocinera, con el jardinero y con todo el mundo.” Yo lo traduzco para que se entienda la magnitud de la metida de pata: “Bukele se pelea con la suegra, que tiene el pisto, y con todos los amigos que ofrecen ayudarle.”

 

·      Haciendo berrinches con el FMI, se le cierran a Bukele las puertas en todas partes donde prestan dinero sin ahorcarnos. Sólo le quedan abiertas las puertas de los usureros internacionales. 

 

·      En su desesperación, Bukele va meter la mano a los fondos de pensiones. Pero no entiende que esto no le va a resolver nada. La va a pasar unos meses alegres y luego las finanzas del país estarán peor que antes.  

 

·      Si los Bukele piensan que China les va a dar los miles de millones de dólares que necesitan para que el gobierno siga funcionando, esta alucinando.  

 

·      Bukele mandó al carajo a Estados Unidos, al FMI, a la Unión Europea, al Banco Mundial, al Banco Interamericano BID, a la lista Engels, a la transparencia, la seguridad jurídica y la estabilidad fiscal. Pero la cuenta la vamos a pagar todos nosotros. 


Dije que su excelente entrevista necesita traducción. No es una crítica a usted, es una autocrítica que me hago como periodista. El problema no es suyo. Es nuestro. Es un reto para nosotros de saber comunicar a todos que “estamos en alitas de cucaracha.” 

Saludos cordiales, 





sábado, 17 de julio de 2021

La traición. Columna Transversal de Paolo Luers

Jean-Paul Sartre y Albert Camus



Publicado en EL DIARIO DE HOY, domingo 18 julio 2021

Cuando me eduqué en la universidad y en el movimiento anti autoritario de los años 60, Jean-Paul Sartre y Albert Camus fueron referentes importantes para mi generación. Sartre todavía estaba vivo (murió en 1980) y se puso a la par de los rebeldes en el mayo parisino del ‘68. Camus ya había muerto en 1960, pero aún estaba presente en nuestro imaginario como figura heroica de La Résistance francesa contra la ocupación nazi –como defensor de las resistencias contra los gobiernos estalinistas de Europa Oriental… Muchos vieron en esta historia de Camus una contradicción: ¿Cómo podía alguien ser parte de la resistencia de la izquierda contra el fascismo y luego solidarizarse con quienes se rebelaron contra gobiernos de izquierda? Otros lo vimos al revés: ¿Cómo alguien que combatió a la dictadura nazi y su ocupación de Francia podría no combatir la dictadura soviética y su dominio sobre los países de Europa Oriental?

Había un debate político, ideológico y filosófico, en el cual unos citaban a Sartre y otros a Camus. Una de estas tertulias la cortó en seco un amigo francés: “Dejen de enredarse en teorías. Lo de Sartre versus Camus no es un asunto filosófico, ni siquiera de teoría política, es un asunto ético”. Y me dio un librito que documentaba la fuerte controversia que acabó por siempre con la amistad entre los dos escritores.

Es cierto, el debate entre ellos era sobre ética, todo lo demás, sobre todo por parte de Sartre, era paja, pretexto, retórica. Sartre era un maestro de la retórica. Pero Camus era un maestro de la moral. ¿Qué pasó entre estos dos que dominaron la escena intelectual francesa en los años de la posguerra?

Los dos fueron voceros de la izquierda. Y amigos. Amigos literarios sobre todo. Pero cuando Albert Camus publicó, en el año 1951, su libro “El Hombre Rebelde”, esta amistad se quebró por siempre. Camus denunció a la Unión Soviética, comparó los campamentos de prisioneros políticos de Stalin con los campos de concentración de Hitler, y denunció que en Rusia reinaba una dictadura.

La respuesta de Sartre fue un ataque personal a Camus. Sartre, defensor acrítico de la Unión Soviética, a pesar de los crímenes de Stalin, dijo que Camus era “un burgués”. Y si había nacido pobre, al criticar a la Unión Soviética había traicionado su clase.
Camus nunca lo dijo en público, pero sí en privado, a sus amigos: ¿Cómo se atreve Sartre a decirle traidor? Sartre, quien durante la ocupación alemana de Francia nunca se unió a La Résistance? Mientras Albert Camus, desde la clandestinidad, escribía y organizaba la distribución del periódico “Combat”, el órgano de la Resistencia, Jean-Paul Sartre escribió en publicaciones de los colaboradores de los alemanes.

Entonces, un cobarde estaba diciendo traidor al valiente, para callar la crítica a la “madre patria del socialismo”. Lo que separaba a Sartre y Camus, y a toda la izquierda francesa, resultó un asunto simple de honestidad y ética. Cuando se dio la controversia, en los años 50, fue Camus quien parecía ser el perdedor del debate y quedó aislado dentro de la izquierda. Demasiado fuerte fue el manto ideológico que no permitía disentir de la Unión Soviética. Pero a la larga, ya en el tiempo de los movimientos de rebeldía antiautoritaria, que estallaron en París y Berlín en mayo 1968, la percepción cambió. Por más que Sartre quería abrazar la rebelión de mayo para reivindicarse, nosotros vimos a Albert Camus como el referente ético de la izquierda.

Demasiado había pasado. La revuelta masiva de los obreros contra el régimen comunista en Alemania Oriental, en 1953. El intento de Hungría de desarrollar un socialismo propio con rostro humano, que fue aplastado por tanquetas soviéticas en 1956. Sartre siempre defendiendo lo indefendible, Camus del lado de los rebeldes.

Teodoro Petkoff
Hagamos un salto a otro continente. En Venezuela le pasó lo mismo a Teodoro Petkoff. Mientras los intelectuales comunistas de Venezuela hicieron análisis y debates, Petkoff se unió a la guerrilla de Douglas Bravo. Cayó preso varias veces. En 1969, un año después de que tropas soviéticas pusieron fin al experimento de un socialismo democrático en Checoslovaquia, Petkoff escribió en la cárcel su libro “Checoslovaquia: el socialismo como problema”, condenando la invasión soviética y criticando al Partido Comunista de Venezuela por defender lo indefendible.

Igual que Camus casi 20 años antes, Petkoff fue atacado como traidor a la revolución –por un montón de personas que nunca habían movido un dedo por la revolución…

Conociendo las historias de Albert Camus y Teodoro Petkoff, nunca me agarraron de sorpresa el montón de oportunistas quienes tildaron de traidores a quienes, luego de participar durante la guerra civil en el movimiento rebelde, expresamos críticas al FMLN por defender incondicionalmente al régimen cubano y a los dictadores Chávez, Maduro y Ortega. Y muchos de estos ataques vinieron de personas que a saber dónde estaban cuando aquí asustaron…

Y como en aquel tiempo de los complejos debates en Francia entre Sartre y Camus, también ahora y aquí no es un asunto filosófico, sino un simple asunto de decencia. La decencia dicta condenar dictaduras de cualquier tipo.

Entonces, ¿quiénes son los traidores?



viernes, 16 de julio de 2021

Carta a los amantes a las series: La cereza que corona el pastel. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DAIRIO DE HOY, sábado 17 julio 2021

Queridos amigos que comparten mi adicción:

El mundo entero conoció de la existencia de Lillehammer, un pueblo remoto de Noruega, cuando se convirtió en lugar anfitrión de los Juegos Olímpicos de Invierno, en 1994. En la tele nos dimos cuenta que era un paraíso con nieve. También Frank “The Fixer” Togliano, un subjefe de la mafia de New York. Testificó contra su don, y para que no lo mataran el FBI tuvo que darle una nueva identidad y esconderlo en alguna parte lejos de New York. Cuando le preguntan donde quería hacer su vida nueva, dijo en su acento ítalo-neoyorquino: “Lilyhammer”. Pensaba que ahí jamás iban a encontrar al noruego de origen italiano Giovanni “Johnny” Hendriksen.


Así comienza la historia, y es la “comedia negra” más cómica que he visto sobre gánsteres de la mafia – gracias al talento de Steven Van Zandt, rockenrollero, actor y ahora también guionista. Algunos lo conocen como el consiglieri Silvio Dante en Sopranos, y los conocedores del rock lo conocemos como guitarrista de la E-Street-Band de Bruce Spingsteen. Escribió la música para la serie, participó en el guion – y actua. ¡Y cómo actua! El New York Times piensa lo contrario. En su reseña de la primera temporada de “Lilyhammer” dijo que “Steven Van Zandt es simpático, pero como actor algo limitado”. Pero esto es el órgano central de la élite cultural de Manhattan. Para ser reconocido por el Times, uno tiene que ser parte de este circo, y el guitarrista de rock de Middletown/New Jersey obviamente no lo es. Tampoco lo es su bandleader Bruce Sprinsteen. Toca un rock demasiado proletario...

De paso sea dicho: “The Boss” Bruce Springsteen también aparece en “Lilyhammer” (temporada 3), como hermano de “Johnny”, ex mobster convertido en director de una funeraria...





Es un deleite ver a Frank/Johnny, formado en las calles de New Jersey y de New York, insertarse en la cultura de un pueblo noruego, hacerse parte activa de una comunidad como la de Lillehammer, que no podía ser más ordenada y civilizada – por lo menos a primera vista. Para insertarse en esta comunidad, su nuevo habitante pone en uso sus cualidades de “tough guy” (matón, tipo duro) para ayudar a sus nuevos amigos en el pueblo – una situación irresistiblemente cómica.

 

No voy a revelar las sorpresas que nos mantienen en tensión durante esta serie. Son muchas. Luego de cada carcajada un buen susto... Obviamente Frank entra en conflictos, con la ley, y con los mafiosos que lo persiguen.

 

Con esta serie, Noruega se puso en el mapa de la cinematografía global. La primera temporada es tan bien producida por un canal de la televisión noruega que captó la atención de Netflix, que vio la oportunidad de convertir “Lilyhammer” en su primera serie “original”. Nació el modelo para muchas coproducciones de Netflix con productores y artistas de diferentes países del mundo. Un modelo muy exitoso. 

 

Disfruten esta historia de un mobster en un paraiso invernal. 

Saludos,