Carta al TSE: No pueden prohibir el debate público

Estimados magistrados:
No sé quién de ustedes escribió la resolución sobre la “propaganda adelantada” de los precandidatos que compiten en las elecciones primarias de ARENA. O estaba borracho, o tuvo un ataque de despotismo.

Prohibir a los medios (TV, radio, prensa escrita, medios digitales) que publiquen cualquier espacio o programa donde “aparezca algún ciudadano que pretenda aspirar al cargo de presidente” es un acto arbitrario, prepotente e ilegal contra la libertad de prensa de los medios, la libertad de expresión de los precandidatos, y el derecho de informarse de todos los ciudadanos.

Prohibir a los ciudadanos que difundan públicamente mensajes (en cualquier medio, incluyendo los medios digitales, por excelencia ciudadanos, la imagen de los precandidatos, está totalmente fuera de la jurisdicción del Tribunal Electoral. Intentar a ejercer esta coerción de los derechos ciudadanos es un abuso de autoridad grave.

Pero dejemos las consecuencias jurídicas de este abuso a los juristas. Políticamente, esta resolución significa que la autoridad electoral, que por Constitución tiene que velar por el cumplimiento del Código Electoral y de la Ley de Partidos Políticos, prohíbe la primarias, o por lo menos obstaculiza que los partidos cumplan con el mandato de realizar elecciones primarias democráticas, transparentes y libres. En todos los países donde los partidos realizan elecciones primarias para definir candidatos, estas contiendas internas a la vez son públicas y mediáticas. No puede ser de otra manera.

En el caso de ARENA, los precandidatos tienen que proyectar su persona, sus pensamientos, sus propuestas a más de 122 mil ciudadanos afiliados. Y para convencer a los afiliados que son los candidatos idóneas, tienen que comprobar que saben comunicarse con el resto de la ciudadanía. Todo esto solamente es posible si se proyectan a través de los medios de comunicación masivos – lo que ustedes precisamente quieren prohibir. Tienen que dar entrevistas, realizar debates públicos televisados, y animar a ciudadanos, afiliados o no afiliados, a comunicarse con ellos, a criticarlos, a interrogarlos, pero también a respaldarlos – que es la otra cosa que ustedes quieren prohibir. 
Haciendo todo esto, y hacerlo de manera pública y transparente, obviamente le da una gran presencia mediática a ARENA, y en este sentido cierta ventaja política. Pero la misma oportunidad tendrán los otros partidos cuando entren en su proceso electoral interno – siempre cuando se atrevan hacerlo de la misma manera transparente, de cara a sus afiliados y la ciudadanía entera. Si no se atreven, obviamente desaprovechan la oportunidad – y los partidos que realizan primarias verdaderamente democráticas tomarán ventaja.

Pero en este asunto ustedes como Tribunal no tienen porque intervenir. Es como los árbitros quisieran intervenir en las sesiones de entrenamiento de los equipos de fútbol, o en la manera como cada club decide su formación y quien va a quedar en la banca.

Como ciudadano y mucho menos como periodista no voy a aceptar que ustedes me limiten el derecho de hablar de las primarias, comentar los discursos y debates de los precandidatos, cuestionarlos o respaldarlos. Y hacer todo esto público. Lo último (respaldar a candidatos) es un derecho que tenemos cada uno de nosotros, incluyendo periodistas y comentaristas – y cada uno tiene que decidir si y en que forma lo va a ejercer. Nuevamente, no es asunto del Tribunal, es un asunto entre cada uno y su conciencia.


Por suerte, los debates entre y con los precandidatos que ustedes querían parar, no se han detenido. Y en las redes sociales, de todos modos nadie les hace caso. El debate público, de candidatos y ciudadanos, continua. Y así tiene que ser.


Saludos,

(MAS! / El Diario de Hoy)

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