Carta a mis colegas periodistas y editores: No pueden delegar su trabajo a la Fiscalía

Dice la jueza que el fiscal le dijo que en una llamada telefónica interceptada por la Fiscalía, un supuesto cabecilla de una pandilla le dijo a un individuo no identificado que algunos pandilleros estaban “diciendo que dicen” que los líderes de la MS13 recibieron de a saber quién 25 millones de dólares para realizar la tregua y reducir los homicidios…

Esto es lo que a esta altura se sabe. Lo que dijo la jueza y lo que dicen los fiscales. Nada más.
Y este ‘dicen-que-dicen-que-dicen’ se plasmó en titulares de portada de los tres periódicos de El Salvador:

-“Testigo: MS recibió $25 millones por tregua” (La Prensa Gráfica)
-“Revela juez en la audiencia: La MS recibió $25 millones durante tregua” (El Diario de Hoy)
-“Pandilla MS habría recibido $25 mills. durante la tregua” (El Mundo)


Pregunto a mis colegas periodistas y editores: ¿Cómo una información tan poco dura y confirmada puede convertirse en “noticia de verdad” y en titular de portada?

Pregunto a mis colegas: ¿Y las preguntas de rigor que tenemos que responder antes de dar algún hecho como noticia?

¿Quién entregó este dinero, dónde, de qué fondo, con qué autorización?

El único hecho comprobado que tenemos es la afirmación de la Fiscalía de haber escuchado una conversación telefónica entre dos individuos. Uno, el acusado Marvin Quintanilla, lo niega. El otro ni la Fiscalía dice quién es. Entonces, como periodista me pregunto: ¿Cómo hago para conseguir la confirmación que necesito para afirmar, como medio de comunicación, que hubo un pago tan importante de 25 millones de dólares?

También a la jueza habría que preguntar cómo en esta audiencia que exclusivamente fue de imposición de medidas, ella pudo hacer semejante afirmación? Primero, no le tocaba en esta audiencia hacer valoraciones de pruebas. Y segundo, no hay ninguna prueba del hecho (los $25 millones), sino solamente una mención del fiscal quien dijo que alguien dijo que dijeron…

En la corte, absolutamente ningún hecho es cierto mientras no esté debidamente comprobado por testimonios y pruebas físicas admitidas por los jueces. Punto. Esto lo tiene que asumir la jueza, pero también los medios – e incluso los fiscales.

¿Cuándo hemos dado a los fiscales el poder de determinar la verdad? Porque esto estamos haciendo (o permitiendo que se haga), cuando al muy principio de un juicio tomamos y reproducimos como hechos las acusaciones, hipótesis y teorías de conspiración que la Fiscalía plasma en el requerimiento fiscal del caso. En un Estado de Derecho, con esta apertura del juicio, con la acusación formal de la Fiscalía, apenas comienza la búsqueda de la verdad. Cuando ni siquiera ha comenzado el proceso de evaluación y comprobación de las acusaciones, en un juicio no existen hechos y no existen culpables.

Es la regla básica de la justicia.

Entonces, ¿por qué en nuestros medios el requerimiento fiscal (la acusación) se convierte en el guión de la cobertura? Porque esto pasa, por lo menos cuando estas acusaciones corresponden a nuestros propios resentimientos. Esto, que mis colegas me disculpen, es parcialidad. Y cuando los medios reproducen una acusación sin ningún filtro profesional e investigativo, porque sienten que está en concordancia con lo que la gente piensa y pide. Esto, que mis colegas me disculpen, es la versión mediática del populismo.

Aquí solo he escogido el caso de los 25 millones como ejemplo. Pero la cobertura del ‘Operativo Jaque’ durante la última semana está llena de estos ejemplos; cuando los medios, sin ninguna información y comprobación, toman como verdad lo que la Fiscalía sostiene. Tomen un poco de distancia de sus percepciones subjetivas y revisen la cobertura periodística. Llegarán a la conclusión de que la pueden mejorar mucho.

Saludos,
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(MAS!/El Diario de Hoy)