Carta a Norman Quijano

Estimado Norman:
Cuando leí en La Prensa Gráfica el titular "Quijano considera válida la alerta emitida por EUA" y me di cuenta que estaban hablando del comunicado del State Department de Washington que clasifica El Salvador como país donde es peligroso viajar, estaba seguro que al rato ibas a desmentir este artículo. Porque es imposible que un candidato a la presidencia, en vez de defender su país, esté avalando que un gobierno supuestamente amigo emita propaganda que afecta nuestra capacidad de atraer turistas e inversionistas. ¿Para qué diablos tener enemigos, si los amigos nos tratan así?

No, pensaba yo, lo citaron mal a Norman. Cuando hablan mal de su país, un dirigente político responsable sale a la defensa, nunca le da eco a la desinformación, diciendo: "Yo considero (esta alerta) legítima como estado de prevención para sus ciudadanos... a nadie le debe extrañar cuando los mismos salvadoreños expresan que la inseguridad es el tema más acuciante".

Sin embargo, nunca desmentiste estas declaraciones infelices. Dicen que quien calla, otorga. No lo entiendo. Hay sólo dos explicaciones posibles, y ninguna me gusta: Una, que tomaste esta posición simplemente porque no quieres criticar a los amigos en Washington. Sería grave para un candidato. La otra sería que realmente piensas que es justo que Washington emita este juicio negativo sobre nuestro país en un momento en que hemos logrado, por primera vez en décadas, reducir la violencia y salir de la lista de los países más violentos del mundo. Esto significaría que uno de los candidatos a la presidencia de nuestro país no entiende el proceso de la reducción de la violencia que estamos viviendo - ni sus oportunidades y alcances para el turismo, el desarrollo, las inversiones y para la paz social.


Nadie te está pidiendo que te apuntés como promotor de este proceso que empezó con la tregua y ahora sigue con los municipios que quieren convertirse en zonas de paz. Tienes todo el derecho de tener dudas, críticas y reservas. Lo que sí se exige a un candidato presidencial es que no sea obstáculo de este proceso que ya logró evitar la pérdida de miles de vidas salvadoreñas. Además no te conviene. ¿O quieres proyectarte como el candidato que se opone al proceso de pacificación del país?

El hecho que el gobierno de Estados Unidos haya decidido retirar del país (por razones de seguridad) parte de sus voluntarios del Cuerpo de Paz en marzo del 2012, precisamente cuando la tasa de homicidios cae de 15 a 5 diarios, es un error de ellos. Una señal equivocada. El hecho que pongan El Salvador en la lista de los países más peligrosos para visitantes extranjeros, precisamente cuando por nuestros propios esfuerzos hemos salido de la lista de los países más violentos, amerita una respuesta valiente de nuestros líderes. Sin embargo, aparte del ministro de Seguridad ningún político se ha pronunciado. No estás solo, los otros dos candidatos presidenciales tampoco tuvieron el valor de corregirle la plana al State Department. Que lástima...

Pero nunca es tarde. Tanto el proceso electoral como el proceso de reducción de la violencia apenas están comenzando. Hay tiempo para tomar una posición responsable y constructiva, como ya lo hicieron tus colegas alcaldes de Ilopango, Santa Tecla, Quezaltepeque y Sonsonate. Y como ya están al punto a hacerlo 14 alcaldes más, buena parte de tu partido. Digan lo que digan en Washington.

Saludos,
 
(Más!/EDH)