"Va a turistear para conocer el famoso CECOT. Ahí está Andy, un hombre gay venezolano, maquillador de profesión, quien todavía espera que alguien le explique qué diablos está haciendo en este lugar."
En la voz del autor:
Publicado en MAS! y DIARIO DE HOY, jueves 27 marzo 2025
Bienvenida.
Como ministra de Seguridad de Trump, usted es una de las responsables que ahora tenemos a 238 venezolanos encarcelados en nuestro país. Para hoy está programado su visita a El Salvador. ¿Recibiremos al fin respuestas a las preguntas que todos nos hacemos aquí? ¿Nos va a explicar porqué nos dijeron que nos mandarán a un avión lleno de criminales vinculados a la pandilla Tren de Aragua, cuando ahora resulta que sólo uno de los deportados tiene vínculos con esta pandilla y solo 11 de los 238 tienen acusaciones de delitos criminales?
Dicen que va a visitar al CECOT, donde están encerrados los deportados que nos mandaron. La revista alemana DER SPIEGEL informó sobre los vuelos secretos de deportación bajo el título “Nachtflug in die Hölle / Vuelo nocturna al infierno”. ¿Quiere usted visitar al infierno para ver cómo sufren sus deportados? ¿O será porque les va a pedir perdón y organizar con Nayib Bukele, el gran amigo de su jefe, su repatriación a Venezuela?
Lo más probable es que sólo va a turistear para conocer el famoso CECOT. Seguramente ha visto los videos que Nayib Bukele orgullosamente difunde sobre esta su obra magnífica - videos con esta cínica estética de la violencia, del control total, y de la impotencia de los reos que ha desarrollado su equipo de producción de propaganda. Siendo usted la elegida de Donald Trump para dirigir la Secretaría de Seguridad Interna, asumo que a usted le encanta esta estética fascista y quiere ver con sus propios ojos este lugar símbolo del régimen Bukele.
Sería bueno que tuviera el valor de verle en los ojos a Francisco Javier García Casique, el barbero venezolano, quien estaba esperando su vuelo de deportación a su patria, cuando lo metieron, encadenado de manos y pies, a un avión para El Salvador. Casique sale en el video de Bukele - y el fotógrafo estadounidense Philip Holsinger luego describe como lo tenían arrodillado frente a los uniformados armados y anónimos y como estaba llorando y suplicando que por favor no le quiten el pelo. ¿Qué le diría si tuviera la oportunidad de verle a los ojos a este hombre, cuyo único delito fue de carácter migratorio? ¿Le prometería sacarlo de esta cárcel para terroristas en un país al que no debe nada?
También está en el CECOT Andy, un hombre gay venezolano, maquillador de profesión, quien todavía espera que alguien le explique qué diablos está haciendo en este lugar.
Seguramente usted ya recibió el informe de las mujeres que estaban en este vuelo secreto a El Salvador – y que fueron mandados de regreso, porque el CECOT sólo es para hombres? Ellas testificaron de los engaños y maltratos que sufrieron en el avión. ¿Qué ha hecho con estos testimonios – y qué haría con los testimonios que podría recabar en su visita al CECOT? Supongo que nada...
El gobierno salvadoreño organiza visitas al CECOT para políticos, periodistas, youtubers. Van como si fuera un zoológico, viendo las miles de cabezas rapadas y los cuerpos tatuados. ¿Saldrá usted también, como la mayoría de los turistas, fascinada por el grotesco perfeccionismo de esta cárcel? ¿Qué le dirá a Donald Trump cuando le de el reporte de su visita? Tal vez le dirá: ‘Estupendo lugar que tiene Bukele, mandemos a más deportados a este lugar...’
¿Qué le dirá a Nayib Bukele cuando lo reciba en Casa Presidencial? ¿Algo como ‘Gracias, le felicito. Solo prométame que ningún periodista pueda hablar con estos tipos’?
Have fun, dear Kristi Noemi, en el parque de diversiones CECOT y en Casa Presidencial. Si Bukele la recibe en una salita debajo del retrato de un cura, no se asuste, es monseñor Oscar Arnulfo Romero y sólo está en este lugar por equivocación.
Saludos,
* * *
Para Raúl Mijango.
Como todo prisionero político, para sobrevivir
pasó escribiendo, siempre y cuando no le nieguen
papel y lápiz.
Si existiera su libro, quizás no hubiera escrito
esta segunda parte del mío.
Raúl murió el 28 de agosto 2023,
luego de que durante años de encarcelamiento
le negaron la debida atención médica.
Jueves Santo de la Semana Santa 2013. Hoy, por primera vez, llevo a Daniela a una actividad relacionada con pandillas y la tregua. Nunca lo he hecho antes. ¿Fue por miedo que algo podía pasarle a Daniela o a mis hijos? No sé, nunca me sentí amenazado por las pandillas. Ellos siempre me hablaron de sus familias, de sus mamás, de sus mujeres, y sobre todo de sus hijos. Y yo, ni una palabra, por un instinto que me hizo separar a mi familia de este otro mundo...
Cuando le conté a Daniela que Fabio Colindres iba a celebrar en el penal de Mariona el tradicional lavatorio de pies con 12 pandilleros representando a 12 penales, ella dijo: “¿Puedo ir?”
Cuando llegamos a Mariona, en el portón ya tenían aviso por parte del director general de Centros Penales que teníamos permiso de entrar. Se abre el portón, entramos en carro y parqueamos en frente de las oficinas administrativas. Un custodio nos acompaña a la entrada. Traigo cámara y celular, y los que vigilan este portón insisten que es prohibido entrar con celulares o cámaras. Me toca llamar al inspector general de Centros Penales para que dé instrucción de dejarnos pasar con los equipos. Pasamos por unos pasillos, hasta llegar a otra puerta metálica. El custodio que nos acompaña explica a sus colegas, que vigilan esta puerta, que tenemos ‘permiso especial’. Hablan a saber a saber a quién para consultar. Luego de alguna negociación nos abren la puerta. Entramos a un inmenso patio, lleno de cientos de internos. Al centro hay un enorme toldo, que en su centro tiene una fila de 12 sillas y una alfombra. Alrededor hay otros toldos, con sillas para los invitados. Ahí veo a Raúl y Fabio, junto con varios de los jefes de la MS de Ciudad Barrios. Tiberio nos ve y va a nuestro encuentro.
“Tiberio, te presento a mi esposa, Daniela. Daniela, él es Tiberio, es como el alcalde del penal de Ciudad Barrios.”
Tiberio me ve con cara de incrédulo. Nunca se imaginó que iba a traer a mi esposa. Nadie lo hace. Se pinta una gran sonrisa en su cara tatuada. “Un gran gusto, señora. Es un honor recibirla. El Chele tendrá mucho que hacer tomando fotos, así que yo voy a ser su guía en este lugar. Está lleno de maleantes, pero nadie le va a faltar el respeto.” Y se la lleva. Ella, se deja guiar como si fuera pan de todos los días.
Daniela con su guia y guardaespaldas, Penal Mariona. Foto: Paolo Luers |
Me dirijo al escenario al centro del patio. Veo que Tiberio está presentando a Daniela a sus compañeros, uno por uno. Borromeo se me acerca y dice: “Hoy sí me sorprendiste, man. Trajiste a tu mujer. Lo tomo como muestra de confianza. Respeto.”
Los hechos simbólicos más impactantes que se lograron poner en escena para consolidar la tregua fueron los religiosos. Algunos simplemente eran misas, celebraciones, bautizos o bodas dentro de las cárceles, que se celebraron ante cientos de pandilleros. El impacto que tuvo, entre pandilleros y en la opinión pública, la misa que el 26 de marzo 2012 celebraron en Ciudad Barrios monseñor Fabio Colindres y el nuncio apostólico Luigi Pezzuto, acompañados de los músicos del penal y de discursos de los lideres de la MS13, nos mostró́ el poder espiritual, pero también comunicacional, de este tipo de hechos. Ver en su penal al enviado del Papa, era una señal para todos pandilleros que algo importante estaba pasando en la relación pandillas-sociedad. Ver en los medios fotos y videos del nuncio rodeado de feligreses tatuados, de estos que usualmente dan pánico a todo el mundo, era una señal fuerte a la sociedad.
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Monseñor Luigi Pezzuti, embajador del Papa en El Salvador, celebra misa con los pandilleros del penal Ciudad Barrios. Marzo 2012. |
El nuncio, vestido de morado y blanco, con la cabeza descubierta dejando ver su pelo blanco, les dijo a los 2 mil pandilleros reunidos: “Les urjo mantener y continuar este gesto extraordinario de la tregua, que ha nacido desde el corazón de ustedes, movido por la gracia de Dios. Ustedes decidieron aportar a la nación no más muerte sino vida. Esta es obra de Dios, del amor de Dios.”
Fabio Colindres, en su hábito de obispo, dijo a los pandilleros: “Hay muchos que no logran, de momento, entender la posibilidad de que de ustedes puede salir algo bueno. Sin embargo, Cristo vino a demostrarnos que de los hombres y mujeres, cuando abren su corazón a su amor, pueden salir cosas muy buenas. Ustedes tienen que mostrar que esto es cierto.”
Por los pandilleros habló Arístides Umanzor, El Sirra: “Nosotros estamos de buena fe, queremos seguir adelante con este proceso. Estamos conscientes que hemos fallado a Dios y a la sociedad. A nombre de toda mi pandilla MS13 quiero pedirle perdón a la sociedad y pedir que nos den una oportunidad de poder cambiar y de expresar que nosotros también somos salvadoreños, también somos seres humanos. No sólo estamos para hacer maldad. Si nos apoyan en esto, vamos a seguir adelante hacia una paz social.”
Este evento tan inusual, que fue ampliamente reportado en prensa y televisión, tuvo un enorme impacto en la opinión pública. Habíamos logrado, por primera vez, que la gente viera que estaba pasando algo que podría cambiar el país. Habíamos logrado contrarrestar la campaña de deslegitimar la tregua y por lo menos abrir un espacio para mostrar que era real y merecía el esfuerzo de consolidarlo.
Monseñor Fabio Colindres bautiza al hijo del Sirra. Penal Ciudad Barrios, octubre 2013. Foto: Paolo Luers |
Así que decidimos con Fabio Colindres repetir este tipo de hechos con frecuencia. El casamiento del Viejo Lin, dirigente histórico del Barrio 18, en el penal de Cojutepeque; el bautizo del hijo del Sirra, mítico pandillero de la MS13, en Ciudad Barrios; la celebración del primer domingo que los pandilleros presos en Ciudad Barrios recibieron la visita de sus hijos, luego de años que el gobierno les había cortado este contacto. Esta restricción fue parte de la estrategia de mano dura, que inició el presidente Flores en el 2001. El domingo que, por primera vez en años, pandilleros recibieron en Ciudad Barrios a sus hijos, fue uno de los momentos más emotivos que he visto en mi vida. Borromeo abrazando a su hijo de 15 años, a quien lo vio la última vez cuando tenía 8 años y no entendía nada de la vida de su papá. Pasaron horas hablando. “¿Qué tanto le dijiste?” —le pregunté al Diablito después.
“Nada. Tonterías. Y que no se le ocurra meterse en líos, que estudie...”
“Y qué te dijo el bicho?”
“Nada. Sólo me estuvo viendo como si se me pelaron los cables...”
Borromeo con dos de sus hijos. La primera visita de ellos en 7 años. Penal de Ciudad Barrios. Foto: Paolo Luers |
Para el lavatorio de pies, monseñor Fabio Colindres ha pedido a los mareros escoger a doce representantes de todas las pandillas y de diferentes penales —y a la Dirección General de Centros Penales a autorizar su traslado a Mariona. Como se trataba de un acto religioso, concedieron el permiso. Aparte de los ‘doce apóstoles’ elegidos están presentes unos 50 delegados de todos los penales del país. Los internos de Mariona, todos presos ‘comunes’, que no son parte de las pandillas, están muy curiosos de conocer a varias de las leyendas del mundo bajo. Para muchos, es la primera vez que alguien les explica aquella tregua tan extraña, de la cual han oído hablar. Los pandilleros se reúnen con grupos de ellos, contando sus experiencias y explicando sus motivos.
Fabio Colindres ha insistido que este acto religioso no se convirtiera en un show mediático, por tanto no había periodistas presentes. Sin embargo, igual se convirtió́ en un espectáculo, por el solo hecho de que se celebrara ante por lo menos 2 mil internos, que llenan el enorme patio de la prisión y para quienes la visita de las leyendas de las pandillas es el evento del año. Y los cuentos de los 50 representantes presentes de la población reclusa de todas las cárceles del país tendrán un gran impacto.
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Semana Santa 2013. Lavado de piés. Los 12 pandilleros representando a los 12 discípulos de Jesús. Penal de Mariona. Foto Paolo Luers |
En el toldo central, decorado de flores, se sientan los doce pandilleros, representando a los discípulos de Jesús. Y en un medio círculo, parados bajo el sol, aguardan cientos de reclusos, en absoluto silencio. Fabio Colindres, con vestimenta de obispo, explica el significado de esta celebración: “Simboliza que Dios ama a todos, también a los más miserables y los que han cometido crímenes, como ustedes. Pero agarrar la mano que Dios les está dando es una decisión, un acto de ustedes. Depende de su decisión de querer construir paz donde han sembrado violencia. Yo les tomo su palabra. Ustedes dicen que su palabra vale, y yo he visto que pueden honrarla. Mientras acepten este reto de la paz, Dios va a estar con ustedes...”
Y les cuenta que este mismo día, en Roma, el Papa está celebrando la misma ceremonia en una cárcel italiana. “Estamos unidos hoy con el Santo Padre.”
Luego, asistido por su monaguillo Raúl Mijango, el obispo comienza a lavarles luego besarles los pies a estos hombres tatuados, que en su conjunto tienen encima fácilmente condenas de 500 años: por asesinatos, extorsiones, robos...
Pocos de ellos logran detener las lágrimas.
Uno de los doce elegidos, un histórico líder de la MS13, quiso zafarse en el último momento: “Yo no puedo sentarme ahí́, monseñor.”
“¿Por qué́ no?”
“No puedo. Voy a llorar, y si toda esta gente me ve chillando como un niño regañado, ya nadie me va a tener respeto.”
“Al contrario. Sentarte aquí ante Dios y tus pares, es una muestra de valor, no de debilidad”, dice Fabio. Lo convencen, entre todos. Tenía razón: no puede contener las lágrimas cuando monseñor le lava su pie tatuado. Pero se equivocó́: Hablando con muchos de los presos asistentes, me doy cuenta de que terminaron teniéndole más respeto al hombre.