DOS RESERVAS DE LA BIOSFERA EN EL SALVADOR, ¿LAS LOGRAREMOS CONSERVAR?

Las reservas de la biosfera son lugares especiales, que guardan una de las relaciones más importantes para el futuro de la humanidad en la tierra, son ejemplos de convivencia adecuada entre seres humanos y naturaleza. Recientemente en El Salvador se han designado dos Reservas de las Biosfera, ante esta realidad tenemos que saber si solo serán una designación en papel o si El Salvador va a tener la capacidad y dedicación necesaria para que realmente estos sitios sean ejemplo de adecuada convivencia entre seres humanos y naturaleza.

Reserva de la Biosfera es una designación que otorga el programa Hombre y la Biosfera de la UNESCO. Según la definición oficial son sitios que innovan y demuestran una aproximación a la conservación y el desarrollo sostenible, que se encuentran bajo soberanía nacional, pero comparten sus experiencias e ideas nacionalmente, regionalmente e internacionalmente a través de la Red de Reservas de la Biosfera.

En la actualidad existen 529 reservas en 105 países, incluida las 23 recientemente nombradas. Dentro de estas se encuentran dos en El Salvador. La Reserva de la Biosfera “Sierra de Apaneca-Ilamatepec” es la popularmente conocida cordillera de Apaneca y el Parque Nacional Los Volcanes. Este sitio fue nombra debido a que tiene zonas de vegetación de montaña en sucesión primaria, o sea bosques de montaña, y además sucesiones sobre lava, esta son lo líquenes y algunas plantas que crecen sobre las lavas. Además por ser un sitio muy importante como reserva de agua. Tal vez el dato más importante sobre esta reserva sea la presencia de café de sombra, elemento muy importante que refleja una convivencia armónica entre hombre y naturaleza. Ya que la presencia de la sombra de café ha permitido que muchas especies utilicen este hábitat. Además reconocen este sitio por tener un gran potencial para la creación de “ecoempresas” relacionadas al café y otros esquemas de producción.

También declararon Reserva de la Biosfera “Xiriualtique Jiquilizco”, que no es otra que la bahía de Jiquilisco, la cual había sido recientemente declarada como sitio RAMSAR, lo cual significa que es un humedal de importancia mundial. Pues bien, además de esto UNESCO considera que las extensiones de manglar costeros y la población ene el perímetro de la reserva son un ejemplo de producción sostenible, pero muy vulnerable, por lo cual requiere acciones urgente de conservación.

Estas declaratorias son a pedido de lo gobiernos, y UNESCO avala o rechaza las propuestas. Así que el gobierno de El Salvador ha elaborado unas extensas y completas fichas que fueron presentadas a UNESCO. Esto demuestra que el gobierno está sumamente interesado en conservar e invertir en la conservación de estas zonas. También hay que decir que estas declaratorias no son un regalo que se dan y ya está, más bien son un reconocimiento al potencial de los sitios y una obligación de los gobiernos a que -si quieren conservar el estatus de estos sitios- tienen que invertir mucho esfuerzo y presupuesto para que la designación no sea revocada.

Los requisitos para ser designado como una Reserva de la Biosfera son fuertes, y es un gran reconocimiento que se hayan declarado dos sitios de El Salvador. Porque estos lugares tienen que ser representativos de la región e incluir formas de intervención humana. Tienen que tener importancia para la conservación biológica, tienen que ofrecer posibilidad de ensayar y demostrar métodos de desarrollo sostenible a escala regional, y tener dimensiones suficientes para cumplir las funciones de la reserva de la biosfera, y disponer de una zonificación que incluya una zona núcleo legalmente constituida (cuestión que no sé como lo han solventado en El Salvador porque a mi entender el Parque Nacional Los Volcanes no tiene declaratoria legal); tener una zona fronteriza donde se desarrollen actividades y practicas compatibles con los objetivos de conservación. Además de todo esto tienen que aplicar disposiciones organizativas que faciliten la integración y participación de los actores locales con la autoridades públicas, entes privados, desde la concepción, hasta la ejecución de las funciones de la reservad de la biosfera. También tienen que haber adoptado medidas para crear mecanismos de gestión, utilizando los recursos y las actividades humanas en las zonas externas; una política o plan de gestión de la zona; una autoridad o dispositivo institucional encargado de aplicar este plan, y un programa de investigaciones, observación permanente, educación y capacitación.

Como ven, los requisitos son muchos y no sencillos de cumplir. Lo que más llama la atención es que se necesita una autoridad encargada de aplicar el plan de gestión, esto a mi entender no existe ni en Jiquilisco ni en la cordillera de Apaneca. Esto será como siempre el gobierno salvadoreño resuelve estas cuestiones, o sea delegando la responsabilidad a una ONG, seguramente con un presupuesto escaso; o será que el Ministerio de Medio Ambiente estará pronto a crear oficinas regionales en estos lugares. Lo veo difícil ya que las noticias recientes hablan de una fuerte disminución del presupuesto para el 2008. Difícil de creer cuando se escucha que la falta de gasolina o el no tener un vehiculo son una de las mayores preocupaciones de los encargados de supervisar el estado del medio ambiente en todo el país.

Entonces, ¿nos sentimos feliz de este gran reconocimiento de la labor bien hecha en El Salvador, o más bien hay que sentirnos triste, porque seguramente del papel no saldrá? Espero que sea este un caso de esos raros en este país que el gobierno y su ministro del ramo aprovechen este gran reconocimiento y lo utilicen para dar ejemplo de cómo se tienen que hacer las cosas en todo el país, porque al final de cuentas la reservas de la biosfera son eso, ejemplos para el mundo de buenas practicas entre hombre y naturaleza; ejemplos de que se puede tener una mejor relación entre desarrollo, consumo, mercado y producción, con conservación, desarrollo social y solidaridad. Y UNESCO nos ha dicho que tenemos dos ejemplos en El Salvador. ¿Por qué no hacemos entonces que todo el país funcione con esa mentalidad y ese desarrollo? Seguramente así seremos un gran país el día de mañana.

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