Asociaciones de Conservación de Tortugas Marinas – ACOTOM

El modelo de conservación de tortugas marinas en El Salvador basado en la conservación mediante corrales de incubación y el pago por servicios de recolección, es un modelo complicado y requiere de una constante inyección de recursos económicos. Los tortugueros que se dedicaban al saqueo ilegal de huevos de tortugas, han dejado esta práctica, porque ahora es penado por la ley y porque tienen una alternativa económica, la cual es convertirse en recolectores de huevos de tortugas de alguno de estos corrales de incubación.
Para que el modelo subsista, hay que pensar en formas creativas cómo vamos a hacer que los corrales de incubación sigan activos. La primera y más importante medida es que la comunidad costera tengan real y genuino interés en conservar las tortugas marinas. Lo segundo pasa por cómo hacer que siga existiendo dinero suficiente para que se alimente el sistema.
Sobre lo segundo podemos discutir bastante, sí debe de existir un subsidio permanente de gobierno, o un fideicomiso creado por fondos privados, distintas ONG buscando fondos internacionales y nacionales administrando distintas playas, compensaciones ambientales según lo que señales los estudios de impacto ambiental, etc. Dentro de esta multitud de acciones está la respuesta que necesitamos para financiar este modelo de conservación.
Donde no debería de haber duda es en la primera parte, el involucramiento comunitario es una condición sine pro quo para que exista el modelo. Por esto se crearon las asociaciones de conservación de tortugas marinas.
Las asociaciones de conservación de tortugas marinas (ACOTOM) son un gran legado que dejó el programa de conservación de tortugas marinas y mejoramiento de los medios de vida de las comunidades costeras. Este programa, gracias a la generosidad del pueblo de los Estados Unidos, creó asociaciones comunitarias distintas, directamente relacionadas con la conservación y gestión de los recursos naturales.
Comúnmente los que trabajamos en desarrollo local, estamos familiarizados con las Asociaciones de Desarrollo Local (ADESCO) esta figura según el código municipal se definen de la siguiente manera: Art. 118 establece que: “- Los habitantes de las comunidades en los barrios, colonias, cantones y caseríos, podrán constituir asociaciones comunales para participar organizadamente en el estudio, análisis de la realidad social y de los problemas y necesidades de la comunidad, así como en la elaboración e impulso de soluciones y proyectos de beneficio para la misma. Las asociaciones podrán participar en el campo social, económico, cultural, religioso, cívico, educativo y en cualquiera otra que fuere legal y provechoso a la comunidad.”
Basándonos en lo que establece el código municipal vemos que el mandato de las ADESCO es bien amplio. Por lo que FUNZEL se dedicó durante el año 2012 y 2013 ha hacer un amplio proceso de consulta dentro de las comunidades. Se trabajó con más de 30 comunidades costeras distintas, en más de 120 kilómetros de playa, donde básicamente se preguntó cuál era el método que quería utilizar para trabajar comunitariamente.
Dentro de los modelos comunitarios podíamos optar por utilizar las estructuras ya creadas, en muchos ya identificadas con la conservación de la tortuga marina, en otros casos con ninguna relación. Al preguntarle a la comunidad como hacíamos para garantizar el involucramiento comunal, nosotros sugerimos trabajar con las ADESCO, pero nuestra sorpresa fue que la comunidad tortuguera nos dio una respuesta distinta.
Las ADESCO que más tiempo tienen de funcionar, al igual que las ONG y Fundaciones, tienen un talento considerable para proponer dentro de sus funciones una infinidad de tareas y se han vuelto expertos en todo. Se han vuelto un sinónimo de participación comunitaria y es la forma más fácil para que ONG o instituciones, a veces un poco perezosas, digan que han “consultado” o “involucrado” a toda la comunidad.
El trabajo difícil es involucrarse tanto dentro de una comunidad para ver la legitimidad y representatividad de la asociación en cuestión. Ver si toda la comunidad se siente partícipe de lo que la directiva de la ADESCO propone. Se vuelve difícil ver si esos liderazgos históricos se mantienen, porque solo a través de ellos vienen proyectos, o porque legítimamente son líderes o lideresas.
A veces sucede también que aunque la ADESCO está completamente involucrada con los problemas comunales y hay liderazgos reales, las necesidades son tantas que se descuidan algunos sectores. Las tortugas marinas para algunas ADESCO no son sus prioridades. Pero para los tortugueros, si son su prioridad, son su vida, o más bien han sido parte integral de sus noches hasta que llegó una veda que todavía no terminan de entender.
Así salimos a preguntar a la comunidad y en especial a los tortugueros como querían trabajar, como querían que nosotros los ayudáramos. Los proyectos acaban y el financiamiento internacional también, así que de qué manera podíamos garantizar que el esfuerzo continuara, la única manera era que el grupo tortuguero se organizara y presionara para gestionar el recursos tortuga de una manera integral para la conservación y que los propios interesados de la zona fueran los que asumieran el control de su propia playa.
Desde FUNZEL, tratamos de hacerles ver, la ventaja que tenía trabajar con las estructuras comunales ya existentes. A pesar de esto la decisión de la mayoría fue creemos nuestras propias asociaciones. Así surgen las ACOTOM, no con el ánimo de dividir la comunidad como algunos han tratado de decir, sino con el ánimo de que los tortugueros tuvieran toda la oportunidad de traer la discusión a sus casas. Que tomaran el liderazgo por la conservación de las tortugas marinas. Que los señores involucrados en salir todas las noches a buscar estas tortugas tuvieran vos de mando y que un genuino liderazgo tortuguero fuera creado desde la playa misma. Haciendo y promoviendo una genuina democracia participativa.
Como era de esperarse todas las cosas nuevas encuentran resistencia. Las ACOTOM, estos señores de las tortugas, han enfrentado una infinidad de dificultades, alcaldías que no entienden el código municipal, instituciones de gobierno que los acusas de dividir, cuando son la gente más importante en el esquema de conservación de las tortugas marinas. Las ACOTOM, no por promoción de una ONG, sino por la fuerza de sus miembros han llegado para quedarse.
Hay algunas que tienen un gran éxito y hasta han logrado ser bien vista antes los ojos de la mayoría, como lo es la Asociación de tortugueros de playa Los Pinos Cangrejera (ATOPLOPC), una de las asociaciones que se creó con el programa. Otras como la Asociación de conservación de tortugas de Isla de Mendez que casi han pasado al olvido. Todas son importantes y todas representan un esfuerzo real comunitario por el tema de las tortugas. Es este esfuerzo de la gente y para la gente que no se tiene que perder. Ahí “para la gente” es que tienen que ir nuestros apoyos, ya FIAES con su programa Quelonia está apoyando a algunos como ATOPLOPC, ahora necesitamos que más nos involucremos a apoyar estas ACOTOM.
Así que les urjo que busquemos apoyo para las asociaciones comunitarias, les urjo a que hablemos con ellos, que removamos el árbol para que los frutos malos se caigan y que estos nuevos frutos sean apreciados, porque son el futuro de las tortugas marinas en El Salvador.