sábado, 31 de marzo de 2012

Carta a mis lectores

Estimados amigos:

me dan lástima: me aguantaron 499 cartas, y ni siquiera con el número 500 va a terminar la jodedera: dejaré de mandar misiles cuando se me terminen los temas y los personajes... o cuando se me acabe el humor o las ganas de joder. Entonces, nunca.

Escribir estas cartas tres veces a la semana es un dolor de cabeza, porque a veces me falta el tiempo. Lo que nunca me falta son temas. Hoy por ejemplo hubiera podido mandar como 6 cartas:

- a Romeo Lemos del canal 12, preguntándole por qué se puso tan nervioso y manso cuando entrevistó a los pandilleros. No había que pedirles tanto permiso y perdón, no tuviste que culebrear tanto frente a ellos... ¿No entendiste que ellos querían hablar?

- al diputado Guillermo Gallegos: todos nos estamos revolcando de risa con el chiste de que quiere ser fiscal general de la República. Claro, y luego ponemos al Viejo Lin de jefe de policía y a alguien del Sindicato del Seguro Social como ministro de trabajo. Ay, disculpen, este chiste no funciona, porque la realidad (o más bien Funes) ya puso ahí a Centeno. Y cuando la realidad supera a los chistes, la risa se nos queda histérica...

- a Sigfrido Reyes, quien para seguir jugando a presidente en la Asamblea está dispuesto de vender la fiscalía a Gallegos y la presidencia de la Corte Suprema a Ulises del Dios Guzmán. O sea, dispuesto de cagarse en el sistema judicial, con tal que GANA le de los votos en la Asamblea...

-  a ministro Carlos Cáceres, que no tiene empacho en confesar que nos está robando 120 millones en intereses a nuestros fondos de ahorros de pensiones, porque si paga la tasa comercial “quiebra el gobierno”... ¡Que galán que nos obligás a subvencionar al gobierno!

- a Mauricio Funes, el único salvadoreño bronceado antes de entrar en vacaciones, y que todavía regaña a los periodistas diciendo: “¿Y quién les ha dicho que estuve en una casa de playa?” Tiene razón, sean más serios, colegas: Tal vez el hombre estuvo en una casa de montaña...

- a mi amiga Ana Guadalupe Martínez pidiéndole que renuncie al pescado si Parker realmente da apoyo al tamal que está armando FMLNGANA en la Asamblea para remover a los magistrados de la Sala de lo Constitucional. Por pura venganza política, y para destruir la independencia judicial...

Ya ven, temas siempre hay. Y personajes que necesitan recibir mis cartas, también. Yo les prometo: una vez al mes voy a mandar una carta positiva a alguien que está haciendo bien las cosas.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

jueves, 29 de marzo de 2012

Carta a los diputados salientes

Estimados diputados:

¿Se olvidaron del decreto 743, o sea de su último atentado contra la independencia de la Corte Suprema? ¿Tienen tan corta memoria que se olvidaron del terremoto político que al final los hizo retractarse y dejar en paz a la Corte y su Sala de lo Constitucional?

Pues, parece que sí. Porque ahora algunos de ustedes están armando otro tamal peor: Elegir en la Asamblea saliente al nuevo fiscal general, al nuevo presidente de la Corte Suprema, y a cinco magistrados de Corte - y de un sólo repartirse la directiva y la presidencia de la nueva Asamblea.

Lo que ustedes tal vez todavía no se han dado cuenta: Es un tamal tan apestoso que cualquiera que se lo traga, se suicida. A esta altura, cuando ya los ciudadanos les han quitado en las urnas la mayoría calificada mal habida durante los últimos tres años, repartirse estos cargos entre ustedes, es un pecado que los ciudadanos (y sus propias bases) nunca les van a perdonar. Sólo pensar que su partido pudiera prestarse a una maniobra para que la Fiscalía General o la presidencia de la Corte Suprema quede en manos de GANA, sólo para que Sigfrido Reyes pueda seguir jugando a presidente en la Asamblea Legislativa – esto le daría vómito hasta a los militantes del Frente.

Los diputados de CD, PES y CN tienen que hacerse una reflexión seria: o se hacen cómplice de este chanchullo, esperando que les dejan algún huesito en la Asamblea, y terminan de perder lo poquito que les quedaba de credibilidad; o se oponen, se quedan sin huesito, pero recuperan credibilidad ante la opinión pública.

Cualquier diputado con un resto de decencia tiene la obligación de asegurar que sea la nueva Asamblea, la única que tiene legitimidad ganada en elecciones, que decida sobre la Corte Suprema, la Fiscalía y el endeudamiento del país. Y si piensan que ahora es cuando, porque ya pasaron las elecciones, y que hasta las próximas elecciones la gente se habrá olvidado de sus traiciones – no hagan cuentas alegres: Van a pagar sus pecados en el 2014. Nosotros nos encargaremos que nadie se olvide...

Piénsenlo bien.

Paolo Lüers
(Más!/EDH) 




miércoles, 28 de marzo de 2012

La terrible tentación de agarrarse del personaje más popular

Lo más estúpido que podrían hacer los dos partidos grandes es apresurarse a nombrar sus candidatos presidenciales basados en una lectura simplista de las recién pasadas elecciones de alcaldes y diputados. Las votaciones del 11 de marzo no fueron primarias para medir la fuerza de las diferentes figuras ‘presidenciables’.

Partido que no entiende que las presidenciales se definen con otros criterios que elecciones de alcaldes y diputados, está perdido. Es absurdo mencionar a Norman Quijano y Oscar Ortiz como favoritos para conseguir la candidatura presidencial de sus respectivos partidos, sólo por que han logrado grandes victorias en sus municipios. Igual absurdo sería decir que Ana Vilma de Escobar y Sigfrido Reyes, sólo por ser los más votados de sus partidos, se posicionaron como candidatos presidenciales.

Es absurdo por varias razones. Primero de todo, porque antes de pensar en nombres para candidatos, hay que pensar en perfiles. ¿Qué tipo de presidente necesita el país, en función de qué visión del futuro? ¿En qué tipo de partido me quiero transformar  en los próximos años? ¿Y entonces, qué tipo de candidato necesita mi partido para unificar a mi partido (y posiblemente al país) en función de una determinada visión de país?

El caso ideal sería que el candidato que más corresponda a este perfil sea al mismo tiempo el más popular y conocido. Pero esto no es lo más probable ni es indispensable. Los partidos tienen que tener la apertura de tomar en cuenta candidatos que tal vez prometen ser buenos presidentes, aunque no sean los más populares. Los partidos tienen que tener la sabiduría de construir un equilibrio entre buscar, pensando en las elecciones, un candidato ganador; y buscar, pensando en el país, un presidente con visión y capacidad de gobernar.

Por esto, cuidado con la terrible tentación de agarrarse del personaje más popular. Ya llevamos dos presidentes sumamente populares, que han sido buenos candidatos pero pésimos presidentes...

El país no aguantaría a un tercer presidente de esta característica. El próximo presidente tiene que ser alguien con una clara y realista visión del futuro del país; con un compromiso confiable con la institucionalidad democrática; y quien sepa armar y conducir un gabinete de gobierno con capacidad ejecutiva.

Como el próximo presidente va a provenir de uno de los dos partidos grandes, FMLN y ARENA tienen la obligación de entrar, antes de discutir posibles candidaturas para el 2014, en un proceso profundo, transparente y participativo de definición de su proyecto político. Para precisarlo mejor: ARENA tiene que explicar en qué su próximo gobierno y sus políticas públicas se van a diferenciar de sus gobiernos anteriores, sobre todo del último de Tony Saca; pero diferenciar de fondo, no de maquillaje. Y el éxito del FMLN dependerá de su capacidad de presentar al país un proyecto político sustancialmente diferente al que actualmente está implementando junto con Mauricio Funes.
 
Así como el Frente no puede simplemente decir “El cambio sigue”, como lo hizo para las elecciones recién pasadas y perdió, lo peor que podría hacer ARENA es dejar pensar al ciudadano que con un futuro gobierno de derecha regresaríamos a la situación antes del ‘cambio’. 


Este proceso necesario de redefinición de los proyectos políticos de los dos partidos grandes no puede ser contaminado por consideraciones populistas, ni siquiera de popularidad de los candidatos. Partido que comete este error, con seguridad va a perder, aunque agarre al más popular entre sus precandidatos. E incluso si lograra ganar las elecciones, perderá todo porque su gobierno sería una desastre...

Aparte de esto, ambos partidos tienen que definir con transparencia el proceso que van a implementar para construir su proyecto político, para definir el perfil de su candidato, para el proceso de pre-candidaturas y el debate interno, y por ende para el mecanismo de selección de su candidato. ARENA no se puede dar el lujo de cometer el mismo error del 2008/9, de manipular su proceso interno a favor de una candidatura impuesta. Y no estoy seguro si el FMLN se puede dar el lujo de seguir definiendo desde la cúpula a su candidato. Sobre todo cuando tenga una competencia interna entre varios pretendientes internos...

Antes de haber definido bien las reglas, los plazos, y los mecanismos de decisión, para cualquiera de los dos partidos sería un suicidio abrir el debate sobre nombres y permitir las campañas internas entre precandidatos. Mientras no estén definidos los proyectos políticos, ni siquiera se puede considerar que todos los nombres están sobre la mesa. Porque cada proyecto específico requiere del candidato idóneo.

Repito: Las recién pasadas elecciones no fueron primarias ni semifinales. ¿Cómo va a haber primarias o semifinales antes de que haya reglas y cuando todavía esté abierta la inscripción a la carrera?
(El Diario de Hoy)

martes, 27 de marzo de 2012

Carta a Mauricio Funes

Estimado señor presidente:

Por donde sea que esté, tal vez lea esta carta vía internet. Me imagino que usted como jefe de Estado, aunque hay decido ausentarse por ya dos semanas y no atender en persona los negocios del gobierno, se mantiene informado y conectado vía blackberry e internet.

A mi no me preocupa que usted esté ausente. Hay quienes le reclaman que no ha intervenido en el debate sobre las pandillas, el traslado entre cárceles, la tasa de homicidios que hoy ocupa el 90% de las horas de entrevistas televisivas. En este tema más bien le agradezco su silencio. Es demasiado delicado para que los gobernantes lo enreden más. Ya lo enredó el ministro Munguía Payés hablando más de la cuenta.

Aunque tampoco, sólo para que no le pregunten sobre este tema, usted tuvo que esconderse del todo. Hay gente a quienes les resulta inquietante no saber adónde está su presidente. Y todas estas acciones de despiste tampoco ayudan a que la gente está tranquila: mandar la caravana presidencial a correr por toda la ciudad... La gente no se cree esto, porque saben perfectamente que usted no es el único que usa esta exhibición de poder, sino que también sus hijos, su esposa, y a saber quiénes más...


O el otro truco que hizo el otro día: hacer que Casa Presidencial emita un comunicado diciendo que no hay cumbre presidencial en Guatemala, que más bien usted está esperando que la reprogramen, cuando el día siguiente vemos a sus colegas presidentes reunidos en Antigua extrañándolo a usted. Da un mal ejemplo: ya me va a decir mi hijo que mañana no va asistir a sus exámenes y mejor esperar que los reprogramen...

Al fin no sabemos si usted salió del país o está escondido aquí mismo. No nos tiene que decir ni adónde está ni qué está haciendo. Sólo avise que no va a estar. Y asume el vice. Bueno, el hecho que fue el vicepresidente Sánchez Cerén quien el viernes recibiera en Casa Presidencial a tres embajadores para recibir sus cartas credenciales, indicaba que él estaba ejerciendo la presidencia. No podemos tener dos presidentes, ¡Dios guarde!

Así que yo le recomiendo lo siguiente: Ya que se tomó estas semanitas, de una sola vez haga puente con Semana Santa. De todos modos, de aquí a Semana Santa no pasa nada, sólo que su ministro de Haciendo quiere caer a los fondos de pensiones; sólo que algunos diputados de su partido quieren romper su palabra y usar la mayoría que todavía tienen en la Asamblea saliente (y que perdieron en las urnas) para nombrar magistrados de la Corte Suprema.

Felices vacaciones sin preocupaciones le desea Paolo Lüers

(Más!/EDH)

jueves, 22 de marzo de 2012

Carta a monseñor Fabio Colindres

Monseñor:

Tengo muy poco trato con jerarcas de la Iglesia. Y en una gran cantidad de asuntos tengo marcadas diferencias con ustedes. Pero usted sí me convenció. Me gusta la gente que defiende sus convicciones aún cuando van contra corriente.

Lo conocí en ocasión de la conferencia de prensa que dio sobre su papel en este asunto polémico del ‘cese al fuego’ pactado entre las dos pandillas, que durante años se estaban matando entre ellos llevándose de encuentro a miles de jóvenes, niños y vecinos.

Mis colegas periodistas lo estaban crucificando y tratando de poner en ridículo. Sólo vea el titular mal intencionado que le sacó La Prensa Gráfica: “Obispo dice que logró la conversión de pandillas” – como si usted hubiera reclamado haber producido la milagrosa transformación de 50 mil maleantes en santitos. Y mientras usted estaba dando su informe, ya me salieron en twitter mensajes como: “El pueblo elegido de dios, las maras.” -- “¿Por qué no se nos había ocurrido antes? ¡A los pandilleros se les cura con la oración!” -- “Alguien en su sano juicio hubiese imaginado que el 1er gobierno de izquierda iba a unir a iglesia y fuerza armada para pajearse a la gente?”

Pero no se preocupe, monseñor: El problema no es suyo, porque su mensaje era claro. Si alguien no lo entendió, es porque no quería. Usted contó una historia que cualquier niño puede entender: la historia de cómo en el momento correcto, el hombre correcto con el mensaje correcto (porque sencillo, sincero y desinteresado) logra provocar una reacción en un grupo de pandilleros que ni ellos ni nosotros pensábamos posible. 

Era el momento correcto, porque ellos, sin saberlo, ya habían llegado a preguntarse si tiene sentido seguir con la escalada de violencia que se harta sobre todo a ellos, sus familias, sus adeptos... El mensaje correcto, porque usted sólo les dijo: hay un camino... Y así logró que estos hombres se arriesgaran a dar el paso de la reflexión a la decisión: parar la violencia, para ver qué pasa, para ver si se abre un camino.

Usted habló de milagro. Así es que ustedes hablan. Como yo no creo en milagros, simplemente hablo de realismo: ustedes provocaron que este grupo de hombres se atreviera a ver la realidad oculta detrás del tremendo resentimiento y machismo que han desarrollado: la verdad que están jodidos, que sus familias están jodidas, que en esta locura no tienen nada que ganar, ni siquiera la supervivencia...

El hecho es: tomaron la decisión (todavía muy frágil) de bajar el nivel de violencia. Puede fracasar. Puede funcionar. Depende de todos nosotros. Incluso si funciona, los miles de pandilleros no van a dejar de delinquir, pero tal vez tendremos una delincuencia ‘normal’ que no mata a 15 personas al día.

Ya esto sería ganancia. Gracias, monseñor por su necedad y paciencia.

Paolo Lüers
(Más!/EDH)

Columna transversal: El mensaje del votante


Yo no sé como lo hacen mis colegas para descifrar, leyenda los números electorales, la mente de los votantes. Deben tener un don sobrenatural que lastimosamente no tengo. De otra manera no me explico cómo pueden saber que “la voluntad del votante era que los partidos dejen de confrontar y se pongan de acuerdo.”

¿Cuál votante? ¿Y cómo hicieron los que votaron por el FMLN y los que votaron por ARENA y los que votaron por Gana a expresar lo mismo?

¿No será más probable que muchos de los que votaron por ARENA simplemente querían mandar un sólo mensaje: Queremos que en los próximos 3 años prevalezcan en la Asamblea las ideas de la oposición? Y que muchos que votaron por el Frente tomaron en serio la propaganda de su dirección de que se trataba de conquistar una mayoría legislativa para “dar más fuerza al cambio”?

Me parece mucho más lógico asumir que cada uno votó para dar fuerza al partido de su elección que adivinar que en el fondo tanto los que votaron por un partido como los que votaron por el otro como los que no votaron lo hicieron para mandar un sólo mensaje: que los partidos se pongan de acuerdo.

Es más lógico pensar que el que vota por el FMLN expresa su adhesión a la ideología profesada por tal partido que especular que manda un mensaje exigiendo la superación de las ideologías.

En vez de preguntar a la bola de cristal, prefiero dejar hablar a los números. Analizando los números se puede perfectamente concluir que si el Frente convirtió las elecciones en un referéndum entre el voto por bandera y el voto por persona, lo perdieron. El 54.13% de los votantes decidió votar por persona, y sólo el 45.87% por bandera. Y esto a pesar de la campaña abierta del FMLN en favor del voto por bandera, y de la campaña del TSE encubiertamente en favor del voto por la bandera.

Es interesante hacer esta análisis partido por partido. Sólo los votantes del Frente votaron mayoritariamente por bandera (53.18%), mientras que los votantes de todos los demás partidos prefirieron el voto por persona: Arena 59.56%, CN 59.05%, CD 59.22%, PES 60.57% e incluso Gana con 51.02%.

A pesar de esta victoria del voto por persona, esta nueva forma de votar todavía no logró dibujar imágenes claras de cómo las bases quieren influir en la correlación de fuerzas y tendencias dentro sus partidos. En ARENA el voto por persona favoreció tanto a renovadores como a conservadores, nuevos y antiguos. Por lo menos produjo mayor pluralidad y apertura. En el FMLN casi no se ve este efecto, simplemente porque las listas para diputados no ofrecían variedad de opciones. Ahí los votantes castigaron a los ortodoxos en sus alcaldías, simplemente desbancándolos.

También ARENA planteó a sus votantes un especie de referéndum: ¿Quieren devolver a ARENA el peso que perdió, no en las elecciones del 2009 sino en la compraventa de diputados luego de estas elecciones? Este referéndum lo ganó ARENA con creces: resulta que su base electoral había quedado intacta, recuperaron con creces lo perdido por la deserción de los diputados de Gana. Algunos votos se habrán llevado los primos Saca y Gana, pero fueron más que compensados por otros votantes conquistados por ARENA precisamente por el hecho de haberse separado de sus elementos más corruptos.

¿Cómo se explica entonces el hecho que Gana, en contra de los pronósticos y deseos de muchos que no le vimos esta fuerza electoral, ganó en las urnas casi el 10% del voto popular y 11 diputaciones? Bueno, aun sin bola de cristal se puede afirmar que la mayor parte de estos votos no proviene de ARENA. Una buena parte la traja a Gana Will Salgado: votantes que en el 2009 votaron por el PDC. Otra parte se las arrancó a otro árbol caído, el PCN/CN, junto con candidatos a alcaldías. Y una parte del voto que esta vez cayó a Gana, parece provenir del FMLN. Probablemente no de su voto duro, que más bien se mantuvo, sino del voto extra que en el 2009 se unió al FMLN en apoyo a Mauricio Funes.

(El Diario de Hoy)

miércoles, 21 de marzo de 2012

Una oportunidad

Durante una semana el país estuvo especulando: ¿Hubo o no hubo negociación oculta detrás del traslado de 30 pandilleros de la cárcel de máxima seguridad a prisiones normales - y detrás de la sorpresiva reducción de la tasa de homicidios?

Al fin se reveló: Sí había negociación. Si hubo acuerdos. Pero no entre gobierno y pandillas, como muchos sospecharon, sino entre las dos pandillas principales. Esta es la versión que este martes en la tarde revelaron monseñor Fabio Colindres, obispo del Ordinariato Militar de El Salvador, y de Raul Mijango, ex-comandante guerrillero, en una conferencia de prensa.

Estas dos personalidades sirvieron como facilitadores en un proceso que describen de “primero de reflexión, cada pandilla por separada, y luego de diálogo”. En este proceso los líderes de las dos pandillas llegaron a decretar una tregua en la guerra entre las dos agrupaciones criminales. Esta guerra entre pandillas rivales es responsable de la mayoría de los muertos en la escandalosa estadística salvadoreña de homicidios de los últimos años. Por esto, la drástica reducción de la cantidad de homicidios.

Todo empezó con una intervención humanitaria de la Iglesia Católica. Monseñor Fabio Colindres relata que, viendo caso por caso la situación de salud y legal de varios de los pandilleros, sobre todo en Zacatecoluca, se dio cuenta que tanto los líderes de una como de la otra pandilla, por separados, estaban aterrizando a las mismas reflexiones: ¿Vale la pena seguir la guerra entre nosotros mismos? ¿Podemos nosotros y nuestras familias sobrevivir una mayor escalada del enfrentamiento contra un Estado que está comenzando a organizarse para desarticularlos? ¿No será que se nos está agotando la energía social para seguir en esta doble guerra? En la visión del obispo, es un acto de reconversión. O un milagro, o un acto de Dios. En la visión mía, es un acto de realismo...

Colindres se da cuenta que más allá de la posibilidad de resolver algunos problemas de carácter humanitario de algunas personas o de un grupo determinado se estaba abriendo la oportunidad de resolver el problema del país. Habla con David Munguía Payés y le traslada su descubrimiento. El nuevo ministro de Seguridad le da luz verde a seguir explorando. Los reos proponen incorporar, además de la Iglesia, a otro facilitador, con la condición que no sea ni político ni funcionario público. Alguien propone a Raul Mijango y todos lo aceptan.

Inicia la segunda fase: hablar con más pandilleros, en varias cárceles, para ver si comparten las reflexiones e inquietudes de sus líderes históricos recluidos en Zacatraz. Llegan a la conclusión que sí. Tercera fase: Facilitar el diálogo entre los líderes de las dos pandillas.

La meta: crear las condiciones para reducir y luego suspender la guerra entra las dos pandillas. Lo sorprendente: sobrepasan la meta. No sólo suspenden -por lo menos temporalmente- la guerra entre pandillas, también acuerdan suspender una campaña violenta de desestabilización de las elecciones, y además revocar la “luz verde” dada a las clicas en todo el país hace un par de meses de matar a integrantes de la Fuerza Armada y de la PNC y sus familiares.

Surgió un problema práctico: ¿Cómo puede el liderazgo de unas organizaciones criminales recluido en condiciones de aislamiento en Zacatraz asegurar que los miles de pandilleros organizados en docenas de clicas en todo el país cumplen con estas directrices? De repente la gestión de monseñor Colindres se volvió sumamente estratégica: Había que trasladar a los principales arquitectos del “acuerdo” a las cárceles donde se encuentran los mandos operativos de las dos pandillas, para que de hecho pueden asumir el mando directo de sus organizaciones y hacer valer su autoridad.

Se hace el traslado. Parece que con el cuidado que en ningún caso se haga concesiones que violen la ley existente. Este es el arte de esta iniciativa: los facilitadores plantean a las autoridades la situación legal y/o de salud de los reos que tienen derecho o necesidad de traslado. Al mismo tiempo les plantean la disyuntiva: Estos hombres están dispuestos a dar pasos concretos para revertir la escalada de la violencia, pero sólo lo pueden hacer si los sacan de régimen de aislamiento de Zacatraz. Si no los trasladan, el ‘acuerdo’ no funcionará.

El ministerio tuvo mucho cuidado en enfatizar que el traslado de los reos no es una concesión ni un privilegio. Según el ministerio, el traslado tiene asidero legal en la situación concreta de los reos. Ahora nos damos cuenta que además era una necesidad indispensable si se quería que ellos aporten al desmontaje de las campañas de violencia masiva.

Según monseñor Colindres y Raul Mijango, los pandilleros entienden y aceptan que no pueden pedir nada que no les corresponda por ley. Ellos cuentan que no se les ha prometido nada fuera del marco de la ley. Ni ellos, ni mucho menos el gobierno.

Si es así que los líderes de las dos pandillas aceptaron desmontar la violencia a nivel nacional sin exigir amnistía ni privilegios, sino simplemente que se les aplique justamente la ley y las normas humanitarias, esto realmente constituye una oportunidad para el país que no nos podemos dar el lujo de no cuidar, proteger y aprovechar al máximo.

Entiendo el escepticismo de muchos que no se pueden imaginar que los pandilleros estén actuando de buena fe, y por tanto no creen que este beneficio de una tasa de homicidios sea sostenible.  Tengo las mismas dudas. Tampoco creo en milagros. Pero sí creo que el realismo se puede imponer.

¿No será que todos -el Estado, el gobierno, la sociedad entera- tenemos la obligación de hacer todo lo posible para hacer funcionar este experimento? Todo lo posible dentro del marco de la ley. Ni más, pero tampoco menos. 
(El Diario de Hoy)

martes, 20 de marzo de 2012

Carta a los fariseos

Estimados:

Cuando escuchamos hablar de ‘pactos’ del gobierno con pandilleros, se nos paran los pelos. Cuando alguien, además, insinúa que hay pisto de por medio (o sea que el gobierno esté tratando de ‘comprar’ una tregua), se nos encienden todas las lámparas de emergencia.

Antes de que se nos desborde la indignación, detengámonos un rato para reflexionar: ¿Tenemos realmente suficiente información para juzgar? Hasta ahora tenemos sólo dos informaciones confirmadas: una, que hace dos semanas unos 30 líderes históricos de las dos pandillas fueron trasladados de la prisión de máxima seguridad a cárceles ‘normales’. Y dos, que en las últimas dos semanas la tasa de homicidios bajó casi a un tercio del nivel usual: En vez de 14 muertos diarios, de repente sólo hay unos 5. En dos semanas, unos 100 salvadoreños se salvaron de ser asesinados.

Todo lo demás es conjetura. Las autoridades no hablan claro. El Faro, apoyándose en ‘fuentes’ de inteligencia que saben filtrarle pistas que nadie puede comprobar, habla de pactos hechos y de pisto entregado. Los fariseos de todos los colores emanan indignación: ¿Cómo se atreven a pactar con delincuentes? Incluyendo políticos y analistas que normalmente no le creen a El Faro.

Nadie dice: Ojala que se mantenga esta tasa de homicidios...
Nadie pregunta si puede ser la verdad cuando el ministro David Munguía Payés categóricamente desmiente que se trata de un pacto entre gobierno y pandillas.
Todos asumen que si la tasa de homicidios bajó, tiene que haber algo oscuro detrás. Como no existen milagros, tiene que ser un pacto con el diablo...

Yo tampoco creo en milagros. Pero tampoco creo que la teoría de la conspiración sea la explicación del mundo. Deben existir otras verdades desconocidas...

¿Y por qué no dice la verdad el ministro?, preguntan todos. Pues, a veces hay asuntos que no permiten a un ministro de Seguridad de decir toda la verdad en el momento en que los periodistas la queremos descubrir y revelar.

En vez de llenar los periódicos y los talk-shows con sermones de indignación (por supuesto siempre políticamente correctos), ¿por qué no esperamos un rato? A ver cómo sigue la tasa de homicidios... A ver si la tendencia se mantiene o fue un accidente o un fenómeno artificial y no sostenible... A ver cómo se desarrolla la situación en las cárceles... A ver si realmente se fortalecen como centros de operación del crimen, como muchos temen que pasará con los traslados...

Y luego juzguemos. Y si fuera necesario, exijamos que vuelvan a encerrar a todos en Zacatraz – ¡y que boten la llave!

Paolo Lüers 
(Más!/EDH)

Los trabajadores no tienen porqué subvencionar al gobierno

Algunos sindicatos del país (aglutinados en la Federación de Trabajadores Democráticos CTD) publicaron un comunicado rechazando la intención del gobierno de “hacerse de nuestros ahorros que tenemos en las AFP.”

Tienen toda la razón del mundo los trabajadores. Los partidos políticos no deberían de aprobar la iniciativa que el presidente de la República presentó a la Asamblea Legislativa: una reforma a la Ley del Sistema de Ahorro para Pensiones que elevaría de 30 a 50% la porción de los fondos de ahorro de los trabajadores que las AFP estarían obligados a prestar al gobierno.

Esto de meter las manos al fondo de pensiones fue idea de otro presidente: Tony Saca se inventó los “Certificados de Inversión Previsional CIP”, que las AFP están obligados a comprar al gobierno. Esta ley de Saca puso el techo de estos préstamos obligados al Estado en un 30% de los fondos que administran las AFP. Ahora Mauricio Funes, su mejor alumno, quiere meter las manos más a profundidad a nuestros bolsillos, elevando  este techo al 50%. El argumento: Los 30% ya están agotados, ya se gastaron. Necesitamos que nos aprueban otro 20% más. Y urgente, porque ya en abril no tenemos con qué honrar las pensiones que el Estado paga desde el INPEP y el Seguro Social. 


Tienen toda la razón los trabajadores a decir “no”.

Los fondos de ahorro que administran las AFP para todos son para nuestras futuras pensiones. Y mientras no se aplican en pensiones mensuales, estos fondos son para que crezcan. Son para efectuar las inversiones más inteligentes que nos dan intereses altos y hacen crecer nuestro capital. Esta es la tarea de las AFP. No rescatar al gobierno.

Definitivamente nuestros ahorros no son para pagar las pensiones que le toca pagar al gobierno en el sistema estatal de pensiones (ISSS e INPEP). Para esto hay fondos previsionales propios de estas instituciones. Más bien, los había, porque el problema surgió precisamente porque los saquearon los gobiernos de turno - y por esto Saca y Funes caen a los fondos de las AFP.

Ya es en si grave el hecho que el gobierno se ha gastado el 30%  de nuestros ahorros y que quiere gastarse otros 20% más. Acordémonos que son fondos 100% privados que se generan con las cuotas mensuales de los empleados y de los patronos. Ni un centavo proviene de fondos públicos.

Pero lo más grave es que además de obligarnos a prestarle nuestros ahorros al gobierno, nos imponen una tasa de interés mínima, cuando estos fondos podrían ganar mucho más dinero invirtiéndose a intereses del mercado.

Hagamos la cuenta para ver cuánto dinero perdemos cada año con este mal negocio de prestar al gobierno. El total actual de nuestros ahorros en los fondos de pensiones es de 6,200 millones de dólares. De este total los trabajadores hemos prestado el gobierno en forma de Certificados de Inversión Previsional CIP un 30%, que son 1,560 millones de dólares.

El truco: Como es gobierno, en vez de negociar simplemente decreta la tasa de interés por ley: “Yo sólo te pago 1.3% al año”, cuando las AFP podrían colocar el mismo dinero en bonos que les rinden no menos del 7.3% al año. Por esta diferencia de 6%, el gobierno se está robando cada año 108 millones de dólares de intereses sobre los 1,560 millones de dólares que corresponden al 30%, que por ley las AFP tuvieron que prestarle. En otras palabras: Los trabajadores están obligados a subsidiar al gobierno cada año con 108 millones de dólares.

Si el gobierno de Funes logra que la Asamblea apruebe esta nueva reforma y obliga a las AFP a prestar al gobierno otros 20% adicionales de nuestros ahorros de pensiones a esta misma tasa de 1.3%, este subsidio ilegal subiría a más de 186 millones de dólares al año. Esto algunos lo llaman robo, otros lo llaman una paulatina y disfrazada nacionalización de nuestros fondos de ahorro.

Esta es la cuenta que en su comunicado del 15 de marzo los sindicatos le hicieron al gobierno, a los partidos y a la opinión pública. La cuenta es impecable. Saquen su calculadora para comprobarla. Tienen toda la razón. Y parece que van a luchar por la seguridad de sus pensiones. Serían imbéciles e irresponsables si se dejaran robar así no más.

Lo mínimo que los partidos políticos y diputados tienen que hacer (para representar los intereses de los trabajadores y sus familias) es amarrar la aprobación del nuevo techo de 50% a dos condiciones: una, que el gobierno pague la tasa de mercado, y no una taza preferencial. La otra: que reformen la ley para permitir que las AFP puedan invertir el restante 50% sin limitaciones impuestas por el Estado, y así garantizarle a los ahorrantes la mayor rentabilidad que permite el mercado.

(El Diario de Hoy)

sábado, 17 de marzo de 2012

Carta a los ciudadanos miembros del Frente

Estimados amigos:

Estas elecciones no las perdió el Frente. Mucho menos ‘la izquierda’. Las perdieron los ortodoxos del Partido Comunista, de la Comisión Política, y de la departamental de San Salvador.

A esta derrota los condujeron los que pusieron de candidato al hijo de Schafik, a pesar de su obvia falta de liderazgo; los que se negaron a cambiar a alcaldes desgastados e incapaces como El Diablito en Soyapango, Blandino Nerio en Mejicanos, o Blanca Flor en Ayutuxtepeque. Los mismos que han impuesto en Apopa e Ilopango a candidatos que nadie quería...

Dicen Medardo y Sigfrido que van a hacer una evaluación ‘autocrítica’... Como si todos ustedes fueron responsables. Más bien es tiempo que ustedes hagan una evaluación crítica de todas las imposiciones, negligencias, y decisiones erróneas de sus dirigentes.

Por ejemplo: ¿Quiénes han insistido hasta el final en esta locura del voto por la bandera, aislándose así de las exigencias de la sociedad civil, de la juventud, e incluso de la mayoría de las organizaciones sociales de la izquierda? Se van a dar cuenta que son los mismos que hace 4 años decidieron llevar a la presidencia a Mauricio Funes. Ustedes se compraron con entusiasmo a este candidato maravilla, pero sus dirigentes  sí conocían a Mauricio Funes, su prepotencia, su amor por la buena vida, y su incapacidad de conformar y dirigir un gabinete de gobierno...

¿Y quiénes han promovido sistemáticamente esta mezcolanza entre negocios, partido y administración pública, que ha llevado a mucha gente a hablar de FMLN S.A. de C.V.? ¿No son los mismos que mantuvieron aislados de la dirección del partido a compañeros capaces y honestos como Gerson Martínez y Oscar Ortíz? ¿Y que al mismo tiempo promovieron a incapaces como Jorge Schafick Handal jr. y figuras tan poco transparentes como Steven Kawas y Nayib Bukele, además del pacto con Herbert Saca y Gana?


Lo mínimo que ustedes tienen que exigir es que pongan a la disposición sus cargos Benito Lara, el arquitecto de la derrota en el Gran San Salvador; Medardo, el responsable de haber mantenido al partido sin análisis, sin debate interno, sin libertad de expresión; Roberto Lorenzana, el jefe de una campaña errónea: y José Luis Merino, el dirigente del FMLN S.A. de C.V.

Pero no será suficiente cambiar caras. Hace falta abrir el debate, la pluralidad, y la libertad de expresión dentro del partido. Hace falta discutir en serio qué tipo de izquierda necesita El Salvador en esta década en que se van a morir Fidel y Chávez y se van a transformar Cuba y Venezuela... Hace falta el valor de imaginarse una izquierda democrática que no solo acepta sino abraza el pluralismo y las libertades personales.
Todos estos cambios son mucho más importantes -para la izquierda y para el país- que quedarse gobernando después de que todos nosotros hayamos sobrevivido este gobierno. Lo que menos les conviene a ustedes es gobernar otro período más con esta dirigencia ortodoxa y reaccionaria que tienen.

Saludos fraternales, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

jueves, 15 de marzo de 2012

Carta a ARENA

Estimados diputados y alcaldes electos:

Ganaron. Felicidades. Su triunfo fue más grande de lo esperado. Mi respeto. Rompieron otra regla de la política salvadoreña que decía: “Una vez derrotado, un partido nunca se recupera. Vean lo que pasó al PCN, luego al PDC. Ahora pasará a ARENA...” Pues, no pasó.

Los escépticos dicen que el éxito de ustedes únicamente se debe al desgaste del adversario: un gobierno incapaz y un partido oficial que quiere gobernar sin dejar de ser oposición...

Pero no es solamente por esto que ustedes ganaron. Es también porque han trabajado bien en estos 3 años luego de perder el poder y caer en la peor crisis interna de su historia. Han sabido abrir el partido hacía la juventud y sus exigencias; y a la clase media y sus angustias. Han agarrado banderas nuevas como la lucha por la transparencia, por la reforma electoral, por la división de poderes.

Así que no tienen razón los escépticos que dicen que ARENA no hizo nada para merecer este triunfo. Pero tampoco tienen razón quienes piensan: “Ven, ya resolvimos la crisis, ya dejen de joder pidiendo renovación del partido y de su ideario.”

Entre estas dos posiciones, más les conviene quedarse con el escepticismo y trabajar aun más por la renovación de su partido. Lo más dañino sería pensar: “Ya derrotamos al Frente, ya tenemos candidato ganador, ¿para qué perder más tiempo en democratizar al partido?, cunado en el 2014 sólo hay que ir a recoger...”

Esto sería la receta segura para perder la oportunidad que ahora tienen en sus manos.

Ustedes han recuperado ciudades importantes y en la Asamblea la llave de oro para evitar que endeuden más al país o que atenten contra la independencia del órgano judicial. Bien ganado.

Paro para ganarse la presidencia les falta mucho. Tienen que ganarse la confianza de la mayoría. Hoy el 40% votó por ustedes, que es un gran éxito, pero no es suficiente. Tienen que seguir construyendo y creciendo para nunca más tener que depender de alianzas chucas. Ya se escuchan sirenas que cantan: sólo hay que sumar los 10% de Gana... Matemática falsa: Hay cosas que si las quieres sumar, terminan restando.

El camino está trazado, ¡pero falta abrirlo y caminarlo! Estas elecciones ratificaron en qué rumbo avanzar: la democratización del partido; el compromiso sincero con la lucha contra la corrupción; la apertura hacía la sociedad civil y su exigencia de una reforma política que fortalezca la participación, la transparencia, la rendición de cuentas...

Si ahora se equivocan y abandonan este camino, no llegan al 2014 con la credibilidad y fuerza necesarias para ganar sin hacer pactos con el diablo. Y no estoy hablando del alcalde de Soyapango...

Felicidades y cuidado con cada paso que den,

Paolo Lüers
PS: La siguiente carta será para el FMLN
(Más!/EDH)

martes, 13 de marzo de 2012

Los Verdes en El Salvador

La ideología verde es más que la suma de pensamientos ambientalistas, es una combinación de valores sociales y derechos individuales. Los partidos verdes alrededor del mundo tienen varias posiciones al respecto, desde los más cerrados y doctrinarios hasta pensamientos cuasi-libertarios como el del partido Libertario-Verde de los Estados Unidos.  En general coinciden en distintas definiciones de la ecología social como el punto de partida de su pensamiento.

En El Salvador es necesario que comencemos a reflexionar sobre la ideología verde, para tratar de experimentar y ver si desde esta visión del mundo podemos encontrar las soluciones que necesita nuestro país.

La ecología social como la entiende Murray Bookchin se basa en la convicción de que casi todos nuestros problemas ecológicos actuales se originan en profundos problemas sociales. De ello se deduce, a partir de este punto de vista, que estos problemas ecológicos no se puede entender, y mucho menos resolverse, sin una cuidadosa comprensión de nuestra sociedad actual y las irracionalidades que la dominan. Para hacer este punto más concreto: los conflictos económicos, étnicos, culturales y de género, entre muchos otros, se encuentran en el núcleo de los trastornos ecológicos más graves que enfrentamos hoy-aparte, por supuesto, de las que son producidas por catástrofes naturales.

Un partido Verde en El Salvador debería de partir de esta definición de ecología social. Un partido verde no es un grupo de ambientalista que quieren imponer una agenda “verde” en el país, es un grupo de personas con distintas ideologías que parte de un principio común “la ecología social”.

El "eco" en la economía y la ecología es el mismo. Es la tierra, oikos, o una parte de la misma, que nos identifican como una economía o un ecosistema. Mientras que la economía tiene que ver con la parte humana, cómo la gente usa y conservar los recursos en las formas más eficientes y productivas, ecología tiene que ver con la comprensión de los sistemas naturales enteros y cómo evoluciona y responden a fuerzas o insumos. Cuando entendemos esta relación podemos partir para entender mejor las relaciones hombre-naturaleza.
Los Verdes abogamos por diez valores principales: la sabiduría ecológica, la democracia de base, la justicia social, la no violencia, la descentralización, la economía basados ​​en la comunidad, los valores post-patriarcales, el respeto a la diversidad, la responsabilidad personal y global;  y enfoque en el futuro sostenible como una guía para el gobierno así como por su propia organización del partido.

La “ideología verde” no es incompatible con los ideales liberales y por supuesto que no es contraria a la empresa privada. Se basa en valores que combinados con los derechos de las personas a controlar sus propias vidas, se limita solamente por la prohibición de la interferencia con los derechos de los demás. Estos derechos incluyen el derecho a los frutos de su trabajo, el derecho a asociarse voluntariamente y constituir contratos. Es fácil encontrar la forma en que la ideología verde aboque por la limitación del gobierno para la protección de esos derechos básicos. Es claro que el gobierno y el uso perverso de incentivos es el responsable de una gran parte de los problemas ambientales actuales.

Estos valores y derechos; constituyen una base sólida que puede ser el punto de partida para plantearnos alternativas a problemas reales que afronta nuestro país: la inseguridad, la pobreza, la desigualdad, el desarrollo económico y la inoperancia del gobierno. Estos problemas se pueden resolver desde una óptica verde. La visión holística de los problemas de esta aproximación es la que puede ayudarnos a desenmarañar el tan complejo problema en que se ha convertido El Salvador. 

“Chávez es pasado, yo estoy del lado del futuro” - Enrevista a Henrique Capriles

Caracas.- Estuve solamente setenta y dos horas en Caracas y es imposible no percibir los vientos de cambio que azotan a este país, después de catorce años de la llamada “revolución bolivariana”. Lo primero que salta a la vista es el clima de nerviosismo que predomina en el chavismo, causado por la incertidumbre que ha desatado el deterioro de la salud del presidente Hugo Chávez, quien se encuentra en Cuba convaleciendo después de una segunda operación de cáncer. Ante la falta de información confiable, prácticamente todos los venezolanos se han convertido en oncólogos aficionados, hacen pronósticos, rezan, discuten apasionadamente sobre el “tumor”, mientras en las filas del oficialismo hay un debate soterrado sobre una eventual sucesión, que se transmite con reverberaciones de intolerancia hacia el resto de la sociedad.
La economía depende exclusivamente de la millonaria renta petrolera y casi todo lo que se consume es importado. “Compré carne nicaragüense a precios subsidiados”, me dice el taxista que me traslada al hotel, advirtiéndome sobre la enorme diferencia cambiaria de la moneda que hay en el mercado paralelo. Inflación, asfixia económica provocada por un estado ineficiente, y corrupción galopante, son algunos de los síntomas de esta enfermedad, que se combina con una grave crisis de criminalidad y falta de seguridad ciudadana.
Pero también se percibe un cambio dramático en el clima político. Un cambio esperanzador para muchos, derivado de la consolidación de una oposición democrática, que por primera vez se proyecta como una fuerza con capacidad de poder derrotar a Chávez en las elecciones del 7 de octubre. El rostro más visible de esta alternativa que reúne a varios millones de votantes, es Henrique Capriles Radonsky, el joven y carismático gobernador del estado de Miranda y ahora candidato único de la oposición. El parto electoral, el mismo Capriles lo admite, no será fácil, hay temores fundados de que desde el gobierno se desate la violencia, y de llegar a ganar, gobernar le será aún más difícil.
El pasado 12 de febrero, Capriles ganó la nominación presidencial con más del 60% de los votos, en una primaria abierta en la que votaron más de 3 millones de venezolanos. Un precedente histórico, que le movió al piso al gobierno y desde entonces no ha cesado de atacar a Capriles. El propio Chávez lo llamó ‘majunche”, “cochino”, y lo retó a confrontarse con él. Siguiendo con disciplina el guión dictado por sus estrategas de campaña, Capriles no se inmutó, pero los partidarios de Chávez lanzaron ya un primer ataque violento, con balacera incluida, contra una caminata electoral que encabezaba el candidato opositor en Cotiza, una barriada de Caracas, hace una semana.
En la sede del Comando Tricolor, en Colinas de Bello Monte en Caracas, asistí con el colega Daniel Santoro, de Clarín (Argentina), a conversar con el hombre que se propone derrotar a Chávez y cambiar el rumbo de Venezuela. En medio del lema “Hay un camino” estampado en todas las paredes, una pizarra acrílica en su “cuarto de guerra’, recuerda que faltan 216 días para el día D. Esto fue lo que nos dijo el candidato opositor:
Las lecciones de la oposición
¿Cómo logró la oposición venezolana superar su crisis al punto que ahora tienen una estrategia política común y lo seleccionaron a usted en unas elecciones primarias? ¿cuál fue la clave de este proceso de unidad?
Esto ha sido un proceso de aprendizaje durante estos años, de aciertos y desaciertos. Nosotros venimos de errores como no participar en las elecciones parlamentarias (2005), la abstención, toda la situación del paro, huelgas indefinidas en su momento, el golpe de estado (2002). Ha habido una cantidad de hechos que nos quitaron dirección para construir esa alternativa.
¿Esta es una nueva oposición?
Yo si creo que es una visión distinta, con un nuevo liderazgo. No olvidemos lo que ha pasado en los últimos años, el cambio constitucional, intento de reformar la constitución,  leyes para generar expropiaciones, confiscaciones.
Entonces el proceso de aprendizaje, nos llevó hasta acá, hasta entender cuál es el camino que tenemos que construir. Los venezolanos queremos resolver nuestras diferencias por vía de los votos, de la democracia. Es necesario sumar esfuerzos, el encuentro de todas las fuerzas políticas, pero también los que no son partidos políticos, y llegamos hasta este punto.
¿Este resultado nace a partir de una visión programática o de que hay un nuevo liderazgo?
Es un conjunto de cosas, antes nuestra agenda la determinaba el gobierno. El gobierno decía “A” y por otro lado se decía “B”. Hoy tenemos nuestras propias propuestas, nuestra propia agenda para el país, para que Venezuela salga adelante, y después con un liderazgo. Entonces, vamos hacia una “tormenta perfecta”, la agenda la determinamos nosotros, nuestro proceso electoral de primarias batió records en el mundo, en términos de participación.
¿Esos tres millones que participaron en las primarias, representan un piso o un techo electoral?
Generalmente los que analizan estos procesos dicen que a un proceso de primarias que asiste determinado número de personas cuando van a una elección general eso se multiplica por tres. Entonces imaginemos la fuerza de lo que se está construyendo, porque también hay un voto oculto en el país. Tú tienes un gobierno central promoviendo anarquía, división, conflictos, sembrando miedo, generando intimidación. Y por otro lado, donde yo estoy a la cabeza, tenemos un proyecto que promueve la paz, el progreso, el encuentro de los venezolanos, que quiere que Venezuela salga adelante. ¿Qué ha pasado? A mí hoy el gobierno me recuerda a la oposición hace diez años.
Proyecciones electorales y la salud de Chávez
Sin embargo, el presidente Chávez sigue teniendo un apoyo muy fuerte, cuanta con todos los recursos del estado para seguir haciendo campaña. Una encuesta que leí hoy recientemente le da 52% de respaldo contra 34% para usted. ¿Cómo se puede remontar esa desventaja?
No hay encuestas en este momento, después del proceso electoral del 12 de febrero. Y previo al proceso de primarias la última encuesta a la que yo tuve acceso, hablábamos de una elección pareja. El gobierno tiene un piso importante, pero viene de perder unas elecciones (legislativas del 2010), las gana en número de diputados por el cambio en los circuitos electorales. Cuando se totaliza el gobierno viene de tener 48% en ese proceso electoral. Vamos hacia un proceso electoral, donde vamos a tener un colchón (de votos) lo suficientemente significativo para que no existan aventuras en términos de reconocimiento de los resultados electorales.
La incertidumbre que está planteada a raíz de la situación de salud del presidente Chávez ¿De qué manera puede incidir en este proceso electoral?
Yo no me meto en el tema de la salud de nadie y como buen cristiano que soy le deseo salud y larga vida a cualquier persona que pueda tener una enfermedad; en eso soy respetuoso, sea el jefe de estado, sea cualquier persona.
Le deseo al candidato del gobierno central que se recupere rápido, larga vida. Soy el primer interesado. Primero, creo que este ciclo lo debe cerrar la persona que lo inició, y segundo, yo quisiera que pudiera ver todos los cambios que vamos a construir en Venezuela, que vea que si puede haber un país donde podamos superar la pobreza, reducir la desigualdad, un país que lo logra con otro modelo, no con este que tenemos que no nos permite progresar.
La bandera social y la educación
¿Cuál es el cambio fundamental de modelo que usted propone? En su gestión y su discurso se percibe que está intentando arrebatarle a Chávez la bandera social, pero sus adversarios dicen que esa es una estrategia “camaleónica”. ¿Cuál es su propuesta de fondo?
El gobierno lo único que hace es descalificar. Después que ganamos la primarias hasta ahora no he visto nada que no sea insulto, cuando una persona va a ese terreno, y tú lo sabes, es porque se le agotaron la ideas. Cuando una persona promueve violencia es porque le tiene un profundo temor a las ideas del otro.
Nuestra propuesta es clara, lo social no le pertenece a un partido o a un gobierno, lo social es de todos. Si tú estás en un gobierno en Venezuela, ¿cómo vas a pensar en un proyecto de gobierno que no vea el tema de la pobreza? ¿Qué le reconozco yo a este gobierno? Haberle dado la primera línea. Lo he dicho y no tengo esos complejos, pero no es suficiente reconocer el problema. Yo tengo una bandera como Gobernador y que aspiro a que sea una de nuestras grandes banderas en nuestra Presidencia, la educación. La educación permite que un país progrese, donde hay educación no hay distinción de clases.
¿Qué porcentaje de su presupuesto invierte en educación?
60% del presupuesto, quizás debo ser uno de los territorios que más invierte en educación en el mundo, porque creo que la educación es el escudo contra la pobreza, creo que en la medida que nosotros desarrollemos las capacidades de nuestro pueblo, el país se dispara hacia arriba. La educación reduce la violencia, acaba con la violencia. Ahí está, esto no es un discurso y ahí acaba la diferencia, yo no soy una persona de largos discursos, soy una persona de hablar menos y hacer las cosas, porque de discurso no se vive.
Usted ha dicho que se inspira en el modelo brasileño de Lula ¿eso significa que quiere proponer un socialismo democrático para Venezuela?
Yo no pongo etiquetas, ahí hay una gran diferencia, no porque no tenga una ideología. El gobierno trata de convertir esto en un conflicto ideológico. Vamos juntos a un barrio, a cualquier barrio de Venezuela y tú pregúntale ¿si es de izquierda o de derecha? O pregúntale al que está viviendo en una casa de cartón ¿si es capitalista o socialista?,  y te va a decir: mire como tengo yo mi vivienda, es de cartón, no tengo empleo, de mis hijos no estudia ninguno en la escuela, ¡Ayúdeme!
¿Cómo visualizo yo la superación de la pobreza? No dándote yo un recurso, simplemente. Con el programa “Hambre Cero” yo garantizo la alimentación un año, en paralelo voy mejorando las condiciones de tu vivienda. Tus hijos y la familia vamos al sistema de salud y después voy al tema más importante, tú puedes ser una persona productiva, déjame capacitarte para un empleo. ¿Sabes cuál es el grave problema? Que no hay empleo porque el gobierno confiscó, expropió las empresas, ahuyentó la inversión nacional, no hay inversión extranjera. Vivimos del petróleo hoy más que nunca, más del 70% de los alimentos que comemos los venezolanos vienen de otros países.
¿Eso implicaría desmontar el sistema de las Misiones de Chávez?
No está planteado eliminar ningún programa social, yo soy especialista en mejorar las cosas no en deteriorarlas ni en eliminarlas, sino en mejorarlas.
Una oferta de paz y progreso
¿Qué está en juego en esta elección? El chavismo dice que se trata de la continuidad de la revolución.
Para mi esto es pasado vs. futuro,  yo estoy del lado del futuro
El país está polarizado…
El país no está polarizado, el gobierno quiere la polarización. Porque cuando le preguntas a los venezolanos en las calles ¿usted quiere un país de progreso y paz? te dicen sí. El país tiene dos posiciones políticas, unos que quieren permanecer en el poder, defender a toda costa el ejercicio del poder y otros que creemos que nos podemos encontrar todos, que ya basta de confrontación y división. Entonces yo no voy a una batalla porque no creo en la batallas, la época de las batallas independentistas y las luchas armadas eso es parte de nuestra historia y le debemos a nuestros próceres la independencia. Hoy el mundo, en el que yo creo no son fusiles, son computadoras, son libros, son escuelas, son universidades.
Pero hay un segmento de la población venezolana mayoritariamente pobre que tiene una conexión emocional en su corazón con Chávez ¿Qué les ofrece usted?
Eso es legítimo porque la democracia es que tú puedas pensar como quieras, creer en quien quieras, no que te diga el gobierno como debes pensar, sino pensar por ti mismo. ¿Qué le ofrezco yo a los venezolanos? un país  donde todos nos encontremos y donde nadie se quede atrás, un país de progreso.
El modelo brasilero es un ejemplo. ¿Cómo logró Brasil en los últimos diez años reducir la pobreza y generar empleos de calidad?, ¿el gobierno se fue acabando con todo lo que tenía en frente? No, el gobierno entendió que debe tener un papel muy importante en el desarrollo del país, en la regulación que sea necesaria para permitirle al más pobre poder salir de esa situación de pobreza, pero también entendieron que el sector privado era necesario, que el esfuerzo privado tiene que ser un generador de oportunidades de progreso.
El ALBA y Nicaragua
El gobierno de Chávez ha desarrollado dos iniciativas de cooperación que han tenido mucho impacto en Centroamérica en el Caribe, una es Petrocaribe y otra es el ALBA que tiene un componente económico pero que también es fundamentalmente política. ¿Qué visión tiene Ud. Sobre esas políticas, que haría de llegar a la Presidencia?
Lo primero, yo lo he dicho es que yo no quiero ser líder del mundo, yo quiero ser líder de Venezuela. Esto no es un proyecto para yo llegar a otro país y ser el ídolo de otro país, porque el petróleo para mí tiene que ser la base, el motor para el desarrollo de los venezolanos. En el intercambio con otros países que podamos vender el petróleo y dentro de ese intercambio comercial los venezolanos podamos ganar económicamente, bienvenido sea.
¿Qué hay detrás del Petrocaribe?  ¿en cuanto se beneficia Venezuela de Petrocaribe? Busquemos relaciones equilibradas, porque al final el gobierno (de Chávez) todos estos acuerdos ¿qué es lo que busca? apoyo político para su proyecto. ¿Cuál es su proyecto?, ya todos lo sabemos. Yo quiero tener relaciones con Centroamérica con el Caribe, con toda nuestra América Latina que a los venezolanos nos deje algo, porque si no serían relaciones que es como si en Venezuela no tuviéramos problemas, no sobran los recursos. A mi me parece que aquí, el gobierno (de Chávez) tiene su agenda política, porque hay una persona que quiere ser líder de mundo, regala casas en otros países cuando aquí hay personas que no solo están esperando la casa, sino que están en refugios porque perdieron la casa.
¿Esa cooperación que actualmente existe, se suprimiría o se modificaría?
Hay que ser  muy cuidadoso en decir, yo voy a quitar esto, yo voy a quitar aquello. Esa es la propaganda oficial. La propaganda que el gobierno vende para generar incomodidades en términos de una relación futura con otros países en nuestra América Latina, por las relaciones que pueda haber entre jefes de estado. Yo pongo a un lado la amistad que pueda tener con jefes de estado, a las relaciones entre pueblos y entre países, que son relaciones que trascienden la relación de un momento entre dos jefes de estado.
En el caso de Nicaragua la cooperación venezolana ha sido muy generosa y cuantiosa, pero ha sido privatizada por el gobierno de Ortega, se maneja discrecionalmente fuera del presupuesto
Sí, estamos informados de eso. Pero ¿qué es lo que hay detrás de eso? Apoyo a proyectos políticos. Porque aquí hay un proyecto político de tratar de ser líder del mundo, ego, vanidad, ansias de poder. No es mi caso, yo quiero tener la mejor relación con todos los países de América Latina, creo profundamente en la integración de nuestros países, que las relaciones sean de tú a tú, que nos beneficien para que sea una buena relación binacional.
¿Una relación de estado a estado?
No creando paralelismo para apoyar proyectos en otros países, porque, repito, aquí hay una persona que quiere ser líder del mundo, yo no quiero ser líder del mundo, yo quiero ser líder Venezuela.
La cooperación ha generado una deuda de Nicaragua con Venezuela, y hay una polémica sobre si es una deuda pública una deuda privada
Aquí no tenemos los detalles. Quienes no estamos en el gobierno central no tenemos los detalles, porque es una información poco transparente. No se conocen los detalles de muchos acuerdos, muchos intercambios, que no pasan por la Asamblea Nacional.
La sombra de la violencia
¿Es confiable el sistema electoral venezolano, existen reglas del juego para una elección verdaderamente, libre, transparente?
Sin duda alguna es una lucha desigual en términos de manejo de recursos, árbitro electoral, de ponerle límites a quien está en el gobierno central en términos del uso de los recursos del estado para un proyecto político. Yo siempre les digo a las personas cuando me hacen esa pregunta: el proceso electoral depende de que usted cuide su voto, nosotros tenemos mesas de votación donde no hemos tenido ni un voto, cuando vamos averiguar que pasó ahí, no tenía ni un miembro de mesa, ni un testigo, no hay nadie que supervisara el proceso. ¿Qué hacen entonces? agarran el cuaderno de votación, ¿cuántos electores aquí hay? 500, dale a la maquinita. 500 a 0.
Nos estamos preparando a siete meses del proceso electoral (para) que ningún centro de votación del país, no tenga un comando de campaña. Esa es la garantía del proceso, más exigirle al Consejo Nacional Electoral el cumplimiento de todas las condiciones de un proceso de auditoría confiable, de ver las actas, las papeletas, todo. Esperemos que el gobierno no trate de generar un muro en la observación internacional del proceso.
¿Pero  no se ha invitado hasta ahora a la observación internacional?
Se está pidiendo, se está haciendo toda la gestión para que empiece. Todavía no tenemos el cronograma oficial pero sí se va a pedir la observación internacional. Y creo que el gobierno va estar en una encrucijada, negar la posibilidad que venga la observación internacional a un proceso tan importante como este, levantaría mucha suspicacia. A nadie le debería interesar un proceso que genere dudas, y me refiero a los países de nuestra América Latina, porque yo si confío en la observación de otros países de América latina donde hay claramente una visión de lo que es la separación de poderes, las instituciones y la democracia.
¿Los ataques y la violencia que se desató la semana pasada contra usted y su campaña es un augurio que será esta una campaña electoral violenta?
El gobierno dice que somos tres gatos, ¿si somos tres gatos, por qué les preocupa tanto? ¿qué buscan con eso? Intimidar. Es un hecho sumamente grave. Yo estuve alrededor de una hora sometido durante el trayecto a tiros al aire, ¿pero qué pasa si alguien de repente deja de disparar al aire y dispara? ¿qué tendríamos? una desgracia ¿para qué? quieren intimidar, generar caos, hacer sentir que un cambio en el país va a traer caos. Caos es lo que tenemos en este momento en Venezuela, el año pasado hubo más de cinco mil protestas en el país. ¿Sabes por qué el clima hoy, hay cierta calma en la calle a pesar de las protestas que se escenifican todos los días? Porque hay elecciones, los venezolanos estamos esperando las elecciones.
¿El presidente Chávez aceptaría una derrota en las urnas?
No tengo ninguna duda, eso no es un capricho, si pierde perdió, ahí no lo salva nadie.
¿Y usted por qué quiere ser presidente de Venezuela?
Porque quiero que Venezuela progrese, quiero que los venezolanos progresen, quiero ver a nuestro país progresar, y si Dios me puso aquí, asumo la responsabilidad.
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Capriles y  el resurgimiento de la oposición
El abogado tributarista Henrique Capriles Radonsky, proveniente de una familia con raíces empresariales y de inmigrantes polacos judíos, empezó su carrera política a los 25 años, cuando fue electo diputado al congreso en 1998. Un año después fue nombrado por consenso presidente de la Cámara de Diputados, y se convirtió en el último y el más joven vicepresidente del Congreso Bicameral, antes de que éste fuera sustituido por una Asamblea Constituyente. A partir del año 2000, Capriles fue electo durante dos períodos consecutivos como alcalde de Baruta, una región del distrito metropolitano de Caracas. Estaba en el ejercicio de su cargo como alcalde, en el 2002, cuando fue encarcelado por cuatro meses a raíz de los incidentes que se produjeron en la embajada de Cuba durante el golpe de Estado contra Chávez. Lo acusaron de instigar actos de violencia contra la sede diplomática y luego fue absuelto de cargos.
En el 2008, Capriles fue electo Gobernador del estado de Miranda, derrotando a Diosdado cabello, una de las figuras más prominentes del chavismo. Y desde la gubernatura de Miranda, ha impulsado una gestión de gobierno con énfasis en los programas sociales y en la inversión en educación.  “Populista democrático” para unos, “disfraz camaleónico” para otros, lo cierto es que el estilo desenfadado y directo de Capriles y su facilidad para conectar con la gente más pobre, se convirtió en una novedad política en la oposición y motivo de alarma para el chavismo. Corredor aficionado de maratón, Capriles se mueve con la misma naturalidad en una motocicleta en las calles de Caracas que en un avión ejecutivo. “Ha logrado entrar en barrios que antes estaban vedados para la oposición”, me explica un periodista que ha observado su carrera con escepticismo, y no deja de señalar que, por su origen social, “Capriles siempre será vulnerable a los ataques del chavismo”.
Detrás de Capriles, hay una incipiente maquinaria política y un eficiente staff que se ha nutrido de los consejos de afamados consultores políticos brasileños, aunque sus asesores insisten en que toda la estrategia es “hecha en casa”..
Paradójicamente, el resurgimiento de la oposición venezolana empezó hace seis años con una derrota electoral, cuando por primera vez concurrieron a las urnas bajo una  candidatura unitaria. “Ese fue el punto de partida”, sostiene Alfredo Briquet, jefe de campana de Capriles, refiriéndose al acuerdo que promovieron en el 2006 Teodoro Petkoff (director del periódico Tal Cual) Julio Borges (partido Primero Justicia) y Manuel Rosales (partido Un Nuevo Tiempo, entonces gobernador del estado de Zulia), para apoyar a un candidato unitario. El escogido fue Manuel Rosales y obtuvo el 36.9% de los votos frente al 62% de Chávez.
Pero a partir de ese momento se rompió el ciclo golpista y abstencionista de la oposición. El No de la oposición derrotó a Chávez en el referéndum constitucional del 2007 y se desató un proceso que desembocó en la formación de una alianza en torno a la Mesa de Unidad Democrática (MUD), que reúne a 17 partidos y organizaciones políticas, incluidas varias que han defeccionado del chavismo. En las elecciones legislativas del 2010, los candidatos de la MUD, por primera vez lograron superar en votos al chavismo, aunque obtuvieron menos diputados.
Ahora Capriles Radonsky es el candidato de la Mesa de Unidad Democrática, en unas elecciones en las que el presidente Chávez, aquejado por la enfermedad, busca la reelección por tercera ocasión.

Carta a los 11 diputados electos de Gana


Señores y señoras:

Les felicito. Lograron mucho más votos y diputaciones que yo pensaba posible. Predije que 6 diputados eran muchos para ustedes. Me equivoqué. Hice mal el análisis. No tomé en cuenta dos cosas: el poder del dinero – y la profundidad de la crisis del FMLN.

Hay que reconocerlo: Ustedes lograron romper la regla que hasta ahora ha sido inamovible en la política salvadoreña – que los partidos nuevos nacidos de divisiones de los partidos grandes no sobreviven las primeras elecciones. Así le pasó al Partido Demócrata de Joaquín Villalobos, al Partido Renovador de Facundo Guardado y al FDR, que fue el último grupo que salió del FMLN.

Pero ninguno de estos partidos ha tenido patrocinadores dispuestos a invertir millones de dólares en poner sus partidos en el mapa. Y ninguno ha tenido el apoyo de una Casa Presidencial dispuesta a sacrificar incluso a su propio partido para promover al nuevo. 


En Casa Presidencial y en el Frente habrán pensado que apoyar a ustedes debilitan a ARENA y la oposición. Así nació Gana. Nació cuando Funes y el FMLN se dieron cuenta que el votante les había dado el gobierno, pero les había negado el control de la Asamblea. Nació para destruir la oposición y crearle mayoría legislativa al gobierno. Funcionó bien esta estrategia durante casi 3 años.

Y así lo habrán pensado nuevamente en casa Presidencial y el FMLN cuando se acercaban las elecciones del 2012 y vieron el grave riesgo de perderlas. Invirtieron en Gana para detener a ARENA. Pero esta vez la estrategia no les funcionó, y el tiro se les fue por la culata: En vez de quitarle votos a ARENA, Gana quitó votos al FMLN. Muchos que habían votado por Funes en el 2009 y salieron desilusionados del gobierno, se pasaron del FMLN a Gana.

Los estrategas no habían tomado en cuenta lo profundo del desgaste del Frente luego de 3 años de gobernar y no poder resolver los problemas del país. Al fin, Gana les sirvió como cuchumbo para no perder del todo los votos perdidos por el Frente. Con esto, definitivamente ustedes se convirtieron en apéndice de la izquierda. Una especie de PCN del FMLN, que sirvió para no seguir perdiendo, pero no para sumar y ganar.

Ustedes ahora tienen que seguir jugando su rol asignado: aparentar ser de oposición, para asegurar mayoría al gobierno. Fingir ser de derecha, para darle oxígeno al FMLN.

Jueguen bien su papelón, porque todos los están viendo, esperando que se enreden.

Paolo Lüers
(más!/EDH)

sábado, 10 de marzo de 2012

Carta a los votantes


Carta a los votantes

Estimados amigos:

Antes de ir a votar mañana, hagamos una última reflexión sobre lo que está en juego. Vamos a elegir alcaldes y sus concejos municipales. A algunos alcaldes los vamos a reelegir porque han hecho buen trabajo. A otros alcaldes los vamos a castigar porque nos han defraudado.

Igual los diputados. Haciendo uso de nuestro nuevo derecho de votar por personas, vamos a confirmar a algunos diputados, a otros los vamos a mandar a su casa. Por primera vez podemos intervenir en la correlación de fuerzas internas del partido. No todos los capos, jefes de bancada y miembros de la directiva de la Asamblea serán reelegidos. Y algunas caras nuevas, con el apoya nuestro en las urnas, se convertirán en los líderes partidarios de mañana.

Más allá de elegir alcaldes y diputados, mañana vamos a decidir varias grandes cuestiones importantes para el rumbo del país.

1) Estas elecciones serán un referéndum sobre la reforma electoral: si la mayoría hace uso del nuevo derecho de voto por persona, la reforma electoral se consolida y podrá seguir avanzando. Si la mayoría sigue votando sólo por bandera, los enemigos de la reforma electoral la van a revertir. Ya lo anunciaron.

2) Estas elecciones también serán un referéndum sobre el rumbo del país. Es la típica elección de medio tiempo del gobierno, donde vamos a expresar si queremos seguir por el rumbo trazado por el gobierno Funes-FMLN, o si queremos otro rumbo. Es ‘darle más fuerza al cambio’ versus ‘cambiemos al cambio’.

3) Además estas elecciones serán un referéndum sobre las alteraciones en la matemática legislativa, que no han salido en las urnas, sino mediante la compra-venta de voluntades y votos en la Asamblea. Si en estas elecciones al partido anaranjado, que ha surgido de esta compra-venta, le damos el mismo poder que tiene ahora, ratificaríamos la traición y el engaño cometidos. Si GANA sale reducido a una minoría insignificante de 6 diputados, el votante los castigó y defendió la institucionalidad.

Por más que algunos sueñan con mayorías y aplanadoras, en esta elecciones no se trata de construir nuevas mayorías. Se trata de volver a establecer el equilibrio, los contrapesos y la legitimidad de la Asamblea.

Usen bien su voto.

Paolo Lüers
(Más!/EDH)

viernes, 9 de marzo de 2012

Observador electoral: Cómo hacer valer mi voto


Demasiadas mentiras y demasiados malentendidos se han publicado diariamente sobre cómo votar. Incluso en artículos de este mismo diario. Entonces, antes de que votemos me tomo el derecho y el espacio para las aclaraciones necesarias.

Básicamente hay dos tipos de votantes: los fieles a su partido, su programa, su trayectoria, que siempre van a votar por este partido, no importando los candidatos específicos que postulan. Y los que apuestan a personas, sus cualidades y su trayectoria profesional, no importando mucho qué partido los postuló.

En ambos grupos hay matices. Muchos del primer grupo (voto duro) también dan importancia a los candidatos y sus características personales. Y muchos del segundo grupo (que vota por persona) también toman en cuenta, como un criterio entre otros igualmente importantes, la militancia política de un candidato. Es una cuestión de prioridades: en un sector, lo ideológico y partidario prevalece sobre las cualidades personales; y en el otro es al revés. También hay radicales que están convencidos que todos los candidatos de su partido, sólo por el hecho de ser militantes, automáticamente son mejores (“el partido nunca se equivoca”).

Son dos posturas diferentes, que implican diferentes formas de tomar una decisión y de votar. El año pasado la Sala de lo Constitucional declaró inconstitucional la legislación que sólo tomaba en cuenta la primera postura y obligó a todo el mundo a votar por bandera y por una lista, en la cual tenían preferencia los candidatos puestos por la dirección en los primeros puestos.

Hoy, por primera vez, tenemos dos opciones de votar, que corresponden a dos lógicas diferentes. Una lógica es: buscar entre el total de los candidatos propuestos por todos los partidos más los candidatos no partidarios, al candidato más idóneo. Al candidato que yo quiero que sea mi diputado. Una vez marcada la foto de este candidato, puedo decidir si dentro de la misma columna (del mismo partido) hay más candidatos que quiero que entren a la Asamblea. Entonces, marco también las fotos de ellos. Ojo: La ley no nos permite marcar a candidatos de diferentes partidos.

La otra lógica, la del ‘voto duro’, es: primero tomar la decisión: ¿Por cuál partido, ideología y bandera votar? Más bien, muchos tienen esta decisión ya tomada, algunos de por vida. Entonces, a la hora de votar buscan la columna de su partido, que tiene arriba la bandera y debajo de ella todos los candidatos de su partido, cada uno con su foto y nombre y (absurdamente) nuevamente la bandera del partido. En Morazán es una columna de tres fotos, en San Salvador de 24.

Ahora, el votante militante tiene varias opciones: puede marcar la foto de un candidato de su partido, si es que exista uno en particular a quien quiere apoyar; puede marcar a varios que le parecen buenos. También puede haber votantes militantes sin ninguna preferencia por ningún candidato, pero con uno o varios candidatos que quieren castigar: entonces pueden votar por todos los candidatos de su partido, sólo dejando afuera a quien le caiga mal. Es como votar en contra de alguien – y no es mala idea...

Y en caso que no tenga ninguna preferencia ni en favor ni en contra de nadie, el votante militante puede simplemente votar por la bandera. En todos los casos mencionados el votante apoya a su partido, pero en la última opción (marcando sólo la bandera) el votante simplemente no interfiere en la decisión de quienes de los candidatos de SU partido van a entrar a la Asamblea. Sólo influye en la decisión de cuántas diputaciones le tocan al partido, pero no en quienes las ocupan.

Aquí hay que hacer una aclaración importante: Votar por la bandera no significa dejar en manos del partido la decisión de quienes de los candidatos entran. No significa que entonces prevalece el orden establecido por el partido en la lista. Muchos piensan esto, y muchos (incluyendo en este mismo diario) han repetido este error), simplemente porque así siempre ha sido en el sistema anterior: Se marcaba la bandera y entraban los que el partido decidió poner en los primeros puestos.

¡Esto ya no funciona así! El orden de las planillas ya no tiene ninguna importancia. Si por ejemplo en San Salvador al FMLN le tocan 10 diputaciones, no van a entrar los primeros diez de la lista. Va a entrar los candidatos cuyas fotos han sido marcados por más votantes.

Es totalmente falso que el votante militante (el votante fiel, que quiere que entren los candidatos avalados por la Comisión Política), tiene que votar por bandera. Si un votante del Frente quiere que los miembros de su Comisión Política salgan electos, necesariamente tiene que votar por ellos personalmente, marcando sus fotos. Si sólo marca la bandera, simplemente deja esta decisión a los demás que votaron por fotos. Irónicamente dejaría esta decisión a los votantes más independientes que votan con criterio propio – y no necesariamente por los miembros de la Comisión Política...

Si usan su cerebro, todos van a terminar votando por personas. Unos fielmente marcando las fotos de los favoritos de la dirección partidaria, otros libremente escogiendo a sus propios favoritos.

El voto por la bandera no tiene ningún sentido.

No da ningún beneficio extra al partido. Porque para medir la fuerza del partido, se toman en cuenta todos los votos realizados en la columna de este partido, no importando si se ha marcado la bandera o al candidato. En este primer conteo un voto por bandera vale exactamente lo mismo que una marca sobre la casilla # 10 ó #1 ó #24. Todos cuentan como voto en favor del partido, y de este total depende al fin el número de diputaciones que tocan a cada partido.

En cambio, en el segundo conteo que definirá quiénes de los candidatos de cada partido salgan electos, solamente entran quienes han marcado una o varias fotos. Quien votó sólo por la bandera, no participa en este conteo.

Si quieres que tú voto realmente decida, tienes que votar por personas.
Y si quieres apoyar tu partido, da igual marcar a cualquier candidato de tu partido que marcar la bandera. De manera que no hay ninguna razón para voto por bandera, y mucha razón de votar por persona.
(El Diario de Hoy)