sábado, 28 de febrero de 2026

¿CUÁL PAZ SOCIAL? Columna Transversal de Paolo Luers

 

"La ‘Paz Bukele’ es paz y seguridad de la represión, del régimen de excepción y del cementerio. No es paz, no es seguridad; es una bomba social y política de tiempo."

SIGUIENTE PÁGINA, sábado 28 febrero 2026    

Llama la atención que hasta algunos de los más agudos opositores de Bukele están asumiendo la narrativa que reza "Okay, Bukele resolvió el problema de la inseguridad, pero no es el único problema del país..." Momento: ¿lo ha resuelto realmente? 

No nos olvidemos: la ‘Paz Bukele’ tiene como origen un pacto secreto con los principales jefes de las pandillas. Ellos se comprometieron a reducir los homicidios, a incidir en las elecciones con los votos de los mareros y sus familiares (de 300 mil a 500 mil votos) y a obstaculizar el voto a los contrarios. Estamos hablando de tres elecciones: la elección de Nayib Bukele como alcalde capitalino, en 2015; la elección de Nayib Bukele como presidente, en 2019; y la elección legislativa, en 2021, que le dio a Bukele la mayoría calificada que usó para tomar control de la Fiscalía General y de la Sala de lo Constitucional y para erradicar la independencia judicial. Las tres elecciones las ganó Bukele con apoyo activo de las pandillas. El pacto no fue efímero, duró del 2015 hasta el 2022.

¿A cambio de qué los pandilleros apoyaron a Bukele durante 7 años? A cambio de dinero, beneficios procesales, condiciones carcelarias y garantías de no extradición a Estados Unidos. A algunos jefes pandilleros los liberaron aun con condenas y hasta les facilitaron la salida del país. Ellos se comprometieron a garantizar que su gente en las comunidades no ofreciese resistencia al momento en que comenzaran las detenciones masivas. 

Cuando Bukele ya no necesitaba a las pandillas, el pacto se rompió en marzo del año 2022. Miles de miembros de las pandillas terminaron en las cárceles, junto con otros miles de inocentes, acusados de ‘colaboradores’ por el solo hecho de haber convivido con los pandilleros de sus barrios. Estos últimos no terminaron en el CECOT, sino en los penales de Izalco y Mariona, sujetos a condiciones aun más duras e incluso a torturas. Ni siquiera se individualiza la responsabilidad penal; serán condenados en juicios masivos. Ya van mas de 460 privados de libertad muertos bajo custodia del Estado, y muchos de ellos con claras muestras de tortura.

¿Cómo se puede decir que en El Salvador han erradicado el problema de violencia e inseguridad, si más de 25 mil salvadoreños se encuentran encarcelados sin que existan pruebas contra ellos y cuando están sujetos diariamente a humillaciones, torturas y hasta la muerte?

En las comunidades marginales y barrios populares, cuya liberación del terror de la pandillas el gobierno celebra, viven decenas de miles de personas que tienen hijos detenidos bajo el estado de excepción, la mitad de ellos inocentes. Igual que sus hijos son sujeto de sospecha de ser ‘colaboradores’, viven bajo vigilancia y bajo un régimen de silencio impuesto. Viven con miedo, en inseguridad y expuestos a amenazas. Ahora estas colonias están bajo el férreo control de los activistas de Nuevas Ideas, que tienen el poder de mandar a detener a cualquiera. Esto no es paz.

No solo ellos, sino toda la población se encuentra en una situación de indefinida suspensión de garantías constitucionales. El estado de excepción permanente está siendo utilizado para perseguir a voces críticas, protestas sociales y sindicales – y sirve para intimidar a todos los demás. Por esto el gobierno no lo levanta, aunque ya no hay pandillas. Esto es inseguridad, no seguridad.

Todo eso ocurre y se institucionaliza sin atender (y mucho menos resolver) las causas que producen la marginalidad, la exclusión, la pobreza, que a través de los años han llevado a miles de jóvenes a la calle y a la pandilla. Más bien siguen latentes y hasta acrecentadas en esta administración, que lleva una guerra contra los pobres, en vez de una guerra contra la pobreza. ¿En qué se manifiesta esto? En el crecimiento de la pobreza, debido a las prioridades presupuestarias definidas por el gobierno y debido a sus medidas de ajuste fiscal. Se manifiesta en los 25 mil despidos en el sector público, efectuados solo en el 2025; en el desalojo violento de vendedores ambulantes en el centro capitalino; en el desalojo masivo de comunidades rurales en tierras designadas por el gobierno para proyectos turísticos. Todo esto suma en mayor inseguridad para amplios sectores de la sociedad que de por si estaban prácticamente excluidos de la economía. Es una inseguridad diferente a la que vivieron en tiempos anteriores, cuando sus comunidades estaban controladas por las pandillas, pero es inseguridad que causa temores y no permite que estos sectores expresen sus problemas, sus protestas y sus reivindicaciones.

La ‘Paz Bukele’ es paz y seguridad de la represión, del régimen de excepción y del cementerio. No es paz, no es seguridad; es una bomba social y política de tiempo. 

Por más que la propaganda incesante del gobierno repita que el estado de excepción ha dado paz y seguridad a la gente; y pesar de que la mayoría de la gente se lo crea, los opositores no deben asumir esta narrativa como verdad. Deben analizar el costo de la falsa seguridad. Deben recordar a la gente que lo que hizo Bukele no fue la única manera de lidiar con la violencia, sino la peor. Hubo otras propuestas, que descansaron en la combinación de un eficiente trabajo de investigación; en inversiones del Estado y de la empresa privada en programas de transformación de los barrios; y en programas bien financiados de inserción social y resocialización de los miles de jóvenes marginados. Bukele, al llegar al poder, desechó todas estas propuestas y se fue por una solución que no atiende las raíces del problema, solo los síntomas – y esto de manera anticonstitucional y violenta. En el camino, destruyó la democracia y el Estado de Derecho. Y esto fue su verdadero propósito.








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jueves, 19 de febrero de 2026

Amnistía, transición y sociedad civil en Venezuela. Columna Transvesral de Paolo Luers


"En general, la oposición, tal como se comporta actualmente, parece incapaz de actuar de manera conjunta y de convertirse en protagonista del proceso de transición. Como ha pasado en anteriores coyunturas, se requiere que intervengan con solvencia y claridad voces con alta credibilidad y sin amarres partidarios - voces de la sociedad civil, la academia, la cultura, la iglesia, las organizaciones sociales."  

SIGUIENTE PÁGINA, jueves 19 febrero 2026    

La Asamblea Nacional de Venezuela, surgida de elecciones cuestionadas que resultaron en una aplastante mayoría chavista, está discutiendo el proyecto de amnistía. Obviamente, toda la sociedad civil y toda la oposición democrática quieren una amnistía como condición para abrir el camino a una transición a la democracia y la paz social. 

Pero no cualquier amnistía sirve para este propósito. Las organizaciones de derechos humanos venezolanas y algunos diputados opositores, como Enrique Capriles, no están de acuerdo con el proyecto presentado por Jorge Rodríguez, líder chavista, presidente de la Asamblea y hermano de la presidenta “encargada”, Delcy Rodríguez. Es muy poco probable que el chavismo tome en cuenta las críticas y propuestas, a menos que se ejerza mucha presión. Tiene que ser presión interna, articulada, unificada y en voz muy alta. No puede ser que se espere que esta presión la ejerza Washington, no con Trump. Es poco entendible que en esta coyuntura crucial y sobre el tema tan esencial como la amnistía la oposición venezolana -la partidaria como la social- no haya logrado formular y exponer mediante movilización social una posición unificada. Es preocupante.

La amnistía que necesita Venezuela tiene que cumplir los siguientes criterios indispensables:

·      La amnistía tiene que ser total y para todos los perseguidos penalmente por los diferentes gobiernos chavistas, desde 1989 hasta 2026;

·      Todos los presos políticos tienen que ser puestos inmediatamente en libertad irrestricta y sus acusaciones y condenas tienen que ser anuladas;

·      La amnistía no debe abrir resquicios que permitan aplicar la amnistía a los crímenes y abusos de poder cometidos por agentes del Estado o de los colectivos chavistas contra ciudadanos;

·      La amnistía tiene que permitir explícitamente incluir a los exiliados y sus causas penales tienen que ser anuladas;

·      No pueden ser los tribunales bajo control chavista que definan a quién aplicar o no aplicar la amnistía.


Estas son condiciones no negociables. En cambio, el tema de la reparación es tan complicado que es preferible que la ley de amnistía ordene explícitamente que quede delegada a la Asamblea Nacional surgida de elecciones libres. De esta manera, este tema no entramparía la discusión sobre la amnistía como tal.

Pero esto significa que, desde ya, hay que definir la fecha de las elecciones presidenciales y legislativas. La Constitución limita el tiempo que puede ejercer la presidenta interina. Dura 3 meses, o sea, hasta el 4 de abril de 2026, y puede prorrogarse por 3 meses más, hasta el 4 de julio de 2026. A más tardar, el 5 de julio tienen que celebrarse las elecciones presidenciales. Hay que insistir en que, de un solo, se dé el paso a una Asamblea Nacional legítima.

En general, la oposición, tal como se comporta actualmente, parece incapaz de actuar de manera conjunta y de convertirse en protagonista del proceso de transición. Como ha pasado en anteriores coyunturas, se requiere que intervengan con solvencia y claridad voces con alta credibilidad y sin amarres partidarios - voces de la sociedad civil, la academia, la cultura, la iglesia, las organizaciones sociales. 

Entre todos ellos, urge iniciar y profundizar un diálogo permanente, del cual puedan surgir propuestas unificadoras que conviertan a la sociedad civil en la protagonista principal de la transición a la democracia. 

Los líderes partidarios -¡todos!- tienen que entender que no es el momento para discutir las diferencias políticas e ideológicas entre ellos, sino el momento de unificación en función de la recuperación de la democracia y del Estado de Derecho. Una vez que exista esta democracia, los tocará a los partidos entrar en el debate y la competencia entre sus posiciones ideológicas. El país necesitará mucho debate sobre lo que significan, en una Venezuela posdictadura, conceptos como izquierda, liberal, conservador y progresista.

El chavismo ha distorsionado profundamente estos debates y estas etiquetas ideológicas. Luego de la irrupción de Hugo Chávez y su revolución bolivariana ya nadie en Venezuela sabe que significa ser de izquierda, pero tampoco que significa ser patriota o nacionalista. Habrá tiempo -y necesidad- de debatir esto. Pero no ahora.






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miércoles, 18 de febrero de 2026

Carta a Shakira, la mujer que conoce a un macho cuando lo ve. De Paolo Luers

 

"Sabemos que fue persistente la presión para que hicieras un gesto -algún selfi, alguna declaración, algún abrazo, algún videíto en Instagram- para expresar tu admiración al 'dictador más cool del mundo' y su política de mano dura contra la delincuencia. Pero no estabas dispuesto a mentir y fingir. ¿Y para qué?"

SIGUIENTE PÁGINA, jueves 19 febrero 2026  

Querida Shakira:

Gracias. Durante una semana y cinco conciertos en El Salvador, no permitiste a ningún protagonista de la dictadura tomarse un selfi contigo. No aceptaste las múltiples invitaciones a Casa Presidencial que te llegaron de diferentes lados. Ni siquiera te dejaste ver en los lugares emblemáticos del régimen Bukele: no fuiste a SurfCity; no visitaste la versión Disneylandia de una biblioteca y ni siquiera te acercaste al Centro Histórico.  

 

Sabemos que fue persistente la presión para que hicieras un gesto -algún selfi, alguna declaración, algún abrazo, algún videíto en Instagram- para expresar tu admiración al “dictador más cool del mundo” y su política de mano dura contra la delincuencia. Pero no estabas dispuesto a mentir y fingir. ¿Y para qué?

 

El último intento que hicieron fue el truco de la entrega de la llave de la ciudad capital. No aceptaste que te la entregara el alcalde Mario Durán y que lo aprovechara para tomarse una foto contigo. Tuvieron que mandar a unos niños para entregarte la llave simbólica. Con ellos sí te tomaste una foto y la publicaste en Instagram. Una mandada al carajo bien elegante...

 

La cosa es que eres colombiana y reconoces a un macho cuando lo ves. Sabías que en El Salvador te iban a presionar para convertirte en otro trofeo de Bukele. Claro, viendo la lista de los trofeos que ha acumulado, obviamente no tenías ninguna inclinación a unirte a este fan club de youtubers, influencers, con artists del mundo de las criptoestafas y personajes de la nueva derecha que, para ser recibidos en Casa Presidencial, hicieron hasta un tour por el zoológico humano en el campo de concentración CECOT. Para todos los que te amamos por tu rectitud, habría sido una decepción amarga verte en este plano. Yo sabía que esto no lo ibas a permitir.

 

Llegaste al mandado: a presentar tu espectáculo, tus canciones, tus bailes. Firmaste los contratos, facturaste bien. Es tu profesión. Pero nada más. Porque, en tu larga carrera, solo llegaste a la cima porque has desarrollado un sensor infalible para bullshit artists - y una alergia al intento de cualquier hombre de aprovecharse de ti. Aunque sea presidente. Viniste preparada para no caer en ninguna trampa. Te las pusieron por todas partes, pero no pateaste ninguna. Porque tienes principios y no están en venta. Vendes un espectáculo profesional, pero nada más.

 

Otros del mundo del pop han caído en las trampas del populismo y han hecho el ridículo al emitir declaraciones sobre cuestiones de seguridad que no entienden, expresando su admiración por un dictador, agradecidos por haberlos recibido en Casa Presidencial.

 

Hay quienes te han criticado por aceptar presentarte en El Salvador. Pero tú no viniste a cantar para Nayib Bukele sino a la gente de Centroamérica que tiene derecho a conocerte. No teníamos derecho a esperar que usaras tu micrófono para hablar en contra del gobierno del país anfitrión. Fue suficiente que resistieras a todas las presiones que recibiste de la productora salvadoreña y del gobierno. No te dejaste embaucar. 

 

Gracias, Shakira, te saluda 











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jueves, 12 de febrero de 2026

Carta a los buseros: ¡DESPIERTEN!, antes de que sea tarde. De Paolo Luers

 

"Más vale que paralicen el transporte público ahora y no esperen hasta que sea tarde y ellos estén listos con su nuevo sistema." 

SIGUIENTE PÁGINA, jueves 12 febrero 2026  

Estimados amigos:

Ustedes denunciaron que el gobierno tiene 8 meses de no pagarles las compensaciones que les tocan a cambio de que las tarifas de transporte público queden congeladas. Denunciaron que el gobierno les debe más de 25 millones de dólares. Anunciaron que están al borde de quebrar y que ya no tienen capacidad para invertir en el mantenimiento de sus vehículos.


Pero no han dicho qué van a hacer al respecto. Solo piden al gobierno que les cancelen lo que les deben. Olvídenlo, pajaritos, esto no pasará. No les van a pagar. 

Esto habrá comenzado dentro de la nueva normalidad de este gobierno de no honrar sus compromisos financieros. No pagan a sus propios alcaldes. No pagan a sus proveedores de servicios y bienes. No pagan a los fondos de pensiones ni un centavo del total de 11,241 millones que les deben. No pagan las subvenciones acordadas para mantener congeladas las tarifas de energía, gas propano... y transporte de pasajeros. 


En el caso de ustedes, tienen planes especiales. Decidieron no pagarles hasta que quiebren. Decidieron quebrarlos. Y cuando ya no puedan mantener sus operaciones y sus buses ya no circulen, ellos declararán un estado de emergencia nacional y comenzarán a quitarles los permisos de línea y a confiscar sus unidades. No piensen que les van a comprar las líneas o los buses, los van a expropiar. Punto. 

 

Y cuando los hayan quebrado, ¿qué pasará? Bukele va a montar con sus cheros y bajo la protección del Estado, nuevas empresas que se repartirán el transporte público. Unos con el transporte urbano en el Gran San Salvador, otros con el transporte interurbano. Capitalismo de cheros se llama esto. Más bien, capitalismo del Estado con cheros, primos, compadres y compinches. El gobierno otorga permisos, subsidios o contratos especiales, eliminando la libre competencia... 

 

¿No lo creen? ¿Todavía piensan que son amigos de Bukele? Esta gente no tiene amigos. Ustedes han apoyado a este gobierno como pocos sectores, porque Bukele les quitó de encima a las maras y las extorsiones. Aunque les cuesta asumirlo, ustedes ahora están peor. Ya no pagan renta, pero les quitaron las subvenciones para quebrarlos.

 

¿Ya se olvidaron de lo que pasó a dos de sus dirigentes, Catalino Miranda y Roberto Jaco? Los dejaron morir bajo la custodia del Estado, como perros. Me imagino que les da pena recordarlo. Porque no hicieron nada por ellos, tampoco cuando detuvieron a Genaro. 

 

Mejor enfrenten la triste realidad: El gobierno los quiere acabar y quedarse con el mercado de transporte público. Y entonces sí van a pagar subsidios. Entonces, sí van a subir las tarifas. 

 

Lo que ustedes enfrentan es una mafia, y los dones y padrinos de esta mafia están en el gobierno. El transporte público será otro sector, como la construcción y el turismo, donde va a nacer un nuevo empresariado fiel al gobierno. Fiel y dependiente. 

 

Entonces me van a preguntar: “¿Y qué podemos hacer?” Como si no tuvieran memoria de sus propias luchas. Su gremio, con sus paros nacionales de transporte, puso de rodillas a varios gobiernos. 

 

Aunque el gobierno quiere quebrarlos para sacarlos del mercado, todavía los necesita. Todavía no tienen listo el nuevo sistema de transporte público. Necesitan más tiempo. No pueden correr el riesgo de que el país se paralice. 

 

La conclusión: más vale que ustedes lo paralicen ahora y no esperen hasta que sea tarde y ellos estén listos con su nuevo sistema. Tal vez logren obligar al gobierno a concertar con ustedes un nuevo sistema que incluya las empresas existentes en vez de eliminarlas. De todos modos, ¿qué otra opción tienen?

 

El gobierno cuenta con que ustedes se rindan sin ofrecer resistencia. Despierten antes de que sea tarde. El tiempo corre. Dicen que ya tienen a la Fuerza Armada capacitando a cientos de motoristas para autobuses...


Saludos, 

 






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