viernes, 10 de julio de 2020

Carta a los médicos y enfermeras: No se dejen manipular. De Paolo Luers



Publicado en MAS! y El Diario de Hoy, sábado 11 julio 2020

Estimados amigos:

Esta carta está dirigida a todo el personal de los hospitales que participó el jueves pasado en las marchas. Me parece absolutamente justo y necesario que ustedes reclamen del Estado el apoyo que necesitan para hacer su trabajo. Esta falta de apoyo no solo pone en peligro la vida de ustedes, por carencia de equipos adecuados de protección, sino también resta eficiencia al combate por la vida de sus pacientes contagiados de COVID-19.

Son dos razones fuertes para movilizarse como gremio y exigir cambios en la manera en que el Estado maneja la emergencia. Yo he expresado en varias cartas y columnas mi apoyo a sus reivindicaciones y mi respeto y admiración al trabajo que están haciendo en tan precarias condiciones. Repito lo que escribí en una carta anterior“Si todo el mundo les dice ‘héroes’, ¿por qué son tan mal pagados? ¿Por qué tienen condiciones de trabajo tan inhumanas? ¿Por qué no les dan todo el equipo de protección que necesitan contra el contagio?”

Tienen que entender que en la situación actual, con la crisis de la epidemia, ustedes de repente son un sector importante y protagónico. Las noticias de médicos prominentes muertos por el COVID-19 o las historias de enfermeras cayendo enfermas conmueven a la gente. De repente, ustedes se vuelven sujetos de campañas públicas de apoyo, pero lastimosamente también de intentos de manipulación. 

No creo que realmente sea en defensa de sus intereses, como enfermeras y médicos, andar exigiendo a la Asamblea que haga caso a la presión del gobierno de decretar nuevamente un Estado de Excepción, facilitando una nueva cuarentena domiciliar y los instrumentos jurídicos para otra vez paralizar la actividad económica del país. 

Lo que ustedes como trabajadores de salud y nosotros como potenciales pacientes necesitamos es una política sanitaria coherente, con claras prioridades. Y obviamente la prioridad número uno debería ser apoyar a los hospitales y su personal. Lo que más afecta a ustedes y a los pacientes es que el gobierno permitió que todos los hospitales estén ahora congestionados y contaminados, porque todos han tenido que dar prioridad a los enfermos de COVID-19. Los 3 meses de cuarentena, confinamiento y cierre de la economía tenían una sola razón: dar tiempo al gobierno de hacer las inversiones necesarias para capacitar al sistema hospitalario a recibir a los pacientes contagiados que en algún momento iban a necesitar atención. El gobierno hizo inversiones, pero no fueron inteligentes, porque no se hicieron con criterio técnico sino con criterio político y publicitario. 

Que esto ahora está haciendo crisis era previsible y muchos de ustedes lo advirtieron. En esta situación no deberían ser ustedes los que vengan a salvarle la cara al gobierno, que quiere aprovechar la credibilidad y el tremendo respeto que el país les tiene para ocultar sus fracasos detrás de la insistencia en leyes de excepción y cuarentenas. 

Si ustedes focalizan su movilización en exigir una política sanitaria coherente, más allá de las improvisaciones y trucos publicitarios, podrán tener un gran impacto y tal vez incluso romper con los empates y bloqueos políticos. De todos modos, ni las cuarentenas ni las intervenciones focalizadas que otros proponen tienen ningún sentido si no son parte de un plan coherente que abarca salud y economía, hospitales y empleo, implementos médicos y seguridad alimentaria.

Ustedes tienen todo el derecho -yo diría, la obligación- de exigir que el gobierno formule y ponga en práctica un plan coherente para sacar al país de la emergencia sanitaria y de la emergencia económica. Ambas son inseparables. Ya ahora el gobierno no logra garantizarles el pago de salarios y el suministro de máscaras y trajes de protección. 

Si no arrancamos la economía, y con ella el volumen de impuestos que recolecta el gobierno, ¿de dónde piensan que les van a pagar a ustedes, proveerles de transporte, habilitar más UCI y comprar implementos que ustedes necesitan? 

Con el respeto que siempre les he tenido, les saluda 




miércoles, 8 de julio de 2020

Carta los alcaldes y diputados: Focalizar, pero dentro de un plan sanitario nacional . De Paolo Luers

Personal sanitario de la alcaldía de Soyapango: localizando el combate a la epidemia
Foto: Menly Cortez/EDH
 
Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY,  9 julio 2020

Estimados amigos:

Hay que focalizar las intervenciones sanitarias contra la epidemia. Es la conclusión lógica de la experiencia de muchos países, analizada por expertos. También es la salida lógica del entrampamiento, que actualmente está paralizando la respuesta del país a la epidemia. Está entrampado institucionalmente, por la insistencia del presidente en volver al confinamiento estricto, parando la reapertura económica y la resistencia del Legislativo de aprobar una ley de estado de excepción sin la cual el gobierno no puede imponer sus medidas coercitivas y represivas. 

Detrás de este entrampamiento institucional está el entrampamiento conceptual, provocado por el dilema falso entre salvar vidas y salvarnos de más desempleo, más hambre y pobreza, y más convulsión social.

Si lográramos focalizar y descentralizar de manera inteligente las intervenciones sanitarias del Estado, podríamos romper con este entrampamiento y con este dilema falso. Se trataría de una forma de intervenciónsanitaria (incluyendo cuarentenas o cercos sanitarios) focalizada tanto localmente (en una comunidad, un municipio, una región) como sectorialmente (en un sector de la economía, o una empresa particular). 

De esta manera, la política sanitaria, incluyendo sus medidas drásticas, se volvería compatible con la reapertura de la economía. El nuevo principio rector sería: Todo puede funcionar, a menos que existan factores que comprueban que su funcionamiento causa mayores contagios. Y para tomar las decisiones, evaluar los riesgos y decretar las medidas de prevención se necesita de instancias capacitadas que reúnen criterios científicos y el conocimiento concreto de la situación local o sectorial.

En este sentido, los experimentos de focalización comunal en algunos municipios (Soyapango, San José Villanueva) son valiosos. El impulso automático del presidente de desacreditarlos demuestra lo difícil que será este camino. Igual la manera como algunos opositores manejan el concepto de la focalización, proponiendo el absurdo de trasladar todas las responsabilidades a las alcaldías.

Hay que decirlo con claridad: El concepto de la focalización y descentralización solo funcionará si todas las actividades municipales se ejecutan como parte de un plan integral coordinado por el Ministerio de Salud. En materia de Salud, especialmente para enfrentar una epidemia, las actividades municipales no pueden ser islas autónomas que funcionan sin o incluso en contra de las autoridades nacionales. Se puede exigir que el plan nacional para enfrentar la epidemia, que a todas luces no existe, sea resultado de la cooperación de los gobiernos locales, de la academia y de los gremios profesionales de salud, pero no que cada uno tenga derecho de hacer lo que decida con su criterio.

Pero ahí se encuentra la dificultad, que puede hacer fracasar este concepto, por muy lógico que sea: necesitaríamos un Ministerio de Salud dispuesto a compartir datos y responsabilidades con la academia, la empresa privada, y los alcaldes. Necesitaríamos un presidente dispuesto a dejar que el Ministerio de Salud se rija por criterios científicos y no por los criterios propagandísticos del gobierno y el ego del mandatario. 

Mientras esto no se da, no habrá forma de que tengamos una ley que regule esta focalización, que defina las facultades y los recursos del gobierno y de las alcaldías, y que abra el camino a las empresas y sus trabajadores a retomar su labor en un ambiente de seguridad jurídica. Ahora se impone el poder de facto del Ejecutivo, sin una ley que le dé la facultad de decidir quiénes pueden trabajar y cuándo. 

Entonces, la solución parece clara, pero está bloqueada por un presidente que veta cualquier intento de la Asamblea de llenar el vacío legal, y que tampoco permite que el Ministerio de Salud trabaje con criterios profesionales y científicos. 

La verdad es que nadie sabe cómo salir de este entrampamiento. 

Saludos, 






lunes, 6 de julio de 2020

Carta a un veterano de los US Marines: Semper fi



Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 7 julio 2020

My dear friend David Evans:

Tu muerte, hace 1 semana en tu querida Antigua Guatemala, conmovió a muchos aquí en El Salvador: ex dirigentes guerrilleros, combatientes lisiados y activistas humanitarios, etc. Teníamos años de no verte aquí, pero sabíamos que estabas haciendo en otros lados del mundo el mismo trabajo que te trajo a El Salvador: atender a combatientes y civiles que en las diferentes guerras habían sufrido amputaciones.

Fuiste a Vietnam con los Marines. Perdiste en esa guerra ambas piernas y el entusiasmo que te llevó a unirte a los Marines para para defender el “mundo libre” en las junglas de ese país asiático. A tu regreso, te hiciste activista contra esa guerra, junto a muchos otros veteranos, y en especial te hiciste organizador de campañas contra el uso de minas. Y te hiciste técnico de prótesis, aprendiste a fabricar piernas postizas, adaptarlas a los lisiados y enseñarles cómo volver a vivir y trabajar. Y como esto era una tarea de Sísifo, porque las guerras continuaban produciendo más lisiados que tú y otros protecistas podían atender, comenzaste a armar talleres para enseñar a los mismos lisiados a formar talleres y producir las prótesis y atender a los pacientes.

Con esta idea andabas, cuando te conocí en Los Ángeles, en la oficina de Medical Aid for El Salvador, en 1986. Y junto con Mario Velásquez, el fundador de Medical Aid, hicimos planes de cómo atender a los lisiados de guerra en El Salvador. Con el agravante que esa guerra estaba en pleno desarrollo…

Pero para vos no había excusa para no hacer las cosas necesarias solo porque había obstáculos y riesgos. Siempre dijiste: “Los Marines no se rinden. Semper fi! (Siempre fiel)”. Te llevamos a viajes de exploración en zonas de control guerrillero, donde había campamentos de lisiados que esperaban ser evacuados del país y atendidos en el extranjero. No era tan “chiche” en medio de la guerra. Una vez fuimos a Chalatenango, el carro lleno de tu taller móvil de prótesis. Al llegar al retén en el puente del río Lempa, vos sacaste tu carnet de Marines y ellos pensaron que veníamos de la embajada en misión especial…

También fuiste a Cuba, donde había un centro de atención a lisiados salvadoreños en el Campamento Cacahual, en las afueras de La Habana. Fue en este lugar donde fundaste el primer taller de prótesis. Fundar significaba conseguir el pisto en Estados Unidos, comprar o recibir en donación las maquinarias y los materiales, llevarlos para Cuba, instalarlos, escoger a los alumnos, y capacitarlos…


David Evans adaptando una pierna a un combatiente guerrillero
Foto: Corina Dufka

Luego se replicó esta metodología en algunos campamentos guerrilleros, a menor escala, solo para dar mantenimiento a las prótesis que vos trajiste desde el exterior, hechas a la medida. Y luego de los Acuerdos de Paz, el proyecto estrella: La escuela de prótesis de la Promotora de Discapacitados de El Salvador PODES, donde docenas de excombatientes recibieron una capacitación formal e integral como protecistas y donde se adaptó prótesis a cientos de lisiados de guerra.

Pasé muchas anécdotas inolvidables con vos, Evans, el Marine cuto y loco. ¿Te acordás cuando en el Camino Real estuvimos tomando Jack Daniels (¡siempre Jack Daniels!) en la terraza a la par de la piscina? Y ante las miradas de todos, incluyendo muchas mujeres muy guapas que querías impresionar, te fuiste a la orilla de la piscina, te quitaste el pantalón, desabrochaste tus dos prótesis, y te tiraste al agua, dejando paradas las patas y luego de unos segundos de silencio, algunas mujeres comenzaron a aplaudir. 

Siempre mostraste orgullo de ser marine, orgullo de ser lisiado y orgullo de ser americano. 

Recuerdo también otra escena en el Camino Real, todavía en tiempos de guerra, cuando nos encontramos con un grupo de seguridad de la embajada: borrachos, gritando a carcajadas, como si fuera su casa. 

Vos dejaste de hablar. Vi que estabas a punto de explotar. De repente te levantaste, te pusiste al frente de tus compatriotas y dijiste, en voz de mando: “Shut up, assholes. Behave yourselves, this is not your country. Show some respect…” (Cállense, este no es su país, muestren algo de respeto). Uno de los soldados contestó: “Do you know who you’re dealing with? Nobody tells the marines to shut up…” (No sabes con quiénes estás hablando. Nadie calla a los Marines.) Vos comenzaste a subirte tu pantalón a la rodilla, en ambas piernas, revelando tus dos patas de hierro. “This is a marine! You ain’t marines, ‘motherfuckers’. You’ve never seen combat. You’re the ambassador’s bodyguards, a disgrace to the Marine Corps.” (Esto es un Marine. Ustedes son los guardaespaldas del embajador y una vergüenza para los Marines.) Los soldados pagaron su cuenta y se fueron en silencio. “See, I showed them some respect”, dijiste (Viste, les enseñé el respeto).

Enseñaste respeto a mucha gente. Respeto y dignidad. Te vamos a extrañar, Evans. See you later. 

Your old friend, 





sábado, 4 de julio de 2020

Columna Transversal: ¿Qué ondas con las elecciones internas? De Paolo Luers



Publicado en EL DIARIO DE HOY, domingo 5 julio 2020

Desde que nos agarró la pandemia, todos estamos hablando y escribiendo, todos los días, de nuestro sistema público de Salud, de cuarentenas con su impacto fatal sobre la economía (la nacional como la familiar), de un gobierno que en medio de la crisis de Salud nos metió en una crisis institucional. Son los problemas que, con toda razón, más nos preocupan, y que necesitamos entender y resolver.

Sin embargo, hay otros temas a los cuales tendríamos que poner atención con la misma urgencia. Sobre todo el tema electoral. Estamos a solo 8 meses de las elecciones legislativas, que van a definir si el rumbo del país será hacía un régimen autoritario, con el presidente, su clan familiar y su círculo de poder tomando control total del Estado -o si vamos a seguir teniendo condiciones para defender el orden republicano con pesos y contrapesos y división de poderes.

Suena dramático, pero no tiene ni una onza de exageración. La situación es dramática, por todo lo que está en juego. Igual o aún más que en la crisis de la epidemia…

En este sentido, es una actitud equivocada ver como antiético o insensible que en medio de la epidemia con sus sufrimientos se esté pensando en las elecciones. Es al revés: no hablar ahora sobre estas elecciones, sobre cómo articular una estrategia de contención al populismo autoritario, sobre opciones viables y atractivas, sería una irresponsabilidad imperdonable. Esto no se puede posponer para “después de la epidemia”, simplemente porque no habrá tal “después” antes de las elecciones.

Los únicos que parecen haber entendido esto son los Bukele. Su partido Nuevas Ideas es el único que está haciendo campaña pública en preparación de sus elecciones internas. Nos puede caer mal el desfile de sus precandidatos por las redes sociales, pero es un error denunciar esto como “campaña adelantada” y, por tanto, ilegal. Que muchos de los precandidatos de Nuevas Ideas están llevando su campaña a las comunidades, repartiendo los paquetes alimenticios del Estado, y que algunos de ellos promueven su campaña y su partido desde sus posiciones de poder dentro del gobierno, es condenable éticamente y debería ser tema del debate político-electoral, que lastimosamente no tiene lugar en el país.

Dejémonos de pajas: no tiene sentido que el legislador obligue a los partidos a celebrar elecciones primarias y que se considere campaña adelantada cuando los precandidatos compiten públicamente. ¿Cómo pueden competir libremente los precandidatos en organizaciones tan masivas como Nuevas Ideas, ARENA y el FMLN, si no pueden usar las redes sociales? Es más, las elecciones internas no son exclusivamente asuntos internos de los partidos que solo competen a los militantes con derecho de votar. Son asuntos públicos con relevancia para toda la ciudadanía.

Entonces, ¿por qué los partidos de oposición (con las únicas excepciones tímidas de Vamos y Nuestro Tiempo) ni siquiera hacen el intento de transparentar y hacer accesible a la ciudadanía su proceso interno y las precandidaturas? ¿Por qué el FMLN y ARENA no aprovechan la coyuntura de las primarias para presentar a la ciudadanía, y en especial a sus militantes, las opciones personales y conceptuales que compiten por alcaldías y diputaciones? ¿Por qué no hay ningún tipo de debate público sobre su estrategia, su agenda legislativa para el período 2021-2024, o sea para el resto del período presidencial de Nayib Bukele?

Las elecciones primarias de todos los partidos se celebrarán antes de terminar  julio. Y a estas alturas, ¿quién conoce los perfiles de candidatos nuevos en el FMLN y ARENA, en Vamos y Nuestro Tiempo? ¿Quién conoce sus propuestas? Nadie.

Están dejando el terreno a Nuevas Ideas, con el ridículo argumento de que no quieren hacer campaña adelantada. Hay un mandato de transparencia y de libre competencia entre los precandidatos (libre de decisiones de las cúpulas), ¿pero cómo habrá libre elección si no se conocen los precandidatos y sus propuestas políticas?

Les quedan pocos días para organizar sus elecciones primarias con transparencia y seriedad.


viernes, 3 de julio de 2020

Carta a las enfermeras, los médicos y todos los trabajadores de la salud: ¡Gracias!. De Paolo Luers

                                            

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 4 junio 2020

Estimados amigos:

Si todo el mundo, incluyendo el gobierno y los diputados, les dicen ‘héroes’, ¿por qué son tan mal pagados? ¿Por qué tienen condiciones de trabajo tan inhumanos? ¿Por qué no les dan todo el equipo de protección que necesitan contra el contagio? 

 

Y ojo: ¿Por qué no los cuidamos? No es solo el gobierno, somos toda la sociedad que los trata con tanta hipocresía.

 

Es parecido a lo que vivieron los veteranos de la guerra de Vietnam. Cuando estaban lejos, en las junglas de Vietnam, eran ‘héroes’. Cuando regresaron a Estados Unidos, fueron olvidados, marginados, dejados al desempleo, el alcohol y las drogas. 

 

Ustedes son ‘héroes’ mientras son anónimos. Cuando son vecinos, los ven como posibles portadores del virus.

 

Tal vez por eso, uno de ustedes escribió recientemente en Twitter: “No queremos ser héroes, mucho menos mártires. Solo queremos que nos den lo que necesitamos para poder hacer nuestro trabajo sin contagiarnos.”

 

A mi tampoco me gusta el discurso patético sobre los ‘héroes’. Escribí una columna sobre este tema: ¿Nación de Héroes o República de ciudadanos decentes?” Ustedes son ciudadanos que por decencia cumplen con su deber profesional y cívico. Y como tales merecen nuestro respeto y el pleno apoyo de la sociedad y del Estado.

 

Uno tiene que conocer los hospitales donde ustedes trabajan para entender esto. Yo nunca había entrado a un hospital público o del Seguro Social, y compartía buena parte de los perjuicios sobre la atención que uno puede esperar en ellos. Hasta que me tocó llevar a nuestro tío Rafa de emergencia al Rosales. La calidad humana y profesional de la atención que recibimos me llevó a dedicarles una carta a los médicos y enfermeras del Rosales: “Son los ángeles del infierno.”

 

Cuando me tocó operarme de corazón, terminé de paciente de cuidados intensivos en el Hospital MQ del Seguro Social. Otra lección sobre médicos y enfermeras trabajando en condiciones pobres, pero obteniendo resultados admirables. Mi único forma de poder reconocer y agradecerles su trabajo fue dedicarles otra carta pública - para contribuir a que la sociedad tome conciencia sobre el valor del trabajo en nuestros hospitales.

 

Ahora que estamos expuestos a la epidemia del Covid19, todos ustedes que trabajan en el área de Salud están enfrentando el reto más serio a su ética profesional y sus valores cívicos, y están pagando un precio muy alto e injusto por aceptarlo todos los días. La sociedad les queda debiendo mucho: no solo respeto, cariño y agradecimiento, sino expresar y movilizarse para exigir que el Estado les genere las mejores condiciones para hacer su trabajo sin ser condenados, por negligencia y falta de equipos de protección, al contagio y el peligro de perder la vida. 

 

Parece que al fin nuestra sociedad está desarrollando conciencia sobre lo que les debe a ustedes. Lo indican la portada de El Diario de Hoy de ayer, dedicada a los trabajadores de salud que han muerte en esta coyuntura de la epidemia, y la iniciativa promovida en redes sociales de unos minutos de aplauso colectivo para los ángeles que guardan nuestra salud.

 

En nombre de muchos silenciosos les digo: ¡Gracias!

 

Saludos,

Lea también:


Son los ángeles del infierno.


Carta de reconocimiento a los que me trataron en el Hospital MQ




miércoles, 1 de julio de 2020

Carta a los que se dejan engañar: Las mentiras tienen patas cortas. De Paolo Luers

                                                       

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 2 julio 2020


Todo es mentira. 

 

El Hospital El Salvador es mentira.

Fue “inaugurado” el 21 de junio, pero solo para las cámaras. No está listo. No tiene el personal calificado. No ha recibido más de una docena de pacientes. No descongestiona los hospitales saturados de casos Covid. 

 

La estadística oficial del Covid19 es mentira.

Los laboratorios estatales no tienen capacidad de procesar los 2500 pruebas que diariamente reporta el ministerio de Salud. Los datos de fallecidos no coinciden con la cantidad de ataúdes que salen de las morgues de los hospitales con protocolo Covid19. El gobierno se niega a que profesionales independientes auditen la estadística oficial.

 

La necesidad de otra cuarentena nacional domiciliar y obligatoria es mentira.

En las audiencias que está realizando la Comisión Política de la Asamblea hay consenso de los expertos que se necesita cuarentenas o cercos sanitarios locales o sectoriales, basadas en inteligencia sanitaria confiable (que no hay, porque las estadísticas están manipuladas).

 

La afirmación que el transporte público es el principal foco de contagio es mentira.

Esto depende de los protocolos que se empleen. Además, ahora el gobierno tiene circulando más de mil unidades para transportar empleados públicos, y no hay indicios que ahí se generen los contagios. 

 

Decir que por más empresas reinicien operaciones, más contagio habrá es mentira.

El gobierno no ha mostrado ni un solo caso de un centro de trabajo (de los que han operado durante la cuarentena o de los que han reiniciado operaciones en la primera fase de la reapertura) hayan sido foco de contagio. El mismo ministro de trabajo, encargado de vigilar el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad de las empresas, ha dicho que están cumpliendo con todas sus obligaciones. En cambio, siguen siendo focos de contagio las instituciones bajo control del gobierno: PNC, bartolinas, penales, Fuerza Armada, personal y usuarios de hospitales públicos, asilos de ancianos y niños...

 

La acusación del presidente (y que se ha convertido en discurso oficial de todo el gabinete) de que la Asamblea y la Sala de lo Constitucional lo han despojado de los instrumentos legales para combatir la epidemia es mentira.

El gobierno no dispone de una Ley de Emergencia, porque el presidente vetó los dos últimos intentos de la Asamblea de establecer Estado de Emergencia. Los vetó porque la Asamblea, como es su deber, incluyó clausulas de transparencia y rendición de cuentas. 

 

La afirmación que la Asamblea no le ha dado al gobierno “ni un centavo partido en dos” para hacer frente a la epidemia y los estragos de las tormentas es mentira.

Las Asamblea autorizó al gobierno a endeudar al país con 3 mil millones de dólares adicionales para enfrentar las emergencias. Es tarea del gobierno, no de la Asamblea, de gestionar los créditos. Y es culpa del gobierno y sus berrinches con la Asamblea y la Sala que cada día se hace más difícil y caro conseguir prestado. El clima de inestabilidad institucional e inseguridad jurídica nos sale cara.

 

La propagando del gobierno que dice que mientras la gente muere en los hospitales los diputados están discutiendo si existe o no epidemia es mentira.

Ni los más tontos de los diputados niegan el hecho que estamos ante una epidemia y una emergencia. Lo que la Asamblea le niega al presidente son poderes absolutos sin rendición de cuentas y estados de excepción con suspensión de libertades constitucionales sin justificación.  

 

Sean más desconfiados, sobre todo cuando se acercan elecciones. Confronten la propaganda con los hechos. Escuchen a varias versiones en los medios o redes sociales. No le crean a nadie solo porque tiene el poder de difundirlo y repetirlo mil veces por canales oficiales. Pónganse busos.

 

Saludos,


lunes, 29 de junio de 2020

Carta a la oposición emergente: Hoy es cuando. De Paolo Luers

Bukele y Muyshondt


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 30 junio 2020

Estimados amigos:

Nadie ha gastado mucho pensamiento electorales a la alcaldía de San Salvador. Parecía un hecho consumado que Neto Muyshondt la iba a ganar otra vez, dado el acercamiento entre él y el presidente. Todo indicaba que el mismo alcalde partía de que podía darse el lujo de desafiar a su partido, que de todos modos lo iban a volver a postular, y que si perdía algunos votos tradicionales de ARENA, ganaba más que suficiente en el campo de los seguidores de Bukele. Para que todo esto funcionara, lo único que tenía que hacer el presidente era lanzar a un candidato débil a competir con Muyshondt.

 

Es imposible saber si hubo un acuerdo explícito entre Bukele y Muyshondt, o solamente una expectativa por parte del alcalde que podía contar con Bukele para continuar en la alcaldía capitalina. No importa. Sea que fue acuerdo o sea que fue una expectativa cuidadosamente creada, el presidente traicionó al alcalde. En vez de nombrar a un candidato débil para competir con Neto Muyshondt, mandó a uno de sus lugartenientes más cercanos, al ministro de Gobernación Mario Durán. Significa que en serio quieren quitarle a Muyshondt la alcaldía. 

 

Sea cual sea la paja que le dieron a Neto, lograron que el alcalde acercara sus posiciones políticas a Nuevas Ideas y a Casa Presidencial, y así se profundizara la incomodidad y la división en ARENA. Porque si hubo un acercamiento entre Bukele y Muyshondt, siempre fue el alcalde y nunca el presidente que modificó sus posiciones. Muyshondt se acercó al presidente y a su partido, jamás al revés.


Bukele y Durán


Ahora que Bukele traicionó lo que hubo entre ambos -acuerdo, entendimiento, expectativas de buena voluntad- a Muyshondt no le queda otra que regresar a ARENA y tomar posiciones de oposición al gobierno. Solo desde posiciones críticas a la presidencia de Bukele podrá enfrentarse al Mario Durán. Este obviamente no va a tener la decencia de renunciar a su cargo de ministro, sino usarlo para ganar ventaja electoral.

 

Habría que ver si Neto Muyshondt logra, más allá del aparato partidario, recuperar la confianza de los votantes de la oposición. Sería interesante que en esta situación surgiera una tercera opción con un candidato que con más credibilidad pueda representar a la amplia oposición que existe el intento de los Bukeles y sus partidos GANA y Nuevas Ideas de agarrar todas las palancas del poder. A ver si Nuestro Tiempo (o VAMOS, o ambos juntos) detecta y aprovecha esta gran oportunidad de posicionarse como alternativa – tal vez con pocas posibilidades de ganar la alcaldía, pero sí para ponerse en el mapa como nueva fuerza opositora. Sería atractivo para un montón de electores que ya no ven a Muyshondt como alternativa creíble a Nuevas Ideas. 

 

En cambio, si nadie se atreve a retar a Muyshondt y Durán, siempre tendremos un alcalde oportunista.

 

Saludos,