viernes, 15 de diciembre de 2023

Carta a la jueza: No trate de lavarle la cara a Christian Guevara. De Paolo Luers


"Desechar la demanda contra Silva es la única manera decente de terminar este juicio, que nunca hubiera tenido que llegar tan lejos. La justicia no puede servir para lavarle la cara a funcionarios corruptos."



Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 16 diciembre 2023

Estimada letrada:

La demanda del jefe de la bancada de Nuevas Ideas, Christian Guevara, contra Héctor Silva es un ataque a la libertad de expresión. La justicia no debe colaborar con el interés oscuro de callar a un político opositor.

Desde el principio, el juicio ha sido plagado de irregularidades. Decretarle reserva a este caso, a petición de Guevara, tuvo un solo propósito: proteger al demandante Guevara, quien no quería que la verdad sobre su vinculación a negocios oscuros saliera a la luz pública. El diputado Cristian Guevara presentó la demanda por difamación y calumnia, porque se sintió afectado en su honor, cuando Héctor Silva lo acusó en una entrevista televisiva de estar vinculado con empresas que recibieron contratos de la alcaldía de San Salvador.

Cuando se acercó la hora que Silva tenía que presentar las respectivas pruebas al tribunal, Guevara solicitó que se decretara estricta reserva sobre el caso. Un bozal para el acusado, un salvavidas para el demandante. Mucho después, cuando Guevara se dio cuenta de que había cometido un error, ya que su insistencia de que nadie conociera las pruebas contra él fue interpretada por la opinión pública como una confesión de culpa, el diputado mismo solicitó que la reserva se quitara.

Usted recibió las pruebas presentadas por Silva y las admitió. Hasta ahí, todo más o menos bien. Teóricamente era el momento de declarar que Silva había comprobado lo que había dicho en su entrevista y que, por lo tanto, no existía ni calumnia ni difamación. Siendo así las cosas, ya no tenía caso de llevar el caso a vista pública.

Pero en vez de dar este paso, usted solicitó a Silva que presentara pruebas de que Christian Guevara se había enriquecido personalmente con los negocios en cuestión. O sea, usted obliga al acusado a presentar pruebas sobre algo que él nunca había afirmado. Prácticamente usted como jueza amplió la acusación presentada por Guevara. Con todo derecho, Silva y su defensor denunciaron esto como grave irregularidad.

Cuando la defensa se vio en la situación absurda de tener que entrar a la vista pública sin que se les haya entregado el acta de la audiencia probatoria, o sea sin conocimiento de los razonamientos del tribunal sobre las pruebas ofertadas, con todo derecho denunciaron que hubo “graves faltas al debido proceso”. El acusado y su defensa iban a aterrizar en la vista pública a ciegas.

En este momento se complicó la cosa con la renuncia el abogado defensor, que declaró que ya no había posibilidades de garantizar a su representado una defensa efectiva. Es un paso muy inusual. Es difícil entender cómo un defensor, para protestar contra la manera como el tribunal afecta al acusado con “graves faltas al debido proceso”, toma la decisión de abandonar a su cliente días antes de entrar en la vista pública. Tuvo usted razón de recalcar al abogado que el único afectado por su actitud era su propio cliente y que por lo tanto no aceptaba su renuncia y le hizo saber que al abandonar el caso enfrentaría consecuencias jurídicas.


Usted decidió que, a pesar de esta situación complicada para el acusado, se mantendrá la fecha de la vista pública, el 19 de diciembre. Tiene el derecho de no dar prórroga, pero esto la obliga aun más a proceder en la vista pública con estricto apego al debido proceso. Héctor Silva ya ha probado ante su tribunal que eran verídicas las afirmaciones que Guevara interpretó como difamatorias. Por tanto, no existe difamación ni calumnia. Si el diputado Guevara se siente afectado en su honor por el hecho que se conozca públicamente la verdad sobre sus negocios, es exclusivamente culpa de él mismo, no de Héctor Silva.

Desechar la demanda contra Silva es la única manera decente de terminar este juicio, que nunca hubiera tenido que llegar tan lejos. La justicia no puede servir para lavarle la cara a funcionarios oscuros.

Con un pequeño remanente de confianza en la justicia, le saludo,





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de Paolo Luers:
LA MIRADA DEL ALIENde Catalina Murillo  

miércoles, 13 de diciembre de 2023

Carta a los defensores de la Transparencia. De Paolo Luers

 

"En el fondo es más radical -o sea más dictador- el presidente salvadoreño: En vez de pelear con instituciones secundarias como el Instituto de Acceso a la Información Pública, asaltó de un solo el poder legislativo y a través de él el poder judicial – y todo lo demás cae en su lugar. Ya no hace falta desgastarse peleando con el IAIP o el Tribunal Electoral..." 

El audio: Transparencia.mp3

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 14 diciembre 2023

Amigos:

¿Será que nuestro presidente sea más astuto que su homólogo AMLO, Andrés Manuel López Obrador, presidente de México? En algunos aspectos, parece que sí. Ambos comparten el desprecio a los organismos estatales autónomos, que ejercen funciones de control sobre el Ejecutivo. Ambos tratan de deshacerse de estos controles. Pero han actuado de forma diferente.

Tomemos como ejemplo los respectivos organismos de Transparencia. En México nació en el 2002, como resultado de un fuerte movimiento ciudadano en favor de la transparencia, el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI). Fue parte esencial de la transición democrática luego de décadas del sistema prácticamente unipartidario del Partido Revolucionario Institucional PRI, conocido como ‘la dictadura perfecta’. En el 2014 el organismo se transformó en el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), con más autonomía del gobierno, más recursos y más poder.  

La creación de un organismo autónomo de transparencia en México fue el modelo para crear también en El Salvador una legislación parecida de transparencia y un organismo autónomo para implementarla: el Instituto de Acceso a la Información Pública IAIPI.

Tanto en México como en El Salvador estos organismos de transparencia dieron un gran aporte a la lucha contra la corrupción. Dieron a periodistas, investigadores, partidos opositores y ciudadanos una herramienta valiosa para ejercer control sobre el Estado. En ambos países el periodismo investigativo experimentó un importante auge, igual que las organizaciones cívicas.

Pero en ambos países llegaron presidentes autoritarios y alérgicos al control que ejercen instituciones autónomas, la prensa y la ciudadanía. Desde que llegó al poder AMLO en 2018, armó pleitos con el INAI. Bueno, igual con el Instituto Nacional Electoral y con la Corte Suprema de Justicia. O sea, con las instituciones que la Constitución no le permite controlar y que ponen límites a su poder. Durante años AMLO trató de ahogar estas instituciones con recortes presupuestarios. En el caso del INAI, pone a su partido Morena a bloquear los nombramientos de nuevos directores, dejando la institución sin poder tomar decisiones – hasta que la Corte Suprema de Justicia intervino y puso fin a este juego. La reacción del presidente es una iniciativa legislativa de desaparecer del todo el INAI, junto con otras instancias autónomas. La propuesta genial: el gobierno mismo puede asumir las funciones de estas instituciones inútiles que solo hacen estorbo y cuestan dinero....

Bukele, quien llega en el año siguiente, en 2019, operó menos radical. No ha tocado la existencia del IAIP. Simplemente tomó su control, aprovechando la súper mayoría legislativa de su partido, y lo volvió completamente inoperante. Es la solución más elegante, que puede darse el lujo de implementar un presidente, que ha logrado control absoluto del Legislativo. En cambio, la rabiosa radicalidad de la propuesta de AMLO de simplemente desaparecer el organismo de transparencia, ya que no logra controlarlo, es expresión de su frustración que no ha logrado el control total del Legislativo y de la Justicia.

Pero en el fondo es más radical -o sea más dictador- el presidente salvadoreño: En vez de pelear con instituciones secundarias como el Instituto de Acceso a la Información Pública, asaltó de un solo el poder legislativo y a través de él el poder judicial – y todo lo demás cae en su lugar. Ya no hace falta desgastarse peleando con el IAIP o el Tribunal Electoral...

Vamos a tener que reanudar la lucha por la transparencia, con paciencia y sin ilusiones. Los dictadores huyen la transparencia como los vampiros la luz.

Saludos,





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de Paolo Luers:
LA MIRADA DEL ALIENde Catalina Murillo  


lunes, 11 de diciembre de 2023

Carta a los que exigen parar las guerras. De Paolo Luers

 

"Naciones amenazadas en su mera existencia no buscan el cese al fuego, buscan eliminar la amenaza."

El audio: Parar-las-guerras.mp3

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 12 diciembre 2023

En todo el mundo se hacen escuchar personas, organizaciones y gobiernos que exigen que Israel pare sus operativos militares en Gaza contra la organización terrorista Hamás. Pedir silenciar las armas siempre suena bien – y por eso mucha gente apoya la moción. Algunos bien intencionados, pero tal vez mal informados; otros mal intencionados, que quieren desacreditar y aislar a Israel. A muchos de los voceros de esta exigencia no los hemos escuchado, cuando el 7 de octubre milicianos de Hamás penetraron desde sus bastiones en la franja de Gaza el territorio israelí para masacrar a más de mil civiles y secuestrar hacía Gaza 240 rehenes.

Algo parecido pasó con Ucrania. El grito de exigir un cese al fuego no salió cuando Rusia invadió el país vecino, sino hasta después, cuando los ucranianos sorprendieron al mundo con su resistencia no esperada y comenzaron a repeler la agresión rusa. Pocos se atrevieron a solidarizarse abiertamente con Rusia y su dictador Putin, pero muchos (gente, movimientos y gobiernos de extrema derecha, pero igual de izquierda) agarraron la bandera de silenciar las armas para presionar a Ucrania a negociar. La respuesta de Ucrania fue contundente: No hay nada que negociar mientras Rusia no se retire de los territorios ucranianos, y un cese al fuego sólo facilitaría a Rusia a consolidar sus posiciones en Ucrania.

El ataque de Hamás a civiles en Israel ha tenido el mismo efecto inmediato que sobre Ucrania tuvo la invasión rusa: En ambos países toda la nación se unificó para enfrentar la amenaza a su existencia. En ambos casos la agresión tenía esta característica: poner en peligro la existencia de la nación agredida. Hamás tiene como misión la destrucción del estado de Israel, y Putin tiene como meta incorporar Ucrania a una Rusia imperial.

Naciones amenazadas en su mera existencia no buscan el cese al fuego, buscan eliminar la amenaza. En el caso de Israel esto significa destruir Hamás, que con apoyo financiero y logístico de Irán y Qatar busca destruir Israel. En el caso de Ucrania eliminar la amenaza significa obligar a Putin a retirarse de todos los territorios ucranianos ocupados y anexados.

Tomar la decisión de no ceder a presiones, sino hacer lo necesario para proteger la existencia de su país inevitablemente significa sacrificios muy dolorosos a los pueblos involucrados, y siempre expone a los gobiernos a condenas y presiones, porque sus decisiones provocan víctimas, incluyendo de civiles inocentes.

Pero hay que preguntarse: ¿Por qué el clamor por la paz no se dirige principalmente a los agresores? En el caso de Ucrania no hay duda que el agresor es Rusia. En el caso de Israel es más complicado. Hay una causa justa de los palestinos, que exigen su derecho de tener su propio estado. Pero el enfrentamiento armado actual en Gaza tiene como causa la agresión terrorista de Hamás. Quien quiere proteger la población civil de Gaza, primero tiene que liberarla del dominio de Hamás. Si ni los palestinos ni sus aliados árabes quieren desarmar a Hamás, le tocará hacerlo a Israel.

Quien quiere un cese al fuego en Gaza, que primero exija a Hamás a entregar a todos los rehenes secuestrados. Y segundo, que exija a la comunidad internacional, incluyendo los vecinos árabes de Israel y Palestina, a asumir la administración de la franja de Gaza, eliminando la sangrienta dictadura que en este territorio ejerce Hamás.

Una vez que estos dos pasos se den, se puede exigir a Israel un cese al fuego y que cambie su política de resistencia a la creación de un estado palestino soberano.

Quien quiere un cese al fuego en Ucrania, que exija a Rusia el retiro de sus tropas de Ucrania. Cuando esto se dé, se puede hablar de la paz y de un acuerdo europeo de seguridad, que garantice la autodeterminación de Ucrania, su derecho de buscar membresía en la Unión Europea y en la OTAN, pero también protege los derechos de la minoría rusa en Ucrania y la seguridad de Rusia.

Todo lo demás es pura propaganda que aprovecha y explota el anhelo de paz que todos compartimos.

Saludos,





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